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Noviembre 13, 2021, 05:53:56 pm por Dr. Alberto Roteta Dorado en Temas sociales y políticos.

                                               15 DE NOVIEMBRE. PRELUDIO.
                                           Por el Doctor Alberto Roteta Dorado.-


La convocatoria para la Marcha Cívica por el Cambio es un gesto de autenticidad nacional en la que los jóvenes intelectuales del país ocupan el papel protagónico. 



Santa Cruz de Tenerife. España.- En breve, el régimen comunista de Cuba extremará la cruel represión que por estos días ejerce sobre cientos de jóvenes. Este 15 de noviembre un grupo de jóvenes cubanos, mediante la Plataforma Archipiélago, han convocado a una marcha pacífica para exigir la libertad de cientos de prisioneros políticos, el fin de la violencia y el respeto de los derechos de todos los cubanos.

El régimen castrista, como antesala a lo que realmente hará el día convocado, se encuentra inmerso en un despliegue sinigual de sus fuerzas represoras. Miles de agentes encubiertos vigilan día y noche a jóvenes indefensos cuyo único “delito” es pensar de un modo diferente y opuesto a los anquilosados y terroríficos cánones del comunismo cubano. La intimidación, las amenazas, la intromisión en la vida personal e intimidades de los posibles manifestantes, la difamación, la marginación, la expulsión de sus puestos de trabajo, entre otras tantas modalidades, han sido puestas en práctica por un cuerpo represor que se autodefine como de los mejores y más sofisticados del mundo. 
 
La indiferencia primero, y luego la total negación a la manifestación pacífica fue el modus operandi de la longeva dictadura. La respuesta ofrecida a la solicitud formal hecha por los representantes de Archipiélago se basó en el engendro de Constitución vigente en la isla desde 2019, un panfleto lleno de contradicciones y arcaicos dogmatismos. Al mantenerse bien firmes en sus propósitos, a pesar de la negativa del régimen, la Seguridad del Estado ha acudido a las más bajas formas de intimidación, incluidos el chantaje y la constante amenaza. Por otra parte, la dictadura hizo coincidir sus ridículas maniobras militares que tienen lugar cada año con el día en que inicialmente se había convocado a la marcha, por lo que los organizadores de Archipiélago se vieron obligados a cambiar el día de la tenida.

 

Yunior García Aguilera, guionista de televisión y cine, actor, dramaturgo y crítico de arte, es el líder de la Marcha Cívica por el Cambio convocada por la Plataforma Archipiélago.

Las trampas de la Constitución vigente en Cuba.

La Constitución de Cuba en su Capítulo II, Derechos, en su  ARTÍCULO 56, establece que: “Los derechos de reunión, manifestación y asociación, con fines lícitos y pacíficos, se reconocen por el Estado siempre que se ejerzan con respeto al orden público y el acatamiento a las preceptivas establecidas en la ley”.

Los líderes de Archipiélago basados en este artículo solicitaron un permiso a las autoridades cubanas para la realización de la marcha del próximo 15 de noviembre. La idea del derecho de reunión y manifestación expresada teóricamente en la Constitución es solo esto, una idea, algo que en el orden práctico carece de aplicabilidad, toda vez que el panfleto de los comunistas cubanos está pensado y elaborado para dar la impresión desde la apariencia de ciertas “bondades” y “libertades”; aunque en realidad detrás de cada “bondad” se esconde de manera sutil el poder controlador y represor del régimen castrista.

Así las cosas, además del derecho a la reunión, asociación y manifestación, se establece que esto solo tendrá cabida siempre “que se ejerzan con respeto al orden público y el acatamiento a las preceptivas establecidas en la ley”; siendo este solo un ejemplo entre las numerosas incongruencias e inconsistencias que de manera deliberada y con alevosía redactaron los encargados de conformar la más reciente de las constituciones de Cuba. Surge entonces la interrogante acerca de que se entiende al orden público y que significa el acatamiento a las perspectivas establecidas en la ley.

Téngase presente que la ley se ha dictado conforme a las exigencias de esa “fuerza política dirigente superior de la sociedad y del Estado”,* esto es, el Partido Comunista, quien, según la propia Constitución: “Organiza y orienta los esfuerzos comunes en la construcción del socialismo y el avance hacia la sociedad comunista”; lo que presupone que todo lo que se distancie un ápice de los cánones establecidos por el partido único reconocido de manera oficial en Cuba es ilegal. De ahí la negativa de las autoridades del régimen castrista a la realización de la marcha cívica, la que, según la escueta y demorada respuesta ofrecida a los organizadores de la tenida del 15 de noviembre, es totalmente ilícita.

Entre los absurdos argumentos en los que se sustenta la negativa de la dictadura se encuentra el gastado concepto de la participación activa de determinadas organizaciones estadounidenses en la convocatoria de la marcha. Nada más distante de la realidad. Es importante precisar de una vez y por todas que la idea de la marcha cívica es algo genuinamente cubano, algo que se gestó en el seno de la intelectualidad más joven de la isla y que tiene sus precedentes en la sonada tenida de centenares de jóvenes en las cercanías de la sede del Ministerio de Cultura el 27 de noviembre de 2020. **

El hecho de que numerosas personalidades y entidades sociopolíticas, entre las que se encuentran Mario Vargas Llosa, Premio Nobel de Literatura, Pablo Casado e Isabel Ayuso, líderes españoles integrantes del Partido Popular de España, PP,*** y hasta el propio Joe Biden, presidente de los Estados Unidos de América, por solo citar unos pocos ejemplos, se pronunciaran a favor de la protesta del 15 de noviembre en Cuba, no significa que tuvieran que ver con la gestación, organización y puesta en marcha de las futuras acciones. La convocatoria para la Marcha Cívica por el Cambio es un gesto de autenticidad nacional en la que los jóvenes intelectuales del país ocupan el papel protagónico. 

Es absurda la idea acerca de una provocación por parte de los participantes en las acciones del 15N. La única provocación es la respuesta negativa del régimen comunista de Cuba a un derecho elemental de los cubanos, el derecho a la reunión y a la manifestación. Así mismo, constituye una provocación la orden del dictador Miguel Díaz Canel al enfrentamiento entre cubanos, algo que reitera, toda vez que ya está el precedente de su convocatoria para enfrentar a los manifestantes del pasado 11 de julio: “Hay suficientes revolucionarios para enfrentar cualquier manifestación que pretenda destruir la revolución”. Se sabe que a los trabajadores del país se les obligará a participar de manera activa en el enfrentamiento a los manifestantes. Ya está disponible un arsenal de palos y se preparan los tradicionales actos de repudios por doquier, con lo que la dictadura está negando lo expresado en el Artículo 54 de la citada Constitución referente a la idea de que “El Estado reconoce, respeta y garantiza a las personas la libertad de pensamiento, conciencia y expresión”.

De cualquier modo, aún cuando se sabe de manera anticipada que la policía política y el “pueblo revolucionario” – las turbas adoctrinadas del decadente castrismo– impedirán la movilidad de los principales líderes y de centenares de jóvenes dispuestos a participar en las acciones del 15N, las acciones de Archipiélago pasarán a la historia de la lucha del pueblo cubano; aunque, lamentablemente, quienes rigen – por ahora– los designios de la isla están  “CONVENCIDOS de que Cuba no volverá jamás al capitalismo como régimen sustentado en la explotación del hombre por el hombre, y que solo en el socialismo y en el comunismo el ser humano alcanza su dignidad plena”.



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* ARTÍCULO 5. El Partido Comunista de Cuba, único, martiano, fidelista, marxista y leninista, vanguardia organizada de la nación cubana, sustentado en su carácter democrático y la permanente vinculación con el pueblo, es la fuerza política dirigente superior de la sociedad y del Estado.

** La protesta en el Ministerio de Cultura y el intento de diálogo. El 27 de noviembre, más de 300 jóvenes que incluyó a artistas, intelectuales, cineastas y periodistas independientes se congregaron de manera espontánea frente a la sede del Ministerio de Cultura para exigir respuestas sobre la forma en que el Estado manejó los hechos que terminaron en el desalojo del Movimiento San Isidro, MSI. La protesta pacífica e inédita en su forma, se abrió a un reclamo más amplio para exigir el respeto a la libertad de expresión y el cese de la censura y el hostigamiento a representantes del arte y personas con pensamiento diferente en Cuba.

*** El PP ha mostrado este viernes en Madrid su respaldo a los centenares de actos y manifestaciones convocados en Cuba y en el resto del mundo para apoyar la Marcha Cívica del 15 de noviembre. Ante lo que un comunicado considera un «hecho histórico», el PP ha convocado en su sede de la calle Génova de la capital española a las principales organizaciones y movimientos promotores de estas iniciativas en favor de la democracia y la libertad «para mostrar su apoyo a las mismas y exigir que los cubanos puedan ejercer el derecho de manifestación sin coacciones ni violencia».


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