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Septiembre 16, 2018, 04:42:50 pm por Dr. Alberto Roteta Dorado en Temas sociales y políticos.

       LOS FUNERALES DEL SOCIALISMO DEL SIGLO XXI EN ECUADOR -II.b-
                                      Por: Dr. Alberto Roteta Dorado.-

                    ARTÍCULO ESPECIAL EN EL THINK-TANK DE CUBANÁLISIS


Santa Cruz de Tenerife, España.-

Rafael Correa. ¿Al fin tras las rejas?

Hasta ahora ninguno de los políticos que han sido acusados, ya sea aquellos que ya están en prisión o los que esperan su sentencia, ha sido capaz de asumir su culpabilidad y reconocer sus delitos, lo que les daría cierta distinción de dignidad en medio de su podredumbre, toda vez que el reconocimiento de un error con o sin arrepentimiento resulta un mínimo paso, por el que en ocasiones suele variarse la condena de quien ha delinquido.

Rafael Correa no es la excepción, y lejos de confesar sus implicaciones en graves delitos por los que se puede vincular directamente a la corrupción casi generalizada imperante en los gobiernos de América Latina -sin importar su orientación política, esto es, lo mismo sean representantes de la izquierda, de la centroderecha o de la derecha franca, ya sea en un pasado reciente o en el presente-, se mantiene con una firmeza patológica aferrado a decir que desconocía una serie de aspectos que todo presidente y jefe de estado debe saber,  y aún más, no se cansa de repetir su hipótesis -además de errada, carente de fundamentos que la sustenten- acerca de que se trata de una persecución política contra su persona, lo que hace extensivo a Lula da Silva, Dilma Rousseff, Cristina Fernández, Jorge Glas, entre otros políticos y ministros de menor rango que también han sido acusados por hechos de corrupción durante su mandato.   

Rafael Correa es el responsable máximo de todos los males que ha heredado el gobierno actual que preside Lenín Moreno tras una década exacta de un socialismo muy a su manera impuesto entre el 2007 y el 2017, entre los que se encuentran una millonaria deuda que se acerca a los 60.000 millones de dólares, una economía en recesión, altos índices de corrupción, así como una polarización extrema que ha conducido a fuertes enfrentamientos entre Correístas y Morenistas -defensores y seguidores de Correa, los primeros, y de Moreno, los segundos, a los que también se les llamó leninistas por lo de su nombre Lenín, y no precisamente por lo del líder comunista de la extinta URSS- que llegó a su clímax con una gran crisis del Partido Alianza PAIS que desencadenó la escisión del movimiento partidista por él fundado.

Hay ya demasiados elementos sugerentes de las implicaciones de Rafael Correa en graves delitos por los que puede ser condenado y finalmente quedar justo en el lugar que merece y que le corresponde por derecho, esto es, en la cárcel.

Analicemos algunos puntos que fundamentan la idea que también he estado defendiendo desde hace varios meses:

1. Un grupo representativo de ministros, asesores, y colaboradores cercanos de su gobierno, incluido Jorge Glas, quien fuera su vicepresidente, y Carlos Pólit, el contralor general de su gobierno, han sido investigados y encontrados culpables de sendas acciones delictivas, algo que los ha llevado al cumplimiento de condenas en cárceles ecuatorianas. Esto, como es lógico pensar o intuir, no podía estar al margen del presidente del país, y mucho menos tratándose de Rafael Correa, cuya personalidad caracterizada por sus rasgos de prepotencia y egocentrismo llevados a la máxima expresión, lo hacían estar en medio de todo y de todos. De ahí que con firmeza creo que no podía estar ajeno a las fechorías que cometían sus ministros, a los que se les ha asociado con elementos concretos expuestos por las autoridades judiciales de la nación andina a escándalos de corrupción, complicidad, cohecho, entre otras cosas. Pero aún más, soy de los que sostenemos la idea que no solo está implicado por complicidad, sino que le corresponde la responsabilidad cuasi total como autor intelectual de la mayoría de los actos por los que ahora están prisioneros algunos de sus ministros; pero como ya he expresado antes, Correa niega saber acerca de estos delitos y sigue obstinado a su absurda idea de la supuesta persecución política de la oposición socialista para exterminar a la izquierda latinoamericana.

2. Agresión y deportación de más de un centenar de cubanos en el 2016. Desde el parque El Arbolito -sitio donde se les autorizó legalmente a permanecer por parte de las autoridades de la alcaldía municipal de Quito-, los cubanos esperaron una posible solución** que ni su embajada ni el gobierno ecuatoriano dieron; y contrariamente a lo esperado, fueron atacados de manera violenta en horas de la madrugada del miércoles 6 de julio de 2016 por una multitud de policías antimotines, resultando prisioneros cerca de 150 de ellos. De esta cifra fueron deportados hacia Cuba setenta y cinco para que sirviera de escarmiento a los miles de cubanos que conformaban en aquellos tiempos la comunidad cubana en Ecuador. El dictador Rafael Correa guardó silencio sobre el asunto; pero su implicación directa resulta más que evidente toda vez que acciones de este tipo no son asumidas por segundos sin previa aprobación de la máxima autoridad del país. De ahí que esta agresión a los cubanos -hecho un tanto olvidado que merece retomarse y ser divulgado- que protestaban en Ecuador sea otro elemento más en el que el dictador promotor del socialismo en Ecuador esté seriamente implicado en combinación con el régimen de La Habana.

3. Una millonaria deuda que se aproxima a los 60.000 millones de dólares y de la que es su responsable máximo. La Contraloría General del Estado acaba de emitir el segundo informe con responsabilidad penal en contra del expresidente Rafael Correa, en el tema de endeudamiento público. El contralor Pablo Celi anunció hace solo unos días que este organismo halló indicios de responsabilidad penal contra Correa y varios funcionarios, como exministros de Economía y Finanzas, exgerentes del Banco Central, exsecretario de Desarrollo y Planificación, entre otros. El examen incluye datos entre $1.700 millones y $2.300 millones de Certificados de Tesorería (Cetes) colocados por el Ministerio de Finanzas entre enero del 2016 y diciembre del 2017.


             


Hay ya demasiados elementos sugerentes de las implicaciones de Rafael Correa en graves delitos por los que puede ser condenado y finalmente quedar justo en el lugar que merece y que le corresponde por derecho, esto es, en la cárcel.

4. El sonado secuestro del opositor y exlegislador Fernando Balda tal vez sea lo que con mayor fuerza ponga a Correa tras las rejas.

Durante varios años se ha especulado sobremanera sobre las posibles implicaciones de Rafael Correa en el secuestro del opositor ecuatoriano Fernando Balda; pero hasta hace pocos meses solo había comentarios sugerentes matizados de cierto amarillismo como para dejar a un lado el asunto y centrar mi atención en otros temas de mayor trascendencia, aunque siempre con la esperanza de que saliera a la luz algún elemento que de manera objetiva me permitiera abordar el gran conflicto Correa vs. Balda.

Ahora existen numerosas evidencias por las que se puede asociar al exmandatario con el secuestro de dicho opositor, hecho que tuvo lugar en el 2012, y del que, hasta ahora, he preferido guardar silencio ante la falta de elementos objetivos que permitan vincularlo directamente con el secuestro y posible asesinato de alguien que se enfrentó a Correa cuando este se creía rey de reyes.

Actualmente la Fiscalía General del Estado considera a Rafael Correa como autor mediato porque era el Presidente de la República y jefe directo del director de la Secretaría Nacional de Inteligencia (SENAIN), lo que determinó que se aprobara su captura por la Interpol y su extradición a Ecuador, lo que, lamentablemente no se ha concretado aun y ha quedado solo como un elemento referencial -como también sucedió con el caso de Nicolás Maduro y sus múltiples acusaciones y pedidos para que la Interpol interceda en su captura.

Pero detengámonos en algunos aspectos sobre el caso Balda, algo que no ha sido tan difundido como para que sea un hecho conocido suficientemente. ¿Quién es Fernando Balda y por qué se asocia a Rafael Correa con su secuestro fallido? En agosto de 2012 advirtieron a la Policía de Bogotá que en el norte de la capital colombiana estaban secuestrando a un hombre. Era el ex asambleísta ecuatoriano Fernando Balda, quien vivía allí desde 2010 huyendo de una condena a 3 años de cárcel establecida durante el mandato de Correa. La policía frustró el secuestro, pero los autores del hecho escaparon. No obstante, se pudo obtener la numeración de la placa del auto y llegar a conocer que había sido alquilado por Luis Raúl Chicaiza, siendo el primer elemento sospechoso que podía vincular el secuestro fallido a las andanzas del régimen de Correa. El señor Chicaiza resultó ser un agente de la inteligencia ecuatoriana enviado a Colombia con relación a la trama relativa al secuestro de Fernando Balda, pero que finalmente terminó declarando contra Rafael Correa en las investigaciones sobre este asunto.

En otras pruebas se filtraron los nombres de otros agentes de la Policía Nacional de Ecuador y el nombre del propio ex jefe de los Servicios de Inteligencia Ecuatorianos, SENAIN, Pablo Romero. Asimismo existe en el tribunal de cuentas ecuatoriano, según la Contraloría del Estado, un reporte de gastos por 23.000 dólares identificado con el nombre de Operación Secuestro. La investigación incluye además el testimonio de Diana Falcón, una agente de inteligencia involucrada en este caso, quien afirmó que fue a Colombia “cumpliendo órdenes directas del Secretario de la Secretaría Nacional de Inteligencia, del Comandante General de la Policía y del Director General de Inteligencia”. Otro elemento que resulta de interés es el hecho de que dos meses después del episodio del frustrado secuestro Fernando Balda fue deportado a Ecuador, y además puesto en prisión por dos años por el delito de injurias al entonces presidente Rafael Correa.

El abogado colombiano Jaime Restrepo, presidente de la Asociación de Víctimas de la Guerrilla Terrorista (AVGT), quien estuvo presente en la reunión que participó Fernado Balda, el exagente de la Secretaria Nacional de Inteligencia de Ecuador, Raúl Chicaiza, y el expresidente colombiano Álvaro Uribe Vélez, el 9 de mayo de 2012, declaró a PanAm Post que la orden para el plagio vino de Rafael Correa y del Foro de Sao Paulo. “En el caso del intento de secuestro al diputado ecuatoriano Fernando Balda -que podría enviar tras las rejas al expresidente de ese país, Rafael Correa-, el interés del Gobierno ecuatoriano, y específicamente de Correa, no era privar de la libertad a Balda, porque si esto hubiese sido así para eso hay mecanismos de cooperación internacional, hay órdenes de la Interpol para proceder a la captura internacional si ese fuese el caso, a Fernando lo que querían era asesinarlo”.

Pero existe un elemento de gran interés del que apenas se ha comentado. Me refiero a la intervención del Foro de Sao Paulo en el caso Balda y su apoyo incondicional al dictador Rafael Correa. Según las declaraciones del abogado Jaime Restrepo el secuestro fue planeado por Correa y el Foro de Sao Paulo debido a la cercanía de Balda con el expresidente Uribe. Restrepo ratificó que el exagente ecuatoriano de inteligencia, Chicaiza, estuvo con otros infiltrados de las fuerzas de inteligencia de ese país en reuniones con el expresidente Uribe en el municipio de Rionegro, Antioquia.

El interés del Gobierno ecuatoriano no era precisamente privar de la libertad por orden o mandato judicial a Fernando Balda, sino quitarle la vida por el peligro que representaban sus nexos políticos con Álvaro Uribe, por una orden dada no solo por Correa, sino además por la directiva del Foro de Sao Paulo y el propio Hugo Chávez. Recordemos los lazos existentes en aquellos tiempos con el Gobierno de Correa. De ahí que a la operación para secuestrar a Balda se le conociera, de acuerdo con los encubridores términos dados por la Secretaria Nacional de Inteligencia, como Operación Guayacán, porque nació a partir de la reunión del 9 de mayo de 2012 en el salón Guayacán de un hotel de Rionegro, y esto, sin duda, es otro elemento irrefutable respecto a la participación de Correa como máxima autoridad del país y jefe supremo de la SENAIN en el caso Balda.

Hace solo un mes y cuando faltaban apenas tres días para que concluyeran los 120 días de instrucción fiscal abierta por el secuestro del político Fernando Balda, un segundo paquete de información desclasificada por la Secretaría Nacional de Inteligencia respecto a las operaciones denominadas Wilson y Guayacán, se incorporó al expediente del caso. Hasta hace poco solo se conocía de la operación Wilson, pues el agente Raúl Chicaiza relató en su testimonio anticipado que el 6 de agosto de 2012, luego de una reunión con el exsecretario de la SENAIN, Pablo Romero, en la que se le comunicó del supuesto malestar del expresidente Rafael Correa contra Balda por las acusaciones que este último hacía sobre él en las redes sociales. A partir de ese momento la misión de ubicar a Balda en Colombia cambió a traerlo a Ecuador, lo que complica aún más a Correa después del fallido intento de secuestro con la finalidad de hacerlo desaparecer.

Ahora se conoce de la operación Guayacán, la cual sería una acción de contrainteligencia a las actividades que realizaba Chicaiza en Colombia, pues varios agentes de la SENAIN habrían viajado a Colombia en 2012 y desde varios sitios de este país se trasladaron a Medellín. La misión se habría iniciado en mayo de 2012 con el fin de recoger la información sobre movimientos de oposición que se reunían con el expresidente Álvaro Uribe, según la SENAIN, para desestabilizar al gobierno de Correa. De lo que se ha podido revisar de la información, hasta ahora, existe documentación que establece que la logística y todo gasto de esa operación era pagado por la SENAIN, Además se conoce de un reporte de gastos por 23 mil dólares en el tribunal de cuentas ecuatoriano, según la Contraloría General del Estado, en el que figura el procedimiento como Operación Secuestro.

Así las cosas, la justicia ecuatoriana ha dictaminado la prisión preventiva de Rafael Correa por presunta participación en los delitos de asociación ilícita y secuestro de Fernando Balda, suceso trascendental bajo el mandato de Lenín Moreno, toda vez que la denuncia de Balda contra Correa había sido desestimada por la justicia ecuatoriana antes de la asunción al poder del actual mandatario.

La jueza Daniela Camacho ordenó a Correa presentarse cada 15 días en Ecuador y que se le colocara un grillete electrónico, pero Correa vive en Bélgica desde que Moreno asumió la presidencia del país, respondiendo que es imposible cruzar el mundo cada dos semanas solo para “saludar a una fiscal”. Entonces se presentó en el consulado de Ecuador en Bruselas, con lo que la jueza estuvo en desacuerdo e interpretó el hecho como un gesto de falta de cooperación con la justicia, y dictaminó que Correa fuera preso para esperar el curso del proceso. Uno de los abogados dijo que es imposible puesto que está fuera de Ecuador. Si el acusado no está presente el juicio se suspende, y ahora el acusado tiene prisión preventiva en Ecuador, por lo que no va a viajar a este país, y de esta forma el juicio sigue vigente todo el tiempo que haga falta. Para enfrentar el posible juicio por secuestro, Correa debe estar presente en Ecuador debido a que la legislación impide el proceso en ausencia por ese delito.

Rafael Correa nunca se expondrá a que lo detengan. Mientras la orden de arresto esté vigente no volverá a Ecuador. Bélgica no cooperará con Lenin Moreno toda vez que Correa  no es un detenido común, y por otro lado porque Bélgica no tiene convenio de extradición con Ecuador. Correa dijo que analiza pedir “asilo político” en Bruselas. Interpol de todos modos aún no se ha pronunciado sobre el pedido de la Corte Nacional de Justicia de Ecuador. De cualquier modo, acaba de anunciarse para el 18 de septiembre la audiencia preparatoria para el juicio luego de que la defensa de Rafael Correa desistiera  de la recusación contra la jueza Daniela Camacho, al frente del caso Balda

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** La comunidad cubana de Ecuador solicitó a través de las embajadas de México y Canadá, así como a través de organizaciones religiosas y de derechos humanos la posibilidad de traslado hacia los Estados Unidos de América desde Ecuador de una manera segura para evitar los peligros al pasar las selvas de los territorios americanos antes de llegar a la frontera entre México y E.U. La petición fue firmada en 2016 por un total de 1.668 cubanos que se encontraban en Ecuador.

Continuará.

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 Acerca de mí

Dr. Alberto Roteta Dorado. Cienfuegos, Cuba. Graduado de doctor en medicina, especialista en Medicina General Integral y Pediatría por el Instituto Superior de Ciencias Médicas de Villa Clara y de Máster en Ciencias, especialista de segundo grado en Endocrinología y de segundo grado en Medicina General Integral por la Universidad Médica de Cienfuegos. Ejerció su profesión de médico por más de veinticinco años en Cuba. Profesor auxiliar de Pediatría y Endocrinología, se dedicó al magisterio por más de veinte años. Ha realizado estudios de filosofía, teología, antropología y teosofía. Presidió en su ciudad natal la Fundación Cultural “Oasis Teosófico-Martiano” desde 1993 hasta su salida de Cuba en 2014. Actualmente presidente de honor de dicha institución. Dictó conferencias sobre temas martianos y filosóficos en diferentes instituciones cubanas como: Fundación Cultural “Oasis Teosófico-Martiano”, de Cienfuegos, “Memorial Presidente Salvador Allende”,  de La Habana, entre otras.  Tiene inéditos dos libros de ensayos sobre el sentido de la religiosidad y el pensamiento filosófico de José Martí. Colaborador de medios de prensa como Cubanet, Noticias de Cuba. Ha visitado varios países de América: Perú, Ecuador, Colombia, Costa Rica y Panamá. Radicado en Estados Unidos de Norteamérica.





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