FOROFILO
Hoy a las 11:48:10 am por Dr. Alberto Roteta Dorado en Temas sociales y políticos.

                      El presidente de Ecuador rompe su silencio sobre el tema de Venezuela.
                                                    Por: Dr. Alberto Roteta Dorado.


             

Naples. Estados Unidos.- Lenín Moreno, el nuevo presidente de Ecuador, que comenzara su mandato hace solo dos meses, ha asumido una actitud muy firme y coherente. Sin pretender ir más lejos, ha estado dando pasos certeros que prometen poner cierto orden en medio del caos que dejara el dictador Rafael Correa, lo que incluye una deuda millonaria y una crisis económica imposible de solucionar, al menos a corto y mediano plazo.
 
Pero lo más significativo de su estilo de gobierno es aquella sutileza con la que ha sido capaz de irse alejando del fenómeno conocido como socialismo del siglo XXI. Atrás ha quedado para siempre – al menos durante este tiempo de su mandato- esa estéril retórica que asume frases vacías y consignas estereotipadas para exaltar a las multitudes y acariciar el oído de las masas. La acción, la transparencia, la denuncia, la seriedad, la austeridad y la decencia, caracterizan su estilo.

Como la sutileza y la medida son indispensables en su discurso y en su accionar, su esperada intervención respecto al duro conflicto venezolano ha estado en un estado de latencia, con solo leves expresiones un tanto neutrales; aunque siempre dando a entender que habrá más, solo que más tarde, como muy bien supo hacer una vez que alcanzara la presidencia y se proyectara a través del diálogo sincero y la apertura hacia los marginados sectores de la oposición, así como mediante la denuncia crítica hacia el estado en que encuentra el país como resultado de la corrupción socialista impulsada por Correa.   

Hace más de tres meses expresé en un escrito publicado en Cubanálisis, el 24 de abril de 2017, con el título: Ecuador, la consumación de un gran fraude electoral, que “si Lenín Moreno fuera inteligente se abriría un tanto al mundo desde la perspectiva de un demócrata progresista de especial énfasis en lo social; pero dejando a un lado la sombra del socialismo del siglo XXI, que tanto malestar provoca entre los ecuatorianos que han soportado la insolencia de Correa por una década con su eslogan de revolución ciudadana”.

Y es justo lo que ha estado haciendo Moreno desde la asunción de su rol como primer mandatario. Pero como siempre esperamos más, y también esperamos los acontecimientos de una manera anticipada, estamos pidiendo al presidente que de ciertos pasos, que solo tendrán lugar en su momento. En otro escrito titulado: ¿Desaparecerá el socialismo del siglo XXI en Ecuador con su nuevo presidente?, publicado el 26 de junio de 2017, en Cubanálisis, insistí en el  silencio del nuevo presidente sobre la dramática situación de Venezuela y afirmé: “y es porque espero de Lenín Moreno algo mayor que un simple mantener a distancia” (…) “justo ahora en esta dura, crucial y definitoria etapa del continente, asumiría una actitud digna respecto al caos de Venezuela. Entiéndase por actitud digna tomar partido junto al pueblo venezolano, lo que lleva implícito una pronunciación contra el opresor Nicolás Maduro. Si esto ocurriera Lenín Moreno sacudiría a toda la región, y ya no dejaría lugar para la duda respecto a sus posibles cambios y a su sutileza para salirse de la izquierda regional; pero el momento al parecer no ha llegado, y ojalá no sea demasiado tarde”.

Hasta el presente Moreno no se había proyectado contra el dictador Nicolás Maduro; aunque tampoco lo había apoyado. Este lunes durante su mensaje semanal televisivo expresó: “Por encima de todo derecho, por encima de cualquier postura ideológica o política, la vida es sagrada e intocable, la muerte de seres humanos es un hecho que debemos lamentar y rechazar enérgicamente”, lo que lleva implícito la acusación a Nicolás Maduro, quien es el responsable máximo de dichos crímenes. Solo que Lenín Moreno ha preferido omitir nombres, y hacer su valoración crítica desde postulados éticos, que implican el respeto a la vida, que es una e indivisa, y por tanto, sagrada, como muy bien lo ha expresado el mandatario.   

De igual modo mostró su preocupación por “la cantidad de presos políticos” en Venezuela, lo que implica directamente al régimen venezolano. Pero donde resulta más significativo su crítica hacia Maduro es en la siguiente expresión pronunciada ante la teleaudiencia ecuatoriana: “La democracia es aquella en la que los problemas se solucionan con diálogo entre todos los actores; recordar que el mejor mecanismo para ello es la democracia directa, que para los mandatarios debería ser la última palabra”.

No obstante, se ha mantenido firme en su idea acerca del respeto a la autodeterminación de los pueblos y a la no injerencia; algo que lo une a la actitud mayoritaria de muchos gobernantes de la región que se oponen a la posible intervención militar de Estados Unidos en territorio venezolano, lo que ya había hecho a través de su cancillería, mediante la publicación de un breve comunicado oficial caracterizado por una discreta forma de tomar partido sin hacerse notar, con lo que esquiva un tanto las fuertes polémicas desatadas en los últimos tiempos en relación con los cambios generados en el país durante su breve mandato. 

En la página del Ministerio de Relaciones Exteriores y Movilidad Humana de Ecuador apareció con el subtítulo: “El Ecuador ratifica su apoyo a todo proceso que busque la paz en Venezuela”, una nota en la que se hace mención a la idea de la no injerencia de ciertos estados en los asuntos internos de Venezuela; aunque al mismo tiempo se proyectan en pos de apoyar y acompañar “todo proceso de diálogo que busque la paz y reconciliación”.

Finalmente este lunes reafirmó su solidaridad con el pueblo venezolano, y  “nuestro más hondo deseo de que pronto alcancen la paz y que no se derrame una gota más de sangre”. Ahora puedo responder a Guillermo Milan, el director y editor principal de la página Cuba democracia y vida, en Estocolmo, Suecia, quien ha tenido la inquietud acerca de que “Moreno no ha dicho nada en contra de la constituyente de Maduro como otros presidentes latinoamericanos”. Lo cierto es que, aunque no ha sido justamente un ataque a la constituyente, ya Lenín Moreno ha salido de su aparente silencio, y como ya he insistido antes, estoy seguro que su actitud crítica será mucho más contundente, lo que será en su momento.

Por ahora el pronóstico es sombrío para la tierra de Bolívar. Agotadas las posibilidades de confrontación y diálogo – que apenas han tenido lugar-, impuesta la Constituyente contra todo el orden democrático, incrementadas las medidas de sanciones económicas, y en primer lugar, ante las numerosas muertes de jóvenes que solo se manifestaban de manera pacífica en pos de su libertad, solo queda una opción: una enérgica intervención militar por parte de Estados Unidos. El conflicto con Corea del Norte se enfría y se toma un breve receso para ceder el protagonismo al desastre venezolano.

Ya el Departamento de Defensa de Estados Unidos, el Pentágono, ha respondido que están listos para asumir las órdenes de Donald Trump – aun cuando en realidad el mandatario estadounidense no lo ha pedido- a pesar de la postura de un grupo de países de la región, entre los que se encuentra Ecuador, ante la amenaza de Trump.

Publicado originalmente en Cuba, democracia y vida. Estocolmo, Suecia.     
http://www.cubademocraciayvida.org/web/article.asp?artID=36168


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Hoy a las 11:27:54 am por Dr. Alberto Roteta Dorado en Temas filosóficos.

                     Marinoff: “Los Gobiernos no quieren filosofía, sino ciudadanos sumisos”
                                                             Hernández-Morales


           

             El filósofo, autor de Más Platón y menos Proza critica al Ministerio de Educación por
               su decisión de marginalizar la asignatura de filosofía.


Cuando nos hablan de filósofos, es probable que pensemos en señores barbudos vestidos con togas, sus dedos siempre alzados como si hubieran tenido un pensamiento brillante, o con expresiones faciales que muestran su preocupación sobre la reinterpretación de la metafísica a través de la epistemología, o delatan un caso de indigestión aguda.

Sea cual sea el filósofo que tengamos en mente, es probable que su imagen siempre nos sea lejana. A diferencia de la protagonista de El Mundo de Sofía, la mayoría de la población apenas se relaciona con la filosofía. Recluidos en torres de marfil, los grandes pensadores son figuras distantes, señores serios que pasan sus días debatiendo el significado de la vida. Aunque hacen algún que otro cameo en nuestras vidas –sea a través de una prueba de la Selectividad, o algún best-seller veraniego sobre motocicletas y el budismo zen–, los filósofos viven tan apartados de nuestro mundo que pensamos poco en elllos. Dada esta ausencia, no es de sorprender que la asignatura de filosofía esté cada vez más marginalizada, y que en la última reforma educativa haya pasado de obligatoria a ser optativa.

Las universidades, las academias, las editoriales– les pagarían por hacer una labor básicamente de prestigio, un oficio que nadie entendía, ofreciendo un servicio que nadie reclamaba

El filósofo Lou Marinoff (Montreal, 1951), profesor de Filosofía y Estudios Asiáticos en la City College of New York, presidente fundador de la Asociación Americana de Practicantes Filosóficos (APPA, según sus siglas en inglés) y autor del exitoso Más Platón y menos Prozac, reconoce que el arrinconamiento actual del gran pensamiento es parcialmente culpa de los grandes pensadores.

“Los filósofos abandonaron la sociedad y decidieron dedicarse a lo que Wittgenstein denominaba sprachspiele, o juegos de lenguaje, ejercicios de teoría pura”, afirma Marinoff. “Se dieron cuenta que la sociedad –las universidades, las academias, las editoriales– les pagarían por hacer una labor básicamente de prestigio, un oficio que nadie entendía, ofreciendo un servicio que nadie reclamaba”.

Lejos de aceptar esta situación, Marinoff considera que la filosofía tiene que reconquistar su justo lugar dentro de nuestra sociedad como herramienta fundamental para que las personas se conozcan mejor a sí mismas. Los agentes de esa reconquista tienen que ser los propios filósofos, que tienen que dejar de dedicarse exclusivamente a la especulación teórica y volver a ofrecer un servicio esencial a la población: el de la terapia filosófica.

“Toda disciplina universitaria tiene su lado puro y un lado aplicado: la física, la matemática, etc. La filosofía analítica es genial, pero es hora de que recuperemos su lado práctico, el de la terapia filosófica. La solución a los problemas de la vida no se encuentra con años de psicoterapia o dosis diarias de antidepresivos, sino con un mejor entendimiento de cómo funcionamos, de qué queremos. La terapia filosófica nos ayuda a encontrar las respuestas a esas preguntas”.

Desde Portugal, donde ha acudido como invitado a las prestigiosas Conferencias de Estoril, Marinoff habla con EL ESPAÑOL sobre el poder del lobby farmacéutico y psicoanalítico, el poder de la filosofía aplicada, y del estado precario del pensamiento crítico en un mundo en el que los Estados prefieren formar “ovejas estúpidas” y acabar con los ciudadanos racionales.

P. Usted considera que la sociedad moderna depende excesivamente sobre los fármacos para solucionar sus problemas emocionales.

Sí. Todo Dios está medicado. La gente triste toma antidepresivos, a los niños distraídos les dan anfetaminas, reparten pastillas para solucionar problemas en la cama. Ciertamente hay personas que necesitan tomar fármacos para funcionar de manera adecuada –con montarte en el metro de Nueva York una sola vez te darás cuenta que hay gente que claramente necesita estar medicada–, pero apenas un 5% de la población realmente sufre de trastornos mentales. La enorme mayoría de la populación está sobremedicada. Las drogas funcionan para remediar síntomas particulares, pero que no hacen nada para solucionar la confusión que tienen de fondo. La depresión, el bloqueo sexual, el insomnio, la dificultad en concentrarse… Son dolencias que tienen una base cultural, no un origen patológico. Y son problemas que se pueden solventar a través del mejor entendimiento de cómo funciona nuestro ser, no a base de bombardeo químico.

P. ¿Y por qué se opone al análisis y a la psicoterapia?

El psicoanálisis funciona como un negocio hoy en día. Se busca un diagnóstico fácil, como si se tratase de un cuadro que pintamos por números. ¿Estás triste? Tienes depresión. Buscan un desequilibrio químico, o buscan un origen traumático cuando lo que tenemos ante nosotros es una duda ética o moral que no tiene que ver con nuestros niveles de monoamino oxidasa o nuestra relación con nuestros padres, sino con nuestra forma de ver el mundo.

El psicoanálisis consiste en hallar problemas –y siempre hay algún problema que se puede hallar–. El analista gana su dinero a través de las sesiones que celebra con sus clientes, hay una motivación evidente para fomentar una relación de dependencia, siempre encontrando dramas ocultos con significados relativos, y nunca proporcionando al cliente las herramientas para solucionar sus propios problemas.

         

P. ¿Por qué piensa que la filosofía es un recurso válido para plantar cara a estos problemas?

La filosofía sirve para ayudarnos entender cómo seguir adelante. El autoconocimiento es parte esencial de la filosofía: ya formaba parte de la tradición socrática, y es la base de la tradición asiática. En la terapia filosófica lo que proporcionamos son las herramientas para llegar a ese autoconocimiento y autosuficiencia. En realidad sólo ayudamos despertar al filósofo que todos llevamos dentro.

P. ¿Cómo funciona la terapia filosófica? ¿Puede acudir a ella si no tienes formación filosófica?

De la misma manera que no necesitas saber nada sobre medicina antes de ir a una consulta médica, no necesitas saber nada de filosofía antes de la sesión. La manera en la que se desarrolla la sesión depende de cada practicante, pues no existe una metodología única. Depende del filósofo, del cliente, del problema que quiere resolver. Empezamos charlando tranquilamente, e intentamos descifrar la corriente más adecuada para dar solución a la incógnita que tenemos por delante.

P. ¿Es de suponer que la terapia dependerá radicalmente según la corriente filosófica del practicante?

Claro. Un existencialista tendrá una perspectiva distinta a la de un positivista; un taoísta no verá las cosas como un budista. El cliente que ya tiene un punto de vista filosófico definido puede buscar un practicante acorde con esa tendencia; el que no sabe cuál le atrae puede experimentar hasta dar con la que más responde a sus necesidades. Nadie se ofende; estamos aquí para ayudar, y da igual si el autodescubrimiento viene de la mano de Aristóteles o Sartre.

P. ¿Qué tipos de clientes atraen?

De todo. He tenido estudiantes universitarios, funcionarios, médicos, artistas. Incluso he hecho sesiones de terapia para parejas –que son un rollo–. El factor común es que tienden a ser personas racionales y funcionales. No estamos aquí para ayudar personas con trastornos mentales –esa gente necesita la ayuda de un psiquiatra–, ni a gente excesivamente emocional –que tal vez requiera la atención de un psicólogo–. Nosotros estamos para la gente que quiere respuestas a las grandes preguntas, a dilemas morales, dudas éticas, crisis existenciales. Gente que busca transformar una situación adversa en algo positivo.

Estoy a favor de buscar formas de dar trabajo a los jóvenes. No obstante, la decisión del Gobierno es francamente estúpida

P. ¿Recuerda algún caso particularmente memorable?

Tuve un cliente que era un médico que vino a verme por una duda moral. Su hijo quería ir a Disney World: todos sus amigos habían ido y él llevaba un par de años pidiendo ir. El médico se lo podía permitir, pero el problema es que él había crecido en un entorno humilde, y sus padres le habían educado para considerar que la pobreza era una virtud. Le resultaba ofensivo gastar tanto dinero en un capricho de su hijo cuando había tantos niños pobres por el mundo. No obstante, le preocupaba que, de la misma manera, podría estar haciéndole una injusticia a su hijo al privarle de algo que tanto quería.

Bien: un psicoanalista empezaría inmediatamente a investigar la relación del médico con sus padres, su juventud en ese ámbito empobrecido, y es probable que diez años más tarde las sesiones seguirían sin llegar a una conclusión. Por lo contrario, yo tiré de mi agenda de filósofos y pensé que quizá le sería útil reflexionar sobre el aurea mediocritas o “término medio dorado” de Aristóteles, que sostiene que el punto ideal es aquel que queda entre dos extremos.

El problema del médico no era con su hijo, sino con su propia conciencia, la forma de tranquilizarla era encontrar el punto entre la pobreza y el exceso. Si resultaba vulgar gastar tanto en el capricho del hijo, la clave era gastar una cantidad equivalente en un niño menos afortunado. Satisfecho con la solución, el médico llevó al hijo a Disney, y al volver donó lo equivalente a lo gastado a el orfanato local.

P. Usted revindica la recuperación de la filosofía aplicada en todos sus sentidos, no sólo a través de la terapia filosófica. ¿Qué ejemplos hay de la aplicación de filosofía teórica en el ámbito práctico?

La manera en la que se han aplicado las teorías de los trascendentalitas estadounidenses del XIX –Ralph Waldo Emerson y Henry David Thoreau– durante el último siglo sirve como buen ejemplo. Thoreau era un teórico, vivía recluido en los bosques de Massachusetts, pero la aplicación práctica de su filosofía de resistencia, descrita en La Desobediencia Civil, revolucionó el mundo. Gandhi, que mantenía el texto en su mesita de cabecera, lo utilizó como manual para llevar a cabo su campaña pacífica que culminó en la independencia de la India. Martin Luther King se inspiró en esa filosofía para liderar el movimiento a favor de los derechos civiles en Estados Unidos. Otro ejemplo, menos positivo, de la aplicación práctica de la filosofía teórica: la Unión Soviética. Ahí vemos un intento de aplicar las teorías de Carlos Marx sobre el campo, con su impacto sobre la vida de millones de personas. Aunque las consecuencias de esa aplicación fueron devastadoras, curiosamente Marx sigue siendo el filósofo más leído en Reino Unido ahora mismo, por lo que parece que tal vez todavía haya gente interesada en experimentar con sus ideas.

P. ¿Cómo valora la decisión del Ministerio de Educación español, que en su más reciente reforma educativa optó por arrinconar a la filosofía a favor de asignaturas que supuestamente facilitarían la integración de los alumnos en el mercado laboral?

Me da muchísima pena. Entiendo que la situación laboral es complicada en España, y sé que tenéis una de las tasas de desempleo juvenil más altas de Europa; conozco bien el drama de los mileuristas y estoy a favor de buscar formas de dar trabajo a los jóvenes. No obstante, la decisión del Gobierno es francamente estúpida.

Evidentemente no puedes emplear a muchos como profesores de filosofía –y menos de filósofos propiamente–, pero hay montones de estudios que demuestran que la filosofía y las humanidades en general nos permiten desarrollar el tipo de pensamiento crítico que es ultra valorado en el mundo laboral. De hecho, recientemente The Wall Street Journal publicó un artículo que no sólo señalaba que las grandes consultorías y los más importantes bufetes de abogados buscaban a gente con esta formación, sino que también demostraban que, a largo plazo, quienes cursaban la carrera de filosofía terminaban por ser quienes más dinero ganaban.

Desde aquí, envío todo mi apoyo a los españoles, pues creo que bastante ha luchado, tras cuarenta años de dictadura, para recuperar el derecho del librepensamiento

Aunque el caso español es lamentable, infelizmente no es único. La filosofía se estudia cada vez menos por todo el mundo. En muchas universidades tiene poco apoyo porque los rectores quieren dinero fácil, y los Gobiernos no tienden a dar grandes subvenciones a los departamentos de
filosofía.


P. ¿Hay algún país en el que la filosofía no esté siendo marginalizada?

Corea del Sur es un buen ejemplo. Está rodeada de países enemigos y tiene una economía ultra competitiva. El Gobierno se dio cuenta que la filosofía ayudaba a sus ciudadanos lidiar mejor con la presión del día a día allí. La filosofía es una parte íntegra del currículo, y hay mucho interés en la filosofía aplicada ahí. En China también, y en Europa los neerlandeses mantienen su compromiso histórico con el estudio de la materia.

P. ¿Por qué cree que Gobiernos –como el actual en España– intentan arrinconar la asignatura de filosofía?

Sabemos que lo primero que hacen las dictaduras es eliminar a los miembros de la intelligentsia. Lo sorprendente es que nuestras democracias occidentales lo estén haciendo también, promoviendo sistemas educativos en los que no hay espacio para las humanidades, materias que fomentan la creatividad y la independencia. Me resulta obvio que los Gobiernos actuales arrinconan la filosofía porque quieren una ciudadanía compuesta por ovejas sumisas, sin capacidad para el pensamiento independiente. No quieren tener gente capaz de analizar el mundo en el que viven.

Desde aquí, envío todo mi apoyo a los españoles, pues creo que bastante ha luchado, tras cuarenta años de dictadura, para recuperar el derecho del librepensamiento. Si el Gobierno les quiere quitar eso en las aulas, les animo a que aprendan filosofía de modo propio. Es una tierra de grandes –Santayana, Unamuno, Ortega, Sabater– y de momento los libros no están prohibidos. ¡Resistan! Sé que suena a populismo barato, y con la que está cayendo el populismo tiene mala reputación, pero no nos podemos olvidar que la Revolución Francesa y la Revolución Estadounidense eran revoluciones populistas, y estas nos dieron los conceptos fundamentales de igualdad y progreso que tanto valoramos hoy en día. Cuando nuestros Gobiernos nos fallan hace falta un poco de populismo, y mucha filosofía.

Fuente:
http://www.elespanol.com/cultura/libros/20170714/231227618_0.html

Foto:
Lou Ducere


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Agosto 14, 2017, 10:43:23 pm por Dr. Alberto Roteta Dorado en Temas sociales y políticos.

                                   Las “emociones revolucionarias” de Díaz-Canel.
                                               Por: Dr. Alberto Roteta Dorado.


         

Naples. Estados Unidos.- Miguel Díaz-Canel, el primer vicepresidente cubano, vuelve a ser noticia. Hace unos días apareció un disparatado escrito en el que se le pretende comparar con el nuevo presidente de Ecuador, lo que luego comenté a modo de crítica - por el bien de los lectores y no porque me guste la polémica y el enfrentamiento a través de estos medios- al considerar que no existía absolutamente nada que permitiera hacer un paralelo entre ambos.

Si a estos dos escritos, sumamos la infinidad de notas, intervenciones y comentarios que han aparecido por doquier, en los que se especula acerca de su papel en el continuismo político cubano, sin duda, podemos decir que este señor, que lamentablemente ha mal utilizado su posible talento, y se ha envejecido sobremanera entre los anquilosados mandatarios hacedores de cánones dictatoriales, ha ganado una popularidad que hasta el momento jamás había tenido.
 
Tal vez por esto varios medios de prensa, ya sean los oficialistas cubanos o los del llamado exilio, hagan referencia a sus últimas palabras en relación a la presencia del “legado” de Fidel Castro, no solo en Venezuela, sino en parte de América Latina, lo que me permite reafirmar mi apreciación sobre ese estilo suyo demasiado fuera de lugar, por cuanto, Díaz Canel, no es precisamente uno de los ancianitos históricos – Machado Ventura, Armando Hart, Ramiro Valdés, y el propio Raúl Castro, por solo citar los más conocidos- que en sus años mozos se crearon a la fuerza la imagen mental de un socialismo que teóricamente pudo haber tenido algo que ver con las doctrinas de Marx; pero en el orden práctico estuvo siempre demasiado alejado de ese ideal que aquel que siempre estuvo en la sombra – parafraseando a Martí que dijo de Marx: “anduvo de prisa, y un tanto en la sombra”, - estableciera como paradigma.

De modo que si su accionar es como su pensamiento, aquellos que creen y hasta han formulado ciertas hipótesis de un posible cambio, por tratarse de un hombre que generacionalmente se aparta de los clásicos de la dinastía, tendrán que conformarse con solo ver una imagen menos desagradable y maligna que la del presidente actual; pero a resignarse a cargar de nuevo con la cruz del comunismo por unos cuantos años más.

Así las cosas, Díaz Canel, por motivo del onomástico del desaparecido dictador Fidel Castro, este 13 de agosto – en esta ocasión el primer aniversario de su natalicio en que no está presente, al menos físicamente, pues no dudo que su astral sombra permanezca aferrada al mundo terrenal haciendo de las suyas- afirmó que “la enseñanza y la huella de Fidel” están presentes en Venezuela. Lo que parece ser una frase de cumplido, de esas que tanto ya han dicho las figuras legendarias a través de los años, y solo se le cambia el nombre, por ejemplo: la presencia o la huella de Maceo, de Martí, - a Céspedes nadie lo invoca a pesar de que se le sigue llamando el padre de la patria”-, de Mariana Grajales, dentro de los paradigmas de antaño, o el “mansaje imperecedero” de Vilma Espín, Celia Sánchez, Juan Almeida, entre otros, evocando a los del presente; aunque ciertamente, Díaz-Canel tiene razón en cierta medida, por cuanto, en la espantosa miseria venezolana, en la extrema represión de las fuerzas policiales del madurismo, en las violaciones de los derechos humanos, en la ilegalidad de la nueva Constituyente, y en las arbitrariedades del orden constitucional venezolano, no hay dudas, que está presente “la enseñanza y la huella de Fidel”, sin olvidar que junto a Chávez fue el impulsor del socialismo en la tierra de Bolívar, desde la cual, pretendieron expandirlo por toda América.
   
El vicepresidente además afirmó que: “esto lo tenemos que ver los cubanos como un orgullo, pero también lo que representa Cuba para el continente”. En este sentido es difícil tener que decirlo o escribirlo; pero en honor a la verdad, hemos de reconocer que Cuba no representa absolutamente nada para el continente, excepto que se le asocie con la malignidad de su régimen comunista, algo de lo que no podrá desprenderse tan fácilmente, aún cuando pasen décadas del necesario fin de la dictadura totalitarista que ha prevalecido por más de medio
siglo.


Si Díaz-Canel realmente se cree que Cuba tiene un significado inspirador dentro del contexto continental, y específicamente en esta enorme extensión que va desde el río Bravo hasta la península de la Patagonia, y que José Martí llamara “Nuestra América”, pues sin duda, se ha contagiado con el gran mal de Fidel Castro, el delirio y la megalomanía, que en el caso del viejo comandante que ya no está, y que fuera homenajeado este día 13, alcanzaron expresiones solo comparables con las de Hitler.

         
            El vicepresidente cubano vuelve a ser noticia. Ahora a través de sus "emotivas palabras"
             al evocar a la figura del desaparecido dictador Fidel Castro.

Esta idea la reafirmó al expresar que la figura del mal llamado líder histórico de la revolución cubana “está presente en todos los procesos revolucionarios de los países del área”. ¿Cuáles son esos países del área en los que hay procesos revolucionarios? ¿Acaso se puede vivir en una total enajenación y desconocer que solo quedan en el contexto latinoamericano tres países de la línea puramente izquierdista, considerando, como es lógico, que el vicepresidente cubano se refiere a países socialistas o izquierdistas como Cuba? ¿Es que Díaz-Canel desconoce de la reunión urgente en Perú en la que diecisiete países de la región se opusieron de manera enérgica a las trastadas de Maduro con su Constituyente? ¿No está al tanto del acontecer político de la región entre tantas reuniones estériles a las que tendrá que asistir por obligación para cumplir con las figuras ancestrales del Comité Central del Partido Comunista de Cuba?

Pero donde me resulta demasiado difícil poder llegar a descifrar sus códices expresivos es en la siguiente afirmación: “Hoy tenemos una emoción revolucionaria que nos da muchas motivaciones y es el cumpleaños de Fidel que, aunque por primera vez no está físicamente presente, los cubanos celebramos la fecha, de una manera muy austera”.

La primera parte resulta ser una total incoherencia y redundancia. Sería interesante que Díaz Canel pudiera definirnos el significado de “emoción revolucionara”. Las emociones pueden ser inmensas, grandiosas, extraordinarias, o por el contrario, leves, discretas, sutiles; pero la expresión “emoción  revolucionaria” solo puede asociarse al limitado lenguaje y al pobre intelecto de algunos de los líderes de la izquierda latinoamericana, entre los que se destacan por sus disparatadas incongruencias Evo Morales y Nicolás Maduro, devenidos en verdaderos bufones en las redes sociales.
 
Si recordamos la definición de revolucionario y de revolución podrá comprenderse que no es correcta la asociación de la cualidad emoción con dicho término; pero como los “oradores” socialistas se crearon un sistema de términos, combinaciones de palabras, frases, símiles, etc., para sus continuas intervenciones ante las llamadas masas, o el pueblo – en su mayoría ignorantes y por lo tanto seguidores y alentadores de sus limitados líderes sin percatarse de sus errores gramaticales y conceptuales-, pues todo resulta familiar, aun cuando es incorrecto, o al menos, de mal gusto utilizarlo.
 
Por otra parte celebrar con austeridad la fecha resulta también un tanto contradictorio, independientemente de que puede hacerse una celebración con sencillez y moderación, que son significados comunes de austeridad, no así los significados filosóficos que dejaremos para otro escrito. Al referirnos al cumpleaños de alguien que ya no está entre los mortales lo correcto es decir conmemorar, recordar, evocar, etc., y dejar la celebración para algo festivo; aunque el significado de conmemorar incluye la posibilidad de una fiesta, toda vez que significa: recordar un acontecimiento histórico o a una persona destacada mediante la celebración de un acto solemne o fiesta, especialmente en la fecha en que se cumple algún aniversario.

En fin, suponiendo que se consumara la hipótesis de una continuidad en la figura de Díaz-Canel, tendremos un nuevo orador en la región que podrá competir con Maduro y Morales a través de sus “emociones revolucionarias” y de su exaltación a la imagen del que, por suerte, ya no está y fuera evocado este 13 de agosto.   


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Agosto 12, 2017, 12:32:14 pm por Dr. Alberto Roteta Dorado en Temas sociales y políticos.

                                   El fenómeno venezolano después de la Constituyente.
                                                   Por: Dr. Alberto Roteta Dorado.


Naples. Estados Unidos.- Una de las mayores pruebas que demuestran que el régimen chavista-madurista atraviesa por el peor momento de su oscura y tenebrosa historia es el contundente rechazo de la comunidad internacional, de manera particular, la decisión de diecisiete países de América Latina y el Caribe, cuyos cancilleres reunidos en Lima, Perú, reafirmaron que en Venezuela no hay una democracia, y por lo tanto, desconocen todos los actos jurídicos que realice la Asamblea Nacional Constituyente, entre ellos, aquellos contratos de Venezuela no aprobados por la Asamblea Nacional.
 
Hace solo unos días al tratar algunos temas en torno al complejo contexto de América Latina, y especialmente de Venezuela, me anticipaba en tres aspectos. Primero, al comentar acerca del aislamiento – al que decidí llamar ostracismo ante el posible grado superlativo que alcanzaría - en que quedaría sumida Venezuela a partir de la implantación por la fuerza de la Constituyente –en lo que creo no haberme equivocado–, el gobierno de Nicolás Maduro recibiría la desaprobación de todos sus actos.

El hecho de que los gobiernos democráticos de estos diecisiete países de Latinoamérica y el Caribe se nieguen a aceptar aquello que han interpretado – y con mucha razón y conocimiento de causa- como ilegítimo, nos da la medida de esta condición a la que ya hice referencia en mi escrito, La Constituyente y el ostracismo venezolano en el contexto latinoamericano, (http://www.cubademocraciayvida.org/web/article.asp…) en el que me referí  a “un estado de ostracismo que la hace desaparecer del contexto de la región junto a sus pocos aliados”.

Segundo, también he dicho que Maduro tiene sus días contados – solo que no pronostiqué la exactitud de los días-, y esto pudiera parecer una superficialidad amarillista; pero no es así. La difícil situación política que prevalece en su país nos permite asegurar que la posibilidad de que aparezca alguien con valentía y ansias de hacerlo desaparecer no está descartada, y esto sería, sin duda, una excelente manera que contribuiría, aunque no radicalmente, a la restitución del orden constitucional y de la democracia.

Tercero, además afirmé que ciertos sectores del propio ejército asumirían su rol de verdaderos defensores del pueblo venezolano y se rebelarían contra Nicolás Maduro, algo que está ocurriendo lentamente, pero está ocurriendo, desde varios puntos del país. De modo que estamos en el preámbulo del estallido de una verdadera guerra. Una guerra, que llamarla necesaria en pleno siglo XXI, resulta una paradoja; pero no queda otra opción.
 
“Una opción sería que las cosas terminaran en un verdadero mar de sangre originado por un enfrentamiento de una sección del propio ejército contra el gobierno y sus fuerzas represivas, en este caso el ilegítimo presidente resultaría eliminado de la forma en que las multitudes quisieran”, afirmé hace unos días en un escrito titulado: Convulsos y decisivos días para “Nuestra América”, (http://www.cubademocraciayvida.org/web/article.asp…) publicado en varios medios, lo que aun no se ha logrado consumar como acto en su totalidad; aunque los levantamientos que por estos días han tenido lugar en varios lugares del país demuestran la posibilidad de que esta hipótesis se haga realidad, lo que sería la vía de mayor posibilidad para exterminar definitivamente al régimen comunista que encabeza Nicolás Maduro.
 
                   
             
Con sus días contados, Nicolás Maduro, el asesino dictador narcotraficante sigue haciendo de las suyas. La imposición forzada de la ilegal Constituyente es el ejemplo más representativo de sus
fechorías en los últimos días. (Foto tomada de Internet)


Ya las formas de lucha no violenta y de resistencia pacífica han sido agotadas, y por otra parte, dichas variantes de lucha empiezan a perder su valor desde el momento en que se instauró la Constituyente, por cuanto, esto presupone un mayor grado de totalitarismo y la pérdida de los espacios mínimos para el accionar de los movimientos opositores – control absoluto de los medios de difusión, eliminación de la posibilidad de marchar pacíficamente, prohibiciones de actos y reuniones, etc.-, lo que frenaría el desarrollo de las variantes no violentas, las que hasta el presente han ocupado el protagonismo en la lucha contra la dictadura venezolana.
 
El régimen se ha burlado de los pocos diálogos y rondas de conversaciones que en torno al tema venezolano se han realizado. Luis Almagro, el Secretario General de la Organización de Estados Americanos, OEA, se ha desgastado en los últimos tiempos – desde mucho antes de la agudización de la crisis ha estado intentando aplicar la llamada Carta Democrática y ahora se declaró como no reconocedor de la Constituyente- durante su encomiable lucha en pos del pueblo venezolano, pero sin resultados concretos.

De la Santa Sede, sería preferible asumir la misma actitud del Sumo Pontífice, es decir, guardar silencio. El mutismo sepulcral del Papa Francisco lo hace cómplice del régimen. Jamás pensé que una figura que representa a una institución con una tradición de fe y de servicio humanitario de tantos siglos fuera capaz de estar indiferente ante la barbarie de la dictadura venezolana. Recordemos que sus escasos pronunciamientos tienen un matiz que los hace susceptibles de ser interpretados en varias direcciones, dando la impresión de querer dar una apariencia a la comunidad católica que en el fondo no es.

En esencia, no ha habido un verdadero pronunciamiento del Vaticano que pueda estremecer al dictador, algo que el mundo ha estado esperando; pero ya va siendo tarde. Al menos, ante las más de cien muertes ocurridas en estos últimos tres meses como consecuencia de las protestas populares contra el chavismo, la comunidad internacional ha esperado una sabia y contundente intervención de quien, se supone, se sitúe siempre al lado de la justicia – si es que realmente representa la justicia divina, y el orden y la armonía del universo-.     

                 

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aplica sanciones que aislarán aún más al gobierno venezolano; pero sin duda, perjudicarán a su pueblo. “Tenemos muchas opciones para Venezuela, incluyendo, posiblemente, una opción militar si es necesario", acaba de declarar el mandatario. (Foto tomada de Internet)

Las sanciones por parte del gobierno de Estados Unidos no funcionarán, y lejos de traer algún beneficio, perjudican directamente al pueblo venezolano que cada vez más perece en la miseria, y esto no solo lo digo yo, sino que el relator especial de la Organización de las Naciones Unidas, ONU, sobre derechos humanos y sanciones internacionales, Idriss Jazairy, recomendó este viernes no imponer medidas restrictivas a Venezuela por la crisis democrática que vive el país pues – según cree – estas medidas solo empeorarían el sufrimiento de los ciudadanos venezolanos. “Las sanciones son perturbadoras para cualquier estado y pueden tener un impacto particularmente devastador en los ciudadanos de países en desarrollo cuando perjudican la economía” (…) “Insto a todos los países a evitar la aplicación de sanciones salvo que sean aprobadas por el Consejo de Seguridad de la ONU, tal como requiere la Carta” (del organismo) precisó el relator. 

Por otro lado Donald Trump y su administración están ahora, justo ahora que Venezuela está más necesitada que nunca, inmersos en el conflicto de Corea del Norte y las graves consecuencias que como resultado de una intervención inminente se desatarían. Las presuntas participaciones de China, Japón y Corea del Sur, prácticamente vaticinan el inicio de una tercera guerra mundial; aunque Trump acaba de expresar la noche de este viernes, 11 de agosto: “Tenemos muchas opciones para Venezuela, incluyendo, posiblemente, una opción militar si es necesario", algo que me impresiona muy distante a pesar de que el polémico presidente hizo referencia a la “cercanía” de Venezuela.

De modo que, aunque resulte controversial, la guerra sería un paso necesario. El enfrentamiento entre un segmento sublevado del ejército venezolano y las fuerzas defensoras del madurismo – adiestradas y dirigidas por el sistema comunista cubano- es ya un hecho inminente, tal vez lo único que pudiera sacar definitivamente el remanente comunista de la perdida nación suramericana.    



 


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Agosto 09, 2017, 01:02:57 pm por Dr. Alberto Roteta Dorado en Temas sociales y políticos.

                               Díaz-Canel y Lenín Moreno, un paralelo demasiado forzado. 
                                                   Por: Dr. Alberto Roteta Dorado.


Naples. Estados Unidos. Siempre he escuchado decir que las comparaciones no son buenas; aunque inevitablemente el hombre siempre tiende a comparar. Esto resulta mucho más frecuente en el medio artístico, en el que a veces se hacen paralelos inadmisibles entre un cantante de pop y uno de los grandes tenores del momento; y peor aún, en la política, donde también se hacen comparaciones inverosímiles, que cuando son hechas por la gente común pudieran aceptarse al asumir que las multitudes son desconocedoras de los verdaderos móviles, características y posibles resultados de ciertos acontecimientos que en este campo acontecen; pero cuando son realizadas por aquellos que escribimos para los medios, ya seamos analistas políticos, periodistas – que la mayoría no lo son, o al menos no son titulares-, o escritores que colaboramos con ciertos sitios, pues resulta imperdonable que estos paralelos carezcan de sentido.

Cada proceso social, movimiento político, doctrina sociopolítica, sistema social o modelo económico es único e irrepetible en la historia. Los intentos de revitalizar ciertos modelos, asumidos del pasado e importados desde lejanas tierras para adaptarlos a un contexto ajeno han conducido inevitablemente a su destrucción final.
 
El caso del fracaso cubano, desde todas las aristas posibles, constituye un clásico ejemplo en este sentido. El paradigma soviético que Castro pretendió imponer a la fuerza en la mayor de las Antillas, jamás funcionó en una isla con fuertes tradiciones y costumbres que venían no solo de España y África; sino de los Estados Unidos de América, dado el protagonismo de este último país en el impulso económico cubano durante la primera mitad del pasado siglo XX. De ahí que a pesar de rectificaciones de modelos, nuevas conceptualizaciones, análisis de posibles errores, y hasta transformaciones en el dominio de los medios productivos, todo continúe en un estado de caos y en una crisis tras otra. Sencillamente el modelo socialista importado jamás funcionó; aunque algunos en su enajenación y sus fantasías lo creyeran.

Pero retomemos la idea de las comparaciones, y en primer lugar de aquellas que como dije antes, carecen de sentido. Por estos días ha aparecido un artículo que desde el punto de vista formal, es decir, de aquello que el gran José Martí llamó la esencia, resulta correcto; aunque lamentablemente en su contenido no lo es.
 
Dejando a un lado – por cuestiones éticas–  su título, nombre del autor, sitio donde se publicó, etc., tratemos de explicar a los lectores – porque también es ético proclamar lo que considero verdadero y tratar de hacerlo bien– el por qué de lo que creo un error al forzar una comparación que carece de sentido.

Miguel Díaz-Canel, el primer vicepresidente cubano, del que tanto se ha especulado en relación a la posibilidad de su sucesión en la dinastía castrista, aunque él no es precisamente uno de los Castro, no reúne esas condiciones ideales a las que se refirió Platón desde los lejanos tiempos como para poder ser un buen gobernante. Independientemente de que estemos o no de acuerdo con la idea de un continuismo político para la nación cubana, o que nos gustara desaparecer el comunismo de la faz de la tierra, el hombre maduro que comenzara en las andanzas socialistas en sus tiempos mozos resulta limitado para ocupar el trono cubano, y su rol de segundo lo ha asumido justo como lo que es: un segundo.

                 

             El primer vicepresidente ha envejecido al lado de los anquilosados mandatarios
              encasillados en sus rígidos esquemas. El secretismo y los maquiavélicos planes
             del régimen cubano no permitirán un conocimiento exacto acerca de la sucesión
          del poder. Cualquier comentario sobre el tema es pura especulación carente de valor.

 
Sus limitadas participaciones en los asuntos que verdaderamente son definitorios para el curso del régimen, son una prueba de lo secundario de su papel en el poderío dictatorial de los Castro. Su retórica oratoria – asumida desde una óptica más que conservadora, ridícula e inaceptable en el actual contexto- deja mucho que desear para un futuro presidente, si es que aceptamos la idea de aquel continuismo del que tanto se ha especulado.

En el artículo que consulté hace unos días se hace referencia a las espectrales sombras de los anquilosados militares, que cuales “ángeles” tutelares, se encargarían de vigilar cada uno de los pasos del futuro presidente, principalmente cuando este tenga que enfrentar las realidades escondidas durante más de medio siglo, y exponer la verdad a un pueblo que le ha tocado vivir inmerso en las falsedades de un sistema totalitarista que exterminó hasta la posibilidad de pensar, lo que en mi opinión no solo es especulativo, sino una fantasía onírica carente del necesario rigor como para ser publicado.

Sin rodeos, el secretismo de estado es tal que nadie sabrá a ciencias ciertas quien podrá ser su futuro presidente y cualquier hipótesis más allá de esto es pura especulación, por lo que carece de sentido estar cuestionándose acerca de determinados personajes que podrán aparecer en la futura escena cubana.
 
Pero el mayor disparate ha sido intentar hacer un paralelo entre la figura de Díaz-Canel y la del actual presidente de Ecuador, Lenín Moreno, por el hecho de que este último ha asumido una actitud muy digna – independientemente de que estemos en el caso de una continuidad partidista; aunque con un desprendimiento, al parecer radical, de todo vestigio de socialismo del siglo XXI– al proclamar la verdad del desastre económico, de la corrupción y del despilfarro, que ha dejado el dictador Rafael Correa tras su retirada del poder hace dos meses, lo que unido al escándalo de Odebrecht – que implica al vicepresidente Jorge Glas y al contralor Carlos Pólit-, y a una millonaria deuda que asciende a los casi 60 mil millones de dólares,  caracterizan el panorama ecuatoriano con el que comienza su mandato Lenín Moreno.

               

                  Lenín Moreno, el actual presidente de Ecuador, no tiene absolutamente nada
                     que ver con el imaginario sucesor del trono cubano. Moreno ha enfrentado
                   con sinceridad la dramática situación del país andino tras el mandato del dictador
                    Rafael Correa. 


En fin, como diría Ralph Waldo Emerson, y no José Martí como se cree, “cada uno a su oficio”. Es preferible que cuando algunos “periodistas” no tengan conocimiento de causa se limiten a tratar asuntos relacionados con suspensiones de licencias para particulares y precios de los boteros, o reproduzcan algunas vivencias contadas por migrantes a modo de noveletas rosas,  y se aparten de los análisis políticos, principalmente cuando estos sean  comparativos, donde son patentes sus grandes lagunas, lo que les hace caer en el descrédito de los lectores, para quienes se supone trabajemos.

La dramática historia de la “Cuba revolucionaria” (Enero de1959 hasta el presente) no tiene absolutamente nada que ver con la década tenebrosa del régimen dictatorial de Rafael Correa (Enero de 2007-mayo de 2017). Se trata de socialismos diferentes. En el caso de Cuba fue una copia casi exacta – hasta donde fue posible- del anquilosado modelo de la desparecida URSS, de ahí que desde los años iniciales del proceso se eliminara de manera radical la propiedad privada de los medios de producción, algo que no fue posible aplicarse de manera definitiva en la nación andina, en la que a pesar de las leyes y enmiendas dispuestas por Correa no pudo quedar abolida la libertad de pensamiento y de expresión en su totalidad como en el caso de Cuba, por solo poner uno de los tantos ejemplos que diferencian marcadamente la modalidad socialista en ambas naciones.

De hecho, y esto es algo muy personal, considero que jamás existió un socialismo en Ecuador Las frasecillas retomadas por Correa: “hasta la victoria siempre”, el marcado totalitarismo y la pretensión de un control absoluto, amén de la reiteración del término socialismo en todo momento, no dan la medida de la existencia de un socialismo en aquel país; aunque sí de un régimen dictatorial.
 
Así las cosas, cuidado con las comparaciones, sobre todo cuando se hacen a la fuerza como en el caso de un imaginario futuro presidente cubano y un presidente recién electo en Ecuador en contextos completamente diferentes. El paralelo es demasiado forzado, tal vez fuera el pretexto para escribir algo diferente; pero reitero el verso de Emerson: “cada uno a su oficio”.




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Agosto 04, 2017, 12:10:11 pm por Dr. Alberto Roteta Dorado en Temas sociales y políticos.

                      Vicepresidente de Ecuador suspendido de sus funciones
                                   e implicado en el escándalo Odebrecht.
                                        Por: Dr. Alberto Roteta Dorado.


Naples. Estados Unidos. Ecuador, la pequeña nación suramericana se estremece por estos días; aunque ante la magnitud del grave conflicto venezolano los sucesos de la patria de Eloy Alfaro pasan a un lugar secundario.

No obstante, dada su importancia, no solo para el país, sino para la región no hemos de pasar por alto al menos tres sucesos: su grave situación económica vista como una verdadera crisis, una millonaria deuda heredada del correísmo, que supera los $57 mil millones, y por último, la suspensión de sus funciones por parte del presidente de la República al vicepresidente actual, Jorge Glas, por sus serias implicaciones en el escándalo Odebrecht y en otros casos de corrupción.

Es justamente en este último punto donde quiero detenerme, y no lo haré con fines especulativos; sino sin dejarme influenciar por el sensacionalismo – del cual siempre he estado apartado, aún sabiendo que pudiera tener menos lectores que si me dedicara a temas desde una óptica “amarillista”- y asumiendo una postura crítica y a la vez justa.

En primer lugar, jamás fui defensor del binomio presidencial Lenín Moreno-Jorge Glas. El hecho de representar a un partido de línea izquierdista fue suficiente como para rechazar de manera enérgica esta propuesta que significaba una continuidad de la línea socialista impuesta por Rafael Correa durante su década dictatorial.   

Segundo, el hecho de que la campaña pre-elección fuera promovida por el propio Rafael Correa, no solo dentro de Ecuador, sino en varios países como Italia, España y Estados Unidos, en los que se concentran la mayor parte de los emigrados ecuatorianos, reforzaba aún más el rechazo hacia los candidatos de Alianza PAIS, el partido oficialista dirigido por Correa.

Tercero, independientemente de estos dos elementos y de considerar a Guillermo Lasso, el representante de la oposición por el Movimiento Político CREO-SUMA - actualmente solo como CREO-, como el candidato a la presidencia con excelentes condiciones y una perspectiva de cambios radicales, no podía pronunciarme en contra de Lenín Moreno por el hecho de que representara un continuismo político con el que estaba en desacuerdo, por cuanto, no encontré jamás elementos que me permitieran caracterizarlo de manera negativa.

Contrariamente,  Lenín Moreno – y esto es algo que apenas se sabe- fue nominado al premio Nobel de la paz, y ha realizado una labor encomiable en pos del bienestar social de los discapacitados en Ecuador, además de sus funciones como representante diplomático en Ginebra, por lo que supe de manera muy anticipada que su mandato – suponiendo que resultara triunfador, algo que al final sucedió- sería muy diferente al estilo prepotente y totalitarista de Rafael Correa 

Así las cosas, durante los dos meses de su mandato una serie de transformaciones radicales han tenido lugar en Ecuador, cambios que lo alejan definitivamente – para bien de la nación y de la región- del llamado socialismo del siglo XXI, y esto es algo que ha desatado una polémica muy grande y grave entre el actual mandatario y el expresidente, quien desde Bélgica, a donde se ha ido a disfrutar mientras dejó una enorme deuda y un país en las ruinas, ha arremetido contra Moreno, a quien considera un traidor.

El grave conflicto político surge en medio de la crisis económica al presentar el Partido Izquierda Democrática un comunicado al presidente Moreno en el que se pronuncian sobre las recientes revelaciones de audios filtrados en el caso Odebrecht, en el que se hace referencia al vicepresidente Jorge Glas durante una conversación, supuestamente entre el excontralor Carlos Pólit y el alto ejecutivo internacional de la constructora, José Conceição dos Santos Filho.

Wilma Andrade Muñoz, Presidenta Nacional de Izquierda Democrática, hacia el final del oficio enviado al presidente Moreno expresó: “Señor presidente, por el respeto que se merece el país y los ecuatorianos, es el momento que usted le retire la confianza y pida la renuncia del señor Jorge Glas a la vicepresidencia de la República del Ecuador, única forma de demostrar que no se ampara ni  solapa la corrupción, de no hacerlo terminará contaminándole”.

Por su parte, Guillermo Lasso y el Bloque de CREO han pedido también al presidente la renuncia de Jorge Glas a la vicepresidencia. Moreno se mantuvo dos días guardando silencio sobre el caso de Jorge Glas, pero justo este jueves 3 de agosto, determinó suspenderlo de sus funciones.

             

             Jorge Glas, actual vicepresidente de Ecuador y vicepresidente durante la segunda
               etapa del prolongado mandato de Rafael Correa.


A través de la firma del decreto ejecutivo 100, Lenín Moreno suspende a Glas de sus funciones en el Consejo Productivo, en el Consejo Consultivo Productivo y Tributario, y en el Comité de la Reconstrucción, lo que le había sido asignado una vez que comenzara el nuevo mandatario.

Mientras,  la Fiscalía General abrió este jueves una indagación tras haber recibido un informe de Contraloría General del Estado con indicios de responsabilidad penal dentro del proceso de contratación del Consorcio DGC (conformado por Dygoil y Gente Oil Development Ecuador LLC) para la explotación petrolera en el campo Singue (en Sucumbíos).

El fiscal general precisó que Glas es uno de los indagados por un “potencial delito de peculado”, aunque  explicó que recién se inicia la investigación y que podrían confirmarse o descartarse dichos indicios.

Contraloría determinó que entre 2013 y 2016 el Estado pagó a estas contratistas privadas $ 137,5 millones por la extracción de 4,9 millones de barriles, con tarifa de $ 33,50 por barril. No obstante, la Contraloría detectó que la tarifa debió ser menor ($ 32,45) considerando que el número de barriles extraídos fue 244,7% más de lo que se preveía podía obtenerse en 20 años. La mayor producción debió alertar a las autoridades a renegociar la tarifa. Esto no ocurrió y por ello se considera que ha habido un perjuicio al fisco de $ 5,2 millones.

Finalmente el diario O'Globo publicó la noche de este jueves una información en la que José Conceição Filho, exdirector de Odebrecht en Ecuador, pagó por lo menos 14,1 millones de dólares en sobornos entre 2012 y 2016 al vicepresidente Jorge Glas. El exfuncionario de Odebrecht afirmó en su declaración que hizo con Glas y con Ricardo Rivera -a quien identificó como su intermediario- lo mismo que hizo con el excontrolador Carlos Pólit: grabó conversaciones con ambos, para producir una prueba que corroborara sus relatos. Se asegura que en uno de los encuentros, en la propia oficina de la Vicepresidencia, Glas pidió dinero para su campaña electoral.

Desde su cuenta de Twitter, Rafael Correa, con su cinismo e ironía característicos ha expresado en relación con la suspensión de Glas: “¡Ups! ¡El "diálogo sólo ha sido para los que odian la Revolución! Adelante, JORGE. – refiriéndose al vicepresidente suspendido-. Tómalo como una condecoración”.

No se trata de una traición del presidente Moreno; sino de una enérgica denuncia a la corrupción heredada de un dictador que fue capaz de cuadruplicar la deuda ecuatoriana durante la década de su mandato. Esperemos que en los próximos días también Correa pase a formar la lista de los corruptos comprobados del socialismo del siglo XXI.   



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Agosto 01, 2017, 01:02:16 am por Dr. Alberto Roteta Dorado en Temas sociales y políticos.

                   La Constituyente y el ostracismo venezolano en el contexto latinoamericano.
                                                Por: Dr. Alberto Roteta Dorado.


     

Naples. Estados Unidos. Hace poco me referí a algunos acontecimientos que sacudían a nuestra región, esa que el colosal cubano José Martí llamara  –con justicia y conocimiento de causa– “Nuestra América”.

Volver a tratar el asunto regional, pudiera parecer algo así como “llover sobre mojado”. Sin embargo, al considerar la connotación del hecho más significativo de las últimas horas resulta necesario volver al escenario latinoamericano, por cuanto, el hecho en sí que pretendo tratar y los sucesos derivados de él, han repercutido sobremanera en el entorno de estas nobles tierras.

Finalmente este domingo Nicolás Maduro en un acto de total desfachatez,  dejando a un lado opiniones internacionales y los resultados de un 98.4% de los participantes en la votación convocada por la oposición en contra de la Constituyente, fue capaz de lanzar su proyecto a “votación popular” para proceder a la elección de aquellos que formarán parte de su nuevo instrumento de poder: la Constituyente.   

Varios analistas y politólogos – de los respetables-, y otros que comentan y se disgregan en lo superficial y lo imaginativo han tratado el tema, y analizado, al menos los primeros, las consecuencias que sobre el pueblo venezolano podrá traer la instauración de una serie de cambios constitucionales, esto es, un nuevo poderío sobre el poder existente, lo que deja a un lado todo vestigio democrático y le permitirá al régimen actuar a su conveniencia. (Cualquier similitud con el estilo de gobierno de la mayor de las Antillas no es pura coincidencia, como suele decirse, sino una verdadera clonación que tiene su génesis en la perversidad de Castro y su séquito más ortodoxo. Cuba es pues el modelo inspirador de la Constituyente).

Así las cosas, no volveré sobre lo mojado, ni seré reiterativo por respeto a los lectores, y mucho menos me situaré del lado de los imaginativos que tanto abundan en estos tiempos; pero si insistiré en un punto crucial que marca el acontecer de las naciones del continente: el rechazo total de la mayoría de los pueblos de “Nuestra América” a la Constituyente que impone el régimen chavista-madurista en Venezuela, lo que implica su aislamiento y un estado de ostracismo que la hace desaparecer del contexto de la región junto a sus pocos aliados: Cuba, Bolivia y Nicaragua.

Unas semanas antes de la consumación de la manipulación eleccionaria, el presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, durante una breve y sorpresiva visita a La Habana intentó tratar el tema venezolano con Raúl Castro, y lo hacía desde una posición firme en defensa de la democracia de la nación suramericana, y ante todo, para poner freno a la oleada represiva de las fuerzas policiales y a las múltiples muertes como consecuencia de las acciones de protesta.

Esto no funcionó, aunque el presidente Santos se ha mantenido con firmeza en su idea, por lo que el 29 de julio, a menos de 48 horas de la simulación eleccionaria de Maduro, afirmó que Colombia – país al que han llegado miles de venezolanos huyendo de la miseria y la violencia- no reconocería los resultados de la Asamblea Constituyente.  Se refirió a su origen espúreo y al oscurantismo en que se halla sumido el vecino país, y reiteró su solidaridad con su pueblo.

Al sentir del presidente colombiano se unían, aún antes de conocerse los resultados del simulacro del domingo, Perú y Argentina, cuyos presidentes se pronunciaron contra el régimen de Maduro y declararon que desconocerán los resultados de la votación en Venezuela. Kuczynski y Macri han sido enérgicos críticos de la actitud de Maduro, y de igual forma se han manifestado contra la brutal violencia existente en el país. La cancillería peruana se refirió a la violación de normas  constitucionales venezolanas y a la eliminación de la voluntad popular, lo que rompe con el orden democrático.

Chile también se ha unido a la lista de países cuyos gobiernos consideran ilegítima la elección por la Constituyente. La administración Bachelet manifestó "su profunda decepción" ante la decisión del régimen de Maduro y consideró las elecciones ilegítimas, acusando al régimen de no garantizar una verdadera votación universal y democrática, ni dar cumplimiento a los requisitos establecidos en la propia constitución vigente en el país.

Ecuador - país que está dando cambios muy positivos con su nuevo presidente, Lenín Moreno, quien considero que de manera premeditada pretende salirse de la influencia socialista- a través de su cancillería, ha publicado un breve comunicado oficial caracterizado por una sutil forma de tomar partido sin hacerse notar, con lo que esquiva un tanto las fuertes polémicas desatadas en los últimos tiempos en relación con los cambios generados por el actual mandatario, y que resultan totalmente opuestos al estilo de su predecesor Rafael Correa.   

En la página del Ministerio de Relaciones Exteriores y Movilidad Humana de Ecuador apareció con el subtítulo: “El Ecuador ratifica su apoyo a todo proceso que busque la paz en Venezuela”, una nota en la que se hace mención a la idea de la no injerencia de ciertos estados en los asuntos internos de Venezuela; aunque al mismo tiempo se proyectan en pos de apoyar y acompañar “todo proceso de diálogo que busque la paz y reconciliación”, lo que se afirma justo el mismo día de las elecciones por la Constituyente, con cuyo procedimiento no se logrará la paz, ni la reconciliación, por lo que habría que cuestionarse entonces cual es el verdadero sentido de un mensaje que elude comprometerse como para no traicionar del todo al remanente que queda de la  izquierda latinoamericana. La idea de “respeto al pueblo de Venezuela y su derecho a expresar su voluntad” hablan per se.

En cambio el destacado político Jaime Nebot, líder opositor al régimen correísta y alcalde de Guayaquil expresó que “lo que ocurre en Venezuela nada tiene que ver con las ideologías. Es un brutal e inhumano abuso de poder y una descarada violación de todo concepto democrático y civilizado. Quienes creemos en la libertad y el derecho demandamos la inmediata y pertinente acción de la comunidad internacional hasta librar a los venezolanos de la miseria y tiranía”.

Otros países del continente como México, Estados Unidos – que a través de su Departamento del Tesoro sanciona a Maduro por elecciones ilegítimas-, Canadá, Brasil, Costa Rica, Panamá y Paraguay, se han unido al no reconocimiento de los resultados de la nueva madurada, a los que se unen naciones como Noruega, España, Suiza, Reino Unido, y organismos como la Organización de Estados Americanos, OEA, y de manera particular su Secretario General, Luis Almagro, así como la Unión Europea.

Desde Cuba, cuyo régimen dictatorial ha sido la cabeza pensante de la instauración del socialismo en Venezuela, se siguen apoyando las acciones terroristas del régimen de Maduro. El Dr. Machado Ventura, durante su intervención por el 26 de julio, se encargaba de atacar al gobierno norteamericano por su injerencia en Venezuela; sin embargo guardó silencio respecto al centenar de muertos por las fuerzas policiales durante las acciones de protesta que por más de tres meses tienen lugar en el país.

La Cancillería boliviana acaba de emitir un comunicado en el que se pide a la comunidad internacional el reconocimiento del proceso constituyente en Venezuela, mientras que el presidente Evo Morales ha escrito – es preferible que escriba y que no hable, dada su pésima dicción y limitadas posibilidades expresivas-  en Twitter: “Venezuela es la punta de lanza contra el imperio. La soberanía y dignidad están en la conciencia del pueblo y en el poder de la democracia”, lo que sugiere su grado de incapacidad y sus errores conceptuales en relación con lo que significa democracia, dignidad y soberanía.

Desde Nicaragua, el dictador Daniel Ortega, llamó por teléfono a su colega en las andanzas socialistas para felicitarlo por la "histórica" votación para elegir una Asamblea Nacional Constituyente (ANC), según las últimas declaraciones  del Gobierno en Managua. Para Ortega ha sido una “victoria de todos”, lo que también refleja, además del desconocimiento del contexto político regional, el grado de enajenación en el que viven los pocos remanentes de la izquierda latinoamericana.

¿Quiénes son esos “todos” que han triunfado según Ortega? Nicaragua, Bolivia y Cuba - además de Venezuela que tiene sus días contados-, las únicas naciones, cuyos gobiernos totalitaristas, apartados del contexto de Latinoamérica, han preferido hundirse en el ocaso del perdido socialismo del siglo XXI antes de abrirse al mundo a través de la democracia.


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Julio 31, 2017, 11:30:24 am por Dr. Alberto Roteta Dorado en Temas sociales y políticos.

                      ARTÍCULO ESPECIAL EN EL THINK-TANK DE CUBANÁLISIS

                       LA SALUD EN LA CUBA SOCIALISTA, EL OTRO LADO DE LA MONEDA
                                  Dr. Alberto Roteta Dorado, Naples, Estados Unidos.
                                                           Segunda parte.

                                                                   
Una revisión -más allá de la frialdad de las cifras- de algunos de los indicadores de salud podrá darnos la medida de un sistema de salud deteriorado a pesar de los resultados de estos dos parámetros que ha asumido Infobae para referirse al estado de salud de la isla caribeña.
 
Esperanza de vida en Cuba vs. atención al adulto mayor. Cuba se ha convertido en el país más envejecido de América según datos oficiales. Algo que sorprendió, pues se produjo una aceleración en relación con los datos previstos según especialistas, los que al ahondar en el fenómeno tuvieron la predicción de que ocurriría a partir del año 2025. Se estima que para este año el 32,1% de los habitantes de la isla será mayor de 60 años.
 
El reporte de Infobae, tomado al propio tiempo de la Organización Mundial de la Salud, detalla la excelente esperanza de vida en Cuba; sin embargo en el año 2015, se reportaron 99,694 defunciones, 3,364 más que en el 2014, a expensas fundamentalmente de fallecidos de 65 años y más de edad, lo que demuestra un notable incremento de muertes en personas de la tercera edad, grupo poblacional que goza de prioridades extremas en numerosos países y, como es sabido, en Cuba permanecen abandonados y los muestran bajo el disfraz de los llamados círculos de abuelos en los que rutinariamente se les permite la realización de algunos ejercicios físicos, algo que les beneficia; pero no es determinante si se compara con las carencias de alimentos, suplementos vitamínicos, y ayuda social y psicológica que tanto demanda este grupo poblacional. 
 
Pero dejando a un lado las cifras y las estadísticas que muchas veces agobian al lector,  volvamos a esas necesidades a las que hice referencia, y cuestionémonos si en realidad los ancianos de la isla tienen satisfechas no solo las necesidades espirituales, sino las mínimas prioridades de alimentación y de protección. No se trata solo de administrar una vacuna contra la gripe -algo que sin duda es importante- , sino de ahondar en la calidad de la alimentación de un sector tan vulnerable como lo es el de la llamada tercera edad, grupo totalmente desprotegido en una nación que, sin embargo, reporta una asombrosa esperanza de vida.
 
Resulta muy contradictorio que un país donde la inmensa mayoría de su población anciana no tiene la posibilidad de realizar los necesarios intercambios de alimentos al día -desayuno, almuerzo, cena y meriendas-, así como la disposición de alimentos con la calidad mínima para su nutrición -leche y otros productos derivados, proteínas de origen animal como carnes y pescado, frutas, cereales enriquecidos con vitaminas, legumbres, etc.- muestre una esperanza de vida realmente de excelencia.
 
Por otra parte Cuba cuenta con un sistema de pensiones insostenible, lo que unido al pésimo estado de su economía y al previsible impacto en los servicios sociales producto del envejecimiento poblacional, va en detrimento de los miembros de la tercera edad.
 
Las pensiones a jubilados oscilan alrededor de los 240 pesos cubanos -por debajo de los 10 dólares-, lo que, sin duda, resulta algo simbólico que solo les podrá satisfacer para los tres o cuatro primeros días del mes. Téngase en cuenta además, que si bien es cierto que reciben asistencia médica gratuita, -sin entrar en detalles acerca de la calidad de dicha atención-, los gastos que deben asumir por la compra de sus medicamentos resultan insostenibles.
 
Con el avance de la edad hay una mayor exposición a numerosos factores de riesgo y las  posibilidades de la aparición de múltiples patologías -la mayoría crónicas- son igualmente mayores. De modo que en un mismo anciano puede padecer de varias patologías que para poder controlar requiere de varios medicamentos. Enfermedades como la diabetes, la hipertensión, los trastornos del corazón, entre otras, constituyen patologías de lujo ante el elevado costo de sus tratamientos, y en el caso del anciano se da el fenómeno de la coexistencia de varias enfermedades, cada una con sus medicamentos, algo que el gobierno cubano no les garantiza de manera gratuita, o al menos con ciertas modificaciones de su costo teniendo en cuenta el pésimo salario que reciben como pensionados.
 
Suicidio. Cuba en el segundo puesto en Latinoamérica. Si bien es cierto que en Cuba existe una excelente tasa de mortalidad infantil, la contrapartida de esta cifra demuestra que no se puede estar haciendo declaraciones de un sistema de salud de excelencia en una nación que ocupa el lugar 32 entre los países con mayor tasa de suicidio en el mundo, y el segundo lugar en índice de suicidios -llamados agresiones autoinfligidas intencionalmente- del continente americano, siendo solo superada por Uruguay, fenómeno que en Cuba es mucho más frecuente en provincias como La Habana, Holguín, Matanzas, Villa Clara y Santiago de Cuba; y donde lamentablemente este mal ocupa el tercer lugar como causa de muerte en adolescentes, solo superado por los accidentes y los tumores malignos, algo que hace solo una década ocupaba el décimo lugar y hasta llegó a observarse una tendencia a su disminución.
 
Hace más de una década Cuba ocupó el lugar cimero al mostrar la mayor tasa de suicidios en todo el hemisferio y una de las mayores del mundo. De acuerdo con las estadísticas de la Organización Panamericana de la Salud, Cuba tuvo una tasa de suicidios de 18.1 por cada 100,000 habitantes en el período 2000-2005, lejos del segundo lugar ocupado por Uruguay con 15.9, y muy por encima de países como Perú con 2.3 y Guatemala con 1.9; pero lo más preocupante de este informe es que el fenómeno afecta con mayor impacto a los grupos de edades entre los 24 y los 45 años de edad.
 
Durante la década de los ochenta, según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Hungría, país en ese entonces socialista, lideraba la lista de estados con mayor tasa de suicidio del mundo. Con la apertura de la desaparecida Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, se descubrió que ese país tenía tasas de suicidio similares a las de Hungría. Al promediar los datos de suicidio entre 1985 y 2015, se descubre que 12 de los 20 países con mayor tasa de suicidio fueron o son socialistas, incluso, países africanos que en otro momento tuvieron orientación socialista, de ahí que no nos debe donde se impuso un régimen totalitarista que ha frenado las libertades individuales de sus pobladores y frustrado sus vidas para siempre.
 
Durante la transición democrática de los países de la Europa Oriental, algunos países experimentarían un crecimiento en los reportes de suicidios. Sin embargo, pocos años después de la reestructuración democrática y de mercado en países como Estonia, Hungría y Letonia, las tasas de suicidio descenderían de forma drástica.
 
Estos datos -todos muy confiables y con segundas revisiones y rectificaciones por parte del autor de este escrito- nos demuestran lo contradictorio de los indicadores de salud que muestra el gobierno cubano. No mueren los niños y su población cada vez envejece más; sin embargo se suicidan en el transcurso de sus vidas, en edades en plenitud de sus capacidades y lamentablemente durante la adolescencia y la juventud.
 
Una población muy deprimida. Por otra parte, estudios recientes publicados en febrero del presente año señalan a Cuba como una de las naciones de mayor nivel de depresión de América Latina, con un 5.5% de su población en esta condición, siendo superada solo por Brasil con un 5.8%, y seguida por Paraguay con  5,2 %, mientras que en índices de ansiedad ocupa el sexto lugar con un total de  675,037 ciudadanos, lo que representa el 6,1 % de su población.
 
Habría que ahondar en el estudio de lo que ya es un fenómeno social, y cuestionarse entonces por qué la población cubana está tan deprimida y con altos niveles de suicidios si goza de una mortalidad infantil propia de los países más desarrollados del planeta. Investigaciones muy serias que han servido como trabajos de culminación de la especialidad o de maestrías en psicología y psiquiatría insisten en las frustraciones a las que se enfrentan quienes se deprimen y suicidan o intentan suicidase. Pero, ¿cuál es el móvil de la frustración? Es justo entonces donde esas necesidades espirituales que aprendí de los marxistas juegan un papel decisivo. Hay ya varias generaciones que admiten que sus vidas se perdieron inmersas en la escasez, la pobreza, el descontento, la incertidumbre, la desesperanza y la inseguridad.
 
Un sistema social ineficaz con un obsoleto modelo económico jamás ha podido satisfacer no solo esas necesidades espirituales del hombre, sino tampoco las mínimas prioridades de carácter esencial de su alimentación, una atención profesional multidisciplinaria de excelencia, la existencia de medicamentos de calidad y de primer orden disponibles siempre, entre otras necesidades tan indispensables como el calzado, la ropa, los útiles de aseo personal, etc.     
 
Elevado índice de abortos. De acuerdo con estadísticas de las Naciones Unidas, hay alrededor de 30 abortos por cada mil mujeres, lo que según datos de Cuba es de 27; aunque esta cifra llegó a ser tan elevada como de 50 por cada mil en la década del ochenta. Dicho proceder en Cuba es utilizado de manera excesiva al ser oficialmente institucionalizado, legal y gratuito. Los fallos constantes en el control de la preconcepción, así como la poca disposición, y en ocasiones la ausencia de píldoras anticonceptivas y accesorios protectores -condones, diafragmas, cremas, etc.- conllevan a la aparición de embarazos no planificados ni deseados, los que finalmente son interrumpidos mediante este método, o en su lugar las llamadas regulaciones menstruales durante la etapa incipiente del embarazo.
 
Sin detenernos en los grandes dilemas éticos, bioéticos, religiosos y filosóficos en relación con el aborto, me limitaré a referirme a la defensa de la vida, la vida que es indivisa y sagrada, por lo que toda acción en su contra genera una reacción contrapuesta hacia todo aquel que de una u otra forma se vea implicado en estos procederes, los que lamentablemente en Cuba se asumen cada día como algo rutinario.
 
Desde los remotos tiempos de Hipócrates (460 a.C.- 370 a.C.) considerado uno de los padres de la medicina, al menos para el mundo occidental, ya se insistía en la idea de practicar siempre el bien y de no hacer jamás el mal, lo que con el desarrollo de la ética como disciplina se convirtió en uno de sus tres grandes principios: el principio de la beneficencia y la no maleficencia. En su famoso documento, conocido como Testamento Hipocrático, se dice: “Estableceré el régimen de los enfermos de la manera que les sea más provechosa según mis facultades y a mi entender, evitando todo mal y toda injusticia. No accederé a pretensiones que busquen la administración de venenos, ni sugeriré a nadie cosa semejante; me abstendré de aplicar a las mujeres pesarios abortivos”, algo que al parecer las autoridades cubanas han olvidado para siempre.
 
Maltrato y abuso sexual en la población infantil. El maltrato infantil es frecuente en Cuba, aunque no se disponga de cifras verdaderamente confiables, por cuanto la mayoría de las veces suele ocultarse por parte de las familias. Sin embargo, constantemente acuden al médico infantes con lesiones que muchas veces son sospechosas de agresiones por parte de alguno de los miembros de la familia, incluyendo a sus propios padres. No obstante, en esta categoría no solo se comprenden aquellas lesiones como escoriaciones, laceraciones, heridas, fracturas, quemaduras, etc., sino que la agresión no tiene que quedar limitada al cuerpo, esto es, existen múltiples formas de maltratar a un niño o adolescente; entre dichas formas están aquellas que desde el punto de vista psicológico dañan al niño para el resto de su vida. Los insultos, las humillaciones, las burlas, etc., son también agresiones.
 
Un aparte dentro de este punto para referirme al abuso sexual, algo cada vez más común en Cuba. Lamentablemente, al igual que las anteriores formas de maltrato, el abuso sexual resulta también ocultado por los padres, sobre todo cuando se trata de un padre, o más frecuente, de un padrastro, quien abusa de un niño y la esposa prefiere callar.
 
Durante los muchos años que ejercí como pediatra en Cuba me dediqué a la ginecología infanto-juvenil y a la salud sexual y reproductiva del adolescente. En mis consultas atendí decenas de casos de niñas con condilomas acuminados tanto en vagina como en el ano y región perianal. Dicha patología es una infección que se adquiere por la vía sexual, de modo que se trataba de abusos sexuales; algo que también vi en niños y adolescentes del sexo masculino en los que obtuve ocasionalmente el dato de la infección del propio padre.
 
Estos ejemplos son tan solo algunos de los tantos que pudieran comentarse para tratar de presentar la otra cara de la moneda o la cara oculta de la luna, como se le prefiera decir; pero no creo que sea ético estar pregonando una cifra de mortalidad infantil envidiable -que es real y no lo pongo en duda- que solo muestra una parte de un fenómeno muy complejo y que obedece más a cuestiones de naturaleza política que a motivos puramente humanos y científicos.   
 
Inicio de las relaciones sexuales cada vez más precoz y elevada frecuencia de embarazo en la adolescencia.  De igual forma la tasa de fecundidad en adolescentes entre 15 y 19 años ha estado por encima de 50 en los tres últimos años. Investigaciones realizadas en el Centro de Estudios Demográficos de la Universidad de La Habana han precisado que en las provincias orientales, y en particular, en Granma, Las Tunas y Holguín se registraron  la mayoría de los casos de adolescentes gestantes; pero lo que resulta alarmante es el incremento de la fecundidad en el grupo de adolescentes comprendido entre 10 y 14 años, es decir, siendo niñas, y con un sistema reproductor que aun no ha completado su desarrollo, ni tampoco desde el punto de vista psicológico se encuentran preparadas para asumir el rol de madres.
 
Este fenómeno no es exclusivo de Cuba, sino que numerosos países del mundo muestran cifras alarmantes en este sentido. En Latinoamérica una de cada tres madres es menor de 20 años, destacándose con numerosos casos de embarazo precoz países como Nicaragua, República Dominicana y Ecuador, en contraposición a Uruguay, Costa Rica y Perú que muestran cifras inferiores.
 
La violencia estructural vinculada con la pobreza, la violencia ideológica o machista y la violencia sexual están entre las causas que de manera general inciden en este fenómeno; algo que no es aplicable a Cuba, nación que se aparta un tanto de ciertos cánones de la región y donde los factores de naturaleza moral asociados a la existencia de un sistema social que desde la apariencia ofrece instrucción, pero no educación, ha sido  determinante. La pérdida de valores éticos ocasionada por un régimen que quiso transformar todo lo existente ha jugado un papel decisivo en el comportamiento de la sexualidad entre los jóvenes y adolescentes cubanos.
 
Una alarmante situación epidemiológica. Las pésimas condiciones de higiene de muchos sitios de la isla, incluidas amplias zonas de la capital, han desencadenado una dramática situación epidemiológica. Enfermedades como el cólera, que era algo tan distante y solo mencionado teóricamente, hizo su aparición hace tres años para quedarse por un buen tiempo. La contaminación de las aguas, la escasez y mala calidad del agua, el elevado índice de hacinamiento, la existencia de vertederos de desechos que no se recogen con la sistematicidad requerida, entre otras condicionantes, determinaron que se propagara con facilidad esta entidad de origen infeccioso que estaba erradicada en Cuba.
 
El dengue hizo su reaparición para quedarse. Durante el año 2014 se diagnosticaron miles de casos con dicha enfermedad, sin incluir los numerosos pacientes que solo se reportan como sospechosos, muchos de los cuales finalmente resultan confirmados. Las cifras son siempre imprecisas pues el secretismo se impone ante la alarmante situación. Luego se ha mantenido de manera un tanto solapada, haciendo reapariciones cíclicas en varias provincias del país.  Las declaraciones de los últimos días por parte de altos funcionarios del Ministerio de Salud Pública precisan que se han localizado 591 focos, principalmente en depósitos de agua, los que constituyen el 69,2% de los casos.
 
Aunque durante el 2016 y lo que va de 2017 no se han reportado de manera oficial casos de chikungunya, la posibilidad de la aparición de dicha enfermedad infecciosa no está descartada. Por su parte los casos de dengue y de zika se han mantenido. Se registraron hasta junio de 2017 1,847 casos del virus del zika, cuya infestación ha bajado más de un 34%, según los reportes de medios oficialistas.
 
El paludismo o malaria, enfermedad frecuente en países de Latinoamérica, Asia - principalmente en la India- y gran parte de África, también se ha añadido a la lista de patologías de origen infeccioso que han azotado a Cuba en los últimos meses. A pesar de que las autoridades sanitarias precisan que no hubo casos autóctonos de la enfermedad,  sí se diagnosticaron 71 casos importados, lo que constituye una seria amenaza para la vulnerable población cubana, sometida a numerosos factores de riesgo y a precarias condiciones de higiene ambiental.
 
En declaraciones del director nacional de Epidemiología, que recoge la oficial Agencia Cubana de Noticias (ACN), y que han reproducido medios como “Cuba democracia y vida” y “Diario de Cuba”, se precisa que se han registrado numerosos casos de conjuntivitis hemorrágica epidémica en las provincias de La Habana, Guantánamo, Santiago de Cuba, Holguín, Granma y Las Tunas.
 
A estos elementos se añaden los habituales brotes de diarreas que suelen aparecer de manera cíclica entre los meses de mayo y agosto, así como las infecciones respiratorias agudas causadas principalmente por virus que aparecen con mayor frecuencia durante los meses de invierno.
 
       

Deterioro de las instalaciones médicas. Si a toda esta contradictoria situación se añade el estado de deterioro total de las instalaciones sanitarias (de manera particular los consultorios médicos de cabecera, los que se supone sean el punto de partida de la atención médica desde la Atención Primaria de Salud, APS), muchos de los principales hospitales, incluidos los de la propia capital del país, la carencia de insumos y accesorios indispensables para los procederes médicos y la atención a los pacientes, así como la poca disponibilidad de medicamentos de nueva generación, podrá intuirse que no se puede hablar de un sistema de salubridad de excelencia, como se pretende.
 
La contrapartida de esta deplorable fachada la ofrecen aquellos hospitales militares, centros especializados para la atención exclusiva de altos mandatarios, y clínicas dedicadas a la prestación de servicios médicos para extranjeros, los que cuentan con todo el equipamiento necesario para los servicios, así como con una calidad de sus edificaciones comparable a la de los países más desarrollados del mundo; pero a estos sitios no puede acudir la población cubana, que tiene que conformarse con recibir una pésima atención a expensas de esa gratuidad que tanto se difunde.
 
A modo de resumen. La frialdad de una o dos cifras vistas aisladamente del real contexto sociopolítico y económico de una nación no determinan la excelencia de su sistema de salud. Habría que adentrarse en el campo de la investigación a través de estudios de naturaleza cualitativa, los que desde la óptica de la antropología social pudieran mostrar la verdadera magnitud del problema crucial de la salud del pueblo cubano, que no es para nada similar a los logros cuantitativos que suelen mostrarse en los informes en plenarias y simposios científicos y que son publicados por organismos como la Organización Mundial de la Salud (OMS), la Organización Panamericana de Salud (OPS), el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), etc., que trabajan con los datos aportados por el gobierno, es decir, con el elemento cuantitativo, por lo que la evaluación de la calidad de la asistencia médica y el grado de satisfacción de la población quedan excluidos.
 
Finalmente una interrogante que durante muchos años me he estado haciendo al poder  observar directamente la actitud de ciertos colegas durante las reuniones del Programa de Atención Materno Infantil, PAMI. ¿Interesa realmente a los directivos de la nación, ya sean los del Ministerio de Salud Pública, o a los altos funcionarios del gobierno y del Partido Comunista, el cuidado y el bienestar de la población infantil? ¿O es que se lucha por mantener una cifra en esos niveles como otro de los tantos mecanismos que desde el punto de vista político son utilizados para dar la imagen ante el mundo de los supuestos logros del proceso revolucionario cubano?
 
Un análisis detallado desde una perspectiva ética y bioética se impone ante el gran dilema de la cifra de mortalidad infantil en contraposición con la manera despiadada al asumir el aborto, algo que se hace dejando a un lado el respeto a la vida. Téngase presente que desde el instante de la fecundación, aún cuando no pueda hablarse de crecimiento y desarrollo humano, pero si del surgimiento de un nuevo ser, ya estamos ante una nueva criatura que merece continuar el curso de su existencia. La violación del principio ético de la beneficencia-no maleficencia constituye un grave problema ético, y de una u otra forma, a mediano o largo plazo deberá tener sus implicaciones desde el punto de vista legal.
 
Así las cosas, no creo que se deba exhibir ante el mundo solamente unas cifras de mortalidad infantil y una esperanza de vida, que son de excelencia, cuando en el sistema de salud cubano existen tantas deficiencias. Los resultados de otros indicadores así lo demuestran. Sería interesante que junto a estos parámetros mostraran sus elevados índices de suicidio, su excesivo número de abortos, sus por cientos de embarazo en la adolescencia -incluida la primera etapa de la adolescencia, o sea, entre los diez y los catorce años-, o se conociera la realidad de la difícil situación epidemiológica de los últimos tiempos.
 
Tal vez así Infobae u otros medios que se hacen portavoces, cándidos o no, de los “logros” de la salud cubana impulsados por su sistema político, tuvieran una apreciación diferente, y junto a los dos indicadores citados analizarían aquellos que contradicen esa imagen que tanto se intenta mostrar al mundo, y que más allá del sentido humano, ético, científico y social, obedece a una estrategia de naturaleza política.
 
Este trabajo fue escrito especialmente para Cubanálisis, medio que dirige el Dr. Eugenio Yañez. Sec publicó hoy lunes 31 de julio de 2017.
 http://www.cubanalisis.com/ART%C3%8DCULOS/ROTETA%20DELGADO%20-%20LA%20SALUD%20EN%20LA%20CUBA%20SOCIALISTA%20LA%20OTRA%20CARA....htm


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Julio 31, 2017, 11:00:09 am por Dr. Alberto Roteta Dorado en Temas sociales y políticos.

                           ARTÍCULO ESPECIAL EN EL THINK-TANK DE CUBANÁLISIS

                       LA SALUD EN LA CUBA SOCIALISTA, EL OTRO LADO DE LA MONEDA
                                  Dr. Alberto Roteta Dorado, Naples, Estados Unidos

                                                                   Primera parte.

“Los países con el mejor sistema de salud de América Latina” es el título de un interesante escrito que el medio Infobae ha publicado recientemente. En dicho escrito se insiste en la idea de que distintos modelos sanitarios, incluso contrapuestos, han obtenido resultados buenos -y hasta de excelencia- en la región; garantizando una baja mortalidad y una mayor esperanza de vida. Estos dos elementos considerados con justicia como indicadores de salud, esto es, como categorías de carácter universal, las que manejadas por expertos y académicos, previo consenso, ofrecen la medida del estado de la salud de una nación determinada o de un territorio, y del funcionamiento eficaz o no de su sistema de salud.
 
Al considerar la esperanza de vida de la población Chile ocupó el primer lugar, por cuanto sus habitantes viven como promedio 80 años, dato que obtuvieron según las publicaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS). En segundo lugar, con 79 años como promedio, se encuentran Colombia, Costa Rica y Cuba. Al analizarse la mortalidad infantil, el primer puesto lo ocupa Cuba, pues según la OMS, la probabilidad de morir antes de los cinco años es de 6 por cada 1.000 nacidos vivos. En segundo lugar está Chile, con 8, y luego Costa Rica, con 10.
 
A estas cifras añado la más reciente de mortalidad infantil en Cuba, la que se comportó en 4.3 por cada mil nacidos vivos al finalizar el año 2016, y de manera sorprendente al concluir el primer semestre de 2017 se encuentra en 4.1 por cada mil nacidos vivos, la más baja tasa de su historia, según los últimos datos divulgados por medios oficialistas de la isla caribeña.
 
           
 
             Gráfica que ilustra el comportamiento de la esperanza de vida en los países
              latinoamericanos según el reporte de Infobae asumido de los datos referenciales de la
               OMS. Obsérvese el segundo lugar que ocupa Cuba en este indicador de salud.
                                                            (Fuente: Infobae).


Se analizan otros aspectos como los costos de los servicios médicos, la accesibilidad a la atención, la capacidad de los directivos, entre otros. No obstante, e independientemente del carácter imparcial de dicha información desde el punto de vista político, resulta significativo que se insista en los resultados de naciones como Chile y Cuba que tienen sistemas políticos y modelos económicos completamente diferentes, de hecho, se hace referencia a la ausencia de libertad y a la falta de democracia de Cuba, la que de manera paradójica exhibe la mejor tasa de mortalidad infantil de la región a pesar de su marcado atraso económico y de la oleada de profesionales de la salud hacia otras naciones, ya sea por concepto de colaboradores médicos como parte de los convenios del régimen cubano, o por el gran éxodo de sus médicos como vía para establecerse por sus medios en otros países.
 
                 

                 Gráfica que ilustra el comportamiento de la mortalidad infantil en los países
                          latinoamericanos -según el reporte de Infobae asumido de los datos
                    referenciales de la OMS- en la que se resalta el primer lugar que ocupa Cuba.
                                                               (Fuente: Infobae).

 
Pero estos resultados vistos fríamente, y desconociendo la amplia gama de elementos que se deben considerar para poder evaluar de manera integral el estado de salud de una población determinada, pueden ser motivo de una falsa apreciación. Dentro de estos indicadores deben considerarse los resultados de otros parámetros, como tasa de crecimiento media anual de la población, tasa de fecundidad, esperanza de vida al nacer, mortalidad materna, embarazo precoz, bajo peso al nacer, índice de enfermedades transmisibles, control de natalidad, comportamiento de enfermedades crónicas, índices de suicidios, entre otros, los que unidos al desarrollo de programas de prevención y control de enfermedades, así como a acciones de promoción de salud, determinan el verdadero estado de bienestar de una nación.
 
De modo que resulta superficial hacer declaraciones acerca del estado de salud de las naciones considerando solo unos pocos parámetros. La mortalidad infantil y la esperanza de vida -independientemente de su importancia- por sí solos no determinan la calidad de la salubridad de un país determinado o de una región.
 
La célebre frase “no solo de pan vive el hombre”, resulta aplicable a la idea de que una nación -refiriéndome al caso particular de Cuba- no solo se sostiene mostrando parcialmente algunas cifras; y por el hecho de que estemos en desacuerdo con su sistema político y en contra de su gobierno dictatorial no podemos omitir, aunque si precisar, que solo se exhibe ante el mundo lo que resulta conveniente y se oculta aquello que pudiera ir en detrimento de una imagen que desde hace décadas pretenden vender al mundo, no solo como elemento científico y social, sino con una marcada proyección política. Téngase en cuenta que cada acción de salud de un galeno cubano -en aquellos países en los que participan como colaboradores-  lleva implícita otra de carácter político consistente en una propaganda de la llamada revolución cubana.
 
La gratuidad de sus servicios utilizada sobremanera por la propaganda comunista carece de sentido, toda vez que numerosas naciones del mundo tienen sistemas de salud que garantizan una asistencia médica totalmente gratis y de una excelente calidad, y otras que independientemente a los servicios privados ofertan una esmerada atención en el llamado sector público, además de los sistemas de ayudas y de asistencia a los más desposeídos.
 
Cuando cursaba los estudios universitarios en Cuba tuve que estudiar, junto a las asignaturas propias de mi carrera, Filosofía Marxista, disciplina de obligatorio cumplimiento que de de manera premeditada se incorporaba desde el noveno grado en la enseñanza básica, todo el bachillerato, y los dos primeros años de la universidad, suficiente para adoctrinarnos en un acérrimo materialismo y una “concepción científica del mundo” acorde a los principios supuestamente socialistas impuestos por el dictador Fidel Castro cuando recién comenzaba la revolución cubana por el liderada.
 
En dicha asignatura se trataba el tema de las necesidades espirituales, o sea, aquellas que más allá de lo material -alimentarse, vestirse, tener vivienda, salud, etc.- resultan un complemento para mantener un estado de equilibrio en el hombre. Entre dichas necesidades se cuentan leer, ir a teatros y museos, ver películas, escuchar música, entre otras cosas, que nos permitan el entretenimiento y la distracción.
 
En este sentido, la mayoría de los cubanos carecen de las posibilidades mínimas de distracción y de entretenimiento, es decir, algunas de esas necesidades espirituales de las que han hablado hasta los marxistas, amén de las condiciones mínimas de alimentación tanto desde el punto de vista cuantitativo como de su calidad, o de las múltiples libertades necesarias para poder llevar la vida con una mejor perspectiva y un verdadero sentido.   
 
Esto debe ser parte también de las preocupaciones de los gobiernos de todas las naciones. ¿De qué vale el esfuerzo por mantener el bajo índice de muertes de infantes por cada mil nacidos vivos en una nación si con el transcurso de los años muchos jóvenes y adolescentes, los que se supone fueron protegidos por el sistema de salud, caen en estados de depresión que los conduce en ocasiones al suicidio ante la frustración, justamente por la incapacidad de poder suplir esas necesidades espirituales?
 
Las cifras de mortalidad infantil y las de esperanza de vida son tan solo una cara de la moneda. ¿Acaso se conoce la contrapartida de estas cifras que tanto admiran en el mundo? Tal vez se conozca poco que Cuba tiene uno de los más altos índices de suicidios en el mundo, o que está entre las naciones del orbe con mayores índices de embarazo en la adolescencia, así como con un lugar elevadísimo de acuerdo a la cantidad de abortos que cada día son realizados, o de sus altos índices de alcoholismo, y el incremento marcado de enfermedades transmisibles como el dengue, el zika, y la aparición de otras inexistentes por décadas como el cólera, o la tuberculosis, que se ha mantenido de manera casi silente, pero siempre acechando a ciertos grupos poblacionales de alto riesgo.

(Continuará)

Este trabajo fue escrito especialmente para Cubanálisis. Medio que dirige el Dr. Eugenio Yañez. Se publicó hoy lunes 31 de julio de 2017.

http://www.cubanalisis.com/ART%C3%8DCULOS/ROTETA%20DELGADO%20-%20LA%20SALUD%20EN%20LA%20CUBA%20SOCIALISTA%20LA%20OTRA%20CARA....htm


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Julio 29, 2017, 12:03:42 pm por Dr. Alberto Roteta Dorado en Temas sociales y políticos.


                       El Quinche inmerso en el dolor tras el asesinato de tres mujeres cubanas.
                                                Por: Dr. Alberto Roteta Dorado.


             
                                        (Santuario del Quinche)

Naples. Estados Unidos.- El término Quinche tiene su origen en la lengua Quechua – aun activa en parte de los Andes suramericanos-, y quiere decir Monte del Sol. Es el nombre de una pequeña parroquia rural que se eleva a casi 3000 metros sobre el nivel del mar y se encuentra situada a unos 60 kilómetros al noreste de Quito, la capital ecuatoriana.

Su principal atractivo resulta ser una pieza en madera que representa una de las tantas advocaciones de la Santísima Virgen, en este caso como la Virgen del Quinche. La imagen es una fina talla en madera de cedro de 62 centímetros de alto, tallada en el siglo XVI por don Diego de Robles, un artista de la escuela quiteña de arte.

Se encuentra vestida con un amplio y lujoso ropaje de brocado cubierto de gemas, y bordado con hilos de oro y plata, por lo que su rostro moreno es lo único que logra verse. En su mano derecha soporta un cetro – cual símbolo del poder-, mientras que con la izquierda sostiene al divino niño dispuesto a bendecir en la medida en que sostiene una esfera de oro coronada por una cruz, lo que evoca las tradiciones de la virgen y el niño del cristianismo, y de manera general, de aquellas religiones que tienen establecido el culto al aspecto femenino de la divinidad y al hijo monógeno.

A los pies de la imagen se encuentran la peana y la gran media luna, ambas construidas con plata pura, y las pesadas coronas imperiales de oro y piedras preciosas, como expresión de la devoción y la generosidad del pueblo ecuatoriano que adora la santa imagen de su patrona siempre resplandeciente.

Desde hace más de cuatro siglos se entonan cánticos dedicados a la Virgen del Quinche, los que son cantados en quechua, en jíbaro, en castellano y en otros dialectos de la zona. Los indígenas le llaman “La Pequeñita” por el diminuto tamaño de la adorada virgen. Cada año durante las festividades conmemorativas en su honor se dan cita miles de devotos que llegan en marcha al amanecer, los que han partido desde Calderón, otro poblado cercano a Quito, durante la noche anterior.

La última construcción del templo se remonta al año 1905 y su consagración al año 1928. La imagen fue coronada canónicamente en 1943 y su fiesta se celebra el 21 de noviembre. En 1985, Roma declaró al Quinche Santuario Nacional del Ecuador; aunque la imagen de su virgen ha estado por alrededor de cuatro siglos en otras edificaciones que precedieron al templo actual para la adoración de sus miles de fieles.

Justo en el Campo Mariano, adjunto al Gran Santuario del Quinche, el pasado domingo 23 de julio, a las once de la mañana, en medio de la gran solemnidad que la ocasión merece, entre el incienso capaz de despertar los sentimientos de amor y devoción de los fieles, y los nostálgicos cánticos litúrgicos, el párroco del sagrado santuario pronunciaba con voz entrecortada los nombres de Yudelkis Benítez, Lázara Gretter Rodríguez y Yudeisy Zamora.

Una multitud de pobladores del Quinche, en su mayoría indígenas se conmovían ante algo que parecía increíble. Se oficiaba la Santa Misa por el alma de tres mujeres cubanas cruelmente asesinadas en esta parroquia. Las huestes de querubines y serafines se acercaban para auxiliar en la quietud de aquellas almas que se desprendieron de unos cuerpos brutalmente agredidos por un despiadado asesino que luego se inmoló.

           
              Foto del oficio religioso del domingo 23 de julio en el Campo Mariano del Quinche.
                            (Cortesía de Alianza Nacional Cubana de Ecuador, ANCE.)


Yudelkis, Lázara Gretter y Yudeisy llegaron a la nación andina como tantos cubanos que asumen la migración como una vía de escape de sus penurias y ausencia de libertades. Tal vez el sueño americano quedaría latente al no disponer de los medios necesarios, o simplemente al faltarles el valor para enfrentar una dura travesía en la que decenas de cubanos han perdido sus vidas. 

Yudelkis, de 44 años, psicóloga de profesión, trabajadora de un colegio en las afueras de Quito, se había logrado insertar en la vida social de la comunidad de gente noble y pobre del Quinche a pesar de su corta estadía por estos lares. Sus dos jóvenes hijas, Lázara Gretter de 21 años, y Yudeisy de 15 años, le acompañaban en el difícil sendero de los emigrados y en el sustento diario. Ambas estudiaban y la mayor se preparaba para emprender estudios superiores. 

De manera paradójica, en el pequeño poblado de marcado acento mariano en el que sus pobladores promueven el culto al lado femenino de la divinidad a través de la Virgen del Quinche como advocación a María, fue cometido uno de los actos más crueles de los últimos tiempos.

En la madrugada del 17 de julio en la calle Olmedo un joven de origen ecuatoriano las sorprendió y las agredió brutalmente hasta dejarlas muertas. La casa fue incendiada y las mujeres fueron halladas con quemaduras originadas por el fuego y múltiples heridas por arma blanca.

Las autoridades policiales confirmaron el triple asesinato por parte de un ciudadano ecuatoriano que había mantenido una relación amorosa con Lázara Gretter, la mayor de las hijas. El joven se lanzó al vacío desde el segundo piso de la casa luego de autoinfligirse una herida con arma blanca en su abdomen, con lo que ponía también fin a su vida terrenal.

Estas muertes se añaden a la lista de los crímenes machistas en Ecuador. En lo que va de año ya han sido asesinadas 79 mujeres por parte de sus parejas o exparejas. La delincuencia, drogadicción, violencia, machismo, discriminación y xenofobia son comunes en la nación andina, en la que viven cientos de cubanos. 

         

La página de la Embajada de Cuba en Ecuador publicaba una escueta nota en la que se pronunciaban lamentándose “por el fallecimiento de tres ciudadanas cubanas asesinadas en la parroquia El Quinche en la ciudad Quito”. Luego reproducían sus nombres y su lugar de origen: “municipio Ciro Redondo en Ciego de Ávila”, y declaraban que se ocuparían de los trámites en relación con el traslado de sus cenizas hacia Cuba: “La Embajada de Cuba transmite sus condolencias a los familiares y amigos de los ciudadanos fallecidos, a quienes apoyará en todos los trámites y gestiones legales correspondientes. Asimismo, reitera su compromiso con la comunidad cubana residente en Ecuador”.

         

Los miembros del grupo Alianza Nacional Cubana de Ecuador se solidarizaban con tan penoso acto y convocaban a la Santa Misa que se ofició por sus almas: “Hermanos cubanos, los vecinos de la Parroquia del Quinche, sus autoridades religiosas y la presidencia del gobierno parroquial oficiarán el próximo domingo 23 de julio, a las 11: 00 am., una MISA por nuestras tres hermanas cubanas asesinadas. El pueblo del Quinche en este momento recauda fondos para la cremación y repatriación de sus cenizas. El domingo durante la misa, aquellos miembros de la comunidad que deseen aportar al esfuerzo iniciado por hombres y mujeres ecuatorianos del Quinche tendrán la oportunidad de dar su apoyo. Unidos en el dolor y la oración, cubanos y ecuatorianos asistirán a MISA, comparte y únete”. Alianza Nacional Cubana de Ecuador.

La lamentable pérdida de nuestras compatriotas se une a la interminable lista de cubanos que han perdido sus vidas en el contexto del fenómeno migratorio cubano, el que resulta estar desencadenado por la existencia de la peor dictadura del continente durante el siglo XX y los primeros años del XXI.

En este caso particular se describe un motivo y se encontró a un culpable. Se trata de un crimen pasional cometido por parte de alguien que fuera de control arremetió hasta contra su propia vida; pero de cualquier modo, las mujeres cubanas han sido víctimas de las atrocidades de la migración y del régimen comunista de Cuba, de donde tuvieron que salir para lograr su subsistencia, lo que deberá ser considerado dentro de los crímenes de lesa humanidad por los que debe responder la dictadura castrista. 
         















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Julio 26, 2017, 11:50:14 am por Dr. Alberto Roteta Dorado en Temas sociales y políticos.

                                 Convulsos y decisivos días para “Nuestra América”.
                                           Por el Doctor: Alberto Roteta Dorado.


Naples. Estados Unidos. Hacia el final del siglo XIX José Martí, el genial cubano que más allá de las fronteras de su nación y de su tiempo, supo interpretar el verdadero sentido de la praxis latinoamericana, con visión futura se adelantaba a sus contemporáneos al ser capaz de vislumbrar la necesidad de una integración regional de aquellas naciones que se extienden desde el río Bravo hasta la Patagonia. 

Nuestra América – acudiendo a la simbólica frase del hombre santo de Dos Ríos- se estremece sobremanera en los últimos meses. Venezuela, la tierra de Bolívar, el libertador continental que tanto admirara el propio José Martí, ocupa con justicia el centro de atención de todos los medios de prensa, politólogos, líderes políticos, reformadores sociales, y hombres de bien.

Una despiadada matanza por parte de las fuerzas represoras del régimen de Nicolás Maduro ha tenido lugar durante los más de cien días de acciones de protestas en su contra. Una valiente mujer, la doctora Luisa Ortega Díaz, Fiscal General de Venezuela, se enfrenta al despotismo de una dictadura impuesta por la fuerza ante su defensa de lo que considera una ruptura del orden constitucional. El secretario general de la Organización de Estados Americanos, Luis Almagro, se ha mantenido con firmeza en sus acciones defensivas por la recuperación de la democracia venezolana, y denunció el pasado miércoles, en su tercer informe sobre la crisis venezolana, una situación de violación del orden constitucional.

La nación suramericana que otrora ocupara un lugar privilegiado por su economía y sus riquezas naturales ha llagado a un punto crucial de su historia, y su mandatario se encuentra en una encrucijada, que al parecer, ante su torpeza de mente y su poco nivel de asimilación no logra interiorizar. Muchos me preguntan – a pesar de que no es habitual que trate el tema venezolano- acerca del final de Maduro, a lo que sin rodeos respondo: Maduro tiene sus días contados.

                   
           Con sus días contados, el despiadado mandatario no ha logrado percibir la magnitud del
                    grave conflicto venezolano. A donde se irá – si es que logra escapar- es la gran
                      incógnita. (Caricatura de Yoandry Carrazana)

 
Una opción sería que las cosas terminaran en un verdadero mar de sangre originado por un enfrentamiento de una sección del propio ejército contra el gobierno y sus fuerzas represivas, en este caso el ilegítimo presidente resultaría eliminado de la forma en que las multitudes quisieran, y en honor a ciertos principios éticos que hemos de respetar los que escribimos para los medios prefiero omitir.

Algunos especulan sobre salvoconductos que lo puedan sacar del país. ¿Dónde pudiera ser admitido el despreciado ser, culpable de la muerte de más de un centenar de personas, la mayoría muy jóvenes, en estos últimos días? Se ha dicho muy a la ligera y sin fundamentos convincentes que en Panamá, y otros con mayor fuerza que en Cuba; aunque las circunstancias de la nación caribeña, cuyo régimen dictatorial guía los pasos del seguidor de Chávez, no son propicias para dar cabida a un asesino más. Muchos de los proyectos de Raúl Castro se pudieran ver obstaculizados con la disparatada determinación y Castro en la fase final de su mandato no asumiría algo que no le conviene y afectaría sus planes de supervivencia.
   
Las recientes declaraciones de Maduro – a solo una semana de los comicios de la Asamblea Nacional Constituyente y luego que los líderes de la coalición opositora Mesa de Unidad Democrática, MUD, se refirieran a las acciones de desobediencia que emprenderían para forzarlo a retirar su proceso de la Constituyente-  acerca de estar dispuesto a llegar a un acuerdo de paz y de iniciar un ciclo de diálogo y conversaciones, se esfumaron antes de difundirse. Nadie le cree ya, y habría que estar muy atentos a las condiciones que pondría, toda vez que la llamada constituyente fuera rechazada por el 98.4% de los participantes en la votación que organizara la oposición.
 
Con razón Noam Chomsky, uno de los intelectuales estadounidenses de izquierda más reconocidos del mundo, describió como desastrosa la situación en Venezuela y criticó a los gobiernos populistas latinoamericanos de los últimos años por haber perdido la oportunidad del desarrollo. El académico se refirió a lo dañino del modelo económico asumido por los países latinoamericanos de tendencia izquierdista, así como a la marcada tendencia hacia la corrupción de dichas naciones.
 
                 
                Es preferible que el presidente de Bolivia guarde silencio. Sus disparatadas
                       intervenciones provocan los comentarios y las risas de todos. (Caricatura de Yoandry
                        Carrazana)


Desde los fríos Andes bolivianos Evo Morales, el torpe presidente que pretende perpetuarse en el poder – como todos los de la izquierda latinoamericana- luego de un prolongado silencio se le ha ocurrido hacer un llamado a los “países progresistas” de la región para relanzar su lucha. Igualmente declaró a los medios oficialistas cubanos - durante su breve visita de trabajo a la isla- que a Estados Unidos solo le queda como último recurso una agresión directa a Venezuela.

Habría que preguntarle a Morales a qué se refiere por países progresistas de la región, o si es que no sabe que ya solo quedan Nicaragua y Cuba, además de Bolivia, dentro de la línea de izquierda, por cuanto, Venezuela está en fase de expiración y Ecuador con su nuevo presidente se ha alejado con mucha cautela del terrible socialismo del siglo XXI. 

Inmerso en su ignorancia hizo un derroche de solidaridad con todo lo negativo de los últimos días en el continente. Su apoyo incondicional al expresidente de Brasil, Lula Da Silva, acusado y sentenciado por corrupción; su postura junto a Cuba frente al cambio de política de Estados Unidos anunciado por Donald Trump; así como sus declaraciones contra Luis Almagro por su defensa de la causa del pueblo venezolano y su oposición al régimen de Maduro, son elementos que demuestran el estado precario de su intelecto y su acérrimo dogmatismo. 

                   
                   Habría que analizar el verdadero sentido de la reciente visita de Santos a La
                           Habana, toda vez que de manera inesperada tratara el tema del conflicto
                             venezolano con el dictador Raúl Castro. (Caricatura de Yoandry Carrazana


Otro aspecto que llama poderosamente la atención en el contexto latinoamericano fue la actitud del presidente colombiano Juan Manuel Santos al tratar de interceder en el grave conflicto venezolano a través del dictador cubano Raúl Castro. Los medios han afirmado que el motivo de la visita de Santos a La Habana obedeció a convenios de colaboración entre ambos países; sin embargo y ante la insólita idea de tratar el tema de lograr la paz en Venezuela, con quien se supone esté dirigiendo desde Cuba los disparatados pasos de Maduro, surge la duda del verdadero motivo de dicho viaje – recordemos el papel mediador del régimen de La Habana durante las sendas rondas de conversaciones para el logro de la paz en Colombia, y los posibles beneficios de dicha intervención para la isla -.

Por otra parte, en Colombia, como parte de un acuerdo de paz con el gobierno, el primero de septiembre próximo las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, FARC, lanzarán oficialmente su partido político, con lo que los antiguos combatientes guerrilleros – promotores del terrorismo y el narcotráfico- podrán  participar en elecciones legislativas y presidenciales en 2018, algo que traerá serias consecuencias nacionales y para la región.

Así las cosas, “Nuestra América” se estremece ante hechos como estos y otros que ya han sido muy comentados; pero no pueden omitirse. Las acusaciones por corrupción contra Ignacio Lula Da Silva, el expresidente brasileño, los intentos de la oposición ecuatoriana para efectuar juicio político a Jorge Glas, el actual vicepresidente de Ecuador, al parecer involucrado seriamente en el famoso caso Odebrecht, el inicio del III Ciclo de los Diálogos de paz entre el Gobierno de Colombia y el Ejército de Liberación Nacional (ELN), del cual Ecuador es país anfitrión, se destacan sobremanera; sin olvidar este 24 de julio el aniversario del natalicio de Simón Bolívar, la figura cumbre de las luchas emancipadoras de la región.   

Chomsky, el teórico estadounidense citado antes, se refirió a una reacción y una regresión continental, así como a un retorno de la izquierda al poder, con lo que estoy en total desacuerdo. No obstante, resulta muy interesante lo que recomienda si esto ocurriera. En este sentido considera que esa llegada al poder sea "con fuerzas más honestas, que reconozcan la necesidad de desarrollar una economía con bases sólidas y con la capacidad de llevar adelante programas honestos sin robarle a la gente al mismo tiempo".

En fin, hasta los defensores de la propia línea izquierdista admiten el descrédito de los gobernantes del llamado Socialismo del siglo XXI, sus graves implicaciones en la corrupción continental, y el saqueo generalizado de lo que debe ser un patrimonio para sus pobladores. Transcurren así convulsos y decisivos días para esta, “Nuestra América”, como la definiría el más genuino de los cubanos de todos los tiempos.




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Julio 23, 2017, 05:32:45 pm por Dr. Alberto Roteta Dorado en Temas sociales y políticos.

                           Caso de cubanos deportados de Ecuador será llevado a la Comisión
                                              Interamericana de Derechos Humanos.
                                                   Por el Dr. Alberto Roteta Dorado.


                       

Naples. Estados Unidos.- Durante este mes de julio estamos evocando uno de los hechos más atroces de la historia de los migrantes cubanos en Latinoamérica. Me refiero al desalojo, golpizas, encarcelamiento y deportación (expulsión) de un numeroso grupo de cubanos en Quito, la capital ecuatoriana.

Varios medios publicaron recientemente el escrito: A un año de la agresión y deportación de migrantes cubanos en Ecuador. Una historia poco conocida, donde narré a modo de síntesis algunos de los sucesos que finalmente condujeron al régimen dictatorial de Rafael Correa a la deportación de 121 migrantes cubanos, con lo que quedaba frustrado el proyecto de mejorar sus vidas, ya sea en la propia nación andina o al emprender viaje rumbo a Estados Unidos a través de Centroamérica.

Al cabo de un año del estremecedor suceso, cuyo único delito fue realizar un plantón en Quito para solicitar una visa humanitaria, el caso será llevado a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos con las fundamentaciones necesarias que demuestran una serie de violaciones e irregularidades en este proceso.

De la totalidad de detenidos – que no todos fueron deportados-, 63 estaban exentos de requisito de regularidad migratoria, 62 se encontraban de manera irregular – en última instancia solo estos podían haber sido deportados-,11 refugiados o con residencia en Brasil, 6 de manera regular, o sea, debidamente legalizados desde el punto de vista migratorio, 4 como solicitantes de refugio, y 2 como ecuatorianos por naturalización. De los detenidos 93 eran del sexo masculino y 55 del femenino. La mayoría se encontraba entre los 18 y los 30 años, y entre los 41 y 50 años. (Los datos corresponden a los detenidos que tuvieron juicio previo y un número de proceso. El número real de detenidos y deportados es impreciso.)

                   

En la investigación de Llaria Rapido Ragozzino: Memorias de una expulsión: Deportación de cubanos en Ecuador, se cuestiona acerca de la participación premeditada de la Embajada de Cuba en Ecuador, toda vez que existen documentos firmados por dicha embajada días antes de las deportaciones, lo que demuestra que se incumplió el debido proceso. La autora expone como principales fundamentos los siguientes hechos: 1.- Los “Documentos de Viaje y Tránsito” están firmados por la Embajada de Cuba en Ecuador y contienen los datos de cada pasajero, es decir, del deportado. Entre otra información, consta su fecha de emisión, la que fuera expedida el 6 de julio de 2016, es decir, el día en que los migrantes cubanos fueron desalojados del parque El Arbolito en la capital ecuatoriana, varios días antes de que fueran procesados. 2.- Las resoluciones del Ministerio del Interior en que se ordenaba la deportación de algunos cubanos fueron emitidas entre el 8 y el 10 de julio, de dos a cuatro días después de la firma de los documentos. 3.- Los documentos fueron adjuntados por la Fiscalía en sus expedientes para las audiencias de deportación. ¿Cómo se puede tener un boleto de deportación antes de la sentencia de un juez? Esto demuestra que las autoridades ya tenían la intención de deportar a la comunidad cubana detenida para intereses del gobierno cubano.

                       

La nueva Ley de Movilidad Humana – vigente desde enero de 2017 por aprobación de la Asamblea Nacional- establece puntos tanto positivos como negativos para la protección de derechos de los migrantes. Dentro de sus principios incluye  a la Ciudadanía Universal, la que no existía en la normativa anterior dado que había sido formulada antes de la redacción y aprobación de la última constitución. No obstante, según el criterio de la abogada Belén Aguinaga, defensora  de algunos cubanos deportados, esto no garantiza que se respeten los derechos de los migrantes, “es carta muerta. La Ciudadanía Universal existía en la Constitución y aún así los cubanos fueron deportados”.

Javier Arcentales, uno de los abogados ecuatorianos que con valentía se enfrentó a la dictadura de Rafael Correa en defensa de los cubanos expulsados de la nación andina, es defensor de derechos humanos de las personas en movilidad humana y miembro de la Coalición por las Migraciones y el Refugio. A un año de su defensa fue entrevistado por la periodista Gabriela Coba para el diario ecuatoriano EL COMERCIO. (http://www.elcomercio.com/actualidad/defensa-cubanos-deportados-demanda-cidh.html.)

Según el doctor Arcentales hubo una intervención agresiva por parte de la Policía Nacional, esto ocurrió la madrugada del 6 de julio de 2016. Fueron detenidos más de 150 personas, entre las que se encontraban niños, adolescentes, mujeres embarazadas, adultos mayores. “Fue una detención masiva en la cual nunca se les informó por qué se los estaba deteniendo. Posteriormente se conoció que iban a iniciar las acciones de deportación con base a la ley que estaba vigente en ese entonces.

No se conocían cuáles eran los cargos por los cuales iban a tomar esta acción. Ellos tenían el permiso otorgado por el Municipio de Quito para estar en el parque de El Arbolito. Hasta ahora no se sabe cuál fue la motivación que tuvo la Policía y el Ministerio del Interior para realizar esta intervención. Recuerdo que la primera deportación fue la madrugada de un sábado. Los abogados recibimos llamadas desesperadas de los ciudadanos cubanos que se encontraban en la Unidad de Flagrancias como en el Hotel Carrión. Tuvimos otro traslado la madrugada del lunes. Hubo otras llamadas desde los lugares donde estaban detenidos. Para ese momento los defensores y defensoras de derechos humanos estábamos apostados afuera de estos sitios. Pudimos ver como con violencia sobre las personas se las sacaba para trasladarles. Después del hábeas corpus, el 13 de julio fue deportado el último grupo”.

Dentro de las principales violaciones de estos casos se ha logrado precisar que las audiencias de deportación se realizaron después de las 24 horas de detención, los ciudadanos cubanos estaban detenidos de manera ilegal y arbitraria ya que cumplieron las 24 horas de detención sin ser presentados ante un juez competente, haciéndose caso omiso de la constitución, las audiencias se realizaron con rapidez extrema, algunas duraban entre 10 a 15 minutos por lo que no se garantizó el derecho a la defensa, las personas fueron trasladadas y deportadas cuando no fueron notificadas de la sentencia o de lo que se decidió en las audiencias.

Por otra parte la Ley de Migración en ese momento establecía que solamente cuando se haya ejecutado la sentencia, es decir, cuando hubieran pasado tres días de la decisión, podía la persona ser deportada, porque entonces  impugnaría, lo que no fue respetado pues apenas se ejecutaba la sentencia el Ministerio del Interior estaba dispuesto a ejecutar la deportación.

Haciendo uso de una facultad absolutamente inconstitucional, el ministro encargado Diego Fuentes, emitió resoluciones que revocaban decisiones judiciales. Nunca un órgano administrativo puede revocar una decisión judicial. En más de 80 sentencias se revoca la decisión judicial sin fundamentos, no hay análisis caso por caso. Por eso fueron deportadas personas que tenían visa vigente, que tenían posibilidades de regularizarse. Se dio una expulsión colectiva de extranjeros, algo que está prohibido por instrumentos de derechos humanos.

Actualmente se está preparando la demanda ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) para que llegue al Sistema Interamericano de Derechos Humanos y se determinen las responsabilidades de aquellos involucrados en este caso, así como buscar formas de poder enmendar los daños de los que fueron deportados y detenidos injustamente durante el régimen correísta. 






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Julio 10, 2017, 11:05:17 pm por Dr. Alberto Roteta Dorado en Temas sociales y políticos.

                       A un año de la agresión y deportación de migrantes cubanos en Ecuador.
                                                            Una historia poco conocida.
                                                         Por: Dr. Alberto Roteta Dorado.


Dedicado a todos aquellos que no tuvieron la dicha de alcanzar su sueño, y fueron regresados a Cuba y devueltos al régimen represivo de los Castro; pero también muy especialmente a aquellos que perecieron durante la terrible travesía por las selvas de América.



Naples. Estados Unidos. Miles de cubanos en los últimos años dejaron su patria en busca no solo del llamado sueño americano, sino con aspiraciones de encontrar una mejor vida con un mínimo de condiciones que garantizaran su sustento, aunque no fuera justamente en “el país de las oportunidades”. Tal es el caso de miles de cubanos que invadieron Ecuador, país al que se podía llegar con cierta facilidad – una vez pasada la ronda de preguntas rutinarias y las exigencias de las autoridades del aeropuerto Mariscal Sucre de su capital– toda vez que existía un convenio entre los gobiernos de Cuba y Ecuador, el que establecía un libre visado.

Con esta opción se utilizaba al país andino como territorio de paso para continuar una larga y peligrosa travesía de cientos de kilómetros a través de las selvas americanas y del paso a través de sitios fronterizos; pero además en aquellos contrastantes parajes que unen los enormes Andes con las costas del pacífico se establecieron quienes no pudieron o no quisieron enfrentar un largo camino que le costó la vida a no pocos migrantes de la isla.

Así las cosas, dispersos por todo el territorio ecuatoriano los cubanos han intentado sobrevivir en medio de la adversidad, la incomprensión,  la xenofobia y la discriminación de aquellos que inmersos en su ignorancia desconocen el sentido de aquella praxis latinoamericana tan tratada por el colosal héroe de Dos Ríos, a quien ellos desconocen a pesar de ser latinoamericanos. Tal vez resulte un tanto agresivo; pero lo expresado es el verdadero sentir de los cubanos, y es también lo vivido por quien redacta este escrito durante su estancia en la patria de Eloy Alfaro.



Cansados de ser rechazados al buscar trabajo, de ver anuncios que precisaban que no aceptaban cubanos, de ser señalados por su modo de vestir – siempre a la moda- y hasta de deambular – con cierto estilo que nos distingue-, además de haberse encontrado un socialismo, tal vez, menos severo que el practicado en Cuba, pero al fin de cuentas un sistema dictatorial,  un buen día una multitud determinó salir de la continuidad de la pobreza y de las garras del comunismo correísta

Gestiones, trámites, entrevistas, encuentros y desencuentros tuvieron lugar por aquellos días de mayo y junio de 2016. “Faciliten nuestra salida de Ecuador para llegar a Estados Unidos”, fue la petición de 1668 cubanos a José Serrano, Ministro del Interior del Gobierno de Ecuador. “Somos muchos los cubanos que quedamos varados en Ecuador (se calcula que más de 3000) y que a diario debemos soportar la discriminación, la falta de oportunidades, y las trabas para legalizarse u obtener trabajo debido a nuestra condición”, expresaron los migrantes.

“Por eso, queremos tener la posibilidad de viajar a Estados Unidos. Lo único que pedimos, es poder ser tratados de la misma forma que muchos de nuestros compatriotas en Panamá y Costa Rica que gracias a tratados humanitarios están siendo acogidos en México para eventualmente llegar a Estados Unidos a salvo”, afirmaron.



Pero al fallar todos los intentos por las formas más protocolares posibles, incluidos los pedidos a la embajada de México y la intervención de la Iglesia Católica a través de su conferencia episcopal, no les quedó otra opción que seguir las sugerencias de Sharp sobre la resistencia pacífica, y se dieron cita el  12 de junio de 2016, unos 750 migrantes en representación de la comunidad cubana en Ecuador para concentrarse en las cercanías de la embajada de México, en lo que constituyó el primer acto de manifestación pacífica protagonizado por los migrantes cubanos en América, y aunque este hecho no tuvo la difusión requerida de acuerdo a su connotación, sin duda, forma parte destacada de la historia del fenómeno migratorio cubano.

Allí permanecieron en tiendas de campaña por varios días. Ni el intenso frío de Quito, ni las amenazas policiales y de autoridades del gobierno de Correa, ni los intentos de división ante las contradicciones de sus líderes, ni el personalismo por parte de quienes se creyeron héroes y luego traicionaron, o los que no hicieron todo lo que se debió hacer, laceraron el espíritu de rebeldía de aquellos cubanos que de manera anónima estaban siendo copartícipes de una verdadera hazaña de estos tiempos.

Y si omito el nombre de los que ocuparon un protagonismo en las acciones, de movimientos y de organizaciones involucradas, es por considerar que los verdaderos protagonistas de aquellos trágicos días, cuyo primer aniversario estamos recordando durante este mes, son todos los migrantes que de una u otra forma asumieron su rol y sirvieron al propio tiempo de estímulo a las comunidades de cubanos en territorio panameño y colombiano.



En horas de la madrugada del 26 de junio fueron desalojados más de 400 cubanos. La policía antimotines arremetió con amenazas y golpes – patadas y bastonazos- contra los cubanos que por más de una semana esperaron por una respuesta satisfactoria por parte de las autoridades mexicanas respecto a su objetivo de viajar a Estados Unidos.

El 4 de julio alrededor de seiscientos manifestantes marchó rumbo a la sede de la Embajada Cubana en Ecuador como protesta ante la nota de prensa publicada por esta institución, donde se afirmó que los migrantes de la Isla en ese país no eran perseguidos políticos. Los cientos de cubanos - reunidos en 134 tiendas de campaña ubicados en el parque El Arbolito una vez que fueran desalojados de las cercanías de la embajada de México - decidieron unirse en son de protesta a lo que consideraron un acto inhumano.

A solo dos días fueron brutalmente agredidos por las fuerzas represivas del régimen dictatorial de Rafael Correa, quien a solo seis meses, de manera paradójica fuera condecorado con la Orden Iberoamericana de Justicia, y antes de despedirse del trono presidencial el régimen de La Habana lo premiaba con la Orden José Martí.  Al parecer la comunidad internacional desconocía de estos hechos o prefirió ignorarlos, no así en el caso de Cuba, con cuyo gobierno se acordó la deportación final.

La historia terminó con el encarcelamiento y la deportación masiva de más de un centenar de cubanos bajo la justificación de su estado irregular desde el punto de vista migratorio – unos 50.000 cubanos ingresaron a Ecuador entre 2008 y 2015, de los cuales un 30 % no estaba regularizado–, aunque se sabe que fue como represalia por las acciones emprendidas por aquellos valientes seres que en un acto de rebeldía se enfrentaron a la injusticia y reclamaron sus derechos como
migrantes.




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Junio 27, 2017, 12:03:35 pm por Dr. Alberto Roteta Dorado en Temas sociales y políticos.

                                                 Ecuador, fin de la tenebrosa década correísta.
                                                            Por: Dr. Alberto Roteta Dorado.


             

Naples. Estados Unidos.- En todas las naciones en las que sus gobernantes establecieron sistemas socialistas como modelo político, social y económico, en realidad lo que prevaleció fueron regímenes dictatoriales y totalitaristas. Los casos de la desaparecida Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, Polonia, Rumanía, Hungría, entre otros países de Europa Oriental, Cuba y Corea del Norte, y más reciente Venezuela, Ecuador y Bolivia, en Latinoamérica son ejemplos más que convincentes.

La nacionalización, con el consiguiente paso colectivo de los medios y fuerzas de producción al estado, ha sido un denominador común en todos los intentos de socialismo, aún en los que precedieron a Marx. Toda vez que se hacen modificaciones – por muy necesarias que sean o por muy renovadoras que puedan parecer– que se aparten de este patrón común, que desde el punto de vista teórico establecieron aquellos que de manera especulativa – en el verdadero significado del término desde la óptica de la filosofía y de la antropología social– diseñaron en sus concepciones, el modelo deja de ser socialista.

Ya me he referido en un escrito titulado: El “nuevo” modelo económico “socialista” cubano, vía definitiva hacia el capitalismo, muy publicado hace solo unas semanas, a la imposibilidad de estar en puntos medios. Nos situamos con firmeza en la senda de los jóvenes hegelianos de la Alemania del siglo XIX, o asumimos definitivamente una posición en la línea de la derecha.

De modo que los engendros que adquirieron cierta popularidad en Latinoamérica durante la última década en realidad tienen muy poco de socialismo; aunque mucho de totalitarismo y de carácter dictatorial. Se destaca sobremanera en este aspecto la llamada Revolución Ciudadana, el eslogan que a modo de clonación de la Revolución Bolivariana quiso asumir Rafael Correa para la instauración del Socialismo del siglo XXI en Ecuador.

Pero sucede que en la pequeña nación andina la privatización jamás pudo eliminarse a pesar de que el mandatario, quien por más de una década manipuló el poder a su manera, trató de asfixiar al sector privado, algo que no es sinónimo de nacionalización – fenómeno que si se dio en Cuba, al menos  en las cuatro primeras décadas de comunismo–. En Ecuador se han entrelazado un estado popular o ciudadano, en el nivel político, con un capitalismo social, en el nivel económico, lo que lo distancia del modelo clásico marxista, y por lo tanto no es socialismo, aunque se empeñen en proclamarlo ante el mundo, y hasta investigadores muy serios de la respetada Pontificia Universidad Católica del Ecuador admitan que la modalidad establecida reconoce y valida a la teoría de Marx como fundamento histórico; pero una cosa es aceptar teóricamente una concepción y otra bien diferente es consumarlo como acto, algo que jamás ocurrió en la tierra de los enormes volcanes.   
 
Según los teóricos Juan J. Paz y Miño Cepeda: “El nuevo socialismo articula, en definitiva, empresa privada con inversión pública e intervencionismo económico y regulador del Estado, amplias políticas sociales y firmes medidas para redistribuir la riqueza; pero, además, se basa en la captación del Estado, para desplazar los intereses de las burguesías/oligarquías e imponer la hegemonía del poder de los ciudadanos y sectores populares”.

Así las cosas, aunque el odiado y despreciado expresidente Rafael Correa tuvo siempre a flor de labios su eslogan de Revolución Ciudadana y sus errados conceptos socialistas, a pesar de su licenciatura en economía – téngase en cuenta que el socialismo, además de sistema político es un modelo económico, y que las investigaciones de Marx están fundamentadas en aspectos económicos, más que filosóficos–, en la tierra del general Eloy Alfaro jamás ha existido el socialismo propiamente dicho. En su lugar un sistema dictatorial se impuso durante una tenebrosa década, que sin duda, ofreció cierta calma y estabilidad política a una nación con un historial de presidentes que “dejan mucho que desear”, como suele decirse en Cuba, y como me han expresado decenas de ecuatorianos.

Como contrapartida de esta condición se impusieron prohibiciones de todo tipo, quedando limitadas las libertades de expresión y de pensamiento. Correa modificó unas leyes, enmendó otras, y estableció otras tantas. Ninguna para beneficiar las libertades y los derechos mínimos, y si para perpetuarse en el poder y perjudicar a aquellos que más allá del promedio de la nación lograron construir un mínimo de capital  – a los que llamó pelucones y despreció públicamente–.

Su excluyente tónica provocó el malestar no solo de los amplios sectores de la oposición; sino de la propia cúpula militar, del gremio de maestros, de estudiantes universitarios, y hasta de las comunidades indígenas que protagonizaron sendas marchas de protestas y acciones que intentaron paralizar al país. 

           

Pero en Ecuador las cosas van tomando un matiz diferente. Desde el 24 de mayo Lenín Moreno asumió oficialmente la presidencia del país, y aunque en realidad estamos en un caso de continuismo político – algo que preparó el dictador Rafael Correa y logró a partir de la consumación de uno de los más grandes fraudes de la historia continental–, el nuevo presidente ha comenzado muy bien su mandato, tan bien que de manera un tanto sutil, aunque con firmeza y conocimiento de causa, está estableciendo límites precisos entre el correísmo y su nuevo estilo, que es el de la inclusión y el diálogo, a diferencia del de su predecesor, que fue el de la exclusión, la confrontación, la agresión y la maleficencia. “Estoy aquí para gobernar, y para gobernar primero debo escuchar”, acaba de declarar el nuevo presidente.

Moreno, apartándose de los estereotipos de aquel decadente socialismo predicado por Correa – con lo que suprime toda alusión a la Revolución Ciudadana, a modelos socialistas de nuevo tipo, y a un enemigo que desde el imperio está al asecho–  pretende diferenciarse del arrogante y excéntrico camarada de los Castro, y lo está logrando con creces a pesar de que sabe perfectamente que se expone a los ataques de aquel que le preparara el camino para su mandato, con lo que se estimó que se mantendría la continuidad política de Alianza PAIS, que hasta el momento solo ha conservado el nombre y una simbólica fachada.

Una serie de transformaciones radicales han sido emprendidas por el nuevo presidente, lo que ha estremecido a los más conservadores defensores del correísmo, y al propio Correa que no se hizo esperar y ya arremetió con su ironía característica. Hasta el presente, y con solo un mes en la presidencia, el nuevo líder ha determinado:
 
1.- Inicio de una campaña anticorrupción que incluye sendas revisiones de procesos y acciones que durante la década tenebrosa tuvieron lugar. Moreno ha creado el Frente de Transparencia y Lucha contra la Corrupción. De manera particular se destacan la intervención que el propio vicepresidente del país ha tenido que hacer ante la Asamblea Nacional Ecuatoriana debido a las fuertes sospechas que sobre el recaen en el sonado caso de Odebrecht, así como la destitución del contralor Carlos Pólit, por no presentarse a comparecer y por incumplimiento de sus funciones.

2.- La puesta en marcha de un gran diálogo nacional, instrumento para concretar acuerdos que permitan el fortalecimiento del mandato popular y la construcción de políticas que mejoren la gobernabilidad. “Un diálogo que no llega con condicionamientos, ni amenazas”, según acaba de afirmar el presidente al evocar la enseñanza de Gandhi, algo que está asumiendo desde una perspectiva puramente democrática, sin imposiciones, con aceptación de las posibles diferencias, incluyendo a todos para “construir este país en donde todas la voces sean escuchadas y valoradas por igual". “Aunque pensemos distinto vamos a dialogar”, precisó Moreno, “no vale la pena pelearse por cuestiones políticas”.

3.- Eliminación del enlace ciudadano, una especie de tribuna abierta según el vocabulario comunista cubano, en los que el exmandatario invirtió elevadas cifras de dinero, por cuanto, estas citas tenían un carácter itinerante, y había que llenar grandes espacios para demostrar una aceptación popular que las encuestas desmentían luego. Un noticiero semanal, breve, conciso, con algunas de las acciones más importantes de la semana en las diferentes provincias del país, ha sustituido a los enlaces o sabatinas correístas. 
 
4.- Reforma de la Ley de Comunicación establecida en la etapa correísta y que ata a los periodistas, reporteros, analistas y empresarios de los medios a los cánones de la Revolución Ciudadana, la que con su aplicación y el soporte de otras leyes contribuyó a cerrar varias emisoras radiales provinciales, el diario Hoy y la revista Vanguardia.

5.- Campaña de valores y personajes emblemáticos, con la que se suprime el retrato del presidente en instituciones y lugares públicos, dejando atrás el culto a la personalidad tan promocionado por su antecesor que se creía rey de reyes. En su lugar se retomarán las imágenes de personajes emblemáticos de la historia del país, comenzando con Manuela Espejo, los que al propio tiempo representarán un valor.

En fin, que si teóricamente jamás existió un verdadero socialismo en la nación andina, y ahora el nuevo mandatario intenta transformar lo emprendido por Correa a nombre del llamado Socialismo del siglo XXI, no habrá dudas para admitir la idea de que Ecuador sale de las garras del comunismo, a Venezuela le queda ya muy poco, Nicaragua y Bolivia no cuentan para nada, y Cuba a solo un paso del establecimiento de su economía de mercado, el retorno a la privatización y la marcada diferencia de clases de su nueva sociedad – aunque sus anquilosados gobernantes digan lo contrario –, se salió hace ya mucho del paradigma del modelo socialista, lo que significa que en Latinoamérica estamos sepultando definitivamente el socialismo, el peor de los males de estos tiempos. 





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Junio 26, 2017, 01:08:51 pm por Dr. Alberto Roteta Dorado en Temas sociales y políticos.

                              ARTÍCULO ESPECIAL EN EL THINK-TANK DE CUBANÁLISIS

                                      Dr. Alberto Roteta Dorado, Naples, Estados Unidos

                           ¿DESAPARECERÁ EL SOCIALISMO DEL SIGLO XXI EN ECUADOR
                                                    CON SU NUEVO PRESIDENTE?
                                                                Segunda parte.


         

Eliminación del enlace ciudadano, reforma para la ley de comunicación, inicio de una campaña anticorrupción y un gran diálogo nacional.
 
Al eliminar el llamado enlace ciudadano -conocido como las sabatinas de Correa, actos públicos que cada sábado, con carácter itinerante, tuvieron lugar durante toda la década correísta y en las que se estima se invirtieron cifras millonarias para alimentar el personalismo del exmandatario- ha dado otra muestra de su firmeza para romper definitivamente con un estilo de gobierno que dañó demasiado a los ecuatorianos. En su lugar Moreno da la posibilidad a los ministros y gobernantes para que ocupen un lugar protagónico y expongan los principales aspectos de sus comunidades con un especial énfasis en lo social y lo económico, y destacando acciones turísticas, ecologistas, folclóricas y tradicionalistas, con lo que el componente político pasa a un segundo plano, y de las ideas socialistas no se dice nada, al menos, durante su fraterno diálogo con los componentes de los medios de comunicación a solo unos días de comenzar su etapa de mandato, ni durante sus palabras en la ceremonia de toma de posesión presidencial, ni en ninguna otra intervención suya hasta el presente.
 
Ya los últimos espacios noticiosos difundidos presentan los reportajes de las comunidades de la provincia del Napo, ubicada en las inmensidades de las selvas de las llanuras amazónicas hacia el centro-sur de Ecuador, en cuyos comentarios se presentan resultados concretos y propuestas turísticas, según la idea del presidente, sin que se haga referencia a aspectos de naturaleza política, lo que contrasta con la tónica propagandística de la llamada revolución ciudadana emprendida en la etapa correísta.
 
Pero en el punto que se logra evidenciar con mayor énfasis su intención de eliminar cualquier vestigio del llamado Socialismo del siglo XXI es en el referente a su disposición de rectificar la prohibitiva ley de comunicación, que fuera establecida durante la dictadura de Correa y que termina siendo casi una Ley de Medios, según la opinión de Francisco Rocha, director ejecutivo de la Asociación Ecuatoriana de Editores de Periódicos, AEDEP, quien considera que es “sancionadora, que va en contra de los derechos humanos y, en especial, contra la libertad de pensamiento y de expresión, que están contemplados en los convenios internacionales; siempre se les ha hecho notar que aquellos están por sobre la Constitución. Y el Ecuador es suscriptor de todos”.
 
En la mañana del 29 de mayo, a solo cinco días de haber asumido la presidencia, durante un conversatorio con los periodistas de los diferentes medios de comunicación reunidos en el Palacio de Carondelet, sede del gobierno constitucional, en el centro histórico de Quito, Moreno se refirió al buen inicio de una “relación fluida, dúctil, fresca, dialogante”, lo que escuchado o leído desde la distancia que surge al no conocerse a profundidad las complejidades sociopolíticas de aquel país apenas significa nada; pero cuando se sabe de los insultos continuos hacia los periodistas, directivos y dueños de los medios de prensa por parte de Rafael Correa se puede percibir con claridad el real significado de los muy bien utilizados términos por parte de Moreno, quien en la propia reunión insistió en que “esta relación sea lo más fresca, refrescante, y que tenga como tónica, como práctica transversal, la tolerancia, el respeto de parte y parte”.
 
Pero no solo esto, sino que desde el estrado exhortó a los periodistas a lograr consensos mediante el diálogo con la finalidad de hacer las propuestas pertinentes para rectificar la ley de comunicación, insistiendo en que en lo adelante las autoridades de control de la información tendrán “un papel dialogante, orientador, promotor de los derechos”, y para sorpresa de todos los presentes precisó: “y no ya sancionador”; con lo que reafirmó su desacuerdo con la aplicación de dicha ley a los periodistas y trabajadores de los medios de prensa en general, la que fuera utilizada en conjunción con otras leyes para cerrar el diario Hoy, la revista Vanguardia y varias emisoras provinciales de radio.
 
Ya antes había expresado que él prefiere un pueblo que se ría del presidente, a un  presidente que se ría del pueblo. ¿Acaso se está refiriendo a Correa, quien desde la tribuna atacó a la oposición, a los medios de prensa, levantó calumnias contra unos, intentó desunir a otros, y también con su irónica y sarcástica sonrisa ofendía a todos? Todo parece indicar que sí: de ahí su idea de lo nuevo, refrescante y dúctil en esta nueva relación que se inicia de manera dialogada con los medios de comunicación. Esta frase “pone en la discusión el ejercicio del poder público frente a los derechos ciudadanos”, ha declarado Francisco Rocha, en representación de la  AEDEP.   
 
Otro importante elemento a tener en consideración en relación con los cambios en la política de gobierno de Lenín Moreno es la campaña anticorrupción que acaba de iniciar,  en la que están siendo analizados altos funcionarios que durante la década correísta se involucraron en acciones de este tipo, y esta actitud de denuncia y protección no es propia de los gobernantes de izquierda, quienes se han visto inmersos en grandes escándalos de corrupción. Recordemos los casos de la expresidenta argentina Cristina Fernández de Kirchner, los exmandatarios de Brasil, Luiz Inácio (Lula) da Silva y Dilma Rousseff, y el propio Rafael Correa y Jorge Glas (vicepresidente durante el segundo mandato de Correa y actual vicepresidente de Ecuador), estos dos últimos propuestos para análisis al fiscal general de la nación, Carlos Baca, por parte de las organizaciones políticas Unidad Popular, CREO y Concertación, por presuntos cargos de corrupción e implicaciones en el caso Odebrecht, en la que la constructora brasileña supuestamente entregó unos 35 millones de dólares a Ecuador para lograr beneficios equivalentes a unos 116 millones.
 
Por su parte el Bloque CREO-SUMA, de la oposición, y los propios integrantes de Alianza PAIS, solicitaron la realización de un juicio político a Carlos Pólit Faggioni, contralor durante la década correísta, actualmente en Estados Unidos por “cuestiones médicas”, quien de no presentarse a dicho juicio será sentenciado con su destitución definitiva, lo que está siendo apoyado por los propios legisladores del oficialismo y representantes de la oposición.
 
El titular de la legislatura, José Serrano, precisó la noche del martes 20 de junio que el Consejo de Administración de la Legislatura dará a conocer la renuncia que Pólit ha enviado por escrito adjuntando un certificado médico emitido en Estados Unidos. Según Serrano, la renuncia irrevocable presentada por Pólit no afecta el proceso de juicio político iniciado en la Comisión de Fiscalización a petición del bloque de Alianza PAIS por incumplimiento de funciones.
 
De manera particular CREO-SUMA pidió que compareciera el vicepresidente Jorge Glas por posibles implicaciones en el caso Odebrecht. También los asambleístas del bloque del Partido Social Cristiano, de la oposición, son partidarios de armar un juicio político contra el vicepresidente, Jorge Glas, por lo que reclamaron su comparecencia en la Asamblea, algo que se concretó el jueves 22 de junio con su comparecencia ante la Comisión de Fiscalización de la Asamblea Nacional de Ecuador, así como con sus declaraciones en la Asamblea en las que ha negado toda posible implicación en el caso Odebrecht; aunque las últimas investigaciones aseguran que no todas las acciones fueron supervisadas por la contraloría. 
 
Además, las autoridades ecuatorianas tratan de establecer el paradero del exministro Walter Solís, quien durante el gobierno de Correa encabezó el Ministerio de Desarrollo Urbano y Vivienda (Miduvi), la Secretaría Nacional del Agua (Senagua), y más recientemente el Ministerio de Transporte y Obras Públicas (MTOP), por sus posibles implicaciones también en el caso de Odebrecht.
 
El énfasis especial de Moreno en este aspecto lo ha llevado a establecer contacto personal con el secretario general de la Organización de Naciones Unidas, ONU, para coordinar acciones por el tema de anticorrupción, lo que le ofrece un matiz de carácter internacional a su labor mediante el Frente de Transparencia y Lucha contra la Corrupción, instrumento de reciente creación bajo el mandato de Moreno, organismo que ya entró en acción tras la confirmación de diez de los trece integrantes directivos que lo deben conformar.
 
Justo en este punto se evidencia un distanciamiento con aquel sentido de autonomía generado por Rafael Correa, de ahí que ya este último hizo declaraciones muy provocativas a la idea de Moreno, que van mucho más allá de haberse sentido sorprendido ante la creación de dicho frente; sino por el hecho de haber pedido ayuda a organismos internacionales “claudicando en lo avanzado todos estos años en cuanto a institucionalidad y soberanía se refiere”, según las últimas declaraciones de Correa a través de un editorial publicado por el popular y respetado diario El Telégrafo. De igual forma refirió que “por la presión mediática la nueva comisión deberá estar en contra de la Revolución Ciudadana para ser autónoma y creíble”, lo que, sin duda, constituye el primer punto de confrontación público entre el exmandatario y el nuevo presidente. Con su habitual ironía Rafael Correa ofendió a los integrantes de la comisión anticorrupción a los que calificó de ilustres desconocidos llenos de vanidad y odio a la Revolución Ciudadana.
 
Pero más allá de la crítica abierta a la comisión anticorrupción -que no le conviene al exmandatario que siga ahondando en la génesis de los graves problemas de este tipo durante la década socialista-correísta, por cuanto, resulta evidente que si tantos de los funcionarios del anterior gobierno están involucrados, el presidente no debió estar ajeno a las violaciones cometidas- ahora Correa arremete directamente al cuestionar al propio movimiento por él fundado, Alianza PAIS (AP), por su postura frente al caso de corrupción Odebrecht,  dejando entrever “deslealtades” de sus miembros bajo los matices del nuevo gobierno, algo que ha sido motivado ante una orden de detención a Walter Solís, quien fue ministro de Vivienda y secretario del Agua en su administración.
 
En su cuenta de Twiter ha aparecido el comentario: “El frente externo no me preocupa, sí el interno, donde, por torpeza o deslealtad, se habla de marcar distancia con mi Gobierno. Mientras tanto, AP calla. Solo se han escuchado voces valientes desde la Asamblea”, y los culpó por estar siguiendo el discurso de la oposición, a la que, según él, no le interesa la lucha anticorrupción y si la búsqueda de trofeos políticos. 
 
De cualquier forma, Lenín Moreno está cargando ahora con la cruz del correísmo comunista, lo que incluye una millonaria deuda, cifras alarmantes de desempleo y subempleo, una economía devastada por el despilfarro, y lo peor, una inconformidad y malestar general de los “ecuatorianos de a pie” -porque también los hay por esos lares- que le resultará difícil poder encausar. Si a esto se suma la dudosa reputación de su gabinete de trabajo, en su mayoría altos funcionarios del anterior corrupto gobierno correísta, e ignorantes “socialistas” que desconocen en sí lo que es el socialismo, integrantes de Alianza PAIS, y de manera particular, su vicepresidente, a quien la oposición está exigiendo la dimisión de su cargo y la puesta en práctica de la correspondiente investigación judicial por complicidad en el escándalo de Odebrecht, no habrá dudas que será una etapa difícil para la asunción de los numerosos cambios necesarios. 
 
El martes 20 de junio el presidente Moreno firmó, en una reunión en Guayaquil, un decreto con el que da inicio al gran diálogo nacional que, según dijo, será un instrumento participativo para concretar acuerdos que permitan el fortalecimiento del mandato popular y la construcción de políticas estatales que mejoren la gobernabilidad. Entre los temas a tratar en esta nueva propuesta se encuentran: Consejo Consultivo Empresarial, Lucha contra la corrupción y Acuerdos plurinacional, por la unidad, por la información, por la educación, por el agro y por los sectores sociales.
 
En esta tenida del presidente con las autoridades del territorio no hubo alusiones a revoluciones ciudadanas, a tendencias socialistas, a continuidad política, ni nada que recuerde la terrible década correísta. Contrariamente se refirió a las posibles diferencias en medio de una democracia: “Caminaremos juntos y procesaremos las diferencias en el marco de la democracia y del entendimiento; no venimos a imponer agendas, venimos a construirlas, y que estas a su vez puedan ser analizadas por todos los sectores sociales para construir este país en donde todas la voces sean escuchadas pero valoradas por igual”.
 
Moreno sostuvo un encuentro con el alcalde Jaime Nebot, una de las figuras más queridas y respetadas por la comunidad de Guayaquil, quien jugó un importante rol en las últimas elecciones como líder de la derecha del país en pos de la democracia y por la eliminación total del correísmo, lo que demuestra la idea de la inclusión necesaria y de nueva apertura por parte del nuevo presidente.
 
El silencio sobre la dramática situación de Venezuela.
 
Al referirme a la prudencial distancia que se espera que mantenga el actual presidente de Ecuador con los sobrevivientes del Socialismo del siglo XXI de la región excluí a Nicolás Maduro entre estos mandatarios-dictadores de Latinoamérica, y es porque espero de Lenín Moreno algo más que un simple mantener a distancia. Ya expresé algo similar en un artículo publicado en este mismo sitio con el título: Ecuador, la consumación de un gran fraude electoral. Si Lenín Moreno fuera inteligente, y justo ahora en esta dura, crucial y definitoria etapa del continente, asumiría una actitud digna respecto al caos de Venezuela. Entiéndase por actitud digna tomar partido junto al pueblo venezolano, lo que lleva implícito una pronunciación contra el opresor Nicolás Maduro.
 
Si esto ocurriera Lenín Moreno sacudiría a toda la región, y ya no dejaría lugar para la duda respecto a sus posibles cambios y a su sutileza para salirse de la izquierda regional; pero el momento al parecer no ha llegado, y ojalá no sea demasiado tarde. El pedido de la canciller María Fernanda Espinosa el 19 de junio, en la reciente reunión de consulta sobre la situación de Venezuela, cita de la Organización de Estados Americanos, OEA, en Cancún, México, previo a la 47° Asamblea General de la OEA, parece ser un pretexto para no tomar partido en este sentido.
 
La nueva ministra solicitó a nombre del país la revisión de los procedimientos de la reunión, toda vez que los Estados participantes no habían conocido el texto presentado que será sometido a votación en el pleno. Ya en el encuentro previo en que Ecuador participó sin su actual canciller se insistió en la decisión del país de no intervenir en los asuntos internos de Venezuela, lo que no excluye la posibilidad de que Moreno recapacite y asuma una actitud consecuente con el duro momento por el que pasan los venezolanos.
 
A modo de epílogo. La sombra fantasmal de Correa.
 
El sociólogo y periodista Felipe Burbano, ex-director general del Diario Hoy, acaba de declarar al medio Infobae que “no está claro todavía en qué va a haber continuidad, pero sí en qué se va a distinguir. Lo dijo en su discurso inaugural, tiene un modo de entender la política que deja a la confrontación de lado, que plantea el diálogo como dinámica de acercamiento con los distintos sectores sociales. No cree que el presidente deba ser un protagonista constante y asfixiante, sino un facilitador de acuerdos y de entendimientos, que no busca imponer por la fuerza una agenda de gobierno". No obstante, Burbano acotó: “Correa es el fantasma que empieza a rondar la política ecuatoriana. Podemos no saber dónde está, pero vamos a sentir su presencia".
 
Esperemos que Rafael Correa sea solo esto, una sombra fantasmal que intentará desde su aislamiento hacer de las suyas -y todos sabemos de lo que es capaz-, pero al fin de cuentas, una sombra no cuenta para nada. ¿Un retorno para un nuevo período presidencial tras un corto receso? No lo creo, se quiere demasiado y pudo comprobar que la “misión” es extenuante, al extremo de salir directo del acto de toma de posesión de Moreno para un hospital, sitio donde permaneció internado varios días con una neumonía y una hipertensión arterial, además de haber envejecido en una década lo que en otros mortales sucede en veinte o treinta años.
 
Será mejor que se mantenga aislado, bien distante, en Bélgica -como tantas veces ha anunciado, aunque no acaba de marcharse-, apartado de sus indígenas raíces, sin el peligro de las erupciones volcánicas del gigantesco Cotopaxi y de los grandes sismos del Cinturón de Fuego del Pacífico, con su colección de doctorados honoris causa y sus múltiples condecoraciones y distinciones que recibió durante la década de las prohibiciones, del despilfarro, de la corrupción y de los grandes fraudes.
 
Para el bien de una nación que recién comienza una nueva etapa de su historia política y social, al parecer, para compensar a los ecuatorianos, y con la certeza de que la región perderá a otro aliado del engendro que han llamado Socialismo del siglo XXI, lo que depende en gran medida de la capacidad y del sentido visionario de Lenín Moreno, el nuevo presidente que recién comienza su mandato, así como del apoyo de su grupo de trabajo, cuyos integrantes ya comienzan a percibir el necesario cambio renovador que abrirá un nuevo camino a la nación andina. 
 
Escrito especialmente para la página CUBANALISIS que dirige el profesor y analista político Eugenio Yáñez, cuya opinión de dicho escrito reproducimos a continuación: "Alberto: muy bueno tu trabajo, excelente: objetivo, demostrativo, sutil, sin especulaciones o inferencias "sesudas" que no dicen nada, pero con evidencias muy específicas y amplio conocimiento del tema. Y, sobre todo, original. No he visto nada de este tipo en la prensa, y mira que me toca (o me impongo) revisar cientos y cientos de informaciones diariamente".

Publicado por:
http://www.cubanalisis.com/ART%C3%8DCULOS/ROTETA%20DELGADO%20-%20DESAPARECER%C3%81%20EL%20SOCIALISMO%20DEL%20SIGLO%2021%20EN%20ECUADOR....htm
 




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Junio 26, 2017, 12:54:04 pm por Dr. Alberto Roteta Dorado en Temas sociales y políticos.

                                ARTÍCULO ESPECIAL EN EL THINK-TANK DE CUBANÁLISIS

                                      Dr. Alberto Roteta Dorado, Naples, Estados Unidos

                           ¿DESAPARECERÁ EL SOCIALISMO DEL SIGLO XXI EN ECUADOR
                                                    CON SU NUEVO PRESIDENTE?

 
           

Antes de la segunda vuelta del reciente proceso eleccionario de Ecuador hice referencia a la posibilidad de que Lenín Moreno al asumir la presidencia -en el supuesto caso de que ganara los comicios, aun cuando tenía la seguridad de que el triunfo lo tenía bien asegurado Guillermo Lasso, el representante de la oposición-  le diera un matiz diferente a su sistema de gobierno, tal vez tan diferente que lo alejara definitivamente de la tendencia conocida en Latinoamérica como Socialismo del siglo XXI.
 
Esto llamó la atención de Guillermo Milán, director y primer editor de la página Cuba, democracia y vida, con sede en Estocolmo, Suecia, por lo que me pidió que le argumentara el por qué de mi hipótesis en este sentido, a lo que con precisión respondí partiendo de la idea de que el entonces candidato a la presidencia de Ecuador es en sí, más que un político, un hombre de acción en pos de las obras de carácter social, además que su tono es el del diálogo y la inclusión, y no el de la confrontación y la exclusión -como el de su protector en la campaña, el entonces presidente Rafael Correa-, algo que ya desde su promoción para la presidencia se lograba percibir.
 
Luego de una campaña de casi dos meses, bien polémica, en la que se llegó a la agresión no solo verbal por parte del propio presidente del país, sino que el candidato por la oposición fue violentamente agredido por misteriosos personajes de dudosa identificación, y unos comicios que terminaron con la consumación de lo que muchos, incluido quien escribe este artículo, consideraron uno de los mayores fraudes de la historia de la nación andina, Lenín Moreno, representante del Partido Alianza PAIS, movimiento oficialista y de tendencia izquierdista, se presenta ante el mundo como el nuevo presidente de Ecuador a partir del pasado 24 de mayo, y aunque solo han pasado unos días del inicio de su mandato creo que mi hipótesis podría cumplirse. Al menos,  es lo que parece que va a suceder en la pequeña nación de los enormes volcanes y nevados, cuyos habitantes no saben, y no tienen ningún interés por saber nada de socialismo, ya sea el del siglo XXI que pretendiera popularizar Chávez por América -cuya invención no le pertenece a él, sino al alemán Dieterich-, el del fracaso de la URSS y la Europa Oriental del siglo XX, el de las lejanas China y Corea del Norte, y mucho menos del que proclamara el dictador Fidel Castro para la pequeña isla caribeña tan rechazada por los ecuatorianos.
 
De más está decir que por aquellos mundos andinos no se tiene idea de los aspectos teóricos que en el orden conceptual nos dejara plasmados en sus extensas obras aquel alemán de mano férrea y de alma sedosa, según Martí, quien hacia el final del siglo XIX teorizó sobremanera acerca de los modos de asentar al mundo sobre nuevas bases, como también se desconocen los múltiples intentos de establecer comunidades socialistas mucho antes de la llegada de Marx, o los ejemplares escritos de los socialistas utópicos franceses menospreciados por el autor de El Capital, ni de Cabet, Saint-Simon y Owen, todos socialistas teóricos, y mucho menos de Sir Tomás Moro, quien describió un estado ideal desde los lejanos tiempos de Enrique VIII, con lo que se anticipaba unos siglos a los Jóvenes Hegelianos de Izquierda de la Alemania del siglo XIX.
 
Un necesario cambio de estilo bien distante del socialismo del siglo XXI
 
Lenín Moreno, el nuevo presidente, ecuatoriano de pura cepa, bien distante de las pretensiones extranjerizantes de su predecesor conoce bien la idiosincrasia de sus  compatriotas  -que es también la suya-,  lo que pudiera facilitar su desenvolvimiento bien alejado de todo aquello que se aproxime a lo que sus conciudadanos y hermanos ecuatorianos no quieren. En primer lugar, Lenín Moreno es un hombre de bien - independientemente de que estemos o no de acuerdo con el desenvolvimiento final de los dudosos resultados de las recientes elecciones, así como con la tendencia socialista del partido que representa como aliado de Alianza PAIS- que más que un político propiamente dicho, ha sido un funcionario de acción que se destacó en el terreno social al haber sido el principal gestor de la misión solidaria Manuela Espejo, con la que se daba el primer diagnóstico de la situación de los discapacitados en Ecuador, y gracias a su labor complementó este programa con el pago de un subsidio mensual (USD 240) para el cuidado de personas con limitaciones severas.
 
Moreno, al igual que la mayoría de los ecuatorianos, tiene muy arraigado un nacionalismo acérrimo que lo hace pensar en el bien de la nación, la que ahora tiene el deber de dirigir por encima de su interés personal, de sus fraternos lazos con Rafael Correa, y de las  tendencias socialistas del Partido Alianza PAIS que él representa  -si es que se puede aplicar conceptualmente este término a la modalidad de sistema político que se impuso en la pasada década a Ecuador,* y al fenómeno que se ha interpretado como Socialismo del siglo XXI en estos tiempos.
 
En segundo lugar, e independientemente de que ya algunos malintencionados lo han comparado con Nicolás Maduro por una posible incapacidad intelectual, lo que no deja de ser pura especulación y sensacionalismo de la prensa amarilla, y si bien es cierto que su fuerte no es la elocuencia en el discurso -tampoco lo ha sido el del presidente saliente, aunque se lo hicieron creer y con gusto lo asumió hasta el último día de su mandato-, no podemos dudar de la capacidad de un hombre que se desempeñó en 2013, en Ginebra, como enviado especial del secretario de la ONU sobre Discapacidad y Accesibilidad.
 
Por lo tanto, pudo percibir que el fracaso de Rafael Correa -aunque no lo ha expresado abiertamente, pero de manera sutil está implícito en algunas de sus iniciativas y proyectos para su mandato-, estuvo determinado en gran medida por sus métodos de gobierno, y por su forma,  de manera particular aquel carácter que lo convertiría de manera gradual en el ser “omnipotente” y “todopoderoso” que alimentó su ego a niveles inusitados y que respondía con un violento exabrupto contra todo aquel que se le opusiera.
 
Moreno está convencido de la ineficacia de un gobernante que insultaba públicamente desde la tribuna, y con su ironía provocaba el malestar de todos, incluidos a los más altos representantes de la cúpula militar, a quienes despreciaba, y de los altos funcionarios de su propio gobierno, así como a los principales líderes de la oposición, a los que llevó a la marginación, y de los que difamó como pocos presidentes han hecho en el mundo, amén de haber dado muestras de total intolerancia y discriminación al lanzar a sus fuerzas  policiales contra la etnia Shuar  -conocidos como los jíbaros, la comunidad indígena más numerosa de la Amazonía, que habitan entre las selvas de Perú y Ecuador- que reclamaban los derechos de sus tierras en el intrincado oriente de la Amazonía ecuatoriana; sin que olvidemos la agresión autorizada por él a más de un centenar de cubanos que se manifestaban de manera pacífica en el norte de Quito en reclamo de sus derechos como emigrantes.
   
Al parecer el nuevo presidente pretende borrar esa imagen dictatorial; aunque es muy temprano aun, y no podemos olvidar que cuando aquel simpático y apuesto joven subió al estrado por vez primera en el año 2007 también se mostró amable, educado, con un refinamiento europeizante, preocupado por los desposeídos y con las intenciones de encausar a una nación con un historial presidencial nada agradable, lo que en breve experimentó un viraje radical de 180 grados que lo convertiría en el mayor déspota de la historia política continental de estos tiempos, tan solo superado por el tirano Fidel Castro; pero como esto también lo sabe Moreno, no se puede dar el lujo de repetir la historia, así que la opción que tiene es la de mantener una línea política en su mandato bien distante de la de su protector y principal difusor de su campaña.
 
Téngase presente que Lenín Moreno ha declarado que el estilo de gobierno del presidente saliente Rafael Correa ya no resulta útil en el actual contexto de la nación, por lo que se ha comprometido a mantener durante su mandato un estilo de “tolerancia, de respeto, de tender la mano permanentemente a todos los ecuatorianos”, que incluye a los de “todo o nada”, lo que ha sido motivo de ciertas especulaciones en torno a un distanciamiento del actual mandatario con su predecesor, y hasta con su vicepresidente actual, lo que ha desmentido el propio vicepresidente Jorge Glas durante su última visita a Guayaquil, la ciudad más populosa de Ecuador, aunque tuvo que admitir que Moreno maneja un estilo diferente; pero que seguía siendo dentro la revolución ciudadana, este último, el eslogan escogido por Correa como equivalente de la chavista revolución bolivariana, idea interpretada por Viviana Bonilla, actual primera vicepresidenta de la Asamblea Nacional, como un nuevo escenario político y de nuevas demandas ciudadanas, con un nuevo liderazgo, aunque fue conservadora al referirse a que “los principios están intactos”, refiriéndose a las directrices de Alianza PAIS.
 
En tercer lugar, estoy convencido de que Lenín Moreno irá dejando a un lado todo aquello que haga evocar la desagradable imagen de aquel que se creyó un rey, y que desde su palacete de Carondelet manipulaba a sus súbditos, por lo que atrás quedarán sepultadas para siempre las emotivas frasecitas asumidas por Correa, de manera particular, la tan usada en sus despedidas: “Hasta la victoria siempre”, la que además de reafirmar sus erradas posturas comunistas, fuera del contexto actual ante el  anquilosamiento del sistema socialista, constituye una ofensa a la idea del bien, por cuanto procede de aquel despiadado guerrillero argentino que predicó acerca del odio entre los hombres y afirmó que experimentaba placer al matar, lo que al parecer no entra dentro de los códices de Moreno.
 
También evitará en su mandato utilizar términos como: socialismo, capitalismo, comunismo,  imperialismo, marxismo, o cualquier otro ismo al enfocarse en su línea reformadora de la sociedad mediante propuestas económicas y sociales, que es lo que quiere y necesita su pueblo, algo que ya se logra percibir en su estilo de hombre práctico en el que no hay lugar para utopías y excesivas teorizaciones en ideas estrafalarias que dispersen su labor. En el orden práctico ya se entregan casas a familias desposeídas afectadas por los grandes sismos, y hasta donde he podido acceder y consultar, no lo ha hecho a nombre de socialismos ni de revoluciones ciudadanas. También se hacen sendas revisiones de casos susceptibles de recibir ciertos amparos y ayudas económicas, sin que se esté haciendo de esto el centro de la atención del momento.   
 
De igual modo sabrá mantener una distancia prudencial con los mandatarios de Cuba, Bolivia y Nicaragua, los sobrevivientes del Socialismo del siglo XXI, para abrirse paso ante el mundo. De hecho, ya declaró oficialmente su interés de establecer fuertes lazos con el gobierno de Estados Unidos, con lo que atenúa las delirantes ideas antiimperialistas del anterior mandatario, quien veía la sombra del imperio por todas partes como causa de sus fracasos, algo que distingue a todos los líderes de las dictaduras socialistas de Latinoamérica, y que tiene su precedente en la singular obsesión del dictador cubano Fidel Castro.       
 
Si a esto sumamos su disposición para sentarse a dialogar civilizadamente con los sectores de la oposición por cuanto no quiere ser un gobernante excluyente; su primer encuentro con los medios de prensa, a los que pretende volver a incluir en los designios de la nación; las múltiples propuestas para el desarrollo de programas encaminados al bienestar de los desposeídos; así como su acercamiento y ratificación del protagonismo a los militares en el cuidado del país, y en su propia protección como máximo gobernante, podremos intuir que las intenciones del nuevo presidente se alejan cada vez más de la política de mano férrea y de prohibiciones de todo tipo que por más de una década se aplicó en la nación suramericana a la que se le impuso un intento de modelo socialista.**

*  La propuesta del Socialismo del siglo XXI en Ecuador se ha presentado como algo  difuso, carente de verdaderas y razonables bases teóricas, con excepción de ciertos aspectos que por conveniencia de los líderes y mandatarios han establecido. Así, el respeto de la propiedad privada, aunque con fuerte regulación estatal, la preservación de la democracia política con importantes condicionantes y su diferenciación con las experiencias socialistas del pasado se mezclan con la realidad o lo que verdaderamente ocurre en el orden práctico. El modelo de Estado socialista del socialismo del siglo XXI, teóricamente ha pretendido ser un socialismo revolucionario, sustentado de la filosofía y la economía marxista, y basado en ciertos ejes principales: el desarrollo democrático regional, la economía de equivalencias, la democracia participativa y protagónica y las organizaciones de base. Sus teóricos han propuesto un reforzamiento radical del poder estatal democráticamente controlado por la sociedad para avanzar el desarrollo; aunque en realidad en el orden práctico no ha existido ese poder democrático que la sociedad debe controlar. No fue posible jamás en Ecuador aplicar un sistema de nacionalización, que no es lo mismo que intentar obstaculizar el desarrollo del sector privado, algo que ha distinguido a la política ecuatoriana durante su década, más que socialista, correísta.
 
** En Ecuador se han vinculado un capitalismo social (nivel económico) y Estado popular o ciudadano (nivel político), según la percepción de los teóricos Juan J. Paz y Miño Cepeda, de la Pontificia Universidad Católica del Ecuador. Esto lo hace diferente al modelo marxista (aunque tampoco es antimarxista, puesto que reconoce y valida a la teoría de Marx como fundamento histórico), pero también diferente a otros modelos de capitalismo social. “El nuevo socialismo articula, en definitiva, empresa privada con inversión pública e intervencionismo económico y regulador del Estado, amplias políticas sociales y firmes medidas para redistribuir la riqueza; pero, además, se basa en la captación del Estado, para desplazar los intereses de las burguesías/oligarquías e imponer la hegemonía del poder de los ciudadanos y sectores populares”. ¿Qué es entonces el nuevo socialismo que se ha pretendido imponer a Ecuador por diez años? Algo que teóricamente les han hecho creer; pero tan distante de los preceptos de Marx, realmente ya no es un socialismo ni de nuevo tipo, ni de nada, sencillamente no ha sido un socialismo sino una caprichosa dictadura correísta.
 
       (Continuará)

Escrito especialmente para la página CUBANALISIS que dirige el profesor y analista político Eugenio Yáñez, cuya opinión de dicho escrito reproducimos a continuación: "Alberto: muy bueno tu trabajo, excelente: objetivo, demostrativo, sutil, sin especulaciones o inferencias "sesudas" que no dicen nada, pero con evidencias muy específicas y amplio conocimiento del tema. Y, sobre todo, original. No he visto nada de este tipo en la prensa, y mira que me toca (o me impongo) revisar cientos y cientos de informaciones diariamente".

Publicado por:
http://www.cubanalisis.com/ART%C3%8DCULOS/ROTETA%20DELGADO%20-%20DESAPARECER%C3%81%20EL%20SOCIALISMO%20DEL%20SIGLO%2021%20EN%20ECUADOR....htm
 


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Junio 25, 2017, 04:43:20 pm por Dr. Alberto Roteta Dorado en Temas sociales y políticos.

                                          La agonía socialista de “Nuestra América”.
                                                Por el Dr. Alberto Roteta Dorado.


             

Naples. Estados Unidos.- Mientras la naturaleza se acomodaba a la sutileza de los cambios ante la llegada del solsticio del verano, este 21 de junio, ciertos hechos de naturaleza política con fuerte connotación e incidencia en lo social estremecían ese amplio territorio que se extiende del enorme río Bravo hasta la inhóspita Patagonia.

Nuestra América – como definiría el colosal cubano José Martí a esta gran extensión continental – no deja de ser noticia. Cargamentos de drogas procedentes del “nuevo mundo” son incautados en diversos puntos del orbe, el connotado escándalo de la Odebrecht ha sacudido a notables personajes de estos parajes, importantes reuniones han hecho coincidir en magnas citas a los cancilleres y representantes de estados de la región; pero sin duda, ninguno de estos hechos ha conmovido mas al mundo que la serie secuencial de crímenes cometidos por las fuerzas policiales venezolanas incitadas por el dictador Nicolás Maduro, el personaje del momento, y ya no tan célebre por sus idioteces, sus frases fuera de contexto, sus graves errores conceptuales o su limitada expresión, sino por su desmedida crueldad y su falta de discernimiento para asumir de una vez y por todas que su fin ya llegó, y no le queda nada por hacer en el devastado país suramericano.

En la patria de Bolívar se han mantenido acciones de protesta a través de heroicas marchas pacíficas. Un colosal movimiento opositor, y aun más, todo un pueblo que ya rebasó los límites de su capacidad de adaptación al mal, se han mantenido por más de dos meses en las calles, y aunque lamentablemente han muerto ya más de setenta hombres violentamente agredidos por las fuerzas policiales, la gente está con aquel ímpetu que los conducirá finalmente a su triunfo definitivo.

Un presidente –que llegó al poder de la forma en que todos saben– se siente acorralado y como carece de inteligencia ha preferido imponerse por la fuerza antes de doblegarse y reconocer que está perdido. La imposición de su proyecto de la Constitucional, la agresión y reajustes ilegales para dejar sin voz a la Asamblea Nacional, así como el traspaso de todo su poder al Tribunal Supremo de Justicia –manipulado por el chavismo–, han sido parte de su maquiavélico plan, el que según se dice, es ideado desde La Habana por las maléficas huestes del castrismo que siempre han dirigido el proyecto de revolución bolivariana iniciado por Chávez.

La comunidad internacional – y en este sentido me refiero no solo a aquellos organismos e instancias con cierto poder ejecutivo en toda la región, como la Organización de Estados Americanos, OEA, la Organización de las Naciones Unidas, ONU, etc., sino a todos los que en el orden político, judicial, social, científico, ético y religioso tengan que ver con la preservación de la vida humana y con el equilibrio del mundo, así como personalidades que en el orden individual puedan levantar su voz y ser escuchados- ha intentado, aunque tal vez no con la fuerza necesaria, poner freno al caos que impera en la nación suramericana.

Hace ya más de un año Luis Almagro, el secretario general de la OEA, ha querido activar y poder aplicar la llamada Carta Democrática de dicha institución, y la indecisión de unos, la negativa de otros, y los posibles beneficios que se puedan perder al dejar de ser aliados de la dictadura chavista por parte de unos pocos, ha mantenido desde entonces una incertidumbre y apatía política que ha impedido el accionar de esta entidad, y las buenas intenciones de su secretario general no han logrado consumarse como acto concreto, lo que se ratificó en las recientes tenidas de estos últimos días.

Así las cosas, las víctimas se van sumando día a día, por desgracia siguiendo un patrón común: se trata de jóvenes, pacíficos, opositores, muchos de los cuales salieron por vez primera en son de protesta, tal vez, más que por una verdadera convicción política, por aquel ímpetu y esnobismo tan sui generis entre los jóvenes. De cualquier modo, se trata de verdaderos asesinatos por los que tendrá que responder el presidente del país ante las leyes terrenales, y también su alma – si es que podemos referirnos en estos términos a aquellos que la han perdido- ante las leyes divinas.

Mientras tanto, en la región del Caribe, en Cuba, su mayor isla, se arremete contra el presidente estadounidense Donald Trump después de su sonado discurso en Miami, la cuna del llamado exilio cubano, en territorio de la Florida. Lo que va quedando de la ahogada dictadura castrista hace reajustes inmediatos de ciertos proyectos que tal vez pensaron serían realidades algún día, y ahora con las nuevas disposiciones de Trump se desvanecen.

Las bondades de Obama – sin entrar en este contexto en la polémica en torno a los controversiales nexos entre este y el régimen de La Habana- para con el mal  gobierno de la isla a cambio de nada han llegado a su fin. Una nueva directriz, que al parecer será férrea, al menos con la cúpula castrista, y no precisamente con las masas poblacionales de la nación, según ha declarado el propio presidente estadounidense, y como tanto se ha comentado ya por los que saben del tema, y mucho más por los que no tienen ideas claras en torno al complejo y difícil asunto de las relaciones bilaterales de ambas naciones.

En Cuba la represión ha aumentado considerablemente en los dos últimos años. Las prohibiciones de todo tipo se han mantenido por décadas, las violaciones de los derechos ciudadanos mínimos son tan comunes que no son percibidos por los que durante años se han adaptado a la supervivencia, las golpizas a las Damas de Blanco, las persecuciones, los encarcelamientos, allanamientos y difamación a numerosos opositores del régimen se han convertido en hechos comunes, y las condiciones precarias en que vive la población mayoritaria caracterizan al panorama sociopolítico actual de Cuba.

En Ecuador las cosas van tomando un matiz bien diferente. Una dramática década dictatorial – en la que como es lógico, no todo fue terrible, por cuanto, en el terreno social se emprendieron obras de peso que beneficiaron a grandes sectores poblacionales, los que lamentablemente aun viven en condiciones de pobreza inimaginables, amén de la cobertura educacional y de salud, a pesar de las limitaciones de esta última al ser demasiado elemental –  llegó a su fin toda vez que este 24 de mayo Lenín Moreno asumía oficialmente la presidencia del país, y aunque se trata de un continuismo político, por cuanto, Moreno representa al propio partido oficialista Alianza PAIS, de tendencia izquierdista, lo cierto es, al menos por ahora, que el continuismo es tan solo en la apariencia.

Moreno ha centralizado su labor en una reformación social muy necesaria en aquel país, donde su economía había entrado en recesión a pesar de los crecimientos difundidos por Rafael Correa, su predecesor. Los índices de desempleo y subempleo son preocupantes, y la pobreza y pobreza extrema ocupan lugares importantes en la región.

La corrupción alcanzó notoriedad a través de las propias acciones de directivos del gobierno y miembros del Partido Alianza PAIS, incluidos el ya expresidente  Rafael Correa, y el vicepresidente actual Jorge Glas, quien se desempeñara como vicepresidente en la segunda etapa del régimen de Correa, a pesar de que ambos han negado abiertamente estar involucrados en acciones de naturaleza delictiva, sobre todo con el sonado caso de Odebrecht.

Moreno, dejando a un lado la retórica socialista, no haciendo referencia a la revolución ciudadana, no acudiendo a las estereotipadas frases vacías del comunismo, al parecer intenta establecer una línea de demarcación entre la década angustiosa y el presente reformador. El diálogo, la inclusión, saber escuchar, permitir el protagonismo de sus subordinados, entre otros matices, están caracterizando su actual mandato, lo que contrasta con la ironía y la prepotencia de aquel que se creyó emperador de Los Andes – haciendo alusión a Rafael Correa-.

Nicaragua y Bolivia permanecen en silencio. Recientemente Daniel Ortega se pronunció a favor de la no injerencia en los asuntos internos de las naciones, específicamente respecto al caso de Venezuela, lo que como era de esperar solo encontró eco entre los pocos simpatizantes que quedan de la izquierda regional. Evo Morales es preferible que solo escuche ante la posibilidad de que siga cometiendo errores garrafales, y referirse al irreal hecho de los indígenas de los Andes enfrentados al Imperio Romano. No obstante, ya anunció que Bolivia se enfrentaría a Estados Unidos por el hecho de que él era antiimperialista. Ambos perpetuados en el poder a expensas de acciones fraudulentas, el primero con la manipulación de las últimas elecciones, y el segundo en la espera de un reajuste permisivo “legal” para continuar otro mandato a pesar de que el actual es ya inconstitucional.

Así andan las cosas en aquellas naciones de “Nuestra América” que han querido mantenerse atadas a un socialismo – que ya dejó de serlo hace mucho tiempo- aunque para esto se tenga que encarcelar, torturar y asesinar, en los casos concretos de Cuba y Venezuela; aunque la verdad se acerca, tal vez lentamente; pero se acerca. “Para verdades trabajamos, y no para sueños” dijo José Martí, y al fin llegaremos a poner “la justicia tan alta como las palmas”.
 
Publicado en los medios:
http://www.cubademocraciayvida.org/web/article.asp?artID=35667
http://www.cubalibredigital.com/index.php?option=com_content&view=article&id=30400:la-agonia-socialista-de-nuestra-america&catid=31:cuba&Itemid=15


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Junio 25, 2017, 04:28:40 pm por Dr. Alberto Roteta Dorado en Temas sociales y políticos.

                            Trump cambia la política norteamericana hacia Cuba: Un análisis
                                                     Jorge Hernández Fonseca
                                                         17 de Junio de 2017


               

El cambio de política del gobierno de Donald Trump hacia la Habana, considerado en el contexto del retroceso neto del socialismo en Latinoamérica, tiene varias aristas de análisis:

En primer lugar, enmienda el camino torcido iniciado por Obama al negociar con Raúl Castro haciéndole concesiones sin pedir nada a cambio. En este sentido --y a pesar del grandioso acto de recibimiento de Trump en Miami-- de su emotivo discurso y de la firma de la orden presidencial que cambia su política, estamos solamente en el inicio del camino que conducirá, a medio plazo, a la incorporación de la isla al concierto de naciones democráticas, libres del totalitarismo comunista que ha sufrido durante más de medio siglo ante la indolencia mundial.

En segundo lugar, el castrismo se ha preparado para semejante golpe de timón de parte de Trump tomado algunas medidas oportunistas, como cartas para responder a Trump:

La dictadura castrista ha comenzado a pasar parte del turismo administrado por empresas militares antes, a manos de empresas extranjeras, proceso iniciado en Cienfuegos y que continuará para burlar las disposiciones del cambio de política.

Ha aprobado en una asamblea extraordinaria de su parlamento la creación de empresas formales dentro de la isla en un paso hacia la economía de mercado superando el anterior “cuentapropismo”. Estas nuevas empresas negociarán con empresas de EUA.

Está lista para poner sobre la mesa mejoras en derechos humanos y liberación de presos, porque hace algún tiempo ha llevado la política de “crear problemas para vender soluciones”, reprimiendo sin sentido a las Damas de Blanco y condenando opositores.

En tercer lugar y a pesar de la retórica contenida en la respuesta oficial cubana a las decisiones de Trump, el comunicado oficial cubano se ha apresurado en sugerir, a pesar de todo, el inicio de negociaciones para superar las diferencias, recogiendo la propuesta que el discurso de Trump hiciera en similar sentido de negociar las diferencias cuando la isla esté preparada.

Así las cosas, lo sucedido en el Teatro Manuel Artime de la Pequeña Habana en viernes 16 de Junio de los corrientes es historia. Será la continuidad de un proceso que comenzó torcido y que ahora toma el cauce cierto de negociaciones donde es necesario “dar para recibir”.

Es de destacar además que un mérito extraordinario de Donald Trump es haber sido el artífice del gesto simbólico de venir a Miami, la capital de exilio cubano, y ante un nutrido público de luchadores por la democracia y la libertad --de dentro y fuera de Cuba-- para firmar el cambio de una política equivocada, que para nada contó con el criterio de los opositores cubanos.

No se me escapa que con el gesto efectivo de Trump, este reconoce el apoyo que recibió de los cubano-americanos, cuyo voto fue decisivo para ganar las elecciones en el estado de la Florida. Sin embargo, es justo reconocer también que es el primer presidente norteamericano que en más de medio siglo de dictadura en Cuba, se compromete tan personalmente con el exilio.

Artículos de este autor pueden ser encontrados en http://www.cubalibredigital.com

Publicado inicialmente en: http://www.cubalibredigital.com/index.php?option=com_content&view=article&id=30334:trump-cambia-la-politica-norteamericana-hacia-cuba-un-analisis-por-jorge-hernandez-fonseca&catid=31:cuba&Itemid=15


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Junio 23, 2017, 03:03:38 pm por Dr. Alberto Roteta Dorado en Temas sociales y políticos.


         TRUMP-CUBA: REALISMO, PRINCIPIOS, SENTIDO COMÚN, ESTRATEGIA ELECTORAL
                                                                 Segunda parte.
                                                          Por: Dr. Eugenio Yáñez.

 
                 

A favor y en contra
 
Llaman la atención algunos de los argumentos que se han manejado a favor o en contra de la nueva política hacia Cuba y su gobierno presentada por el Presidente. Uno de los más significativos ha sido el manejado por infinidad de los llamados “cuentapropistas” o “emprendedores” en la isla, que señalan amargamente que tales medidas restrictivas contra el turismo americano indiscriminado hacia la isla les afectarán en sus negocios, ya sea que se trate de restaurantes privados (los famosos “paladares”), alojamientos en “casas particulares”, o servicios de transporte en los celebérrimos “almendrones”, autos americanos de las décadas del cuarenta, cincuenta y sesenta de siglo pasado, que son los preferidos de los turistas americanos, sobre todo en La Habana, que es donde más abundan, para montarse en una peculiar máquina del tiempo y disfrutar ampliamente de su experiencia “pueblo-a-pueblo”.
 
No hay nada malo ni inmoral en esas quejas: quienes establecen un negocio pretenden ganar dinero, es lo más natural, y cuando consideran que determinadas medidas, vengan de donde vengan, les pueden afectar esa posibilidad, naturalmente las rechazan, ya se trate de quienes alquilan una habitación de su propia casa o de una gigantesca compañía de cruceros internacionales.
 
Pero lo que sí resulta improcedente, y hasta obsceno, es pretender justificar el absoluto rechazo a esas medidas no por las eventuales afectaciones económicas al negocio, sino bajo el pretexto de que eso daña a “los cubanos” en general, cuando en realidad la verdadera preocupación de casi totalidad de todos esos negociantes afectados son sus emprendimientos y sus recursos que puedan ponerse en peligro.
 
Y en muchísimos casos, si tales emprendimientos y recursos no fueran afectados por las nuevas políticas que se proyectan o que ya se implementan, esos emprendedores quizás no se preocuparían demasiado por “los cubanos” en general, a quienes ahora mencionan de forma plañidera para poder defender sus propios intereses comerciales.
 
Parecería como si no les preocupa en lo más mínimo a esos cuentapropistas alarmados porque les afecten las medidas que ha dictado el Presidente Trump, hasta dónde se pueden dañar “los cubanos” no cuentapropistas, todos esos que trabajan o trabajaron para el Estado y actualmente reciben un mísero salario o una magra pensión que no les alcanza ni para cubrir las necesidades más elementales de ellos mismos y sus familiares, por las contramedidas que con toda seguridad aplicará el régimen contra tales compatriotas. ¿Es que ya algunos aceptan abiertamente y sin tapujos la existencia actual de dos categorías de cubanos, los de primera y los de segunda clase, los jerarcas del régimen y negociantes exitosos por una parte, y el simple y mortal “proletariado” por la otra?
 
Y repito, lo malo no es que los “cuentapropistas” deseen defender sus intereses y sus inversiones, que para eso se han arriesgado y establecido negocios, sino que pretendan justificar sus posiciones alegando las eventuales miserias y vicisitudes de “los cubanos” en general, como si las actuales que padecen desde hace mucho tiempo no fueran reales o no tuvieran importancia manifiesta.
 
Y eso es muy significativo, porque una buena parte de los argumentos a favor de las políticas frente al castrismo del presidente Obama, esas que se establecieron sin exigir nada a cambio, se han basado todo el tiempo en que el desarrollo de “negocios privados” garantizaría a medio y largo plazo un resurgimiento de la democracia en Cuba, porque cuando tales negociantes prosperaran ya no estarían muy interesados en la dependencia de “Papá-Estado”, y eso abriría el camino hacia una nueva y dinámica sociedad civil cubana.
 
Sin embargo, lo visto hasta ahora es que a tales emprendedores les preocupa mucho más la suerte de sus propios negocios que la de “los cubanos” en general. De manera que no debe resultar muy fácil comprender hasta donde estarían dispuestos esos negociantes -sea ahora o en un futuro- a arriesgar lo que hayan logrado hasta ese momento o lo que tengan en aras de un futuro democrático y feliz, aunque bajo la actual y previsiblemente cada vez más estricta férula autoritaria-militar, sus negocios puedan prosperar solamente de forma  limitada, porque no se les permite ni se les permitiría, según establecen los documentos programáticos puestos en vigor y continuamente reiterados ad nauseam, la “acumulación de propiedades o riquezas”.
 
A manera de comparación, aunque pueda alegarse que se trata de culturas marcadamente diferentes, como realmente lo son, hace pocos años cuando los ciudadanos de Hong Kong salieron a las calles a protestar exigiendo libertades, en lo que llegó a ser conocido como “la revolución de los paraguas”, ninguno de los muchos “cuentapropistas” que abarrotan las calles de esa ciudad-enclave abandonó sus negocios ni salió a las calles para apoyar a quienes protestaban, y mucho menos a protestar ellos mismos exigiendo sus derechos y libertades democráticas. Podría proclamarse optimista o ingenuamente que en Cuba sería o podría ser diferente, pero eso estaría por ver y de momento no hay por qué tener que admitirlo como axiomático.
 
Una falacia constante
 
Otro de los elementos que más se ha esgrimido en contra del endurecimiento de la política de Estados Unidos frente al castrismo es que eso daría pretextos al sector más cerrado y reaccionario de la dictadura para “atrincherarse”, lo que dificultaría las posibilidades de acción y avance de los sectores “moderados” del castrismo.
 
Ante tal inmoral falacia, sería muy conveniente invitar a los apologistas de esos criterios a que elaboráramos de conjunto una pancarta, tablilla o pizarra con dos columnas: en una de ellas podríamos escribir los nombres de los castristas más reaccionarios que estarían a favor de atrincherarse, como Machado Ventura, Ramiro Valdés, Esteban Lazo, Marino Murillo, Bruno Rodríguez, y los generales Cintras Frías, López Miera o Espinosa Martín.
 
En la otra columna se escribirían los nombres de los eventuales reformistas, aperturistas o “moderados” que se verían afectados si se produjera tal “atrincheramiento”. Y como se trataría de un ejercicio de análisis serio, en tal columna no deberían ponerse los nombres de Mariela Castro, Silvio Rodríguez o Leonardo Padura como ejemplo de eventuales reformadores. Porque se trata de identificar personajes con poder real para influir en un verdadero cambio político, económico o social en la isla, como podrían ser quizá algunos miembros del Buró Político o del Comité Central del partido comunista, ministros del gobierno, personalidades públicas muy bien conocidas, o dirigentes de organizaciones sociales o algunas instituciones partidistas, gubernamentales o militares provinciales con verdadero arraigo popular y liderazgo de alcance nacional, además de que deberían contar con recursos para poder materializar un cambio real.
 
Aparentemente, para infortunio de quienes alimentan la falacia favorable al así tan mal llamado “atrincheramiento”, no serían muchos los nombres de los “reformistas” o “aperturistas” con poder real que podrían incluirse en esa columna que le interesaría tanto a quienes fomentan ilusiones, ya sea por ingenuidad o por malas intenciones, que eso nunca se sabe.
 
Y si dije varios párrafos más arriba que se trataría de “invitar” a este ejercicio de análisis a quienes fomentan tal embuste, lo hice por cortesía, porque más que “invitar” se trata de  retarlos a que demuestren sus fantasías de una manera muy clara y precisa, con nombres y apellidos. Y es evidente que no podrán hacerlo, porque tales sectores del castrismo simplemente no se atreverían a manifestarse, si es que acaso existen, al menos mientras quede un Castro que respire.
 
Del otro lado
 
Sin embargo, del otro lado del espectro político, entre los que apoyan decididamente al presidente Donald Trump y la nueva política hacia Cuba, tampoco abundan demasiados realistas, pensadores en términos de realpolitik, ni estrategas verdaderamente serios, que vayan más allá de muchas conversaciones sobre el tema compartiendo una humeante taza de café cubano en la sala de su casa, en cualquiera de las múltiples organizaciones que se definen como “anticastristas”, o simplemente en el mostrador de una cafetería del barrio.
 
Porque tampoco es serio el razonamiento inverso de estar proclamando que “ahora sí” se va a caer rápidamente el castrismo, o que “la libertad de Cuba” ya está a la vuelta de la esquina, como si las cosas en la vida real y en la geopolítica fueran tan sencillas y tan fáciles de materializar.
 
Como nunca tampoco fueron serios algunos ilustres despistados en Estados Unidos que consideraban la posibilidad de que se restituyera el decreto “pies secos/pies mojados” eliminado por Obama en los días finales de su mandato, que otorgaba acceso inmediato al país y status legal inmediato a los cubanos que pisaran territorio americano en cualquier lugar y sin ni siquiera tener que justificar temor de persecución.
 
Que los cubanos dentro de la isla, que sufren de tanta desinformación porque el régimen les bloquea el acceso a noticias y documentación seria y responsable, o los que quedaron varados (y desesperados) en la terrible odisea terrestre desde Guyana o Colombia hasta la frontera sur de Estados Unidos tras la eliminación de ese decreto, se aferraran hasta con las uñas a esa ilusión, sería comprensible. Pero que personas que viven en Estados Unidos, algunos de los cuales hasta se consideran periodistas o académicos, hayan podido creer en esa posibilidad, y divulgarla, demuestran que ni comprenden las realidades de la política de Estados Unidos, ni tampoco las de la isla esclava.
 
Todo el montaje del performance para el anuncio de la nueva política frente al régimen en el corazón de Little Havana no fue casual ni improvisado, y pretendía, además, elevar las bazas del Partido Republicano sobre el Demócrata, y no solamente entre los cubanos del sur de Florida sino entre toda la población de Estados Unidos en general. Con relación ala comunidad cubanoamericana se trataba de sacudir las fibras más emocionales del llamado exilio histórico y presentar el cumplimiento de una clara promesa electoral ante un auditorio que, sin dudas, recibiría tales anuncios con los brazos y los corazones abiertos y aplaudiría a rabiar, sin detenerse demasiado, al menos en esos momentos, en analizar los detalles de tal política que, aunque en principio esté realmente enfocada -como lo está- contra la dictadura y su maquinaria económico-militar, también está acotada y delineada por imprescindibles requerimientos de realismo político y de sentido común. De ahí la frase presidencial de “Nuestra nueva política comienza con hacer cumplir estrictamente las leyes de EEUU”.
 
En la práctica, tanto las posiciones del senador Marco Rubio como las del representante Mario Díaz-Balart salieron fortalecidas ante el “núcleo duro” del exilio cubano, por su papel real o percibido en la concepción y configuración de la nueva política presidencial frente al castrismo. No sucedió lo mismo con los representantes Carlos Curbelo, en un lejanísimo segundo plano durante el evento de La Pequeña Habana, ni con Ileana Ros-Lethinen, totalmente preterida durante esta ocasión, al extremo que no fue destacada en ningún momento durante la transmisión del evento por televisión.
 
Son tantos años sin poder lograr resultados concretos de debilitamiento o derrocamiento de la dictadura que demasiadas veces ya tanto el exilio anticastrista como quienes son sus líderes políticos o sus representantes y senadores federales ante el Congreso de Estados Unidos en Washington, tienen que conformarse con ilusiones y proyectos, porque a fin de cuentas los resultados específicos no se logran materializar, y ya van casi sesenta años de proyectos y programas, pero nada más. No vendría mal preguntarse hasta dónde tales proyectos y programas son los más acertados o si merecerían un replanteamiento mucho más estratégico y realista ante las nuevas realidades.
 
De haberse pretendido con la nueva política anunciada un verdadero apretón de tuercas hasta el final contra la dictadura, chocando incluso con todos los poderosos intereses agrícolas e industriales que están a favor del levantamiento del embargo y el acceso al mercado cubano, no había nada que inventar: ahí está desde hace más de veinte años la célebre Ley Helms-Burton, con su tan famoso y tan temido Capítulo 3, que ni Bill Clinton, ni George W Bush, ni Barack Obama durante sus presidencias, y ahora tampoco Donald Trump, se decidieron nunca a firmar, por todos los problemas que generaría a Estados Unidos en el ámbito internacional. Lo que, en cierto sentido, convierte a esa Ley, a la vez que en una referencia moral significativa para la libertad de Cuba, al mismo tiempo en una herramienta inútil para contribuir a provocar cambios reales en el régimen.
 
Eventuales contramedidas del gobierno cubano
 
Olvidemos de momento las arengas de la prensa controlada por el régimen, tanto escrita como radial, televisiva y digital, y todo el alboroto con relación a la “soberanía” y la “dignidad”, tan habitual para desarrollar los mecanismos de “agitación y propaganda” de la dictadura.
 
Y olvidemos también las tonterías por cuenta propia de algunos emprendedores cubanos que se las pretenden dar de demasiado inteligentes o “guapos” ante las nuevas políticas, y declaran maravillas dialécticas como la siguiente, recientemente pronunciada por un chofer de “almendrón”: “Si no vienen los estadounidenses, vendrán los costarricenses, los mexicanos. El mundo no es Estados Unidos”. Lo cual es geográficamente correcto, pero no responde una pregunta elemental: ¿cuántos mexicanos o costarricenses son necesarios para gastar lo que gasta un turista americano o para que le dejen de propinas lo que dejan los turistas americanos?
 
Entonces, ¿qué puede hacer realmente el régimen para enfrentar o esquivar las nuevas políticas establecidas por el Presidente Trump?
 
Antes que todo, analizarán en detalles no solamente el discurso presidencial del 16 de junio, sino mucho más aún la implementación de las directivas que los Departamentos del Tesoro y de Comercio deberán dictar conteniendo las nuevas regulaciones a partir de las anunciadas decisiones presidenciales.
 
Y cuando sea necesario o lo consideren apropiado, para el régimen será cuestión de coser y cantar disolver jurídicamente GAESA como entidad subordinada a las fuerzas armadas castristas, y convertir ese holding en algo que podría llamarse, digamos por decir algo, “Sociedad Cubana Financiera y Mercantil para la Importación y Exportación”, que podría ser eventualmente subordinado al Ministerio de Comercio Exterior, al de Turismo o al de Finanzas, o incluso al Consejo de Estado. Si por el régimen fuera, serían capaces de subordinar en el plano teórico a ese nuevo conglomerado lo mismo a la Asociación Nacional de Agricultores Pequeños (ANAP) que al Ministerio de Cultura o hasta al equipo de beisbol “Industriales”: en Cuba-Macondo puede suceder cualquier cosa, mucho más cuando se trata de asegurar el poder y los privilegios que vienen aparejados con ese poder.
 
Resulta risible la consideración de algunos “expertos” de que ese cambio organizativo y estructural sería “casi imposible” por los requerimientos de “transparencia” que tendrían  las instituciones civiles castristas, requisitos a los que no están sujetos en estos momentos las entidades militares. Como si alguien se atreviera a asegurar, si se trata de hablar con seriedad, que las informaciones estadísticas y contables que cotidianamente ofrece el régimen públicamente sobre sus instituciones “civiles” sean verídicas y confiables, o que no puedan ser “maquilladas” según los intereses de la dictadura. Quienes crean eso, es evidente que no saben cómo funciona el régimen cubano ni cómo ha funcionado durante ya casi sesenta años.
 
Igualmente sencillo sería pasar a la reserva o licenciar definitivamente a los militares que actualmente están al frente del holding y de sus empresas componentes, convertirlos en “civiles” de la noche a la mañana, o designar al frente de esas instituciones a nuevos personajes que nunca han aparecido como militares o “segurosos”, pero que en realidad también son parte del aparato represivo castrista y funcionarios absolutamente confiables para la dictadura.
 
Es decir, con relativa facilidad el régimen podría embellecer sus empresas integrantes de GAESA, el conglomerado militar señalado por Washington como institución a bloquear, para hacerlas aparecer como instituciones “civiles”, y al mismo tiempo designar nuevos dirigentes de las mismas que no puedan ser fácilmente sindicados como militares en activo.
 
Y si algo es absolutamente seguro es que las agencias estadounidenses encargadas de identificar y denunciar las instituciones cubanas subordinadas a las fuerzas armadas o los aparatos de seguridad, y que deben recibir sobre sí las sanciones establecidas por la nueva política, tendrán una de las tareas más difíciles que se les hayan asignado nunca, porque la dictadura cubana sin lugar a dudas creará un laberinto de instituciones, mecanismos e interacciones que serán más difíciles de detectar y neutralizar que lo que fuera matar al Minotauro en el laberinto y lograr salir de él.
 
Por otra parte, el gobierno cubano no se va a quedar cruzado de brazos si se incrementa el flujo monetario hacia los trabajadores privados y la población en general a costa de que se recorten los ingresos de las instituciones estatales. Le resultará relativamente sencillo incrementar los impuestos que aplican a los “cuentapropistas”, usufructuarios de tierras, campesinos y cooperativistas, para que al final del camino parte de ese dinero que no entra directamente a las arcas gubernamentales ingrese a través de los mecanismos fiscales, en una jugada que será difícil declarar de ilegal -aunque sea inmoral- pues en todos los países del mundo se cobran impuestos a los negociantes, aunque en algunos más que otros.
 
También quedará la opción de establecer tasas de cambio diferentes con relación a la moneda del país, se trate de los absurdos pesos convertibles o de los pesos cubanos, de manera que, al cambiar los dólares por pesos convertibles o pesos cubanos -aun si se produjera la cada vez más demorada unificación monetaria- la población obtenga menos dinero y se vea obligada a necesitar más dólares para realizar transacciones comerciales de negocios o simplemente para poder comprar en las instituciones estatales.
 
Naturalmente, en un país donde la economía funcione en serio esto sería imposible de acometerse sin provocar crisis y protestas masivas, pero en Cuba ni la economía funciona seriamente ni el propio país en sí mismo puede considerarse un país serio en estos momentos. De manera que todas las opciones mencionadas podrían ser asumidas por el régimen en el momento que lo consideren oportuno para enfrentar la nueva política presidencial.
 
¿Avance o retroceso?
 
Se ha comenzado a hablar ahora de un regreso a la retórica de la llamada guerra fría. Es de suponer que cuando se menciona eso se esté pensando en la posición asumida por Estados Unidos frente al régimen, porque para el gobierno cubano es absolutamente imposible “regresar” a la retórica de la guerra fría, ya que nunca ha abandonado tal lenguaje.
 
Sin embargo, más que un “regreso” por parte de Washington al lenguaje confrontacional puro y duro, como había sucedido en administraciones republicanas anteriores, ahora parece tratarse de una nueva narrativa para enfrentar el problema, donde sin dudas se enarbola el garrote en su versión más letal y trascendente, pero simultáneamente se dejan las puertas abiertas para que el régimen se siente a negociar si es que de verdad le interesa. De ahí pronunciamientos tales como
 
“Retamos a Cuba a que venga a la mesa con un nuevo acuerdo que contemple los mejores intereses tanto de su pueblo como del nuestro, y también de los cubano-estadounidenses”, o “Cuando Cuba esté lista a dar pasos concretos hacia estos fines, nosotros vamos a estar listos, dispuestos y en capacidad de sentarnos a la mesa a negociar ese acuerdo mucho mejor para los cubanos, para los estadounidenses, un acuerdo que sea justo y que tenga sentido”.
 
En tiempos de las presidencias republicanas de Eisenhower, Nixon, Ford, Reagan, Bush padre y Bush hijo, nunca se invitó abiertamente a la negociación con la dictadura, aunque tras bambalinas se hicieron intentos por parte de Washington para conversar seriamente con la dictadura castrista y buscar soluciones serias al permanente diferido entre ambos gobiernos. Ahora, por primera vez, junto al garrote y las sanciones se habla abiertamente de sentarse a negociar cuando la dictadura “esté lista a dar pasos concretos”.
 
Lo que implica que tampoco habría negociaciones por el simple placer de negociar y sin lograr avances concretos al no estar definidos objetivos específicos a alcanzar, como sucedió durante diferentes reuniones del gobierno cubano con EEUU en tiempos del “deshielo” de la administración Obama.
 
Es significativo el enfoque cauteloso y sin alardes con que ha comenzado a responder la dictadura al discurso de Donald Trump. Aparentemente, entienden perfectamente que con independencia del tejemaneje político para la política interna americana, en las palabras del Presidente se definen acciones concretas y específicas que pueden afectar con mayor o menor fuerza los intereses económicos y políticos de la dictadura, pero que sin dudas fueron planteadas de manera inteligente, por lo que La Habana tienen que ser cuidadosa en extremo en sus respuestas, sobre todo cuando enfrenta una situación internacional que no precisamente les favorece, y las realidades económicas en la isla son sombrías, cuando en Washington les están ofreciendo diversas alternativas, pero todas sin la complacencia y “comprensión” mostrada por el gobierno de Obama.
 
Quedó muy claro en el discurso del Presidente el 16 de junio en La Pequeña Habana: “Es difícil pensar en una política que tenga menos sentido que la terrible y errática de la anterior administración hacia el régimen de Castro. Hicieron un pacto con un régimen que propaga la violencia y la inestabilidad en la región y no obtuvieron nada. Ellos peleaban por todo y nosotros no peleamos lo suficiente”.
 
Y parece que ha quedado demasiado claro cual será el enfoque que propicia y defiende la nueva política del Presidente Trump:
 
“pero ahora esos días han terminado. Ahora nosotros tenemos las cartas en la mano”.
 
La bola está ahora en el terrero del régimen. Veremos cómo actúa.
 
                             

Eugenio Yañez es un destacado profesor y analista político, de los de verdad, autor de numerosos libros, y director y editor del sitio CUBANÁLISIS, interesante propuesta que trabaja aquellos escritos de opinión destinados a perdurar en el tiempo, es decir, los que más allá de la inmediatez de la noticia pueden ser revisados y releídos garantizando al lector una verdadera información con un enfoque de análisis, y no un simple entretenimiento.

Recientemente le expresé a Yañez a propósito de este contundente escrito que hoy publico en mi Blog: "He leído detenidamente su excelente escrito dedicado a los cambios de la política de Trump en relación a Cuba, es un escrito que necesita segundas y terceras lecturas para ir a detalles, dada su extensión y profundidad, así como por los subtemas que se van derivando del tema eje. Muy interesante la forma que ha utilizado, muy directa, pero sin herir, algo que no nos corresponde, pero es necesario a veces situar a la gente. Me refiero a su posición en relación a decir cosas concretas y precisas a partir de hechos y dejarnos de especulaciones - las que muchas veces se hacen para engrandecer el ego mas que para contribuir a la difusión de un hecho- sin sentido.
Lamentablemente  se ha llegado a un punto en el que todos quieren escribir, comentar, decir... aunque no conozcan a profundidad sobre un asunto.

Un místico de la India le dijo a una pensadora de este mismo país en una ocasión que si ella sabía de ese tema como para tratarlo en una convención internacional, algo que fue una verdadera enseñanza para ella, y esto es algo que he tenido siempre en cuenta, de ahí que me limite a ciertos temas, aunque tal vez el espectro sea poco amplio, pero debe ser así. En algunos medios han aparecido cosas sobre el asunto Trump y Cuba que dan risa y al propio tiempo pena, incluso de ciertos "personajes" considerados dentro de los cánones de los de palabra autorizada.

Este escrito se publicó inicialmente en:
http://www.cubanalisis.com/ART%C3%8DCULOS/EUGENIO%20-%20TRUMP-CUBA%20REALISMO%20PRINCIPIOS%20SENTIDO%20COM%C3%9AN....htm


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Junio 23, 2017, 02:44:52 pm por Dr. Alberto Roteta Dorado en Temas sociales y políticos.



      TRUMP-CUBA: REALISMO, PRINCIPIOS, SENTIDO COMÚN, ESTRATEGIA ELECTORAL
                                                  Por: Dr. Eugenio Yáñez.

                   

Miami. Estados Unidos.- Después de semanas y meses de expectativas, se produjo finalmente el viernes 16 de junio el anuncio del presidente Donald Trump sobre su nueva política frente a la dictadura cubana, que se encontraba en un proceso de “revisión” prácticamente desde el momento mismo de la toma de posesión el 20 de enero del 2017.
 
En un discurso de 39 minutos en un abarrotado teatro “Manuel Artime” sin aire acondicionado, en La Pequeña Habana, zona emblemática de Miami desarrollada por los cubanos exiliados a partir de 1960, Trump declaró: “A partir de ahora, estoy cancelando completamente el acuerdo unilateral con Cuba”, dejando sin efecto las directivas políticas establecidas por su predecesor Barack Obama desde diciembre del 2014, fecha oficial del inicio del “deshielo” en las relaciones entre Estados Unidos y Cuba, después de un prolongado proceso de negociaciones secretas durante más de 18 meses entre ambos gobiernos, propiciadas y estimuladas por el Papa Francisco desde El Vaticano.
 
Quedaron sin efecto directivas que el entonces presidente Obama pretendía que resultaran “irreversibles”, padeciendo del mismo mal de todos los “iluminados” del mundo que consideran que después de ellos solamente es posible el diluvio. Y de esta manera quedó sin efecto la absurda estrategia del anterior Presidente, que a pesar de basarse en enfoques inteligentes y efectivos que a largo plazo hubieran sido demoledores para el castrismo, pecó de la grandísima debilidad de ofrecerlo prácticamente todo sin exigir nada a cambio, llegando hasta absurdos como el de abstenerse en una votación en la ONU propiciada por la dictadura cubana, condenando a Estados Unidos por “el bloqueo” contra la isla. ¿Hasta dónde se pueden hacer concesiones al adversario -en este caso al enemigo- cuando desde la otra parte ni siquiera dan las gracias por los gestos amistosos que ofreció Barack Obama?
 
GAESA entra en escena
 
A partir de este discurso del Presidente Trump, prácticamente todo el mundo informativo, político y académico, ha comenzado a hablar de “GAESA” (Grupo de Administración de Empresas, Sociedad Anónima), holding monopólico controlado por las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR) castristas, y a hurgar desesperadamente en informaciones que permitan desentrañar sus detalles y sus principales características, después que el Presidente Trump dejara claro que sus medidas de recrudecimiento y aumento de los controles del embargo iban encaminadas a golpear a las organizaciones empresariales del régimen controladas por los militares: “No deseamos que dólares estadounidenses respalden a un monopolio militar que explota a los ciudadanos de Cuba y abusa de ellos.
 
Esta novísima hornada de autoproclamados “expertos” y “especialistas” sobre el tema cubano no debería pasar demasiados trabajos para encontrar la tan necesaria información fidedigna sobre el tema: bastaría con que revisaran los últimos diez años de “Cubanálisis” en su sección “Todo lo publicado en El Think-Tank” para encontrar varios documentos detallados sobre GAESA y las diversas empresas que lo conforman, sus estructuras y sus mecanismos de funcionamiento. Y, de paso, aunque es cierto que el holding militar castrista controla en Cuba casi tantas habitaciones de instalaciones turísticas como el consorcio norteamericano Disney en todo el mundo, evitarían hablar sinsentidos tales como proclamar que GAESA controla el 80% de la economía cubana.
 
Porque, de acuerdo a como se han venido desarrollando los acontecimientos alrededor del tema cubano en los últimos tiempos, ya no basta con hablar de “El Tuerto” para referirse al hijo de Raúl Castro, o de “El Cangrejo” para mencionar al nieto-escolta que siempre le acompaña en los últimos tiempos, para así poder posar como profundo conocedor de la realidad del castrismo y sus engranajes, ya sea ante las academias o los medios de prensa en Estados Unidos, Europa o América Latina.
 
Y así como Donald Trump planteó una “nueva” política hacia Cuba que mantiene muchos elementos de la de su antecesor, pero que fue “cancelada” a partir del “Memorándum Presidencial de Seguridad Nacional”, introdujo determinados aspectos que van mucho más allá de lo simbólico, y que en ningún caso pueden verse solamente como que  el Presidente “le está tirando un hueso a los cubanos del exilio para que se entretengan”, como señaló un académico en Miami tras el discurso de Trump.
 
Llamando las cosas por su nombre
 
De entrada, el hecho de referirse al gobierno cubano como lo que es, una brutal dictadura que oprime y martiriza a su pueblo desde hace casi sesenta años, es completamente diferente al enfoque inconsistente del Presidente Obama, absolutamente incapaz de llamar dictadura al régimen castrista.
 
“Durante seis décadas el pueblo cubano ha sufrido bajo el dominio comunista. Hasta el día de hoy los cubanos son gobernados por los mismos que dieron muerte a decenas de miles de sus ciudadanos y que intentaron propagar su ideología represiva y fracasada por todo el hemisferio, y que una vez emplazaron armas nucleares enemigas a 90 millas de nuestras costas. El régimen de Castro ha enviado armas a Corea del Norte y sembrado el caos en Venezuela. Mientras encarcelaba a personas inocentes, albergaba a asesinos de policías, secuestradores y terroristas. Ha apoyado el tráfico humano, los trabajos forzados y la explotación alrededor del mundo entero. Esta es la cruda verdad del régimen de Castro. Mi gobierno no la esconderá, no la excusará ni la hará glamorosa, y nunca, nunca, nos haremos los que no la vemos. Sabemos lo que está pasando y recordamos lo que pasó”.
 
En segundo lugar, identificar a las estructuras militares del régimen -y no solamente a GAESA- como los oportunistas beneficiarios de las relaciones económicas con Estados Unidos, y designarlas como los objetivos a golpear con las nuevas medidas, modifica  sustancialmente no solamente la retórica, sino también la forma de pensar y actuar de la administración Trump con respecto a los enfoques en tiempos de Barack Obama.
 
Y en tercer lugar, y no por eso menos importante, declarar claramente que se mantienen todos los elementos de la anterior política que puedan beneficiar a los negocios privados y la población en general, pero no a la dictadura, es otra muestra más de los cambos estratégicos y tácticos que supone la nueva política hacia el régimen por parte del Presidente Trump.
 
Se podrá estar de acuerdo o no con las más recientes decisiones presidenciales, y se podrá pretender clasificarlas como realismo basado en principios o jugarretas electorales para la galería de Miami, pero lo que no cabe duda es que, aunque tengan un gran peso simbólico dentro del escenario geopolítico en general, y se relacionen con medidas prácticas de mayor o menor alcance como las que fueron anunciadas por Trump, van mucho más allá de simplemente lanzarle “un hueso a los cubanos del exilio para que se entretengan”.
 
Resulta muy interesante que el análisis de este discurso del Presidente, en muchas ocasiones, se base más en las simpatías preliminares de los “analistas” hacia las políticas y la figura de Donald Trump que en los elementos objetivos y concretos expresados en la alocución en La Pequeña Habana. De manera que quienes ya rechazaban al presidente prácticamente en todo lo que hiciera o dijera, ahora rechazan también su política hacia Cuba recientemente proclamada, en ocasiones sin haberla analizado o siquiera leído con seriedad y profundidad, aunque a veces eso implique -deseándolo o no, ¿quién sabe?- ponerse del mismo lado del espectro político que La Habana, repitiendo argumentos y temas que ya cansan por lo gastado y lo falseado de los razonamientos.
 
Sin embargo, por otra parte, porque arcángeles no sobran en estos temas, quienes ya venían apoyando al presidente prácticamente en todo lo que hiciera o dijera sobre cualquier tema, han salido a apoyar abiertamente el reciente discurso presidencial, en ocasiones sin haberlo leído o escuchado y analizado con seriedad y profundidad, aunque a veces eso implique ponerse del lado del espectro político más “duro” y recalcitrante de la Calle Ocho y el Parque del Dominó, repitiendo argumentos y temas que ya cansan por lo gastado y lo falseado de los guiones.

 Lo novedoso a partir de ahora
 
En realidad, el “Memorándum Presidencial de Seguridad Nacional”, que con efecto inmediato eliminó “el trato completamente unilateral de la administración previa con Cuba”, contiene básicamente dos elementos nuevos, que en realidad pueden afectar muy seriamente los ingresos monetarios del régimen, pero al mismo tiempo mantiene casi intactas muchas de las regulaciones anteriores establecidas por la administración Obama, sutilmente encaminadas a debilitar las estructuras del régimen.
 
Las novedades fundamentales en la nueva directiva presidencial proclamada por Donald Trump son:
 
1) restringir muy fuertemente las posibilidades de que pueda circular el flujo de dinero de Estados Unidos hacia instituciones controladas por las fuerzas armadas castristas, y
 
2) establecer restricciones específicas al relajo del turismo americano hacia la isla bajo el disfraz de programas educativos “pueblo-a-pueblo”, que en realidad eran el pretexto de muchos americanos para irse de vacaciones a la isla prohibida sin violar las disposiciones establecidas, gracias a la laxitud implantada por el anterior presidente al autorizar 12 categorías de supuestas justificaciones para materializar viajes de “pueblo-a-pueblo”.

 
Con excepción de estas dos disposiciones que pueden dañar las arcas castristas mientras en La Habana no se adapten a las nuevas realidades -y posteriormente comentaremos sobre esto- , muchísimas de las anteriores se mantienen tal y como fueron dictadas durante la era Obama, no solamente por su eventual utilidad estratégica a favor del pueblo cubano, sino además porque su eliminación o cancelación provocarían infinidad de problemas legales y reclamaciones contra Washington por parte de compañías de Estados Unidos que ya funcionan bajo autorización de licencias aprobadas por la política del anterior presidente.
 
Y aunque a partir de ahora ya no sea prácticamente posible emprender nuevas aventuras en esas direcciones ya establecidas, las existentes serán respetadas y no serán motivo de ninguna penalización o represalias bajo las nuevas directivas, ni siquiera aquellos emprendimientos que se basan en relaciones comerciales o de colaboración, o en acuerdos, con las fuerzas armadas y los organismos represivos del castrismo.

     (Continuará)

Eugenio Yañez es un destacado profesor y analista político, de los de verdad, autor de numerosos libros, y director y editor del sitio CUBANÁLISIS, interesante propuesta que trabaja aquellos escritos de opinión destinados a perdurar en el tiempo, es decir, los que más allá de la inmediatez de la noticia pueden ser revisados y releídos garantizando al lector una verdadera información con un enfoque de análisis, y no un simple entretenimiento.

Recientemente le expresé a Yañez a propósito de este contundente escrito que hoy publico en mi Blog: "He leído detenidamente su excelente escrito dedicado a los cambios de la política de Trump en relación a Cuba, es un escrito que necesita segundas y terceras lecturas para ir a detalles, dada su extensión y profundidad, así como por los subtemas que se van derivando del tema eje. Muy interesante la forma que ha utilizado, muy directa, pero sin herir, algo que no nos corresponde, pero es necesario a veces situar a la gente. Me refiero a su posición en relación a decir cosas concretas y precisas a partir de hechos y dejarnos de especulaciones - las que muchas veces se hacen para engrandecer el ego mas que para contribuir a la difusión de un hecho- sin sentido.
Lamentablemente  se ha llegado a un punto en el que todos quieren escribir, comentar, decir... aunque no conozcan a profundidad sobre un asunto.

Un místico de la India le dijo a una pensadora de este mismo país en una ocasión que si ella sabía de ese tema como para tratarlo en una convención internacional, algo que fue una verdadera enseñanza para ella, y esto es algo que he tenido siempre en cuenta, de ahí que me limite a ciertos temas, aunque tal vez el espectro sea poco amplio, pero debe ser así. En algunos medios han aparecido cosas sobre el asunto Trump y Cuba que dan risa y al propio tiempo pena, incluso de ciertos "personajes" considerados dentro de los cánones de los de palabra autorizada.

Este escrito se publicó inicialmente en:
http://www.cubanalisis.com/ART%C3%8DCULOS/EUGENIO%20-%20TRUMP-CUBA%20REALISMO%20PRINCIPIOS%20SENTIDO%20COM%C3%9AN....htm


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Junio 11, 2017, 03:11:20 pm por Dr. Alberto Roteta Dorado en Temas sociales y políticos.

                              De la derecha radical o de la extrema izquierda. Ser o No-Ser.
                                                   Entre viejos y nuevos amigos.

                                                 Por: Dr. Alberto Roteta Dorado.


Naples. Estados Unidos.- Mi penúltimo escrito de temática política, y el último que ha sido publicado – en realidad el último escrito está próximo a salir y será un análisis acerca de la posible desaparición del llamado socialismo en Ecuador- ha sido motivo de algunos comentarios y opiniones muy serias, las que he tenido en consideración para trabajos posteriores. Hubo también quien decidió utilizar una frase que no pertenece en sí al artículo, sino que es parte de una respuesta que ofrezco a otro viejo amigo, y la ha puesto en su facebook entre la broma – algo que lo ha caracterizado desde su infancia, y de lo que al parecer no ha podido desprenderse con los años- y la seriedad que invita a la reflexión y también a que sigan los comentarios como el que ya han puesto acerca de la existencia de todo en la viña del señor.
 
Pues mi viejo amigo, cuya madre, maestra de profesión – de las que ya apenas quedan en la isla caribeña – fue la primera que con visión de futuro, quasi profética, algo que al parecer tenemos los que ejercemos el arte de la enseñanza, dijo que yo sería el doctor Dorado, refiriéndose a mi segundo apellido, lamentablemente ignorado ante la supremacía del primero, el que en realidad de dio cierta popularidad entre pacientes y educandos, decidió poner mi frase, lo que me llena de satisfacción, como ya le expresé, al saber que aquellos que desde hace ya casi medio siglo me conocen, ahora puedan leerme.
   
La frase en cuestión ha sido: Esto es, o se es un capitalista de verdad o se es un comunista convencido; aunque no nos guste esto último, pero lo indeterminado es lo peor, y este es el sentido de mi análisis”, es decir, del análisis que intenté hacer en: El “nuevo” modelo económico “socialista” cubano, vía definitiva hacia el capitalismo, que ha tenido la dicha de aparecer en medios como: Cuba libre digital, en Brasil, Cuba, democracia y vida, en Suecia, Baracutey Cubano, y Patria de Martí, en Estados Unidos, todos muy serios y bien distanciados del sensacionalismo actual, el que lamentablemente está prevaleciendo en una prensa que se aleja demasiado de su función edificante de los hombres y ennoblecedora de las almas para complacer las demandas de las superficialidades de aquellos que prefieren lo que en algunos sitios se le llama pacotilla, y de manera más refinada prensa amarilla.
 
Retomando la idea del viejo amigo veamos lo que precede a mis palabras: “Tomé prestada esta frase de mi amigo el Dr Alberto Roteta Dorado, y la pongo aquí en mi muro para ver si algunos indecisos determinan su situación jajajajajajajajajajaa”, de ahí la idea de la broma; pero una broma que va más allá de lo risible para conducirnos a la reflexión y sobre todo a determinar situaciones, esto es, a dejar a un lado estados intermedios, indeterminados, indiferenciados, lo que implica tomar partido y una posición para nada neutral en la vida y en un mundo que se mueve entre polaridades definidas. Recordemos la sucesión de días y de noches, la alternancia de veranos e inviernos, el sueño y la vigilia, la actividad y el reposo, lo que nos resulta bien familiar, y que a modo de reflejos de un ritmo cósmico del universo con sus ciclos de actividad y reposo, manifestación e inmanifestación, han mantenido durante, y por la eternidad su propia existencia y su razón de ser.

Así las cosas, y aplicando esta idea de las polaridades bien definidas en el universo al terreno de lo social y de lo político, pues se impone asumir una postura bien definida en este sentido, independientemente de que se sea o no un activista político, un líder social o un representante de determinado partido o movimiento político, de ahí la frase asumida por el amigo, y que, como le respondí – siguiendo su línea un tanto humorística- me corresponde como autor.
 
Este artículo tan publicado en estos días estuvo motivado por las palabras del octogenario presidente cubano actual, el también general de ejército, que no se sabe con certeza acerca de su capacidad en cuestiones estratégicas de naturaleza militar; aunque sí de su firmeza para fusilar sin cesar junto al Che Guevara, el malvado guerrillero argentino que lo acompañara en sus asesinas andanzas en los iniciales años de la llamada revolución cubana.
 
Las palabras con exactitud son: Estos fundamentos (…) reafirman el carácter socialista de la Revolución cubana y el papel del Partido Comunista como fuerza dirigente superior de la sociedad y del Estado”, y fueron pronunciadas durante su breve intervención – por suerte, como suele hacer Raúl Castro, a diferencia de su hermano con aquellos kilométricos discursos que se extendían hasta bien entradas las madrugadas y alteraban el curso normal de la pobre televisión cubana-  en la sesión extraordinaria del Parlamento cubano, y con las que ha pretendido defender la hipótesis de un sentido de continuidad para el socialismo impuesto por su predecesor, Fidel Castro, en 1961, al declarar el carácter socialista de la naciente revolución.

Esto resulta contradictorio en medio de un contexto caracterizado por una marcada diferencia de clases sociales, el restablecimiento de la propiedad privada sobre los medios de producción, así como la participación e intervención del capital extranjero como vía de subsistencia para una economía devastada por más de medio siglo de dictadura comunista, todo lo cual contradice sobremanera las propuestas y las bases teóricas conceptuales de un sistema que promueve la desaparición de las grandes desigualdades dentro de la sociedad, lo que presupone la eliminación de clases, tal como lo teorizara Carlos Marx desde la Alemania del último tercio del siglo XIX.
 
El fenómeno político y económico cubano es en este sentido indeterminado. De ahí que afirmara en mi escrito que no se trata de modificar términos, ni de retomar lo que en realidad nunca existió bajo una perspectiva aparentemente diferente. La idea de una “conceptualización” de un “nuevo modelo socialista” es absurda, como es absurdo también cualquier intento de prolongación de un sistema que sabe de su agonía y se aferra a continuar existiendo. No hay nuevos modelos, no hay un socialismo del siglo XXI, no es admitida la presencia de estados indeterminados, o se es definitivamente socialista – lo que ya se ensayó y se ha comprobado que resulta ineficaz-, o se admite el capitalismo como nuevo orden político y económico para una nación necesitada de cambios verdaderos y no de simples enmiendas.

Otro viejo amigo – el de la mente prodigiosa quasi divina- comentaba una vez que consultara mi escrito: “este es un fenómeno que mientras más se estudia menos se entiende...”, a lo que respondí: no creas que es tan difícil, o se es brillante como tú, o se es pésimo como lo fueron muchos de los que nos rodearon en nuestros años de estudios. Los estados intermedios de unos no eran bien definidos pues, esos tenían la opción de esforzarse para al menos acercarse un tanto a donde tú, - algo que yo, al no tener tu inteligencia como don divino del que fuiste dotado, hacía a través de la dedicación y el estudio- o de lo contrario descender a las profundidades de la mediocridad. Esto es, o se es un capitalista de verdad o se es un comunista convencido; aunque no nos guste esto último, pero lo indeterminado es lo peor, y este es el sentido de mi análisis - la polémica frase que ha utilizado el otro amigo de la infancia-, que de más está decirte que lo he disfrutado mucho cuando lo escribía y fui retomando y desechando ideas, hasta que al final quedaba esto, donde creo logré expresar esencialmente mi humilde opinión y mi efímera contribución a la teorización de lo que tú has clasificado, con conocimiento de causa, como lo que es, esto es, un fenómeno, un fenómeno que más allá de las definiciones políticas contextuales se extiende a las inmensidades de lo social, toda vez que ha arrasado con las economías de aquellos países a los que se les ha impuesto como modelo político y económico, modelo que en el orden práctico es insostenible, aunque como ya sabes Marx hizo propuestas dignas de estudiarse; pero solo esto, estudiarse, dejarlo en lo especulativo de una sublimidad para nada práctica, en la que algunos como yo, nos tuvimos que refugiar y crearnos nuestro mundo, el mundo de lo sublime, del cultivo del intelecto y de la alimentación espiritual, que como todo un aristócrata bien distante del populacho que fuera engendrando un régimen que exalta la vulgaridad, que premia al deshonesto y promueve al indecoroso, permaneció ensimismado en un contexto en el que ha creído y sigue creyendo, por cuanto, es su mundo, el que asumió  para sobrevivir en medio de la adversidad que nos dejaba varias décadas de un socialismo que nunca fue socialismo; sino castrismo, y ahora neocastrismo, como último de los términos que logran caracterizar lo que nos dejó el despiadado ser, que utilizando el engendro comunista soviético en un acto de histeria colectiva, un mes de abril de 1961, se le ocurría decir en una céntrica esquina habanera que esa revolución era socialista, y utilizó su célebre frase de "Patria o Muerte", transmutada muchos años después en “Socialismo o Muerte”, hacia el final de sus disparatadas palabras.
 
Nada, que después de tanto teorizar, te digo que he sido muy feliz al ver como se les desmorona todo y ya no tienen a que aferrarse, y esto lo estoy disfrutando sobremanera, y me siento orgulloso de haber sido víctima de la marginación de un sistema asqueroso que detiene la creación, que frena el desarrollo individual, que te priva de las mínimas libertades, incluidas la de pensar y la de expresarte; como también me siento orgulloso de haber presenciado tu mano que se alzaba para que yo me quedara estudiando hacia el final de mi quinto año de los estudios de medicina, cuando estos comunistas malvados intentaron expulsarme a través de las maquinaciones de aquella organización corrupta* a la que yo nunca pertenecí.

Y el amigo de la prodigiosa inteligencia al instante y desde el viejo continente retomaba mis palabras para reafirmarme, una vez más, aquello que nos ha unido más allá de lo perceptible y comprensible, en otras dimensiones donde lo temporal se transmuta en la atemporalidad, donde cada imagen genera realidades inusitadas, y donde finalmente radica nuestro verdadero ser, “empezando por el final, sin que eso altere el orden, pues es más importante que "salvara mi alma" salvando a quien importaba y no dándole la razón a semejante despropósito y gran “hijeputada”. ¿Qué culpa tendrán las meretrices? El quítate tú, pa' ponerme yo criollo, ha engendrado una situación digna del fuego... ¡Un abrazo hermano! A eso también me refería al leerte, al reino de la mediocridad”.

Y si de amigos se trata, pues también desde el viejo mundo – y este es de los nuevos, no de los de antaño, y virtual como se usa ahora- este artista de la plástica que me permite sus imágenes para alimentar un tanto mis escritos, desde su visión y su sensibilidad artística me comenta que “todos respondemos desde un nivel de consciencia”, y es cierto, todos nos enlazamos de una u otra forma en las esferas de un mundo ideal, ese que Platón llamó el mundo inteligible, en el que permanecemos enraizados cual arquetipos, en tanto que ideas, y desde esa condición de espiritualidad jamás descendemos en nuestra cualidad de esencia monádica; aunque nos estemos expresando en otros niveles de consciencia, los que también son válidos al formar parte de esta nuestra gran evolución y del verdadero sentido del advenimiento a la existencia, advenimiento que tiene lugar en virtud de leyes espirituales, tan reales como las leyes de la vida física; pero como bien dice el nuevo amigo respondemos desde un nivel, y no todos estamos en el mismo nivel, de ahí la variabilidad tan extensa, a la vez que diversa, en nuestras respuestas, las que incluyen esa toma de decisiones tan necesaria y tan definitorias para encausar nuestras vidas. Las decisiones políticas pues, no están ajenas a esta no equidad de niveles de consciencia, acudiendo al término del amigo español.
 
Es justo en este gran advenimiento que se nos da la posibilidad de la toma de decisiones mediante el libre albedrío, independientemente a nuestro predeterminismo y a nuestro karma, a los que se subordina esta libertad del hombre para decidir y tomar decisiones, entre las que están no solo las llamadas reglas de moralidad, de conducta, los códigos éticos, etc., sino esa capacidad para distinguir entre el bien y el mal, entre lo útil y lo inútil, entre lo efímero y transitorio y lo eterno y perdurable, y también para poder situarnos a la derecha o la izquierda, en el capitalismo - que no será lo ideal como sistema social y político, por cuanto, la perfección solo se da en el seno de Aquella Recóndita Realidad, o como diría Carpentier, en el reino de los cielos; o en el asfixiante socialismo que conduce a la aniquilación progresiva del hombre.    


*Me refiero a la Unión de Jóvenes Comunistas, UJC, desde cuyo seno se organizó mi posible expulsión de la universidad en 1988, cuando cursaba el quinto año de la carrera de medicina, por ser contrarrevolucionario, algo que no lograron consumar como acto.



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Junio 11, 2017, 02:51:57 pm por Dr. Alberto Roteta Dorado en Temas filosóficos.

                                LA SUBLIMIDAD Vs. IGUALITARISMO “DEMOCRÁTICO”.
                                                    Dr. Alberto Roteta Dorado.


Naples. Estados Unidos.- Se acepta como definición del término sublime aquello que es excelente, admirable, lo más elevado en su género. Cuando se conjuga y se convierte en sublimar entonces se está haciendo referencia a la idea de engrandecer y de exaltar, por ejemplo: los grandes filósofos del pasado han sido sublimados en ciertos estudios del presente que han tenido en cuenta sus grandes aportes al pensamiento del presente, esto es, han sido exaltados o destacados teniendo en cuenta su grandeza, o sea, el hecho de que fueran sublimes. 

Sin embargo, el Diccionario Espasa-Calpe de la lengua española, en su acepción como definición psicológica ofrece el siguiente concepto: “transformar ciertos instintos o sentimientos inferiores o primarios en una actividad moral, intelectual y socialmente aceptada”, lo que equivale a decir, sublimar los instintos, y es justo en este sentido que se le puede utilizar en el terreno de lo filosófico, toda vez que la filosofía dentro de su amplio espectro incluye numerosas enseñanzas que con frecuencia solo son reconocidas en las esferas de lo literario, lo artístico de manera general y hasta de lo psicológico. 

En este sentido lo sublime es pues aquello que más allá de lo común, distingue ciertas cosas que a menudo se relacionan con el arte; pero que sabemos va más allá de lo artístico, por cuanto, podemos hablar de sublimidad en la ciencia, en la historia, en la filosofía, en la economía y en cualquier aspecto del desempeño de los hombres siempre que se cumpla con el requisito indispensable de sublimar, de elevar, engrandecer.

¿Pero sabrán en sí las multitudes, esas que permanecen en estados de enajenación intelectual y de apatía científica y filosófica, a que nos referimos cuando hacemos mención a lo sublime?

Si consideramos el desconocimiento que de manera general se tiene de las grandes obras maestras de la literatura universal, de la pintura, la escultura, la música, la arquitectura, y hasta del cine— medio que les resulta ser un tanto más familiar — será fácil inferir que no es posible que se tenga una visión ni siquiera elemental acerca de todo aquello que cae dentro de los límites de la sublimidad. Este desconocimiento impide que se tenga una sensopercepción de aquello que creemos sea de naturaleza sublime.

Los grandes artistas y escritores mientras están inmersos en su trabajo creacional al parecer establecen una conexión con algo más allá de lo explicable por las ciencias biológicas y biomédicas desde el punto de vista de lo material, y de la psicología, desde el punto de vista emotivo. Esto les ha permitido crear con una condición en la que sus instintos y emociones se transmutan en sentimientos de una naturaleza superior. Quizás se trate de ese lazo con lo divino que todos tenemos, pero que en los verdaderos creadores puede pasar de los estados de latencia a verdaderos actos consumados a través de los cuales se llega a alcanzar ciertos estados que llamamos de sublimidad.
   
El destacado escritor y ensayista español Javier Gomá Lanzón se ha cuestionado si podemos sentir, pensar y representar lo sublime en la actual época de la cultura, y se respondió a sí mismo afirmando que: “vivimos una hora en la que la simple mención de lo sublime suscita en la mayoría un mohín de escepticismo, cuando no una palabra de sarcasmo. El cinismo ambiente ha desterrado del mundo contemporáneo la mera conjetura de lo grandioso, pues así precisamente se define lo sublime: como lo grande, eminente, excelso, de elevación extraordinaria”; pero de manera especial fue capaz de llegar a la esencia del misterio de ese distanciamiento de la virtud de lo sublime al afirmar que en la actual etapa de la cultura, a la que llamó desertora del ideal: “habría quedado inhabilitada para tan subido sentimiento porque el igualitarismo democrático impone una nivelación general que lo excluye”, lo que está en correspondencia con la idea que desde un tiempo a acá he venido defendiendo en relación con la imposibilidad de establecer una filosofía para las multitudes; por cuanto, la filosofía está impregnada por eso que llamamos sublime y que como bien afirma el autor de la Tetralogía de la ejemplaridad, es lo referente a la excelsitud y lo grandioso, como lo es la filosofía para que pueda ser filosofía propiamente dicha, y no simples pensamientos fruto de la especulación, independientemente de que puedan ser lógicos y coherentes.

Si falta esa sublimidad de lo excelso que nos conduce a los reinos de la espiritualidad, y de lo grandioso que nos traslada a otras dimensiones, a las de la sabiduría, en la que nuestra diminuta conciencia se puede fundir con la conciencia divina y desentrañar los grandes enigmas que en torno a la naturaleza humana se disipan, entonces no se trata de aquello que vagamente definimos como el pensamiento filosófico.
 
Es justamente en esta etapa de la cultura en que nos encontramos, en la que la sublimidad se ha disipado ante la mediocridad establecida como consecuencia de aquel disparatado concepto de aplicar la idea de la igualdad en todos los ámbitos — lo que las ¿democracias? han tratado de acentuar confundiendo los términos de la equidad e igualdad de derechos mediante la justicia social con la igualdad de todos como entidades en el contexto de sociedades que jamás dejaron de ser desiguales — y ha dañado sobremanera el desarrollo gradual del pensamiento, el que tiene necesariamente que ser de naturaleza sublime, y por lo tanto para una exigua minoría capaz de llegar a ciertos estados de exaltación ideales para el acto de la creación literaria y artística, o de plenitud intelectual para el desarrollo del pensamiento verdaderamente especulativo con el que logramos filosofar.

Esa nivelación a la que ha hecho referencia Gomá Lanzón en su escrito  La búsqueda de lo sublime en tiempos de escepticismo e igualdad se difumina, ha traído como consecuencia que la percepción que permite la valoración de lo ideal, lo verdadero y lo perecedero,  sea a un nivel muy elemental donde no está presente aquello que despierta los aspectos que en lo emotivo son transmutados a niveles superiores que nos conducen al desarrollo de la sublimidad. No puede establecerse un arte para todos, una literatura para las masas, una filosofía para las multitudes, por cuanto, las “masas” seguirán siendo “masas”, y continuarán reaccionando a niveles elementales en los que predominan los sentimientos de naturaleza emotiva y no precisamente los de naturaleza intelectual y mucho menos intuitiva.
 
Justo de entre las multitudes podrán elevarse algunos — generalmente muy pocos —que dejando atrás toda idea de nivelación, igualitarismo y equidad desarrollarán a plenitud sus capacidades, hasta entonces latentes, y destacarse en medio de la masividad, de ahí la existencia de líderes políticos, reformadores sociales y teóricos de las sociedades, los que ejercen su influencia sobre las masas, las que se mueven en torno a la figura del líder, más que por sus convicciones, las que por carecer de ese sentido de sublimidad que ocupa el centro de esta reflexión, suelen ser vagas, pocos definidas e inexactas, de ahí las concepciones que se tiene acerca de la posible manipulación de las multitudes, algo que utilizan no solo los políticos y líderes sociales en su afán de llegar al poder o mantenerse en él, sino hasta por los líderes religiosos de ciertas sectas y denominaciones que apartados del noble camino de los verdaderos redentores-fundadores de las grandes religiones del mundo los utilizan para su interés personal.
 
Pero en las sociedades en las que se ha pretendido llevar ese concepto de igualitarismo a grados extremos se borran los sentimientos superiores y la idea de lo ideal, —y lo sublime es una forma de ideal—, de ahí que una sociedad sin ideal, según los conceptos del citado escritor español “está condenada fatalmente a no progresar, a repetirse y a la postre a retroceder”, y aunque nos dice además que nada prueba la incompatibilidad esencial entre la democracia y un ideal sublime, tampoco — le respondo yo — nada puede demostrar la idea de una asociación coherente y lógica entre las democracias, si es que realmente son democracias en sí, y aquel ideal de sublimidad que nos hace diferentes y destacarnos por encima de los muchos.


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Junio 11, 2017, 02:36:14 pm por Dr. Alberto Roteta Dorado en Temas filosóficos.

                                        Filosofía como literatura conceptual
                  Ignorar que la filosofía es un género literario ha producido muchos extravíos

                                  Por: JAVIER GOMÁ LANZÓN, 3 ENE 2015 - 00:01   CET

Publicado originalmente en: http://cultura.elpais.com/cultura/2014/12/30/babelia/1419954641_563282.html

Siempre que la filosofía ha tratado de emular a la ciencia ha desvirtuado su esencia originaria. Ese intento de emulación, tan vano como fallido, explica algunos de los extravíos de las tendencias filosóficas contemporáneas, que parecen desconocer que, en último término, la filosofía es un género literario: es literatura conceptual.

Las ciencias de la naturaleza tienden a la especialización y describen los procesos repetitivos de una región específica del mundo, mientras que la filosofía está llamada a hacerse cargo del todo del mundo y se pregunta por el “ser” de éste (aquello que lo hace inteligible), no por las particularidades de los entes que lo componen. Y aún más importante, la verdad de las ciencias reside en su verificación empírica en el laboratorio o en el experimento, una validación replicable tantas veces como se quiera si se repiten las condiciones dadas, mientras que la filosofía nunca, nunca, ha sido ni puede ser sometida a verificación empírica, como tampoco lo han sido ni lo pueden ser la poesía, la novela o el teatro.

¿De qué naturaleza es, pues, la verdad de la filosofía de Platón, Locke, Kant o Bergson? De exactamente la misma que las obras de Homero, Sófocles, Dante, Shakespeare o Tolstói. Estos nombres siguen siendo nuestros contemporáneos a despecho del tiempo transcurrido desde que escribieron lo suyo porque la lectura de las literaturas de unos y de otros, filósofos y poetas por igual, sin distinción en este aspecto, es todavía hoy fecunda y significativa para nosotros. De modo que lo que el laboratorio es para la ciencia, lo es para la literatura (incluida la filosofía), ese aplauso continuado y sostenido durante siglos que las personas dotadas de buen gusto dedican a una obra maestra de la imaginación. En resumen, el laboratorio de las humanidades se halla en ese consenso trenzado por generaciones acerca de la excelencia de dicha obra y de su indeclinable actualidad.

               De la naturaleza literaria de la filosofía se siguen dos consecuencias para ésta
 
El verdadero filósofo, como el novelista, se dirige a la persona común, no especializada, y aborda en su filosofía las cuestiones generales que conciernen a ésta, que son las de todos.

La primera se refiere al estilo. Cuando la filosofía aspira a ser una ciencia, imita su lenguaje codificado, jerga reservada a iniciados, tan alejada de ese lenguaje natural usado, por ejemplo, por Platón en sus diálogos o por Descartes en esa deliciosa pieza autobiográfica que es el Discurso del método. Lenguaje natural, sí, pero de estilo elevado, elegante y bello, literariamente eficaz. Si la verdad de la filosofía pende de la aceptación de los lectores, que se convencen por la fuerza puramente lingüística de lo escrito y sin prueba empírica que lo corrobore, el filósofo ha de desarrollar un sentido poético para juntar palabras —como el compositor para juntar notas o el pintor para combinar líneas y colores— y, una vez juntadas, para usar con destreza los recursos retóricos disponibles a fin de producir un texto capaz de mover al lector y captar su asentimiento intelectual. Este cuidado por el estilo supone un esfuerzo adicional para el filósofo, pero añade encanto y sugestión a su obra, pues, como dijo Samuel Johnson, “what is written without effort is in general read without pleasure”.

La segunda de las consecuencias tiene que ver con el contenido. Los novelistas ¿escriben sus novelas para que las lean sólo otros novelistas? No. Pues de igual forma no hay razón para pensar que un filósofo ha de escribir su literatura para entretenimiento o solaz exclusivamente de otros filósofos como él, enredados en debates librescos. El verdadero filósofo, como el novelista, se dirige a la persona común, no especializada, y aborda en su filosofía las cuestiones generales que conciernen a ésta, que son las de todos. Aunque se informa de lo que ha dicho la tradición filosófica a través de los libros, luego la entera tradición se pone al servicio de la dilucidación del enigma de vivir porque su discurso no gira en torno a los prestigiosos títulos que componen el canon, sino en torno a cómo hacer más sabia nuestra vida, más consciente, más entusiasmada, más significativa, más digna de ser vivida. Dice Hegel que “filosofía es el propio tiempo captado por el pensamiento” y, en efecto, la filosofía convida a una mejor comprensión del tiempo que vivimos y que somos, haciendo más luminosa la experiencia de nuestra mortalidad. Como si anduviéramos a tientas por la habitación chocando con los muebles y de pronto prendiéramos la luz del interruptor: nada cambia fuera, pero todo se ve mejor y eso nos cambia por dentro.

Por supuesto que hay diferencias entre la literatura poética y la filosofía, aunque ambas nacen de una primera visión originaria que desencadena una emoción y un eros, el sustrato del quehacer filosófico, como recordó Scheler. Por usar la conocida dicotomía de Wittgenstein, la poesía muestra, mientras que la filosofía dice. Es decir, la poesía conmemora el mundo mientras que la filosofía lo define. Y este intento de apresar el mundo en una definición y de convertir el eros en idea, exige lo que también Hegel llamó el “duro trabajo en el concepto”.

Muy joven, esbozó Hume un breve artículo, De escribir ensayos, que luego no incluyó en la reunión posterior de sus escritos. Allí distingue entre eruditos (que buscan la verdad en soledad) y conversadores (que experimentan el placer de exponerla en sociedad). Lamenta la separación en su tiempo entre unos y otros, lo que da lugar a esa filosofía sin placer ni experiencia, cultivada por hombres carentes de modales y de gusto por la vida, de un lado; y de otro, a esa conversación abocada a la cháchara interminable y tediosa. Hume se presenta como un ciudadano del Estado de la erudición enviado como embajador al reino de la conversación.
Como Hume, nosotros.


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Junio 05, 2017, 02:15:24 pm por Dr. Alberto Roteta Dorado en Temas filosóficos.

                                              La filosofía pierde espacios cada día.
                                                 Por: Dr. Alberto Roteta Dorado.


                   

Naples. Estados Unidos.- En un mundo de extrema rapidez, con un dinamismo que adquiere dimensiones quasi increíbles, y donde, al parecer, la mente humana como principio se adapta a las exigencias de las tecnologías, y de un nuevo lenguaje comunicativo demasiado concreto y limitado a cuestiones muy prácticas y precisas, lo especulativo que conduce a los dominios de las abstracciones filosóficas se va quedando rezagado, y esto resulta perceptible hasta en los mismos círculos de “filósofos” actuales en los que resulta patente una tendencia a concretar demasiado el conocimiento filosófico a cuestiones puramente sociales y políticas, y a su aplicación a solo unos cuantos puntos del acontecer mundial, con lo que dejan a un lado los móviles mismos generadores en sí de los grandes conflictos por los que atraviesa la humanidad.
 
Por otra parte, entre el fanatismo extremo de unos, el escepticismo de otros, y lo peor, la indiferencia de las multitudes, ahora atrapadas casi por completo en las trampas de las llamadas redes sociales, en el amarillismo sensacionalista de una prensa que ya no es prensa, en el excesivo consumismo, y en los estados de enajenación como mecanismos para evadir ese enorme vacío existencial por el que pasan millones de hombres del presente, sin duda, todo aquello que implique un mínimo esfuerzo de carácter intelectual resulta rechazado, por lo que estamos en un punto crucial, en el cual, la filosofía, aquella ciencia humanística que propone el constante ejercicio de la inteligencia en pos de la investigación acerca de todo lo que tiene relación con el hombre, pierde espacios cada día.

Con el desarrollo de otras ramas  – utilizo el término para no entrar en discusiones académicas acerca de si se trata de ciencias propiamente dichas o derivaciones de una gran ciencia del terreno de las humanidades– como la antropología social, la bioética y la psicología política, muchos de los grandes temas que ocuparon la atención de la madre del conocimiento fueron pasando a ser ejes indispensables en el campo de estas últimas, lo que sin duda, ha determinado en gran medida la pérdida de un protagonismo que jamás debió haber perdido. 

En el pasado la filosofía lo mismo se ocupaba de desentrañar los grandes misterios que acontecen en torno al universo que los conflictos surgidos en las sociedades; así como las implicaciones en el orden moral a partir de las conductas de los hombres, entre otros muchos aspectos del saber. Desde las academias y liceos, que esencialmente eran dirigidos por filósofos y donde los que enseñaban eran también filósofos, no solo se abordaban temas de naturaleza filosófica, sino que se impartía gramática, oratoria, ciencias naturales, matemáticas, geometría, astronomía, lógica y ética; aunque todas vistas desde la óptica filosófica, lo que en nuestros días diríamos algo así como una asignatura rectora. 

En el presente es la ciencia a través de ciertas ramas de la física, de las matemáticas y de la astronomía, la encargada de las investigaciones acerca del surgimiento, del estado actual y del futuro de nuestro universo, y ha llegado tan lejos en este sentido que sostiene con firmeza la teoría de la existencia de múltiples universos que de manera paralela; aunque en dimensiones diferentes, y desde perspectivas distintas, marchan evolutivamente junto al nuestro, el que no es sino solo una ínfima porción de todo un vasto misterio que se disipa en la recóndita inmensidad del Kosmos, al que el hombre solo se ha aproximado levemente y ha podido llegar a un punto insignificante si se considera su magnificencia.

Recordemos que las investigaciones científicas quedan limitadas a partes de nuestro sistema solar, el cual se integra a los muchos sistemas en solo un universo de las multitudes que se estima existan en evolución junto al nuestro. También desde el punto de vista filosófico y místico-religioso se ha afirmado que ni siquiera los más elevados seres, los que dada su condición de verdaderos iniciados en los misterios, esto es, Adeptos o Mahatmas, quienes han podido acceder desde su conciencia a la conciencia divina, han podido penetrar en los grandes misterios más allá de nuestro sistema solar, algo que se ha mantenido como enseñanza en las más antiguas tradiciones de las legendarias filosofías orientales. 

Con la intervención directa de la ciencia en las investigaciones acerca de los misterios del universo la filosofía perdió su protagonismo en este aspecto, y no tuvo otra opción que enseñar a unos pocos discípulos necesitados de la sabiduría de las edades aquellas cosmogonías que desde el pasado se fueron conformando en algunas escuelas de pensamiento, a lo que de manera inteligente algunos han añadido los indiscutibles aportes que la ciencia ofrece cada día.

De esta forma pudiera resultar fascinante para muchos poder vincular el concepto científico del nacimiento del universo desde un punto matemático infinitesimal, en el cual todo está contenido, aunque de manera potencial, con la legendaria teoría de las ideas desarrollada por Platón algunos siglos antes de la era cristiana, según la cual, todo lo que se expresa en un mundo, que él llamó sensible, tiene su origen en otra dimensión, esto es, como ideas o modelos arquetípicos, en un mundo que llamó inteligible.

Pero no siempre se da la posibilidad de que aquellos encargados de predicar las enseñanzas filosóficas, y en primer lugar, de hacerlas atractivas – sin que por esto las traten de simplificar hasta hacerlas parecer ridículas a la percepción de los conocedores y necesitados del conocimiento–  dado el dinamismo de estos tiempos, y utilizando aquello que desde la perspectiva científica se asemeja a la sabiduría antigua, sean capaces de asumir una actitud de diálogo e intercambio, ni tampoco aquellos dedicados a enseñar la filosofía están siempre al tanto del acontecer científico, lo que obstaculiza esta manera de poder hacer más didáctico el proceso de transmitir un conocimiento que generalmente resulta abstracto y demasiado denso.

                             

Por otra parte el estudio de las sociedades, de las complejidades de su estructura en el contexto actual, los intercambios culturales, el sentido del ascenso y el descenso de las civilizaciones del pasado y del presente, entre otros tantos temas de carácter social, se convirtieron en el centro de atención, desde la segunda mitad del siglo diecinueve hasta el presente, de una ciencia que el hombre la aceptó con mayor ímpetu que la filosofía. La antropología como ciencia humanística llegaba para quedarse y con su fortalecimiento la filosofía seguía perdiendo espacios que en otros tiempos fueron suyos.

Recordemos en el pasado las enseñanzas de Platón y Aristóteles en relación con temas de carácter social. El primero de ellos profundizó en el estudio de la división clasista de la sociedad de su tiempo, y aunque su estado estaría basado en una necesidad ética de justicia –algo que brillantemente asumió Aristóteles más tarde mediante sus concepciones acerca de la ética de la justicia–, estableció un orden jerárquico inviolable y una necesidad de armonía entre la estructura triple de sus sistema, según la cual existirían los artesanos o labradores, los guerreros o guardianes y los gobernantes o filósofos, estos últimos eran los encargados de dirigir según su grado de inteligencia, y formaban la razón del alma. Platón insistió en la idea de que la razón y la sabiduría (episteme) son las que deben gobernar, lo que no equivale a tiranía, despotismo u oligarquía.

También se refirió a las aptitudes que debían tener los gobernantes, según él, debían ser filósofos para encausar adecuadamente los designios de las naciones bajo su mando, en La República expresó: “Hasta que los filósofos gobiernen como reyes o, aquellos que ahora son llamados reyes y los dirigentes o líderes, puedan filosofar debidamente, es decir, hasta tanto el poder político y el filosófico concuerden, mientras que las diferentes naturalezas busquen solo uno solo de estos poderes exclusivamente, las ciudades no tendrán paz, ni tampoco la raza humana en general”.

Estos análisis de las complejidades de las sociedades se mantuvieron dentro del campo de la filosofía como elementos esenciales de su enseñanza desde el surgimiento mismo de los primeros conceptos filosóficos hasta los inicios del pasado siglo XX, en que prácticamente la Antropología le quitó, por decirlo de algún modo, estos temas que otrora formaban pare indispensable de su campo de acción.

Hacia el final del siglo XIX el alemán Carlos Marx teorizó sobremanera y desarrolló su hipótesis acerca de que la propiedad y la administración de los medios de producción debía ser por parte de las clases trabajadoras, así como en la finalidad  de lograr una organización de la sociedad en la cual exista una igualdad política, social y económica de todos.  Puntualizó además acerca de la desaparición de las clases sociales, aportando al materialismo histórico conceptos que en el orden teórico merecen ser estudiados; aunque como ya se ha comprobado durante más de un siglo, en el terreno práctico resultan insostenibles; y esto en los tiempos de Marx –a pesar de que ya se empezaba a vislumbrar la antropología, a la vez que adquiría matices que la implicaban en el campo de lo social de su tiempo– se asumió e interpretó desde la filosofía, aun cuando en realidad sus preceptos en el presente han de estudiarse desde la antropología social más que desde la filosofía propiamente dicha.

También la ética lograba su independencia a pesar de que el legado de Sócrates desde la ética de la virtud se mantuvo intacto hasta la llegada de Kant y su introducción de la ética del deber – lo que tal vez no fuera de manera consciente por parte del teórico alemán, y sin pretensiones de desplazar con su nueva visión al padre de la mayéutica–.

Una vez alcanzada esta independencia la filosofía perdía otro campo temático, el de las actitudes de los hombres, el del cumplimiento de los deberes, el de la moralidad y de la disciplina. Desde la ética en sí, surgía la deontología, la ciencia de los deberes, y ante el avance científico del siglo XX y los grandes desafíos paradigmáticos de un mundo invadido por la ingeniería genética, los trasplantes de órganos, los cambios de sexo, los implantes, los experimentos in vitro, la eutanasia, entre otros tantos conceptos, hasta entonces no asumidos, surgía pues, algo que más allá de la ética implicaba sobremanera a la vida humana en relación con una serie de procederes del campo de las ciencias biológicas y biomédicas. La Bioética nacía como colofón capaz de entrelazar lo ético propiamente dicho con las implicaciones de los avances científicos de estos tiempos en la vida humana, lo que representaba para la filosofía otra pérdida de un espacio enorme que por ley también le pertenece.

Así las cosas, los filósofos actuales han tenido que adentrarse en temas, que sin dejar de ser suyos, aparecen en el mundo como asuntos de la ética, la bioética, la deontología, la antropología, la sociología, la psicología política, la astronomía, la física cuántica y las matemáticas aplicadas.

Hoy los filósofos están inmersos en teorizar acerca de los complejos y contradictorios temas en torno a la idea de las democracias – que la mayoría de las veces no lo son–, de las dictaduras – que han existido siempre a través de la historia, aunque hoy se conoce mucho más de su existencia gracias a la velocidad de la información–, de un sistema capitalista que por más de un siglo han estado cuestionando, y que le han inventado crisis cuando no las tuvo, y dejaron de percibirlas cuando en realidad las ha tenido, y lo peor, algunos se empeñan en hacer la defensa de una izquierda fantasmal, que cual proyección desde su propia sombra, se interpone en un presente que no necesita de sus aparentes bondades; una izquierda que tras la apariencia de la democracia, la equidad y la justicia social pretende llegar al poder para ya jamás dejarlo, y también especulan acerca de un socialismo que ya para nada se parece a lo establecido por Blanqui, Cabet, Saint-Simón, Fourier, Sismundi, Owen y Marx; pero aún así, increíblemente lo defienden a capa y espada, tal vez porque solo conocen acerca de los que teorizaron estos nobles pensadores y jamás han pasado por la experiencia del totalitarismo, la represión, la marginación, el ostracismo, la ausencia de libertades, y hasta la manipulación del pensamiento.
 
También a veces son consultados para opinar sobre globalización, desigualdad, calentamiento global, alimentos transgénicos, energía eólica, medicina holística, naturismo, y hasta de los misterios de las pirámides y la posibilidad de vida inteligente en otros mundos, todo lo que en realidad pertenecía al campo de la filosofía como madre de las ciencias; aunque en estos dinámicos tiempos ha cedido aquel protagonismo que siempre fue suyo, y que jamás debió haber perdido, el que merece recuperar para su bien y para el bien de una humanidad que se dispersa en la superficialidad, el consumismo y la ignorancia.




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Junio 04, 2017, 04:15:59 pm por Dr. Alberto Roteta Dorado en Temas filosóficos.

                                                                      Atrévete a sentir
                           La búsqueda de lo sublime en tiempos de escepticismo e igualdad se difumina
                                                     La alternativa es el peligro de retroceder
                                         Por: JAVIER GOMÁ LANZÓN
18 JUL 2014 - 18:1 CEST

Publicado originalmente en: http://cultura.elpais.com/cultura/2014/07/15/babelia/1405444593_585441.html
Cortesía de Armando B. Jorge Álvarez, desde Madrid.

                 

1. ¿Podemos sentir, pensar y representar lo sublime en la actual época de la cultura? La etimología latina de "sublime" (sublimis) señala lo muy alto y "sublimar" indicó al principio levantar o elevar. ¿Existe hoy una literatura de estilo elevado? ¿Sería imaginable algo semejante a la antigua epopeya homérica o a una tragedia griega protagonizadas por héroes míticos que, según la preceptiva aristotélica, se caracterizan por ser superiores a nosotros, las personas reales? Muchos tenderían a pensar que no. Vivimos una hora en la que la simple mención de lo sublime suscita en la mayoría un mohín de escepticismo, cuando no una palabra de sarcasmo. El cinismo ambiente ha desterrado del mundo contemporáneo la mera conjetura de lo grandioso, pues así precisamente se define lo sublime: como lo grande, eminente, excelso, de elevación extraordinaria. La presente etapa de la cultura, desertora del ideal, habría quedado inhabilitada para tan subido sentimiento porque el igualitarismo democrático impone una nivelación general que lo excluye. Al homo democraticus le sería dado disfrutar de las cosas sublimes producidas por los clásicos de nuestra gloriosa tradición cultural —en una relación arqueológica o anticuaria con ellas—, pero ya no crearlas. Eso ya no, salvo acaso una sublimidad rasamente cuantitativa, como esas colosales obras de la arquitectura moderna o la admiración ante las extensiones impensables del universo con sus millones de millones de estrellas y galaxias que estudia la astrofísica. Pero una cualitativa, concebida como grandeza moral y estética, se nos antoja hoy muy poco convincente.

hora bien, ¿y si la inveracidad de lo sublime a los oídos contemporáneos respondiera a causas accidentales, adventicias? Ojalá sea así porque sin ese anhelo de elevación hacia lo óptimo las culturas se empobrecen sin remedio. Cada época propone un ideal —griego, romano, medieval, renacentista, ilustrado, romántico— que, como expresión cimera de lo humano, seduce por su perfección, ilumina la experiencia individual y moviliza el entusiasmo latente haciendo avanzar al grupo en una dirección. Una sociedad sin ideal —y lo sublime es una forma de ideal— está condenada fatalmente a no progresar, a repetirse y a la postre a retroceder. Nada prueba la incompatibilidad esencial entre la democracia y un ideal sublime. Quizá sólo exista con la versión distorsionada que de ese ideal ha depositado a las orillas del presente las oleadas de la historia, de suerte que, restituido a su significado original, se hallaría en condiciones de fecundar nuestra cultura tanto como lo hizo en las anteriores y agitar positivamente las fuentes de un entusiasmo por ahora reprimido y a la espera de su momento propicio.

2. Durante la Antigüedad lo sublime es una variedad de lo bello. La belleza se asocia primeramente a las cosas dotadas de forma, justa medida y proporción. Pero también le son propios el éxtasis, el hechizo o el rapto que suscita lo sublime. En el diálogo platónico Ión, Sócrates contrapone la técnica y ese don inspirado por un dios que entra en el poeta, se apodera de él y le hace componer versos de alta belleza, presa de furor y divino delirio, sobre temas de los que carece de conocimiento empírico Los poetas no son otra cosa que intérpretes de los dioses; cuando poetizan se hallan fuera de sí y el alma les desborda de entusiasmo. De donde se sigue que el concepto formal de lo bello debe completarse con esa otra belleza de calidad sentimental que se compendia en la palabra entusiasmo, cuya etimología (en-thousiasmos) evoca justamente esa posesión divina.

En los primeros siglos de nuestra era, un desconocido profesor griego escribió el tratado de retórica Sobre lo sublime, atribuido a un tal Longino. Lo sublime es como una elevación y una excelencia en el lenguaje, aquella grandeza que gana siempre nuestra admiración porque es digna de imitación y de perduración en las generaciones siguientes. “Es grande”, leemos en el tratado, “sólo aquello que proporciona material para nuevas reflexiones y hace difícil, más aún imposible, toda oposición y su recuerdo es duradero e indeleble. En una palabra, considera hermoso y verdaderamente sublime aquello que agrada siempre y a todos”. Este agradar universal (“siempre y a todos”) es obra de la naturaleza porque ella “hizo nacer en nuestras almas desde un principio un amor invencible por lo que es siempre grande”.
 
Durante la Antigüedad lo sublime es una variedad de lo bello. La belleza se asocia primeramente a las cosas dotadas de forma, justa medida y proporción forma, justa medida y proporción.
Esto vale para amar lo grande, pero ¿cómo crearlo? ¿Cómo produce el poeta una obra literaria sublime? Longino cree que el artista, además de poseer una depurada técnica (para el uso de figuras, la elección de palabras justas y la composición), ha de reunir además disposiciones intelectuales y sentimentales innatas, toda vez que “lo sublime es el eco de un espíritu noble”. El célebre capítulo 9 del tratado se refiere a esa “natural grandeza de espíritu” de dichos poetas: “El verdadero orador no debe tener un espíritu mezquino e innoble. Pues no es posible que aquellos que han tenido toda su vida hábitos y pensamientos bajos y propios de esclavos realicen algo digno de admiración y de la estima de la posteridad. Grandiosas son las palabras de aquellos que tienen pensamientos profundos”. La segunda disposición innata es una pasión entusiasta y vehemente, una emoción “que respira entusiasmo como consecuencia de una locura y una inspiración especiales y que convierte las palabras en algo divino”.

En suma, grandes pensamientos (nobleza) y grandes sentimientos (entusiasmo).
Para la Antigüedad el mundo conforma un cosmos finito, cuya belleza reside en la limitación. Lo ilimitado, lo infinito son siempre sospechosos para el griego, porque remiten a una situación caótica, monstruosa, previa a la determinación de las leyes naturales.
El arte no debe tratar de inventar nada, sino imitar la bella perfección de una naturaleza preexistente. Incluso para Longino lo sublime se integra en lo bello y se puede hablar con propiedad en él de una belleza sublime. Pero es cierto que en su tratado (capítulos 35 y 36) encontramos expresiones que parecen subvertir este orden clásico porque sugieren la insuficiencia de la naturaleza para un poeta inflamado que, “abandonando las fronteras del mundo”, alcanza una grandeza supranatural que, a pesar de su imperfección, es sublime. Aquí se apunta la posibilidad de una sublimidad antibella y antinatural, sin imitación, que la modernidad, leyendo a Longino a su conveniencia, convertirá en canónica.
 
3. Longino llegó a la Europa moderna, tras siglos de olvido, por la traducción de su tratado que en 1674 hizo el académico francés Boileau-Despréaux. Pronto se apropió del concepto el pensamiento inglés, que lo trasplantó desde los dominios de la retórica, su lugar original, a los de la psicología de las artes visuales. Para Addison, en Los placeres de la imaginación (1712), estos placeres son de tres clases según los objetos que comparecen a la vista: lo bello, lo singular y lo grande (los dos últimos acabarán recibiendo el nombre de pintoresco y sublime, respectivamente). Ante lo grande, dice, “caemos en un asombro agradable y sentimos interiormente una deliciosa quietud (stillness) y espanto (amazement)”. Burke, autor de De lo bello y lo sublime (1757), el texto más influyente en la materia junto al de Longino, permutará la tríada de Addison por un dualismo insuperable, definitivo, entre sólo las dos categorías del título, cuyo antagonismo exaspera hasta el extremo Lo bello es una sensación sociable, de placer o amor, que suscita la vista de determinados cuerpos pequeños, graciosos y delicados. Lo sublime, en cambio, es un deleite solitario. Y en su analítica de lo sublime Burke caracteriza esta categoría con propiedades romantizadas contrapuestas a su visión neoclásica o rococó, muy siglo XVIII, de la belleza. Produce asombro y admiración la contemplación de esos grandiosos fenómenos desatados en la naturaleza —tempestades, huracanes, terremotos, volcanes en erupción, la pavorosa majestad de la noche oscura— cuando observamos la proximidad del peligro que nos amenaza, pero al mismo tiempo nos sabemos a salvo de él. Y ninguna fuente mayor de lo sublime que el vislumbre de lo que, por no poder percibir sus límites, presentimos infinito. “La infinidad”, escribe Burke, “tiene una tendencia a llenar la mente con aquella especie de horror delicioso (pleasing horror) que es el efecto más genuino y la prueba más verdadera de lo sublime”.

Aquí se consuma el giro moderno de lo sublime. Por un lado, una belleza natural seca, simétrica y ornamental; por otro, una sublimidad infinita, en trance, sobrenatural y por eso mismo deforme o informe. El más consecuente corolario de este presupuesto lo hallamos, dentro de las artes visuales, en el expresionismo abstracto norteamericano. En un texto de 1947, The sublime is now, Barnet Newman escribió que “la única pregunta que se impone hoy es cómo crear un arte de lo sublime”, lo cual requiere, afirma con radicalidad, una previa destrucción de la belleza. Y ese designio lo creía cumplido en el arte abstracto de su país, sin imitación de bellas formas naturales, que “reafirma el deseo natural del hombre por lo exaltado y nuestra relación con las emociones absolutas”. Y el crítico Rosenblum en The abstract sublime (1961) conecta Luz y verde sobre azul de Rothko (1954) con Monje al borde del mar de Friedrich (1809) para argüir que las raíces comunes del expresionismo abstracto y la pintura de paisajes del romanticismo se hallan en el arte de lo sublime.
En su Crítica del juicio (1790) Kant confirma el antagonismo burkeano entre lo bello y lo sublime, así como la intimidad del segundo con la infinitud. Para Kant lo sublime —“aquello en comparación con lo cual toda otra cosa es pequeña”— es un sentimiento despertado por la idea de infinito, una idea que, por el mero hecho de poder ser pensada por la razón, demuestra la superioridad de nuestro espíritu sobre la precaria naturaleza. Si la naturaleza es bella por su forma y su limitación, lo sublime invierte los términos y participa de lo informe e ilimitado que la idea de infinitud lleva en su vientre. Sólo que ahora, a diferencia de lo que sucedía en la Antigüedad, esa idea de infinitud no denota carencia sino, al contrario, plenitud máxima. El hombre poscopernicano es un rey destronado que, al perder el centro del cosmos, compensa la herida en su narcisismo constituyéndose él mismo en una totalidad aún mayor. Y lo sublime es la categoría estético-moral que mejor se adapta a este segundo mundo espiritual: el de la subjetividad moderna de anhelos infinitos. “Lo sublime”, escribe Lyotard comentando el citado artículo de Newman, “es el modo de la sensibilidad artística que caracteriza la modernidad”. Lo sublime ya no es cuestión de elevación, como en Longino, sino de intensidad, de manera que puede incluir las supuestas imperfecciones, las infracciones al gusto, la fealdad, si son lo bastante intensas. “El arte no imita la naturaleza, crea un mundo paralelo, eine Zwischenwelt, dirá Paul Klee, donde lo monstruoso y lo informe tienen su derecho porque pueden ser sublimes”.
 
Se consuma el giro moderno de lo sublime Por un lado, con una belleza natural seca, simétrica y ornamental; por otro, con una sublimidad infinita, en trance, sobrenatural
En lo sublime kantiano sorprende Eugenio Trías el origen de ese inquietante deslizamiento moderno de lo sublime hacia lo siniestro: sin límites de ninguna clase, informe y contrario a la belleza, se abre a lo abismal, terrorífico, espantable, mórbido y aun demoniaco. Así, sublime en el siglo XX serán, por ejemplo, los desfiles y concentraciones nazis filmados por una fascinada Leni Riefenstahl; y en el siglo XXI, nada más sublime, diría el compositor Stockhausen aún bajo los efectos de su impacto, que el choque televisado de los aviones terroristas contra las Torres Gemelas de Nueva York.

4. Longino ya se preguntaba por qué en su época escaseaban los poetas sublimes. Se daba dos razones. La primera, la ausencia durante el Imperio Romano de libertades democráticas: “La democracia es una excelente nodriza de genios y sólo con ella florecen los grandes hombres de letras”. La segunda, el desmedido afán de riquezas y de placeres de sus coetáneos, quienes, dominados por la indiferencia, ya no miraban hacia arriba ni emprendían jamás nada digno de emulación y honor. ¿Qué diríamos de nuestra época? En este comenzado siglo la democracia se halla sólidamente asentada en Occidente, pero reina por todas partes la indiferencia ante lo sublime. ¿Por qué? ¿Sólo por el afán de riqueza y placeres?

El anterior recorrido histórico —que va de lo elevado a lo siniestro— explica por qué esa sublimidad distorsionada que hemos heredado de la modernidad carece de persuasión como ideal movilizador para la época democrática. Se hallaría pendiente la tarea de restauración y civilización del concepto, que empezaría por recuperar la noción de sublimidad bella o belleza sublime, entendida como grandeza y ejemplaridad digna de imitación y perduración, como elevación y no sólo como intensidad. Una sublimidad no sólo cuantitativa —no sólo ese gigantismo de los grandes números al que es propensa nuestra cultura colosalista—, sino sobre todo cualitativa, que aspira a lo mejor en todo. En fin, una sublimidad de la finitud y amiga de los límites, urbana más que natural y dispuesta a absorber la vulgaridad para transformarla sin ignorarla desdeñosamente.

Sólo el entusiasmo nos peralta a lo sublime y hoy esta emoción divina parece que se nos niega, apagadas sus fuentes por el escepticismo y la resignación generales. El propio Longino alerta contra el falso entusiasmo, la vana hinchazón, la solemnidad que no conmueve, el patetismo inoportuno. Lord Shaftesbury dedicó la mayor parte de su Carta sobre el entusiasmo (1708) a denunciar sus modalidades corrompidas, que en su época habían tomado la forma de fanatismo religioso extático. El verdadero entusiasmo, dice, permanece poderoso ante la libertad de crítica y el sentido del humor.

Kant dio el lema a la modernidad, ese “atrévete a pensar” (sapere aude) que todavía nos guía. Ahora nos convendría una exhortación pareja a dejarnos conmover, con entusiasmo crítico y bienhumorado, por todo lo grande, noble y hermoso de este mundo. El nuevo lema saldría de una ligera modificación del anterior, que no deroga sino complementa.
Y diría sencillamente: “Atrévete a sentir”.

 
 


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Junio 04, 2017, 03:13:07 pm por Dr. Alberto Roteta Dorado en Temas sociales y políticos.

               El “nuevo” modelo económico “socialista” cubano, vía definitiva hacia el capitalismo.
                                                    Por: Dr. Alberto Roteta Dorado.


                                 

Naples. Estados Unidos.- El dictador Raúl Castro acaba de ratificar durante una breve intervención, con la que cerró la sesión extraordinaria del Parlamento cubano, la continuidad del socialismo impuesto por su predecesor, Fidel Castro, en 1961, al declarar el carácter socialista de la naciente revolución.

Durante la tenida el Parlamento aprobó por unanimidad los documentos económicos que reconocen la existencia de pequeñas empresas privadas en la nación, algo que ha tenido lugar durante su mandato. En este sentido el mandatario expresó: “Estos fundamentos (…) reafirman el carácter socialista de la Revolución cubana y el papel del Partido Comunista como fuerza dirigente superior de la sociedad y del Estado”.

Los medios de prensa han hecho referencia, ya sea como simple noticia, o mediante algún que otro comentario en este sentido, pero siempre desde la perspectiva de esta estrafalaria afirmación del también general de ejército, afirmación que merece más que un comentario un análisis.
Los estados intermedios resultan inadmisibles, al menos en el terreno de la política, o se está con la derecha – incluidas sus variantes de centro-derecha y de extrema derecha, o sencillamente se es un comunista de visión izquierdista, aun así la definición de hombres progresistas y pronunciados en pos de las democracias resulta vaga e imprecisa.

Y es justo esto, el desarrollo de un estado indeterminado, lo que ha estado ocurriendo en Cuba en los últimos años, y que hace solo unos días el ya muy anciano presidente y sucesor de la dinastía de los Castro, ha querido reafirmar; aunque sin sentido, algo de lo que tengo la convicción de que es consciente, aunque como es de esperar se lo reservará y se llevará hacia otras dimensiones, en solo unos pocos años, cuando ya no esté entre los vivos.
 
Las concepciones como: con cierta tendencia a, socialismo modificado, socialismo de nuevo tipo, o como se está manejando de un breve tiempo al presente en Cuba, esto es, la “conceptualización del nuevo modelo económico socialista cubano”, o bajo el disfraz de cualquier otro término rimbombante y estéril, no dan la medida real de un estado transicional, lo que a mediano o largo plazo conducirá el restablecimiento de formas capitalistas como modelo económico y político.

Hacia el final del siglo XIX el alemán Carlos Marx teorizó sobremanera y desarrolló su hipótesis acerca de que la propiedad y la administración de los medios de producción debía ser por parte de las clases trabajadoras, algo de lo que se apropiaron los rusos y llevaron al extremo con el establecimiento de la llamada dictadura del proletariado tan defendida por Lenin, y que años más tarde el dictador Fidel Castro aplicara a partir de 1961, cuando sin contar con nadie declaró el carácter socialista de la revolución cubana, lo que presuponía la desaparición de la propiedad privada, algo que el maléfico comandante lograría con la aplicación de una nacionalización radical. 

Pero este estricto control de los medios de producción por parte del poder estatal tuvo que modificarse ante la grave crisis económica que ha estado azotando a la isla en las últimas décadas, por lo que su sucesor, Raúl Castro, recién asumido el mando de la nación fue cediendo un tanto a la garrafal idea de su hermano; aunque siempre desde la sutileza  y con el temor de no parecer un Gorbachov cubano del siglo XXI.

De esta forma tenía lugar el restablecimiento de la propiedad privada; aunque a pequeña escala y con un estricto control gubernamental, tanto que llega a ser asfixiante para el ya amplio sector de los trabajadores particulares.

El reconocimiento de pequeñas empresas privadas incluye pues la inversión del capital extranjero, algo que en otros tiempos hubiera sido una verdadera herejía. No obstante,  Marino Murillo, quien dirige la comisión permanente para la implementación y desarrollo de la política económica, ha afirmado que “no se permitirá la concentración de la propiedad y la riqueza (…) aun cuando se promueva la existencia de formas privadas de gestión”, con lo que deja bien sentadas las bases prohibitivas acerca de una prosperidad económica, la que según las altas esferas del régimen conduciría a la riqueza.

                       

Marino Murillo, al frente de la comisión permanente para la implementación y desarrollo de la política económica, ha afirmado que no se permitirá el enriquecimiento y la concentración de la propiedad. (Foto tomada de Internet)

También Marx, el alemán de mano férrea, aunque de alma sedosa, especuló acerca de la finalidad de lograr una organización de la sociedad en la cual existiera una igualdad política, social y económica de todos, lo que en el caso particular de la isla, cuyo régimen la proclamó socialista, jamás se ha cumplido; pero en el contexto actual se hace cada vez más patente con la existencia de una casta privilegiada formada por los más altos mandatarios asalariados del régimen, la cúpula militar – en la que existen miles ocupando puestos de dirección, retirados por sus años dedicados a la causa con elevados sueldos en comparación con el promedio de los cubanos- y todo un enorme séquito de las llamadas nuevas generaciones, los que según ellos serían la cantera inagotable que garantizaría la continuidad política de la isla.
 
A este primer sector se agrega una clase relativamente nueva que se ha venido diferenciando del promedio de los cubanos de la isla a partir de la obtención de ciertas ganancias logradas mediante sus inversiones en el sector privado. Estos son aquellos que “a determinada escala”,  (…)  “tendrán determinado nivel de ingreso”, según ha afirmado el también vicepresidente cubano Marino Murillo. Es justamente a estos a los que “no se les permitirá enriquecerse”.
 
Le siguen los que han podido salir adelante con su esfuerzo - aun cuando son conscientes de la explotación a que son sometidos por parte del sistema- a través de salidas hacia determinados países como colaboradores, y quienes sin llegar al status de la anterior clase se diferencian de lo que ahora se le denomina “cubanos de a pie”.
 
Al final, y en un estado deplorable se encuentran los millones que no cumplen con ninguna de estas condiciones y sobreviven con lo que consiguen, con los salarios mínimos, las simbólicas “ayudas” del llamado Bienestar Social, y de lo que queda de la canasta básica a precios módicos, y no gratis, como se cree fuera de Cuba.
 
En fin, una verdadera división clasista como la que ha existido siempre en todas las sociedades del pasado y del presente, y que contradice  absolutamente los preceptos de Marx acerca de una igualdad política, social y económica de todos, así como su concepto de la desaparición de clases sociales, de ahí que ese carácter marxista de la revolución cubana que aun se empeñan en sostener carece de sentido al apartarse definitivamente de lo que teóricamente el pensador del mundo del trabajo estableciera, a lo que se une el restablecimiento de la propiedad privada y de la inversión de empresas extranjeras, con lo que ya solo van quedando vestigios de lo que otrora creyeron fuera un sistema socialista.
 
No se trata de modificar términos, ni de retomar lo que en realidad nunca existió bajo una perspectiva aparentemente diferente. La idea de una “conceptualización” de un “nuevo modelo socialista” es absurda, como es absurdo también cualquier intento de prolongación de un sistema que sabe de su agonía y se aferra a continuar existiendo. No hay nuevos modelos, no hay un socialismo del siglo XXI, no es admitida la presencia de estados indeterminados, o se es definitivamente socialista – lo que ya se ensayó y se ha comprobado que resulta ineficaz-, o se admite el capitalismo como nuevo orden político y económico para una nación necesitada de cambios verdaderos y no de simples enmiendas.



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Mayo 31, 2017, 11:23:42 pm por Dr. Alberto Roteta Dorado en Temas filosóficos.

                                                        El vigor de la razón dialógica
                                                    Los seres humanos se hacen desde el diálogo
                                                                       Por: Adela Cortina


El 15 de mayo murió en su casa de Niedernhausen, a los 95 años, Karl-Otto Apel, uno de los mejores filósofos de los siglos XX y XXI. Nacido el 15 de marzo de 1922 en Düsseldorf, su biografía intelectual viene jalonada por estudios de historia, germanística y filosofía, con Erich Rothacker, en la Universidad de Bonn, y más tarde por la elaboración de una propuesta filosófica, que tiene por hilo conductor la atención al lenguaje como el lugar desde el que los seres humanos hacen ciencia y ética, desde el que son posibles la comprensión y la acción.

Su trabajo de habilitación (1961) versa sobre la idea del lenguaje en la tradición del humanismo de Dante a Vico, y en los años de profesor en Kiel, Saarbrücken y Fráncfort, donde permaneció desde 1972 hasta convertirse en profesor emérito en 1990, se adentró en los caminos de la hermenéutica de Dilthey, Heidegger y Gadamer, en el pragmatismo de Peirce, en la filosofía del lenguaje de Humboldt, Wittgenstein, Searle o Austin.

En diálogo con ellos, y muy especialmente con Kant, elaboró la propuesta que apareció en La transformación de la filosofía (1973), a la que siguieron Diskurs und Verantwortung (1988), en que aplica la ética del discurso a distintos ámbitos; un volumen de Auseinandersetzungen (1998), de cuya parte final —las discusiones con Habermas— hay versión española de Norberto Smilg en Comares; Paradigmen der Ersten Philosophie (2011) y, recientemente, Transzendentale Reflexion und Geschichte (2017).

Estos son algunos datos sobre el legado de un pensador que unía su vigorosa aportación filosófica a una cordial personalidad. Casado con Judith, una mujer extraordinaria, tenía tres hijas, a las que adoraba; disfrutaba compartiendo el tiempo con sus amigos, se enfurecía cuando perdía la selección alemana y le gustaba el vino tinto, pero sobre todo podía pasar horas enteras discutiendo apasionadamente de filosofía, porque creía en su importancia para la vida de las personas y de los pueblos. Como su colega y gran amigo Jürgen Habermas, experimentaba la necesidad de evitar recaer en situaciones como la del nacionalsocialismo, que surgió, entre otras cosas, del rechazo al pensamiento, a la argumentación y la crítica. Se decía en aquel tiempo —contaba Apel— que Hitler había sabido conectar con el “sano sentir” del pueblo, y por eso se desaconsejaba argumentar y dar razón. Bastaba con obedecer al Führer, al caudillo, que encarnaba la voz del pueblo.

La consecuencia —el Holocausto— no pudo ser más deplorable, por eso la filosofía tenía que recuperar su fuerza crítica, su responsabilidad de dar razón en el ámbito teórico y en el práctico, su capacidad de fundamentar frente al totalitarismo y al dogmatismo de lo irracional. Tenía que tomar la iniciativa para impedir ese expectante dejar ser a cualquier caudillo que conecte con la dimensión irracional del pueblo. Para impedir que Auschwitz se repita.

De ahí que Apel se haya esforzado por recordar, junto a Habermas, que los seres humanos se hacen desde el diálogo y no desde el monólogo impositivo; que es preciso argumentar, y no solo sentir, para descubrir cooperativamente qué es lo más verdadero y lo más justo.

En esta línea irían su antropología del conocimiento, su hermenéutica y pragmática trascendentales, la semiótica como filosofía primera, la teoría de los tipos de racionalidad, la teoría consensual de la verdad y la ética del discurso, en su doble nivel de fundamentación y aplicación a distintos problemas contemporáneos.

Para algunos de los que en los setenta del siglo pasado empezamos a oficiar de filósofos, estas propuestas fueron un soplo de aire fresco. Presentaban una alternativa vigorosa al positivismo, empeñado en negar la racionalidad del mundo moral y político, por no ser un mundo de hechos comprobables; pero también al individualismo neoliberal, basado en el solipsismo metódico, incapaz de descubrir el vínculo de intersubjetividad que une a los seres humanos; al relativismo escéptico en el mundo moral, que ningún ser humano es capaz de vivir en serio; a la tecnocracia y el mercantilismo de la razón instrumental. Daban cuenta de la pretensión de universalidad que anida en el corazón de quien ante situaciones indignantes las tacha de injustas y está dispuesto a dar razón de su crítica. Porque presupone pragmáticamente, lo quiera o no, que en una situación ideal de argumentación sería posible encontrar la respuesta más adecuada.

La propuesta de Apel ha sido y es decisiva en el hacer de estudiosos de todo el mundo, especialmente de Iberoamérica y Europa. Baste recordar a jóvenes filósofos como Kettner, Hösle o Forst; el diálogo cordial con Javier Muguerza, los trabajos de tantos filósofos españoles; entre ellos, del grupo de Valencia y Castellón, al que pertenezco. Como también la dedicatoria de Habermas al comienzo de Conciencia moral y acción comunicativa: “De entre los filósofos vivos, ninguno ha influido más en mi pensamiento que Karl-Otto Apel”. Contar con la persona, la filosofía y la amistad cordial de Apel ha sido un gran regalo por el que no cabe sino dar las gracias.

Tomado de: antonioguerrero | mayo 31, 2017 en 12:00 pm | URL: http://wp.me/p5OYFZ-ir AtheneBlog http://redfilosofia.es/atheneblog/2017/05/31/el-vigor-de-la-razon-dialogica/



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Mayo 31, 2017, 10:42:36 pm por Dr. Alberto Roteta Dorado en Temas filosóficos.

                     Algunas ideas sobre Aquello que llamamos Absoluto o Realidad Primaria.
                                                                  (Segunda parte).
                                                       Por: Dr. Alberto Roteta Dorado.


Naples. Estados Unidos.- Modos de expresión del Absoluto no significa pues, formas de expresión, puesto que no podemos atribuirle formas que en realidad no tiene, lo que supone su no manifestación en lo material; aunque todo lo que se encuentra expresado en los mundos de la manifestación y en todos los planos del existir, desde los más diminutos átomos, las más sencillas formas de vida, hasta las excelsitudes de los arcángeles son el fruto de su bondad absoluta, no así de su creación, porque no crea, sino emana, saca de si sin fraccionarse, sin modificarse, sin perder jamás la esencia de su razón de ser, que es justamente ser Absoluto y permanecer siendo Absoluto por la eternidad.

A estos dos modos primarios se añade la Eterna Actividad o la Eterna Acción, a través de la cual, el Ser Absoluto en sí siembra gérmenes incipientes en el regazo del No Ser Absoluto. Parabrahman y Mûlaprakriti no son elementos estáticos, sino en movimiento. Parabrahman o el Ser Absoluto en sí emite un rayo de luz divina hacia Mûlaprakriti o el No-Ser Absoluto en sí, esto es, siembra gérmenes, por decirlo de algún modo, que son los arquetipos monádicos que se gestan en el regazo del No-Ser para ser emanados cuando llegue su hora, y una vez lanzados asuman su travesía a través de los diversos planos de la manifestación, siendo asumidos como unidades de vida-conciencia o mónadas por la Gran Mónada o Logos Solar, que se supone pasó por un eónico proceso dual de involución u obscurecimiento y de evolución o esplendor ulterior, interpretados también como descenso monádico y su consiguiente espiritualización.

Estos conceptos no solo han sido el fruto de siglos de especulación de las filosofías del lejano oriente, especialmente de la India, Tíbet, Nepal, Bután y parte de la China, sino que los vemos en las enseñanzas de la Filosofía Clásica Alemana, de manera particular en Hegel que se refirió a una espiritualización de la materia como resultado final de la razón de ser del Absoluto. Muchos se  cuestionarán si el Absoluto es el Dios de las religiones. La respuesta categórica es no, sin embargo no podemos ver el Dios o Deidad que predica la iglesia aislado de esta Realidad.
 
Esto ya dependerá en el actual contexto del tipo de iglesia, pues lamentablemente, las sectas protestantes derivadas de la reforma han llegado a ridiculizarlo a partir de esa simplificación extrema que lo aproxima tanto a los hombres y a la cotidianeidad al extremo de haber afirmado que es un hombre, con lo que le devuelven aquel sentido antropomórfico que tuvo en el pasado a través de mitos y ciertas motivaciones religiosas de arraigo popular muy distantes de la concepción de la filosofía. Recordemos la reevaluación conceptual de Jenófanes respecto al Dios en su visión antropomorfizada, según lo interpretaron las multitudes en la antigua Grecia.
 
De igual modo las tendencias protestantes han decidido asumir de manera literal todos los planteamientos bíblicos, dejando atrás lo que en forma de símbolos, números, símiles e imágenes se expresa en las escrituras, las que pretenden explicar e interpretar de manera muy errónea y simplista. Si bien dicha Realidad no es la Deidad en sí; aunque no lo podemos ver aislado del todo de esa Realidad, si hemos de admitir que es independiente de ella, esto es, en su condición de Absolutidad permanece de manera independiente a la Deidad, a quien le ofreció su independencia a través de la autolimitación de esta última y de su expresión como entidad manifestada.
 
No obstante, esta Deidad tiene sus raíces en Aquella Realidad, y por lo tanto, esta Realidad está más allá de esta Deidad o Dios que los antiguos griegos llamaron Logos, en cuyas dimensiones, por muy extraordinarias que nos parezcan hay límites puesto que se ha manifestado para crear y dar lugar a un universo, un sistema solar, un sistema de mundos, y a todas sus criaturas que viven en el, las que tuvieron un comienzo y han de tener un fin, como también tendrá fin la propia Deidad que los ha traído a la manifestación. La Deidad es la gran mónada universal o la máxima conciencia de nuestro sistema solar, lo que presupone la idea de su evolución hasta haber alcanzado ese grado de desenvolvimiento espiritual.

La siguiente propuesta expresada por la autora de la Doctrina Secreta en el Proemio de su capital obra tal vez pudieran ayudar al lector a percibir de manera un tanto organizada, aunque sin perder la complejidad propia de estos temas lo que intento explicar: “1. Lo ABSOLUTO: el Parabrahman de los vedantinos o la Realidad Una, Sat, que es, como dice Hegel, al mismo tiempo, Absoluto Ser y No-Ser. 2. El Primer Logos: el Logos impersonal, y en filosofía, no manifestado, el precursor del Manifestado. Ésta es la “Primera Causa”, lo “Inconsciente” de los panteístas europeos. 3. El Segundo Logos: Espíritu-Materia, Vida; el “Espíritu del Universo”, Purusha y Prakriti. 4. El Tercer Logos: la Ideación Cósmica, Mahat o Inteligencia, el Alma Universal del Mundo; el Nóumeno Cósmico de la Materia, la base de las operaciones inteligentes de la Naturaleza, llamado también Mahâ-Buddhi. La REALIDAD UNA; sus aspectos duales en el Universo condicionado”.
 
El hecho de que algo que es Absoluto pueda dar lugar a todo lo relativo que se expresa en el Universo, constituye una de las más grandes abstracciones metafísicas, que sin duda, hace aún más complejo, el concepto del Absoluto. Esta complejidad se torna aún mayor cuando tratamos de explicarnos como esa Absolutidad mantiene siempre y por siempre ese estado o condición de Absolutidad a pesar de dar lugar a todo lo relativo, y cómo lo relativo es expresión de Aquella Realidad que permanece intacta, sin fraccionarse, sin dividirse, sin relativizarse, por cuanto, si esto ocurriera dejaría de ser una Absolutidad y se perdería su estado de conciencia-integrada, lo que le es inherente por la eternidad. Hegel en su Lógica, trata de acercarnos a la comprensión de la complejidad conceptual cuando expresó: “Así el contenido de la idea absoluta es también el desenvolvimiento entero de los momentos que tenemos ante nosotros hasta aquí”. De esta forma,  el gran mérito del hombre que a través de la especulación filosófica es capaz de sondear en las profundidades de su existir,  y descubrir que fraccionadamente carece de valor, sin embargo, desde una apreciación como elemento integrador del Uno Ilimitado y Absoluto adquiere ya un valor como parte de ese Todo, y “como momento de la idea”.

 


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Mayo 31, 2017, 10:25:19 pm por Dr. Alberto Roteta Dorado en Temas filosóficos.

                Algunas ideas sobre Aquello que llamamos Absoluto o Realidad Primaria.
                                                            (Primera parte)
                                              Por: Dr. Alberto Roteta Dorado.


Naples. Estados Unidos.- La Realidad Primaria o Última, esto es, el Absoluto, es el Aquello, el concepto de mayor complejidad y de mayor grado de abstracción en el mundo de la filosofía. Dicha Realidad resulta incomprensible, al menos, de la forma en que el hombre promedio pretende comprenderla. No podemos analizar lo abstracto y eterno desde las limitaciones de lo concreto y de lo temporal. No es con el intelecto que se llega a comprender el real significado de esta abstracción de abstracciones; sino con el desarrollo de la intuición y de la espiritualidad verdadera, la que más allá de ritualismos, plegarias y fórmulas “sagradas”, llega a establecerse en el hombre capaz de educir sus principios espirituales y de fundir su conciencia con la Superconciencia de dicha Realidad.

A esta Realidad Absoluta no se la puede conceptualizar puesto que carece de atributos que permitan caracterizarla, en última instancia negando aquello de lo que carece aparentemente; aunque en el fondo, desde su esencialidad lo tiene todo en sí, es que pudiera esbozarse una conceptualización, la que siempre estaría sujeta a errores y mal interpretaciones por aquellos que se acercan a estos temas buscando con rapidez lo concreto y demostrable cualitativamente.

Se le ha intentado describir a partir de sus dos modos más elementales de expresión, esto es, Ser Absoluto en sí, y No-Ser Absoluto en sí, los que en su interrelación originan por sucesivas diferenciaciones el esbozo del Hijo Cósmico o Divino, categoría que ha sido reconocida en las filosofías orientales del presente como Logos Cósmico Inmanifestado, y que en realidad es el primer reflejo de Aquella Realidad que permanece por la eternidad en su condición de Absolutidad.

Pudiéramos decir que es un estado intermedio entre lo siempre inmanifestado de la Realidad Primaria o Última y el Hijo Cósmico expresado como Vida, es decir, el Logos Cósmico Manifestado, quien es en última instancia el Gran Arquitecto de los antiguos masones, el Demiurgo Creador para Platón, el Verbo que estaba ya desde el principio de San Juan, y el λóγος de los legendarios griegos.

Esta Realidad permanece sin contacto directo con aquello que se expresa en el mundo de las formas a través de la manifestación, esto es, con las cosas del mundo sensible, en el cual solo aparecen expresiones parciales de las realidades que se han concebido de manera arquetípica en el mundo inteligible, esto es, en el mundo de las ideas arquetípicas que han sido “creadas” por dicha Realidad Absoluta.

Resulta difícil tratar de simplificar, o al menos, hacer comprensible algo que está más allá de la comprensión y que no puede conceptualizarse, describirse, ni caracterizarse, por cuanto, carece de atributos objetivos que nos permitan tales propósitos. Esto es pues lo Absoluto, el Aquello, la Única Realidad Autoexistente per se, la Realidad Primaria más allá del alfa y del omega. Es pues ese “Principio Omnipotente, Eterno sin límites, e Inmutable, sobre el cual toda especulación es imposible, porque trasciende el poder de la concepción humana, y sólo podría ser empequeñecido por cualquier expresión o comparación de la humana inteligencia. Está fuera del alcance del pensamiento, y según las palabras del Mândûkya es inconcebible e inefable”, según lo definiera la mística y erudita de origen ruso Helena Blavatsky en el Proemio de su obra Doctrina Secreta, mientras que para Hegel en su Fenomenología del Espíritu: “Lo verdadero es el todo. Pero el todo es solamente la esencia que se completa mediante su desarrollo. De lo absoluto hay que decir que es esencialmente resultado, que sólo al final es lo que es en verdad, y en ello estriba precisamente su naturaleza, que es la de ser real, sujeto o devenir de sí mismo”.

Para Manuel Martínez Méndez, “La Seidad es una Realidad que en sí misma lo contiene todo en potencia, pero no en acto, por tanto emana lo relativo, lo individual, para poder expresar en acto sus propias potencias”. Por lo tanto, ante la imposibilidad de ofrecer una definición conceptual sencilla, amena y didáctica que pueda auxiliar a aquellos que se acercan a estos temas, no me queda otra opción que ofrecer de la forma más clara y precisa posible algunas ideas en torno al concepto más abstracto, más complejo y menos comprendido de la filosofía. Podemos admitir la idea de que esta Realidad se nos expresa – y acá expresión no es sinónimo de manifestación, por cuanto, dicha Suprema Realidad no se manifiesta- a través de sus modos más elementales o sus proyecciones más sutiles, los que han sido llamados en la filosofía occidental, El Ser, es decir, el Sentido o Conciencia; y El No-Ser, Substancia Primordial o Madre Cósmica, aquel elemento del Absoluto que sirve de base o de fundamento a todos los futuros planos objetivos del Universo. Para las filosofías orientales Parabrahman y Mûlaprakriti, que significan, aunque no es precisamente una traducción literal del sánscrito, la Raíz de la Consciencia y La Raíz del Poder, y se han asociado a las polaridades primarias de lo masculino y lo femenino, lo positivo y lo negativo, el Yang y el Yin de las filosofías chinas; pero todas son formas de llamar a estos dos modos más elementales de expresión de Aquella Realidad que intento definir y ante la ausencia de atributos, cualidades o caracteres acudo a sus modos incipientes o elementales de expresión.

(Continuará)


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Mayo 31, 2017, 03:53:57 pm por Dr. Alberto Roteta Dorado en Temas sociales y políticos.


                                                        ¿Qué quieren los cubanos?
                                           Por el Licenciado Rolando Gallardo Torres.

Escrito publicado originalmente en la página Cuba, democracia y vida que dirige Guillermo Milán en Estocolmo, Suecia. http://www.cubademocraciayvida.org/web/article.asp?artID=35446

           

Quito. Ecuador.- La República de Cuba se enfrenta a muchos cambios naturales que transforman la fisionomía del régimen. La muerte del líder carismático muestra la doctrina sin rostro soportada por familiares y testaferros pero desprovista del macho cabrío, del otrora “Comandante en Jefe” Fidel Castro. A las puertas de 2018 se vaticina por primera vez en seis décadas un “Castrismo” sin Castros. El General Raúl Castro iniciará un proceso de transición interna, para dejar frente a la presidencia a algún allegado, mientras observa atento desde su magno puesto de Secretario del Partido Comunista de Cuba. Algunos apuntan las posibles disputas internas por el poder entre partidarios del actual vicepresidente Diaz-Canel y el Canciller Rodríguez Parrilla, sumado al recelo de un ejército que verá entrar a civiles a puestos reservados a líderes militares.

En el campo opositor retornan viejas estrategias y se consolidan nuevos proyectos. Rosa María Payá enarbola la lucha de su padre y fortalece su postura alrededor de la convocatoria a un plebiscito, consultarle al pueblo que desea para su futuro. Eliecer Ávila encabeza la iniciativa de la oposición desde las estructuras del régimen y se presenta a las elecciones del Poder Popular, a forma de micro plebiscito. Ambos sondean los deseos de cambio del pueblo cubano. Ante el escenario nacional se impone la pregunta pragmática y sin ataduras ideológicas: ¿Qué quieren realmente los cubanos?

Sin datos a la mano que nos permita dar una respuesta acertada podemos vislumbrar varias posibilidades. Entre las prioridades de cambio se encuentran los que piden elecciones libres, un retorno a la democracia, respeto a los derechos humanos, libertad de expresión y los que reclaman cambios sustanciales en el sistema económico, garantías al sector privado, marco legal seguro a la inversión, espacios a la exportación y libre mercado. Naturalmente están quienes plantean ambas al mismo nivel. Lo que queda claro es que hasta ahora tanto cambios económicos como políticos a la altura de las demandas no se lograrán con el régimen actual.

Pero la masa amorfa, el cubano de a pie, dentro y fuera de Cuba: ¿Qué tienen en sus mentes? Tanto en Cuba como en el Sur de la Florida los cubanos son entes apáticos, espectadores sin criterio claro que ni siquiera se preocupan por el cambio. Dentro de la isla la mayorías prefieren la emigración o la “lucha” como camino al cambio económico personal. En la Florida, casi provincia rebelde de Cuba, tenemos grupitos opositores, grupitos de defensores y miles de indolentes, un fenómeno raro que no pretendo explicar.

Entonces cabe preguntarnos si desde la oposición estamos enfocando bien la cuestión cubana. ¿Qué debemos preponderar en el discurso opositor? ¿El mensaje radical anti sistema? ¿La denuncia frontal contra las violaciones flagrantes de los derechos humanos? O debemos concentrarnos en lo que quieren las masas. Un carro, una casa y una buena mujer se imponen por encima del legítimo reclamo de libertades civiles. ¿Deberíamos hablar más de la PROSPERIDAD ECONÓMICA que de la DEMOCRACIA? El pueblo cubano entiende mucho más de temas prácticos (casa propia, salarios dignos, acceso a bienes materiales, autos a precios justos) que de temas excelsos y elevados como los Derechos Humanos. Llevar el discurso simple y directo a las masas es uno de los 11 principios de la propaganda. ¿Acaso la propaganda opositora está teniendo en cuenta el cumplimiento de tales principios?.

La realidad actual, más allá de la especulación es que no sabemos estadísticamente que quiere el pueblo cubano en las dos orillas. Por mínimo pragmatismo u oportunismo deberíamos hacer un esfuerzo por definir el enigma y sobre el diagnóstico re-encausar los métodos. No nos debe asustar el hecho de encontrar al final del camino que el pueblo de Cuba prefiera mantener el régimen actual si este accede a reformas económicas. A fin de cuentas, el 70 % de los cubanos solo conocen la gestión de los Castros. ¿Qué proponemos de manera tangible los opositores que nos hace una mejor opción que el régimen? Lamentablemente a esta altura del campeonato hay más preguntas que respuestas.

       

Rolando Gallardo es licenciado en historia por la Universidad de La Habana, fue docente en la especialidad de Historia de la Universidad Pedagógica Enrique José Varona de La Habana, y de Historia Antigua y Media del Colegio Universitario San Jerónimo. Igualmente ha cursado estudios de Cultura del Oriente Medio en la Universidad de Selyuk, Turquía. Está radicado en Quito, Ecuador, desde el año 2014, donde se mantiene vinculado a los grupos Alianza Nacional Cubana de Ecuador, ANCE, y Movimiento X Cuba. Es colaborador de la página Cuba, democracia y vida, con sede en Suecia.


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Mayo 31, 2017, 02:42:37 pm por Dr. Alberto Roteta Dorado en Temas sociales y políticos.


                         ARTÍCULO ESPECIAL EN EL THINK-TANK DE CUBANÁLISIS

            INJERENCIA CASTRISTA Y HECATOMBE DEL SISTEMA DE SALUD VENEZOLANO
                                                     Dr. Alberto Roteta Dorado.


Este escrito fue redactado especialmente para este medio y salió publicado el lunes 29 de mayo de 2017.  http://www.cubanalisis.com/ART%C3%8DCULOS/ROTETA%20DELGADO%20-%20INJERENCIA%20CASTRISTA%20Y%20HECATOMBRE....htm

             

Naples, Estados Unidos.-  En medio de la crisis política que atraviesa Venezuela en el momento actual, su presidente, Nicolás Maduro, suspendió de sus funciones a Antonieta Caporales, quien se desempeñaba hasta hace unos días como ministra de Salud. La medida fue adoptada luego de que la funcionaria diera a conocer mediante un boletín epidemiológico la situación crítica de los principales indicadores de salud de la nación suramericana.
 
Entiéndase por indicadores una serie de categorías de carácter universal dentro del sector de la salud, que son manejadas por expertos y académicos y están basadas en los resultados de algunos parámetros como mortalidad infantil y materna, embarazo precoz, índices de enfermedades transmisibles, control de natalidad, comportamiento de enfermedades crónicas, suicidios, entre otras: los que unidos al desarrollo de programas de prevención y control de enfermedades, así como a acciones de promoción de salud, ofrecen la medida del estado de la salud de una nación determinada o de un territorio, y del funcionamiento eficaz o no de su sistema de salud, lo que guarda una relación directa con su desarrollo económico y social.
 
El boletín epidemiológico de la nación suramericana es una publicación semanal del Ministerio de Salud, cuyo origen se remonta a los años 40 del siglo pasado. Dicha publicación es parte de una estrategia mundial de monitoreo de enfermedades importantes, entre ellas, las denominadas enfermedades de notificación obligatoria. Su fin principal es alertar sobre enfermedades que tienen impacto inmediato para la población.
 
En Venezuela, las cifras del boletín epidemiológico no habían sido publicadas desde octubre de 2014, por órdenes de la dictadura de Nicolás Maduro; lo que no es nuevo en el país, por cuanto es la tercera vez en los últimos 18 años que existen prohibiciones de este tipo. La publicación de estas cifras de salud está amparada bajo las leyes internacionales de acceso público a la información y también por el reglamento sanitario internacional.
 
Las razones por las que se suspende la edición de los datos no han sido explicadas por los responsables directos; pero sí resulta evidente una alta correlación entre el bloqueo de la información, la presencia de militares como jefes de la cartera de salud, y la aparición de fenómenos epidémicos de carácter nacional, como los brotes de H1N1, dengue, zika y chikungunya, a lo que se suma ahora la crítica situación de los índices de mortalidad infantil y materna que ubican a Venezuela en los peores lugares de Suramérica.
 
Alarmantes cifras reflejan el estado crítico del sistema de salud como consecuencia del régimen chavista
 
El informe divulgado precisa que un total de 11.466 niños menores de un año -y no neonatos, es decir por debajo de los veintiocho días, como afirmara hace poco un medio de origen cubano no oficialista- murieron en Venezuela durante 2016, un 30,12% más que el año anterior, en que se registraron 8.812 fallecimientos en menores de un año. Entre las causas más frecuentes de las muertes se señalan la infección neonatal, la neumonía, la enfermedad de membrana hialina y el nacimiento prematuro. Igualmente se reporta una mortalidad materna de 756 casos, equivalente a un incremento del 65,79% en comparación con el año anterior.
 
La mortalidad infantil se encuentra en 2016 en 18.6 fallecidos por cada 1.000 nacidos vivos, cifra que se traduce en un total de 10.500 niños muertos por año. Esta cifra está muy por encima del extremo superior del rango que el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia, UNICEF, estima para Siria, un país en guerra, de 15,4. Mientras que la mortalidad materna ascendió a 130 por cada 100.000, o sea, 750 madres fallecidas en 2016, según divulgó -previamente a las declaraciones de la ministra Antonieta Caporales- el exministro venezolano de sanidad, José Félix Oletta, datos que habían permanecido en silencio por órdenes de la dictadura de Caracas hasta el 19 de diciembre de 2016.
 
El índice de muertes de neonatos (niños por debajo de los veintiocho días de nacidos) se incrementó más de 100 veces en los centros de salud dirigidos por el Ministerio de Salud Pública. En un reciente informe dado a conocer por diputados de la Asamblea Nacional se pasó de 0,02% en el 2012 a una cifra que supera el 2% en el 2015, esperándose un incremento mayor al computarizar los datos de 2016, los que muestran inconsistencias dado el manejo casi oculto de estos parámetros.
       
         Año         Tasa de mortalidad infantil.
        2000      26,17 muertes/1.000 nacimientos
        2001      25,37 muertes/1.000 nacimientos
        2002      24,58 muertes/1.000 nacimientos
        2003      23.79 muertes/1.000 nacimientos
        2004      22.99 muertes/1.000 nacimientos
        2005      22.20 muertes/1.000 nacimientos
        2006      21.54 muertes/1.000 nacimientos
        2007      22.52 muertes/1.000 nacimientos
        2008      22.02 muertes/1.000 nacimientos
        2009      21.54 muertes/1.000 nacimientos 
        2010      21.07 muertes/1.000 nacimientos
        2011      20.62 muertes/1.000 nacimientos
        2012      20.18 muertes/1.000 nacimientos
        2013      19.75 muertes/1.000 nacimientos
        2014      19.33 muertes/1.000 nacimientos
    2016   18.60 muertes/1.000 nacimientos*

Tasa de Mortalidad infantil expresada por número de muertes en menores de un año
por cada mil nacidos vivos en Venezuela durante su etapa chavista. **

 
Estos datos permiten afirmar que Venezuela ocupa uno de los peores puestos en el continente americano en materia de salubridad, y en Suramérica muestra cifras similares a las de Paraguay, tan solo superada por Bolivia -el país suramericano con mayor número de muertes maternas y con una tasa de mortalidad infantil cercana a 40 por cada 1.000 nacidos vivos-, Surinam y Guyana.
 
Durante la etapa chavista, a pesar de la imagen que se ha pretendido dar al mundo sobre las bondades del socialismo del siglo XXI difundido por Chávez, la cifra de mortalidad infantil se mantuvo ente 20 y 30 por cada 1.000 nacidos vivos durante todo su mandato.
 
Según la Federación Médica Venezolana, los hospitales están funcionando con solo un 3% de los medicamentos e insumos necesarios. Por su parte, la Federación Farmacéutica Venezolana sostiene que la escasez de medicamentos llegaba a 85% en enero pasado, debido a lo cual se produce un cierre masivo de farmacias.
 
De igual forma la situación epidemiológica es extremadamente crítica si se considera que en 2016 hubo 29.263 casos de dengue, así como un aumento en los casos de malaria (paludismo) -enfermedad que llegó a ser erradicada en este país- con un total de 240.613, lo que representa un incremento del 76,4% respecto al año anterior. La difteria reapareció después de 24 años de erradicación. Hacia el cierre de 2016 hubo un aproximado de 400 casos con esta patología infecciosa altamente contagiosa entre niños, lo que representa el 80% de los casos de todo el continente; dicha patología es prevenible a través de inmunizaciones eficaces, lo que al parecer también ha fallado en el país a pesar de los informes del cumplimiento de sus programas de vacunación por encima de un 95% al cierre del 2016, lo que pone en duda la veracidad de los datos informados.
 
La infección por virus del zika tuvo expresión sintomática clásica en más de un millón de pacientes, lo que se estima pudiera estar cuadruplicado, dada la enorme cantidad de posibles casos con sintomatología poco definida (por un caso sintomático pueden aparecer tres sin expresión clínica definida). Al menos 61 niños nacieron con microcefalia (disminución del perímetro cefálico como consecuencia del poco desarrollo cerebral, daño que resulta irreversible) como consecuencia de la infección materna por zika. Autoridades sanitarias prevén que puedan reaparecer para el 2017, dado el deterioro de la salud preventiva en el país, enfermedades como fiebre amarilla, encefalitis equina venezolana y el virus del Nilo occidental.
 
En el Hospital Universitario Antonio Patricio de Alcalá, en Cumaná, durante el primer semestre de 2016 murieron más de cien niños pequeños. Según declaraciones del Dr. Luis Vegas, ex-jefe de maternidad, que todavía tenía acceso al registro epidemiológico de dicha institución, en septiembre fallecieron 36 de los 43 recién nacidos que fueron ingresados en cuidados intensivos.
 
La  desnutrición infantil también azota gravemente al país. La Fundación Bengoa para la Alimentación y Nutrición, mediante sus proyectos de investigación, determinó que entre 30% y 32% de los niños venezolanos presentan algún grado de desnutrición, es decir, 30 de cada 100 niños están desnutridos, lo que sumado a los que están en riesgo de desnutrirse puede ascender hasta un 40%. La desnutrición los predispone a las infecciones respiratorias y digestivas, toda vez que los nutrientes juegan un papel determinante en el funcionamiento del sistema inmune, y a largo plazo puede afectar la talla final de un niño y retardar el desarrollo de su pubertad.
 
Las estadísticas sobre los diversos indicadores de salud, y de manera particular los referentes a la mortalidad infantil en Venezuela, son difíciles de conseguir debido a que  el gobierno ya no las reporta periódicamente; de ahí las diferencias en los valores de la tasa de mortalidad infantil entre unas y otras fuentes, al parecer determinado por el grado de secretismo que intenta mantener el régimen, así como por la posibilidad de informar datos falsos.
 
Los médicos de los hospitales estatales, donde nacen la mayoría de los niños, con frecuencia son sancionados o amenazados con la pérdida del empleo por hacer públicos los datos. La reciente sustitución de la ministra de salud Antonieta Caporales es un ejemplo de la represión de regímenes dictatoriales, en los que los hombres de ciencia no son escuchados por los mandatarios, quienes se creen en plena posesión de toda autoridad como para manipularlos y destituirlos dado el caso de que muestren los verdaderos orígenes de los males de los sistemas de salubridad.
 
Recordemos los múltiples casos que han ocurrido en Cuba en este sentido, destacándose sobremanera el caso del Dr. Héctor Terry, quien se desempeñaba como viceministro de salud para Higiene y Epidemiología, en 1993, en la etapa del llamado período especial, cuando se desató en la isla una oleada considerable de casos de polineuropatía periférica y neuritis óptica. El Dr. Terry fue suspendido de sus cargos toda vez que sugiriera el factor nutricional de la población cubana como verdadera causa del desastre. O el de otra colega muy capaz, que llegó bien lejos desde su pequeña ciudad natal, pero al enfrentar las intromisiones del viejo comandante que ya no está fue marginada a un pequeño cargo de una municipalidad habanera, a pesar de su capacidad y dedicación.   
 
Por estos alarmantes resultados, y teniendo en consideración las cifras de dos de los indicadores que se consideran determinantes para la evaluación de un sistema de salud - mortalidad infantil y mortalidad materna- podrá inferirse que la salud de la nación suramericana pasa por la peor crisis de su historia -según algunos analistas los altos índices se remontan a los que existían hacia 1957-, lo que constituye un reflejo del acontecer político y social del país bajo las garras del chavismo y los estragos de un socialismo del siglo XXI en su variante de revolución bolivariana.
 
Estos datos se publicaron fríamente por unos pocos medios, que se limitaron a exponerlos sin analizar los motivos que han conducido a la otrora resplandeciente nación a este desastre de su salubridad. Solo se asociaron estos resultados con la pobreza y la ausencia de medicamentos indispensables, dejando a un lado la capacidad de los profesionales venezolanos, los que se supone deben velar por la salud y el bienestar de la población de esta nación.
 
Según las declaraciones de varios médicos colaboradores cubanos, a los que tuve la oportunidad de entrevistar recientemente por motivo del escrito publicado en este medio con el título Colaboradores médicos cubanos. La realidad de una “misión”, la preparación de muchos de los profesionales de la salud en la tierra de Bolívar no es la mejor, lo que he podido comprobar al haber trabajado como médico en Ecuador junto a noveles médicos venezolanos, los que tenían serios problemas para su desempeño; aunque lo asumían dejando a un lado cualquier implicación de naturaleza ética ante el peligro de cualquier error.
 
A esto se suma el éxodo de médicos que tiene lugar en la medida que la crisis económica y social del país se agudiza. Las instituciones hospitalarias se están quedando sin médicos. Una investigación realizada en la Universidad Simón Bolívar demuestra que en 2015 al menos 15.000 galenos salieron del país, lo que se ha incrementado considerablemente si se compara con la cifra de 2.000 que se fueron en 2009.
 
Implicaciones del castrismo en el deterioro y colapso total del sistema de salud venezolano[/b
 
Pero el problema de la salud venezolana no debe quedar limitado a la pobreza, falta de medicamentos e insumos, incapacidad profesional y migración de médicos venezolanos; sino que dado el protagonismo que se le ha dado a los miles de médicos cubanos que durante varios años han permanecido en territorio venezolano, es válido cuestionarse entonces qué han estado haciendo durante tantos años de trabajo en este país como colaboradores, y a pesar de estas alarmantes cifras -las que son confiables al considerar las diversas fuentes serias consultadas para su confirmación y no aquellos medios que reprodujeron y mal interpretaron términos- se les sigue presentando como un “ejército de batas blancas” que hacen maravillas por el mundo. 
 
José Félix Oletta, ex-ministro de salud, ha precisado que el 80% de las muertes maternas son prevenibles mediante el control prenatal, y es justo en este punto en que los médicos cubanos -en su mayoría dedicados a trabajar a través de programas de medicina familiar en el contexto de la Atención Primaria de Salud, APS- han perdido el control, por cuanto, es a través de acciones desde este nivel de atención que se pueden identificar tempranamente aquellos factores de riesgo que pueden ser modificados en su mayoría con acciones médicas desde la APS, lo que es aplicable al cuidado de los infantes durante su primer año de vida, etapa crucial, dada la susceptibilidad a enfermedades infecciosas y nutricionales igualmente prevenibles y curables cuando se diagnostican y tratan adecuadamente.
 
Tal vez no se conozca abiertamente que el sistema de salud cubano manipulado por el régimen comunista de la isla capacitó durante varios meses a especialistas en medicina general integral, y a una considerable cantidad de médicos recién graduados no especializados, a los que ha enviado a las llamadas misiones o colaboraciones como oftalmólogos, neonatólogos, imagenólogos (especialistas en radiología) gastroenterólogos, intensivistas y fisiatras.
 
Es de esperar que los conocimientos y habilidades que normalmente requieren para su desarrollo entre tres o cuatros años, además de vencer un riguroso examen teórico-práctico y la presentación de un trabajo de investigación o tesis, con lo que finalmente se obtiene el título de especialista de primer grado en determinada rama de la medicina, no puedan lograrse mediante cursos y entrenamientos de solo tres meses -lo que afirmo con conocimiento de causa dada mi participación como pedagogo por más de veinte años en la formación de cientos de médicos-, algo que además se hace de manera masiva y con la rapidez extrema para poder cumplir con las cifras de médicos a enviar en condición de “cooperantes”, lo que aporta actualmente la mayor entrada de divisas  a un país que hace años está en quiebra y sumergido en las profundidades del abismo. 
 
Según las declaraciones de altos funcionarios del Ministerio de Salud de Cuba, las que han sido reconocidas y publicadas por medios oficialistas de la isla, la exportación de servicios técnicos, y de manera particular de los profesionales, es la principal fuente de ingresos de Cuba en este momento, con una media anual de 6.000 millones de dólares.
 
De igual forma se sabe, aunque sobre este aspecto apenas se dice nada, que los profesionales cubanos solo reciben un 30% de lo que se les paga por los gobiernos en cuyos países colaboran, cifra que varía en dependencia del país, pero como promedio, de manera general, es solo un 30%.
 
Tampoco se conoce acerca de los reportes que tienen que hacer los galenos cubanos, en los que se ven obligados a declarar datos falsos para justificar su presencia misionera en las intrincadas localidades del territorio venezolano. En sus hojas de cargo -documento donde se refleja el número de casos atendidos, datos personales del paciente como nombre, edad y sexo, diagnóstico presuntivo y la conducta asumida- deben poner nombres y datos imaginarios para lograr cumplir con los requerimientos de consultas diarias, además de las acciones de salud como charlas educativas, conversatorios con adolescentes y miembros de la tercera edad, entre otras acciones, las que en su mayoría resultan falsas.
 
De igual modo han de indicar estudios complementarios (análisis de sangre, ecografías,  radiografías, estudios urinarios y de heces fecales, etc.) por los que el gobierno cubano, en pleno acuerdo con el régimen chapista, también obtiene ganancias. Estos estudios en gran medida se hacen sin criterio de realización, lo que supone un gasto indiscriminado de reactivos y equipos que lamentablemente muchas veces faltan en Cuba, donde su población recibe atención “gratuita”, pero a expensas de lo que no es enviado a otras naciones.   
 
El estado precario de la salud en Venezuela - donde cada día  mueren un promedio de 28 niños, y que es atribuido a la falta de alimentos y medicinas- es multifactorial, y va más allá de la ausencia de medicamentos básicos y de insumos. La preparación científica de aquellos responsabilizados con el cuidado del hombre y la preservación de su salud es pésima -toda regla tiene su excepción, y como es lógico en medio de la mediocridad y de la inexperiencia han trabajado algunos galenos de excelentes condiciones científicas-, lo que contradice la imagen que se suele presentar ante el mundo de aquellos que han estado ocupando un protagonismo que no merecen.
 
Aquí están los resultados. Las cifras reportadas por la ministra de salud venezolana recién expulsada de su cargo, y suspendida de sus funciones por decir la verdad, son una realidad, lo que pone en descrédito esa imagen que la propaganda castrista intenta preservar; aunque en países como Honduras, Ecuador y Perú, sus profesionales de la medicina rechazan la intromisión de médicos cubanos, y Brasil los ha asumido de forma masiva, pero los obligó a cursar estudios de especialización para ejercer, con lo que pusieron en evidencia sus dudas respecto a su formación y a su capacidad.
 
El régimen de La Habana y su sistema de salud están directamente involucrados en este fenómeno, por cuanto de manera premeditada han vendido una imagen distorsionada de los profesionales cubanos que son lanzados sin ser especialistas en determinadas materias a ejercerlas, a lo que se suma que han de asumir responsabilidades mayores a solo unos meses de haberse graduado. También hubo etapas en que se enviaron cientos de estudiantes a cursar su último año de la carrera a Venezuela, donde ejercieron como internos (categoría que se recibe en el sexto año de la carrera), aun sin haber completado su formación académica, por lo que sin experiencia alguna deben asumir ciertas conductas y realizar determinados procederes.
 
El fenómeno de la colaboración médica masiva en Venezuela comenzó con la llegada al poder de Hugo Chávez. Hasta el presente han pasado por esa nación suramericana miles de médicos cubanos, muchos de ellos con una permanencia de hasta cinco años, y otros con segundas y terceras “misiones”, a las que llegaron no solo médicos, sino enfermeros, técnicos, fisioterapeutas y pedagogos.
 
Se ha mantenido un contingente formado por alrededor de 30.000 profesionales de la salud, de los cuales, en el pasado año 2016 se acogieron 1.663 al programa Parole para médicos cubanos, y hasta agosto de 2015 habían desertado por diversas vías alrededor de 1000, cifra que se ha incrementado ante el éxodo por la incertidumbre desde el restablecimiento de las relaciones Cuba-EEUU. Cerca de 800 entraron irregularmente en Colombia hacia el final de 2015, donde permanecieron en espera de un visado a Estados Unidos, y en estos convulsos meses a los colaboradores cubanos que continúan en Venezuela se les ha dado la orden de permanecer “resistiendo” hasta el último momento; aunque sus vidas cada vez corren más peligro.
 
El deprimente estado de deterioro de la salud en Venezuela no debe asociarse solo con la pobreza extrema a la que se ha llegado como consecuencia del régimen comunista chavista que se deshace cada día; sino a la calidad de los servicios de esta rama, en la que los médicos cubanos están responsabilizados. Y más que ellos, el régimen castrista, que tendrá que responder ante organismos como la Organización Panamericana de la Salud (OPS), y la Organización Mundial de la Salud (OMS), que deberán saber de las serias implicaciones éticas del castrismo al lanzar a sus médicos sin la calificación requerida, cual “misioneros” ante el mundo, por tal de obtener las ganancias que garantizan su subsistencia.
 
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* Este dato de 2016 añadido al final y destacado intencionalmente es el más reciente aportado en las declaraciones de la ex-ministra de salud Antonieta Caporales en mayo de 2017, cuyo valor pudiera ser diferente, toda vez que el procesamiento de la información estadística se basa en reportes enviados desde municipalidades y dependencias, los que pudieran estar alterados con la finalidad de atenuar el desastre sanitario de la nación. Se estima que en realidad la mortalidad infantil del 2016 es muy superior a esta cifra. No aparece reflejada la correspondiente al 2015 por no haber tenido fuentes confiables, por cuanto los reportes para este año se referían a por cientos respecto a años anteriores, omitiéndose el valor numérico puro por cada 1.000 nacidos vivos.
 
** Fuente: CIA World Factbook, aclarando que dicha información es correcta hasta enero de 2015. Publicado en www.indexmundi.com.
 
 


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Mayo 19, 2017, 10:52:51 am por Dr. Alberto Roteta Dorado en Temas Martianos.

                 JOSÉ MARTÍ, EL HOMBRE QUE AMÓ A LA PATRIA DE LINCOLN. Segunda parte.
                                     Dr. Alberto Roteta Dorado, Naples, Estados Unidos


Su producción literaria y periodística en los Estados Unidos
 
No solo su oratoria fue fecunda en territorio norteamericano. Sus numerosos ensayos sobre diferentes temas y figuras de Norteamérica le ofrecen a su obra un privilegiado lugar en las letras hispanoamericanas.
 
Su ensayo Nuestra América, publicado en 1891, constituye una lección de lo que es el sentido de una identidad verdadera, exenta de adornos y concepciones triviales de una superficial y exótica americanización. La enseñanza de Nuestra América va más allá de lo que somos capaces de asimilar. Martí se nos presenta en su plenitud de creador y acude a todos los recursos expresivos, no solo en el marco del análisis político y social de un continente, sino desde el punto de vista formal, al explotar al máximo las concepciones estilísticas del ensayo como género. Desde el llamado inicial para conocernos con prontitud: “Los pueblos que no se conocen han de darse prisa para conocerse, como quienes van a pelear juntos”, hasta la célebre frase tan difundida con exceso en nuestros tiempos: “trincheras de ideas valen más que trincheras de piedras”, utilizada de manera premeditada y desconociendo su real significado, se vislumbra esa percepción cuasi mística de una necesidad de unión continental y de un despertar de conciencia unitaria.
 
Dicho ensayo fue publicado por primera vez en la Revista Ilustrada, en Nueva York, recién concluida la Conferencia Internacional Americana y las reuniones de la Comisión Monetaria, a manera de síntesis de las ideas dispersas en las crónicas sobre la Conferencia, en el Informe sobre los resultados de la Comisión y en otros escritos como el discurso pronunciado en la Sociedad Literaria Hispano-Americana de Nueva York, el 12 de diciembre de 1889, ante los delegados latinoamericanos a la Conferencia, conocido como Madre América.
 
En esta etapa norteamericana (1880-1895), además del citado ensayo, Martí escribió sobre la temática latinoamericana: Respeto de nuestra América (1883), Mente latina (1884), Las guerras civiles en Sudamérica (1894) y Madre América (1889), este último considerado también como una de sus más grandes intervenciones en tierras de Norteamérica.
 
En su carta dirigida a Gonzalo de Quesada y Aróstegui, fechada el primero de abril de 1895, conocida como testamento literario, Martí recomendó cierto orden en su papelería para posibles tomos a publicar, dando prioridad a su producción en los Estados Unidos. El orden es el siguiente: I. Norteamericanos, II. Norteamericanos, III. Hispanoamericanos, IV. Escenas Norteamericanas, V. Libros de América, VI. Letras, Educación y Pintura; lo que ha sido respetado, hasta donde ha sido posible, en las diversas ediciones de sus obras; pero llama poderosamente la atención que insistiera en un grupo de personalidades de esta nación, entre las que destacó en primer lugar al filósofo, poeta y ensayista Ralph Waldo Emerson, mencionando además a Cooper, Phillips, Grant, Sheridan y Whitman.
 
Veneró a Ralph Waldo Emerson, a quien dedicó uno de sus más ejemplares ensayos, con una prosa envidiable y un estilo inigualable hasta nuestros días. Martí destacó el aspecto creador de Emerson a partir de una concepción inicial del proceso, que luego se transforma en virtud de una ideación, para culminar en la expresión de la idea, idea devenida, cual experiencia mística. Como trasfondo sustentador de todo el proceso creacional está la naturaleza y la divinidad expresada en ella, lo que recuerda en cierta medida el carácter panteísta de la filosofía martiana; no obstante, Emerson está considerado como un trascendentalista de los primeros, junto al predicador Theodore Parker, el pedagogo Bronson Alcott y el escritor y naturalista Henry David Thoreau, a los que también se refirió Martí.
 
Por la lectura y análisis de este ensayo sabemos que Martí se identificó con las enseñanzas del legendario filósofo, poeta y ensayista norteamericano, y por lo tanto, con esta corriente filosófica. El colosal ensayo dedicado a Emerson y el breve, aunque de gran valor histórico y filosófico que dedica a la muerte del también trascendentalista Bronson Alcott, constituyen testimonios convincentes en este sentido.
 
De este último artículo citado es la siguiente idea, en la que podemos encontrar su conocimiento acerca del movimiento trascendentalista: “Escribió ideas que parecen luces en aquel histórico Dial, donde la filosofía trascendental quedó más bella cuando él la dotó -refiriéndose a Alcott-, con sus Versículos Orféicos; al filósofo ilustre entre los trascendentalistas, que quisieron conformar los accidentes del mundo a su esencia, el hombre al Universo y la vida a su fin”.
 
La frase final del siguiente fragmento del ensayo dedicado a Emerson nos ofrece, a modo de resumen, el sentido de la grandeza de Emerson, según la valoración martiana: “No obedeció a ningún sistema, lo que le parecía acto de ciego y de ciervo; ni creó ninguno, lo que le parecía acto de mente flaca, baja y envidiosa. Se sumergió en la naturaleza, y surgió de ella radiante. Se sintió hombre, y Dios, por serlo. Dijo lo que vio; y donde no pudo ver, no dijo. Reveló lo que percibió, y veneró lo que no podía percibir. Miró con ojos propios en el Universo y habló un lenguaje propio. Fue creador, por no querer serlo. Sintió gozos divinos, y vivió en comercios deleitosos y celestiales. Conoció la dulzura inefable del éxtasis. Ni alquiló su mente, ni su lengua, ni su conciencia. De él, como de un astro, surgía luz. En él fue enteramente digno el ser humano”.
 
El 17 de mayo de 1887 Martí publicó en El Partido Liberal de México el conocido escrito dedicado al poeta Walt Whitman, y un mes más tarde, el 26 de junio del propio año en el periódico La Nación, de Buenos Aires. José Martí hizo una valoración de aspectos esenciales del contenido de la obra del gran poeta norteamericano. Trató de llamar la atención de sus lectores sobre la sutil diferencia entre lo lírico personal y el yo real del poeta y en este sentido señala: “así parece Whitman con su persona natural, con su naturaleza sin freno  en original energía”, y también describe  al “hombre padre, nervudo y angélico”.
 
El poeta norteamericano es enjuiciado desde diversas aristas por Martí. Se refirió a una multitud de intelectuales y críticos  norteamericanos que por diversas causas, pero sobre todo por incomprensión, no apreciaron en su medida la obra de Walt Whitman, al extremo de llegar a prohibir su libro Hojas de hierbas, el que Martí consideró poseedor de un conocimiento a la altura de  “los libros sagrados de la antigüedad por su profético lenguaje y robusta poesía”.
 
He dejado para el final, y no por ser precisamente lo menos importante, sino por el contrario, dada su trascendencia, y por lo que más se conoce a Martí, junto a sus Versos Sencillos. Me refiero a La Edad de Oro, esa revista, cuyos únicos cuatro números contribuyeron a realzar la ya ganada universalidad del héroe cubano. Cuando José Martí publica el primer número de su revista para los niños, en el mes de julio de 1889, en la ciudad de Nueva York, ya había tenido varias experiencias como maestro,  primero al ser nombrado en Guatemala, en 1877, profesor de la escuela normal en la cátedra de Literatura y catedrático de literatura francesa, inglesa, italiana y alemana, así como de Historia de la Filosofía en la Universidad, y cuatro años más tarde, al ejercer el magisterio en Venezuela, en los colegios Santa María, y en el Villegas, donde dio clases de gramática francesa y literatura, y literatura y oratoria, respectivamente, en 1881. Tal vez estas incursiones en la enseñanza para niños y jóvenes contribuyeran a que la revista, devenida en libro, sea no solo el texto que le permitió a Martí “conversar una vez al mes, como buenos amigos, con los caballeros del mañana”, sino la oportunidad de motivar el interés por la lectura, por cultivar la inteligencia y por ofrecer a través de la fábula, del poema o del relato, valores éticos y morales. De cualquier modo siempre despertar, como la aurora, “la esposa hermosísima del Sol”, que “se levanta más temprano que él para cerciorarse por sí misma de que todo está preparado, de que nada falta y de que el señor puede salir”; como diría el poeta, narrador y ensayista mexicano Manuel Gutiérrez Nájera (1859-1895), al comparar el alba con las páginas albas de la revista martiana.
 
Para Gutiérrez Nájera: “El trabajo que en él se emprende y cumple es el trabajo del alba: despertar. Pero despertar suavemente; despertar besando…como ella”. Nada más cercano a la idea del alba, que precede aún a la salida del Sol, de la encarnación de la Divinidad, adorado desde tiempos inmemoriales a través de cultos solares, y los instantes previos a su aparición por el oriente, -de donde surge la luz-, son tan sagrados como la aparición misma del venerado astro. Así, los niños y jóvenes que estudien La edad de Oro, irán despertando gradualmente lo que está de manera potencial en ellos, todas las cualidades y nobles virtudes que los harán hombres de bien en el futuro. La Edad de Oro, es pues, nuestro sol, con su aurora que le precede, y que prepara su advenimiento para que pueda brillar y despertarnos.
 
En sus páginas se destacan ensayos como: Las Ruinas Indias, El Padre Las Casas, Tres héroes, La historia del hombre contada por sus casas, Músicos, poetas y pintores, y de manera particular, dado su profundidad y estilo impecable, Un paseo por la tierra de los anamitas, los que pueden ser considerados verdaderos paradigmas de este género -a pesar de que fueran dirigidos al público infantil-, no solo en lo formal o estilístico, sino como muestra de una vastedad cultural más allá de cualquier posible pretensión, y de una erudición inigualable, de la que hacía un derroche, lo mismo al describir los detalles constructivos de los antiguos palacetes, de la torre Eiffel o de las viviendas indígenas primitivas, que al abordar las características del teatro vietnamita y la utilización de los instrumentos musicales típicos del lejano oriente, que al referirse a los últimos avances de su tiempo en el campo de la ciencia, la literatura, la pintura y la música.
 
No es posible hacer un análisis de toda su creación en los Estados Unidos, por lo que quedarán siempre aspectos de su obra pendientes de abordar. Su poesía también adquirió dimensiones de carácter universal con la publicación del conjunto de poemas que conforman sus libros Ismaelillo y Versos Sencillos, lo que por su importancia nos daría para otro escrito de este tipo.
 
El periódico Patria que mantuvo desde su primera edición en 1892 hasta su muerte en 1895 -aunque continuó en activo hasta 1898 con la publicación del número 522- constituye otro ejemplo de su labor en este país. Desde las páginas del modesto periódico sostenido gracias a las contribuciones de los emigrados cubanos José Martí mantuvo el aliento de aquellos que permanecieron en el exilio, siendo determinante para la labor del Partido Revolucionario Cubano. 
 
                                         

Es justamente en suelo norteamericano donde se aprueban las “Resoluciones tomadas por la emigración cubana de Tampa”, consideradas como el preámbulo a las Bases del Partido Revolucionario Cubano, fundado por Martí, documento necesario en el que el maestro da muestras de su habilidad en lo estratégico. Pero aún más, sus capítulos y acápites están matizados de una enseñanza donde se percibe lo filosófico como trasfondo de cada sentencia, de cada propuesta y de cada cláusula, lo que le aproxima a Montesquieu, la figura más prominente de la filosofía política dentro del Iluminismo Francés.
 
A modo de epílogo
 
Haber vivido en “las entrañas del monstruo” al parecer fue verdaderamente inspirador para José Martí, lo que no destacan los medios oficialistas cubanos empeñados en hacer prevalecer absurdas ideas que han acomodado a su conveniencia. Esta  muestra de su quehacer en tierras del “norte revuelto y brutal” son una prueba más que convincente para demostrar que la inmensa mayoría de sus ensayos, discursos y escritos periodísticos, fueron escritos en esta tierra que lo acogió, y le permitió ser reconocido como una de las figuras más influyentes de su tiempo, tanto en el terreno social y político, como en lo literario y lo filosófico. Aquí pasó la mayor parte de su vida, y lejos de haberse sentido deprimido, decepcionado y eclipsado, encontró el medio que le inspirara para entregarnos sus enseñanzas, llevadas a un nivel de perfección y a tan elevado sentido de profundidad como pocos en el mundo de las letras hispanoamericanas han podido hacerlo.
 
Que se refirió a un norte revuelto y brutal, a un monstruo, y a un sentido expansionista, es cierto: ocultarlo sería caer en el mismo plano de los comunistas cubanos; pero hacer una exaltación más allá del tiempo y lugar, esto es, sacarlo de su contextualidad histórica, constituye una tergiversación de la bendita enseñanza del Apóstol, lo que han estado haciendo aquellos que adueñándose de la palabra del más genuino de los cubanos de todos los tiempos le han manipulado, y lo peor, presentan esa imagen ante el mundo como si fuera verdadera. Recordemos que expresó en su escrito Vindicación de Cuba que amaba a la patria de Lincoln, lo que el régimen mantiene en silencio, por cuanto contradice por completo la tan difundida idea del monstruo.

Solo un estudio profundo que nos conduzca al análisis detallado, y a la exégesis deliberada de su extraordinaria obra, nos permitirá enfrentarnos, cual apologetas de estos modernos tiempos, en defensa de aquel, que según diría la poetisa y pedagoga chilena Gabriela Mistral, es el hombre más puro de la raza. 
 
Este ensayo ha sido escrito especialmente para el sitio Cubanálisis que dirige el destacado escritor y político Eugenio Yáñez, cuya opinión del escrito reproducimos a continuación:

"Ahora si pude revisarlo con calma. Para decirlo con una sola palabra, este ensayo tuyo me parece, sencillamente, lapidario. Es un texto fundamental para conocer a Martí, y no solamente para los cubanos dentro de Cuba. Estoy seguro que muchos cubanos en EEUU y en todos los países donde, desgraciadamente, andan regados, no saben muchísimas cosas de las que expones en este maravilloso texto. Hay que pensar alguna manera para que esto se pueda enviar a Cuba (memorias flash, cualquier técnica moderna) para que lo puedan leer muchos allá".

http://www.cubanalisis.com/ART%C3%8DCULOS/ROTETA%20DELGADO%20-%20JOS%C3%89%20MART%C3%8D%20EL%20HOMBRE%20QUE%20AM%C3%93%20A%20LA%20PATRIA....htm

 


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Mayo 19, 2017, 10:24:25 am por Dr. Alberto Roteta Dorado en Temas Martianos.

                              JOSÉ MARTÍ, EL HOMBRE QUE AMÓ A LA PATRIA DE LINCOLN
                                     Dr. Alberto Roteta Dorado, Naples, Estados Unidos


Decir una vez más que no fue un socialista sería caer en la fórmula reiterativa que pretende salvarlo de las garras de los verdaderos monstruos, aquellos que en su afán de apoderarse de su colosal imagen quisieron presentarlo cual sagrado talismán de las doctrinas proclamadas por Marx, continuadas por Lenin y asumidas en Cuba por Fidel Castro. Ya sabemos que no lo fue, y de haber sido un socialista, tendríamos que reconocerlo y aceptarlo ante la excelsitud de su obra en pos de la amada patria; pero tenemos suficientes elementos para refutar cualquier intento de aproximación a las tendencias socialistas, y aun más, tenemos la evidencia escrita de que no solo estuvo al margen de este sistema; sino que se pronunció contra él.
 
Su valoración sobre un texto de Herbert Spencer llamado La esclavitud futura -haciendo mención al socialismo-, el cual forma parte de un grupo de ensayos que el famoso teórico social inglés publicara con el título El individuo contra el estado, en 1884, ha sido determinante para conocer la valoración que el Apóstol cubano José Martí hiciera sobre esta tendencia sociopolítica.
 
“Herbert Spencer quiere enseñar cómo se va, por la excesiva protección a los pobres, a un estado socialista que sería a poco un estado corrompido, y luego un estado tiránico”, escribió Martí -cuyo aniversario de su caída en combate recordaremos este 19 de mayo- hacia el final del siglo XIX, cuando aun no se había extendido como sistema dominante por parte de Europa y Asia. Desde su tiempo fue capaz de predecir con aguda mirada profética los peligros del gran mal de la humanidad para el siglo venidero. 
 
También en su valoración supo ahondar con certeza, y penetrar en las profundidades de la esencia del sistema que luego adquiriría dimensiones inusitadas: “Todo el poder que iría adquiriendo la casta de funcionarios, ligados por la necesidad de mantenerse en una ocupación privilegiada y pingüe, lo iría perdiendo el pueblo, que no tiene las mismas razones de complicidad en esperanzas y provechos, para hacer frente a los funcionarios enlazados por intereses comunes. Como todas las necesidades públicas vendrían a ser satisfechas por el Estado, adquirirían los funcionarios entonces la influencia enorme que naturalmente viene a los que distribuyen algún derecho o beneficio. El hombre que quiere ahora que el Estado cuide de él para no tener que cuidar él de sí, tendría que trabajar entonces en la medida, por el tiempo y en la labor que plugiese al Estado asignarle, puesto que a éste, sobre quien caerían todos los deberes, se darían naturalmente todas las facultades necesarias para recabar los medios de cumplir aquéllos”.
 
Con estos elementos -y muchos más que se pueden encontrar dispersos en su inmensa y extensa obra- no hay posibilidad de declararlo aliado y defensor de aquel sistema, que según su propia caracterización, es un estado tiránico y corrupto, por lo que los comunistas cubanos encabezados por el dictador Fidel Castro -recordemos que desde muy joven lo había invocado durante su autodefensa del juicio por el asalto al cuartel Moncada con pretensiones de relacionar las ideas independentistas martianas con su afán de protagonismo encubierto en su rebeldía emancipadora- tuvieron que acudir a otros recursos en su intento de aproximar al ejemplar héroe de Dos Ríos con el líder de la nueva revolución cubana y con el proceso transformador que se iniciaba en toda la nación.
 
El “antiimperialismo” martiano
 
El infinito odio del tirano Fidel Castro hacia los Estados Unidos -ya no solo hacia sus gobiernos, líderes, mandatarios y políticos; sino a todo lo relacionado con el “enemigo del norte”, incluida la forma de vestir, el tipo de música, su literatura, etc.- hizo que se adueñara de algunas frases escritas y pronunciadas por José Martí, las que hacen referencia a ciertas imperfecciones del sistema político estadounidense en el tiempo en que Martí vivió en esta nación, y que como periodista ejemplar y fiel cronista de su tiempo supo criticar de manera imparcial, como lo hiciera también con el socialismo que describió Spencer en su libro. 
 
Quizás la frase que se ha llegado a estereotipar con mayor énfasis es la que aparece en la famosa carta inconclusa que Martí dirigió a su amigo Manuel Mercado, conocida como Testamento Político. Aquí el autor de Versos Libres dice textualmente: “Viví en el monstruo, y le conozco las entrañas”, lo que ha sido manipulado por los teóricos socialistas cubanos, quienes sacaron la frase de su contexto histórico -el más grave error que se puede cometer al hacer cualquier análisis exegético de un texto- para prolongar ese “monstruo” por más de un siglo y hacerlo coincidir con los sucesos del presente, una vez sacado de la contextualidad, con la caracterización que hiciera el Apóstol en 1895.
 
En primer lugar hemos de analizar el por qué José Martí se refirió al gobierno norteamericano de su tiempo de esa manera. En la propia carta explica que Eugenio Bryson, corresponsal del Herald, le contó acerca de un sindicato yanqui “con garantía de las aduanas, harto empeñadas con los rapaces bancos españoles, para que quede asidero a los del Norte; -incapacitado afortunadamente, por su entrabada y compleja constitución política, para emprender o apoyar la idea como obra de gobierno”-. Pero lo más extraordinario del documento es que el propio reportero le confesó que durante sus conversaciones con Martínez Campos, supo las determinaciones del gobierno español para entenderse con los Estados Unidos “a rendir la Isla a los cubanos”. De ahí la idea del monstruo, si es que sabemos lo que significaba para el héroe cubano la libertad de su patria, por la que se inmoló en gesto emancipador al inicio de la contienda del noventa y cinco, hará justamente este 19 de mayo ciento veintidós años.
 
De igual modo, refiriéndose a las declaraciones del citado cronista escribió: “me habla de la actividad anexionista, menos temible por la poca realidad de los aspirantes, de la especie curial, sin cintura ni creación, que por disfraz cómodo de su complacencia o sumisión a España, le pide sin fe la autonomía de Cuba, contenta sólo de que haya un amo, yanqui o español, que les mantenga, o les cree, en premio de oficios de celestinos, la posición de prohombres, desdeñosos de la masa pujante, -la masa mestiza, hábil y  conmovedora, del país,- la masa inteligente y creadora de blancos y de negros”.
 
Por supuesto que los encargados de tergiversar la enseñanza del más extraordinario de los cubanos tomaron la frase -que ya alcanzó la celebridad entresacada de su realidad- y omitieron los verdaderos motivos por los que Martí, con una justificada preocupación ante el peligro inminente de posibilidades de anexionismo, se pronunciara contra lo que consideró “la anexión de los pueblos de nuestra América”, como también habló de un “Norte revuelto y brutal que los desprecia”, haciendo mención a las naciones de “Nuestra América”-.
 
Su firmeza política y sus ansias de ver a su patria libre del colonialismo español, pero no dependiendo para su desarrollo de otras naciones, en este caso Estados Unidos, le llevaron a pronunciarse contra aquellos que en su tiempo fueron partidarios de un anexionismo. La consulta del documento Vindicación de Cuba, publicado por The Evening Post, de Nueva York, en 1889, nos permitirá conocer los detalles de su postura política en este sentido; pero no solo esto, sino que en sus páginas escribió: Amamos a la patria de Lincoln, tanto como tememos a la patria de Cutting”, lo que al parecer desconoce el oficialismo cubano, que guarda silencio de esta primera parte de la frase y en cambio sobredimensiona la idea de haber vivido en el monstruo.[/b]
 
Del Testamento Político es también la idea martiana de ofrecer su vida con ánimo de “impedir a tiempo con la independencia de Cuba que se extiendan por las Antillas los Estados Unidos y caigan, con esa fuerza más, sobre nuestras tierras de América”, lo que de manera aislada -como en el caso de la anterior frase analizada-, y dejando a un lado el entorno histórico en el que Martí escribió este texto, también ha sido utilizada para inculcar lo que han visto más allá de una preocupación del patriota sin tacha ante el poder de una nación que se fortalecía, y daba pasos certeros para llegar a ser lo que hoy es Estados Unidos.
 
No obstante, e independientemente a esta idea que tanto se ha utilizado intencionalmente, y se ha tratado de imponer fuera de su contexto y adaptada a las actuales circunstancias, José Martí, además de haber escrito que amó a la patria de Lincoln, elogió a varios presidentes norteamericanos, dedicó sendos escritos que exaltan a importantes figuras de la ciencia, la religión, la historia, la filosofía y la política de esta nación, entre los que se destacan: Washington, de quien dijo: “no aprendía en pergaminos, sino en la vida, la política: rogaba en sus cartas, urgía en sus discursos, propagaba en sus viajes, miraba por la unión de los Estados como hubiera mirado por la de sus hijos”; Franklin, quien según Martí, sus defectos no podían “deslucir la majestad de su intelecto y la ternura y pureza con que amó a su patria” y “ponía su nombre, limpio de cola y polvos como su venerable cabellera, al pie de aquellas sabias misivas que con su amable influjo esclarecían en pro de la Constitución nueva los entendimientos, y se entraban como cariños por los corazones”, Webster, en quien “fue natural y constante lo grandioso” y Lincoln a quien llamó el leñador de ojos piadosos.

A esto jamás se hace referencia en Cuba ante el temor de que surja la duda y la incertidumbre en la generaciones de cubanos posteriores a 1959, los que crecieron bajo el adoctrinamiento de un José Martí que dejaba de ser Apóstol por la cercanía del calificativo a la idea de lo religioso, que proclamaron antiimperialista, y experimentaron poder situarlo en los cánones del socialismo, del ateísmo y del marxismo-leninismo, en lo que fracasaron ante las fuertes evidencias que demuestran lo contrario. 
 
La grandeza de su oratoria en tierras de Norteamérica
 
Justamente en las “entrañas del monstruo” escribió o dijo las más extraordinarias enseñanzas de su colosal obra. El veinte de diciembre de 1879 Martí embarcó desde Francia para Nueva York, a donde llegó el tres de enero de 1880. El día 24 del propio mes, a solo veintiún días de su llegada a territorio estadounidense tuvo lugar su primera intervención conocida como Lectura en Steck Hall, que días después apareció como Asuntos cubanos, siendo este su primer discurso -en realidad fue la lectura de un documento- en esta nación, y el primero de gran relevancia, el que más que un discurso es en sí, por su estilo, un notable ensayo.
 
Un público cubano heterogéneo llenaba Steck Hall y quedaba envuelto en la magia de la palabra del Apóstol. Jorge Mañach al comentar el contenido de su intervención precisó entre los temas tratados por Martí: “la evocación conmovedora de la guerra pasada, el contraste entre los cubanos mansos, los teóricos, los poderosos (…) y ellos, los emigrados que le escuchaban, los que habían preferido la labor modesta, llena de fuerza digna”.  La lectura en Steck Hall, además de su significado como discurso inspirador en un crucial momento de la historia de las luchas emancipadoras cubanas -ya había fracasado la gesta del sesenta y ocho-, posee pasajes de una belleza literaria sin igual en la historia de la oratoria cubana.  De igual forma acude al simbolismo, y lo hace a través de una serpiente y un águila en su búsqueda por lograr la unidad entre los emigrados, y para lograr la comprensión de los propósitos de una nueva contienda: “¡Antes de cejar en el empeño de hacer libre y próspera a la patria, se unirá el mar del Sur al mar del Norte, y nacerá una serpiente de un huevo de águila!”
 
De este primer documento leído por Martí públicamente en los Estados Unidos cito el siguiente fragmento que nos da la medida de la grandeza de su mensaje: “No a hacer destemplada gala de entusiasmo y consecuencia personales vengo, - sino a animar con la buena nueva la fe de los creyentes, a exaltar con el seguro raciocinio la vacilante energía de los que dudan, a despertar con voces de amor a los que -perezosos o cansados- duermen, a llamar al honor severamente a los que han desertado su bandera. Y no cuido del aliño de mi obra, breve y raquítica muestra de la que intento en beneficio de la patria- porque no tiene derecho a los refinamientos de la calma un lenguaje que no ha sabido conquistar aún para su pueblo la calma honrada y libre; ni debe el buen guerrero, en la hora del combate, curar de su belleza sino de ofrecer el pecho ancho, como escudo del patrio pabellón, a las espadas enemigas. Por más que este enemigo a quien  ahora combatimos, luche, más que con espadas, con puñales.”
 
Se sabe que entre 1887 y 1891, tanto en el Masonic Temple como en el Hardman Hall, ambos en la ciudad de Nueva York, José Martí, con su sabia palabra y su visión profética protagonizó las grandes reuniones, devenidas en sagrado culto para la evocación a aquellos que emprendieron el camino liberador en Cuba. A solo veinte años de la acción de Céspedes, la que marcara el inicio de la Gesta de los Diez Años, José Martí se dirigió a los cubanos emigrados en Nueva York, desde el  Masonic Temple y se refirió al “ardor inevitable del corazón” y a “las pasiones evocadas por el recuerdo y la presencia de nuestros héroes”.
 
Para José Martí,  la gesta independentista de 1868, a pesar de su fracasado fin, tuvo una connotación trascendente, y el gesto inicial de la contienda que protagonizara Céspedes,  un significado real y a la vez simbólico. Sus reiteradas intervenciones durante varios años en los Estados Unidos de América para recordar el 10 de octubre son una prueba irrefutable.
 
Esas “pasiones evocadas por el recuerdo y la presencia de nuestros héroes” adquirieron un  significado real y trascendente cada 10 de octubre en las reuniones, que no solo eran motivo para la evocación del histórico día, sino para el llamado coloquial que sirviera para la reunificación de los cubanos dispersos en el exilio con ansias libertadoras. José Martí en el citado discurso fue capaz de convocar a los cubanos de su tiempo al expresar: “Miente a sabiendas, o yerra por ignorancia o por poco conocimiento en la ciencia de los pueblos, o por flaqueza de la voluntad incapaz de las resoluciones que imponen a los ánimos viriles los casos extremos, el que propale que la revolución es algo más que una de las formas de la evolución, que llega a ser indispensable en las horas de hostilidad esencial, para que en el choque súbito se depuren y acomoden en condiciones definitivas de vida los factores opuestos que se desenvuelven en común”.
 
Pero su palabra encendida que provocaba en todos sensaciones indescriptibles -según el testimonio de aquellos que ya siendo muy ancianos narraron las proezas de su elocuencia ilimitada-  alcanzó su clímax en estas tierras con sus famosos discursos pronunciados en el Liceo Cubano de Tampa, Florida. El 26 de noviembre de 1891, en la conmemoración por el 27 de noviembre de 1871, fecha del fusilamiento de los estudiantes de medicina, el Apóstol cubano pronunció uno de sus más célebres discursos, el que ha pasado a la posteridad con el nombre de: Con todos, y para el bien de todos.
 
En este imprescindible discurso expresó que a Cuba se le ha de tomar como altar y no como pedestal, lo que presupone que se le tome para ofrendarle y no para levantarnos  sobre ella. Igualmente se refirió a la ley esencial que habría de cumplirse en aquella república anhelada por el héroe: Yo quiero que la ley primera de nuestra república sea el culto de los cubanos a la dignidad plena del hombre”, lo que en nuestros días lamentablemente resulta paradójico, y los que tergiversan su enseñanza lo omiten al ver el contraste entre las aspiraciones martianas y la realidad cubana del momento, por lo que se refugian en el supuesto carácter antiimperialista de su mensaje.
 
Se ha estado invocando continuamente a Martí a partir de ideas predeterminadas por los gestores del pensamiento cubano, se ha hecho un excesivo énfasis en el símil del monstruo, se le ha inculcado a las llamadas nuevas generaciones el dudoso concepto de un Martí antiimperialista, y se ha omitido esta frase tan aparentemente sencilla acerca de una dignidad plena en una república, cuya consumación ha sido siempre motivo de gran polémica, lo que Martí no pudo ver como realización, y por suerte, no alcanzó a verla en su fase de degradación comunista.
 
De cualquier modo, como diría también Martí en este discurso: “Para verdades trabajamos, y no para sueños”, y la verdad se acerca aunque lentamente, y al fin llegaremos a poner “la justicia tan alta como las palmas”, y “alrededor de la estrella, en la bandera nueva, esta fórmula del amor triunfante: Con todos, y para el bien de todos”.

                                       

Al siguiente día, en este mismo lugar pronunció el otro de sus discursos ejemplares de Norteamérica, Los Pinos Nuevos, en conmemoración del 27 de noviembre de 1871, fecha del fusilamiento de los estudiantes de medicina. Del contenido de dicho discurso también se suele entresacar alguna que otra frase; aunque la mayoría de las veces los “oradores” oficialistas sumidos en su total ignorancia de la obra del maestro,  y los “estudiosos” de la obra martiana tratando de favorecer siempre las propuestas del régimen, se limitan a citar el supuesto nombre del discurso para relacionarlo con los jóvenes del momento en su lucha revolucionaria y antiimperialista, o cualquier otra idea descabellada que vincule aparentemente al autor de Versos Libres con los sucesos del proceso socialista cubano.
 
Como ya expresé antes, cualquier frase aislada de su contexto puede ser manipulada. Téngase presente que el colosal cubano se refirió a verdaderos pinos que había visto durante su viaje de Nueva York a Tampa, ya casi en las cercanías de esta última localidad, lo que al parecer quedó grabado en su sensible mente y lo utilizó como símil para hacer referencia a los jóvenes que formaban parte de su auditorio, es decir, la comunidad de emigrados cubanos en Tampa, en su mayoría obreros, aunque con una cultura y sensibilidad artística que es destacada por Martí en estos discursos, lo que le permitía subir el sentido poético de su radiante palabra mediante imágenes, símbolos y símiles, de ahí la frase final de la alocución: “¡Eso somos nosotros: pinos nuevos!”, con lo que también se incluía en la multitud. En esta fecha Martí contaba con treinta y ocho años, la brevedad de su paso por la tierra quiso que siempre fuera joven; aunque ante la inmensidad de su grandeza nos parezca un hombre en la plenitud de su madurez.
 
Martí evocó sabiamente el trágico suceso del fusilamiento de los jóvenes cubanos, algo que lo marcara para siempre, lo que resumió con elevado sentido literario y filosófico en la expresión: “Por lo invisible de la vida corren magníficas leyes. Para sacudir al mundo, con el horror extremo de la inhumanidad  y la codicia que agobian a su patria, murieron, con la poesía de la niñez y el candor de la inocencia, a manos de la inhumanidad y la codicia”.
 
Se destacan igualmente sus discursos en la Sociedad Literaria Hispanoamericana de Nueva York, uno en la velada en honor de América Central, y otro dedicado a México; así como el que ofreciera en Cayo Hueso, el 25 de diciembre de 1891, en Duval-House de Madame Bolio, en los que alentó a los cubanos emigrados en pos de su reunificación para la reiniciación de la gesta independentista, y en los que destacara el rol regional de los pueblos de Latinoamérica.   
 
 (Continuará)

Este ensayo ha sido escrito especialmente para el sitio Cubanálisis que dirige el destacado escritor y político Eugenio Yañez, cuya opinión acerca de este trabajo reproducimos a continuación:

"Ahora si pude revisarlo con calma. Para decirlo con una sola palabra, este ensayo tuyo me parece, sencillamente, lapidario. Es un texto fundamental para conocer a Martí, y no solamente para los cubanos dentro de Cuba. Estoy seguro que muchos cubanos en EEUU y en todos los países donde, desgraciadamente, andan regados, no saben muchísimas cosas de las que expones en este maravilloso texto. Hay que pensar alguna manera para que esto se pueda enviar a Cuba (memorias flash, cualquier técnica moderna) para que lo puedan leer muchos allá".


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Mayo 15, 2017, 12:14:40 pm por Dr. Alberto Roteta Dorado en Temas filosóficos.

                             Conocimiento real y el pseudoconocimiento. ¿Cómo distinguirlos?
                                                         Por: Dr. Alberto Roteta Dorado.


                                       

Naples. Estados Unidos.- ¿Cómo podemos saber si el conocimiento que llega a nosotros es verdadero, original o primigenio, o sencillamente es una falsedad que algunos de manera inescrupulosa nos presentan de manera tergiversada y simplificada?

Mientras solo dispongamos del desarrollo de la mente como principio no tendremos la certeza de la autenticidad del conocimiento que recibimos. El desarrollo de la intuición creadora, el sexto de los principios humanos según la constitución septenaria del hombre, conocido en el esoterismo oriental como buddhi, es decir, la facultad que está por encima de la mente razonadora, y es la razón pura, que ejerce la discernidora facultad de la intuición, de discernimiento espiritual, y en última instancia, el alcance de la espiritualidad real a través de la expresión del principio átmico o espiritual propiamente dicho, esto es, el séptimo de los principios del hombre, nos permitirán percibir – algo que va más allá de la comprensión teórica- la autenticidad de lo estudiado.
 
Cuestionarnos si lo que estudiamos es cierto o no, o si procede de fuentes genuinas verdaderamente confiables, sin duda, tiene un efecto benéfico, y lejos de crear conflictos en los círculos de intelectuales, asociaciones y sociedades en las que se estudian y debaten temas de naturaleza espiritual, resulta ser útil, por cuanto, la duda genera interrogantes que pueden conducirnos a nuevas especulaciones, de ahí la sentencia: el beneficio de la duda.
   
Dudar de lo que otros han dicho nos hace ser reflexivos y nos forma bajo la óptica del libre pensar, ese que no admite moldes y cánones, ni ideas preestablecidas como autoridad. Lamentablemente las palabras de ciertos estudiosos, escritores, comentaristas y líderes se toman como referencia, con lo que se convierten en autoridades. Nadie tiene la verdad en sí, aunque todos tenemos parte de esa verdad, aquella que podrá hacernos libres en mente y espíritu.
 
En nuestros días aparecen cada vez más líderes espiritualistas y representantes de “maestros” e “iniciados”, y otros que se autoproclaman maestros y mensajeros de lo divino, pero en realidad la mayoría de las veces resultan ser unos farsantes que divagan entre el acérrimo fanatismo, la histeria y la locura.

En el pasado hubo seres que se destacaron sobremanera por su grado de desenvolvimiento espiritual. Los ejemplos de Cristo y del Buda resultan ser los más universales dada la ejemplaridad de sus vidas y la genialidad de sus enseñanzas, lo que los hace verdaderos paradigmas de hombres perfectos, a tal punto de ser considerados dioses, poseedores de la sabiduría divina y de la verdad absoluta.

No obstante, hemos de reconocer la grandeza de otros que sin llegar a la excelsitud de estos dos seres, sin duda, también alcanzaron ciertos estados de conciencia que nos hacen aceptar sus enseñanzas como verdaderas.

La humildad es algo que distingue a todos aquellos que al parecer llegaron a estar autorealizados, esto es, que alcanzaron el mundo del espíritu, el nirvana, el paranishpana, o como quiera que se le llame. El no presentarse ante los hombres como iniciados en los misterios es otro elemento que resulta común entre los grandes seres que desde su nivel de plenitud espiritual y de conciencia autorealizada continúan auxiliando a los hombres y guiando a la humanidad en su evolución espiritual.
 
Los pasajes bíblicos en los que Jesucristo – de acuerdo a lo narrado por los evangelistas- dice ser el Hijo de Dios, el camino, la verdad y la vida, o que nadie va al padre sino es a través de él, tal vez puedan resultar contradictorios con esta idea, pero si analizamos el contexto histórico en el que Jesús desarrolló su ministerio se llegará a comprender la necesidad de sus palabras – suponiendo que en realidad las pronunciara él y no se tratara de una hiperexaltación de su figura por parte de sus discípulos directos, los que contaron, cada cual a su manera solo algunos aspectos de la vida del Redentor (beneficio de la duda)-, como prueba de su divinidad.

De cualquier modo no estamos en los tiempos de Jesús, el Buda, Sankara, Patanjali, Heráclito o Platón, y lo cierto es que continuamente se corre el peligro de que seres inescrupulosos nos presenten y ofrezcan un conocimiento cuya autenticidad resulta dudosa. Es necesario remitirnos a las fuentes originales, o al menos, a lo más cercano de la originalidad.
 
La lectura y la meditación reflexiva de las enseñanzas de los más importantes filósofos y místicos, quienes que a través del tiempo han contribuido a desarrollar el conocimiento del cual se sustenta el cultivo del intelecto del hombre, es determinante para poder distinguir entre lo real y lo falso. 

Dejemos a un lado aquellos libros que abordan en sus contenidos temas espirituales que se han convertido en best seller. El conocimiento genuino nunca se hace popular como para que sea adquirido por las multitudes ignorantes, esas a las que se refirió Heráclito como incapaces para percibir la palabra del Logos. No hay metafísica al alcance de todos, como ha pretendido vender una “escritora” que de modo simplón maneja el pensamiento de sus lectores. Basta de utilizar como pretexto para su enriquecimiento personal algunas enseñanzas del lejano oriente matizadas de ciertos aires de exotismo, y presentarlas como recomendaciones fabuladas para entretenimiento de las masas.

La sabiduría recóndita que ha permanecido bien resguardada a través de las edades no admite cursillos, catequesis, cursos básicos, o lecciones a distancia de manera virtual. Solo llega a una exigua minoría que la descubre tras un largo peregrinar vida tras vida.
 
“Cada uno a su oficio”, o se es sabio, erudito, místico y líder espiritual verdadero, o se es estudiante serio de estos temas, de lo contrario empecemos por cultivarnos sin grandes pretensiones y mantengámonos al margen de la excelsitud de lo incomprensible hasta tanto estemos preparados para percibir lo que más allá de la palabra se nos quiere enseñar.

           


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Mayo 15, 2017, 11:15:15 am por Dr. Alberto Roteta Dorado en Temas filosóficos.

                  El Movimiento que jamás cesa y sus expresiones relativas en la manifestación.
                                                  Por: Dr. Alberto Roteta Dorado.


                       

Naples. Estados Unidos.- El movimiento está presente como elemento o condición indispensable aún antes de la expresión de las cosas a través del proceso de la manifestación, esto es, antes del advenimiento a la existencia a través de la expresión en los mundos de la materialidad.

Sin el movimiento cesaría la existencia, aunque resulte paradójico, podemos no estar manifestados y sin embargo existir, existir como idea arquetípica que espera su hora para consumarse como acto.

En el acto propiamente dicho, es decir, en la concreción de la idea, el movimiento adquiere una connotación tal vez diferente desde el punto de vista perceptivo; por cuanto, con la manifestación tiene lugar un cambio cualitativo que le ofrece una diferencia perceptible en el orden sensorial.

De cualquier forma, el movimiento es una realidad innegable, aún cuando no seamos capaces de percibirlo en su real dimensión, cuyo significado trasciende las fronteras de la expresión a través de las formas, pues es uno de los dos modos elementales de Aquella Realidad Autoexistente por si misma.

Ser y No-Ser, Espacio y Movimiento, Raíz de la Conciencia y Raíz del Poder o como quiera que se les denomine, resultan elementos o símbolos primarios de Aquella Absolutidad que encuentra expresión en los mundos del existir de la manifestación como movimiento, movimiento que no deja jamás de ser una mera abstracción en los planos de la subjetividad; pero una realidad patente como condición indispensable para la puesta en marcha de todo lo existente. 

¿Es que acaso esa primaria vibración o sonido creacional capaz de originar la expresión de un universo pudiera ser otra cosa que no sea el movimiento? Aún cuando las respuestas pudieran ser diversas, todas llevarían a un punto común, a la idea de un accionar que pone en marcha todo lo que de manera precisa existe solo como idea; accionar que no es otra cosa que el movimiento, el Movimiento Abstracto y Absoluto; que aunque cambie de condición en la apariencia de la manifestación es y será siempre el mismo; por cuanto jamás cesa, ni aún durante las eónicas eternidades del reposo relativo o aparente de la no manifestación.

Si aceptamos el axioma hermético de como es abajo es arriba, el que traído a la contemporaneidad de nuestros tiempos resulta ser la idea del hombre como microcosmos, cual reflejo del macrocosmos, encontraríamos pues en el cuerpo humano la aplicación del movimiento como ley.
No hay estructura humana que permanezca en reposo: sístole y diástole cardíaca, contracción y relajación de esfínteres, el sueño y la vigilia, son tan solo tres muestras de polaridades, en las que aún, en la apariencia de la calma existe la actividad o movimiento como expresión en miniatura del gran movimiento intracósmico universal, el que adquiere la categoría de perpetuidad y que aún durante el ciclo de aparente reposo del universo no desaparece jamás.   

El movimiento permite la expresión en la manifestación. Todo acto que llega a consumarse concretamente lleva implícito una acción generada por el movimiento. El movimiento garantiza la sutil relación entre el Ser o la raíz esencial de la conciencia y el No-Ser o raíz elemental del poder

El proceso de Ideación Kósmica que tiene lugar en lo más recóndito del denominado Parabrahman, esto es, del Ser, quedaría incompleto sin la acción, es decir, sin el movimiento sutil que de manera perenne conduce los impulsos ideales del Ser hasta depositarlos en el No-Ser, su contrapartida, el llamado Mulaprakriti o esencia en sí de la naturaleza material de las cosas.

Luego, todo lo ideado tiene que se emanado desde el regazo del No-Ser, del lado pasivo o femenino de Aquella Realidad, lo que tiene lugar también en virtud del movimiento, por cuanto, se ha generado una acción que permitirá que toda idea logre expresión concreta.

Los términos el vacío, la nada y la no existencia, en nuestros tiempos han dejado de tener el significado que se les dio antes. No solo la ciencia ha garantizado una explicación demostrable acerca de la imposibilidad de la nada o del aparente vacío; sino que el pensamiento filosófico desde la especulación lógica y coherente niega las concepciones sobre el vacío. En su lugar ha preferido emplear el término y concepto del plenum intentando ofrecer  la idea de la imposibilidad de lo hueco, esto es, del vacío.

Si aceptamos los conceptos del vacío y de la nada, estamos aceptando también la idea de la no existencia, lo que resulta inadmisible. Desde el momento en que comprendemos y asimilamos el concepto  del Movimiento Incesante o Perpetuo bajo la óptica de una ley universal, ley tan real como las leyes de la física o de la química, estamos asimilando pues, la concepción de la imposibilidad de la no existencia y de la nada.

El movimiento incesante lleva implícito la imposibilidad de la no existencia. Existir o estar es una realidad para la filosofía y para la ciencia; realidad que solo puede ser fundamentada por la presencia oculta y misteriosa del movimiento.

Los antiguos filósofos griegos aportaron a la filosofía una cantidad inigualable de conceptos, leyes y categorías. Heráclito se refirió al movimiento incesante al introducir su teoría del devenir. Con profundidad y precisión no solo aportó como ninguno a la formulación conceptual del Logos; sino al concepto de movimiento, visto desde entonces como ley universal. Parménides consideró que no podía hablarse de la nada porque era inexistente; afirmó que todo existe; y si todo existe, el simple hecho de mencionar la nada trae implícita la idea de la real existencia de la nada.

Siglos más tarde Platón y Aristóteles sistematizaron con un orden racional y lógico el pensamiento filosófico y ofrecieron, cada cual a su forma, nuevos bríos a los conceptos sobre el movimiento. La teoría de las ideas de Platón, como colofón de la enseñanza metafísica de su tiempo, lleva implícita la idea del movimiento; por cuanto, toda idea correspondiente al contenido de la mente divina logra expresión en lo material a través del movimiento, del movimiento abstracto, no perceptible y recóndito; pero presente por la eternidad.

Aristóteles, un tanto más cercano a un orden práctico de las cosas, con su enseñanza del motor impulsor que genera toda acción, estaba dejando establecido el papel del movimiento en la puesta en marcha de todo lo existente.

Con un enorme salto en el tiempo, Hegel, el padre del Idealismo Alemán, nos ofreció un concepto muy revolucionario del Absoluto que incluye al movimiento como elemento inherente de dicha realidad. El concepto de Hegel es movimiento per se, es puro dinamismo, al mostrarnos el resultado final de la emanación del Absoluto como necesidad creacional que justifica su propia existencia. En Hegel la Absolutidad pierde su aparente estaticismo y abstracción, que tanto lo aparta de los hombres, para situarse en un peldaño más cercano al fruto de su ideación, que es verdadera creación.

En su sistema el absoluto es superación de la distinción entre sujeto y objeto, a medida que existe un sujeto existe también el objeto y a la inversa. El conocimiento y la autoconciencia, que todo es uno, surge con la certeza sensible, como conocimiento o conciencia inmediatos: «yo, éste, conoce esta cosa, aquí y ahora». Este conocimiento lo es sólo en apariencia y la certeza que aporta no es más que falsa certeza; su sino es convertirse en su contrario. El entendimiento, no obstante, logra unificar lo sensible, capaz como es de hallar lo que de sustancial y permanente hay en la percepción. Del reconocimiento de esta capacidad de organizar objetos nace la conciencia como autoconciencia y aparece la subjetividad. Este sujeto percibe que la «cosa en sí» y el conocimiento no son dos cosas distintas, sino que se vuelve consciente de que no hay objeto alguno no configurado por el pensamiento y no hay pensamiento que no esté inmerso en el objeto (en la naturaleza y en la historia), y de que no hay certeza alguna de nada que no esté mediado por la reflexión, lo que resulta un tanto abstracto, sin embargo,  Hegel, admite la idea de un proceso que se desarrolla gradualmente en el tiempo, no como concepto estático, sino, como "progresiva espiritualización de la materia". En este sentido expresó:

"Cuando el hombre recorre con el pensamiento los hechos de su vida, el fin podrá parecer muy limitado. Sin embargo, en él viene a concentrarse entero el decursus vitae. Así el contenido de la idea absoluta es también el desenvolvimiento entero de los momentos que tenemos ante nosotros hasta aquí".

De esta forma, lo ideado y emanado por la realidad no solo es parte de dicha realidad, sino la necesaria justificación de Aquella Existencia inconmensurable; pero una realidad dinámica, cuyo sutil movimiento ha posibilitado un devenir, esto es, una materialización inicialmente, para luego espiritualizarse de nuevo y reunirse al fin de un ciclo con su abstracta conciencia.

Cuando la erudita y mística rusa Helena Blavatsky resume en su Doctrina Secreta la idea de un Universo Eterno, precisa al propio tiempo, que sobre esa eternidad, hay ciclos establecidos para que de manera sistemática aparezcan de manera alternante infinidad de universos, lo que poéticamente refirió como "el abrir y cerrar de los ojos de la existencia por si misma", o aquel misterioso "flujo y reflujo regular de las mareas", conceptos que llevan implícito la existencia del movimiento que garantiza lo que en nuestros tiempos se ha llamado el ritmo cósmico del universo.

Manvántara y Pralaya, Manvántara y Pralaya, actividad y aparente reposo, manifestación y no manifestación, expansión y disolución, cíclicamente y en virtud de leyes divinas, la ley del movimiento incesante y la ley de la periodicidad, como aspectos inseparables que desde el misterio sutil,y sujetas a la lay de leyes, es decir, a la lay de retribución infaliblemente equitativa y de reajustes kármicos, expresan materialmente lo que ha sido ideado por la Absolutidad, para luego devolver a su origen, cual reencuentro con la Realidad que las ha emanado y traído a la existencia en la manifestación.

De esta forma podéis comprender que sin el movimiento no habría ciclos, no estaría presente el ritmo cósmico del Universo, sin ciclos el universo sería estático y ese estaticismo no tendría sentido, por cuanto, resultaría una negación de aquella ley a través de la cual, estamos expresados en el Universo, y nuestra expresión es una realidad innegable, lo que ya he tratado antes en mi ensayo: Maya, la gran ilusión, necesidad de una reinterpretación conceptual.

Nuestra propia existencia en la manifestación, es pues, una prueba concreta de la existencia real del movimiento como ley. El advenimiento a la existencia como ley divina y en relación directa con lo táttvico y con lo télico, está supeditada al movimiento incesante, el que adquiere  en este sentido una supremacía y protagonismo inigualables.

Si bien lo télico permite que todo lo ideado se pueda proyectar, es decir, pueda salir como emanación desde el Absoluto, aunque solo sea como idea que mantendrá por la eternidad sus raíces ideales en el Aquello, el movimiento va más allá de lo télico, al permitir los vínculos necesarios entre el Ser y el No-Ser, vínculos que permitirán la formulación y gestación de toda posible idea y de toda posible emanación, de ahí que, como expresé al inicio de este ensayo: "el movimiento está presente como elemento o condición indispensable aún antes de la expresión de las cosas a través del proceso de la manifestación, esto es, antes del advenimiento a la existencia".

Este escrito fue hecho en la provincia de Chiriquí, Panamá, entre los días 2 y 5 de mayo de 2016.




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Mayo 14, 2017, 05:17:04 pm por Dr. Alberto Roteta Dorado en Temas filosóficos.

                     El conocimiento genuino. Su necesidad en estos rápidos tiempos.
                                              Por: Dr. Alberto Roteta Dorado.


                                         
Naples. Estados Unidos.- El conocimiento ha sido algo muy apreciado a través del tiempo. En el pasado aquellos que estaban dotados de grandes conocimientos –ya fuera porque su erudición los hacía sobresalir entre las multitudes, o porque en el orden práctico tenían el don de enseñar y ofrecer recomendaciones acerca de las condiciones climatológicas, el momento ideal para las cosechas, aplicar remedios curativos y purificadores, entre otros – eran venerados.

Mientras la mente humana se fue desenvolviendo gradualmente fueron surgiendo una serie de interrogantes e inquietudes en torno al porqué de su existencia. ¿De dónde surgimos? ¿Hemos sido creados? ¿Qué o quién nos creó? ¿Qué fuerzas o entes han intervenido a modo de ayudantes auxiliares para lograr ese acabado quasi perfecto que es patente no solo en la creación humana; sino en la de los reinos animal y vegetal?

Las respuestas en torno al tema de la creación se pierden en la inmensidad de los eones de tiempo que nos separan desde nuestros días hasta los inicios mismos de la especulación humana. Se dice que hubo la idea de lo religioso, y más concretamente, la idea de la existencia de Dios y su intervención en la creación de los mundos y de los hombres desde que este tuvo la posibilidad de especular, esto es, de cuestionarse todo, y de manera particular acerca de los grandes misterios creacionales.

Al parecer la observación de una serie secuencial de acontecimientos en relación con la sucesión del tiempo a través de los días y las noches, la salida del sol por el oriente y su triunfal retirada por el poniente, la radiante luminosidad de la luna unas veces, y otras su aparente silueta perdida, llevaron al hombre a establecer ciertas pautas respecto a la existencia de astros en movimiento, del espacio, de ciclos y ritmos, entre otros aspectos astrofísicos y biológicos, los que serían los cimientos para el nacimiento de ramas como la astrología, la astronomía, la física, las matemáticas y la biología, las que más tarde fueron llamadas ciencias y alcanzaron un desarrollo casi increíble en algunas civilizaciones del pasado.

Todas estas ciencias se relacionaron, en mayor o menor medida, de una u otra forma, con la madre del conocimiento: la filosofía. De hecho, existía una dependencia de todas estas ciencias con su respetada y amada madre del saber, y en las escuelas de filosofía de la antigüedad se enseñaban estas materias junto a la filosofía propiamente dicha.
 
Cuando se tratan estos temas desde la perspectiva de la historia se suele caer en un grave error, me refiero a la limitación que se hace de la existencia y desarrollo del conocimiento filosófico al mundo occidental, dejando a un lado los grandes aportes que las filosofías y las religiones del oriente han hecho al mundo. 

Es injusto que se le llame a Platón el padre de la filosofía – independientemente a la admiración que podamos sentir hacia el genio que desarrollara con sabiduría la teoría de las ideas contenidas en la mente divina- y se desconozca a importantes figuras, muchos de ellos grandes Rishis e Iniciados en los misterios como Patanjali y Sri Sankaracharya, fundadores o prominentes figuras de las principales escuelas de filosofía de la India, por solo citar el país de mayor desarrollo espiritual del mundo oriental.
 
De cualquier modo, y teniendo en cuenta el sentido de la tolerancia al que se ha llegado – al menos en ciertos círculos y sectores de la intelectualidad en los cuales, los conceptos sobre la idea de lo holístico, así como la aceptación que han tenido ciertas enseñanzas, costumbres y tradiciones del lejano oriente entre nosotros-, las filosofías y religiones del oriente en el momento actual se entrelazan con las formas occidentales y entre ambas se complementan.

Ya en las últimas décadas del pasado siglo XX era común que se trataran temas como el karma y la reencarnación, los que en otra época fueron vistos como algo exótico, y aun peor, se ejerció cierto orden prohibitivo y se rechazaron por parte de algunos que con suma estrechez de mente no fueron capaces de aproximarse a lo que se consideran leyes divinas, leyes del mundo del espíritu, tan precisas y reales como las leyes que rigen al mundo material.

                                 
                                  Obra del artista español Jesús Antonio Lozano Fuentes.

Es muy grato encontrar a ciertos jóvenes que en medio de una sociedad consumista y enajenada en redes sociales, modas, juegos y distracciones superfluas, se interesen por temas filosóficos, religiosos, místicos y del esoterismo oriental, y que lo hagan con pasión a través de la lectura de textos impresos, a la antigua, desprovistos de cierto esnobismo con el que algunos interesados por estos temas lo asumen desde la idea de lo “exótico”; sino con la aprehensión de quien descubre  la belleza de lo sagrado con un sentido más práctico, más preciso, sin divagaciones, acorde a la modernidad de estos tiempos; pero conservando, o al menos intentando conservar su esencia.
 
Ellos saben lo que es el karma en su verdadero sentido, más allá de la idea de que toda acción genera una reacción, lo que tanto han repetido varias generaciones sin haber llegado a asimilarlo en su esencialidad; sino que lo han comprendido como ley universal y como reflejo en el hombre de lo macrocósmico, y lo relacionan con el axioma hermético de cómo es arriba es abajo, como es lo interno así es lo externo. Por eso entienden que es ley, y que no puede quedar limitado a lo humano, sino que es un reflejo en lo humano de aquello que rige y opera desde niveles cósmicos, más allá de lo que podemos comprender y asimilar con nuestro pensamiento; pero si poder percibir suprasensorialmente con el desarrollo de la intuición creadora y de la espiritualidad verdadera. 

También se toman su tiempo para lograr la quietud de su mente a través de la práctica de la concentración, lo que los conducirá de manera inevitable a la meditación, y desde esta última, en la medida en que se trasciende el yo personal y nos sumergimos en la inmensidad de lo egoico del alma individual, llegar a la sublimidad de la verdadera espiritualidad, donde para la comprensión de realidad no se necesita del intelecto, una vez que se ha trascendido los límites de la mente y de la inteligencia humana.
 
Con orgullo muestran un libro, que a pesar de las dudosas explicaciones de su prolífica autora, les pudiera abrir las puertas hacia obras mayores, aquellas repletas de la colosal sabiduría de las edades en su forma original, sin la mácula que ocasionan las interpretaciones, adaptaciones y simplificaciones de aquello que no admite la excesiva exoterización, y que conduce a las recónditas enseñanzas a su degradación.
 
Por eso se evocó a la Maestra, justo cuando solo faltaban unas horas para el aniversario 126 de su partida del mundo terrenal, el día del Loto Blanco, según las tradiciones teosóficas. Pero para mi sorpresa ya sabían de la existencia de la mística mujer, que dejando la grandeza de la realeza rusa de su tiempo, se fue de viaje por el mundo en búsqueda de ese conocimiento tan apreciado al que hice referencia al inicio de este escrito, y lo encontró, y no solo lo encontró; sino que llegó a estar en posesión de los grandes misterios que desde el remoto pasado se han reservado a unos pocos elegidos.
 
Helena P. Blavatsky (1831-1891) fue capaz de apropiarse de un conocimiento que en el mundo occidental era casi desconocido, de ahí que la publicación de Isis sin velo, - erróneamente traducida como Isis desvelada, ni siquiera develada- su primera gran obra de contenido teosófico, fuera un verdadero suceso, como lo sigue siendo actualmente su obra cumbre: La Doctrina Secreta, amén de sus imprescindibles La Clave de la Teosofía y La voz del silencio.
           
Y es que aunque a veces nos parezca que la humanidad se pierde en los umbrales de la absurdidad, de lo superficial y de lo sensacional, siempre habrá algunos –aunque solo sea una minoría exigua, capaces de motivarse por la investigación, la especulación filosófica y el estudio de las grandes enseñanzas de las tradiciones, filosofías y religiones–  que mantendrán encendida la llama de aquel conocimiento y de esa sabiduría que nos harán verdaderamente libres en espíritu.
 
“Edúquese lo superior del hombre, para que pueda, con ojos de más luz, entrar en el consuelo, adelantar en el misterio, explorar en la excelsitud del orbe espiritual”, expresó el más extraordinario de los cubanos, José Martí (1853-1895), en un breve escrito en el que también evocó a la Maestra, a quien llamó la gran sacerdotisa, y reconoció igualmente la grandeza de su obra La Doctrina Secreta.

Resulta paradójico que al tener acceso a un enorme volumen de información – independientemente de que no sea siempre la mejor, ni de las fuentes más genuinas-  dado el desarrollo de los medios de comunicación, así como a la explosión de Internet, bibliotecas digitales, libros electrónicos, etc., la mayoría de las personas permanezcan en una retaguardia de la que será muy difícil poder salir. Cada minuto que se pierde en el presente equivale a años de aprendizaje en el pasado, cuando no se disponía de las posibilidades de la difusión de la información del presente.
 
Es cierto que son tiempos difíciles, pero no imposibles, como para dedicarnos al cultivo de nuestra inteligencia y apropiarnos de aquel conocimiento que nos podrá conducir a “aquel saber que solo sabe lo divino”.
 
Naples, 9 de mayo de 2017. 


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Mayo 09, 2017, 04:29:59 pm por Dr. Alberto Roteta Dorado en Temas sociales y políticos.

                                           Cuba y Venezuela, original y copia. ¿Clonación?
                                                           Por: Alberto Roteta Dorado.


                                           

Naples. Estados Unidos.- Mientras se incrementa el número de víctimas en medio de las acciones de protesta del pueblo venezolano, su actual presidente, el dictador Nicolás Maduro, acude a los recursos más insólitos y despiadados por lograr una prolongación en el poder, y desde La Habana, Raúl Castro le apoya incondicionalmente a pesar de que la mayoría de los países de Latinoamérica se han pronunciado en su contra, y a favor de la oposición y de su pueblo.
 
Se dice que no es bueno hacer comparaciones, pero también se defiende la idea de que comparar es inevitable, de ahí que en nuestros días se está retomando muy en serio la analogía, que no es más que comparar, algo que aplicado al terreno social y político resulta de gran ayuda para temas de investigación dentro de la psicología política.
 
Hay un grupo de similitudes entre Cuba y Venezuela, cuyos gobernantes impusieron formas socialistas como modelo social y económico para sus gobiernos. Resultaría interminable referirnos a todas, por lo que solo me limitaré a algunas semejanzas que se destacan sobremanera.
Recién comenzaba la revolución cubana, y de un modo muy sutil, aunque premeditado alevosamente – aprovechando ciertas circunstancias dentro del contexto social y político de una nación que empezaba a transformarse por doquier-, Fidel Castro proclamaba su carácter socialista ante una multitud plena de euforia, a la que el malvado hombre se encargó de encender los ánimos hasta casi llegar a un desenfrenado paroxismo.

El 16 de abril de 1961, en un sitio poco habitual – la esquina de 23 y 12 en las cercanías del cementerio de Colón, en la capital cubana- y en medio de la incertidumbre que dejaban los ataques que precedieron a la invasión a Playa Girón, Fidel Castro, al final del  kilométrico discurso que pronunció por los sucesos ocurridos, decidió introducir ciertos conceptos que se aproximaban a los cánones establecidos por el comunismo de los soviets.
 
Una vez que había electrizado con su maléfico magnetismo a aquellos hombres de pueblo, devenidos en ejército de milicianos, dijo de manera categórica: “esta es la revolución socialista y democrática de los humildes, con los humildes y para los humildes”, y concluía con un enérgico: “viva la revolución socialista”.

De manera similar, Hugo Chávez, – quien fuera “educado” en el arte de engañar a través de una exaltada oratoria que acaricia el oído de sus admiradores y conmueve los corazones de sus seguidores- el 30 de enero de 2005, durante su intervención en el V Foro Social Mundial, se refiere por primera vez al socialismo del siglo XXI como modelo a seguir en el proceso transformador que recién había comenzado en la patria de Bolívar.
 
Ambos dictadores utilizaron la imagen intachable de los más genuinos hombres de sus respectivas naciones, José Martí y Simón Bolívar, considerados por cubanos y venezolanos hombres semidivinos, teniendo en cuenta no solo el liderazgo y la participación determinante en el logro de la independencia de ambas naciones; sino por sus inspiradoras vidas.

Castro relacionó a José Martí con los sucesos del Moncada, y lo invocó durante su autodefensa en el juicio de la fracasada acción. Chávez asumió la figura de Bolívar como escudo permanente para sus fechorías durante su mandato, y pretendió que se le viera como un continuador de las ideas independentistas y emancipadoras del extraordinario héroe que no solo libró a Venezuela, sino a varias de las naciones de Suramérica del colonialismo español.

                                      

Los métodos expansionistas utilizados por los gobernantes de ambas naciones también constituyen una de las grandes similitudes. Se sabe que el gobierno comunista de la isla fue responsable del entrenamiento de guerrillas en diversas partes de América, de la exportación masiva de hombres hacia las guerras de países del continente africano, destacándose en este sentido: la intervención en Argelia en 1963, la participación de tropas cubanas infiltradas desde Tanzania durante la crisis del Congo entre 1964-1965, así como la histórica ayuda a Angola desde 1975 hasta 1991, sobresaliendo su participación en la llamada operación Carlota, la guerra civil angolana y la de la frontera de Sudáfrica, lo que justificaron bajo el ropaje del “internacionalismo proletario” para enmascarar su intervención en los asuntos internos y en la soberanía de varios países.

Por su parte el desaparecido mandatario venezolano pretendió – y hasta tuvo inicialmente aceptación en la región- expandir el engendro del socialismo del siglo XXI por toda Latinoamérica. Países como Brasil, Chile, Argentina, Nicaragua, Bolivia y Ecuador, le siguieron, aunque con formas adaptadas a sus contextos nacionales, y sin el extremismo excesivo de Cuba y Venezuela. Por suerte para la humanidad, hoy solo perduran como remanente del mal, Bolivia, Nicaragua y Ecuador, además de las analizadas Cuba y Venezuela.
 
Los serios conflictos que ambos países han causado en la Organización de Estados Americanos, OEA, también “hermanan” a Cuba y Venezuela. Cuba fue expulsada de la OEA en 1962, lo que quedó sin efecto en el trigésimo noveno período ordinario de sesiones de la Asamblea General, realizada en el 2009 en Honduras. No obstante, el régimen se ha mantenido al margen de dicha entidad.
 
Desde finales de mayo de 2016, el secretario general de la OEA, Luis Almagro, se pronunció para activar la Carta Democrática de este organismo para el caso de Venezuela, lo que tuvo su causa a partir de las violaciones del orden constitucional y democrático, algo que no se logró como se esperaba por la indecisión y neutralidad que asumieron varias naciones, y lo dilatado del proceso. Venezuela acaba de iniciar sus trámites de renuncia para apartarse por completo de este organismo, con lo que quedaría excluida al igual que Cuba.
   
Ambas naciones han quedado aisladas del resto del mundo, manteniendo vínculos solo con algunos gobiernos totalitaristas y de marcada proyección armamentista.  Los vínculos de Cuba con China, Corea del Norte, Irán y Rusia, entre otros, demuestran que jamás debió haber sido retirada de la lista de países patrocinadores del terrorismo. Venezuela quedó sumida en el silencio en este momento crucial de su historia. Solo ha recibido la aprobación de Nicaragua, Ecuador, Bolivia, y como era de esperar de Cuba, cuyo gobierno es su eterno aliado. Se conoce de las sanciones que el gobierno de Estados Unidos ha aplicado a este país, a quien considera una amenaza.
 
Las economías de ambos países han colapsado. Cuba sobrevivió por más de tres décadas gracias a la ayuda del campo socialista. Luego del derrumbe de la URSS, y del bloque comunista europeo, Cuba cayó en el abismo. Un prolongado período especial ocasionó en cientos de cubanos graves trastornos nutricionales como: carencias vitamínicas, desnutrición, baja talla, polineuropatía periférica y óptica.  Venezuela pasó a ser una de las naciones más pobres del continente con elevados índices de desempleo, pobreza extrema, desnutrición, y un nivel de inflación más allá de lo concebible.

Pero no todo resulta ser similar. Mientras el pueblo venezolano está en las calles dando muestras de rebeldía y heroísmo, el pueblo cubano permanece en la pasividad que lo ha caracterizado – con las conocidas excepciones de Damas de Blanco y UNPACU, y algún que otro líder de manera individual-, y hasta sigue mostrando lealtad y sumisión a un régimen que les quitó todo, incluida la posibilidad de pensar. Así lo han demostrado recientemente en el desfile del primero de mayo, y antes, durante los funerales del dictador Fidel Castro.
 
De cualquier modo hay muchas más semejanzas que diferencias como para poder afirmar que en Cuba y Venezuela se cumple casi por completo la conocida idea del original y la copia, o como dirían de una forma más actualizada: una clonación.




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Mayo 09, 2017, 09:54:58 am por Dr. Alberto Roteta Dorado en Temas sociales y políticos.

             Cronistas y comentaristas de estos tiempos, a veces es preferible el silencio.
                                                 Por: Dr. Alberto Roteta Dorado. 


Naples. Estados Unidos.- Las provocaciones de Corea del Norte por un lado, las indecisiones de un gobernante estadounidense que recién se estrena en estos menesteres, un dictador que se empeña a toda costa en mantener un poder que ya ha perdido, aunque para esto está acudiendo a la más brutal represión de Latinoamérica en los últimos tiempos, son aspectos suficientes como para estar reflexionando acerca de las posibles salidas, que a modo de soluciones han de tomarse con carácter inminente.

Resulta lamentable que ante el peligro de unos, la persecución de otros y la cercanía  a la muerte de multitudes, parte de la humanidad permanezca en un estado de enajenación, que más allá de la apatía política, resulta verdaderamente patológico.
 
Otros aprovechan las circunstancias políticas para conquistar un protagonismo del que carecen y que han querido tener, y para esto acuden al sensacionalismo, y a una mezcla de amarillismo de prensa con superficiales divagaciones que demuestran lo distante que están en materia de política actual.
 
En este grupo se encuentran varios ignorantes que utilizando el encanto de las redes sociales - con ese misterioso don para atrapar y seducir a multitudes- pretenden comentar, publicar y compartir, aun cuando son desconocedores de los móviles y del trasfondo sustentador de los graves conflictos de carácter continental y mundial por los que atraviesa la humanidad en estos momentos
   
En cierta ocasión un místico hindú, venerado por muchos y malinterpretado por otros tantos, le preguntó a una líder de cierto movimiento espiritualista acerca de lo que trataría durante la convención anual de dicho movimiento, a lo que la erudita mujer respondió con exactitud. Entonces el hombre sabio con suma delicadeza, pero con precisión le dijo: ¿Y qué sabes de eso Radhaji? Con el transcurso de los años esta mujer convertida en una sabia, también dotada de la aureola del misticismo, fue capaz de confesar este incidente, y lo hizo con ternura ante el respeto y la admiración que siempre tuvo hacia aquel que le había inspirado tanto; pero al propio tiempo la había hecho reflexionar sobremanera.

Esto no es en modo alguno una digresión, sino que trato de llevar a nuestros “cronistas” y “comentaristas” del momento a la reflexión y a que traten de entender de una vez y por todas, que cuando desconocemos algo, o cuando no se tiene el conocimiento profundo de un hecho, es preferible guardar silencio, que en este caso, como el silencio es justificado no resultará sinónimo de hacernos copartícipes de lo mal hecho.
   
Estos no son tiempos de poner una foto que diga “Maduro asesino” para que demos amén o compartamos la foto. Ya se sabe de su crueldad, de su ineptitud, de su cobardía, de su arrogancia, pero en primer lugar de su ignorancia, con lo que ha alcanzado notoriedad más que como mandatario. No se trata de decir abajo los Castro, muerte a Maduro, Trump racista; sino tener los elementos necesarios que en el orden teórico pueden justificar el por qué de nuestros pronunciamientos, y es este el talón de Aquiles de la mayoría de los que con un ímpetu arrollador intentan asumir una postura política, y lo peor, dialogar, conversar o escribir sobre temas de naturaleza política.
 
                                       

Cada cual a su oficio, como diría el cubano José Martí retomando unos versos del filósofo norteamericano Ralph Waldo Emerson. El cubano extraordinario ejerció un periodismo de primera porque tenía una vasta cultura política, y dominaba el acontecer histórico, científico y cultural de su tiempo, algo de lo que carecen esos cronistas a los que hago referencia.
   
Me indigna sobremanera que aparezcan notas en las que se critica las posibles divisiones de los movimientos de la oposición tanto de Cuba como de Venezuela, y que esto sea hecho por personas que se encuentran muy distantes de aquellos que con todos los defectos que pudieran tener -si es que los tienen de verdad- se han quedado en Cuba y han resistido las detenciones, golpizas y torturas del régimen comunista cubano; pero más que indignarme me llena de ira – algo que no me permito dada mi condición, pero no puedo evitar con facilidad- que se están cuestionando acerca de los fallos del “exilio” en su apoyo al pueblo venezolano.
   
Lo primero sería recordar que un exiliado es aquel que no puede regresar a su patria, es decir, la persona desterrada, mientras que los refugiados son por lo general las víctimas de conflictos políticos. Cuando las personas emigran de su país por persecuciones políticas dentro de su propio país se habla también de exiliados políticos, y esto debe ser considerado al tratar el tema migratorio en el contexto de Cuba, donde muchos de los que dicen estar en el exilio, en realidad no son exiliados, y solo algunos son dignos de la condición de refugiados políticos si es que han sido, en mayor o menor medida, perjudicados ya sea en lo económico, en lo social, y hasta en lo ético y moral como consecuencia del conflicto político cubano.

Pero se está haciendo un uso inadecuado del término por los “expertos” que se creen politólogos, analistas y comentaristas, y deberían primero saber de lo que pretenden hablar o escribir, y más que saber cosas elementales como estas, conocer a profundidad, por cuanto, se supone que nos puedan consultar cientos y hasta miles de personas en las redes sociales.
 
De modo que si usted es de los que ha podido regresar a Cuba sin peligro de ser encarcelado, reprimido, interrogado, acusado, o desaparecido, entonces usted no es un exiliado, como la mayoría de los que se encuentran en esta tierra y que frecuentemente visitan la isla, ya sea porque tienen a sus familiares, sus pequeñas propiedades, o por los motivos que quieran hacerlo, y que es además un derecho que tienen, y no solo esto, sino un deber familiar, lo que con frecuencia es muy mal visto por algunos que desde posiciones muy dogmáticas les han criticado como si fueran colaboradores del régimen.
 
De cualquier modo, esta no es la idea principal, sino el problema de si se es exiliado o no, y en este sentido, la mayoría no son exiliados, y esto debe quedar muy bien definido para que no hagan el ridículo ante el mundo. Lo otro es que me parece que no es digno que desde el supuesto exilio se esté cuestionando si se ha apoyado mejor o peor, o lo que hace falta mejorar, o los que se han sumado, o cualquier otra idea disparatada en torno al tema venezolano.
 
Si usted no está en la acción verdadera – la que están llevando a cabo los hermanos venezolanos que se están arriesgando cada día, y que ya han sumado más de una treintena de víctimas mortales, amén de cientos de heridos y miles de maltratados- es muy poco lo que pueda hacer desde un “exilio” dividido, disipado en miles de trivialidades y sumido en la enajenación del consumismo y la ostentación.
 
Para rezar están los religiosos y para enviar buenos pensamientos los místicos. Si es que queremos ayudar alistémonos para asumir el deber en la verdadera acción de las calles venezolanas, de lo contrario guardemos silencio y estemos al tanto de los acontecimientos.
 
Pero no todo resulta ser una absurdidad y una desenfrenada crítica sin conocimiento de causa. Por suerte me llegan desde España estas imágenes del amigo Jesús Antonio Lozano Fuentes, quien no solo es un artista de la plástica o lo visual, sino un hombre comprometido con su tiempo, que es también el nuestro, y que con verdadera vocación, y en este caso, si con la plenitud del conocimiento, de aquel saber que más allá de la palabra se transmuta en la idea permanente de lo invisible y de lo recóndito para captar esencialidades que se pierden en la divisoria línea de lo humano y lo divino, y mediante su enseñanza a través de la imagen nos conduce a un cambio de percepciones, lo que nos pudiera hacer reflexionar en torno a las crueldades de estos tiempos.

                                                   

La imagen del despiadado asesino comunista de origen cubano Fidel Castro. ¿Acaso las muertes de estos jóvenes venezolanos no son la consecuencia de la maldad traspasada a su “querido hijo” Hugo Chávez para diseminar el engendro conocido como socialismo por el continente? La historia jamás los absolverá de sus pecados. Toda acción, por sutil que pueda ser, es capaz de generar una reacción, causa y efecto, Karma, causación ética.

                                                                                                          

La solución del conflicto venezolano no está en el accionar del controversial mandatario de Estados Unidos Donald Trump. Habría que analizar los verdaderos motivos de los congresistas y partidistas de ambas secciones de Norteamérica, republicanos y demócratas, respecto a las incitaciones que hacen a Trump para su intervención directa en Venezuela. Al parecer la paz y el orden tienen un papel secundario como prioridades de políticos y congresistas.   

                                                                                                 

Los próximos días han de ser determinantes en el desenlace de naciones como Venezuela, en la que se están exponiendo multitudes cada día como consecuencia de las acciones represivas de las fuerzas paramilitares, entre los que se encuentran miles de cubanos encubiertos enviados desde La Habana con órdenes de matar para detener a la oposición.


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Mayo 04, 2017, 03:56:07 pm por Dr. Alberto Roteta Dorado en Temas Martianos.

      JOSÉ MARTÍ, UNA APROXIMACIÓN A SU PENSAMIENTO FILOSÓFICO Y A SU RELIGIOSIDAD.
                                                          ALBERTO ROTETA DORADO.

                                                 (Spanish) Paperback – March 27, 2017



Product details
Paperback: 218 pages
Publisher: Arista Publishing LLC; 1 edition (March 27, 2017)
Language: Spanish
ISBN-10: 1945461071
ISBN-13: 978-1945461071
Product Dimensions: 6 x 0.5 x 9 inches
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Este libro pretende llenar un necesario espacio dentro de la amplia bibliografía dedicada al estudio del pensamiento del más grande y simbólico de los cubanos de todos los tiempos. Hasta el presente, el tema de la religiosidad martiana y de su pensamiento filosófico solo había sido tratado en algunos capítulos de obras imprescindibles dentro de la investigación martiana que alcanzaron cierta notoriedad durante la primera mitad del pasado siglo veinte; pero la existencia de un texto único que en su totalidad aborde estos temas es algo realmente novedoso, y no solo por esta razón, sino por la forma en que ha sido tratado el complejo y polémico tema de la filosofía y la religiosidad en José Martí, quien se ganó el calificativo de Apóstol, no solo por la entereza de su entrega a la causa de la nación cubana, sino por sus virtudes espirituales y éticas que lo aproximan a aquellos primeros seguidores del cristianismo, algunos de ellos mártires, a los que se les llamó apóstoles.
 
Su autor ha dedicado más de veinte años al estudio de las enseñanzas de José Martí, tratando de poder integrar ciertas ideas que se fueron gestando desde su juventud al descubrir la grandeza de su espiritualidad y la profundidad de su pensamiento.

Este libro es pues el resultado de cientos de anotaciones, reflexiones, interrogantes y apuntes, y de la modificación de algunas de las más de cien conferencias que ha dictado a través de los años sobre estas materias, por lo que el lector no encontrará una terminología excesivamente académica como ocurre cuando se tratan temáticas filosóficas y se pretenden explorar áreas de los campos de la epistemología y la axiología, lo que no significa que no penetre en las raíces, móviles, causas y resultantes del pensamiento del colosal hombre de Dos Ríos, o se aparte de lo axiológico en Martí, algo que resulta imposible  en un ser cuya trascendencia está dada, en gran medida, por su filosofía de los valores y su distinción en los juicios.

Con firmeza el autor defiende su planteamiento de un Martí filósofo, que va más allá de las concepciones de pensador profundo, escritor filosófico, hombre espiritualista, entre otras acepciones que han asumido a través del tiempo aquellos que intentaron acercarse a su enseñanza; además sostiene que es idealista, racionalistay profundamente religioso, para lo que utiliza cientos de referencias extraídas de la obra martiana.

La recopilación de más de un centenar de citas de José Martí sobre la temática filosófica y religiosa, agrupadas por temáticas, y que han sido utilizadas en el libro, es otro de los valores del texto, lo que permitirá al lector acudir con facilidad y consultar detalladamente cada referencia.

El Martí que se presenta a través de los capítulos del texto, no es un nuevo Martí o un Martí diferente, sino un Martí que se ha omitido, y hoy presentamos en honor a la justicia como algo de lo que no podemos prescindir. Hacerlo sería mutilar una parte de su grandioso pensamiento. Presentar al Apóstol en su real dimensión, desde la perspectiva de su pensamiento filosófico y su religiosidad, es pues la intención de este libro.

https://www.amazon.com/Jose-Marti-aproximacion-pensamiento-religiosidad/dp/1945461071/ref=sr_1_1?s=books&ie=UTF8&qid=1491957371&sr=1-1
                                           


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Mayo 04, 2017, 03:19:48 pm por Dr. Alberto Roteta Dorado en Temas filosóficos.

                                                La Filosofía, su utilidad en nuestros días.
                                                      Por: Dr. Alberto Roteta Dorado.

                           
                                             

Naples. Estados Unidos.- La posesión del conocimiento humanístico resulta necesaria para ejercer el poder. Partiendo de esta premisa se podrá comprender el por qué muchos de los grandes filósofos y pensadores a través del tiempo no fueron defensores de la democracia. Según ellos las multitudes no estaban aptas – idea que comparto en toda su dimensión- para poder posesionarse de ese conocimiento recóndito, que más allá de lo comprensible, pertenece a las esferas de lo intuitivo, y en el que se entrelazan las concepciones filosóficas propiamente dichas con elementos que en sí pertenecen al terreno del misticismo y del esoterismo, algo que sabiamente supieron abrazar desde lejanos tiempos Pitágoras de Samos, Platón, Amonio Saccas, Plotino, y un tanto más cerca a nosotros Hegel y Balmes.

Esta idea acerca de la incapacidad de las masas para poseer el conocimiento humanístico – aquel que pudiera, en última instancia, proporcionar la filosofía a través del ejercicio constante de la inteligencia mediante la especulación del contexto en el que se desarrolla el hombre como entidad viviente y como ser social- ha sido pues determinante para que se vea a la filosofía no solo distante de las multitudes, sino prácticamente ajena a los grandes problemas y conflictos que afectan a la humanidad del presente.
 
Las afirmaciones de algunos estudiosos del presente acerca de la contradicción entre filosofía y democracia ha estado justificada por ese concepto establecido desde el pasado acerca de un conocimiento filosófico Vs. democracia y multitudes.

Hace solo unos meses Jesús Zamora Bonilla, decano de la Facultad de Filosofía de la UNED, Madrid, España, se refirió al asunto, fundamentando a través de esta idea que os he explicado antes, su opinión respecto a que aquella ciencia humanística tan distante del hombre común se convierta ahora en una herramienta de emancipación y democracia, además de exponer – no sin razón y con conocimiento de causa – su criterio acerca de que la inmensa mayoría de los sabios humanistas eran contrarios a la democracia.
 
A esta hipótesis del autor de “La caverna de Platón y sus cuarenta ladrones” se ha enfrentado Juan Antonio Negrete Alcudia, profesor de filosofía en Sax, exponiendo que el conocimiento “es y ha demostrado históricamente ser una herramienta esencial del poder, si queremos “empoderar” (como se dice ahora) a todos los ciudadanos, se sigue que tenemos que proveerles (tenemos que proveernos), necesariamente, de tal conocimiento”.

Pero una cosa es pretender que pueda llegar aquel conocimiento recóndito, abstracto, envuelto en el misterio, y muchas veces entre la aureola del misticismo religioso a todos por igual, y otra muy diferente es que en el orden práctico esa totalidad que pudiera ser beneficiada por la sabiduría esté preparada para recibirlo. Recordemos la hermosa plegaria de tono oriental que dice: “Hay una beatitud y un poder más allá de nosotros mismos que viene en ayuda de aquellos que están preparados para recibirlo, volvamos hacia aquellas grandes fuentes de las cuales emanan incesantemente la fortaleza y la inspiración”.

Entiéndase por “aquellas grandes fuentes” aquel conocimiento divino que ha permanecido guardado cual joya patrimonial de las edades, y que como bien dice la oración resulta inspirador; pero no todos pueden hallar esa inspiración a través del conocimiento que emana de la fuente, por cuanto, solo podrá ser percibido por “aquellos que están preparados para recibirlo”.

Si fuera de otra forma todos serían filósofos y místicos, y eso en el orden práctico todos sabéis que es una verdadera utopía. Las intenciones de educar a las masas son pues muy buenas; pero educar es una cosa y hacer que despierten intuitivamente a la percepción de la sabiduría de las edades es otra. De modo que no podemos aspirar que aquellos a los que Marx llamó proletarios, y que Platón sabiamente supo mantener en la distancia - consúltese la división de clases sociales de acuerdo al criterio de Platón-, asuman el poder y dirijan las sociedades.
 
Los grandes fracasos de las llamadas dictaduras del proletariado durante el pasado siglo XX en la Europa Oriental, y el desastroso caos latinoamericano del presente a partir de la asunción del poder por líderes salidos de las multitudes, son hechos que demuestran lo utópico de esa pretensión de una filosofía para todos, los que a través del conocimiento, se supone puedan estar en posesión de una sabiduría para conducir los designios de los pueblos que tendrán que dirigir.
   
                                       

No obstante; os presento la opinión de Negrete Alcudia, quien con habilidad y respetando – aunque refutándola- la hipótesis de Zamora Bonilla hace una defensa a favor de que las masas posean el conocimiento: “La lucha contra la teocracia ha sido históricamente larga y lenta, pero se ha llevado a cabo solo o principalmente gracias a la universalización de la racionalidad, hasta llegar a la teoría del Contrario Social y la idea kantiana de que todo ser humano posee en sí la ley “práctica” (ética y jurídica), fundamento ideológico (aunque sea pese a sus autores) de la democracia actual. La razón por la que Platón (de quien Jesús, con Aristóteles, dice sensatamente ser menos amigo que de la verdad), Kant y tantos otros despotistas ilustrados se opusieron a la democracia, es precisamente porque creían que nunca, o muy difícilmente, la inmensa mayoría de las personas sería capaz de poseer el conocimiento “humanístico” (o el conocimiento, en general) necesario para ejercer el poder, no porque creyesen que el conocimiento no tiene por qué ir ligado a la detentación de la soberanía y el poder. ¿Por qué creían esos grandes hombres que la mayoría de los mortales no era capaz de tal educación? Hoy tenemos elementos para pensar que estaban desencaminados por los prejuicios de su época: Kant creía, por ejemplo, que las mujeres no podían tener carácter moral, Aristóteles creía que algunos humanos nacen esclavos por naturaleza, Platón creía que tenemos almas de diferentes metales… Eran, todas ellas, creencias de tipo fáctico y (hoy estamos casi seguros) completamente erradas. Si Platón y otros sabios estaban equivocados en eso, y toda persona puede alcanzar un grado de conocimientos históricos y filosóficos como para participar del debate público, entonces tenemos que deducir que lo que ellos creían que era posible y necesario solo para algunos, lo es en realidad para todos: en eso consiste la conquista de la democracia. El mismo Platón creía que no hay que dar por supuesto de qué material es el alma de cada uno al nacer, de modo que solo los hechos, en el contexto de una educación lo más igualitaria posible, podrían ayudar a descubrirlo. No puede, pues, excluirse a priori que, en un contexto de educación igualitaria, todos resultásemos tener igual tipo fundamental de almas y ser, por tanto, igualmente dignos de pertenecer a la élite gobernante. En resumen: los sabios pensaban, acertadamente, que el conocimiento humanístico debe estar intrínsecamente ligado al poder, pero creían, erróneamente, que la masa del pueblo es incapaz de ese conocimiento.

Así las cosas, vale reflexionar sobre quien se aproxima a la verdad y quien pudiera estar errado. De cualquier modo, no es justo excluir a la filosofía en los contextos sociales y políticos del presente; aunque los más afectados por los grandes problemas y conflictos de esta naturaleza no sean justamente los filósofos y grandes pensadores; sino aquellas multitudes que seguirán ajenas al conocimiento filosófico hasta tanto estén "preparadas para recibirlo".


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Mayo 03, 2017, 07:58:31 pm por Dr. Alberto Roteta Dorado en Temas filosóficos.

                                                      POLÍTICA Y FILOSOFÍA.
                                                Por: Dr. Alberto Roteta Dorado.


Naples. Estados Unidos.- La Filosofía ha estado siempre muy unida a la política. Desde los tiempos de Platón (428 a.C.- 347 a.C) al menos para el mundo del occidente- ya el gran sabio y místico dejaba bien establecido los elementos ideales para que un gobernante fuera digno de tal cargo ante la sociedad. Dijo – sin que sea una cita textual, sino acudiendo a mis recuerdos- que los gobernantes deben ser filósofos si es que pretenden cumplir bien con su misión.

En lo que tenía razón, pues el filosofar entraña una constante investigación especulativa en torno a todos los problemas de la vida, y las formas de gobiernos y las sociedades no están ajenas a la vida, no solo la humana por su participación directa y activa en todo lo relacionado con las esferas de la sociedad, sino con la vida desde el punto de vista de lo universal, más allá de la expresión en lo humano.

La especulación es un ejercicio de la inteligencia y los gobernantes deber cultivar su inteligencia y ahondar de manera profunda en las causas, los móviles, los resultados y las consecuencias conducen a sus gobiernos, ya sea al éxito, o al fracaso.
 
También el gran creador de la Teoría de las Ideas se refirió a la división de la sociedad en clases y a la armonía entre ellas para lograr el desarrollo armónico del hombre y la sociedad.
 
Siglos más tarde algunas de las figuras políticas del Imperio Romano, si bien, no se destacaron como filósofos excepcionales fundadores de escuelas y corrientes de pensamiento, si fueron grandes pensadores que teóricamente aportaron a la historia del mundo desde una perspectiva profundamente filosófica.

Dando un gran salto en el tiempo, Montesquieu (1689-1755), una de las figuras prominentes del Iluminismo Francés, corriente desarrollada desde el final del siglo XVII y hasta los inicios de la Revolución Francesa, fue capaz de aplicar en el terreno político y social sus concepciones filosóficas, lo que le dio un matiz especial a sus teorías y a sus aportes en lo jurídico, en lo que fue un verdadero experto.

La llegada del siglo diecinueve proporcionaba el terreno ideal para cambios en ciertos modos del pensar. Los problemas sociales relacionados con la pobreza y el sometimiento del hombre a largas y extenuantes jornadas de trabajo, el aislamiento de la mujer, el posicionamiento de la burguesía como clase dominante luego de los drásticos cambios posteriores a 1789, entre otros, llevaron a muchos pensadores hacia un análisis enfocado mucho más en lo social que en lo metafísico y en lo cosmogónico.

Nació en la segunda mitad del siglo XIX,  prácticamente sin que el hombre fuera consciente de su surgimiento, una forma de filosofía mucho más cercana a los problemas del hombre. Esta modalidad mezclaba aspectos de varias ciencias tanto biológicas como sociales, y surgía como ciencia social la Antropología, rama del saber o ciencia humanística.

La antropología se constituyó como disciplina independiente durante la segunda mitad del siglo XIX. La difusión de la teoría de la evolución, que en el campo de los estudios sobre la sociedad  originó el evolucionismo social, entre cuyos principales autores se encuentra Herbert Spencer (1820-1903), fue uno de los factores que determinó su aparición.

Los primeros antropólogos pensaban que así como las especies evolucionaban de organismos sencillos a otros más complejos, las sociedades y las culturas de los humanos debían seguir el mismo proceso de evolución hasta producir estructuras complejas como su propia sociedad. Varios de los antropólogos pioneros fueron juristas de profesión, de modo que las cuestiones jurídicas aparecieron frecuentemente como tema central de sus obras. A esta época corresponde el descubrimiento de los sistemas de parentesco por parte de Lewis Henry Morgan (1818-1881).

La antropología como ciencia no solo se propone el estudio de los aspectos físicos del hombre, como muchas veces se le reconoció en sus inicios, sino que se adentró más allá del hombre como entidad individual para llegar a las manifestaciones sociales y culturales de los hombres en el contexto de sus  comunidades, comunidades que tienen sistemas de gobiernos, líderes políticos y sociales, y por lo tanto, la Antropología, ya sea sociocultural o filosófica no está ajena a la política.

                                       
Feuerbach (1804-1872), el gran filósofo alemán, al que con frecuencia se le olvida, a través de su crítica, - tal vez demasiado extremista, y por tanto injusta- había dado el paso hacia el materialismo y el sensualismo que caracterizaron su obra. La característica fundamental de su filosofía es su crítica a la religión y la reducción de ésta a una antropología que se consolidaría más tarde como ciencia independiente. Según Feuerbach, el pueblo y sus necesidades materiales deben ser el fundamento de la teoría social y política. Los individuos y sus mentes, no son más que productos de su entorno; la conciencia de una persona es el resultado de la interacción de sus órganos sensoriales y el mundo externo.
 
Lo que fuera asumido por los pensadores alemanes Karl Marx (1818-1883) y Friedrich Engels (1820-1895), quienes vieron en ese énfasis del pueblo y de sus necesidades desarrollado por Feuerbach, un intento de interpretación materialista de la sociedad, algo que más tarde desarrollaron a través del materialismo histórico, con lo que aportaron al pensamiento de estos tiempos, más desde la perspectiva de una Antropología Social que desde la filosofía propiamente dicha.  La tesis principal de Marx consiste en afirmar que son las bases económicas y los modos de posesión de los bienes materiales, el fundamento de toda estructura y transformación social. Con esta forma de materialismo, Marx se enfrentó al “materialismo teórico” de Feuerbach y al idealismo de Hegel, precisando, con razón y conocimiento de causa, que para entender al hombre y su historia, es imprescindible el estudio de las condiciones económicas y sociales en las que vive; pero como bien dijo nuestro José Martí (1853-1895), Marx anduvo de prisa, y un tanto en la sombra, refiriéndose a ese excesivo modo de especular en lo teórico que caracterizó al filósofo alemán, que jamás estuvo en las industrias donde eran explotados los trabajadores, ni en los barrios pobres de los proletarios sobre los que tanto escribió.

                                         
                          Anduvo de prisa, y un tanto en la sombra, según José Martí.

En nuestros días, en los que lamentablemente la filosofía muchas veces queda relegada a un papel secundario, se le subestima, y se le aparta de los grandes conflictos de las sociedades y de la política, muchos filósofos,* asumen posturas radicales desde el punto de vista político.
Lamentablemente, algunos que se han dejado arrastrar por la histeria del comunismo, se sitúan – siguiendo los cánones de los jóvenes hegelianos alemanes del siglo XIX- hacia la izquierda como bando, lo que según ellos – en defensa de un socialismo teórico que todos sabéis jamás fructificó en el orden práctico- podrá poner fin a los males de la humanidad: desigualdad, pobreza extrema, globalización, analfabetismo, aislamiento, enajenación, entre otros tantos. Otros desde posturas más liberales abogan por democracias de tipo progresistas, sin abandonar del todo ese olor a bolcheviques anquilosados que los aparta de una vanguardia tan necesaria hoy.
 
De cualquier modo, la filosofía no puede aislarse jamás del contexto social y político de las naciones. Tal vez si se siguieran las recomendaciones de Platón respecto a las características que debe tener un buen gobernante, el mundo andaría mejor.
     
*Prefiero llamarles seguidores de la filosofía, estudiosos de la filosofía, titulares en filosofía o como se me ocurra, pero no filósofos. No obstante, se les llama de esta forma por periodistas y analistas del viejo continente que con frecuencia los entrevistan y publican sus opiniones en diarios y medios especializados. Las opiniones de muchos de ellos son dignas de ser analizadas por su profundidad, independientemente en que estemos o no de acuerdo con sus posiciones políticas. Por otra parte, aunque no sean en estos tiempos fundadores de una corriente determinada de pensamiento, ni aporten elementos substanciales trascendentales en el campo de la filosofía, si ejercen el magisterio en cátedras de filosofía, lo que les hace conceptualmente filósofos. Yo – que soy tan académico y conservador en este sentido- les veo muy distantes de Hegel, Feuerbach, Platón, Sócrates y Bruno, y hasta del propio Marx, que se logró introducir, al menos teóricamente, en las complejidades contextuales de las sociedades modernas.       

 


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Mayo 03, 2017, 05:47:41 pm por Dr. Alberto Roteta Dorado en Temas sociales y políticos.

                                               Redes Sociales Vs. utilidad real.
                                               Por: Dr. Alberto Roteta Dorado.


Ya estamos de nuevo con nuestros lectores. Una gran alegría poder acercarme a ustedes que pacientemente han esperado la reapertura de este sitio, FOROFILO.NET, en el que desde hace algún tiempo tengo mi Blog. Ya ayer aparecieron los primeros escritos tras la reparación de la página, todos publicados previamente en medios como Cubanálisis, Baracutey Cubano y CubaNet.

Este escrito que pongo hoy a la consideración de ustedes ha sido redactado de manera especial para el Blog, de modo que tendrá su publicación inicial acá. No tiene grandes pretensiones, es algo realmente sencillo que aspira hacer reflexionar a aquellos que hacen un mal uso de las redes sociales.

                                          Redes Sociales Vs. utilidad real.

                   
Naples. Estados Unidos.- En estos tiempos – de gran dinamismo, hipermodernidad e invasión del acontecer a través de las llamadas redes sociales- todos pretenden escribir y publicar. Esto tiene un lado positivo y también su contrapartida negativa, como todas las cosas que se expresan en este universo, del cual ya vamos sabiendo algo, y tal vez también en las multitudes de sistemas en evolución que de manera silente y desde una aparente calma pueblan nuestro eterno universo, las que siempre alternan – siguiendo la periodicidad de una ley rítmica u oscilante- entre fases que se contraponen y garantizan la actividad armónica de todo.  De ahí que nuestras acciones, como reflejos en lo particular de aquellos hechos universales, tengan esa dualidad que al final – aunque nos parezca contradictorio – de manera sabia encausan de la mejor manera el resultado final de su interacción.

Así las cosas, es bueno ver la motivación de muchos por contarnos una historia, por facilitarnos una noticia de último momento, por querer que se sepa por donde andan o que ha sido de sus vidas; pero la contrapartida negativa, a la que hice mención antes, radica en lo que se publica y cómo se publica.

Las redes sociales tienen su fin. Si nos detenemos en el significado de las palabras red y social, será fácil darnos cuenta del propósito real de esta útil forma de poder comunicarnos, la que no es tan superficial como muchos creen. Una red es una estructura compuesta por un conjunto de actores, entiéndase por actores aquellos individuos que se relacionan entre sí, o aquellas organizaciones, instituciones, grupos literarios, políticos, religiosos, etc., que se vinculan de acuerdo a ciertos elementos que los puedan unir, entre los que sobresalen: relaciones profesionales, amistad, parentesco, etc.

Teóricamente resultan de gran valor; pero en el orden práctico, una vez que las redes son invadidas por las masas ignorantes que no han interiorizado – y no creo que les interese hacerlo-el verdadero propósito de estos medios, sin duda, la imagen de lo que pudiera ser algo trascendental en la era de rapidez, la inmediatez y los cambios, se transfigura para quedar limitada a la difusión de cualquier trivialidad sensacionalista.

                         
Las redes sociales deben ser utilizadas para unirnos y reencontrarnos. Además de su misión fraternal y familiar está su misión en lo social, la cual debe asumirse con responsabilidad.

Lamentablemente algunos con ansias enormes de un protagonismo que al parecer jamás han tenido, y no acaban de aceptarlo, se dedican a escribir comentarios en los que utilizan frases hirientes y palabras obscenas. De la ortografía y la calidad de la redacción mejor no hablar.
 
No quisiera ser malinterpretado una vez más. No me estoy refiriendo a aquellos que desean poner sus fotos, decir a donde han ido o lo que están haciendo, algo para lo que está hecha la red considerando su misión de enlazar amigos, recuperar viejos conocidos, estrechar los lazos de parentesco, entre otras funciones; sino a los comentarios adversos y malintencionados, carentes de valor, mal redactados, y con las palabrotas propias de algunos de ciertas nacionalidades que prefiero callar para no autoagredirme.

Muchas veces es preferible que guardemos silencio antes de hacer el ridículo ante el mundo; pero también se nos enseñó a ser el centro de todo, y el resto de la humanidad a estar en función nuestra, algo que al parecer cuesta demasiado poder dejar a un lado para asumir que somos entidades insignificantes en el vasto océano de la multitud.

Otros han confundido el propósito de las redes para convertirlas en sus columnas de absurdas crónicas desde donde lanzan su sutil veneno, ya sea contra los que se quedaron en la patria que ellos abandonaron,* y que hoy – con sus múltiples defectos, divididos, esperando recompensas materiales, queriendo ser jefes antes de cumplir con el deber, o lo que sea- son opositores al régimen dictatorial de La Habana, y que nadie desde la lejanía y sin estar expuesto a la represión les tiene que dirigir, y mucho menos criticar.
 
Pensemos antes de escribir y publicar si lo que vamos a poner a consideración de cientos de personas tiene sentido o no, tiene utilidad o no, qué aporta al pensamiento o a la acción, o si es que sencillamente no aporta nada. De ser positivas las interrogantes no dudemos en publicarlo, si son negativas es preferible dejarlo como simple pensamiento que más tarde se podrá disipar en el tiempo. 

Las redes deben unirnos y hermanarnos, si es que sabemos el significado y el propósito de una red, y de lo que es sociedad, en relación con el término social, que completa la concepción de “redes sociales”.   

*También yo abandoné mi patria; pero puedo escribir y publicar estas palabras porque jamás he criticado a través de las redes sociales – a las que me estoy refiriendo- a los disidentes cubanos, y mucho menos pretender que escuchen mis opiniones y consejos desde la distancia. Contrariamente he escrito destacando la labor meritoria de algunos de sus líderes como Oscar Elías Biscet y José Daniel Ferrer, así como la de organizaciones como UNPACU y Damas de Blanco, (Ver escritos publicados en CubaNet, Cuba democracia y vida y la Página de UNPACU) que valientemente se enfrentan cada día a la cruel represión de la dictadura castrista, aun conociendo, y siendo consciente de las múltiples causas de la desunión de la disidencia cubana, y de la falsedad de algunos que dicen ser opositores – lo que no pongo en duda-, pero en mi opinión están muy cómodos y persiguiendo otros fines, entre los que sobresale una “famosa” artista plástica, dos “famosas” ¿escritoras?, y una “bloguera” que con su ironía está engañando a muchos, entre otros, quienes no han recibido las golpizas ni las torturas psicológicas de los antes mencionados líderes, los que si merecen un protagonismo porque se lo ganaron en la contienda.       




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Mayo 02, 2017, 01:51:03 pm por Dr. Alberto Roteta Dorado en Temas sociales y políticos.

Cubanálisis El Think-Tank
ARTÍCULO ESPECIAL EN EL THINK-TANK DE CUBANÁLISIS

http://www.cubanalisis.com/ART%C3%8DCULOS/ROTETA%20DELGADO%20-%20LOS%20ALIADOS%20DE%20NICOL%C3%81S%20MADURO.htm


Dr. Alberto Roteta Dorado, Naples, Estados Unidos
LOS ALIADOS DE NICOLÁS MADURO
 
“Venezuela es un desastre”, ha dicho recientemente Donald Trump, frase con la que se puede resumir el lamentable y ya sanguinario conflicto venezolano de estos últimos días. Más de dos semanas de manifestaciones pacíficas por parte de la oposición -que según lo que se aprecia resulta ser la mayoría del país-, y un saldo de casi una treintena de muertos como consecuencia de las acciones represivas de la dictadura centralizan el lamentable drama de la devastada nación suramericana.
 
La mayoría de los países no solo de Latinoamérica, sino del continente, se han pronunciado contra el régimen dictatorial de Nicolás Maduro. Inicialmente lo hicieron varias naciones de la región: Colombia, Perú, Chile, Brasil, Argentina, Guatemala, Costa Rica, Honduras y Panamá, a los que se unieron organizaciones como la Unión Europea y la Organización de Estados Americanos, OEA, así como España, Francia, Alemania, México, Canadá y Estados Unidos, una vez que Nicolás Maduro pasó el poder de la Asamblea Nacional al Tribunal Supremo de Justicia, lo que ha sido considerado como un golpe de estado, y que colmara los ánimos del pueblo que se lanzó a las calles.
 
Luego se ha mantenido el apoyo solidario de la comunidad internacional hacia el pueblo venezolano que permanece en son de protestas contra la dictadura comunista. Sin embargo, llama la atención el silencio de unos y  la aprobación de otros respecto a la actitud del régimen venezolano, y de manera particular de su presidente Nicolás Maduro.
 
¿Cómo es posible que los gobernantes de países como Bolivia, Cuba, Ecuador y Nicaragua -independientemente de su posición política y de las formas de gobierno que han impuesto a las naciones bajo su mando- no acepten ni reconozcan la trágica realidad de lo que está ocurriendo en Venezuela? ¿Por qué ese autismo político? No será por falta de información y conocimiento de lo que realmente está sucediendo en ese país. En el caso del gobierno cubano, sabe demasiado lo que ocurre en Venezuela, porque realmente es desde La Habana que se ordena y dirige a Nicolás Maduro y su camarilla. Y Bolivia, Nicaragua y Ecuador no son ajenos a la macabra sombra castrista sobre sus gobiernos, aunque disfracen su subordinación y dependencia como “solidaridad”. ¿Será que aun siendo conscientes del desastre que existe en Venezuela se resisten a aceptar que todos ellos están perdidos, y continúan solidarizándose con Maduro por un compromiso político por pertenecer al mismo mini-bloque izquierdista de la región?
 
Los aliados de la izquierda latinoamericana



Como era de esperar, el gobierno cubano, y de manera muy especial su presidente, Raúl Castro, ha apoyado incondicionalmente a Nicolás Maduro. De hecho, si tuvieran que acogerlo, toda vez que los venezolanos no le dejen otra alternativa que no sea una fortuita huída, lo harían y se sentirían orgullosos por el gesto solidario.
 
Téngase presente que mientras los venezolanos tomaban las calles Maduro se presentó en la Habana para una reunión de lo que queda del ALBA, algo que era un pretexto, y cuya finalidad real se sabe que se trataba de un diálogo con el régimen cubano acerca de la dramática situación de Venezuela.
 
Recordemos que entre ambas revoluciones hay una serie de similitudes que hermanan mucho más a los mandatarios de estas naciones. Se destacan sobremanera el carácter socialista -si es que se le puede llamar socialismo a las formas dictatoriales totalitarias llevadas al extremo que adoptaron estos países-, la crítica situación económica que ha llevado a amabas naciones al colapso total, la marcada y brutal represión que se ha incrementado en los últimos meses como muestra de la prepotencia de sus gobiernos, y por sentirse cada vez más acorralados.
 
También los aproximan los serios conflictos con la Organización de Estados Americanos (OEA) tras las múltiples convocatorias de este organismo para aplicar la Carta Democrática y lograr la separación definitiva de Venezuela de esta entidad, algo que se ganó el gobierno de Cuba -aunque con otro procedimiento- recién comenzada su llamada revolución socialista, lo que constituyen hechos poco usuales en la historia de esta organización.
 
Ya el canciller cubano, Bruno Rodríguez, como portavoz del régimen de La Habana, ha hecho declaraciones en respaldo a la maquiavélica acción del gobierno venezolano para lograr la salida definitiva de la OEA, acto cobarde que han premeditado alevosamente para aparentar, ante los pocos que aun les creen en el mundo, que se tratará de una salida voluntaria, y no de una separación por parte de dicho organismo si al final se concreta la aplicación de la medida a partir de la activación de la Carta Democrática. 
 
La idea de Nicolás Maduro de salir para siempre de dicha organización es una copia fiel de la postura asumida por el régimen cubano, quien tiene la libertad de retornar a este organismo toda vez que se disponga a cumplir determinados compromisos y dialogar decorosamente con sus principales líderes; lo que han eludido desde siempre para poder actuar sin estar subordinados al orden que se supone hagan cumplir como organización de estados de América.
 
No solo el régimen cubano se ha aliado de modo incondicional a Nicolás Maduro. También Daniel Ortega, el ya anciano presidente nicaragüense, no cederá en retirar el apoyo al régimen de Maduro. Su permanencia en el poder obedece a procedimientos similares a los que utilizara Chávez para lograr su ascenso al poder y mantenerse, y luego su traspaso a Maduro. Esta nación permanece en el silencio -como si no formara parte del mundo- mientras Ortega permanezca en el poder. Sus graves conflictos con la OEA -los que luego de la extensa polémica en torno a las últimas elecciones de este país se atenuaron, una vez que Ortega permitiera la presencia de observadores internacionales- le hermanan con su aliado en el desolado panorama de la izquierda continental.
 
Téngase en cuenta -y lo reitero ante la posibilidad de que pueda olvidarse este criminal hecho- que Daniel Ortega fue capaz de lanzar a centenares de policías armados y aplicando gases lacrimógenos la mañana del 15 de noviembre de 2015 contra unos 1.600 cubanos, quienes pretendían pasar las fronteras entre este país y Costa Rica, en una extensa y peligrosa travesía que les llevaría a territorio estadounidense, con lo que se inició el primer gran conflicto migratorio continental que llevaría luego a las múltiples crisis humanitarias que tuvieron lugar en países como Costa Rica, Panamá y Colombia,  por lo que era de esperar su apoyo a favor de un régimen represor que agrede cada día al pueblo venezolano.
 
El presidente de Bolivia no cuenta para nada. Evo Morales carece de la capacidad para poder distinguir entre una acción, o al menos un gesto heroico, y la complicidad de un acto criminal, por lo que pedirle que ceda mediante un cambio de actitud en relación con su apoyo a la dictadura venezolana es algo sin sentido. Jamás saldrá de su obstinada idea socialista, aunque desconoce las verdaderas claves para la comprensión de aquellos elementos que en el orden teórico expusieron Marx y Engels, y que han tergiversado sus colegas latinoamericanos.
 
Su mecanicismo e inmovilidad política heredada de sus hermanos mayores, Fidel Castro, Raúl Castro, Hugo Chávez y Nicolás Maduro, no le permite ir más allá de un pronunciamiento por cumplido entre frases solidarias triviales y consignas tomadas de la retórica comunista de dichos mentores.
 
Los miembros de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, FARC,  han hecho declaraciones a favor del gobierno venezolano. “Por sus frutos los conoceréis”, dicen las escrituras cristianas, lo que resulta aplicable a Maduro y a “Timochenko” con sus respectivos seguidores. Además de su conocida proyección izquierdista, las acciones terroristas y la condición de narcotraficantes de los miembros de la  guerrilla colombiana no admiten discusión. Las evidencias en este sentido hablan por sí, lo que les aproxima a los dictadores venezolanos, a los que se les ha tratado de comprobar sus implicaciones en el narcotráfico, aunque sin un total éxito por el momento; de ahí que no sorprenda la determinación de las FARC, guerrilla que en breve estará participando legalmente de la vida política colombiana, tras los acuerdos como resultado de las sendas rondas de conversaciones en La Habana, y en las que se cree que el régimen cubano tuvo su intervención como mediador, no tanto para el logro de la paz al solucionarse el añejo conflicto colombiano, sino por sus fuertes implicaciones en ciertas acciones de los guerrilleros, las que al parecer fueron más allá del asesoramiento militar.   
 
Ecuador, la pequeña nación suramericana que durante una década  ha estado dominada por un socialismo modificado al estilo Correa -modelo de revolución ciudadana o correísmo- tiene actualmente una peculiaridad diferente. Me refiero a la presencia de un nuevo presidente, el que representa a la izquierda, lo que supone un continuismo político; pero pudiera abrirse al mundo desde una perspectiva democrática y progresista de especial énfasis en lo social, y dejando a un lado la terrible sombra de revoluciones ciudadanas y todo posible remanente de socialismo del siglo XXI.
 
Lenín Moreno, el nuevo presidente de la nación andina, en breve comenzará su mandato a pesar de las dudas respecto a la autenticidad de su ajustadísimo  triunfo -alrededor de un 2% de diferencia en relación con el representante de la oposición. Si Moreno pudiera apartarse del efecto maléfico del dictador Rafael Correa y fuera capaz de pronunciarse a favor del pueblo venezolano, no solo sería útil para la patria de Bolívar, sino para la región, por cuanto sería el primer paso del nuevo mandatario en pos de la reintegración del país al contexto mayoritario de Latinoamérica.
 
Al propio tiempo sería beneficioso para su persona, pues su imagen se vería favorecida por un gesto de tipo democrático, y ante todo, de carácter humanitario, lo que pudiera atenuar el descontento de la oposición ecuatoriana, la que representa casi la mitad del país si consideramos el por ciento de votantes por el candidato opositor en los recientes comicios. 
 
No creo que esta hipótesis sea vista como una simple especulación a la ligera; sino como  un razonamiento coherente en el actual contexto de la nación y de la región. Pudiera parecer un tanto distante de la posibilidad de la consumación de la idea como un acto concreto; pero todo es posible, y no nos debe sorprender si el nuevo mandatario asumiera una actitud digna en este sentido.
 
Ya el sucesor de Correa expresó que los métodos utilizados durante el mandato de este último no funcionarían en las circunstancias actuales, lo que supone un cambio en la forma de actuación, algo que ya habían previsto algunos analistas serios -en los que confío dada la profundidad de sus escritos, su experiencia en estos temas, y su precisa visión de futuro- en los meses previos a las elecciones.
 
El Papa Francisco rompe el silencio sobre la crisis venezolana



Entre los que se había mantenido de manera inexplicable en total silencio está el Papa Francisco. Se ha estado esperando con inquietud su mensaje por varios motivos. En primer lugar por lo que representa una figura de esta naturaleza en todo conflicto de carácter mundial; además, por sus en ocasiones dudosas posturas que lo han hecho exageradamente merecedor del calificativo de comunista, pero de modo particular por el hecho de ser un latinoamericano su mensaje solidario a favor de los venezolanos y en contra del régimen no debería hacerse esperar.
 
El silencio con frecuencia es sinónimo de complicidad, y no creo que hacerse copartícipe del crimen desde el silencio sea digno de un representante de lo divino en la tierra, según los cánones del catolicismo cristiano.
 
El Sumo Pontífice durante el 2016 se mostró muy interesado en el tema de Venezuela, llegando a intervenir como mediador -aunque la Santa Sede prefiere decir facilitador- en un fracasado diálogo entre el oficialismo y la oposición. En su mensaje navideño pidió a Venezuela -en realidad fue un pedido a su presidente y a su gobierno dictatorial- que siga el camino de Colombia en relación con el acuerdo de paz “para dar los pasos necesarios con vistas a poner fin a las tensiones actuales y a edificar conjuntamente un futuro de esperanza para la población entera”.
 
De ahí que asombrara el silencio sepulcral que hasta el momento había tenido en la crisis actual, en la que se está exponiendo una considerable parte de la población venezolana que es diariamente atacada por las fuerzas militares del régimen, y que ha provocado la muerte de varios civiles y lesiones a multitudes.

El sábado 29 de abril, durante su vuelo de regreso a Roma desde Egipto, al fin Su Santidad dejó entrever algunos puntos en relación con el tema de Venezuela; aunque se esperaba un rechazo enérgico hacia la política del régimen de Maduro y un mensaje de esperanza al pueblo venezolano.
 
La máxima figura de la Iglesia Católica divagó un tanto y se dispersó en rememorar lo que ya se había hecho. Concretamente precisó: “Tiene que ser con condiciones, condiciones muy claras”, al ser interrogado sobre la posible intervención de la Santa Sede en la grave crisis de Venezuela. De igual forma desvió la atención de los más de setenta periodistas presentes al referirse a divisiones dentro de la oposición, lo que según él, constituye uno de los problemas para su acción pacificadora. Esto, sin duda, puede ser una justificación para evitar su intervención y explicar el silencio que hasta ahora había tenido.
 
“Todo lo que se pueda hacer por Venezuela, hay que hacerlo, pero con las garantías necesarias”, ha expresado igualmente el Papa. ¿A qué garantías se refiere el Santo Padre? ¿Acaso habrá que esperar por ciertas “garantías” cuando cada día se incrementan las muertes a pesar de ser manifestaciones pacíficas?
 
Tras su regreso del Viaje Apostólico a Egipto, el domingo 30 de abril el Papa Francisco se unió a la celebración de los 150 años de vida de la Acción Católica de Italia, en la Plaza de San Pedro. Durante el rezo del Regina Coeli, el Santo Padre al fin dirigió un mensaje al pueblo venezolano manifestando su preocupación ante la situación de violencia que padece el país.
 
“Mientras me uno al dolor de las familias de las víctimas, a quienes aseguro oraciones de sufragio, dirijo un sentido llamamiento al Gobierno y a todos los miembros de la sociedad venezolana para que se evite cualquier ulterior forma de violencia y se busquen soluciones negociadas a la grave crisis humanitaria, social, política y económica que está extenuando la población”, expresó el Sumo Pontífice.
 
De igual modo encomendó la intención de paz por esta nación a la Virgen María: “Confiemos a la Santísima Virgen María la intención de la paz, de la reconciliación y de la democracia en ese querido país”.
 
Los venezolanos -en su mayoría practicantes del catolicismo como religión- han estado esperando ansiosos el mensaje solidario del líder mundial de la Iglesia Católica, así como su intervención inminente en pos de lograr la paz y la estabilidad de la nación.
 
No ha habido otra nación, no solo de la región, sino del continente, que esté sufriendo de una manera tan drástica los embates de un régimen dictatorial de carácter comunista como Venezuela, un país que antes de la llegada de Chávez con su proyecto de la Revolución Bolivariana a través del Socialismo del siglo XXI fuera uno de los más estables de Suramérica. Sus recursos petroleros garantizaban el bienestar de la nación, que si bien no era perfecta, no estaba inmersa en una miseria que ha llegado a alcanzar su clímax en estos últimos meses en los que el pueblo asalta mercados a través de la violencia, el saqueo y el vandalismo, para subsistir en medio de una escasez ilimitada que no solo incluye los alimentos básicos, sino también medicamentos y otros productos de primera necesidad. Una inflación alarmante, un incremento marcado de la violencia, índices de pobreza muy elevados, el deterioro de las instalaciones de salud, amén de una marcada represión policial, caracterizan el panorama venezolano actual.
 
El pueblo venezolano está dando muestras de una firmeza y una valentía de las que carecen los pocos líderes de izquierda que van quedando en la región. La duración de esta contienda no puede predecirse; pero es necesario que pronto llegue a su fin.
 
No debemos permitir que sigan ocurriendo más muertes como resultado de la ineptitud de un gobernante para definir la situación del país y aceptar que su final ha llegado.

 


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Mayo 02, 2017, 01:24:27 pm por Dr. Alberto Roteta Dorado en Temas sociales y políticos.

El papa Francisco rompió el silencio sobre la crisis venezolana
Una de sus obligaciones con el tema es su condición de latinoamericano
Lunes, mayo 1, 2017 |  Alberto Roteta Dorado    |  10  comment count

Publicado originalmente por medios como:
 https://www.cubanet.org/colaboradores/el-papa-francisco-rompio-el-silencio-sobre-la-crisis-venezolana/
http://baracuteycubano.blogspot.com/2017/04/alberto-roteta-dorado-el-papa-francisco.html



NAPLES, Estados Unidos.- La frase de Donald Trump: “Venezuela es un desastre”, si bien no ha llegado a adquirir las dimensiones de lo que en estos tiempos se le llama “hacerse viral”, y pocos se han detenido a reflexionar —tal vez por el rechazo que muchos experimentan hacia el mandatario— en su significado más allá de la literalidad, sin duda, logra resumir la realidad de la megacrisis actual de la nación suramericana.

Más de dos semanas de manifestaciones pacíficas por parte del pueblo venezolano y de una oposición que ha contado con la presencia de sus principales líderes, centralizan el lamentable drama de la devastada patria de Bolívar. Un saldo de casi una treintena de muertos y múltiples lesionados como consecuencia de las acciones represivas de la dictadura demuestran la magnitud de los abusos por parte del régimen dictatorial de Nicolás Maduro.

La mayoría de los países —no solo latinos, sino de todo el continente americano— se han pronunciado apoyando al pueblo venezolano y rechazando la actitud de sus gobernantes. Inicialmente lo hicieron varias naciones de la región: Colombia, Perú, Chile, Brasil, Argentina, Guatemala, Costa Rica, Honduras y Panamá —a los que se unieron organizaciones como la Unión Europea— y la Organización de Estados Americanos (OEA). Luego fueron México, Canadá y Estados Unidos, una vez que Nicolás Maduro pasó el poder de la Asamblea Nacional al Tribunal Supremo de Justicia, lo que ha sido considerado como un golpe de Estado y colmó los ánimos del pueblo, que se lanzó a las calles.

Luego se ha mantenido el apoyo solidario de la comunidad internacional hacia el pueblo venezolano, que permanece en son de protestas contra la dictadura chavista-madurista. Sin embargo, llama la atención el silencio de unos y la aprobación de otros respecto a la actitud del régimen venezolano, y de manera particular de su presidente Nicolás Maduro.

Entre los que se había mantenido de manera inexplicable en total silencio está el Papa Francisco. Se ha estado esperando con inquietud su mensaje por varios motivos.  En primer lugar por lo que representa una figura de esta naturaleza en todo conflicto de carácter mundial, además por sus dudosas posturas que lo han hecho merecedor del calificativo de comunista, pero de modo particular, por el hecho de ser un latinoamericano, su mensaje solidario a favor de los venezolanos y en contra del régimen no debió hacerse esperar.

El silencio con frecuencia es sinónimo de complicidad, y no creo que hacerse copartícipe del crimen desde el silencio sea digno de un representante de lo divino en la tierra, según los cánones del catolicismo.

Durante el 2016, el sumo pontífice se mostró muy interesado en el tema de Venezuela, llegando a intervenir como mediador —aunque la Santa Sede prefiere decir facilitador— en un fracasado diálogo entre el oficialismo y la oposición. En su mensaje navideño pidió a Venezuela —que en realidad fue un pedido a su presidente y a su gobierno dictatorial— que siga los pasos de Colombia en relación con el acuerdo de paz “para dar los pasos necesarios con vistas a poner fin a las tensiones actuales y a edificar conjuntamente un futuro de esperanza para la población entera”.

De ahí que nos asombrara el silencio sepulcral que hasta el momento había tenido en la crisis actual, en la que se está exponiendo una considerable parte de la población venezolana que es diariamente atacada por las fuerzas militares del régimen.

Este sábado, durante su vuelo de regreso a Roma desde Egipto, al fin Su Santidad dejó entrever algunos puntos en relación con el tema de Venezuela; aunque se esperaba un rechazo enérgico hacia la política del régimen de Maduro y un mensaje de esperanza al pueblo venezolano.

La máxima figura de la Iglesia católica divagó un tanto y se dispersó en rememorar lo que ya se había hecho. Concretamente dijo: “Tiene que ser con condiciones, condiciones muy claras”, al ser interrogado sobre la posible intervención de la Santa Sede en la grave crisis de Venezuela.

De igual forma desvió la atención de los más de setenta periodistas presentes al referirse a divisiones dentro de la oposición, lo que, según él, constituye uno de los problemas para su acción pacificadora. Esto, sin duda, fue una justificación para evitar su intervención y explicar el silencio que hasta ahora había tenido.

“Todo lo que se pueda hacer por Venezuela, hay que hacerlo, pero con las garantías necesarias”, ha expresado igualmente el Papa. ¿A qué garantías se refiere el santo padre? ¿Acaso habrá que esperar por ciertas “garantías” cuando cada día se incrementan las muertes a pesar de ser manifestaciones pacíficas?

Tras su regreso del viaje apostólico a Egipto, el domingo 30 de abril, el papa Francisco se unió a la celebración de los 150 años de vida de la Acción Católica de Italia en la Plaza de San Pedro. Durante el rezo del Regina Coeli, el santo padre al fin dirigió un mensaje al pueblo venezolano manifestando su preocupación ante la situación de violencia que padece el país.

“Mientras me uno al dolor de las familias de las víctimas, a quienes aseguro oraciones de sufragio, dirijo un sentido llamamiento al Gobierno y a todos los miembros de la sociedad venezolana para que se evite cualquier ulterior forma de violencia y se busquen soluciones negociadas a la grave crisis humanitaria, social, política y económica que está extenuando la población”, expresó el sumo pontífice.

De igual modo encomendó la intención de paz por esta nación a la Virgen María: “Confiemos a la Santísima Virgen María la intención de la paz, de la reconciliación y de la democracia en ese querido país”.

El pueblo venezolano está dando muestras de una firmeza y una valentía ejemplares. La duración de esta contienda no podemos predecirla, pero es necesario que pronto llegue a su fin. No hemos de permitir que sigan ocurriendo más muertes como resultado de la ineptitud de un gobernante para definir la situación del país y aceptar que su final ha llegado.

Los venezolanos —en su mayoría practicantes del catolicismo— han estado esperando ansiosos el mensaje solidario del líder mundial de la Iglesia católica, así como su intervención inminente en pos de lograr la paz y la estabilidad de la nación.

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Mayo 02, 2017, 01:12:12 pm por Dr. Alberto Roteta Dorado en Temas sociales y políticos.


Luego de un tiempo sin poder acceder al sitio, al fin, para alegría de muchos de los que habitualmente colaboramos aquí o tenemos - como en mi caso- hasta un Blog, ya está de nuevo FOROFILO.NET disponible a lectores y colaboradores. Pedimos disculpa por esta ausencia temporal que al parecer ha estado en relación con dificultades propias de los medios informáticos.

‘Los Cinco’, de espías a dirigentes
¿Cuál ha sido el destino de ‘los últimos soldados de la Guerra Fría’?
Jueves, abril 27, 2017 |  Alberto Roteta Dorado    |  10  comment count


Escrito redactado para CubaNet y publicado por este medio: https://www.cubanet.org/colaboradores/el-papa-francisco-rompio-el-silencio-sobre-la-crisis-venezolana/



NAPLES, Estados Unidos.- Los últimos soldados de la Guerra Fría es el título de un libro del escritor brasileño Fernando Morais, texto que narra los sucesos de los cinco espías cubanos infiltrados por el régimen de La Habana hacia el final de la década del noventa en territorio de Estados Unidos, y que se presentara en Cuba en 2013 durante la III Conferencia Internacional “Por el Equilibrio del Mundo”.

Estaría de más referirme al enfoque de su contenido. El hecho de que se vendiera en Cuba, y que tuviera el visto bueno del teólogo izquierdista Frei Betto, constituye la carta de presentación que nos da la medida de su parcialidad en franca defensa de las fechorías de los agentes cubanos.

El director de cine francés Olivier Assayas ha tomado como guía este libro y se encuentra preparando una película, cuyos protagonistas serán los integrantes de la Red Avispa al servicio del régimen comunista de la isla, por lo que los llamados “cinco” vuelven a ser noticia.

Dejando a un lado el futuro filme —del que seguramente se comentará mucho en su momento—, detengámonos en un punto que llama poderosamente la atención. Me refiero a los puestos o cargos de dirección que se les ha asignado a los espías, devenidos héroes, de acuerdo al criterio del sistema comunista cubano.

Luego de su excarcelación, ya fuera porque cumplieron sus sentencias unos, o por el negocio entre el régimen castrista y el entonces presidente Barack Obama, y una vez que viajaron por el mundo contando sus “proezas” llegó la hora de trabajar —si es que este término resulta aplicable a ocupar puestos y cargos de dirección, algunos hasta de carácter simbólico— y hacer algo por conservar la imagen que todo “héroe” debe tener, se hizo necesario crear puestos o realizar cambios en algunos directivos para poner a los espías al frente de ciertas instancias y organismos.

Se pensó que Antonio Guerrero —dada su fuerte vocación artística incentivada en el ocio de las prisiones estadounidenses, en las que tuvo tiempo y condiciones para escribir y pintar— ocuparía cargos de dirección en algún sector de la cultura nacional, o al menos en alguna de las numerosas instituciones destinadas a estos fines; sin embargo nos sorprendió a todos que a mediados de 2016 le dieran el cargo de vicepresidente de una organización de diseño e ingeniería empresarial en el sector de la construcción.

Además de espía y comunista acérrimo se sabe que se graduó en 1983 de ingeniería en la construcción de aeródromos en la desaparecida URSS; especialidad carente de sentido en una isla que se desmorona día a día, y al menos, no se conoce públicamente de proyectos constructivos para el aterrizaje y aseguramiento de aviones civiles o militares, lo que tal vez en el pasado fue previsto por la cúpula militar cubana que lo enviara a cursar tan excéntrica carrera.

La letra de los llamados poemas de Antonio Guerrero en el contexto de la poesía de nuestros tiempos resulta ridícula en su aspecto formal, en eso que Martí sabiamente llamó la esencia, y de su contenido mejor no hablar. Basta con conocer su trayectoria para percibir esas forzadas ansias de denuncia —de lo que está en todo su derecho si es que creemos en la libertad artística—; pero en su caso el mensaje jamás logra encontrarse con aquella forma que recuerda a los enamorados poetas menores que, arrastrando remanentes de un romanticismo tardío, hicieron de las suyas en las primeras décadas del siglo XX.

Tal vez si se utilizaran como textos para canciones populares trovadorescas —como ya hizo el comprometido trovador cubano Vicente Feliú— resultarían un poco más digeribles, y sin duda, serían mejores que las tonterías de un español llamado Melendi o las espantosas cancioncillas de un Ricardo Arjona que se resiste a desaparecer en el tiempo.

Con su tendencia pictórica sucede algo similar que con la literaria. Todo parece indicar que don Tony es un caballero de tiempos pasados y por lo tanto refleja su condición de antaño en su quehacer “artístico”. Unas mariposillas llenas de colorines apropiadas para el entretenimiento de nostálgicas señoronas retenidas a resistirse ante la inmediatez de estos tiempos, y un grupo de rostros de héroes y mártires cubanos, han centralizado su obra; pero se las expusieron con bombos y platillos —se trata de un “héroe antiterrorista” y no importa si lo que se expone es digno o no de figurar en galerías—.

Gerardo Hernández, exjefe de la Red Avispa, graduado de relaciones internacionales, es vicerrector del Instituto Superior de Relaciones Internacionales “Raúl Roa”, puesto que guarda relación con su perfil y también con sus ideales. Recordemos que dicho centro cuenta con un claustro de profesores “comprometidos con Cuba, la Revolución y el Socialismo”, los que se encargan de incentivar la retórica comunista en los estudiantes, en su mayoría funcionarios del MINREX en condición de cursantes de postgrado o futuros “cuadros” de dicho organismo en la enseñanza regular de pregrado.

Fernando González, graduado de relaciones internacionales, fue designado vicepresidente del Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos (ICAP) y el 28 de marzo de 2017 quedó definitivamente como su presidente. Como se podrá inferir, esta institución que tal vez en el pasado jugara su papel, dado el auge del intercambio con los países del campo socialista, hoy no es más que una sombra espectral que de manera simbólica permanece como recuerdo de museo.

Los cargos que le han asignado a Ramón Labañino resultan ser los más coherentes si se considera su condición de economista —graduado con título de oro como suele ponerse en todas sus síntesis biográficas—. Este espía se desempeña como asesor del Gobierno en temas de “cooperativismo e integración”, un amplio saco donde todo cabe pero nada se echa. Se le ha nombrado vicepresidente de la Asociación Nacional de Economistas y Contadores de Cuba (ANEC) para actividades profesionales, cargo que ocupa desde el 16 de mayo de 2016.

El caso de mayor incongruencia resulta ser el de René González, quien es piloto e instructor de vuelo, lo que estudió entre 1979 y 1982 en Pinar del Río —según las diferentes fuentes que he consultado—, por lo que se trata de una carrera técnica de solo tres años y no una universitaria, con independencia de que la enciclopedia oficialista Ecured lo clasifique como universitario; pero esto no es lo más importante, sino el cargo que le han designado completamente ajeno a su perfil.

La Sociedad Cultural José Martí, tras la consulta a los miembros de su Comité Nacional y en cumplimiento de lo establecido en los Estatutos de esta organización, a propuesta de su presidente, el Dr. Armando Hart Dávalos, René González fue elegido y designado vicepresidente.

He tratado de ser imparcial al escribir. Por el hecho de que alguien tenga ideales diferentes a los míos no significa que lo juzgue injustamente, como tampoco soy capaz de elogiar a quien no lo merece aunque coincida con su proyección política, pero tengo derecho a cuestionarme si alguien que se pasó su vida en “misiones internacionalistas” en Angola, que se graduó con premura de piloto, que malgastó su tiempo en las filas de la juventud comunista cubana, y para colmo se involucró en acciones de espionaje como enviado del régimen castrista en Estados Unidos, tendrá el conocimiento suficiente acerca de la vida y obra del maestro y Apóstol cubano —que en mi criterio deber ir más allá de saber de la existencia de sus poemarios principales y de sus discursos revolucionarios para adentrarse en la singularidad de su pensamiento ético, filosófico y religioso, así como poder interpretar lo que detrás de la letra escrita quiso decir en textos ejemplares como los que dedicó a Emerson, Darwin, Marx, Besant, Sheridan, Mc Glynn, o Whitman— como para poder ocupar el cargo dado y desempeñar con dignidad sus funciones.

Quizás los múltiples directivos con que cuenta esa organización oficialista —totalmente politizada y penetrada por el régimen cubano—, al saber las posibles lagunas del piloto en relación con el pensamiento martiano, le han designado que se ocupe de aspectos tan insignificantes como los encuentros con diferentes instituciones martianas, y con los Ministerios de Cultura, Educación Superior y Educación, para atender la labor con los niños y jóvenes, así como el trabajo de los clubes martianos, los consejos municipales y las Juntas Provinciales de dicha Sociedad, lo que resulta ser un invento que queda plasmado en actas y documentos; aunque jamás de lleguen a concretar como acto.

En fin, los espías están ocupando cargos intrascendentes, como si no hubiera donde ponerlos o qué hacer con ellos para preservar aquella imagen difundida por años durante la irresistible campaña que hiciera el régimen para lograr el retorno de sus “héroes”.

Habrá que ver dónde los pondremos cuando en la patria de Martí su población sea la encargada de decidir quién los pueda representar y dirigir democráticamente, pero no nos quepa la menor duda de que jamás un piloto va a establecer directrices en cuestiones martianas, ni un ingeniero en construcciones de pistas de aterrizaje estará exponiendo pinturas mediocres y difundiendo ridículas poesías.

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Abril 01, 2017, 02:37:20 pm por Dr. Alberto Roteta Dorado en Temas sociales y políticos.

                     Candidato a la presidencia de Ecuador agredido por “mercenarios extranjeros”.
                                                Por el Doctor: Alberto Roteta Dorado.

                                     

Al centro Guillermo Lasso, aspirante a la presidencia de Ecuador, representante de la oposición, mientras es protegido por las fuerzas policiales durante una agresión a la salida del estadio Atahualpa, en Quito. (Foto publicada en el diario Universo)
 
Naples. Estados Unidos.- El pasado martes el candidato opositor a la presidencia ecuatoriana, Guillermo Lasso, fue agredido brutalmente por un grupo de asistentes al estadio Atahualpa, en el norte de Quito, tras el partido de fútbol entre Ecuador y Colombia, lo que alcanzó su clímax a la salida de la institución cuando le lanzaron piedras y otros objetos, y agredieron directamente a él y a su familia con golpes, patadas y amenazas con cuchillos.

Tras la intervención de la policía, cuyos miembros se encargaron de protegerlo y trasladarlo del sitio, Lasso rechazó los actos de violencia y dio detalles de lo sucedido afirmando que fue agredido por una “pandilla de mercenarios extranjeros”.

Precisó que de acuerdo a las declaraciones de oficiales de Inteligencia de las Fuerzas Armadas y la Policía los  protagonistas de las acciones eran extranjeros  llegados por estos días al país con la intención de originar actos de violencia contra él.

"No son ecuatorianos, no puedo decir ni siquiera que son partidarios de Alianza País (movimiento oficialista) porque el ecuatoriano es un hombre tranquilo y pacífico que tiene pasión por la política. No, estos son mercenarios extranjeros, pandilleros, preparados para el terrorismo, para la agresión", afirmó el líder político.
 
A solo unas horas del incidente Lasso a través de Twitter afirmó que este tipo de agresiones eran el resultado de una campaña sucia que se ha estado llevando a cabo por todo el país en los días previos a la segunda vuelta electoral.
 
En sus declaraciones a los medios de prensa precisó: “Debemos rechazar estas actitudes donde habían fuerzas paramilitares presentes ahí. Me quiero dirigir a los simpatizantes de Alianza País, podemos estar en desacuerdo con ideas pero no podemos llegar a este tipo de violencia, donde agreden a una mujer ecuatoriana. No podemos seguir en camino a Venezuela, porque ya estamos camino a lo que sucede en Venezuela”.

El movimiento Alianza País hizo público un comunicado en el que asegura no tener vínculos con los hechos de violencia. El director de Acción Política y secretario ejecutivo encargado de la tienda oficialista, Óscar Bonilla, leyó el documento durante una rueda de prensa el miércoles 29 de marzo del 2017, en el que rechaza cualquier manifestación de violencia; aunque pretenden dejar en evidencia que hubo una intención de manipular políticamente aprovechando el  contexto de un evento deportivo, lo que "expuso innecesariamente al señor Lasso a muestras de repudio espontáneo, que luego se transformaron en manifestaciones violentas”, algo que contradice las declaraciones de los propios agentes policiales que presenciaron los hechos y que mantuvieron la idea de una agresión premeditada por extranjeros.
 
De manera particular el candidato de Alianza PAIS, Lenín Moreno, y otros miembros del partido oficialista se han pronunciado contra la violencia generada en los exteriores del estadio Atahualpa, llamando a la paz y tranquilidad ciudadana.
 
Jorge Glas, su compañero de fórmula, y actual vicepresidente de la nación andina afirmó: “Lamentamos la violencia en cualquier ámbito y situación. Ecuador es y debe seguir siendo un país de paz”.

Como se desconoce hasta el momento el origen de los agresores, y teniendo en cuenta la apreciación acerca de una supuesta intervención de extranjeros, la directiva del grupo opositor cubano radicados en Ecuador, Movimiento X Cuba, acaba de emitir un breve comunicado en el que exponen:
 
“Hemos observado con indignación los lamentables sucesos del Estadio Olímpico Atahualpa, donde un grupo de presuntos defensores del oficialismo atacaron al candidato Guillermo Lasso poniendo en riesgo su integridad física. El Movimiento X Cuba no se afilia a ninguno de los grupos contendientes por la primera magistratura de la República de Ecuador. Nuestro Movimiento respalda los valores democráticos que deben prevalecer durante y después del período electoral. Rechazamos vehementemente acciones barbáricas contra persona alguna por sus criterios políticos, así como cualquier actitud o participación injerencista del gobierno cubano en Ecuador, por lo que nos mantendremos alerta ante las acusaciones e investigaciones sobre la presunta participación de personeros del régimen cubano en este acto bochornoso”.

Como era de esperar el dictador Rafael Correa, quien termina en breve su mandato, con su acostumbrada ironía y tono burlesco declaró: "Ojalá nunca más un politiquero trate de politizar un espectáculo deportivo, más aún cuando juega la Selección Nacional", y pretendió desmentir las acusaciones acerca de la participación directa de Alianza PAIS en los hechos.
 
Así están las cosas por la capital ecuatoriana a solo unos días de la segunda vuelta electoral de unos comicios que serán definitorios para el futuro del país.


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Abril 01, 2017, 01:38:34 pm por Dr. Alberto Roteta Dorado en Temas sociales y políticos.

                                        Huelgas de hambre Vs. utilidad real de la acción.
                                                     Por: Dr. Alberto Roteta Dorado.


                                               

Naples. Estados Unidos.- ¿Están dando resultados concretos las huelgas de hambre que practican cada vez con mayor frecuencia los opositores cubanos? ¿Qué se persigue o se pretende realmente y cuál es el verdadero propósito al asumir una acción de esta naturaleza?

Con toda sinceridad, y aunque resulte chocante para muchos, no le veo ningún sentido exponer nuestra vida de esta forma en pos de lograr un objetivo. Resulta paradójico que mientras una exigua minoría ha asumido este tipo de acciones en son de protesta muchos que dicen ser disidentes – y no me refiero a aquellos que a través de muchos años han demostrado su firmeza y su lealtad incondicional a la causa de la democratización de la nación cubana; sino a los improvisados que surgen día a día sin un rumbo determinado y con muchas ansias de protagonismo: “artista” que se autopropone para presidente sin que el pueblo la conozca, histéricos que son entrevistados y se les llama artistas, excolaboradores del régimen que ahora pretenden ganar su espacio desde la contra, etc.-, están viajando continuamente, reciben distinciones y condecoraciones, son entrevistados por los medios, y ante todo se alimentan bien, y desde su comodidad convocan, dan firmas, apoyan y organizan; pero no están en las selvas de América con sus hermanos, ni en las cárceles cubanas, ni son golpeados brutalmente cada domingo como las “Damas de Blanco”, ni marginados y saqueados como los miembros de UNPACU.   
 
¡A comer pues hermanos! Se necesita ánimo y fuerza para hacer cosas útiles. El ayuno es para los místicos, y no creo que ninguno de los huelguistas haya alcanzado estos estados de plenitud de conciencia y de autorealización espiritual.
 
Las huelgas de hambre carecen de sentido y de utilidad en el actual contexto político de Cuba. Al régimen le es indiferente que mueran multitudes, de hecho ya han muerto miles de cubanos como consecuencia del régimen comunista, ya sea en las guerras africanas a donde fueron enviados centenares de jóvenes, en las profundidades de los mares intentando atravesar hacia Estados Unidos, en las pésimas condiciones de las prisiones de la isla, mediante fusilamientos masivos, y en las selvas de Centroamérica más recientemente.

Si el régimen de La Habana se mostró indiferente cuando la prolongada huelga de Guillermo Fariñas - quien estuvo a punto de morir-, una figura reconocida internacionalmente y con respetables distinciones de organismos e instituciones de la comunidad internacional, no creo que le pueda interesar el desenlace de ninguno de los que actualmente están en esta condición, los que son, como se dice ahora, “cubanos de a pie”.

                                         

Cada cual es libre de hacer lo que entienda que sea correcto, por eso desde el punto de vista filosófico está el libre albedrío humano, categoría en relación directa y supeditada al predeterminismo y a las leyes kármicas, y que le ofrece al hombre esa libertad para emprender responsablemente acciones, ya sea para su bien o para su mal. De modo que toda acción genera una reacción, ya sea positiva o negativa para sí o para los demás.

En este sentido es cierto que sus acciones están generando reacciones, cuyo resultado concreto no es otro que llamar la atención, una vez más, de la comunidad internacional en torno a la compleja y dramática situación del pueblo cubano y hacia su despótico régimen, pero esto ya es un hecho innegable, esto lo consiguió triunfalmente Fariñas, quien estuvo a punto de ser mártir.
Ya no hay nada nuevo que mostrar al mundo que no esté mostrado y que el mundo no sepa. No es necesario arriesgar sus vidas para reafirmar la existencia de un régimen dictatorial, la ausencia de libertades, la violación de derechos humanos y el historial criminal de sus líderes.

¿Qué falta pues? Unirnos y demostrar nuestra aversión al régimen comunista a través de la no cooperación en ninguno de sus proyectos. Recordemos que Mahatma Gandhi* paralizó a la India a través de la resistencia pacífica y la no violencia, y este es el llamado que han hecho algunos de nuestros principales líderes opositores, de manera particular José Daniel Ferrer, Guillermo Fariñas y Oscar Elías Biscet, los que si sufrieron prisión, han experimentado el ostracismo en su propia patria, y como líderes se han estado exponiendo continuamente a los efectos de la fuerte oleada represiva del sistema comunista cubano.

Son tiempos de unión, de pensar bien nuestras acciones y decisiones, y también de comer. Ojalá este mensaje llegue oportunamente a aquellos que están en inanición voluntaria. Hagamos cosas útiles que logren verdaderos resultados concretos sin exponer nuestras vidas, por cuanto, se nos necesita a todos como hombres de acción y no como mártires. 

Estamos en el siglo XXI, al parecer los tiempos de mártires que se inmolaban por un ideal quedaron en la historia. Nuevas modalidades de lucha se imponen en el actual contexto de estos duros tiempos, y no creo que el ayuno prolongado esté entre ellos – al menos ocupando un papel protagónico- para lograr transformaciones sociopolíticas definitorias y contundentes capaces de acabar con el peor de los males de la contemporaneidad, el comunismo.

*El líder político de la India protagonizó varias huelgas de hambre, las que  son reconocidas como verdaderos paradigmas. Pero no es justamente lo que pretendo destacar de Gandhi, sino sus métodos colectivos de resistencia pacífica   


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Marzo 21, 2017, 12:14:55 pm por Dr. Alberto Roteta Dorado en Temas filosóficos.

                                       Médicos cubanos. La realidad de una “misión”.
                                                Por: Dr. Alberto Roteta Dorado.


             

Naples. Estados Unidos-. Por estos días el tema de las misiones médicas de Cuba ha ocupado lugares preferenciales en los medios. Las declaraciones del líder opositor Guillermo Lasso, candidato a la presidencia de Ecuador, respecto a un posible fin para los convenios entre el gobierno de Ecuador y el régimen de La Habana, publicado en este sitio, así como la reciente firma de un trato de colaboración entre Cuba y Vietnam, mediante el cual el personal de la salud trabajará por tres años en este último país, demuestran la vigencia de un asunto muy sensible, toda vez que se trata de la salud del hombre, y al propio tiempo, de la explotación cada vez mayor por parte de la dictadura cubana a los protagonistas de las acciones, los médicos.

De aquellos principios humanitarios que aprendí en la ya desaparecida asignatura Ética y Deontología Médica, en la que se insistía en una serie de conceptos éticos y deberes de los futuros galenos, y se ponía un especial énfasis en los fines no lucrativos de la profesión y en su sentido altruista, lamentablemente ya no queda casi nada.

Se sabe que el gobierno cubano está negociando con más de sesenta países la prestación de asistencia médica, algo que viene haciendo en los últimos años a través de la venta de una imagen estereotipada de sus profesionales.

La historia empezó hace décadas cuando el entonces comandante en jefe pretendió replicar no solo su “hazaña” política en varios países de América y África, sino iniciar su propaganda a expensas del trabajo de los médicos y otros profesionales del sector, lo que más tarde adquirió dimensiones inusitadas en países como Venezuela y Brasil, al extremo de haber dejado a Cuba con un considerable déficit de médicos.

Todo parece indicar que el generalísimo sucesor aprendió bien la lección de su hermano y ha continuado haciendo sendos convenios a expensas de los manipulados médicos, y justo en estos días amplía horizontes convocando a los miembros de las terroristas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) a estudiar medicina en Cuba mediante la oferta de 500 plazas, de las 1000 previstas para Colombia en el curso de los próximos cinco años.

La exportación de servicios técnicos, y de manera particular de los profesionales, es la principal fuente de ingresos de Cuba en este momento, con una media anual de 6.000 millones de dólares

Se ha especulado mucho acerca de lo que se les paga a los profesionales cubanos y de lo que pasa a manos del régimen de La Habana, así como de los reveses y la adversidad que como colaboradores han de enfrentar, lo que quise precisar directamente con algunos médicos que han pasado por esta experiencia, se encuentran en medio de su faena “internacionalista”, o dejaron sus “misiones” para convertirse en “desertores”, según el régimen.

Desde Brasil, Cuba, Ecuador, España, Estados Unidos y Venezuela me respondieron colaboradores cubanos que exponen algunas de sus vivencias como protagonistas de los negocios del sistema cubano. 
 
“Por misión a un médico en Ecuador se le pagan 3.000 dólares, de ellos 800 para el colaborador y el resto pasa al gobierno cubano”, dijo uno de mis entrevistados, quien decidió ampliar aportando interesantes datos acerca de la situación de los médicos que están en este país por sus medios: “Un médico por su cuenta con el sector publico gana $1.200, de ser médico general y entre $2.900 a $3.000 los especialistas. En el sector privado nos pagan más o menos mal aunque explotan mucho más. Hay trabas de los ecuatorianos en el sector público con los médicos”.

Otro galeno establecido en la nación andina luego de haber estado como colaborador en Venezuela expresó: “Han puesto en práctica una ley que establece que para trabajar en los centros estatales debe hacerse por concurso de merecimiento y oposición; pero su principal traba es que para poder concursar el candidato tiene que tener una residencia de más de cinco años en el país. El sector privado se aprovecha de lo anterior, te contratan por horas para explotarte al máximo; pero al menos sabes que no te está explotando tu propio gobierno, por eso vine para este país por mi cuenta, estoy legal en todos los aspectos, y no permitiría que el régimen de Cuba me explote”.

Desde Cuenca, una de las más importantes ciudades de Ecuador, nos ha respondido este emprendedor cubano amante de la psicología y la psiquiatría: “Trabajo en un hospital psiquiátrico como médico residente. El salario es similar a lo que gana un médico por el estado. El salario que percibo como promedio está sobre los $1.700 mensuales. Soy médico general sin especialidad. Los especialistas ganan unos 2500 en promedio, me refiero a los que están por su cuenta acá. El gobierno les paga lo mismo a los especialistas cubanos que vienen de misión, solo que el estado cubano les da el 30%, quedándose con el resto”.

         
El autor de este escrito durante su estancia en Ecuador trabajó con el sector privado recorriendo casi todo el país, por lo que conoció directamente las características de la práctica médica y la realidad del sistema de salubridad ecuatoriano, muy distante de lo que difunde el régimen dictatorial de Rafael Correa.

       
Doctor Michel Larrondo, especialista cubano radicado en Quito con experiencias de misiones en Venezuela, quien defiende la idea de la eliminación de la explotación del régimen de La Habana a los profesionales de la salud.

Este experimentado profesional con más de veinte años de trabajo, y con colaboraciones en Venezuela y Brasil, declaró que a través del programa Mais Médicos pagan entre 800 y 900 dólares, más lo que te paga la prefectura que es diferente en cada lugar. “Yo calculo unos $1.200 mensuales. Esto representa solo el 30% de lo que en realidad paga el gobierno de Brasil”.

Pero a pesar de esto mi entrevistado se encuentra actualmente en Cuba en espera de una nueva “misión” y explica: “Yo creo que es injusto que solo se pague el 30% a los médicos; pero nada me obliga a aceptar las condiciones del contrato. Sucede que la gente acepta lo poco que dejan al médico y luego se lamenta en las redes sociales, y cada cual debe hacer la honestidad desde la individualidad. Honesto es ser coherente entre lo que se piensa y lo que se hace. Eso es muy complejo pues es la forma de evadir la realidad, no solo en lo económico, sino desde todo punto de vista. Hemos perdido muchos valores dentro de ellos el que le comentaba, la honestidad, que para mi incluye la coherencia. Creo además que democracia es decir las cosas, pero con lógica, con fundamento no con estupideces como muchos hacen – me refiero a médicos cubanos en misiones”.

También desde Brasil, un especialista en medicina familiar, me contó muy enérgico que a pesar del aumento del 10% que se les hizo por parte del gobierno de este país a partir de la renovación del contrato en septiembre de 2016, a ellos se les mantuvo un salario que no llega al 30% de los 11.500 reales brasileños (alrededor de $3.500). 

Desde Venezuela un decepcionado joven que apenas ha tenido cinco años en su desempeño profesional nos comenta: “Nos pagan para vivir 43 mil bolívares, que ahora no alcanza para nada, cobramos menos que un pensionado. En las cuentas en Cuba nos depositan $200 en la cuenta congelada, y $250 en la que nos dan cuando vamos de vacaciones; pero usted sabe que en realidad es mucho mas lo que el gobierno cubano gana con esto, lo que no dejan que nadie prospere, así pasa con los de África que se dieron cuenta de que los médicos con las guardias estaban ganando mucho dinero e hicieron una resolución para que parte de esas ganancias fueran para el estado cubano”.

Intencionalmente he dejado para el final las palabras de un extraordinario médico y ante todo de un ser sincero que jamás pudo adaptarse a los trucos del régimen. Desde España nos dice: “Las misiones surgen de una necesidad real, pero aprovechadas convenientemente por gobernantes, aún con la mejor de las intenciones. ¿Que las perpetúan? La propia necesidad inicial, mal resuelta con ese parche, la ineficacia e ineficiencia de los gremios locales que les interesa, como en cualquier negocio, que existan necesidades. Del prestador, su situación es tan o más precaria que a quienes presta el servicio, desvalido con síndrome de Estocolmo - relación de complicidad que psicológicamente se establece entre víctima y victimario-, cree que escapa porque sobrevive ligeramente mejor que quien no sale de misión, encuentra que es su derecho entrometerse en asuntos particulares de otros países, cierto que ayuda, pero ¿a qué?”.

Y al propio tiempo se responde a sí mismo: “Esa es una buena pregunta, sin respuesta absoluta, como todas. Como quiera que sea yo le deseo lo mejor a mis compatriotas, empezando por la posibilidad que no se tenga que mendigar y hasta "perrear" una misión, que tengamos trabajo digno, bien remunerado, que importe el talento, la preparación el esfuerzo (aptitudes y actitudes) y no el partido político ni a quien se responde para estar en "la buena" y nos reparta una migaja en forma de misión, palmadita en la espalda o un gallardete de ganador de la emulación. En fin, el mar y suerte a todos con vuestras conciencias”.

Publicado originalmente en: CubaDemocraciayVida.org.-


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Marzo 21, 2017, 11:58:00 am por Dr. Alberto Roteta Dorado en Temas sociales y políticos.

                                         ¿Fin de las misiones médicas cubanas en Ecuador?
                                                     Por: Dr. Alberto Roteta Dorado.

          El candidato opositor a la presidencia ha prometido priorizar a los profesionales de su país


                       

NAPLES, Estados Unidos.- Guillermo Lasso, representante del Movimiento CREO-SUMA, líder de la oposición ecuatoriana y candidato a la presidencia de la nación andina, ha prometido —si logra su triunfo definitivo el próximo 2 de abril— que se mantendrá la atención médica pública, pero garantizada por los médicos ecuatorianos; lo que no excluye la posible participación de profesionales de otras naciones que por sus medios estén radicados en el país siempre que los nacionales sean priorizados, toda vez que se han visto desplazados por los médicos de las llamadas misiones durante el gobierno de Rafael Correa.

“Ecuador para los ecuatorianos, Cuba para los cubanos”, había dicho anteriormente Lasso en una intervención durante su campaña electoral, lo que desató múltiples comentarios y reacciones al interpretarse como una expresión de xenofobia, cuando en realidad se refería a la no intervención masiva de médicos cubanos colaboradores del régimen de La Habana. Con esto llegaría a su fin el convenio de colaboración entre el Gobierno de Ecuador y el sistema comunista de la isla.

El pasado 14 de marzo, durante una visita a un importante hospital perteneciente a la Junta de Beneficencia de la ciudad de Guayaquil, Lasso se refirió a las palabras dirigidas a su persona en una carta del grupo Movimiento X Cuba, publicada por CubaNet en el artículo “Dilema en Ecuador: ACURE Vs. Movimiento X Cuba“.

En dicho documento, el Dr. Duniel Medina Camejo, presidente de este movimiento de la oposición, pidió el fin de las colaboraciones médicas cubanas en este país por considerarlas una forma más de explotar brutalmente a la fuerza laboral del sector de la salud, de manera particular a sus médicos.

Sus palabras han sido acogidas por Guillermo Lasso al expresar: “Debemos terminar con esta esclavitud de la negociación de un gobierno con otro, gobierno que le paga por los servicios sueldos de miseria a médicos cubanos que vienen al Ecuador a desplazar a los profesionales ecuatorianos. Les garantizo que en mi gobierno no habrá ninguna política persecutoria contra ningún sector profesional del Ecuador”.


El Dr. Duniel Medina Camejo accedió a conversar con CubaNet sobre la inminente medida que     asumiría Lasso si finalmente obtiene la mayoría de votos.

“Pedimos la eliminación de las misiones cubanas porque consideramos que son una forma de esclavitud moderna, enmascarada tras la apariencia de un altruismo, y de un humanismo que en realidad no tienen, pues como todos conocen el gobierno comunista de la isla cobra por dichos servicios que ha convertido en un verdadero negocio. Se están quedando con el 70% de las ganancias de sus médicos, los que solo reciben un 30%, que en el caso de Ecuador son solo 800 dólares de los casi 3 000 que se les paga”, expresó Medina Camejo.
                   
                             
                                El Dr. Duniel Medina Camejo conversando con un reportero (Cortesía)

Continúa con que “esta idea de nuestro movimiento fue acogida por Guillermo Lasso, quien había hecho un comentario  en contra de todos los cubanos, estuvieran de misión o por su cuenta en este país, pero su última declaración es mucho más abarcadora pues se refiere solo  a los médicos que están de misión”.

“Las misiones son una forma de financiarse el Gobierno cubano”, añade el doctor. “Además, limita las plazas de trabajo para los cubanos libres que nos encontramos acá y decidimos radicarnos en este país con nuestra familia. Muchas veces no encontramos trabajo como consecuencia de la ocupación de muchas plazas por parte de profesionales cubanos de misión o colaboración”.

Agrega que “Lasso significa el cambio para ecuador. Cambio que está apoyando el pueblo ecuatoriano, dado que el gobierno de Rafael Correa se ha convertido en un sistema de carácter dictatorial como todos los gobiernos de la izquierda en América Latina. Es interesante ver como la mayoría de las organizaciones de izquierda están apoyando su campaña presidencial, aun cuando Lasso es de tendencia derecha. La gran mayoría está reconociendo el gran riesgo que tiene para el país una continuidad por parte de Alianza País, el partido de izquierda”.

“No queremos otra Cuba, ni otra Venezuela en la región. La historia ha demostrado la ineficacia del sistema socialista bajo cualquier modalidad y forma de presentación, al final es lo mismo, más miseria, más explotación, más corrupción, ausencia de libertades, imposición de mandatarios y todos los males de los que tenemos experiencia por haberlos sufrido en Cuba. Y esto definitivamente no queremos”, concluye Medina.

Publicado originalmente en: "CubaNet, Noticias de Cuba" y "Cuba, democracia y vida".


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Marzo 13, 2017, 05:08:23 pm por Dr. Alberto Roteta Dorado en Temas sociales y políticos.

                              No son tiempos para la emoción, sino para el pensamiento.
                                          Por: Dr. Alberto Roteta Dorado.
A propósito de un comentario previo a la salida de mi escrito sobre un desconocido discurso del dictador Fidel Castro.


                             

Naples. Estados Unidos. Un lector, al parecer miembro del grupo Movimiento X Cuba, con sumo respeto comentó la víspera del 12 de marzo, día en que se estarían cumpliendo 29 años de que el dictador Fidel Castro pronunciara un discurso durante la plenaria de la Asociación Hermanos Saíz, en el Palacio de Convenciones de La Habana. Mi evocado compatriota me preguntó acerca de mi motivación para recordar un acontecimiento de este tipo a través de un escrito que justamente estaba anunciando antes de que medios como: Cuba, democracia y vida y Cubanet, noticias de Cuba lo sacaran para todos.

Tal vez mis palabras anunciando la inminente salida del escrito podían prestarse a cierta confusión. Por supuesto que no estaba motivando a que se recordara a aquel, que como expresé en el escrito que salió al día siguiente:   “destruyó a mi patria y fuera el causante de la muerte de miles de cubanos, muchos de ellos jóvenes, no solo en las duras travesías de los mares y las selvas americanas, sino en las guerras africanas evocadas en esta extensa alocución, a donde fueron llevados sin experiencia alguna de las andanzas bélicas y perecieron en la inmensidad de los campos de batallas”.

Tampoco me propuse invitar a una lectura o estudio de dicho discurso. La única finalidad de mi nota fue avisar a mis posibles lectores para que estuvieran pendientes de la salida de un artículo que mas que evocar aquel acontecimiento, ha tenido el objetivo de ahondar en las posibles causas del silencio guardado durante 29 años, pues como ya comenté, dicho discurso no fue jamás publicado en vida del dictador Fidel Castro, y según se ha dicho, unos días antes de su muerte autorizó a que saliera de un encierro provocado por el mismo, por lo que estamos pues en presencia de una autocensura. (Consúltese en esta misma página el escrito  con el título: A 29 años de un discurso poco conocido de Fidel Castro, publicado además en la página Cuba democracia y vida: http://www.cubademocraciayvida.org/web/folder.asp?folderID=136) y en Cubanet, noticias de Cuba.

No obstante, luego de analizar detenidamente la reacción de mi lector, me pareció oportuno precisar algunos puntos. El hecho de no coincidir o estar en total desacuerdo con la figura, con el pensamiento, con sus criterios y conceptos, y con el sistema tiránico que impusiera Fidel Castro, no significa que desconozcamos sus discursos y demos la espalda a lo que dijera o hiciera. No podemos estar ajenos a lo que teóricamente ha causado nuestros males.

Todos los que nos creemos opositores, disidentes, o sencillamente en desacuerdo con el régimen hemos de consultar detenidamente los documentos que recogen cada mensaje de quien fuera el mandatario de nuestra patria por casi medio siglo, y desde su maldad manipuló el pensar de todo una nación e influyera en otros puntos de América Latina.  Para poder pronunciarnos enérgicamente contra el régimen, para poder desacreditarlos desde cualquier lugar donde estemos, para contribuir desde nuestra posición de defensores de los derechos del hombre y de la libertad de todos, hay que tener conocimiento de causa, y esto no se logra solo escuchando lo que otros han dicho y repitiéndolo luego, ni poniendo “me gusta y compartiendo” en las redes sociales, esto es muy fácil, sino a través del estudio directo en las fuentes documentales que recogen la información de aquellos que pretenden dividirnos, explotarnos, censurarnos, aislarnos y destruirnos de ser necesario. No solo hemos de expresar “abajo los Castro”, “abajo la tiranía” y resaltar un sinnúmero de calamidades que desde el punto de vista económico golpean a los cubanos de la isla; es necesario que sepamos el por qué lo expresamos, el verdadero motivo de nuestras actitudes.
 
El teórico alemán Karl Marx, independientemente que estemos o no de acuerdo con su legado, escribió Crítica de la filosofía del derecho de Hegel y Tesis sobre Feuerbach, pero no se pronunció en contra del pensamiento de ambas prominentes figuras de la filosofía alemana de su tiempo sin haber hecho un detallado estudio de sus obras, lo que le sirvió para poder valorar de manera crítica determinados aspectos de la enseñanza de ambos. 

                               

“Arma de Instrucción Masiva”, diseño del artista argentino Raúl Lemesoff, un vehículo que tiene como fin promover la lectura. La instrucción hará verdaderamente libres a los hombres. Foto tomada de Internet.

Cuando el malvado tirano quiso que las masas ignorantes lo apoyaran en todas sus fechorías durante la primera etapa de la llamada revolución cubana, entre sus tantos recursos para lograrlo, se apoyó en algo que habrían de agradecer para siempre, me refiero a la alfabetización. Les dio instrucción a las masas desposeídas, los enseñó a leer y a escribir, algo que tuvo un significado trascendental en sus vidas, y en este sentido lo tuvieron que agradecer a cambio de apoyarlo siempre. Luego los manipuló, los llevó a las plazas para que gritaran las consignas aprendidas durante la campaña, que no solo era para leer y escribir, sino para adoctrinarles en la idea del odio desmedido hacia el capitalismo y el imperialismo y la idolatría a la revolución y a sus líderes. 

Evoco este momento por demostrar la idea de la necesidad de tener instrucción para no ser manipulados. Los tiempos son otros. Han pasado casi sesenta años. Estamos pues en un siglo de hipermodernidad y de grandes cambios. No es una alfabetización lo que necesitamos en estos tiempos – aunque en algún momento tengamos que asumirla ante el deterioro marcado de la educación y la enseñanza cubana-; sino lograr una verdadera cultura política, que más allá de las gastadas frases de “abajo” todo lo que ellos intentan exaltar pueda provocar un verdadero cambio en nuestro pensamiento. No son tiempos de emociones, sino de pensamientos.

Los politólogos y analistas que con frecuencia consultamos, comentamos y compartimos en redes sociales deben ser solo un referente no más. Ninguno de ellos tiene la última palabra, ni la verdad absoluta. Nos corresponde ir a los orígenes y ahondar en el por qué de todas las cosas. Hemos de analizar lo que cada mandatario ha expresado, independientemente de su postura política, de su ideología y de su actitud ante la vida, sin la influencia de lo que pudiera ser visto como una autoridad. Así pues, y aunque parezca contradictorio, si debemos consultar los escritos de aquel que nos desunió, que nos oprimió y nos quitó derechos y libertades. No es posible que se repita una idea que otro ha expresado sin haber ido a las fuentes de origen de lo que se pretende criticar.
     
Créanme que fue una verdadera tortura para mí tener que leer tantas tonterías concentradas en unas 9. 937 palabras a lo largo de 21 cuartillas, pero si me respeto a mí mismo, y a mis lectores, no me permito decir o escribir absolutamente nada si antes no hago un detenido análisis del tema sobre el que pretendo escribir.
 
Al fin, y ante este magno sacrificio que significa estar entre la perversidad de sus palabras, pude concluir ciertas cuestiones importantes: 1. La idea de sus méritos en el arte de la oratoria es disparatada y no deja de ser un mero mito. Un buen orador no está divagando durante horas para al final no decir nada de valor. 2. Se burla de su pueblo mediante el uso de su propia palabra, lo que reafirma mi percepción sobre su malevolencia. 3. Utiliza digresiones ex profeso para apartarse de ideas medulares que pudieran resultar al extremo polémicas. 4. Explota el aspecto emotivo de sus seguidores envolviéndolos en una atmósfera  hechizada a partir de una exaltación desmedida de sus méritos y virtudes. 5. Creo haber comprendido el porqué del silencio de este discurso durante 29 años, algo que ya resumí en el artículo antes mencionado; pero con placer lo vuelvo a exponer en síntesis: hizo declaraciones acerca del aproximado de hombres que tenía en ese momento en territorio angolano, según él, mas de 45.000, criticó la legislación laboral, a la que catalogó de paternalista y promotora de la indisciplina, pero sobre todo la atacó de perfil estrecho e infladora de plantillas, se mostró enérgico contra el dogmatismo de los países del campo socialista que estuvieron insistiendo en el realismo dentro del arte por más de veinticinco años, así como a aquellos valores humanos que la propia revolución empezó a destruir.


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Acerca de mí

Dr. Alberto Roteta Dorado. Cienfuegos, Cuba. Graduado de doctor en medicina, especialista en Medicina General Integral y Pediatría por el Instituto Superior de Ciencias Médicas de Villa Clara y de Máster en Ciencias, especialista de segundo grado en Endocrinología y de segundo grado en Medicina General Integral por la Universidad Médica de Cienfuegos. Ejerció su profesión de médico por más de veinticinco años en Cuba. Profesor auxiliar de Pediatría y Endocrinología, se dedicó al magisterio por más de veinte años. Ha realizado estudios de filosofía, teología, antropología y teosofía. Presidió en su ciudad natal la Fundación Cultural “Oasis Teosófico-Martiano” desde 1993 hasta su salida de Cuba en 2014. Actualmente presidente de honor de dicha institución. Dictó conferencias sobre temas martianos y filosóficos en diferentes instituciones cubanas como: Fundación Cultural “Oasis Teosófico-Martiano”, de Cienfuegos, “Memorial Presidente Salvador Allende”,  de La Habana, entre otras.  Tiene inéditos dos libros de ensayos sobre el sentido de la religiosidad y el pensamiento filosófico de José Martí. Colaborador de medios de prensa como Cubanet, Noticias de Cuba. Ha visitado varios países de América: Perú, Ecuador, Colombia, Costa Rica y Panamá. Radicado en Estados Unidos de Norteamérica.





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