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OJALÁ PASE ALGO QUE TE BORRE DE PRONTO.

OJALÁ PASE ALGO QUE TE BORRE DE PRONTO.
« en: Agosto 10, 2021, 04:58:27 pm »
                           OJALÁ PASE ALGO QUE TE BORRE DE PRONTO.
                                        Por: Dr. Alberto Roteta Dorado.




Santa Cruz de Tenerife. España.- Por estos convulsos días de pandemia, protestas y marchas pacíficas, arrestos arbitrarios, desapariciones, heridos y muertos en Cuba, una "buena nueva" se suma al gran listado de calamidades y penurias. El cantautor Silvio Rodríguez, fundador del Movimiento de la Nueva Trova y defensor acérrimo de la dictadura castrista, ofrecerá un concierto en Madrid.

El sugerente título de "La espera terminó" ofrece la oportunidad para un comienzo, a modo de obertura operática, por todo lo alto; y es que este señor de más de sesenta años en los últimos tiempos ha permanecido en un silencio cuasi sepulcral. Sus presentaciones en Cuba, país donde nació y ha vivido siempre, se han limitado a unas giras por barrios populares habaneros, sin olvidar sus intervenciones en algunas cárceles. Todo parece indicar que a las generaciones actuales no les interesa absolutamente nada las historias de unicornios, de óleos de mujeres con o sin sombreros, de sueños oníricos con serpientes, de canciones urgentes a Nicaragua, y mucho menos las de Playa Girón (Playa Girón y Girón preludio); mientras que sus contemporáneos entre decepciones y desánimos perdieron esa loca pasión que otrora los hizo tararear: "Ojalá se te acabe la mirada constante, la palabra precisa, la sonrisa perfecta..."

Lo cierto es que actualmente cuando se hace mención al autor de Unicornio es para referirse a sus controvertidas declaraciones relacionadas con la política actual de Cuba y no a su música, de la que, independientemente de su disparatada postura política como defensor del castrismo, se pueden reconocer unas cuantas obras capaces de trascender al tiempo, como sucedió con Sindo Garay, Manuel Corona y César Portillo de la Luz.

Recordemos que Silvio Rodríguez tiene una trayectoria comprometida con el llamado proceso revolucionario cubano por más de 50 años (en activo desde 1964). Su música es utilizada en todos los actos comunistas, marchas y concentraciones a favor de la revolución comunista de la isla. No obstante, en ocasiones ha hecho declaraciones en las que critica sutilmente al régimen y se ha pronunciado a favor de unos pocos artistas que han sido castigados por los anquilosados funcionarios del Ministerio de Cultura.
 
Ahora el polémico compositor y guitarrista, aunque jamás cantante, está cansado de esperar – haciendo alusión al título de su futuro concierto– y decidió finalizar su larga espera. Vale cuestionarnos entonces: ¿Qué significa terminar con la espera? ¿Qué ha estado esperando el autor de Óleo de una mujer con sombrero en estos últimos tiempos de silencio? Ya se sabe como suelen ser los literatos y artistas con sus imágenes simbólicas y sus frases entredichas destinadas a ser interpretadas por cada cual a su manera. De cualquier modo, no creo que esa espera guarde relación directa con los necesarios y urgentes cambios que deben ocurrir en Cuba respecto a su errada y anquilosada política, su anacrónico e ineficaz modelo económico, o con esa imprescindible metamorfosis perceptiva por parte de quienes aún se empeñan en ser continuidad o de ir por más.

Sin duda, Rodríguez se refiere, con el sugerente título de su concierto en Madrid, a la culminación de esa etapa misantrópica de su vida, a ese prolongado letargo creativo o a su agonía como intérprete. Asumir a estas alturas de su vida, con casi 75 años, una presentación en uno de los sitios más emblemáticos de Madrid con capacidad para miles de espectadores es todo un reto; algo que, al parecer, asumirá como lo hizo en aquellos ya lejanos tiempos en que llenaba enormes coliseos de Latinoamérica.

España, la nación escogida por Rodríguez para finalizar su larga espera,  es un verdadero enigma.Los fuertes lazos entre la Madre Patria y la otrora perla del Caribe son innegables. La influencia española en la antigua colonia fue más allá de una escueta impronta. En el campo de la música, por solo hacer mención a una de las tantas aristas donde es patente la presencia de España, dicha influencia resulta patente al escuchar muchas de las emblemáticas composiciones pianísticas de Ernesto Lecuona, al detenernos en los aires melódicos de la música campesina o al adentrarnos en las complejas romanzas y salidas de las zarzuelas cubanas, género español que se arraigó en Cuba como en ningún otro país de América.

Cuba es hija de España más que de África, les guste o no a los investigadores e historiadores que, arrastrados por emociones políticas más que por el pensamiento analítico, prefirieron sobredimensionar la influencia africana más que la española. Como hija de la Madre Patria, Cuba, cual endeble crisálida, penetró en lo más profundo de su seno, en el misterio de sus entrañas, y fue capaz de quedarse con lo mejor de su esencia.

Pero el enigma de España al que hago referencia no es precisamente el de los fuertes lazos históricos y culturales; sino a esa idiosincrasia devenida como resultado de una dura y prolongada etapa que los golpeó demasiado como para poder desprenderse de una vez y por todas de un pasado que aterra a los españoles y los hace ver espectrales sombras de vestigios franquistas por doquier. Esto los hizo simpatizantes de las tendencias de izquierda, y aunque pretendan convencer con el erróneo concepto de que no todas las izquierdas son iguales, no hacen otra cosa que hundirse en el abismo de la decadencia. La existencia de un gobierno de tipo socialista en la Unión Europea en pleno siglo XXI no solo es escandaloso, sino una colosal amenaza para el país.

Esto podría justificar la presencia de multitudes en el afamado WiZink Center* de Madrid el próximo octubre. Los españoles son masoquistas. La votación favorecedora para el arribo al poder del Partido Socialista Obrero de España (PSOE) es la mayor prueba de lo que afirmo; y aún, después del desastre de los últimos años con un gobierno en el clímax de una crisis política, y la decepción de millones de españoles, el PSOE mantiene su popularidad a pesar de los grandes avances del Partido Popular (PP), que actualmente lo aventaja en aceptación y simpatizantes, y de VOX, la tercera fuerza política del país en la actualidad, ambas formaciones de derecha, según las encuestas que continuamente se publican por los medios de prensa.

De cualquier modo, no podemos adelantarnos a los acontecimientos. Siempre habrá lunáticos en el mundo capaces de pagar más de 200 euros por ver a un hippie, ya viejo y gordo, con su vocecilla de castrati, y aquellos textos que ya nada dicen a los más jóvenes y pudieran aborrecer a los medio tiempo o más entrados en años.

Allí estarán muy entusiastas las enfermizas feministas – sin saber absolutamente nada de la obra del polémico artista cubano, aunque defendiéndolo a capa y espada por el hecho de ser un “progresista”–, los simpatizantes de los carroñeros de Unidas Podemos (UP) ensimismados en su total ignorancia, los extremistas de la izquierda radical que por desgracia invaden el mundo, y también los "necios" que sin conocimiento de causa repetirán sin cesar: "Ojalá pase algo que te borre de pronto".

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*El Palacio de Deportes de la Comunidad de Madrid —WiZink Center por motivos de patrocinio—3​ es un pabellón multiusos situado en el barrio de Goya (distrito Salamanca) de la ciudad española de Madrid. Posee una capacidad que varía en función de la actividad que albergue, pudiendo ampliar su aforo desde los 10 000 espectadores en competiciones atléticas hasta los 13 109 en los encuentros de baloncesto,4​ o un máximo 17 400 en conciertos de formato 360 grados (es decir, con el escenario en medio de la pista y ocupando todas las gradas).5​ Entre sus actividades, además de las dos citadas, se encuentran las de acoger eventos de atletismo, o partidos de balonmano, siendo el recinto deportivo de Madrid que más posibilidades ofrece. Actualmente es el escenario donde el Real Madrid de Baloncesto y el Club Baloncesto Estudiantes disputan sus encuentros como locales.