FOROFILO

La violencia en América Latina.Segunda parte. Las particularidades de Venezuela.

Desconectado Dr. Alberto Roteta Dorado

  • *****
  • 558
  • ¡Usuario Nuevo!
                                  La violencia en América Latina.
                              Segunda parte. Las particularidades de Venezuela.
                                             Por: Dr. Alberto Roteta Dorado.



               


Santa Cruz de Tenerife. España.- En el escrito anterior dedicado al tema de la violencia en América Latina me refería a la interrogante acerca de cuál es el país de mayor violencia de la región, y precisaba que la formulación de la pregunta era fácil de hacer, toda vez que no había dudas de la gran violencia regional; sino que la dificultad surgía al intentar precisar con exactitud cuál es realmente el país más violento.

Finalmente no llegué a definir la posible hipótesis respecto a México como la nación que ocupara el protagonismo, ya no solo dentro de la región, sino desde el punto de vista continental, por cuanto, la diversidad de opiniones y de los resultados de numerosas encuestas e investigaciones señalan además de dicho país a otros como Venezuela, Colombia o El Salvador.
 
Pero si dejé bien establecido que lo importante no era determinar cuál es el país más violento en sí, sino la repercusión del fenómenos en su globalidad, como problemática urgente dentro del subcontinente, así como a las acciones que de inmediato han de asumirse para atenuar inicialmente e intentar disminuir y llegar a situar a la violencia como un mal desplazado hacia los últimos peldaños.

Veamos en este segundo escrito la situación real de Venezuela, la otrora próspera nación suramericana, símbolo de la riqueza petrolera continental, y país democrático, no de democracia de excelencia, pero sí de libertades individuales respetadas, de elecciones cercanas a la media, y de definiciones bien establecidas entre los poderes del estado y del gobierno; elementos que se han perdido una vez que el comunismo se apoderara de la nación bajo el eslogan de Socialismo del siglo XXI* promovido por Hugo Chávez – no ideado por él, por cuanto, no contaba con los basamentos teóricos mínimos para ser creador de ninguna doctrina sociopolítica–, y llevado a su máxima expresión de tiranía absoluta por el incapaz e ignorante Nicolás Maduro, hombre de dudosa reputación y controversial nacionalidad como para ocupar cargos directivos en un país, y mucho menos como para conducirlo bajo su mando como presidente.

Venezuela ocupa uno de los primeros lugares en América Latina en cuanto a violencia, y según varias fuentes es el primero de los países del continente por sus altos índices de criminalidad, fenómeno que no ha surgido precisamente con el chavismo-madurismo – y afirmarlo sería asumir una posición de parcialidad que denotaría no solo esto último, sino cierto grado de ignorancia–; sino que tiene sus precedentes desde antaño, y que está en relación con sus implicaciones en el narcotráfico, el gran flagelo que origina estragos peores que los del hambre, las enfermedades, el desempleo y la pobreza en el contexto regional.

No obstante, sin duda, los índices de homicidios, los actos de violencia de todo tipo y la crueldad desmedida por parte del corrupto gobierno actual encabezado por Nicolás Maduro se han incrementado considerablemente. El crimen y la violencia en este país están fuera de control. Según Fermín Mármol García, especialista en criminología, las autoridades no inspiran algún tipo de temor en las bandas armadas que desarrollan su actividad delictiva en una nación gobernada por un régimen corrupto.

Pero veamos algunos datos estadísticos en torno al fenómeno de la violencia y sus particularidades en Venezuela. Dejando a México a un lado, aunque sin apartarnos de dicha nación, recordemos que el Institute for Economics & Peace en sus investigaciones sobre la paz mundial correspondientes al final de 2017 señalaba a Venezuela y Colombia por encima de México, y con los peores puestos en el  ranking mundial, aunque en el año 2016 la balanza se inclinaba definitivamente por Venezuela con la posición 119 de los 127 países evaluados, seguido por México en el puesto 118 y Honduras en el 116.
 
Ya a inicios de 2016 se decía que Caracas era la ciudad más violenta del planeta con 119,87 homicidios por cada 100.000 habitantes, con lo que desplazaba a la ciudad hondureña de San Pedro Sula en el ranking mundial, lo que al parecer se ha mantenido, independientemente de las irregularidades respecto a los países más violentos del mundo que observamos al ser consultadas varias fuentes.

Según el Observatorio Venezolano de Violencia, y específicamente un reporte publicado por Tristán Clavel, Venezuela encabeza la clasificación del 2017 como el país más homicida de la región con una tasa de 89 por cada 100.000 personas. Este dato no ha sido declarado de modo oficial por la dictadura venezolana; pero si los directivos del Observatorio Venezolano de Violencia dicen que los datos ofrecidos recientemente son confiables. El informe más reciente del observatorio señala que hubo un total de 26.616 homicidios en Venezuela a lo largo del año, incluyendo 5.535 a manos de las fuerzas de seguridad.

Estas alarmantes cifras superan con creces a las reportadas durante los años 2012 y 2013, años en los que ocurrieron un total de 21.630 homicidios, lo que equivale a 73 asesinatos por cada 100 mil habitantes, en el 2012, en tanto, la cifra se elevó a 22.782 víctimas, esto es, unas 77,5 por cada 100 mil habitantes, mientras que en 2015 se registraron un total de 17.778 muertos, pero solo como casos de homicidio intencional o doloso,** cuya cifra es mucho mayor cuando se analiza en su totalidad; algo que el Observatorio Venezolano de Violencia denunció con la alarmante cifra de 27.875 muertes violentas, lo que sube la tasa de criminalidad a 90 por cada 100.000 habitantes, similar a la de este año.
 
Esta terrible situación se ha mantenido desde los últimos años. Hacia el final de 2015 la propia ONG citada antes vaticinaba para Venezuela un primer peldaño en América Latina, superando así a naciones como Honduras y El Salvador que tradicionalmente han ocupado lugares cimeros en el ranking. Ya para esta fecha dicha entidad calculó una tasa de 90 muertes por cada 100.000 habitantes, toda vez que estimaron que la cifra de muertes violentas podría llegar a 27.875.

En abril de 2017, una organización no gubernamental mexicana que prepara un escalafón anual de las ciudades más homicidas del mundo colocó de nuevo a Caracas, capital de Venezuela, en el primer lugar de la lista, con una tasa de homicidios estimada de 130 por 100.000 habitantes, algo que va más allá de la cifra aportada por la institución antes citada.

El director del Observatorio Venezolano de Violencia, Roberto Briceño León, en sus últimas declaraciones ha dicho que “el Gobierno no tiene otro camino que ser más violento. Maquiavelo decía que si no eres amado debes ser temido”, culpando a Nicolás Maduro, a quien según él, no le duelen ni los vivos ni los muertos. Afirmó además que “el carnet de la patria es violencia del poder: somete a unos y segrega a otros” (…) “Hay violencia cuando se manipula el hambre del pueblo para mantenerse en el poder”.[/i]

Así las cosas, Venezuela tendrá supuestamente sus “comicios” en el primer cuatrimestre del 2018. El asesino de Nicolás Maduro se presenta como candidato y han sido excluidos representantes de la oposición. La inconstitucional Asamblea Constituyente, el nuevo organismo represor del chavismo dio su aprobación.
 
No es pesimismo de mi parte; pero considero que el país suramericano está estancado y se mueve dentro de un círculo vicioso. La ansiada libertad que hace unos meses Carlos Alberto Montaner, a quien admiro y considero un maestro, vaticinó cercana, parece estar lejos aun. No son suficientes sanciones económicas, las reuniones del grupo de Lima están llenas de buenas intenciones; pero hasta ahora no hay nada concreto, las declaraciones de Luis Almagro en el seno de la OEA jamás han tenido implicaciones reales en el orden práctico, independientemente de su repercusión moral y social. Mientras el país se desmorona y se deshace entre el hambre y las enfermedades, pero también entre las decenas de crímenes que ocurren cada día.


             


Tasas de homicidios en Latinoamérica en 2017. Ocupan los primeros puestos Venezuela, El Salvador, Honduras, Jamaica, Brasil, Guatemala y Colombia (destacados con colores rojo, rosa y naranja). En los casos de Jamaica, Puerto Rico y México se ofrecen los datos del 2016 al no contar con las cifras actualizadas del 2017.


             


Los nueve países más violentos de la región según sus tasas de homicidios expresadas en números por cada 100.000 habitantes. Venezuela ocupa el primer lugar, los países del Triángulo Norte se mantienen en lugares cimeros, y México, aunque parezca contradictorio ha descendido; aunque sus datos oficiales de 2017 no se han obtenido aún. (Datos del Observatorio Venezolano de Violencia publicados en 2017)

     --------------------

*El Socialismo del siglo XXI, como es de suponer no es una invención de Hugo Chávez; sino que este se apropió de lo que teóricamente le enseñara de manera directa el alemán izquierdista Heinz Dieterich, el verdadero autor intelectual de dicha tendencia, quien se relacionara con Chávez desde 1999. Dieterich propuso una modalidad socialista acorde a la realidad latinoamericana y dejando a un lado aquellos aspectos que no funcionaron en la antigua URSS y otros de los países europeos que asumieron este modelo.

**Es un subtipo de homicidio en el cual el criminal lleva a cabo una acción a sabiendas de que con ello puede provocar la muerte de personas, y asume ese posible resultado a pesar de que la acción tenga otra finalidad. El criminal busca intencionadamente el resultado de muerte de la víctima.

(Continuará con un resumen final sobre la situación general de la región y las particularidades de países como Colombia y los considerados del Triángulo Norte).