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Febrero 14, 2018, 01:46:21 pm por Dr. Alberto Roteta Dorado en Temas sociales y políticos.

                      ARTÍCULO ESPECIAL EN EL THINK-TANK DE CUBANÁLISIS
 
                      Dr. Alberto Roteta Dorado, Santa Cruz de Tenerife, España

                     ELECCIONES EN CUBA Y LATINOAMÉRICA. SEGUNDA PARTE. (1)

 
Dos naciones de América Latina ya tuvieron en 2018 sendos eventos relacionados con la participación ciudadana y la democracia nacional. Me refiero a Costa Rica, país centroamericano que tuvo sus elecciones presidenciales en primera vuelta el domingo 4 de febrero, y a Ecuador, la nación andina en la que tuvo lugar una Consulta Popular y Referéndum este mismo día. Por suerte, y además como ejemplo para toda la región, ambos eventos se caracterizaron por su seriedad, transparencia, rigor, y de modo particular una extraordinaria rapidez por parte de los Consejos Electorales de ambas naciones para dar a conocer a la ciudadanía los resultados preliminares, sin que por esto se afectara la calidad del proceso eleccionario y el escrutinio de los votos.
 
En la segunda parte de estas observaciones sobre las elecciones en Cuba y otros países de América Latina abordaré la situación concreta de estas dos naciones, de las que ya contamos con los resultados definitivos de sus comicios en el caso de Costa Rica y de su Referéndum en el caso de Ecuador, dejando para una próxima entrega a Brasil y Venezuela, naciones que por sus peculiaridades merecen ser tratadas de modo independiente en otro escrito.
 
Costa Rica, de una condición paradisíaca aparente al posible establecimiento de un “Estado fallido”

Costa Rica celebró sus comicios electorales este 4 de febrero. Esta nación, de acuerdo a las investigaciones de The Economist Intelligence Unit, en las que se examina el índice democrático en América Latina mediante fortalezas y debilidades, ocupa el segundo lugar de la región con una puntuación de 8.03, siendo solo superada por Uruguay que obtuvo 8.17, por lo que son los únicos países latinoamericanos que entran en la categoría de Democracias Plenas, en las que las libertades políticas y civiles se respetan y están apuntaladas, el desenvolvimiento del gobierno es satisfactorio, los medios de comunicación y el poder judicial son independientes, y solo se registran problemas de manera ínfima.

Este panorama costarricense es diametralmente opuesto a las condiciones de democracia de Honduras, un país que acaba de tener uno de los comicios más contradictorios de la historia continental del presente, y que como sabemos las numerosos acciones de protesta terminaron con varios muertos, decenas de heridos y cientos de prisioneros; o a las de Venezuela, que tendrá sus elecciones en breve y cuyo régimen dictatorial ya tiene preparado su simulacro, y también ya están en estudio todas las posibles opciones fraudulentas que garanticen la continuidad del mal llamado Socialismo del siglo XXI.

Esta condición de panacea que se da en Costa Rica hace que apenas se comente de los sucesos en torno a un evento que como es lógico se desarrolló bajo las normas establecidas, y de acuerdo a ciertas condicionantes que garantizaron la legitimidad del proceso y el orden ciudadano como país civilizado de una región en la que los niveles de violencia son alarmantes, y Costa Rica es una excepción en este sentido, a pesar de ciertas irregularidades de naturaleza social a las que haré referencia en breve.   
 
Los principales candidatos a la presidencia fueron Fabricio Alvarado, aspirante del Partido Restauración Nacional (PRN), quien a solo una semana antes del evento ocupaba el primer lugar con el 15%, según la cuarta encuesta semanal de intención de voto de OPol Consultores para EL MUNDO, aplicada del 25 al 27 de enero a 2800 personas, seguido por Antonio Álvarez Desanti, representante del Partido Liberación Nacional y expresidente de la Asamblea Legislativa, con el 14.5%, lo que representa un empate técnico, toda vez que la diferencia respecto al primer candidato era solo de 0,6 puntos entre los decididos y de 0,5 puntos entre la muestra total, por lo que el margen de error de esta medición fue de 1,9 puntos porcentuales. El tercer puesto lo ocupó Juan Diego Castro, por el Partido Integración Nacional (PIN), con 10.7%, en el cuarto lugar Rodolfo Piza, por el Partido Socialcristiano, con el 9.8%, también en empate técnico con el anterior, y Carlos Andrés Alvarado, por el Partido Acción Ciudadana en el quinto lugar con el 7.4%. El resto de los candidatos los omito por haber obtenido porcentajes insignificantes en la investigación.

Esto coincide casi de manera exacta con la encuesta del Centro de Investigación de Estudios Políticos (CIEP) de la Universidad de Costa Rica (UCR), y que fuera publicada por  el Semanario Universidad, excepto en la inversión de los lugares segundo y tercero del estudio citado antes, lo que demuestra la estabilidad en la aceptación popular de los candidatos.

¿Costa Rica, estado fallido?

Hasta aquí las buenas nuevas, y de no ser por un escrito serio que ha aparecido recientemente en el considerado decano de la prensa costarricense, La Prensa Libre.CR, la imagen del ambiente previo a los comicios hubiera sido otra. No obstante, el analista Albino Vargas, con valentía, y ante todo, con conocimiento de causa, ha hecho una valoración anticipada de lo que considera un “Estado fallido”*, lo que al propio tiempo asumió tras las declaraciones de un alto jerarca de la seguridad ciudadana de aquel país,  que al parecer fue el pionero en hacer mención a esta posibilidad, toda vez que denunció públicamente el grave deterioro de la seguridad ciudadana, amén de exponer las reales razones del alto índice de muertes violentas producto de asesinatos, especialmente por ajustes de cuentas, de la captura de la juventud vulnerable por las redes del crimen organizado y del narcotráfico, y ante todo, la “factura que se nos está pasando por caminar hacia la triste realidad de una sociedad que parece haberse resignado a vivir en medio de grandes desigualdades y cruenta violencia”.

Según el analista, Costa Rica se encamina por este sendero, lo que le aparta de aquel paraíso paradigmático que siempre nos viene a la mente cuando de países centroamericanos se trata, aunque como es de suponer, al compararse con sus vecinos del norte, sigue siendo una nación paradisíaca a pesar de que la desigualdad, el desempleo, de la precarización este último, la pauperización y el alto endeudamiento salarial, así como la concentración de la riqueza, la deserción escolar, el crecimiento del número de personas habitantes de la calle, la corrupción, el tráfico de influencias, el desencanto de la gente con la política, etc., caracterizan el panorama social previo a los comicios, lo que en su opinión, pudiera llevar al país al establecimiento de un Estado fallido.

Como es lógico el nuevo presidente tendrá que enfrentar esta situación un tanto solapada y sumergida, cual profundos cimientos de un iceberg, y asumir su responsabilidad para que la nación no solo pueda mantenerse figurando entre las de mayor calidad democrática de la región, sino entre aquellas de menor violencia -a pesar del drástico aumento en el número de homicidios, que en 2017 alcanzó una tasa de 12,1 por cada 100.000 habitantes-, corrupción y narcotráfico en una zona de extrema vulnerabilidad. Téngase en cuenta los niveles de violencia de El Salvador y Honduras, con su historial de crímenes, países geográficamente un tanto cercanos a la nación centroamericana.
 
Lamentablemente ese Estado fallido pudiera cobrar fuerzas y concretarse como acto, por cuanto el candidato que resultó ganador en esta primera ronda de los comicios acabados de celebrar el domingo 4 de febrero carece de la experiencia necesaria para asumir roles de esta naturaleza, lo que está dado por su escasa e insignificante trayectoria política, lo que pudiera conducir definitivamente a esa condición de Estado fallido que con agudeza nos alerta el pesimista periodista.


               

 
Fabricio Alvarado encabezó la lista de los candidatos a la presidencia resultó ganador en la primera ronda de los comicios celebrado el pasado 4 de febrero.

Fabricio Alvarado Muñoz solo ha sido diputado de la Asamblea Legislativa de Costa Rica por el Partido de Restauración Nacional, un partido evangélico, algo que ha influenciado en la popularidad ganada en los últimos meses, toda vez que como diputado ha mantenido posturas conservadoras respecto a varios temas sociales oponiéndose a varios asuntos entre los cuales se encuentran  la legalización del cannabis (marihuana), el aborto, la fertilización in vitro, y lo que él denomina ideología de género; siendo este el punto de mayor trascendencia de su oposición a las uniones de parejas del mismo sexo. Por lo que su llegada al poder ya no solo podrá establecer un verdadero Estado fallido, sino retrotraer a la sociedad costarricense a un remoto pasado de convencionalismos morales, prejuicios y formas discriminatorias, sustentadas en supuestos preceptos bíblicos asumidos literalmente, algo muy particular de las sectas evangélicas dentro del Cristianismo. No obstante, este álgido tema fue lo que le facilitó escalar lugares preferenciales en las encuestas realizadas, toda vez que acaparó la atención de los sectores poblacionales ampliamente conservadores del país. En lo profesional tampoco se ha destacado. Se graduó de periodismo en la Universidad de Costa Rica, y se ha dedicado al canto, en la vertiente de “música cristiana”** a partir del 2003.

Fabricio Alvarado obtuvo en esta primera ronda -el proceso tendrá una segunda ronda por no haber obtenido ninguno de los candidatos el 40% que exigen las leyes de aquella nación-  de los comicios de este domingo 4 de febrero un 24,78% de votos con el 86,57% de mesas escrutadas, mientras que Carlos Andrés Alvarado, del gobernante Partido Acción Ciudadana, PAC, logró el segundo lugar con un 21,74% de los votos, quien ascendió de manera fugaz en los últimos días dejando a un lado su quinto puesto según las encuestas realizadas.
 
Hay un elemento de importancia que ha influido sobremanera en esta popularidad inmerecida para el representante del Partido Evangélico de Restauración Nacional. La señal televisiva de “Enlace” que transmite en 120 países y así también en todos los cantones de Costa Rica fue factor decisivo en el triunfo del candidato evangélico Fabricio Alvarado del Partido Restauración Nacional, PRN, lo que algunos consideran una verdadera millonaria maquinaria de organización televisiva del cristianismo protestante evangélico fundamentalista, con oficinas en todo el continente y también en Costa Rica, y esto está detrás de la campaña de Fabricio Alvarado con su no esperado impacto en todo el país.

Pero llama poderosamente la atención que Liberación Nacional, o sea la social democracia, está de retroceso en Costa Rica -lo está también en todo el mundo. Pero en el caso específico de Costa Rica lo está al descuidar demasiado su misión social e histórica con la clase trabajadora, y es justo cuando entra en acción la fuerza “evangelizadora” que cual poderosa maquinaria propagandística se ha adueñado de la nación.
 
Pero retomando la idea de la propaganda televisiva, he de precisar que no se trata solo de un proyecto televisivo nacional, sino que el socio mayor de Enlace es Lakewood Church, una Mega Iglesia en Estados Unidos de América, con 50 mil asistentes semanales en Houston. Se trata de la iglesia fundada por Joel Osteen del “Evangelio de la Prosperidad”, una iglesia fundamentalista, que logró una fortuna de unos 50 millones de dólares.
 
Este impacto de su campaña ganó mayor terreno a partir del momento en que justo antes del día de las elecciones la Corte Interamericana de Derechos Humanos (IDH) ordenó a Costa Rica garantizarles a las parejas del mismo sexo todos los derechos existentes en la legislación, incluido el derecho al matrimonio, sin discriminación alguna frente a las parejas. Este pronunciamiento se dio a raíz de una consulta del gobierno de Luis Guillermo Solís, considerado un triunfo para su Partido Acción Ciudadana, PAC.

Esta decisión fue utilizada como estandarte para ser asumido por el candidato evangelista y su Partido Restauración Nacional, PRN, para hacer campaña contra este fallo, predicando la importancia de conservar la integridad de la familia y difundiéndolo a los sitios más apartados del país, que como se sabe suelen ser los más manipulables por el efecto de las sectas evangélicas.


Continuará

*Los creadores de este término afirman que un Estado fallido es aquel que muestra un fracaso social, político y económico; que se caracteriza por tener un gobierno ineficaz, que tiene poco control sobre vastas regiones de su territorio; no provee ni puede proveer servicios básicos; presenta altos niveles de corrupción y de criminalidad. (John Sebastián Zapata Callejas, “La teoría del Estado fallido: entre aproximaciones y disensos”.)

**Entiéndase por música cristiana a la modalidad moderna de cantos inspirados en la figura de Jesús y que es utilizada en las reuniones o cultos de las comunidades protestantes o evangélicas. No se incluye bajo esta denominación a la música sacra que tradicionalmente se ha utilizado en los rituales y ceremonias religiosas del catolicismo cristiano.
 


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 Acerca de mí

Dr. Alberto Roteta Dorado. Cienfuegos, Cuba. Graduado de doctor en medicina, especialista en Medicina General Integral y Pediatría por el Instituto Superior de Ciencias Médicas de Villa Clara y de Máster en Ciencias, especialista de segundo grado en Endocrinología y de segundo grado en Medicina General Integral por la Universidad Médica de Cienfuegos. Ejerció su profesión de médico por más de veinticinco años en Cuba. Profesor auxiliar de Pediatría y Endocrinología, se dedicó al magisterio por más de veinte años. Ha realizado estudios de filosofía, teología, antropología y teosofía. Presidió en su ciudad natal la Fundación Cultural “Oasis Teosófico-Martiano” desde 1993 hasta su salida de Cuba en 2014. Actualmente presidente de honor de dicha institución. Dictó conferencias sobre temas martianos y filosóficos en diferentes instituciones cubanas como: Fundación Cultural “Oasis Teosófico-Martiano”, de Cienfuegos, “Memorial Presidente Salvador Allende”,  de La Habana, entre otras.  Tiene inéditos dos libros de ensayos sobre el sentido de la religiosidad y el pensamiento filosófico de José Martí. Colaborador de medios de prensa como Cubanet, Noticias de Cuba. Ha visitado varios países de América: Perú, Ecuador, Colombia, Costa Rica y Panamá. Radicado en Estados Unidos de Norteamérica.





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