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ECUADOR: RAFAEL CORREA TIENE MIEDO. III PARTE. Dr. Alberto Roteta Dorado.

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                          ARTÍCULO ESPECIAL EN EL THINK-TANK DE CUBANÁLISIS
                           Dr. Alberto Roteta Dorado, Santa Cruz de Tenerife, España

                              ECUADOR: RAFAEL CORREA TIENE MIEDO. III PARTE.



                 


El castigo a los corruptos
 
Rafael Correa no se ha pronunciado contra del primer punto de la Consulta Popular, es decir, el referente al “castigo político para los corruptos, con su inhabilitación para participar en la vida política del país, y con la pérdida de sus bienes”; de hacerlo se incrementarían las sospechas en sus implicaciones de corrupción, algo que no le conviene, por lo que “se olvida” de forma premeditada de este primer asunto al que Lenín Moreno, inteligentemente, le ha dado un protagonismo desde que asumió el poder el pasado mes de mayo, con la creación de un Frente Anticorrupción, y con la denuncia enérgica de todos los aspectos que inciden en lo que tanto daña la imagen, no solo de Ecuador, sino de una buena parte de los países de Latinoamérica.

De oponerse Correa a este asunto del castigo político para los corruptos, con su consecuente aspecto de inhabilitarles para participar de manera activa en la vida política de la nación, sería demasiado evidente, y habría no solo que cuestionarse, sino afirmar, que el exmandatario es un corrupto, algo de lo que no hay dudas, pero tampoco pruebas circunstanciales evidentes que lo demuestren; por lo tanto, deja el asunto a un lado, porque lo implica de un modo muy serio en las acciones llevadas a cabo durante su gobierno, en el que la corrupción fue un denominador común.

No olvidemos que la mayor evidencia de su protagonismo en este controversial tema es la situación de su más fiel aliado, Jorge Glas, el exvicepresidente que se encuentra ya tras las rejas para cumplir la pena máxima establecida de seis años por el delito cometido, así como la restitución de una millonaria cifra a los bienes del país por sus implicaciones en el escándalo Odebrecht, lo que Glas y Correa se niegan a admitir, y a cambio de su aceptación en este sentido, se han refugiado en la idea de una absurda conspiración política para adueñarse de la vicepresidencia del país.

Con esto se ataca doblemente a Lenín Moreno, toda vez que lo consideran coautor de una estrategia política junto a los sectores de la oposición, principalmente con Guillermo Lasso, el mayor rival de Moreno en los pasados comicios, y según los defensores de la hipótesis del gran fraude electoral, el verdadero ganador. Lenín Moreno acaba de demostrar que esta paranoia correísta es uno de sus tantos inventos, toda vez que propuso tres opciones para ocupar la vicepresidencia una vez vencido el plazo para Jorge Glas de manera inactiva por sus delitos. Guillermo Lasso no estaba entre dichas propuestas, y contrariamente a lo que se ha especulado sin fundamento alguno -tanto por Correa como por los “expertos” y “analistas políticos”-, Moreno propuso a tres figuras femeninas jóvenes vinculadas al Partido Alianza PAIS, cuya trayectoria en la política ecuatoriana es bien conocida.

Lenín Moreno acaba de solicitar a la Contraloría General de Ecuador que inicie una auditoría a la deuda, interna y externa, contraída durante los últimos cinco años del Gobierno de Rafael Correa, entre el 1 de enero de 2012 y el 24 de mayo de 2017, la etapa que considero es la de mayor corrupción y de retroceso en relación con el proyecto social inicial de su llamada Revolución Ciudadana.

Dicha investigación pretende analizar la legalidad de las operaciones realizadas y el uso dado a estos fondos, toda vez que Moreno fuera informado por la propia entidad acerca de que algunas operaciones no se habían incluido en los reportes oficiales de deuda  pública. El actual contralor general, Pablo Celi -Carlos Pólit, el anterior contralor, que ocupara el puesto durante la mayor parte del gobierno de Correa, se encuentra prófugo de la justicia implicado en los casos de corrupción del gobierno correísta-, ha anunciado que los resultados del informe se conocerán en abril, aunque sus conclusiones no serán vinculantes, sino una muestra de ejercicio de transparencia de la información a la ciudadanía. Por su parte la oposición pidió que se abriera una investigación al expresidente Rafael Correa por la deuda millonaria con China y Tailandia durante su mandato.

Como es de suponer Rafael Correa ha calificado la auditoría como una persecución, algo que hizo de manera pública durante un mitin en Guayaquil, ciudad donde se encuentra promoviendo el “No” a la Consulta Popular. Además en su cuenta de Twitter afirmó: “Recién me entero de un supuesto 'informe preliminar' sobre la auditoría de la deuda (que ya se había hecho) y de una 'comisión de notables', en la cual hay varios odiadores de la RC (revolución ciudadana), para nuevamente 'auditarla'. Ojalá tod@s tengan claro lo que está pasando. ¡Ya es descarado!”. **

Hay otros aspectos a los que apenas ha dedicado su atención, por no decir que los ha obviado del todo: me refiero a los de carácter ambientalista y de protección de los recursos naturales de las comunidades indígenas. Tal vez ya no se recuerde las múltiples acciones de protestas emprendidas por dichas comunidades que reclamaron sus derechos ante la explotación desmedida de los recursos de sus tierras; de ahí el tema de la “reducción de la zona de explotación de los recursos naturales con el incremento de la zona intangible”, con la consecuente reducción del “área de explotación petrolera autorizada por la Asamblea Nacional en el Parque Nacional Yasuní”, lo que fuera aprobado bajo el mandato del dictador, que como ya se sabe manejaba todos los poderes de la nación, y muy particularmente los de la Asamblea Nacional, cuyos representantes, en su mayoría miembros y directivos de Alianza PAIS, respondían a sus órdenes.

De igual modo no ha hecho referencia al tema de la “restricción de la minería metálica en áreas protegidas y ciudades”, que también fue motivo de gran malestar al ser considerado una invasión hacia los yacimientos minerales por parte de las empresas de China. Ya nadie recuerda estos hechos, y la comunidad internacional apenas supo acerca de marchas, protestas, mítines y múltiples gestiones de carácter legal a los que el prepotente expresidente, que se supone estaría al lado de los pobres y desposeídos de la amazonía ecuatoriana -zona que aún conserva territorios vírgenes y aislados de la llamada civilización- no hizo caso alguno y, contrariamente, los agredió, violando todos sus derechos.

Hace poco más de un año varios helicópteros de la Fuerza Aérea Ecuatoriana, múltiples tanques de guerra, decenas de militares, y un grupo de camiones de la Fuerza Terrestre, acompañados de personal policial, invadieron las comunidades de San Juan Bosco y Limón Indanza, con lo que quedaba aislada la provincia de Morona Santiago,  quedando  convertida en una zona sitiada, lo que algunos han llamaron “la guerra en la amazonia ecuatoriana”.

La operación militar se dio luego de que un grupo de indígenas de la etnia Shuar, que reclaman el respeto ancestral de sus territorios en Nankints, invadieron un campamento minero y se enfrentaron a uniformados que custodiaban la zona, sede del proyecto minero Panantza-San Carlos, coordinado por la empresa china Explorcobres S.A. La declaración del decreto de excepción en Morona Santiago, que restringió varias libertades, entre ellas las de asociación, información, opinión, de transitar libremente; allanamiento de viviendas; advertencias de movilizaciones de diversos grupos indígenas, entre otros, provocó el rechazo total de las comunidades indígenas que tienen muy arraigadas sus tradiciones ancestrales respecto al cuidado de la tierra, y todo esto, como es de suponer, a Rafael Correa no le conviene que se recuerde en este momento, en el que las circunstancias son otras, y como ya ha afirmado en más de una ocasión: “Ahora vendrán por mí”.

Así las cosas, Correa, ante sus fracasados intentos para impedir la realización de la Consulta Popular, se ha pronunciado mediante una campaña emprendida por el mismo contra aquellos puntos que le perjudican directamente, principalmente con el referente a la reelección indefinida, lo que le imposibilitaría su retorno para ocupar cargos directivos en el país, y el cese del Consejo de Participación Ciudadana y Control Social, lo que le impediría la manipulación de los directivos seleccionados sin paso previo de elección popular, algo instaurado durante su mandato.

A modo de epílogo, por cuanto la conclusión está por ver

La conclusión necesita de la realización de la Consulta Popular y Referéndum, sus resultados finales y la comprobación de su transparencia, no porque Moreno interfiera, sino porque Correa estará presente con los maleantes de su Alianza PAIS, ahora llamados Movimiento de la Revolución Ciudadana tras su escisión en correístas y morenistas.

El Consejo Nacional Electoral (CNE) ha solicitado la participación de organismos especializados como la Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR), la Organización de Estados Americanos (OEA), la Unión Interamericana de Organismos Electorales (UNIORE) y la Asociación Mundial de Organismos Electorales (A-WEB, por sus siglas en inglés), con lo que se prevé garantizar la transparencia  y que se compruebe el respeto a la voluntad popular.

No obstante, me adelanto un tanto a los acontecimientos para afirmar que, independientemente de los resultados de la consulta, su realización es una muestra de los valores del nuevo gobierno ecuatoriano y de la determinación de su presidente por restaurar el sentido de la verdadera democracia mediante el rescate de la Constitución de Montecristi, libre de las enmiendas correístas.

Según investigaciones realizadas hace apenas un mes por la firma Cedatos, la intención de voto por el Sí para las siete preguntas de la Consulta Popular se ubica en un 70%. La propia firma durante el mes de septiembre realizó un estudio similar aplicado a 2.120 personas, demostrando que el 74% apoya la realización de una consulta popular y un 77% aprueba la gestión del presidente Lenín Moreno. La eliminación de la reelección indefinida, lo que tanto preocupa a Correa, ocupó en diciembre el 66,8% de apoyo por el Sí.

Una aparente digresión, aunque justificada, tratando de hacer justicia

Varios políticos, politólogos, comentaristas, amén de los consabidos “expertos” en el tema, han cuestionado al gobierno ecuatoriano en su nueva etapa dirigido por Lenín Moreno. Están los que de una manera sutil afirman que al nuevo mandatario le ha faltado cierta experiencia en lo referente al manejo de la economía de la nación. Otros declaran abiertamente que le falta la capacidad para enfrentar nuevos retos y cambiar definitivamente y de una vez la política ecuatoriana, dejando detrás todo vestigio del correísmo. Finalmente se encuentran los que de manera despectiva y sin conocimiento de causa, aunque sí con las peores intenciones, afirman que solo se ha cambiado el rostro del mandatario, y tras un falso ropaje se continúa de una manera autoritaria y antidemocrática bajo la influencia de Alianza PAIS; en otras palabras, que parece que está haciendo algo cuando en realidad no ha hecho nada.

Respondiendo a los “expertos”, y no me gusta la ironía -aunque está permitida en los escritos de esta naturaleza-, pero tampoco me gustan las injusticias, y como creo con firmeza que están siendo muy injustos con Lenín Moreno, les respondo a todos.

En primer lugar, Moreno lleva solamente siete meses en el poder, tiempo insuficiente como para poder percibir cambios sustanciales en lo referente al tema económico. Si a esto le sumamos las condiciones en que Rafael Correa y sus corruptos ministros y funcionarios, entre los que se encuentran su vicepresidente, su contralor, su presidente del Consejo Nacional Electoral, entre otros, dejaron el país, podrá comprenderse que resulta demasiado difícil, si no imposible, “arreglar” a una nación con una crisis económica de gran envergadura - ya la economía ecuatoriana había entrado en recesión desde 2016, algo que traté en algún escrito de esa fecha.

Es cierto que su plan emergente de medidas económicas es poco funcional; y no aporta casi nada respecto a una urgente y necesaria recuperación; pero lejos de criticarle se le debe ayudar, y en el país debe haber buenos economistas, (no como Rafael Correa, un economista que hundió la economía), que pueden fortalecer dicho plan emergente y trazar nuevas directrices encaminadas a salvar la devastada economía ecuatoriana. 

A Lenín Moreno no le ha faltado capacidad alguna para asumir la dirección de la nación, y contrariamente a lo que también se especuló, es un hombre inteligente, culto, con los conocimientos necesarios para asumir los más duros retos que exige su cargo; pero todo cambio -hablando filosóficamente- necesita de la gestación de una idea. No hay cambio rotundo sin que se haya experimentado un cambio radical en la mentalidad de quien lo ejecuta, y Moreno lo está haciendo, tal vez con la sutileza necesaria de quien actúa guiado mas por la razón que por la emoción, pero lo va logrando, y esto es algo que percibí desde su primera intervención pública, y después afirmé de manera categórica y sin temor a equivocarme, que con la llegada de Lenín Moreno Ecuador se apartaba definitivamente del Socialismo del siglo XXI, y este es el mayor logro de su gobierno, que podrá tener, como todos los gobiernos, limitaciones e imperfecciones, pero también  logros y virtudes, y ese, reitero, es el mayor de todos. Una vez dejado atrás todo vestigio del “socialismo” correísta el resto de las cosas fluirá.

Por último, no se trata de un cambio de rostro, sino de un verdadero cambio. Moreno continúa al frente de Alianza PAIS, un movimiento de tipo izquierdista, fundado por Correa y que sirvió como vehículo directriz para su proyecto de Revolución Ciudadana; pero lo menos que ha hecho Moreno es afianzarse a las políticas de dicho partido para asumir su rol al frente de Ecuador. Creo, aunque tal vez sea demasiado liberal al afirmarlo, que a Lenín Moreno no le interesa absolutamente para nada el destino del partido Alianza PAIS, sino el destino de su patria, de la nación que tiene bajo su mando. Sus múltiples ausencias a las reuniones ordinarias de ese organismo -elemento escogido como pretexto para su mal lograda expulsión de las filas del partidismo- así lo sugieren, aunque no lo demuestran categóricamente.

Es cierto que la mayoría de sus ministros y colaboradores más cercanos son miembros y simpatizantes de Alianza PAIS, algo que hasta el presente no demuestra que el correísmo se inserte en el nuevo estilo de dirección, ni en la política de la nación. Ya podemos referirnos a un antes y un después. Un antes con la oscura década correísta, caracterizada por la corrupción, el autoritarismo, la ausencia de libertades, la manipulación, entre otros males, y un después con el gobierno de Moreno, una etapa de transparencia, de lucha anticorrupción, de inclusión y de recuperación de la democracia.

¿Qué ha hecho Lenín Moreno y su nuevo gobierno? A los que dicen que parece que está haciendo, cuando en realidad no ha hecho nada, les digo que Moreno logró salirse del Socialismo del siglo XXI, su mayor conquista; creó un Frente Anticorrupción; llevó a la cárcel a un vicepresidente corrupto vinculado a Odebrecht; abrió una senda investigación que pudiera vincular a Rafael Correa a los escándalos de corrupción a través de una auditoría a la millonaria deuda heredada; permitió que varios dirigentes del gobierno de Correa, además de Glas, fueran juzgados por asociación ilícita en el caso Odebrecht; se abrió al mundo tras dejar la histeria izquierdista; amén de establecer diálogos inclusivos con la oposición, con lo que ha logrado limar asperezas y frenar la marcada polarización engendrada por el correísmo.

¿Podrá pedirse más en la brevedad de su mandato? El propio Rafael Correa, quien se ha autoproclamado como su principal opositor, tuvo que admitir que Moreno ha logrado en meses lo que jamás la oposición pudo hacer en años, según el exmandatario: la destrucción de su proyecto de Revolución Ciudadana. Suficiente.  

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* El Movimiento Sociedad Unida Más Acción, conocido como SUMA por sus siglas, es un movimiento político con orientación liberal y progresista de centro-derecha; fue fundado en 2012 por Mauricio Rodas, su presidente, y Guillermo Celi, vicepresidente. En octubre de 2016 se unieron al Movimiento CREO para apoyar la candidatura de Guillermo Lasso, y hace solo unos meses se independizaron de nuevo.   

**Le recuerdo al expresidente que tantas conferencias ha ofrecido por el mundo, y que tantos doctorados honoris causa atesora, que es incorrecto el empleo del signo de arroba @ para hacer referencia a masculino y femenino al mismo tiempo. Según la Real Academia de la Lengua lo correcto es: “Ojalá todos”, y punto, quedan incluidos masculinos y femeninos, y eso no lo hace parecer como subestimando al género femenino, sino como alguien que sabe expresarse y conoce las reglas idiomáticas y gramaticales. Por su parte “odiadores” es correcto, aunque no lo parezca por su infrecuente uso en español. Es un término más utilizado en inglés, haters, para hacer referencia a alguien negativo, aunque con el desarrollo de la cibernética y el auge de los medios y redes sociales se está usando mucho más. En fin, así se expresan algunos de los líderes de “Nuestra América”, aunque Correa no es de los peores: recordemos a Nicolás Maduro y Evo Morales como “fieles exponentes” del idioma de Cervantes.   

Publicado en Cubanálisis.