FOROFILO
Hoy a las 01:08:51 pm por Dr. Alberto Roteta Dorado en Temas sociales y políticos.

                              ARTÍCULO ESPECIAL EN EL THINK-TANK DE CUBANÁLISIS

                                      Dr. Alberto Roteta Dorado, Naples, Estados Unidos

                           ¿DESAPARECERÁ EL SOCIALISMO DEL SIGLO XXI EN ECUADOR
                                                    CON SU NUEVO PRESIDENTE?
                                                                Segunda parte.


         

Eliminación del enlace ciudadano, reforma para la ley de comunicación, inicio de una campaña anticorrupción y un gran diálogo nacional.
 
Al eliminar el llamado enlace ciudadano -conocido como las sabatinas de Correa, actos públicos que cada sábado, con carácter itinerante, tuvieron lugar durante toda la década correísta y en las que se estima se invirtieron cifras millonarias para alimentar el personalismo del exmandatario- ha dado otra muestra de su firmeza para romper definitivamente con un estilo de gobierno que dañó demasiado a los ecuatorianos. En su lugar Moreno da la posibilidad a los ministros y gobernantes para que ocupen un lugar protagónico y expongan los principales aspectos de sus comunidades con un especial énfasis en lo social y lo económico, y destacando acciones turísticas, ecologistas, folclóricas y tradicionalistas, con lo que el componente político pasa a un segundo plano, y de las ideas socialistas no se dice nada, al menos, durante su fraterno diálogo con los componentes de los medios de comunicación a solo unos días de comenzar su etapa de mandato, ni durante sus palabras en la ceremonia de toma de posesión presidencial, ni en ninguna otra intervención suya hasta el presente.
 
Ya los últimos espacios noticiosos difundidos presentan los reportajes de las comunidades de la provincia del Napo, ubicada en las inmensidades de las selvas de las llanuras amazónicas hacia el centro-sur de Ecuador, en cuyos comentarios se presentan resultados concretos y propuestas turísticas, según la idea del presidente, sin que se haga referencia a aspectos de naturaleza política, lo que contrasta con la tónica propagandística de la llamada revolución ciudadana emprendida en la etapa correísta.
 
Pero en el punto que se logra evidenciar con mayor énfasis su intención de eliminar cualquier vestigio del llamado Socialismo del siglo XXI es en el referente a su disposición de rectificar la prohibitiva ley de comunicación, que fuera establecida durante la dictadura de Correa y que termina siendo casi una Ley de Medios, según la opinión de Francisco Rocha, director ejecutivo de la Asociación Ecuatoriana de Editores de Periódicos, AEDEP, quien considera que es “sancionadora, que va en contra de los derechos humanos y, en especial, contra la libertad de pensamiento y de expresión, que están contemplados en los convenios internacionales; siempre se les ha hecho notar que aquellos están por sobre la Constitución. Y el Ecuador es suscriptor de todos”.
 
En la mañana del 29 de mayo, a solo cinco días de haber asumido la presidencia, durante un conversatorio con los periodistas de los diferentes medios de comunicación reunidos en el Palacio de Carondelet, sede del gobierno constitucional, en el centro histórico de Quito, Moreno se refirió al buen inicio de una “relación fluida, dúctil, fresca, dialogante”, lo que escuchado o leído desde la distancia que surge al no conocerse a profundidad las complejidades sociopolíticas de aquel país apenas significa nada; pero cuando se sabe de los insultos continuos hacia los periodistas, directivos y dueños de los medios de prensa por parte de Rafael Correa se puede percibir con claridad el real significado de los muy bien utilizados términos por parte de Moreno, quien en la propia reunión insistió en que “esta relación sea lo más fresca, refrescante, y que tenga como tónica, como práctica transversal, la tolerancia, el respeto de parte y parte”.
 
Pero no solo esto, sino que desde el estrado exhortó a los periodistas a lograr consensos mediante el diálogo con la finalidad de hacer las propuestas pertinentes para rectificar la ley de comunicación, insistiendo en que en lo adelante las autoridades de control de la información tendrán “un papel dialogante, orientador, promotor de los derechos”, y para sorpresa de todos los presentes precisó: “y no ya sancionador”; con lo que reafirmó su desacuerdo con la aplicación de dicha ley a los periodistas y trabajadores de los medios de prensa en general, la que fuera utilizada en conjunción con otras leyes para cerrar el diario Hoy, la revista Vanguardia y varias emisoras provinciales de radio.
 
Ya antes había expresado que él prefiere un pueblo que se ría del presidente, a un  presidente que se ría del pueblo. ¿Acaso se está refiriendo a Correa, quien desde la tribuna atacó a la oposición, a los medios de prensa, levantó calumnias contra unos, intentó desunir a otros, y también con su irónica y sarcástica sonrisa ofendía a todos? Todo parece indicar que sí: de ahí su idea de lo nuevo, refrescante y dúctil en esta nueva relación que se inicia de manera dialogada con los medios de comunicación. Esta frase “pone en la discusión el ejercicio del poder público frente a los derechos ciudadanos”, ha declarado Francisco Rocha, en representación de la  AEDEP.   
 
Otro importante elemento a tener en consideración en relación con los cambios en la política de gobierno de Lenín Moreno es la campaña anticorrupción que acaba de iniciar,  en la que están siendo analizados altos funcionarios que durante la década correísta se involucraron en acciones de este tipo, y esta actitud de denuncia y protección no es propia de los gobernantes de izquierda, quienes se han visto inmersos en grandes escándalos de corrupción. Recordemos los casos de la expresidenta argentina Cristina Fernández de Kirchner, los exmandatarios de Brasil, Luiz Inácio (Lula) da Silva y Dilma Rousseff, y el propio Rafael Correa y Jorge Glas (vicepresidente durante el segundo mandato de Correa y actual vicepresidente de Ecuador), estos dos últimos propuestos para análisis al fiscal general de la nación, Carlos Baca, por parte de las organizaciones políticas Unidad Popular, CREO y Concertación, por presuntos cargos de corrupción e implicaciones en el caso Odebrecht, en la que la constructora brasileña supuestamente entregó unos 35 millones de dólares a Ecuador para lograr beneficios equivalentes a unos 116 millones.
 
Por su parte el Bloque CREO-SUMA, de la oposición, y los propios integrantes de Alianza PAIS, solicitaron la realización de un juicio político a Carlos Pólit Faggioni, contralor durante la década correísta, actualmente en Estados Unidos por “cuestiones médicas”, quien de no presentarse a dicho juicio será sentenciado con su destitución definitiva, lo que está siendo apoyado por los propios legisladores del oficialismo y representantes de la oposición.
 
El titular de la legislatura, José Serrano, precisó la noche del martes 20 de junio que el Consejo de Administración de la Legislatura dará a conocer la renuncia que Pólit ha enviado por escrito adjuntando un certificado médico emitido en Estados Unidos. Según Serrano, la renuncia irrevocable presentada por Pólit no afecta el proceso de juicio político iniciado en la Comisión de Fiscalización a petición del bloque de Alianza PAIS por incumplimiento de funciones.
 
De manera particular CREO-SUMA pidió que compareciera el vicepresidente Jorge Glas por posibles implicaciones en el caso Odebrecht. También los asambleístas del bloque del Partido Social Cristiano, de la oposición, son partidarios de armar un juicio político contra el vicepresidente, Jorge Glas, por lo que reclamaron su comparecencia en la Asamblea, algo que se concretó el jueves 22 de junio con su comparecencia ante la Comisión de Fiscalización de la Asamblea Nacional de Ecuador, así como con sus declaraciones en la Asamblea en las que ha negado toda posible implicación en el caso Odebrecht; aunque las últimas investigaciones aseguran que no todas las acciones fueron supervisadas por la contraloría. 
 
Además, las autoridades ecuatorianas tratan de establecer el paradero del exministro Walter Solís, quien durante el gobierno de Correa encabezó el Ministerio de Desarrollo Urbano y Vivienda (Miduvi), la Secretaría Nacional del Agua (Senagua), y más recientemente el Ministerio de Transporte y Obras Públicas (MTOP), por sus posibles implicaciones también en el caso de Odebrecht.
 
El énfasis especial de Moreno en este aspecto lo ha llevado a establecer contacto personal con el secretario general de la Organización de Naciones Unidas, ONU, para coordinar acciones por el tema de anticorrupción, lo que le ofrece un matiz de carácter internacional a su labor mediante el Frente de Transparencia y Lucha contra la Corrupción, instrumento de reciente creación bajo el mandato de Moreno, organismo que ya entró en acción tras la confirmación de diez de los trece integrantes directivos que lo deben conformar.
 
Justo en este punto se evidencia un distanciamiento con aquel sentido de autonomía generado por Rafael Correa, de ahí que ya este último hizo declaraciones muy provocativas a la idea de Moreno, que van mucho más allá de haberse sentido sorprendido ante la creación de dicho frente; sino por el hecho de haber pedido ayuda a organismos internacionales “claudicando en lo avanzado todos estos años en cuanto a institucionalidad y soberanía se refiere”, según las últimas declaraciones de Correa a través de un editorial publicado por el popular y respetado diario El Telégrafo. De igual forma refirió que “por la presión mediática la nueva comisión deberá estar en contra de la Revolución Ciudadana para ser autónoma y creíble”, lo que, sin duda, constituye el primer punto de confrontación público entre el exmandatario y el nuevo presidente. Con su habitual ironía Rafael Correa ofendió a los integrantes de la comisión anticorrupción a los que calificó de ilustres desconocidos llenos de vanidad y odio a la Revolución Ciudadana.
 
Pero más allá de la crítica abierta a la comisión anticorrupción -que no le conviene al exmandatario que siga ahondando en la génesis de los graves problemas de este tipo durante la década socialista-correísta, por cuanto, resulta evidente que si tantos de los funcionarios del anterior gobierno están involucrados, el presidente no debió estar ajeno a las violaciones cometidas- ahora Correa arremete directamente al cuestionar al propio movimiento por él fundado, Alianza PAIS (AP), por su postura frente al caso de corrupción Odebrecht,  dejando entrever “deslealtades” de sus miembros bajo los matices del nuevo gobierno, algo que ha sido motivado ante una orden de detención a Walter Solís, quien fue ministro de Vivienda y secretario del Agua en su administración.
 
En su cuenta de Twiter ha aparecido el comentario: “El frente externo no me preocupa, sí el interno, donde, por torpeza o deslealtad, se habla de marcar distancia con mi Gobierno. Mientras tanto, AP calla. Solo se han escuchado voces valientes desde la Asamblea”, y los culpó por estar siguiendo el discurso de la oposición, a la que, según él, no le interesa la lucha anticorrupción y si la búsqueda de trofeos políticos. 
 
De cualquier forma, Lenín Moreno está cargando ahora con la cruz del correísmo comunista, lo que incluye una millonaria deuda, cifras alarmantes de desempleo y subempleo, una economía devastada por el despilfarro, y lo peor, una inconformidad y malestar general de los “ecuatorianos de a pie” -porque también los hay por esos lares- que le resultará difícil poder encausar. Si a esto se suma la dudosa reputación de su gabinete de trabajo, en su mayoría altos funcionarios del anterior corrupto gobierno correísta, e ignorantes “socialistas” que desconocen en sí lo que es el socialismo, integrantes de Alianza PAIS, y de manera particular, su vicepresidente, a quien la oposición está exigiendo la dimisión de su cargo y la puesta en práctica de la correspondiente investigación judicial por complicidad en el escándalo de Odebrecht, no habrá dudas que será una etapa difícil para la asunción de los numerosos cambios necesarios. 
 
El martes 20 de junio el presidente Moreno firmó, en una reunión en Guayaquil, un decreto con el que da inicio al gran diálogo nacional que, según dijo, será un instrumento participativo para concretar acuerdos que permitan el fortalecimiento del mandato popular y la construcción de políticas estatales que mejoren la gobernabilidad. Entre los temas a tratar en esta nueva propuesta se encuentran: Consejo Consultivo Empresarial, Lucha contra la corrupción y Acuerdos plurinacional, por la unidad, por la información, por la educación, por el agro y por los sectores sociales.
 
En esta tenida del presidente con las autoridades del territorio no hubo alusiones a revoluciones ciudadanas, a tendencias socialistas, a continuidad política, ni nada que recuerde la terrible década correísta. Contrariamente se refirió a las posibles diferencias en medio de una democracia: “Caminaremos juntos y procesaremos las diferencias en el marco de la democracia y del entendimiento; no venimos a imponer agendas, venimos a construirlas, y que estas a su vez puedan ser analizadas por todos los sectores sociales para construir este país en donde todas la voces sean escuchadas pero valoradas por igual”.
 
Moreno sostuvo un encuentro con el alcalde Jaime Nebot, una de las figuras más queridas y respetadas por la comunidad de Guayaquil, quien jugó un importante rol en las últimas elecciones como líder de la derecha del país en pos de la democracia y por la eliminación total del correísmo, lo que demuestra la idea de la inclusión necesaria y de nueva apertura por parte del nuevo presidente.
 
El silencio sobre la dramática situación de Venezuela.
 
Al referirme a la prudencial distancia que se espera que mantenga el actual presidente de Ecuador con los sobrevivientes del Socialismo del siglo XXI de la región excluí a Nicolás Maduro entre estos mandatarios-dictadores de Latinoamérica, y es porque espero de Lenín Moreno algo más que un simple mantener a distancia. Ya expresé algo similar en un artículo publicado en este mismo sitio con el título: Ecuador, la consumación de un gran fraude electoral. Si Lenín Moreno fuera inteligente, y justo ahora en esta dura, crucial y definitoria etapa del continente, asumiría una actitud digna respecto al caos de Venezuela. Entiéndase por actitud digna tomar partido junto al pueblo venezolano, lo que lleva implícito una pronunciación contra el opresor Nicolás Maduro.
 
Si esto ocurriera Lenín Moreno sacudiría a toda la región, y ya no dejaría lugar para la duda respecto a sus posibles cambios y a su sutileza para salirse de la izquierda regional; pero el momento al parecer no ha llegado, y ojalá no sea demasiado tarde. El pedido de la canciller María Fernanda Espinosa el 19 de junio, en la reciente reunión de consulta sobre la situación de Venezuela, cita de la Organización de Estados Americanos, OEA, en Cancún, México, previo a la 47° Asamblea General de la OEA, parece ser un pretexto para no tomar partido en este sentido.
 
La nueva ministra solicitó a nombre del país la revisión de los procedimientos de la reunión, toda vez que los Estados participantes no habían conocido el texto presentado que será sometido a votación en el pleno. Ya en el encuentro previo en que Ecuador participó sin su actual canciller se insistió en la decisión del país de no intervenir en los asuntos internos de Venezuela, lo que no excluye la posibilidad de que Moreno recapacite y asuma una actitud consecuente con el duro momento por el que pasan los venezolanos.
 
A modo de epílogo. La sombra fantasmal de Correa.
 
El sociólogo y periodista Felipe Burbano, ex-director general del Diario Hoy, acaba de declarar al medio Infobae que “no está claro todavía en qué va a haber continuidad, pero sí en qué se va a distinguir. Lo dijo en su discurso inaugural, tiene un modo de entender la política que deja a la confrontación de lado, que plantea el diálogo como dinámica de acercamiento con los distintos sectores sociales. No cree que el presidente deba ser un protagonista constante y asfixiante, sino un facilitador de acuerdos y de entendimientos, que no busca imponer por la fuerza una agenda de gobierno". No obstante, Burbano acotó: “Correa es el fantasma que empieza a rondar la política ecuatoriana. Podemos no saber dónde está, pero vamos a sentir su presencia".
 
Esperemos que Rafael Correa sea solo esto, una sombra fantasmal que intentará desde su aislamiento hacer de las suyas -y todos sabemos de lo que es capaz-, pero al fin de cuentas, una sombra no cuenta para nada. ¿Un retorno para un nuevo período presidencial tras un corto receso? No lo creo, se quiere demasiado y pudo comprobar que la “misión” es extenuante, al extremo de salir directo del acto de toma de posesión de Moreno para un hospital, sitio donde permaneció internado varios días con una neumonía y una hipertensión arterial, además de haber envejecido en una década lo que en otros mortales sucede en veinte o treinta años.
 
Será mejor que se mantenga aislado, bien distante, en Bélgica -como tantas veces ha anunciado, aunque no acaba de marcharse-, apartado de sus indígenas raíces, sin el peligro de las erupciones volcánicas del gigantesco Cotopaxi y de los grandes sismos del Cinturón de Fuego del Pacífico, con su colección de doctorados honoris causa y sus múltiples condecoraciones y distinciones que recibió durante la década de las prohibiciones, del despilfarro, de la corrupción y de los grandes fraudes.
 
Para el bien de una nación que recién comienza una nueva etapa de su historia política y social, al parecer, para compensar a los ecuatorianos, y con la certeza de que la región perderá a otro aliado del engendro que han llamado Socialismo del siglo XXI, lo que depende en gran medida de la capacidad y del sentido visionario de Lenín Moreno, el nuevo presidente que recién comienza su mandato, así como del apoyo de su grupo de trabajo, cuyos integrantes ya comienzan a percibir el necesario cambio renovador que abrirá un nuevo camino a la nación andina. 
 
Escrito especialmente para la página CUBANALISIS que dirige el profesor y analista político Eugenio Yáñez, cuya opinión de dicho escrito reproducimos a continuación: "Alberto: muy bueno tu trabajo, excelente: objetivo, demostrativo, sutil, sin especulaciones o inferencias "sesudas" que no dicen nada, pero con evidencias muy específicas y amplio conocimiento del tema. Y, sobre todo, original. No he visto nada de este tipo en la prensa, y mira que me toca (o me impongo) revisar cientos y cientos de informaciones diariamente".

Publicado por:
http://www.cubanalisis.com/ART%C3%8DCULOS/ROTETA%20DELGADO%20-%20DESAPARECER%C3%81%20EL%20SOCIALISMO%20DEL%20SIGLO%2021%20EN%20ECUADOR....htm
 




 [Comentar este tema

Hoy a las 12:54:04 pm por Dr. Alberto Roteta Dorado en Temas sociales y políticos.

                                ARTÍCULO ESPECIAL EN EL THINK-TANK DE CUBANÁLISIS

                                      Dr. Alberto Roteta Dorado, Naples, Estados Unidos

                           ¿DESAPARECERÁ EL SOCIALISMO DEL SIGLO XXI EN ECUADOR
                                                    CON SU NUEVO PRESIDENTE?

 
           

Antes de la segunda vuelta del reciente proceso eleccionario de Ecuador hice referencia a la posibilidad de que Lenín Moreno al asumir la presidencia -en el supuesto caso de que ganara los comicios, aun cuando tenía la seguridad de que el triunfo lo tenía bien asegurado Guillermo Lasso, el representante de la oposición-  le diera un matiz diferente a su sistema de gobierno, tal vez tan diferente que lo alejara definitivamente de la tendencia conocida en Latinoamérica como Socialismo del siglo XXI.
 
Esto llamó la atención de Guillermo Milán, director y primer editor de la página Cuba, democracia y vida, con sede en Estocolmo, Suecia, por lo que me pidió que le argumentara el por qué de mi hipótesis en este sentido, a lo que con precisión respondí partiendo de la idea de que el entonces candidato a la presidencia de Ecuador es en sí, más que un político, un hombre de acción en pos de las obras de carácter social, además que su tono es el del diálogo y la inclusión, y no el de la confrontación y la exclusión -como el de su protector en la campaña, el entonces presidente Rafael Correa-, algo que ya desde su promoción para la presidencia se lograba percibir.
 
Luego de una campaña de casi dos meses, bien polémica, en la que se llegó a la agresión no solo verbal por parte del propio presidente del país, sino que el candidato por la oposición fue violentamente agredido por misteriosos personajes de dudosa identificación, y unos comicios que terminaron con la consumación de lo que muchos, incluido quien escribe este artículo, consideraron uno de los mayores fraudes de la historia de la nación andina, Lenín Moreno, representante del Partido Alianza PAIS, movimiento oficialista y de tendencia izquierdista, se presenta ante el mundo como el nuevo presidente de Ecuador a partir del pasado 24 de mayo, y aunque solo han pasado unos días del inicio de su mandato creo que mi hipótesis podría cumplirse. Al menos,  es lo que parece que va a suceder en la pequeña nación de los enormes volcanes y nevados, cuyos habitantes no saben, y no tienen ningún interés por saber nada de socialismo, ya sea el del siglo XXI que pretendiera popularizar Chávez por América -cuya invención no le pertenece a él, sino al alemán Dieterich-, el del fracaso de la URSS y la Europa Oriental del siglo XX, el de las lejanas China y Corea del Norte, y mucho menos del que proclamara el dictador Fidel Castro para la pequeña isla caribeña tan rechazada por los ecuatorianos.
 
De más está decir que por aquellos mundos andinos no se tiene idea de los aspectos teóricos que en el orden conceptual nos dejara plasmados en sus extensas obras aquel alemán de mano férrea y de alma sedosa, según Martí, quien hacia el final del siglo XIX teorizó sobremanera acerca de los modos de asentar al mundo sobre nuevas bases, como también se desconocen los múltiples intentos de establecer comunidades socialistas mucho antes de la llegada de Marx, o los ejemplares escritos de los socialistas utópicos franceses menospreciados por el autor de El Capital, ni de Cabet, Saint-Simon y Owen, todos socialistas teóricos, y mucho menos de Sir Tomás Moro, quien describió un estado ideal desde los lejanos tiempos de Enrique VIII, con lo que se anticipaba unos siglos a los Jóvenes Hegelianos de Izquierda de la Alemania del siglo XIX.
 
Un necesario cambio de estilo bien distante del socialismo del siglo XXI
 
Lenín Moreno, el nuevo presidente, ecuatoriano de pura cepa, bien distante de las pretensiones extranjerizantes de su predecesor conoce bien la idiosincrasia de sus  compatriotas  -que es también la suya-,  lo que pudiera facilitar su desenvolvimiento bien alejado de todo aquello que se aproxime a lo que sus conciudadanos y hermanos ecuatorianos no quieren. En primer lugar, Lenín Moreno es un hombre de bien - independientemente de que estemos o no de acuerdo con el desenvolvimiento final de los dudosos resultados de las recientes elecciones, así como con la tendencia socialista del partido que representa como aliado de Alianza PAIS- que más que un político propiamente dicho, ha sido un funcionario de acción que se destacó en el terreno social al haber sido el principal gestor de la misión solidaria Manuela Espejo, con la que se daba el primer diagnóstico de la situación de los discapacitados en Ecuador, y gracias a su labor complementó este programa con el pago de un subsidio mensual (USD 240) para el cuidado de personas con limitaciones severas.
 
Moreno, al igual que la mayoría de los ecuatorianos, tiene muy arraigado un nacionalismo acérrimo que lo hace pensar en el bien de la nación, la que ahora tiene el deber de dirigir por encima de su interés personal, de sus fraternos lazos con Rafael Correa, y de las  tendencias socialistas del Partido Alianza PAIS que él representa  -si es que se puede aplicar conceptualmente este término a la modalidad de sistema político que se impuso en la pasada década a Ecuador,* y al fenómeno que se ha interpretado como Socialismo del siglo XXI en estos tiempos.
 
En segundo lugar, e independientemente de que ya algunos malintencionados lo han comparado con Nicolás Maduro por una posible incapacidad intelectual, lo que no deja de ser pura especulación y sensacionalismo de la prensa amarilla, y si bien es cierto que su fuerte no es la elocuencia en el discurso -tampoco lo ha sido el del presidente saliente, aunque se lo hicieron creer y con gusto lo asumió hasta el último día de su mandato-, no podemos dudar de la capacidad de un hombre que se desempeñó en 2013, en Ginebra, como enviado especial del secretario de la ONU sobre Discapacidad y Accesibilidad.
 
Por lo tanto, pudo percibir que el fracaso de Rafael Correa -aunque no lo ha expresado abiertamente, pero de manera sutil está implícito en algunas de sus iniciativas y proyectos para su mandato-, estuvo determinado en gran medida por sus métodos de gobierno, y por su forma,  de manera particular aquel carácter que lo convertiría de manera gradual en el ser “omnipotente” y “todopoderoso” que alimentó su ego a niveles inusitados y que respondía con un violento exabrupto contra todo aquel que se le opusiera.
 
Moreno está convencido de la ineficacia de un gobernante que insultaba públicamente desde la tribuna, y con su ironía provocaba el malestar de todos, incluidos a los más altos representantes de la cúpula militar, a quienes despreciaba, y de los altos funcionarios de su propio gobierno, así como a los principales líderes de la oposición, a los que llevó a la marginación, y de los que difamó como pocos presidentes han hecho en el mundo, amén de haber dado muestras de total intolerancia y discriminación al lanzar a sus fuerzas  policiales contra la etnia Shuar  -conocidos como los jíbaros, la comunidad indígena más numerosa de la Amazonía, que habitan entre las selvas de Perú y Ecuador- que reclamaban los derechos de sus tierras en el intrincado oriente de la Amazonía ecuatoriana; sin que olvidemos la agresión autorizada por él a más de un centenar de cubanos que se manifestaban de manera pacífica en el norte de Quito en reclamo de sus derechos como emigrantes.
   
Al parecer el nuevo presidente pretende borrar esa imagen dictatorial; aunque es muy temprano aun, y no podemos olvidar que cuando aquel simpático y apuesto joven subió al estrado por vez primera en el año 2007 también se mostró amable, educado, con un refinamiento europeizante, preocupado por los desposeídos y con las intenciones de encausar a una nación con un historial presidencial nada agradable, lo que en breve experimentó un viraje radical de 180 grados que lo convertiría en el mayor déspota de la historia política continental de estos tiempos, tan solo superado por el tirano Fidel Castro; pero como esto también lo sabe Moreno, no se puede dar el lujo de repetir la historia, así que la opción que tiene es la de mantener una línea política en su mandato bien distante de la de su protector y principal difusor de su campaña.
 
Téngase presente que Lenín Moreno ha declarado que el estilo de gobierno del presidente saliente Rafael Correa ya no resulta útil en el actual contexto de la nación, por lo que se ha comprometido a mantener durante su mandato un estilo de “tolerancia, de respeto, de tender la mano permanentemente a todos los ecuatorianos”, que incluye a los de “todo o nada”, lo que ha sido motivo de ciertas especulaciones en torno a un distanciamiento del actual mandatario con su predecesor, y hasta con su vicepresidente actual, lo que ha desmentido el propio vicepresidente Jorge Glas durante su última visita a Guayaquil, la ciudad más populosa de Ecuador, aunque tuvo que admitir que Moreno maneja un estilo diferente; pero que seguía siendo dentro la revolución ciudadana, este último, el eslogan escogido por Correa como equivalente de la chavista revolución bolivariana, idea interpretada por Viviana Bonilla, actual primera vicepresidenta de la Asamblea Nacional, como un nuevo escenario político y de nuevas demandas ciudadanas, con un nuevo liderazgo, aunque fue conservadora al referirse a que “los principios están intactos”, refiriéndose a las directrices de Alianza PAIS.
 
En tercer lugar, estoy convencido de que Lenín Moreno irá dejando a un lado todo aquello que haga evocar la desagradable imagen de aquel que se creyó un rey, y que desde su palacete de Carondelet manipulaba a sus súbditos, por lo que atrás quedarán sepultadas para siempre las emotivas frasecitas asumidas por Correa, de manera particular, la tan usada en sus despedidas: “Hasta la victoria siempre”, la que además de reafirmar sus erradas posturas comunistas, fuera del contexto actual ante el  anquilosamiento del sistema socialista, constituye una ofensa a la idea del bien, por cuanto procede de aquel despiadado guerrillero argentino que predicó acerca del odio entre los hombres y afirmó que experimentaba placer al matar, lo que al parecer no entra dentro de los códices de Moreno.
 
También evitará en su mandato utilizar términos como: socialismo, capitalismo, comunismo,  imperialismo, marxismo, o cualquier otro ismo al enfocarse en su línea reformadora de la sociedad mediante propuestas económicas y sociales, que es lo que quiere y necesita su pueblo, algo que ya se logra percibir en su estilo de hombre práctico en el que no hay lugar para utopías y excesivas teorizaciones en ideas estrafalarias que dispersen su labor. En el orden práctico ya se entregan casas a familias desposeídas afectadas por los grandes sismos, y hasta donde he podido acceder y consultar, no lo ha hecho a nombre de socialismos ni de revoluciones ciudadanas. También se hacen sendas revisiones de casos susceptibles de recibir ciertos amparos y ayudas económicas, sin que se esté haciendo de esto el centro de la atención del momento.   
 
De igual modo sabrá mantener una distancia prudencial con los mandatarios de Cuba, Bolivia y Nicaragua, los sobrevivientes del Socialismo del siglo XXI, para abrirse paso ante el mundo. De hecho, ya declaró oficialmente su interés de establecer fuertes lazos con el gobierno de Estados Unidos, con lo que atenúa las delirantes ideas antiimperialistas del anterior mandatario, quien veía la sombra del imperio por todas partes como causa de sus fracasos, algo que distingue a todos los líderes de las dictaduras socialistas de Latinoamérica, y que tiene su precedente en la singular obsesión del dictador cubano Fidel Castro.       
 
Si a esto sumamos su disposición para sentarse a dialogar civilizadamente con los sectores de la oposición por cuanto no quiere ser un gobernante excluyente; su primer encuentro con los medios de prensa, a los que pretende volver a incluir en los designios de la nación; las múltiples propuestas para el desarrollo de programas encaminados al bienestar de los desposeídos; así como su acercamiento y ratificación del protagonismo a los militares en el cuidado del país, y en su propia protección como máximo gobernante, podremos intuir que las intenciones del nuevo presidente se alejan cada vez más de la política de mano férrea y de prohibiciones de todo tipo que por más de una década se aplicó en la nación suramericana a la que se le impuso un intento de modelo socialista.**

*  La propuesta del Socialismo del siglo XXI en Ecuador se ha presentado como algo  difuso, carente de verdaderas y razonables bases teóricas, con excepción de ciertos aspectos que por conveniencia de los líderes y mandatarios han establecido. Así, el respeto de la propiedad privada, aunque con fuerte regulación estatal, la preservación de la democracia política con importantes condicionantes y su diferenciación con las experiencias socialistas del pasado se mezclan con la realidad o lo que verdaderamente ocurre en el orden práctico. El modelo de Estado socialista del socialismo del siglo XXI, teóricamente ha pretendido ser un socialismo revolucionario, sustentado de la filosofía y la economía marxista, y basado en ciertos ejes principales: el desarrollo democrático regional, la economía de equivalencias, la democracia participativa y protagónica y las organizaciones de base. Sus teóricos han propuesto un reforzamiento radical del poder estatal democráticamente controlado por la sociedad para avanzar el desarrollo; aunque en realidad en el orden práctico no ha existido ese poder democrático que la sociedad debe controlar. No fue posible jamás en Ecuador aplicar un sistema de nacionalización, que no es lo mismo que intentar obstaculizar el desarrollo del sector privado, algo que ha distinguido a la política ecuatoriana durante su década, más que socialista, correísta.
 
** En Ecuador se han vinculado un capitalismo social (nivel económico) y Estado popular o ciudadano (nivel político), según la percepción de los teóricos Juan J. Paz y Miño Cepeda, de la Pontificia Universidad Católica del Ecuador. Esto lo hace diferente al modelo marxista (aunque tampoco es antimarxista, puesto que reconoce y valida a la teoría de Marx como fundamento histórico), pero también diferente a otros modelos de capitalismo social. “El nuevo socialismo articula, en definitiva, empresa privada con inversión pública e intervencionismo económico y regulador del Estado, amplias políticas sociales y firmes medidas para redistribuir la riqueza; pero, además, se basa en la captación del Estado, para desplazar los intereses de las burguesías/oligarquías e imponer la hegemonía del poder de los ciudadanos y sectores populares”. ¿Qué es entonces el nuevo socialismo que se ha pretendido imponer a Ecuador por diez años? Algo que teóricamente les han hecho creer; pero tan distante de los preceptos de Marx, realmente ya no es un socialismo ni de nuevo tipo, ni de nada, sencillamente no ha sido un socialismo sino una caprichosa dictadura correísta.
 
       (Continuará)

Escrito especialmente para la página CUBANALISIS que dirige el profesor y analista político Eugenio Yáñez, cuya opinión de dicho escrito reproducimos a continuación: "Alberto: muy bueno tu trabajo, excelente: objetivo, demostrativo, sutil, sin especulaciones o inferencias "sesudas" que no dicen nada, pero con evidencias muy específicas y amplio conocimiento del tema. Y, sobre todo, original. No he visto nada de este tipo en la prensa, y mira que me toca (o me impongo) revisar cientos y cientos de informaciones diariamente".

Publicado por:
http://www.cubanalisis.com/ART%C3%8DCULOS/ROTETA%20DELGADO%20-%20DESAPARECER%C3%81%20EL%20SOCIALISMO%20DEL%20SIGLO%2021%20EN%20ECUADOR....htm
 


 [Comentar este tema

Ayer a las 04:43:20 pm por Dr. Alberto Roteta Dorado en Temas sociales y políticos.

                                          La agonía socialista de “Nuestra América”.
                                                Por el Dr. Alberto Roteta Dorado.


             

Naples. Estados Unidos.- Mientras la naturaleza se acomodaba a la sutileza de los cambios ante la llegada del solsticio del verano, este 21 de junio, ciertos hechos de naturaleza política con fuerte connotación e incidencia en lo social estremecían ese amplio territorio que se extiende del enorme río Bravo hasta la inhóspita Patagonia.

Nuestra América – como definiría el colosal cubano José Martí a esta gran extensión continental – no deja de ser noticia. Cargamentos de drogas procedentes del “nuevo mundo” son incautados en diversos puntos del orbe, el connotado escándalo de la Odebrecht ha sacudido a notables personajes de estos parajes, importantes reuniones han hecho coincidir en magnas citas a los cancilleres y representantes de estados de la región; pero sin duda, ninguno de estos hechos ha conmovido mas al mundo que la serie secuencial de crímenes cometidos por las fuerzas policiales venezolanas incitadas por el dictador Nicolás Maduro, el personaje del momento, y ya no tan célebre por sus idioteces, sus frases fuera de contexto, sus graves errores conceptuales o su limitada expresión, sino por su desmedida crueldad y su falta de discernimiento para asumir de una vez y por todas que su fin ya llegó, y no le queda nada por hacer en el devastado país suramericano.

En la patria de Bolívar se han mantenido acciones de protesta a través de heroicas marchas pacíficas. Un colosal movimiento opositor, y aun más, todo un pueblo que ya rebasó los límites de su capacidad de adaptación al mal, se han mantenido por más de dos meses en las calles, y aunque lamentablemente han muerto ya más de setenta hombres violentamente agredidos por las fuerzas policiales, la gente está con aquel ímpetu que los conducirá finalmente a su triunfo definitivo.

Un presidente –que llegó al poder de la forma en que todos saben– se siente acorralado y como carece de inteligencia ha preferido imponerse por la fuerza antes de doblegarse y reconocer que está perdido. La imposición de su proyecto de la Constitucional, la agresión y reajustes ilegales para dejar sin voz a la Asamblea Nacional, así como el traspaso de todo su poder al Tribunal Supremo de Justicia –manipulado por el chavismo–, han sido parte de su maquiavélico plan, el que según se dice, es ideado desde La Habana por las maléficas huestes del castrismo que siempre han dirigido el proyecto de revolución bolivariana iniciado por Chávez.

La comunidad internacional – y en este sentido me refiero no solo a aquellos organismos e instancias con cierto poder ejecutivo en toda la región, como la Organización de Estados Americanos, OEA, la Organización de las Naciones Unidas, ONU, etc., sino a todos los que en el orden político, judicial, social, científico, ético y religioso tengan que ver con la preservación de la vida humana y con el equilibrio del mundo, así como personalidades que en el orden individual puedan levantar su voz y ser escuchados- ha intentado, aunque tal vez no con la fuerza necesaria, poner freno al caos que impera en la nación suramericana.

Hace ya más de un año Luis Almagro, el secretario general de la OEA, ha querido activar y poder aplicar la llamada Carta Democrática de dicha institución, y la indecisión de unos, la negativa de otros, y los posibles beneficios que se puedan perder al dejar de ser aliados de la dictadura chavista por parte de unos pocos, ha mantenido desde entonces una incertidumbre y apatía política que ha impedido el accionar de esta entidad, y las buenas intenciones de su secretario general no han logrado consumarse como acto concreto, lo que se ratificó en las recientes tenidas de estos últimos días.

Así las cosas, las víctimas se van sumando día a día, por desgracia siguiendo un patrón común: se trata de jóvenes, pacíficos, opositores, muchos de los cuales salieron por vez primera en son de protesta, tal vez, más que por una verdadera convicción política, por aquel ímpetu y esnobismo tan sui generis entre los jóvenes. De cualquier modo, se trata de verdaderos asesinatos por los que tendrá que responder el presidente del país ante las leyes terrenales, y también su alma – si es que podemos referirnos en estos términos a aquellos que la han perdido- ante las leyes divinas.

Mientras tanto, en la región del Caribe, en Cuba, su mayor isla, se arremete contra el presidente estadounidense Donald Trump después de su sonado discurso en Miami, la cuna del llamado exilio cubano, en territorio de la Florida. Lo que va quedando de la ahogada dictadura castrista hace reajustes inmediatos de ciertos proyectos que tal vez pensaron serían realidades algún día, y ahora con las nuevas disposiciones de Trump se desvanecen.

Las bondades de Obama – sin entrar en este contexto en la polémica en torno a los controversiales nexos entre este y el régimen de La Habana- para con el mal  gobierno de la isla a cambio de nada han llegado a su fin. Una nueva directriz, que al parecer será férrea, al menos con la cúpula castrista, y no precisamente con las masas poblacionales de la nación, según ha declarado el propio presidente estadounidense, y como tanto se ha comentado ya por los que saben del tema, y mucho más por los que no tienen ideas claras en torno al complejo y difícil asunto de las relaciones bilaterales de ambas naciones.

En Cuba la represión ha aumentado considerablemente en los dos últimos años. Las prohibiciones de todo tipo se han mantenido por décadas, las violaciones de los derechos ciudadanos mínimos son tan comunes que no son percibidos por los que durante años se han adaptado a la supervivencia, las golpizas a las Damas de Blanco, las persecuciones, los encarcelamientos, allanamientos y difamación a numerosos opositores del régimen se han convertido en hechos comunes, y las condiciones precarias en que vive la población mayoritaria caracterizan al panorama sociopolítico actual de Cuba.

En Ecuador las cosas van tomando un matiz bien diferente. Una dramática década dictatorial – en la que como es lógico, no todo fue terrible, por cuanto, en el terreno social se emprendieron obras de peso que beneficiaron a grandes sectores poblacionales, los que lamentablemente aun viven en condiciones de pobreza inimaginables, amén de la cobertura educacional y de salud, a pesar de las limitaciones de esta última al ser demasiado elemental –  llegó a su fin toda vez que este 24 de mayo Lenín Moreno asumía oficialmente la presidencia del país, y aunque se trata de un continuismo político, por cuanto, Moreno representa al propio partido oficialista Alianza PAIS, de tendencia izquierdista, lo cierto es, al menos por ahora, que el continuismo es tan solo en la apariencia.

Moreno ha centralizado su labor en una reformación social muy necesaria en aquel país, donde su economía había entrado en recesión a pesar de los crecimientos difundidos por Rafael Correa, su predecesor. Los índices de desempleo y subempleo son preocupantes, y la pobreza y pobreza extrema ocupan lugares importantes en la región.

La corrupción alcanzó notoriedad a través de las propias acciones de directivos del gobierno y miembros del Partido Alianza PAIS, incluidos el ya expresidente  Rafael Correa, y el vicepresidente actual Jorge Glas, quien se desempeñara como vicepresidente en la segunda etapa del régimen de Correa, a pesar de que ambos han negado abiertamente estar involucrados en acciones de naturaleza delictiva, sobre todo con el sonado caso de Odebrecht.

Moreno, dejando a un lado la retórica socialista, no haciendo referencia a la revolución ciudadana, no acudiendo a las estereotipadas frases vacías del comunismo, al parecer intenta establecer una línea de demarcación entre la década angustiosa y el presente reformador. El diálogo, la inclusión, saber escuchar, permitir el protagonismo de sus subordinados, entre otros matices, están caracterizando su actual mandato, lo que contrasta con la ironía y la prepotencia de aquel que se creyó emperador de Los Andes – haciendo alusión a Rafael Correa-.

Nicaragua y Bolivia permanecen en silencio. Recientemente Daniel Ortega se pronunció a favor de la no injerencia en los asuntos internos de las naciones, específicamente respecto al caso de Venezuela, lo que como era de esperar solo encontró eco entre los pocos simpatizantes que quedan de la izquierda regional. Evo Morales es preferible que solo escuche ante la posibilidad de que siga cometiendo errores garrafales, y referirse al irreal hecho de los indígenas de los Andes enfrentados al Imperio Romano. No obstante, ya anunció que Bolivia se enfrentaría a Estados Unidos por el hecho de que él era antiimperialista. Ambos perpetuados en el poder a expensas de acciones fraudulentas, el primero con la manipulación de las últimas elecciones, y el segundo en la espera de un reajuste permisivo “legal” para continuar otro mandato a pesar de que el actual es ya inconstitucional.

Así andan las cosas en aquellas naciones de “Nuestra América” que han querido mantenerse atadas a un socialismo – que ya dejó de serlo hace mucho tiempo- aunque para esto se tenga que encarcelar, torturar y asesinar, en los casos concretos de Cuba y Venezuela; aunque la verdad se acerca, tal vez lentamente; pero se acerca. “Para verdades trabajamos, y no para sueños” dijo José Martí, y al fin llegaremos a poner “la justicia tan alta como las palmas”.
 
Publicado en los medios:
http://www.cubademocraciayvida.org/web/article.asp?artID=35667
http://www.cubalibredigital.com/index.php?option=com_content&view=article&id=30400:la-agonia-socialista-de-nuestra-america&catid=31:cuba&Itemid=15


 [Comentar este tema

Ayer a las 04:28:40 pm por Dr. Alberto Roteta Dorado en Temas sociales y políticos.

                            Trump cambia la política norteamericana hacia Cuba: Un análisis
                                                     Jorge Hernández Fonseca
                                                         17 de Junio de 2017


               

El cambio de política del gobierno de Donald Trump hacia la Habana, considerado en el contexto del retroceso neto del socialismo en Latinoamérica, tiene varias aristas de análisis:

En primer lugar, enmienda el camino torcido iniciado por Obama al negociar con Raúl Castro haciéndole concesiones sin pedir nada a cambio. En este sentido --y a pesar del grandioso acto de recibimiento de Trump en Miami-- de su emotivo discurso y de la firma de la orden presidencial que cambia su política, estamos solamente en el inicio del camino que conducirá, a medio plazo, a la incorporación de la isla al concierto de naciones democráticas, libres del totalitarismo comunista que ha sufrido durante más de medio siglo ante la indolencia mundial.

En segundo lugar, el castrismo se ha preparado para semejante golpe de timón de parte de Trump tomado algunas medidas oportunistas, como cartas para responder a Trump:

La dictadura castrista ha comenzado a pasar parte del turismo administrado por empresas militares antes, a manos de empresas extranjeras, proceso iniciado en Cienfuegos y que continuará para burlar las disposiciones del cambio de política.

Ha aprobado en una asamblea extraordinaria de su parlamento la creación de empresas formales dentro de la isla en un paso hacia la economía de mercado superando el anterior “cuentapropismo”. Estas nuevas empresas negociarán con empresas de EUA.

Está lista para poner sobre la mesa mejoras en derechos humanos y liberación de presos, porque hace algún tiempo ha llevado la política de “crear problemas para vender soluciones”, reprimiendo sin sentido a las Damas de Blanco y condenando opositores.

En tercer lugar y a pesar de la retórica contenida en la respuesta oficial cubana a las decisiones de Trump, el comunicado oficial cubano se ha apresurado en sugerir, a pesar de todo, el inicio de negociaciones para superar las diferencias, recogiendo la propuesta que el discurso de Trump hiciera en similar sentido de negociar las diferencias cuando la isla esté preparada.

Así las cosas, lo sucedido en el Teatro Manuel Artime de la Pequeña Habana en viernes 16 de Junio de los corrientes es historia. Será la continuidad de un proceso que comenzó torcido y que ahora toma el cauce cierto de negociaciones donde es necesario “dar para recibir”.

Es de destacar además que un mérito extraordinario de Donald Trump es haber sido el artífice del gesto simbólico de venir a Miami, la capital de exilio cubano, y ante un nutrido público de luchadores por la democracia y la libertad --de dentro y fuera de Cuba-- para firmar el cambio de una política equivocada, que para nada contó con el criterio de los opositores cubanos.

No se me escapa que con el gesto efectivo de Trump, este reconoce el apoyo que recibió de los cubano-americanos, cuyo voto fue decisivo para ganar las elecciones en el estado de la Florida. Sin embargo, es justo reconocer también que es el primer presidente norteamericano que en más de medio siglo de dictadura en Cuba, se compromete tan personalmente con el exilio.

Artículos de este autor pueden ser encontrados en http://www.cubalibredigital.com

Publicado inicialmente en: http://www.cubalibredigital.com/index.php?option=com_content&view=article&id=30334:trump-cambia-la-politica-norteamericana-hacia-cuba-un-analisis-por-jorge-hernandez-fonseca&catid=31:cuba&Itemid=15


 [Comentar este tema

Junio 23, 2017, 03:03:38 pm por Dr. Alberto Roteta Dorado en Temas sociales y políticos.


         TRUMP-CUBA: REALISMO, PRINCIPIOS, SENTIDO COMÚN, ESTRATEGIA ELECTORAL
                                                                 Segunda parte.
                                                          Por: Dr. Eugenio Yáñez.

 
                 

A favor y en contra
 
Llaman la atención algunos de los argumentos que se han manejado a favor o en contra de la nueva política hacia Cuba y su gobierno presentada por el Presidente. Uno de los más significativos ha sido el manejado por infinidad de los llamados “cuentapropistas” o “emprendedores” en la isla, que señalan amargamente que tales medidas restrictivas contra el turismo americano indiscriminado hacia la isla les afectarán en sus negocios, ya sea que se trate de restaurantes privados (los famosos “paladares”), alojamientos en “casas particulares”, o servicios de transporte en los celebérrimos “almendrones”, autos americanos de las décadas del cuarenta, cincuenta y sesenta de siglo pasado, que son los preferidos de los turistas americanos, sobre todo en La Habana, que es donde más abundan, para montarse en una peculiar máquina del tiempo y disfrutar ampliamente de su experiencia “pueblo-a-pueblo”.
 
No hay nada malo ni inmoral en esas quejas: quienes establecen un negocio pretenden ganar dinero, es lo más natural, y cuando consideran que determinadas medidas, vengan de donde vengan, les pueden afectar esa posibilidad, naturalmente las rechazan, ya se trate de quienes alquilan una habitación de su propia casa o de una gigantesca compañía de cruceros internacionales.
 
Pero lo que sí resulta improcedente, y hasta obsceno, es pretender justificar el absoluto rechazo a esas medidas no por las eventuales afectaciones económicas al negocio, sino bajo el pretexto de que eso daña a “los cubanos” en general, cuando en realidad la verdadera preocupación de casi totalidad de todos esos negociantes afectados son sus emprendimientos y sus recursos que puedan ponerse en peligro.
 
Y en muchísimos casos, si tales emprendimientos y recursos no fueran afectados por las nuevas políticas que se proyectan o que ya se implementan, esos emprendedores quizás no se preocuparían demasiado por “los cubanos” en general, a quienes ahora mencionan de forma plañidera para poder defender sus propios intereses comerciales.
 
Parecería como si no les preocupa en lo más mínimo a esos cuentapropistas alarmados porque les afecten las medidas que ha dictado el Presidente Trump, hasta dónde se pueden dañar “los cubanos” no cuentapropistas, todos esos que trabajan o trabajaron para el Estado y actualmente reciben un mísero salario o una magra pensión que no les alcanza ni para cubrir las necesidades más elementales de ellos mismos y sus familiares, por las contramedidas que con toda seguridad aplicará el régimen contra tales compatriotas. ¿Es que ya algunos aceptan abiertamente y sin tapujos la existencia actual de dos categorías de cubanos, los de primera y los de segunda clase, los jerarcas del régimen y negociantes exitosos por una parte, y el simple y mortal “proletariado” por la otra?
 
Y repito, lo malo no es que los “cuentapropistas” deseen defender sus intereses y sus inversiones, que para eso se han arriesgado y establecido negocios, sino que pretendan justificar sus posiciones alegando las eventuales miserias y vicisitudes de “los cubanos” en general, como si las actuales que padecen desde hace mucho tiempo no fueran reales o no tuvieran importancia manifiesta.
 
Y eso es muy significativo, porque una buena parte de los argumentos a favor de las políticas frente al castrismo del presidente Obama, esas que se establecieron sin exigir nada a cambio, se han basado todo el tiempo en que el desarrollo de “negocios privados” garantizaría a medio y largo plazo un resurgimiento de la democracia en Cuba, porque cuando tales negociantes prosperaran ya no estarían muy interesados en la dependencia de “Papá-Estado”, y eso abriría el camino hacia una nueva y dinámica sociedad civil cubana.
 
Sin embargo, lo visto hasta ahora es que a tales emprendedores les preocupa mucho más la suerte de sus propios negocios que la de “los cubanos” en general. De manera que no debe resultar muy fácil comprender hasta donde estarían dispuestos esos negociantes -sea ahora o en un futuro- a arriesgar lo que hayan logrado hasta ese momento o lo que tengan en aras de un futuro democrático y feliz, aunque bajo la actual y previsiblemente cada vez más estricta férula autoritaria-militar, sus negocios puedan prosperar solamente de forma  limitada, porque no se les permite ni se les permitiría, según establecen los documentos programáticos puestos en vigor y continuamente reiterados ad nauseam, la “acumulación de propiedades o riquezas”.
 
A manera de comparación, aunque pueda alegarse que se trata de culturas marcadamente diferentes, como realmente lo son, hace pocos años cuando los ciudadanos de Hong Kong salieron a las calles a protestar exigiendo libertades, en lo que llegó a ser conocido como “la revolución de los paraguas”, ninguno de los muchos “cuentapropistas” que abarrotan las calles de esa ciudad-enclave abandonó sus negocios ni salió a las calles para apoyar a quienes protestaban, y mucho menos a protestar ellos mismos exigiendo sus derechos y libertades democráticas. Podría proclamarse optimista o ingenuamente que en Cuba sería o podría ser diferente, pero eso estaría por ver y de momento no hay por qué tener que admitirlo como axiomático.
 
Una falacia constante
 
Otro de los elementos que más se ha esgrimido en contra del endurecimiento de la política de Estados Unidos frente al castrismo es que eso daría pretextos al sector más cerrado y reaccionario de la dictadura para “atrincherarse”, lo que dificultaría las posibilidades de acción y avance de los sectores “moderados” del castrismo.
 
Ante tal inmoral falacia, sería muy conveniente invitar a los apologistas de esos criterios a que elaboráramos de conjunto una pancarta, tablilla o pizarra con dos columnas: en una de ellas podríamos escribir los nombres de los castristas más reaccionarios que estarían a favor de atrincherarse, como Machado Ventura, Ramiro Valdés, Esteban Lazo, Marino Murillo, Bruno Rodríguez, y los generales Cintras Frías, López Miera o Espinosa Martín.
 
En la otra columna se escribirían los nombres de los eventuales reformistas, aperturistas o “moderados” que se verían afectados si se produjera tal “atrincheramiento”. Y como se trataría de un ejercicio de análisis serio, en tal columna no deberían ponerse los nombres de Mariela Castro, Silvio Rodríguez o Leonardo Padura como ejemplo de eventuales reformadores. Porque se trata de identificar personajes con poder real para influir en un verdadero cambio político, económico o social en la isla, como podrían ser quizá algunos miembros del Buró Político o del Comité Central del partido comunista, ministros del gobierno, personalidades públicas muy bien conocidas, o dirigentes de organizaciones sociales o algunas instituciones partidistas, gubernamentales o militares provinciales con verdadero arraigo popular y liderazgo de alcance nacional, además de que deberían contar con recursos para poder materializar un cambio real.
 
Aparentemente, para infortunio de quienes alimentan la falacia favorable al así tan mal llamado “atrincheramiento”, no serían muchos los nombres de los “reformistas” o “aperturistas” con poder real que podrían incluirse en esa columna que le interesaría tanto a quienes fomentan ilusiones, ya sea por ingenuidad o por malas intenciones, que eso nunca se sabe.
 
Y si dije varios párrafos más arriba que se trataría de “invitar” a este ejercicio de análisis a quienes fomentan tal embuste, lo hice por cortesía, porque más que “invitar” se trata de  retarlos a que demuestren sus fantasías de una manera muy clara y precisa, con nombres y apellidos. Y es evidente que no podrán hacerlo, porque tales sectores del castrismo simplemente no se atreverían a manifestarse, si es que acaso existen, al menos mientras quede un Castro que respire.
 
Del otro lado
 
Sin embargo, del otro lado del espectro político, entre los que apoyan decididamente al presidente Donald Trump y la nueva política hacia Cuba, tampoco abundan demasiados realistas, pensadores en términos de realpolitik, ni estrategas verdaderamente serios, que vayan más allá de muchas conversaciones sobre el tema compartiendo una humeante taza de café cubano en la sala de su casa, en cualquiera de las múltiples organizaciones que se definen como “anticastristas”, o simplemente en el mostrador de una cafetería del barrio.
 
Porque tampoco es serio el razonamiento inverso de estar proclamando que “ahora sí” se va a caer rápidamente el castrismo, o que “la libertad de Cuba” ya está a la vuelta de la esquina, como si las cosas en la vida real y en la geopolítica fueran tan sencillas y tan fáciles de materializar.
 
Como nunca tampoco fueron serios algunos ilustres despistados en Estados Unidos que consideraban la posibilidad de que se restituyera el decreto “pies secos/pies mojados” eliminado por Obama en los días finales de su mandato, que otorgaba acceso inmediato al país y status legal inmediato a los cubanos que pisaran territorio americano en cualquier lugar y sin ni siquiera tener que justificar temor de persecución.
 
Que los cubanos dentro de la isla, que sufren de tanta desinformación porque el régimen les bloquea el acceso a noticias y documentación seria y responsable, o los que quedaron varados (y desesperados) en la terrible odisea terrestre desde Guyana o Colombia hasta la frontera sur de Estados Unidos tras la eliminación de ese decreto, se aferraran hasta con las uñas a esa ilusión, sería comprensible. Pero que personas que viven en Estados Unidos, algunos de los cuales hasta se consideran periodistas o académicos, hayan podido creer en esa posibilidad, y divulgarla, demuestran que ni comprenden las realidades de la política de Estados Unidos, ni tampoco las de la isla esclava.
 
Todo el montaje del performance para el anuncio de la nueva política frente al régimen en el corazón de Little Havana no fue casual ni improvisado, y pretendía, además, elevar las bazas del Partido Republicano sobre el Demócrata, y no solamente entre los cubanos del sur de Florida sino entre toda la población de Estados Unidos en general. Con relación ala comunidad cubanoamericana se trataba de sacudir las fibras más emocionales del llamado exilio histórico y presentar el cumplimiento de una clara promesa electoral ante un auditorio que, sin dudas, recibiría tales anuncios con los brazos y los corazones abiertos y aplaudiría a rabiar, sin detenerse demasiado, al menos en esos momentos, en analizar los detalles de tal política que, aunque en principio esté realmente enfocada -como lo está- contra la dictadura y su maquinaria económico-militar, también está acotada y delineada por imprescindibles requerimientos de realismo político y de sentido común. De ahí la frase presidencial de “Nuestra nueva política comienza con hacer cumplir estrictamente las leyes de EEUU”.
 
En la práctica, tanto las posiciones del senador Marco Rubio como las del representante Mario Díaz-Balart salieron fortalecidas ante el “núcleo duro” del exilio cubano, por su papel real o percibido en la concepción y configuración de la nueva política presidencial frente al castrismo. No sucedió lo mismo con los representantes Carlos Curbelo, en un lejanísimo segundo plano durante el evento de La Pequeña Habana, ni con Ileana Ros-Lethinen, totalmente preterida durante esta ocasión, al extremo que no fue destacada en ningún momento durante la transmisión del evento por televisión.
 
Son tantos años sin poder lograr resultados concretos de debilitamiento o derrocamiento de la dictadura que demasiadas veces ya tanto el exilio anticastrista como quienes son sus líderes políticos o sus representantes y senadores federales ante el Congreso de Estados Unidos en Washington, tienen que conformarse con ilusiones y proyectos, porque a fin de cuentas los resultados específicos no se logran materializar, y ya van casi sesenta años de proyectos y programas, pero nada más. No vendría mal preguntarse hasta dónde tales proyectos y programas son los más acertados o si merecerían un replanteamiento mucho más estratégico y realista ante las nuevas realidades.
 
De haberse pretendido con la nueva política anunciada un verdadero apretón de tuercas hasta el final contra la dictadura, chocando incluso con todos los poderosos intereses agrícolas e industriales que están a favor del levantamiento del embargo y el acceso al mercado cubano, no había nada que inventar: ahí está desde hace más de veinte años la célebre Ley Helms-Burton, con su tan famoso y tan temido Capítulo 3, que ni Bill Clinton, ni George W Bush, ni Barack Obama durante sus presidencias, y ahora tampoco Donald Trump, se decidieron nunca a firmar, por todos los problemas que generaría a Estados Unidos en el ámbito internacional. Lo que, en cierto sentido, convierte a esa Ley, a la vez que en una referencia moral significativa para la libertad de Cuba, al mismo tiempo en una herramienta inútil para contribuir a provocar cambios reales en el régimen.
 
Eventuales contramedidas del gobierno cubano
 
Olvidemos de momento las arengas de la prensa controlada por el régimen, tanto escrita como radial, televisiva y digital, y todo el alboroto con relación a la “soberanía” y la “dignidad”, tan habitual para desarrollar los mecanismos de “agitación y propaganda” de la dictadura.
 
Y olvidemos también las tonterías por cuenta propia de algunos emprendedores cubanos que se las pretenden dar de demasiado inteligentes o “guapos” ante las nuevas políticas, y declaran maravillas dialécticas como la siguiente, recientemente pronunciada por un chofer de “almendrón”: “Si no vienen los estadounidenses, vendrán los costarricenses, los mexicanos. El mundo no es Estados Unidos”. Lo cual es geográficamente correcto, pero no responde una pregunta elemental: ¿cuántos mexicanos o costarricenses son necesarios para gastar lo que gasta un turista americano o para que le dejen de propinas lo que dejan los turistas americanos?
 
Entonces, ¿qué puede hacer realmente el régimen para enfrentar o esquivar las nuevas políticas establecidas por el Presidente Trump?
 
Antes que todo, analizarán en detalles no solamente el discurso presidencial del 16 de junio, sino mucho más aún la implementación de las directivas que los Departamentos del Tesoro y de Comercio deberán dictar conteniendo las nuevas regulaciones a partir de las anunciadas decisiones presidenciales.
 
Y cuando sea necesario o lo consideren apropiado, para el régimen será cuestión de coser y cantar disolver jurídicamente GAESA como entidad subordinada a las fuerzas armadas castristas, y convertir ese holding en algo que podría llamarse, digamos por decir algo, “Sociedad Cubana Financiera y Mercantil para la Importación y Exportación”, que podría ser eventualmente subordinado al Ministerio de Comercio Exterior, al de Turismo o al de Finanzas, o incluso al Consejo de Estado. Si por el régimen fuera, serían capaces de subordinar en el plano teórico a ese nuevo conglomerado lo mismo a la Asociación Nacional de Agricultores Pequeños (ANAP) que al Ministerio de Cultura o hasta al equipo de beisbol “Industriales”: en Cuba-Macondo puede suceder cualquier cosa, mucho más cuando se trata de asegurar el poder y los privilegios que vienen aparejados con ese poder.
 
Resulta risible la consideración de algunos “expertos” de que ese cambio organizativo y estructural sería “casi imposible” por los requerimientos de “transparencia” que tendrían  las instituciones civiles castristas, requisitos a los que no están sujetos en estos momentos las entidades militares. Como si alguien se atreviera a asegurar, si se trata de hablar con seriedad, que las informaciones estadísticas y contables que cotidianamente ofrece el régimen públicamente sobre sus instituciones “civiles” sean verídicas y confiables, o que no puedan ser “maquilladas” según los intereses de la dictadura. Quienes crean eso, es evidente que no saben cómo funciona el régimen cubano ni cómo ha funcionado durante ya casi sesenta años.
 
Igualmente sencillo sería pasar a la reserva o licenciar definitivamente a los militares que actualmente están al frente del holding y de sus empresas componentes, convertirlos en “civiles” de la noche a la mañana, o designar al frente de esas instituciones a nuevos personajes que nunca han aparecido como militares o “segurosos”, pero que en realidad también son parte del aparato represivo castrista y funcionarios absolutamente confiables para la dictadura.
 
Es decir, con relativa facilidad el régimen podría embellecer sus empresas integrantes de GAESA, el conglomerado militar señalado por Washington como institución a bloquear, para hacerlas aparecer como instituciones “civiles”, y al mismo tiempo designar nuevos dirigentes de las mismas que no puedan ser fácilmente sindicados como militares en activo.
 
Y si algo es absolutamente seguro es que las agencias estadounidenses encargadas de identificar y denunciar las instituciones cubanas subordinadas a las fuerzas armadas o los aparatos de seguridad, y que deben recibir sobre sí las sanciones establecidas por la nueva política, tendrán una de las tareas más difíciles que se les hayan asignado nunca, porque la dictadura cubana sin lugar a dudas creará un laberinto de instituciones, mecanismos e interacciones que serán más difíciles de detectar y neutralizar que lo que fuera matar al Minotauro en el laberinto y lograr salir de él.
 
Por otra parte, el gobierno cubano no se va a quedar cruzado de brazos si se incrementa el flujo monetario hacia los trabajadores privados y la población en general a costa de que se recorten los ingresos de las instituciones estatales. Le resultará relativamente sencillo incrementar los impuestos que aplican a los “cuentapropistas”, usufructuarios de tierras, campesinos y cooperativistas, para que al final del camino parte de ese dinero que no entra directamente a las arcas gubernamentales ingrese a través de los mecanismos fiscales, en una jugada que será difícil declarar de ilegal -aunque sea inmoral- pues en todos los países del mundo se cobran impuestos a los negociantes, aunque en algunos más que otros.
 
También quedará la opción de establecer tasas de cambio diferentes con relación a la moneda del país, se trate de los absurdos pesos convertibles o de los pesos cubanos, de manera que, al cambiar los dólares por pesos convertibles o pesos cubanos -aun si se produjera la cada vez más demorada unificación monetaria- la población obtenga menos dinero y se vea obligada a necesitar más dólares para realizar transacciones comerciales de negocios o simplemente para poder comprar en las instituciones estatales.
 
Naturalmente, en un país donde la economía funcione en serio esto sería imposible de acometerse sin provocar crisis y protestas masivas, pero en Cuba ni la economía funciona seriamente ni el propio país en sí mismo puede considerarse un país serio en estos momentos. De manera que todas las opciones mencionadas podrían ser asumidas por el régimen en el momento que lo consideren oportuno para enfrentar la nueva política presidencial.
 
¿Avance o retroceso?
 
Se ha comenzado a hablar ahora de un regreso a la retórica de la llamada guerra fría. Es de suponer que cuando se menciona eso se esté pensando en la posición asumida por Estados Unidos frente al régimen, porque para el gobierno cubano es absolutamente imposible “regresar” a la retórica de la guerra fría, ya que nunca ha abandonado tal lenguaje.
 
Sin embargo, más que un “regreso” por parte de Washington al lenguaje confrontacional puro y duro, como había sucedido en administraciones republicanas anteriores, ahora parece tratarse de una nueva narrativa para enfrentar el problema, donde sin dudas se enarbola el garrote en su versión más letal y trascendente, pero simultáneamente se dejan las puertas abiertas para que el régimen se siente a negociar si es que de verdad le interesa. De ahí pronunciamientos tales como
 
“Retamos a Cuba a que venga a la mesa con un nuevo acuerdo que contemple los mejores intereses tanto de su pueblo como del nuestro, y también de los cubano-estadounidenses”, o “Cuando Cuba esté lista a dar pasos concretos hacia estos fines, nosotros vamos a estar listos, dispuestos y en capacidad de sentarnos a la mesa a negociar ese acuerdo mucho mejor para los cubanos, para los estadounidenses, un acuerdo que sea justo y que tenga sentido”.
 
En tiempos de las presidencias republicanas de Eisenhower, Nixon, Ford, Reagan, Bush padre y Bush hijo, nunca se invitó abiertamente a la negociación con la dictadura, aunque tras bambalinas se hicieron intentos por parte de Washington para conversar seriamente con la dictadura castrista y buscar soluciones serias al permanente diferido entre ambos gobiernos. Ahora, por primera vez, junto al garrote y las sanciones se habla abiertamente de sentarse a negociar cuando la dictadura “esté lista a dar pasos concretos”.
 
Lo que implica que tampoco habría negociaciones por el simple placer de negociar y sin lograr avances concretos al no estar definidos objetivos específicos a alcanzar, como sucedió durante diferentes reuniones del gobierno cubano con EEUU en tiempos del “deshielo” de la administración Obama.
 
Es significativo el enfoque cauteloso y sin alardes con que ha comenzado a responder la dictadura al discurso de Donald Trump. Aparentemente, entienden perfectamente que con independencia del tejemaneje político para la política interna americana, en las palabras del Presidente se definen acciones concretas y específicas que pueden afectar con mayor o menor fuerza los intereses económicos y políticos de la dictadura, pero que sin dudas fueron planteadas de manera inteligente, por lo que La Habana tienen que ser cuidadosa en extremo en sus respuestas, sobre todo cuando enfrenta una situación internacional que no precisamente les favorece, y las realidades económicas en la isla son sombrías, cuando en Washington les están ofreciendo diversas alternativas, pero todas sin la complacencia y “comprensión” mostrada por el gobierno de Obama.
 
Quedó muy claro en el discurso del Presidente el 16 de junio en La Pequeña Habana: “Es difícil pensar en una política que tenga menos sentido que la terrible y errática de la anterior administración hacia el régimen de Castro. Hicieron un pacto con un régimen que propaga la violencia y la inestabilidad en la región y no obtuvieron nada. Ellos peleaban por todo y nosotros no peleamos lo suficiente”.
 
Y parece que ha quedado demasiado claro cual será el enfoque que propicia y defiende la nueva política del Presidente Trump:
 
“pero ahora esos días han terminado. Ahora nosotros tenemos las cartas en la mano”.
 
La bola está ahora en el terrero del régimen. Veremos cómo actúa.
 
                             

Eugenio Yañez es un destacado profesor y analista político, de los de verdad, autor de numerosos libros, y director y editor del sitio CUBANÁLISIS, interesante propuesta que trabaja aquellos escritos de opinión destinados a perdurar en el tiempo, es decir, los que más allá de la inmediatez de la noticia pueden ser revisados y releídos garantizando al lector una verdadera información con un enfoque de análisis, y no un simple entretenimiento.

Recientemente le expresé a Yañez a propósito de este contundente escrito que hoy publico en mi Blog: "He leído detenidamente su excelente escrito dedicado a los cambios de la política de Trump en relación a Cuba, es un escrito que necesita segundas y terceras lecturas para ir a detalles, dada su extensión y profundidad, así como por los subtemas que se van derivando del tema eje. Muy interesante la forma que ha utilizado, muy directa, pero sin herir, algo que no nos corresponde, pero es necesario a veces situar a la gente. Me refiero a su posición en relación a decir cosas concretas y precisas a partir de hechos y dejarnos de especulaciones - las que muchas veces se hacen para engrandecer el ego mas que para contribuir a la difusión de un hecho- sin sentido.
Lamentablemente  se ha llegado a un punto en el que todos quieren escribir, comentar, decir... aunque no conozcan a profundidad sobre un asunto.

Un místico de la India le dijo a una pensadora de este mismo país en una ocasión que si ella sabía de ese tema como para tratarlo en una convención internacional, algo que fue una verdadera enseñanza para ella, y esto es algo que he tenido siempre en cuenta, de ahí que me limite a ciertos temas, aunque tal vez el espectro sea poco amplio, pero debe ser así. En algunos medios han aparecido cosas sobre el asunto Trump y Cuba que dan risa y al propio tiempo pena, incluso de ciertos "personajes" considerados dentro de los cánones de los de palabra autorizada.

Este escrito se publicó inicialmente en:
http://www.cubanalisis.com/ART%C3%8DCULOS/EUGENIO%20-%20TRUMP-CUBA%20REALISMO%20PRINCIPIOS%20SENTIDO%20COM%C3%9AN....htm


 [Comentar este tema

Junio 23, 2017, 02:44:52 pm por Dr. Alberto Roteta Dorado en Temas sociales y políticos.



      TRUMP-CUBA: REALISMO, PRINCIPIOS, SENTIDO COMÚN, ESTRATEGIA ELECTORAL
                                                  Por: Dr. Eugenio Yáñez.

                   

Miami. Estados Unidos.- Después de semanas y meses de expectativas, se produjo finalmente el viernes 16 de junio el anuncio del presidente Donald Trump sobre su nueva política frente a la dictadura cubana, que se encontraba en un proceso de “revisión” prácticamente desde el momento mismo de la toma de posesión el 20 de enero del 2017.
 
En un discurso de 39 minutos en un abarrotado teatro “Manuel Artime” sin aire acondicionado, en La Pequeña Habana, zona emblemática de Miami desarrollada por los cubanos exiliados a partir de 1960, Trump declaró: “A partir de ahora, estoy cancelando completamente el acuerdo unilateral con Cuba”, dejando sin efecto las directivas políticas establecidas por su predecesor Barack Obama desde diciembre del 2014, fecha oficial del inicio del “deshielo” en las relaciones entre Estados Unidos y Cuba, después de un prolongado proceso de negociaciones secretas durante más de 18 meses entre ambos gobiernos, propiciadas y estimuladas por el Papa Francisco desde El Vaticano.
 
Quedaron sin efecto directivas que el entonces presidente Obama pretendía que resultaran “irreversibles”, padeciendo del mismo mal de todos los “iluminados” del mundo que consideran que después de ellos solamente es posible el diluvio. Y de esta manera quedó sin efecto la absurda estrategia del anterior Presidente, que a pesar de basarse en enfoques inteligentes y efectivos que a largo plazo hubieran sido demoledores para el castrismo, pecó de la grandísima debilidad de ofrecerlo prácticamente todo sin exigir nada a cambio, llegando hasta absurdos como el de abstenerse en una votación en la ONU propiciada por la dictadura cubana, condenando a Estados Unidos por “el bloqueo” contra la isla. ¿Hasta dónde se pueden hacer concesiones al adversario -en este caso al enemigo- cuando desde la otra parte ni siquiera dan las gracias por los gestos amistosos que ofreció Barack Obama?
 
GAESA entra en escena
 
A partir de este discurso del Presidente Trump, prácticamente todo el mundo informativo, político y académico, ha comenzado a hablar de “GAESA” (Grupo de Administración de Empresas, Sociedad Anónima), holding monopólico controlado por las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR) castristas, y a hurgar desesperadamente en informaciones que permitan desentrañar sus detalles y sus principales características, después que el Presidente Trump dejara claro que sus medidas de recrudecimiento y aumento de los controles del embargo iban encaminadas a golpear a las organizaciones empresariales del régimen controladas por los militares: “No deseamos que dólares estadounidenses respalden a un monopolio militar que explota a los ciudadanos de Cuba y abusa de ellos.
 
Esta novísima hornada de autoproclamados “expertos” y “especialistas” sobre el tema cubano no debería pasar demasiados trabajos para encontrar la tan necesaria información fidedigna sobre el tema: bastaría con que revisaran los últimos diez años de “Cubanálisis” en su sección “Todo lo publicado en El Think-Tank” para encontrar varios documentos detallados sobre GAESA y las diversas empresas que lo conforman, sus estructuras y sus mecanismos de funcionamiento. Y, de paso, aunque es cierto que el holding militar castrista controla en Cuba casi tantas habitaciones de instalaciones turísticas como el consorcio norteamericano Disney en todo el mundo, evitarían hablar sinsentidos tales como proclamar que GAESA controla el 80% de la economía cubana.
 
Porque, de acuerdo a como se han venido desarrollando los acontecimientos alrededor del tema cubano en los últimos tiempos, ya no basta con hablar de “El Tuerto” para referirse al hijo de Raúl Castro, o de “El Cangrejo” para mencionar al nieto-escolta que siempre le acompaña en los últimos tiempos, para así poder posar como profundo conocedor de la realidad del castrismo y sus engranajes, ya sea ante las academias o los medios de prensa en Estados Unidos, Europa o América Latina.
 
Y así como Donald Trump planteó una “nueva” política hacia Cuba que mantiene muchos elementos de la de su antecesor, pero que fue “cancelada” a partir del “Memorándum Presidencial de Seguridad Nacional”, introdujo determinados aspectos que van mucho más allá de lo simbólico, y que en ningún caso pueden verse solamente como que  el Presidente “le está tirando un hueso a los cubanos del exilio para que se entretengan”, como señaló un académico en Miami tras el discurso de Trump.
 
Llamando las cosas por su nombre
 
De entrada, el hecho de referirse al gobierno cubano como lo que es, una brutal dictadura que oprime y martiriza a su pueblo desde hace casi sesenta años, es completamente diferente al enfoque inconsistente del Presidente Obama, absolutamente incapaz de llamar dictadura al régimen castrista.
 
“Durante seis décadas el pueblo cubano ha sufrido bajo el dominio comunista. Hasta el día de hoy los cubanos son gobernados por los mismos que dieron muerte a decenas de miles de sus ciudadanos y que intentaron propagar su ideología represiva y fracasada por todo el hemisferio, y que una vez emplazaron armas nucleares enemigas a 90 millas de nuestras costas. El régimen de Castro ha enviado armas a Corea del Norte y sembrado el caos en Venezuela. Mientras encarcelaba a personas inocentes, albergaba a asesinos de policías, secuestradores y terroristas. Ha apoyado el tráfico humano, los trabajos forzados y la explotación alrededor del mundo entero. Esta es la cruda verdad del régimen de Castro. Mi gobierno no la esconderá, no la excusará ni la hará glamorosa, y nunca, nunca, nos haremos los que no la vemos. Sabemos lo que está pasando y recordamos lo que pasó”.
 
En segundo lugar, identificar a las estructuras militares del régimen -y no solamente a GAESA- como los oportunistas beneficiarios de las relaciones económicas con Estados Unidos, y designarlas como los objetivos a golpear con las nuevas medidas, modifica  sustancialmente no solamente la retórica, sino también la forma de pensar y actuar de la administración Trump con respecto a los enfoques en tiempos de Barack Obama.
 
Y en tercer lugar, y no por eso menos importante, declarar claramente que se mantienen todos los elementos de la anterior política que puedan beneficiar a los negocios privados y la población en general, pero no a la dictadura, es otra muestra más de los cambos estratégicos y tácticos que supone la nueva política hacia el régimen por parte del Presidente Trump.
 
Se podrá estar de acuerdo o no con las más recientes decisiones presidenciales, y se podrá pretender clasificarlas como realismo basado en principios o jugarretas electorales para la galería de Miami, pero lo que no cabe duda es que, aunque tengan un gran peso simbólico dentro del escenario geopolítico en general, y se relacionen con medidas prácticas de mayor o menor alcance como las que fueron anunciadas por Trump, van mucho más allá de simplemente lanzarle “un hueso a los cubanos del exilio para que se entretengan”.
 
Resulta muy interesante que el análisis de este discurso del Presidente, en muchas ocasiones, se base más en las simpatías preliminares de los “analistas” hacia las políticas y la figura de Donald Trump que en los elementos objetivos y concretos expresados en la alocución en La Pequeña Habana. De manera que quienes ya rechazaban al presidente prácticamente en todo lo que hiciera o dijera, ahora rechazan también su política hacia Cuba recientemente proclamada, en ocasiones sin haberla analizado o siquiera leído con seriedad y profundidad, aunque a veces eso implique -deseándolo o no, ¿quién sabe?- ponerse del mismo lado del espectro político que La Habana, repitiendo argumentos y temas que ya cansan por lo gastado y lo falseado de los razonamientos.
 
Sin embargo, por otra parte, porque arcángeles no sobran en estos temas, quienes ya venían apoyando al presidente prácticamente en todo lo que hiciera o dijera sobre cualquier tema, han salido a apoyar abiertamente el reciente discurso presidencial, en ocasiones sin haberlo leído o escuchado y analizado con seriedad y profundidad, aunque a veces eso implique ponerse del lado del espectro político más “duro” y recalcitrante de la Calle Ocho y el Parque del Dominó, repitiendo argumentos y temas que ya cansan por lo gastado y lo falseado de los guiones.

 Lo novedoso a partir de ahora
 
En realidad, el “Memorándum Presidencial de Seguridad Nacional”, que con efecto inmediato eliminó “el trato completamente unilateral de la administración previa con Cuba”, contiene básicamente dos elementos nuevos, que en realidad pueden afectar muy seriamente los ingresos monetarios del régimen, pero al mismo tiempo mantiene casi intactas muchas de las regulaciones anteriores establecidas por la administración Obama, sutilmente encaminadas a debilitar las estructuras del régimen.
 
Las novedades fundamentales en la nueva directiva presidencial proclamada por Donald Trump son:
 
1) restringir muy fuertemente las posibilidades de que pueda circular el flujo de dinero de Estados Unidos hacia instituciones controladas por las fuerzas armadas castristas, y
 
2) establecer restricciones específicas al relajo del turismo americano hacia la isla bajo el disfraz de programas educativos “pueblo-a-pueblo”, que en realidad eran el pretexto de muchos americanos para irse de vacaciones a la isla prohibida sin violar las disposiciones establecidas, gracias a la laxitud implantada por el anterior presidente al autorizar 12 categorías de supuestas justificaciones para materializar viajes de “pueblo-a-pueblo”.

 
Con excepción de estas dos disposiciones que pueden dañar las arcas castristas mientras en La Habana no se adapten a las nuevas realidades -y posteriormente comentaremos sobre esto- , muchísimas de las anteriores se mantienen tal y como fueron dictadas durante la era Obama, no solamente por su eventual utilidad estratégica a favor del pueblo cubano, sino además porque su eliminación o cancelación provocarían infinidad de problemas legales y reclamaciones contra Washington por parte de compañías de Estados Unidos que ya funcionan bajo autorización de licencias aprobadas por la política del anterior presidente.
 
Y aunque a partir de ahora ya no sea prácticamente posible emprender nuevas aventuras en esas direcciones ya establecidas, las existentes serán respetadas y no serán motivo de ninguna penalización o represalias bajo las nuevas directivas, ni siquiera aquellos emprendimientos que se basan en relaciones comerciales o de colaboración, o en acuerdos, con las fuerzas armadas y los organismos represivos del castrismo.

     (Continuará)

Eugenio Yañez es un destacado profesor y analista político, de los de verdad, autor de numerosos libros, y director y editor del sitio CUBANÁLISIS, interesante propuesta que trabaja aquellos escritos de opinión destinados a perdurar en el tiempo, es decir, los que más allá de la inmediatez de la noticia pueden ser revisados y releídos garantizando al lector una verdadera información con un enfoque de análisis, y no un simple entretenimiento.

Recientemente le expresé a Yañez a propósito de este contundente escrito que hoy publico en mi Blog: "He leído detenidamente su excelente escrito dedicado a los cambios de la política de Trump en relación a Cuba, es un escrito que necesita segundas y terceras lecturas para ir a detalles, dada su extensión y profundidad, así como por los subtemas que se van derivando del tema eje. Muy interesante la forma que ha utilizado, muy directa, pero sin herir, algo que no nos corresponde, pero es necesario a veces situar a la gente. Me refiero a su posición en relación a decir cosas concretas y precisas a partir de hechos y dejarnos de especulaciones - las que muchas veces se hacen para engrandecer el ego mas que para contribuir a la difusión de un hecho- sin sentido.
Lamentablemente  se ha llegado a un punto en el que todos quieren escribir, comentar, decir... aunque no conozcan a profundidad sobre un asunto.

Un místico de la India le dijo a una pensadora de este mismo país en una ocasión que si ella sabía de ese tema como para tratarlo en una convención internacional, algo que fue una verdadera enseñanza para ella, y esto es algo que he tenido siempre en cuenta, de ahí que me limite a ciertos temas, aunque tal vez el espectro sea poco amplio, pero debe ser así. En algunos medios han aparecido cosas sobre el asunto Trump y Cuba que dan risa y al propio tiempo pena, incluso de ciertos "personajes" considerados dentro de los cánones de los de palabra autorizada.

Este escrito se publicó inicialmente en:
http://www.cubanalisis.com/ART%C3%8DCULOS/EUGENIO%20-%20TRUMP-CUBA%20REALISMO%20PRINCIPIOS%20SENTIDO%20COM%C3%9AN....htm


 [Comentar este tema

Junio 11, 2017, 03:11:20 pm por Dr. Alberto Roteta Dorado en Temas sociales y políticos.

                              De la derecha radical o de la extrema izquierda. Ser o No-Ser.
                                                   Entre viejos y nuevos amigos.

                                                 Por: Dr. Alberto Roteta Dorado.


Naples. Estados Unidos.- Mi penúltimo escrito de temática política, y el último que ha sido publicado – en realidad el último escrito está próximo a salir y será un análisis acerca de la posible desaparición del llamado socialismo en Ecuador- ha sido motivo de algunos comentarios y opiniones muy serias, las que he tenido en consideración para trabajos posteriores. Hubo también quien decidió utilizar una frase que no pertenece en sí al artículo, sino que es parte de una respuesta que ofrezco a otro viejo amigo, y la ha puesto en su facebook entre la broma – algo que lo ha caracterizado desde su infancia, y de lo que al parecer no ha podido desprenderse con los años- y la seriedad que invita a la reflexión y también a que sigan los comentarios como el que ya han puesto acerca de la existencia de todo en la viña del señor.
 
Pues mi viejo amigo, cuya madre, maestra de profesión – de las que ya apenas quedan en la isla caribeña – fue la primera que con visión de futuro, quasi profética, algo que al parecer tenemos los que ejercemos el arte de la enseñanza, dijo que yo sería el doctor Dorado, refiriéndose a mi segundo apellido, lamentablemente ignorado ante la supremacía del primero, el que en realidad de dio cierta popularidad entre pacientes y educandos, decidió poner mi frase, lo que me llena de satisfacción, como ya le expresé, al saber que aquellos que desde hace ya casi medio siglo me conocen, ahora puedan leerme.
   
La frase en cuestión ha sido: Esto es, o se es un capitalista de verdad o se es un comunista convencido; aunque no nos guste esto último, pero lo indeterminado es lo peor, y este es el sentido de mi análisis”, es decir, del análisis que intenté hacer en: El “nuevo” modelo económico “socialista” cubano, vía definitiva hacia el capitalismo, que ha tenido la dicha de aparecer en medios como: Cuba libre digital, en Brasil, Cuba, democracia y vida, en Suecia, Baracutey Cubano, y Patria de Martí, en Estados Unidos, todos muy serios y bien distanciados del sensacionalismo actual, el que lamentablemente está prevaleciendo en una prensa que se aleja demasiado de su función edificante de los hombres y ennoblecedora de las almas para complacer las demandas de las superficialidades de aquellos que prefieren lo que en algunos sitios se le llama pacotilla, y de manera más refinada prensa amarilla.
 
Retomando la idea del viejo amigo veamos lo que precede a mis palabras: “Tomé prestada esta frase de mi amigo el Dr Alberto Roteta Dorado, y la pongo aquí en mi muro para ver si algunos indecisos determinan su situación jajajajajajajajajajaa”, de ahí la idea de la broma; pero una broma que va más allá de lo risible para conducirnos a la reflexión y sobre todo a determinar situaciones, esto es, a dejar a un lado estados intermedios, indeterminados, indiferenciados, lo que implica tomar partido y una posición para nada neutral en la vida y en un mundo que se mueve entre polaridades definidas. Recordemos la sucesión de días y de noches, la alternancia de veranos e inviernos, el sueño y la vigilia, la actividad y el reposo, lo que nos resulta bien familiar, y que a modo de reflejos de un ritmo cósmico del universo con sus ciclos de actividad y reposo, manifestación e inmanifestación, han mantenido durante, y por la eternidad su propia existencia y su razón de ser.

Así las cosas, y aplicando esta idea de las polaridades bien definidas en el universo al terreno de lo social y de lo político, pues se impone asumir una postura bien definida en este sentido, independientemente de que se sea o no un activista político, un líder social o un representante de determinado partido o movimiento político, de ahí la frase asumida por el amigo, y que, como le respondí – siguiendo su línea un tanto humorística- me corresponde como autor.
 
Este artículo tan publicado en estos días estuvo motivado por las palabras del octogenario presidente cubano actual, el también general de ejército, que no se sabe con certeza acerca de su capacidad en cuestiones estratégicas de naturaleza militar; aunque sí de su firmeza para fusilar sin cesar junto al Che Guevara, el malvado guerrillero argentino que lo acompañara en sus asesinas andanzas en los iniciales años de la llamada revolución cubana.
 
Las palabras con exactitud son: Estos fundamentos (…) reafirman el carácter socialista de la Revolución cubana y el papel del Partido Comunista como fuerza dirigente superior de la sociedad y del Estado”, y fueron pronunciadas durante su breve intervención – por suerte, como suele hacer Raúl Castro, a diferencia de su hermano con aquellos kilométricos discursos que se extendían hasta bien entradas las madrugadas y alteraban el curso normal de la pobre televisión cubana-  en la sesión extraordinaria del Parlamento cubano, y con las que ha pretendido defender la hipótesis de un sentido de continuidad para el socialismo impuesto por su predecesor, Fidel Castro, en 1961, al declarar el carácter socialista de la naciente revolución.

Esto resulta contradictorio en medio de un contexto caracterizado por una marcada diferencia de clases sociales, el restablecimiento de la propiedad privada sobre los medios de producción, así como la participación e intervención del capital extranjero como vía de subsistencia para una economía devastada por más de medio siglo de dictadura comunista, todo lo cual contradice sobremanera las propuestas y las bases teóricas conceptuales de un sistema que promueve la desaparición de las grandes desigualdades dentro de la sociedad, lo que presupone la eliminación de clases, tal como lo teorizara Carlos Marx desde la Alemania del último tercio del siglo XIX.
 
El fenómeno político y económico cubano es en este sentido indeterminado. De ahí que afirmara en mi escrito que no se trata de modificar términos, ni de retomar lo que en realidad nunca existió bajo una perspectiva aparentemente diferente. La idea de una “conceptualización” de un “nuevo modelo socialista” es absurda, como es absurdo también cualquier intento de prolongación de un sistema que sabe de su agonía y se aferra a continuar existiendo. No hay nuevos modelos, no hay un socialismo del siglo XXI, no es admitida la presencia de estados indeterminados, o se es definitivamente socialista – lo que ya se ensayó y se ha comprobado que resulta ineficaz-, o se admite el capitalismo como nuevo orden político y económico para una nación necesitada de cambios verdaderos y no de simples enmiendas.

Otro viejo amigo – el de la mente prodigiosa quasi divina- comentaba una vez que consultara mi escrito: “este es un fenómeno que mientras más se estudia menos se entiende...”, a lo que respondí: no creas que es tan difícil, o se es brillante como tú, o se es pésimo como lo fueron muchos de los que nos rodearon en nuestros años de estudios. Los estados intermedios de unos no eran bien definidos pues, esos tenían la opción de esforzarse para al menos acercarse un tanto a donde tú, - algo que yo, al no tener tu inteligencia como don divino del que fuiste dotado, hacía a través de la dedicación y el estudio- o de lo contrario descender a las profundidades de la mediocridad. Esto es, o se es un capitalista de verdad o se es un comunista convencido; aunque no nos guste esto último, pero lo indeterminado es lo peor, y este es el sentido de mi análisis - la polémica frase que ha utilizado el otro amigo de la infancia-, que de más está decirte que lo he disfrutado mucho cuando lo escribía y fui retomando y desechando ideas, hasta que al final quedaba esto, donde creo logré expresar esencialmente mi humilde opinión y mi efímera contribución a la teorización de lo que tú has clasificado, con conocimiento de causa, como lo que es, esto es, un fenómeno, un fenómeno que más allá de las definiciones políticas contextuales se extiende a las inmensidades de lo social, toda vez que ha arrasado con las economías de aquellos países a los que se les ha impuesto como modelo político y económico, modelo que en el orden práctico es insostenible, aunque como ya sabes Marx hizo propuestas dignas de estudiarse; pero solo esto, estudiarse, dejarlo en lo especulativo de una sublimidad para nada práctica, en la que algunos como yo, nos tuvimos que refugiar y crearnos nuestro mundo, el mundo de lo sublime, del cultivo del intelecto y de la alimentación espiritual, que como todo un aristócrata bien distante del populacho que fuera engendrando un régimen que exalta la vulgaridad, que premia al deshonesto y promueve al indecoroso, permaneció ensimismado en un contexto en el que ha creído y sigue creyendo, por cuanto, es su mundo, el que asumió  para sobrevivir en medio de la adversidad que nos dejaba varias décadas de un socialismo que nunca fue socialismo; sino castrismo, y ahora neocastrismo, como último de los términos que logran caracterizar lo que nos dejó el despiadado ser, que utilizando el engendro comunista soviético en un acto de histeria colectiva, un mes de abril de 1961, se le ocurría decir en una céntrica esquina habanera que esa revolución era socialista, y utilizó su célebre frase de "Patria o Muerte", transmutada muchos años después en “Socialismo o Muerte”, hacia el final de sus disparatadas palabras.
 
Nada, que después de tanto teorizar, te digo que he sido muy feliz al ver como se les desmorona todo y ya no tienen a que aferrarse, y esto lo estoy disfrutando sobremanera, y me siento orgulloso de haber sido víctima de la marginación de un sistema asqueroso que detiene la creación, que frena el desarrollo individual, que te priva de las mínimas libertades, incluidas la de pensar y la de expresarte; como también me siento orgulloso de haber presenciado tu mano que se alzaba para que yo me quedara estudiando hacia el final de mi quinto año de los estudios de medicina, cuando estos comunistas malvados intentaron expulsarme a través de las maquinaciones de aquella organización corrupta* a la que yo nunca pertenecí.

Y el amigo de la prodigiosa inteligencia al instante y desde el viejo continente retomaba mis palabras para reafirmarme, una vez más, aquello que nos ha unido más allá de lo perceptible y comprensible, en otras dimensiones donde lo temporal se transmuta en la atemporalidad, donde cada imagen genera realidades inusitadas, y donde finalmente radica nuestro verdadero ser, “empezando por el final, sin que eso altere el orden, pues es más importante que "salvara mi alma" salvando a quien importaba y no dándole la razón a semejante despropósito y gran “hijeputada”. ¿Qué culpa tendrán las meretrices? El quítate tú, pa' ponerme yo criollo, ha engendrado una situación digna del fuego... ¡Un abrazo hermano! A eso también me refería al leerte, al reino de la mediocridad”.

Y si de amigos se trata, pues también desde el viejo mundo – y este es de los nuevos, no de los de antaño, y virtual como se usa ahora- este artista de la plástica que me permite sus imágenes para alimentar un tanto mis escritos, desde su visión y su sensibilidad artística me comenta que “todos respondemos desde un nivel de consciencia”, y es cierto, todos nos enlazamos de una u otra forma en las esferas de un mundo ideal, ese que Platón llamó el mundo inteligible, en el que permanecemos enraizados cual arquetipos, en tanto que ideas, y desde esa condición de espiritualidad jamás descendemos en nuestra cualidad de esencia monádica; aunque nos estemos expresando en otros niveles de consciencia, los que también son válidos al formar parte de esta nuestra gran evolución y del verdadero sentido del advenimiento a la existencia, advenimiento que tiene lugar en virtud de leyes espirituales, tan reales como las leyes de la vida física; pero como bien dice el nuevo amigo respondemos desde un nivel, y no todos estamos en el mismo nivel, de ahí la variabilidad tan extensa, a la vez que diversa, en nuestras respuestas, las que incluyen esa toma de decisiones tan necesaria y tan definitorias para encausar nuestras vidas. Las decisiones políticas pues, no están ajenas a esta no equidad de niveles de consciencia, acudiendo al término del amigo español.
 
Es justo en este gran advenimiento que se nos da la posibilidad de la toma de decisiones mediante el libre albedrío, independientemente a nuestro predeterminismo y a nuestro karma, a los que se subordina esta libertad del hombre para decidir y tomar decisiones, entre las que están no solo las llamadas reglas de moralidad, de conducta, los códigos éticos, etc., sino esa capacidad para distinguir entre el bien y el mal, entre lo útil y lo inútil, entre lo efímero y transitorio y lo eterno y perdurable, y también para poder situarnos a la derecha o la izquierda, en el capitalismo - que no será lo ideal como sistema social y político, por cuanto, la perfección solo se da en el seno de Aquella Recóndita Realidad, o como diría Carpentier, en el reino de los cielos; o en el asfixiante socialismo que conduce a la aniquilación progresiva del hombre.    


*Me refiero a la Unión de Jóvenes Comunistas, UJC, desde cuyo seno se organizó mi posible expulsión de la universidad en 1988, cuando cursaba el quinto año de la carrera de medicina, por ser contrarrevolucionario, algo que no lograron consumar como acto.



 [Comentar este tema

Junio 11, 2017, 02:51:57 pm por Dr. Alberto Roteta Dorado en Temas filosóficos.

                                LA SUBLIMIDAD Vs. IGUALITARISMO “DEMOCRÁTICO”.
                                                    Dr. Alberto Roteta Dorado.


Naples. Estados Unidos.- Se acepta como definición del término sublime aquello que es excelente, admirable, lo más elevado en su género. Cuando se conjuga y se convierte en sublimar entonces se está haciendo referencia a la idea de engrandecer y de exaltar, por ejemplo: los grandes filósofos del pasado han sido sublimados en ciertos estudios del presente que han tenido en cuenta sus grandes aportes al pensamiento del presente, esto es, han sido exaltados o destacados teniendo en cuenta su grandeza, o sea, el hecho de que fueran sublimes. 

Sin embargo, el Diccionario Espasa-Calpe de la lengua española, en su acepción como definición psicológica ofrece el siguiente concepto: “transformar ciertos instintos o sentimientos inferiores o primarios en una actividad moral, intelectual y socialmente aceptada”, lo que equivale a decir, sublimar los instintos, y es justo en este sentido que se le puede utilizar en el terreno de lo filosófico, toda vez que la filosofía dentro de su amplio espectro incluye numerosas enseñanzas que con frecuencia solo son reconocidas en las esferas de lo literario, lo artístico de manera general y hasta de lo psicológico. 

En este sentido lo sublime es pues aquello que más allá de lo común, distingue ciertas cosas que a menudo se relacionan con el arte; pero que sabemos va más allá de lo artístico, por cuanto, podemos hablar de sublimidad en la ciencia, en la historia, en la filosofía, en la economía y en cualquier aspecto del desempeño de los hombres siempre que se cumpla con el requisito indispensable de sublimar, de elevar, engrandecer.

¿Pero sabrán en sí las multitudes, esas que permanecen en estados de enajenación intelectual y de apatía científica y filosófica, a que nos referimos cuando hacemos mención a lo sublime?

Si consideramos el desconocimiento que de manera general se tiene de las grandes obras maestras de la literatura universal, de la pintura, la escultura, la música, la arquitectura, y hasta del cine— medio que les resulta ser un tanto más familiar — será fácil inferir que no es posible que se tenga una visión ni siquiera elemental acerca de todo aquello que cae dentro de los límites de la sublimidad. Este desconocimiento impide que se tenga una sensopercepción de aquello que creemos sea de naturaleza sublime.

Los grandes artistas y escritores mientras están inmersos en su trabajo creacional al parecer establecen una conexión con algo más allá de lo explicable por las ciencias biológicas y biomédicas desde el punto de vista de lo material, y de la psicología, desde el punto de vista emotivo. Esto les ha permitido crear con una condición en la que sus instintos y emociones se transmutan en sentimientos de una naturaleza superior. Quizás se trate de ese lazo con lo divino que todos tenemos, pero que en los verdaderos creadores puede pasar de los estados de latencia a verdaderos actos consumados a través de los cuales se llega a alcanzar ciertos estados que llamamos de sublimidad.
   
El destacado escritor y ensayista español Javier Gomá Lanzón se ha cuestionado si podemos sentir, pensar y representar lo sublime en la actual época de la cultura, y se respondió a sí mismo afirmando que: “vivimos una hora en la que la simple mención de lo sublime suscita en la mayoría un mohín de escepticismo, cuando no una palabra de sarcasmo. El cinismo ambiente ha desterrado del mundo contemporáneo la mera conjetura de lo grandioso, pues así precisamente se define lo sublime: como lo grande, eminente, excelso, de elevación extraordinaria”; pero de manera especial fue capaz de llegar a la esencia del misterio de ese distanciamiento de la virtud de lo sublime al afirmar que en la actual etapa de la cultura, a la que llamó desertora del ideal: “habría quedado inhabilitada para tan subido sentimiento porque el igualitarismo democrático impone una nivelación general que lo excluye”, lo que está en correspondencia con la idea que desde un tiempo a acá he venido defendiendo en relación con la imposibilidad de establecer una filosofía para las multitudes; por cuanto, la filosofía está impregnada por eso que llamamos sublime y que como bien afirma el autor de la Tetralogía de la ejemplaridad, es lo referente a la excelsitud y lo grandioso, como lo es la filosofía para que pueda ser filosofía propiamente dicha, y no simples pensamientos fruto de la especulación, independientemente de que puedan ser lógicos y coherentes.

Si falta esa sublimidad de lo excelso que nos conduce a los reinos de la espiritualidad, y de lo grandioso que nos traslada a otras dimensiones, a las de la sabiduría, en la que nuestra diminuta conciencia se puede fundir con la conciencia divina y desentrañar los grandes enigmas que en torno a la naturaleza humana se disipan, entonces no se trata de aquello que vagamente definimos como el pensamiento filosófico.
 
Es justamente en esta etapa de la cultura en que nos encontramos, en la que la sublimidad se ha disipado ante la mediocridad establecida como consecuencia de aquel disparatado concepto de aplicar la idea de la igualdad en todos los ámbitos — lo que las ¿democracias? han tratado de acentuar confundiendo los términos de la equidad e igualdad de derechos mediante la justicia social con la igualdad de todos como entidades en el contexto de sociedades que jamás dejaron de ser desiguales — y ha dañado sobremanera el desarrollo gradual del pensamiento, el que tiene necesariamente que ser de naturaleza sublime, y por lo tanto para una exigua minoría capaz de llegar a ciertos estados de exaltación ideales para el acto de la creación literaria y artística, o de plenitud intelectual para el desarrollo del pensamiento verdaderamente especulativo con el que logramos filosofar.

Esa nivelación a la que ha hecho referencia Gomá Lanzón en su escrito  La búsqueda de lo sublime en tiempos de escepticismo e igualdad se difumina, ha traído como consecuencia que la percepción que permite la valoración de lo ideal, lo verdadero y lo perecedero,  sea a un nivel muy elemental donde no está presente aquello que despierta los aspectos que en lo emotivo son transmutados a niveles superiores que nos conducen al desarrollo de la sublimidad. No puede establecerse un arte para todos, una literatura para las masas, una filosofía para las multitudes, por cuanto, las “masas” seguirán siendo “masas”, y continuarán reaccionando a niveles elementales en los que predominan los sentimientos de naturaleza emotiva y no precisamente los de naturaleza intelectual y mucho menos intuitiva.
 
Justo de entre las multitudes podrán elevarse algunos — generalmente muy pocos —que dejando atrás toda idea de nivelación, igualitarismo y equidad desarrollarán a plenitud sus capacidades, hasta entonces latentes, y destacarse en medio de la masividad, de ahí la existencia de líderes políticos, reformadores sociales y teóricos de las sociedades, los que ejercen su influencia sobre las masas, las que se mueven en torno a la figura del líder, más que por sus convicciones, las que por carecer de ese sentido de sublimidad que ocupa el centro de esta reflexión, suelen ser vagas, pocos definidas e inexactas, de ahí las concepciones que se tiene acerca de la posible manipulación de las multitudes, algo que utilizan no solo los políticos y líderes sociales en su afán de llegar al poder o mantenerse en él, sino hasta por los líderes religiosos de ciertas sectas y denominaciones que apartados del noble camino de los verdaderos redentores-fundadores de las grandes religiones del mundo los utilizan para su interés personal.
 
Pero en las sociedades en las que se ha pretendido llevar ese concepto de igualitarismo a grados extremos se borran los sentimientos superiores y la idea de lo ideal, —y lo sublime es una forma de ideal—, de ahí que una sociedad sin ideal, según los conceptos del citado escritor español “está condenada fatalmente a no progresar, a repetirse y a la postre a retroceder”, y aunque nos dice además que nada prueba la incompatibilidad esencial entre la democracia y un ideal sublime, tampoco — le respondo yo — nada puede demostrar la idea de una asociación coherente y lógica entre las democracias, si es que realmente son democracias en sí, y aquel ideal de sublimidad que nos hace diferentes y destacarnos por encima de los muchos.


 [Comentar este tema

Junio 11, 2017, 02:36:14 pm por Dr. Alberto Roteta Dorado en Temas filosóficos.

                                        Filosofía como literatura conceptual
                  Ignorar que la filosofía es un género literario ha producido muchos extravíos

                                  Por: JAVIER GOMÁ LANZÓN, 3 ENE 2015 - 00:01   CET

Publicado originalmente en: http://cultura.elpais.com/cultura/2014/12/30/babelia/1419954641_563282.html

Siempre que la filosofía ha tratado de emular a la ciencia ha desvirtuado su esencia originaria. Ese intento de emulación, tan vano como fallido, explica algunos de los extravíos de las tendencias filosóficas contemporáneas, que parecen desconocer que, en último término, la filosofía es un género literario: es literatura conceptual.

Las ciencias de la naturaleza tienden a la especialización y describen los procesos repetitivos de una región específica del mundo, mientras que la filosofía está llamada a hacerse cargo del todo del mundo y se pregunta por el “ser” de éste (aquello que lo hace inteligible), no por las particularidades de los entes que lo componen. Y aún más importante, la verdad de las ciencias reside en su verificación empírica en el laboratorio o en el experimento, una validación replicable tantas veces como se quiera si se repiten las condiciones dadas, mientras que la filosofía nunca, nunca, ha sido ni puede ser sometida a verificación empírica, como tampoco lo han sido ni lo pueden ser la poesía, la novela o el teatro.

¿De qué naturaleza es, pues, la verdad de la filosofía de Platón, Locke, Kant o Bergson? De exactamente la misma que las obras de Homero, Sófocles, Dante, Shakespeare o Tolstói. Estos nombres siguen siendo nuestros contemporáneos a despecho del tiempo transcurrido desde que escribieron lo suyo porque la lectura de las literaturas de unos y de otros, filósofos y poetas por igual, sin distinción en este aspecto, es todavía hoy fecunda y significativa para nosotros. De modo que lo que el laboratorio es para la ciencia, lo es para la literatura (incluida la filosofía), ese aplauso continuado y sostenido durante siglos que las personas dotadas de buen gusto dedican a una obra maestra de la imaginación. En resumen, el laboratorio de las humanidades se halla en ese consenso trenzado por generaciones acerca de la excelencia de dicha obra y de su indeclinable actualidad.

               De la naturaleza literaria de la filosofía se siguen dos consecuencias para ésta
 
El verdadero filósofo, como el novelista, se dirige a la persona común, no especializada, y aborda en su filosofía las cuestiones generales que conciernen a ésta, que son las de todos.

La primera se refiere al estilo. Cuando la filosofía aspira a ser una ciencia, imita su lenguaje codificado, jerga reservada a iniciados, tan alejada de ese lenguaje natural usado, por ejemplo, por Platón en sus diálogos o por Descartes en esa deliciosa pieza autobiográfica que es el Discurso del método. Lenguaje natural, sí, pero de estilo elevado, elegante y bello, literariamente eficaz. Si la verdad de la filosofía pende de la aceptación de los lectores, que se convencen por la fuerza puramente lingüística de lo escrito y sin prueba empírica que lo corrobore, el filósofo ha de desarrollar un sentido poético para juntar palabras —como el compositor para juntar notas o el pintor para combinar líneas y colores— y, una vez juntadas, para usar con destreza los recursos retóricos disponibles a fin de producir un texto capaz de mover al lector y captar su asentimiento intelectual. Este cuidado por el estilo supone un esfuerzo adicional para el filósofo, pero añade encanto y sugestión a su obra, pues, como dijo Samuel Johnson, “what is written without effort is in general read without pleasure”.

La segunda de las consecuencias tiene que ver con el contenido. Los novelistas ¿escriben sus novelas para que las lean sólo otros novelistas? No. Pues de igual forma no hay razón para pensar que un filósofo ha de escribir su literatura para entretenimiento o solaz exclusivamente de otros filósofos como él, enredados en debates librescos. El verdadero filósofo, como el novelista, se dirige a la persona común, no especializada, y aborda en su filosofía las cuestiones generales que conciernen a ésta, que son las de todos. Aunque se informa de lo que ha dicho la tradición filosófica a través de los libros, luego la entera tradición se pone al servicio de la dilucidación del enigma de vivir porque su discurso no gira en torno a los prestigiosos títulos que componen el canon, sino en torno a cómo hacer más sabia nuestra vida, más consciente, más entusiasmada, más significativa, más digna de ser vivida. Dice Hegel que “filosofía es el propio tiempo captado por el pensamiento” y, en efecto, la filosofía convida a una mejor comprensión del tiempo que vivimos y que somos, haciendo más luminosa la experiencia de nuestra mortalidad. Como si anduviéramos a tientas por la habitación chocando con los muebles y de pronto prendiéramos la luz del interruptor: nada cambia fuera, pero todo se ve mejor y eso nos cambia por dentro.

Por supuesto que hay diferencias entre la literatura poética y la filosofía, aunque ambas nacen de una primera visión originaria que desencadena una emoción y un eros, el sustrato del quehacer filosófico, como recordó Scheler. Por usar la conocida dicotomía de Wittgenstein, la poesía muestra, mientras que la filosofía dice. Es decir, la poesía conmemora el mundo mientras que la filosofía lo define. Y este intento de apresar el mundo en una definición y de convertir el eros en idea, exige lo que también Hegel llamó el “duro trabajo en el concepto”.

Muy joven, esbozó Hume un breve artículo, De escribir ensayos, que luego no incluyó en la reunión posterior de sus escritos. Allí distingue entre eruditos (que buscan la verdad en soledad) y conversadores (que experimentan el placer de exponerla en sociedad). Lamenta la separación en su tiempo entre unos y otros, lo que da lugar a esa filosofía sin placer ni experiencia, cultivada por hombres carentes de modales y de gusto por la vida, de un lado; y de otro, a esa conversación abocada a la cháchara interminable y tediosa. Hume se presenta como un ciudadano del Estado de la erudición enviado como embajador al reino de la conversación.
Como Hume, nosotros.


 [Comentar este tema

Junio 05, 2017, 02:15:24 pm por Dr. Alberto Roteta Dorado en Temas filosóficos.

                                              La filosofía pierde espacios cada día.
                                                 Por: Dr. Alberto Roteta Dorado.


                   

Naples. Estados Unidos.- En un mundo de extrema rapidez, con un dinamismo que adquiere dimensiones quasi increíbles, y donde, al parecer, la mente humana como principio se adapta a las exigencias de las tecnologías, y de un nuevo lenguaje comunicativo demasiado concreto y limitado a cuestiones muy prácticas y precisas, lo especulativo que conduce a los dominios de las abstracciones filosóficas se va quedando rezagado, y esto resulta perceptible hasta en los mismos círculos de “filósofos” actuales en los que resulta patente una tendencia a concretar demasiado el conocimiento filosófico a cuestiones puramente sociales y políticas, y a su aplicación a solo unos cuantos puntos del acontecer mundial, con lo que dejan a un lado los móviles mismos generadores en sí de los grandes conflictos por los que atraviesa la humanidad.
 
Por otra parte, entre el fanatismo extremo de unos, el escepticismo de otros, y lo peor, la indiferencia de las multitudes, ahora atrapadas casi por completo en las trampas de las llamadas redes sociales, en el amarillismo sensacionalista de una prensa que ya no es prensa, en el excesivo consumismo, y en los estados de enajenación como mecanismos para evadir ese enorme vacío existencial por el que pasan millones de hombres del presente, sin duda, todo aquello que implique un mínimo esfuerzo de carácter intelectual resulta rechazado, por lo que estamos en un punto crucial, en el cual, la filosofía, aquella ciencia humanística que propone el constante ejercicio de la inteligencia en pos de la investigación acerca de todo lo que tiene relación con el hombre, pierde espacios cada día.

Con el desarrollo de otras ramas  – utilizo el término para no entrar en discusiones académicas acerca de si se trata de ciencias propiamente dichas o derivaciones de una gran ciencia del terreno de las humanidades– como la antropología social, la bioética y la psicología política, muchos de los grandes temas que ocuparon la atención de la madre del conocimiento fueron pasando a ser ejes indispensables en el campo de estas últimas, lo que sin duda, ha determinado en gran medida la pérdida de un protagonismo que jamás debió haber perdido. 

En el pasado la filosofía lo mismo se ocupaba de desentrañar los grandes misterios que acontecen en torno al universo que los conflictos surgidos en las sociedades; así como las implicaciones en el orden moral a partir de las conductas de los hombres, entre otros muchos aspectos del saber. Desde las academias y liceos, que esencialmente eran dirigidos por filósofos y donde los que enseñaban eran también filósofos, no solo se abordaban temas de naturaleza filosófica, sino que se impartía gramática, oratoria, ciencias naturales, matemáticas, geometría, astronomía, lógica y ética; aunque todas vistas desde la óptica filosófica, lo que en nuestros días diríamos algo así como una asignatura rectora. 

En el presente es la ciencia a través de ciertas ramas de la física, de las matemáticas y de la astronomía, la encargada de las investigaciones acerca del surgimiento, del estado actual y del futuro de nuestro universo, y ha llegado tan lejos en este sentido que sostiene con firmeza la teoría de la existencia de múltiples universos que de manera paralela; aunque en dimensiones diferentes, y desde perspectivas distintas, marchan evolutivamente junto al nuestro, el que no es sino solo una ínfima porción de todo un vasto misterio que se disipa en la recóndita inmensidad del Kosmos, al que el hombre solo se ha aproximado levemente y ha podido llegar a un punto insignificante si se considera su magnificencia.

Recordemos que las investigaciones científicas quedan limitadas a partes de nuestro sistema solar, el cual se integra a los muchos sistemas en solo un universo de las multitudes que se estima existan en evolución junto al nuestro. También desde el punto de vista filosófico y místico-religioso se ha afirmado que ni siquiera los más elevados seres, los que dada su condición de verdaderos iniciados en los misterios, esto es, Adeptos o Mahatmas, quienes han podido acceder desde su conciencia a la conciencia divina, han podido penetrar en los grandes misterios más allá de nuestro sistema solar, algo que se ha mantenido como enseñanza en las más antiguas tradiciones de las legendarias filosofías orientales. 

Con la intervención directa de la ciencia en las investigaciones acerca de los misterios del universo la filosofía perdió su protagonismo en este aspecto, y no tuvo otra opción que enseñar a unos pocos discípulos necesitados de la sabiduría de las edades aquellas cosmogonías que desde el pasado se fueron conformando en algunas escuelas de pensamiento, a lo que de manera inteligente algunos han añadido los indiscutibles aportes que la ciencia ofrece cada día.

De esta forma pudiera resultar fascinante para muchos poder vincular el concepto científico del nacimiento del universo desde un punto matemático infinitesimal, en el cual todo está contenido, aunque de manera potencial, con la legendaria teoría de las ideas desarrollada por Platón algunos siglos antes de la era cristiana, según la cual, todo lo que se expresa en un mundo, que él llamó sensible, tiene su origen en otra dimensión, esto es, como ideas o modelos arquetípicos, en un mundo que llamó inteligible.

Pero no siempre se da la posibilidad de que aquellos encargados de predicar las enseñanzas filosóficas, y en primer lugar, de hacerlas atractivas – sin que por esto las traten de simplificar hasta hacerlas parecer ridículas a la percepción de los conocedores y necesitados del conocimiento–  dado el dinamismo de estos tiempos, y utilizando aquello que desde la perspectiva científica se asemeja a la sabiduría antigua, sean capaces de asumir una actitud de diálogo e intercambio, ni tampoco aquellos dedicados a enseñar la filosofía están siempre al tanto del acontecer científico, lo que obstaculiza esta manera de poder hacer más didáctico el proceso de transmitir un conocimiento que generalmente resulta abstracto y demasiado denso.

                             

Por otra parte el estudio de las sociedades, de las complejidades de su estructura en el contexto actual, los intercambios culturales, el sentido del ascenso y el descenso de las civilizaciones del pasado y del presente, entre otros tantos temas de carácter social, se convirtieron en el centro de atención, desde la segunda mitad del siglo diecinueve hasta el presente, de una ciencia que el hombre la aceptó con mayor ímpetu que la filosofía. La antropología como ciencia humanística llegaba para quedarse y con su fortalecimiento la filosofía seguía perdiendo espacios que en otros tiempos fueron suyos.

Recordemos en el pasado las enseñanzas de Platón y Aristóteles en relación con temas de carácter social. El primero de ellos profundizó en el estudio de la división clasista de la sociedad de su tiempo, y aunque su estado estaría basado en una necesidad ética de justicia –algo que brillantemente asumió Aristóteles más tarde mediante sus concepciones acerca de la ética de la justicia–, estableció un orden jerárquico inviolable y una necesidad de armonía entre la estructura triple de sus sistema, según la cual existirían los artesanos o labradores, los guerreros o guardianes y los gobernantes o filósofos, estos últimos eran los encargados de dirigir según su grado de inteligencia, y formaban la razón del alma. Platón insistió en la idea de que la razón y la sabiduría (episteme) son las que deben gobernar, lo que no equivale a tiranía, despotismo u oligarquía.

También se refirió a las aptitudes que debían tener los gobernantes, según él, debían ser filósofos para encausar adecuadamente los designios de las naciones bajo su mando, en La República expresó: “Hasta que los filósofos gobiernen como reyes o, aquellos que ahora son llamados reyes y los dirigentes o líderes, puedan filosofar debidamente, es decir, hasta tanto el poder político y el filosófico concuerden, mientras que las diferentes naturalezas busquen solo uno solo de estos poderes exclusivamente, las ciudades no tendrán paz, ni tampoco la raza humana en general”.

Estos análisis de las complejidades de las sociedades se mantuvieron dentro del campo de la filosofía como elementos esenciales de su enseñanza desde el surgimiento mismo de los primeros conceptos filosóficos hasta los inicios del pasado siglo XX, en que prácticamente la Antropología le quitó, por decirlo de algún modo, estos temas que otrora formaban pare indispensable de su campo de acción.

Hacia el final del siglo XIX el alemán Carlos Marx teorizó sobremanera y desarrolló su hipótesis acerca de que la propiedad y la administración de los medios de producción debía ser por parte de las clases trabajadoras, así como en la finalidad  de lograr una organización de la sociedad en la cual exista una igualdad política, social y económica de todos.  Puntualizó además acerca de la desaparición de las clases sociales, aportando al materialismo histórico conceptos que en el orden teórico merecen ser estudiados; aunque como ya se ha comprobado durante más de un siglo, en el terreno práctico resultan insostenibles; y esto en los tiempos de Marx –a pesar de que ya se empezaba a vislumbrar la antropología, a la vez que adquiría matices que la implicaban en el campo de lo social de su tiempo– se asumió e interpretó desde la filosofía, aun cuando en realidad sus preceptos en el presente han de estudiarse desde la antropología social más que desde la filosofía propiamente dicha.

También la ética lograba su independencia a pesar de que el legado de Sócrates desde la ética de la virtud se mantuvo intacto hasta la llegada de Kant y su introducción de la ética del deber – lo que tal vez no fuera de manera consciente por parte del teórico alemán, y sin pretensiones de desplazar con su nueva visión al padre de la mayéutica–.

Una vez alcanzada esta independencia la filosofía perdía otro campo temático, el de las actitudes de los hombres, el del cumplimiento de los deberes, el de la moralidad y de la disciplina. Desde la ética en sí, surgía la deontología, la ciencia de los deberes, y ante el avance científico del siglo XX y los grandes desafíos paradigmáticos de un mundo invadido por la ingeniería genética, los trasplantes de órganos, los cambios de sexo, los implantes, los experimentos in vitro, la eutanasia, entre otros tantos conceptos, hasta entonces no asumidos, surgía pues, algo que más allá de la ética implicaba sobremanera a la vida humana en relación con una serie de procederes del campo de las ciencias biológicas y biomédicas. La Bioética nacía como colofón capaz de entrelazar lo ético propiamente dicho con las implicaciones de los avances científicos de estos tiempos en la vida humana, lo que representaba para la filosofía otra pérdida de un espacio enorme que por ley también le pertenece.

Así las cosas, los filósofos actuales han tenido que adentrarse en temas, que sin dejar de ser suyos, aparecen en el mundo como asuntos de la ética, la bioética, la deontología, la antropología, la sociología, la psicología política, la astronomía, la física cuántica y las matemáticas aplicadas.

Hoy los filósofos están inmersos en teorizar acerca de los complejos y contradictorios temas en torno a la idea de las democracias – que la mayoría de las veces no lo son–, de las dictaduras – que han existido siempre a través de la historia, aunque hoy se conoce mucho más de su existencia gracias a la velocidad de la información–, de un sistema capitalista que por más de un siglo han estado cuestionando, y que le han inventado crisis cuando no las tuvo, y dejaron de percibirlas cuando en realidad las ha tenido, y lo peor, algunos se empeñan en hacer la defensa de una izquierda fantasmal, que cual proyección desde su propia sombra, se interpone en un presente que no necesita de sus aparentes bondades; una izquierda que tras la apariencia de la democracia, la equidad y la justicia social pretende llegar al poder para ya jamás dejarlo, y también especulan acerca de un socialismo que ya para nada se parece a lo establecido por Blanqui, Cabet, Saint-Simón, Fourier, Sismundi, Owen y Marx; pero aún así, increíblemente lo defienden a capa y espada, tal vez porque solo conocen acerca de los que teorizaron estos nobles pensadores y jamás han pasado por la experiencia del totalitarismo, la represión, la marginación, el ostracismo, la ausencia de libertades, y hasta la manipulación del pensamiento.
 
También a veces son consultados para opinar sobre globalización, desigualdad, calentamiento global, alimentos transgénicos, energía eólica, medicina holística, naturismo, y hasta de los misterios de las pirámides y la posibilidad de vida inteligente en otros mundos, todo lo que en realidad pertenecía al campo de la filosofía como madre de las ciencias; aunque en estos dinámicos tiempos ha cedido aquel protagonismo que siempre fue suyo, y que jamás debió haber perdido, el que merece recuperar para su bien y para el bien de una humanidad que se dispersa en la superficialidad, el consumismo y la ignorancia.




 [Comentar este tema

Junio 04, 2017, 04:15:59 pm por Dr. Alberto Roteta Dorado en Temas filosóficos.

                                                                      Atrévete a sentir
                           La búsqueda de lo sublime en tiempos de escepticismo e igualdad se difumina
                                                     La alternativa es el peligro de retroceder
                                         Por: JAVIER GOMÁ LANZÓN
18 JUL 2014 - 18:1 CEST

Publicado originalmente en: http://cultura.elpais.com/cultura/2014/07/15/babelia/1405444593_585441.html
Cortesía de Armando B. Jorge Álvarez, desde Madrid.

                 

1. ¿Podemos sentir, pensar y representar lo sublime en la actual época de la cultura? La etimología latina de "sublime" (sublimis) señala lo muy alto y "sublimar" indicó al principio levantar o elevar. ¿Existe hoy una literatura de estilo elevado? ¿Sería imaginable algo semejante a la antigua epopeya homérica o a una tragedia griega protagonizadas por héroes míticos que, según la preceptiva aristotélica, se caracterizan por ser superiores a nosotros, las personas reales? Muchos tenderían a pensar que no. Vivimos una hora en la que la simple mención de lo sublime suscita en la mayoría un mohín de escepticismo, cuando no una palabra de sarcasmo. El cinismo ambiente ha desterrado del mundo contemporáneo la mera conjetura de lo grandioso, pues así precisamente se define lo sublime: como lo grande, eminente, excelso, de elevación extraordinaria. La presente etapa de la cultura, desertora del ideal, habría quedado inhabilitada para tan subido sentimiento porque el igualitarismo democrático impone una nivelación general que lo excluye. Al homo democraticus le sería dado disfrutar de las cosas sublimes producidas por los clásicos de nuestra gloriosa tradición cultural —en una relación arqueológica o anticuaria con ellas—, pero ya no crearlas. Eso ya no, salvo acaso una sublimidad rasamente cuantitativa, como esas colosales obras de la arquitectura moderna o la admiración ante las extensiones impensables del universo con sus millones de millones de estrellas y galaxias que estudia la astrofísica. Pero una cualitativa, concebida como grandeza moral y estética, se nos antoja hoy muy poco convincente.

hora bien, ¿y si la inveracidad de lo sublime a los oídos contemporáneos respondiera a causas accidentales, adventicias? Ojalá sea así porque sin ese anhelo de elevación hacia lo óptimo las culturas se empobrecen sin remedio. Cada época propone un ideal —griego, romano, medieval, renacentista, ilustrado, romántico— que, como expresión cimera de lo humano, seduce por su perfección, ilumina la experiencia individual y moviliza el entusiasmo latente haciendo avanzar al grupo en una dirección. Una sociedad sin ideal —y lo sublime es una forma de ideal— está condenada fatalmente a no progresar, a repetirse y a la postre a retroceder. Nada prueba la incompatibilidad esencial entre la democracia y un ideal sublime. Quizá sólo exista con la versión distorsionada que de ese ideal ha depositado a las orillas del presente las oleadas de la historia, de suerte que, restituido a su significado original, se hallaría en condiciones de fecundar nuestra cultura tanto como lo hizo en las anteriores y agitar positivamente las fuentes de un entusiasmo por ahora reprimido y a la espera de su momento propicio.

2. Durante la Antigüedad lo sublime es una variedad de lo bello. La belleza se asocia primeramente a las cosas dotadas de forma, justa medida y proporción. Pero también le son propios el éxtasis, el hechizo o el rapto que suscita lo sublime. En el diálogo platónico Ión, Sócrates contrapone la técnica y ese don inspirado por un dios que entra en el poeta, se apodera de él y le hace componer versos de alta belleza, presa de furor y divino delirio, sobre temas de los que carece de conocimiento empírico Los poetas no son otra cosa que intérpretes de los dioses; cuando poetizan se hallan fuera de sí y el alma les desborda de entusiasmo. De donde se sigue que el concepto formal de lo bello debe completarse con esa otra belleza de calidad sentimental que se compendia en la palabra entusiasmo, cuya etimología (en-thousiasmos) evoca justamente esa posesión divina.

En los primeros siglos de nuestra era, un desconocido profesor griego escribió el tratado de retórica Sobre lo sublime, atribuido a un tal Longino. Lo sublime es como una elevación y una excelencia en el lenguaje, aquella grandeza que gana siempre nuestra admiración porque es digna de imitación y de perduración en las generaciones siguientes. “Es grande”, leemos en el tratado, “sólo aquello que proporciona material para nuevas reflexiones y hace difícil, más aún imposible, toda oposición y su recuerdo es duradero e indeleble. En una palabra, considera hermoso y verdaderamente sublime aquello que agrada siempre y a todos”. Este agradar universal (“siempre y a todos”) es obra de la naturaleza porque ella “hizo nacer en nuestras almas desde un principio un amor invencible por lo que es siempre grande”.
 
Durante la Antigüedad lo sublime es una variedad de lo bello. La belleza se asocia primeramente a las cosas dotadas de forma, justa medida y proporción forma, justa medida y proporción.
Esto vale para amar lo grande, pero ¿cómo crearlo? ¿Cómo produce el poeta una obra literaria sublime? Longino cree que el artista, además de poseer una depurada técnica (para el uso de figuras, la elección de palabras justas y la composición), ha de reunir además disposiciones intelectuales y sentimentales innatas, toda vez que “lo sublime es el eco de un espíritu noble”. El célebre capítulo 9 del tratado se refiere a esa “natural grandeza de espíritu” de dichos poetas: “El verdadero orador no debe tener un espíritu mezquino e innoble. Pues no es posible que aquellos que han tenido toda su vida hábitos y pensamientos bajos y propios de esclavos realicen algo digno de admiración y de la estima de la posteridad. Grandiosas son las palabras de aquellos que tienen pensamientos profundos”. La segunda disposición innata es una pasión entusiasta y vehemente, una emoción “que respira entusiasmo como consecuencia de una locura y una inspiración especiales y que convierte las palabras en algo divino”.

En suma, grandes pensamientos (nobleza) y grandes sentimientos (entusiasmo).
Para la Antigüedad el mundo conforma un cosmos finito, cuya belleza reside en la limitación. Lo ilimitado, lo infinito son siempre sospechosos para el griego, porque remiten a una situación caótica, monstruosa, previa a la determinación de las leyes naturales.
El arte no debe tratar de inventar nada, sino imitar la bella perfección de una naturaleza preexistente. Incluso para Longino lo sublime se integra en lo bello y se puede hablar con propiedad en él de una belleza sublime. Pero es cierto que en su tratado (capítulos 35 y 36) encontramos expresiones que parecen subvertir este orden clásico porque sugieren la insuficiencia de la naturaleza para un poeta inflamado que, “abandonando las fronteras del mundo”, alcanza una grandeza supranatural que, a pesar de su imperfección, es sublime. Aquí se apunta la posibilidad de una sublimidad antibella y antinatural, sin imitación, que la modernidad, leyendo a Longino a su conveniencia, convertirá en canónica.
 
3. Longino llegó a la Europa moderna, tras siglos de olvido, por la traducción de su tratado que en 1674 hizo el académico francés Boileau-Despréaux. Pronto se apropió del concepto el pensamiento inglés, que lo trasplantó desde los dominios de la retórica, su lugar original, a los de la psicología de las artes visuales. Para Addison, en Los placeres de la imaginación (1712), estos placeres son de tres clases según los objetos que comparecen a la vista: lo bello, lo singular y lo grande (los dos últimos acabarán recibiendo el nombre de pintoresco y sublime, respectivamente). Ante lo grande, dice, “caemos en un asombro agradable y sentimos interiormente una deliciosa quietud (stillness) y espanto (amazement)”. Burke, autor de De lo bello y lo sublime (1757), el texto más influyente en la materia junto al de Longino, permutará la tríada de Addison por un dualismo insuperable, definitivo, entre sólo las dos categorías del título, cuyo antagonismo exaspera hasta el extremo Lo bello es una sensación sociable, de placer o amor, que suscita la vista de determinados cuerpos pequeños, graciosos y delicados. Lo sublime, en cambio, es un deleite solitario. Y en su analítica de lo sublime Burke caracteriza esta categoría con propiedades romantizadas contrapuestas a su visión neoclásica o rococó, muy siglo XVIII, de la belleza. Produce asombro y admiración la contemplación de esos grandiosos fenómenos desatados en la naturaleza —tempestades, huracanes, terremotos, volcanes en erupción, la pavorosa majestad de la noche oscura— cuando observamos la proximidad del peligro que nos amenaza, pero al mismo tiempo nos sabemos a salvo de él. Y ninguna fuente mayor de lo sublime que el vislumbre de lo que, por no poder percibir sus límites, presentimos infinito. “La infinidad”, escribe Burke, “tiene una tendencia a llenar la mente con aquella especie de horror delicioso (pleasing horror) que es el efecto más genuino y la prueba más verdadera de lo sublime”.

Aquí se consuma el giro moderno de lo sublime. Por un lado, una belleza natural seca, simétrica y ornamental; por otro, una sublimidad infinita, en trance, sobrenatural y por eso mismo deforme o informe. El más consecuente corolario de este presupuesto lo hallamos, dentro de las artes visuales, en el expresionismo abstracto norteamericano. En un texto de 1947, The sublime is now, Barnet Newman escribió que “la única pregunta que se impone hoy es cómo crear un arte de lo sublime”, lo cual requiere, afirma con radicalidad, una previa destrucción de la belleza. Y ese designio lo creía cumplido en el arte abstracto de su país, sin imitación de bellas formas naturales, que “reafirma el deseo natural del hombre por lo exaltado y nuestra relación con las emociones absolutas”. Y el crítico Rosenblum en The abstract sublime (1961) conecta Luz y verde sobre azul de Rothko (1954) con Monje al borde del mar de Friedrich (1809) para argüir que las raíces comunes del expresionismo abstracto y la pintura de paisajes del romanticismo se hallan en el arte de lo sublime.
En su Crítica del juicio (1790) Kant confirma el antagonismo burkeano entre lo bello y lo sublime, así como la intimidad del segundo con la infinitud. Para Kant lo sublime —“aquello en comparación con lo cual toda otra cosa es pequeña”— es un sentimiento despertado por la idea de infinito, una idea que, por el mero hecho de poder ser pensada por la razón, demuestra la superioridad de nuestro espíritu sobre la precaria naturaleza. Si la naturaleza es bella por su forma y su limitación, lo sublime invierte los términos y participa de lo informe e ilimitado que la idea de infinitud lleva en su vientre. Sólo que ahora, a diferencia de lo que sucedía en la Antigüedad, esa idea de infinitud no denota carencia sino, al contrario, plenitud máxima. El hombre poscopernicano es un rey destronado que, al perder el centro del cosmos, compensa la herida en su narcisismo constituyéndose él mismo en una totalidad aún mayor. Y lo sublime es la categoría estético-moral que mejor se adapta a este segundo mundo espiritual: el de la subjetividad moderna de anhelos infinitos. “Lo sublime”, escribe Lyotard comentando el citado artículo de Newman, “es el modo de la sensibilidad artística que caracteriza la modernidad”. Lo sublime ya no es cuestión de elevación, como en Longino, sino de intensidad, de manera que puede incluir las supuestas imperfecciones, las infracciones al gusto, la fealdad, si son lo bastante intensas. “El arte no imita la naturaleza, crea un mundo paralelo, eine Zwischenwelt, dirá Paul Klee, donde lo monstruoso y lo informe tienen su derecho porque pueden ser sublimes”.
 
Se consuma el giro moderno de lo sublime Por un lado, con una belleza natural seca, simétrica y ornamental; por otro, con una sublimidad infinita, en trance, sobrenatural
En lo sublime kantiano sorprende Eugenio Trías el origen de ese inquietante deslizamiento moderno de lo sublime hacia lo siniestro: sin límites de ninguna clase, informe y contrario a la belleza, se abre a lo abismal, terrorífico, espantable, mórbido y aun demoniaco. Así, sublime en el siglo XX serán, por ejemplo, los desfiles y concentraciones nazis filmados por una fascinada Leni Riefenstahl; y en el siglo XXI, nada más sublime, diría el compositor Stockhausen aún bajo los efectos de su impacto, que el choque televisado de los aviones terroristas contra las Torres Gemelas de Nueva York.

4. Longino ya se preguntaba por qué en su época escaseaban los poetas sublimes. Se daba dos razones. La primera, la ausencia durante el Imperio Romano de libertades democráticas: “La democracia es una excelente nodriza de genios y sólo con ella florecen los grandes hombres de letras”. La segunda, el desmedido afán de riquezas y de placeres de sus coetáneos, quienes, dominados por la indiferencia, ya no miraban hacia arriba ni emprendían jamás nada digno de emulación y honor. ¿Qué diríamos de nuestra época? En este comenzado siglo la democracia se halla sólidamente asentada en Occidente, pero reina por todas partes la indiferencia ante lo sublime. ¿Por qué? ¿Sólo por el afán de riqueza y placeres?

El anterior recorrido histórico —que va de lo elevado a lo siniestro— explica por qué esa sublimidad distorsionada que hemos heredado de la modernidad carece de persuasión como ideal movilizador para la época democrática. Se hallaría pendiente la tarea de restauración y civilización del concepto, que empezaría por recuperar la noción de sublimidad bella o belleza sublime, entendida como grandeza y ejemplaridad digna de imitación y perduración, como elevación y no sólo como intensidad. Una sublimidad no sólo cuantitativa —no sólo ese gigantismo de los grandes números al que es propensa nuestra cultura colosalista—, sino sobre todo cualitativa, que aspira a lo mejor en todo. En fin, una sublimidad de la finitud y amiga de los límites, urbana más que natural y dispuesta a absorber la vulgaridad para transformarla sin ignorarla desdeñosamente.

Sólo el entusiasmo nos peralta a lo sublime y hoy esta emoción divina parece que se nos niega, apagadas sus fuentes por el escepticismo y la resignación generales. El propio Longino alerta contra el falso entusiasmo, la vana hinchazón, la solemnidad que no conmueve, el patetismo inoportuno. Lord Shaftesbury dedicó la mayor parte de su Carta sobre el entusiasmo (1708) a denunciar sus modalidades corrompidas, que en su época habían tomado la forma de fanatismo religioso extático. El verdadero entusiasmo, dice, permanece poderoso ante la libertad de crítica y el sentido del humor.

Kant dio el lema a la modernidad, ese “atrévete a pensar” (sapere aude) que todavía nos guía. Ahora nos convendría una exhortación pareja a dejarnos conmover, con entusiasmo crítico y bienhumorado, por todo lo grande, noble y hermoso de este mundo. El nuevo lema saldría de una ligera modificación del anterior, que no deroga sino complementa.
Y diría sencillamente: “Atrévete a sentir”.

 
 


 [Comentar este tema

Junio 04, 2017, 03:13:07 pm por Dr. Alberto Roteta Dorado en Temas sociales y políticos.

               El “nuevo” modelo económico “socialista” cubano, vía definitiva hacia el capitalismo.
                                                    Por: Dr. Alberto Roteta Dorado.


                                 

Naples. Estados Unidos.- El dictador Raúl Castro acaba de ratificar durante una breve intervención, con la que cerró la sesión extraordinaria del Parlamento cubano, la continuidad del socialismo impuesto por su predecesor, Fidel Castro, en 1961, al declarar el carácter socialista de la naciente revolución.

Durante la tenida el Parlamento aprobó por unanimidad los documentos económicos que reconocen la existencia de pequeñas empresas privadas en la nación, algo que ha tenido lugar durante su mandato. En este sentido el mandatario expresó: “Estos fundamentos (…) reafirman el carácter socialista de la Revolución cubana y el papel del Partido Comunista como fuerza dirigente superior de la sociedad y del Estado”.

Los medios de prensa han hecho referencia, ya sea como simple noticia, o mediante algún que otro comentario en este sentido, pero siempre desde la perspectiva de esta estrafalaria afirmación del también general de ejército, afirmación que merece más que un comentario un análisis.
Los estados intermedios resultan inadmisibles, al menos en el terreno de la política, o se está con la derecha – incluidas sus variantes de centro-derecha y de extrema derecha, o sencillamente se es un comunista de visión izquierdista, aun así la definición de hombres progresistas y pronunciados en pos de las democracias resulta vaga e imprecisa.

Y es justo esto, el desarrollo de un estado indeterminado, lo que ha estado ocurriendo en Cuba en los últimos años, y que hace solo unos días el ya muy anciano presidente y sucesor de la dinastía de los Castro, ha querido reafirmar; aunque sin sentido, algo de lo que tengo la convicción de que es consciente, aunque como es de esperar se lo reservará y se llevará hacia otras dimensiones, en solo unos pocos años, cuando ya no esté entre los vivos.
 
Las concepciones como: con cierta tendencia a, socialismo modificado, socialismo de nuevo tipo, o como se está manejando de un breve tiempo al presente en Cuba, esto es, la “conceptualización del nuevo modelo económico socialista cubano”, o bajo el disfraz de cualquier otro término rimbombante y estéril, no dan la medida real de un estado transicional, lo que a mediano o largo plazo conducirá el restablecimiento de formas capitalistas como modelo económico y político.

Hacia el final del siglo XIX el alemán Carlos Marx teorizó sobremanera y desarrolló su hipótesis acerca de que la propiedad y la administración de los medios de producción debía ser por parte de las clases trabajadoras, algo de lo que se apropiaron los rusos y llevaron al extremo con el establecimiento de la llamada dictadura del proletariado tan defendida por Lenin, y que años más tarde el dictador Fidel Castro aplicara a partir de 1961, cuando sin contar con nadie declaró el carácter socialista de la revolución cubana, lo que presuponía la desaparición de la propiedad privada, algo que el maléfico comandante lograría con la aplicación de una nacionalización radical. 

Pero este estricto control de los medios de producción por parte del poder estatal tuvo que modificarse ante la grave crisis económica que ha estado azotando a la isla en las últimas décadas, por lo que su sucesor, Raúl Castro, recién asumido el mando de la nación fue cediendo un tanto a la garrafal idea de su hermano; aunque siempre desde la sutileza  y con el temor de no parecer un Gorbachov cubano del siglo XXI.

De esta forma tenía lugar el restablecimiento de la propiedad privada; aunque a pequeña escala y con un estricto control gubernamental, tanto que llega a ser asfixiante para el ya amplio sector de los trabajadores particulares.

El reconocimiento de pequeñas empresas privadas incluye pues la inversión del capital extranjero, algo que en otros tiempos hubiera sido una verdadera herejía. No obstante,  Marino Murillo, quien dirige la comisión permanente para la implementación y desarrollo de la política económica, ha afirmado que “no se permitirá la concentración de la propiedad y la riqueza (…) aun cuando se promueva la existencia de formas privadas de gestión”, con lo que deja bien sentadas las bases prohibitivas acerca de una prosperidad económica, la que según las altas esferas del régimen conduciría a la riqueza.

                       

Marino Murillo, al frente de la comisión permanente para la implementación y desarrollo de la política económica, ha afirmado que no se permitirá el enriquecimiento y la concentración de la propiedad. (Foto tomada de Internet)

También Marx, el alemán de mano férrea, aunque de alma sedosa, especuló acerca de la finalidad de lograr una organización de la sociedad en la cual existiera una igualdad política, social y económica de todos, lo que en el caso particular de la isla, cuyo régimen la proclamó socialista, jamás se ha cumplido; pero en el contexto actual se hace cada vez más patente con la existencia de una casta privilegiada formada por los más altos mandatarios asalariados del régimen, la cúpula militar – en la que existen miles ocupando puestos de dirección, retirados por sus años dedicados a la causa con elevados sueldos en comparación con el promedio de los cubanos- y todo un enorme séquito de las llamadas nuevas generaciones, los que según ellos serían la cantera inagotable que garantizaría la continuidad política de la isla.
 
A este primer sector se agrega una clase relativamente nueva que se ha venido diferenciando del promedio de los cubanos de la isla a partir de la obtención de ciertas ganancias logradas mediante sus inversiones en el sector privado. Estos son aquellos que “a determinada escala”,  (…)  “tendrán determinado nivel de ingreso”, según ha afirmado el también vicepresidente cubano Marino Murillo. Es justamente a estos a los que “no se les permitirá enriquecerse”.
 
Le siguen los que han podido salir adelante con su esfuerzo - aun cuando son conscientes de la explotación a que son sometidos por parte del sistema- a través de salidas hacia determinados países como colaboradores, y quienes sin llegar al status de la anterior clase se diferencian de lo que ahora se le denomina “cubanos de a pie”.
 
Al final, y en un estado deplorable se encuentran los millones que no cumplen con ninguna de estas condiciones y sobreviven con lo que consiguen, con los salarios mínimos, las simbólicas “ayudas” del llamado Bienestar Social, y de lo que queda de la canasta básica a precios módicos, y no gratis, como se cree fuera de Cuba.
 
En fin, una verdadera división clasista como la que ha existido siempre en todas las sociedades del pasado y del presente, y que contradice  absolutamente los preceptos de Marx acerca de una igualdad política, social y económica de todos, así como su concepto de la desaparición de clases sociales, de ahí que ese carácter marxista de la revolución cubana que aun se empeñan en sostener carece de sentido al apartarse definitivamente de lo que teóricamente el pensador del mundo del trabajo estableciera, a lo que se une el restablecimiento de la propiedad privada y de la inversión de empresas extranjeras, con lo que ya solo van quedando vestigios de lo que otrora creyeron fuera un sistema socialista.
 
No se trata de modificar términos, ni de retomar lo que en realidad nunca existió bajo una perspectiva aparentemente diferente. La idea de una “conceptualización” de un “nuevo modelo socialista” es absurda, como es absurdo también cualquier intento de prolongación de un sistema que sabe de su agonía y se aferra a continuar existiendo. No hay nuevos modelos, no hay un socialismo del siglo XXI, no es admitida la presencia de estados indeterminados, o se es definitivamente socialista – lo que ya se ensayó y se ha comprobado que resulta ineficaz-, o se admite el capitalismo como nuevo orden político y económico para una nación necesitada de cambios verdaderos y no de simples enmiendas.



 [Comentar este tema

Mayo 31, 2017, 11:23:42 pm por Dr. Alberto Roteta Dorado en Temas filosóficos.

                                                        El vigor de la razón dialógica
                                                    Los seres humanos se hacen desde el diálogo
                                                                       Por: Adela Cortina


El 15 de mayo murió en su casa de Niedernhausen, a los 95 años, Karl-Otto Apel, uno de los mejores filósofos de los siglos XX y XXI. Nacido el 15 de marzo de 1922 en Düsseldorf, su biografía intelectual viene jalonada por estudios de historia, germanística y filosofía, con Erich Rothacker, en la Universidad de Bonn, y más tarde por la elaboración de una propuesta filosófica, que tiene por hilo conductor la atención al lenguaje como el lugar desde el que los seres humanos hacen ciencia y ética, desde el que son posibles la comprensión y la acción.

Su trabajo de habilitación (1961) versa sobre la idea del lenguaje en la tradición del humanismo de Dante a Vico, y en los años de profesor en Kiel, Saarbrücken y Fráncfort, donde permaneció desde 1972 hasta convertirse en profesor emérito en 1990, se adentró en los caminos de la hermenéutica de Dilthey, Heidegger y Gadamer, en el pragmatismo de Peirce, en la filosofía del lenguaje de Humboldt, Wittgenstein, Searle o Austin.

En diálogo con ellos, y muy especialmente con Kant, elaboró la propuesta que apareció en La transformación de la filosofía (1973), a la que siguieron Diskurs und Verantwortung (1988), en que aplica la ética del discurso a distintos ámbitos; un volumen de Auseinandersetzungen (1998), de cuya parte final —las discusiones con Habermas— hay versión española de Norberto Smilg en Comares; Paradigmen der Ersten Philosophie (2011) y, recientemente, Transzendentale Reflexion und Geschichte (2017).

Estos son algunos datos sobre el legado de un pensador que unía su vigorosa aportación filosófica a una cordial personalidad. Casado con Judith, una mujer extraordinaria, tenía tres hijas, a las que adoraba; disfrutaba compartiendo el tiempo con sus amigos, se enfurecía cuando perdía la selección alemana y le gustaba el vino tinto, pero sobre todo podía pasar horas enteras discutiendo apasionadamente de filosofía, porque creía en su importancia para la vida de las personas y de los pueblos. Como su colega y gran amigo Jürgen Habermas, experimentaba la necesidad de evitar recaer en situaciones como la del nacionalsocialismo, que surgió, entre otras cosas, del rechazo al pensamiento, a la argumentación y la crítica. Se decía en aquel tiempo —contaba Apel— que Hitler había sabido conectar con el “sano sentir” del pueblo, y por eso se desaconsejaba argumentar y dar razón. Bastaba con obedecer al Führer, al caudillo, que encarnaba la voz del pueblo.

La consecuencia —el Holocausto— no pudo ser más deplorable, por eso la filosofía tenía que recuperar su fuerza crítica, su responsabilidad de dar razón en el ámbito teórico y en el práctico, su capacidad de fundamentar frente al totalitarismo y al dogmatismo de lo irracional. Tenía que tomar la iniciativa para impedir ese expectante dejar ser a cualquier caudillo que conecte con la dimensión irracional del pueblo. Para impedir que Auschwitz se repita.

De ahí que Apel se haya esforzado por recordar, junto a Habermas, que los seres humanos se hacen desde el diálogo y no desde el monólogo impositivo; que es preciso argumentar, y no solo sentir, para descubrir cooperativamente qué es lo más verdadero y lo más justo.

En esta línea irían su antropología del conocimiento, su hermenéutica y pragmática trascendentales, la semiótica como filosofía primera, la teoría de los tipos de racionalidad, la teoría consensual de la verdad y la ética del discurso, en su doble nivel de fundamentación y aplicación a distintos problemas contemporáneos.

Para algunos de los que en los setenta del siglo pasado empezamos a oficiar de filósofos, estas propuestas fueron un soplo de aire fresco. Presentaban una alternativa vigorosa al positivismo, empeñado en negar la racionalidad del mundo moral y político, por no ser un mundo de hechos comprobables; pero también al individualismo neoliberal, basado en el solipsismo metódico, incapaz de descubrir el vínculo de intersubjetividad que une a los seres humanos; al relativismo escéptico en el mundo moral, que ningún ser humano es capaz de vivir en serio; a la tecnocracia y el mercantilismo de la razón instrumental. Daban cuenta de la pretensión de universalidad que anida en el corazón de quien ante situaciones indignantes las tacha de injustas y está dispuesto a dar razón de su crítica. Porque presupone pragmáticamente, lo quiera o no, que en una situación ideal de argumentación sería posible encontrar la respuesta más adecuada.

La propuesta de Apel ha sido y es decisiva en el hacer de estudiosos de todo el mundo, especialmente de Iberoamérica y Europa. Baste recordar a jóvenes filósofos como Kettner, Hösle o Forst; el diálogo cordial con Javier Muguerza, los trabajos de tantos filósofos españoles; entre ellos, del grupo de Valencia y Castellón, al que pertenezco. Como también la dedicatoria de Habermas al comienzo de Conciencia moral y acción comunicativa: “De entre los filósofos vivos, ninguno ha influido más en mi pensamiento que Karl-Otto Apel”. Contar con la persona, la filosofía y la amistad cordial de Apel ha sido un gran regalo por el que no cabe sino dar las gracias.

Tomado de: antonioguerrero | mayo 31, 2017 en 12:00 pm | URL: http://wp.me/p5OYFZ-ir AtheneBlog http://redfilosofia.es/atheneblog/2017/05/31/el-vigor-de-la-razon-dialogica/



 [Comentar este tema

Mayo 31, 2017, 10:42:36 pm por Dr. Alberto Roteta Dorado en Temas filosóficos.

                     Algunas ideas sobre Aquello que llamamos Absoluto o Realidad Primaria.
                                                                  (Segunda parte).
                                                       Por: Dr. Alberto Roteta Dorado.


Naples. Estados Unidos.- Modos de expresión del Absoluto no significa pues, formas de expresión, puesto que no podemos atribuirle formas que en realidad no tiene, lo que supone su no manifestación en lo material; aunque todo lo que se encuentra expresado en los mundos de la manifestación y en todos los planos del existir, desde los más diminutos átomos, las más sencillas formas de vida, hasta las excelsitudes de los arcángeles son el fruto de su bondad absoluta, no así de su creación, porque no crea, sino emana, saca de si sin fraccionarse, sin modificarse, sin perder jamás la esencia de su razón de ser, que es justamente ser Absoluto y permanecer siendo Absoluto por la eternidad.

A estos dos modos primarios se añade la Eterna Actividad o la Eterna Acción, a través de la cual, el Ser Absoluto en sí siembra gérmenes incipientes en el regazo del No Ser Absoluto. Parabrahman y Mûlaprakriti no son elementos estáticos, sino en movimiento. Parabrahman o el Ser Absoluto en sí emite un rayo de luz divina hacia Mûlaprakriti o el No-Ser Absoluto en sí, esto es, siembra gérmenes, por decirlo de algún modo, que son los arquetipos monádicos que se gestan en el regazo del No-Ser para ser emanados cuando llegue su hora, y una vez lanzados asuman su travesía a través de los diversos planos de la manifestación, siendo asumidos como unidades de vida-conciencia o mónadas por la Gran Mónada o Logos Solar, que se supone pasó por un eónico proceso dual de involución u obscurecimiento y de evolución o esplendor ulterior, interpretados también como descenso monádico y su consiguiente espiritualización.

Estos conceptos no solo han sido el fruto de siglos de especulación de las filosofías del lejano oriente, especialmente de la India, Tíbet, Nepal, Bután y parte de la China, sino que los vemos en las enseñanzas de la Filosofía Clásica Alemana, de manera particular en Hegel que se refirió a una espiritualización de la materia como resultado final de la razón de ser del Absoluto. Muchos se  cuestionarán si el Absoluto es el Dios de las religiones. La respuesta categórica es no, sin embargo no podemos ver el Dios o Deidad que predica la iglesia aislado de esta Realidad.
 
Esto ya dependerá en el actual contexto del tipo de iglesia, pues lamentablemente, las sectas protestantes derivadas de la reforma han llegado a ridiculizarlo a partir de esa simplificación extrema que lo aproxima tanto a los hombres y a la cotidianeidad al extremo de haber afirmado que es un hombre, con lo que le devuelven aquel sentido antropomórfico que tuvo en el pasado a través de mitos y ciertas motivaciones religiosas de arraigo popular muy distantes de la concepción de la filosofía. Recordemos la reevaluación conceptual de Jenófanes respecto al Dios en su visión antropomorfizada, según lo interpretaron las multitudes en la antigua Grecia.
 
De igual modo las tendencias protestantes han decidido asumir de manera literal todos los planteamientos bíblicos, dejando atrás lo que en forma de símbolos, números, símiles e imágenes se expresa en las escrituras, las que pretenden explicar e interpretar de manera muy errónea y simplista. Si bien dicha Realidad no es la Deidad en sí; aunque no lo podemos ver aislado del todo de esa Realidad, si hemos de admitir que es independiente de ella, esto es, en su condición de Absolutidad permanece de manera independiente a la Deidad, a quien le ofreció su independencia a través de la autolimitación de esta última y de su expresión como entidad manifestada.
 
No obstante, esta Deidad tiene sus raíces en Aquella Realidad, y por lo tanto, esta Realidad está más allá de esta Deidad o Dios que los antiguos griegos llamaron Logos, en cuyas dimensiones, por muy extraordinarias que nos parezcan hay límites puesto que se ha manifestado para crear y dar lugar a un universo, un sistema solar, un sistema de mundos, y a todas sus criaturas que viven en el, las que tuvieron un comienzo y han de tener un fin, como también tendrá fin la propia Deidad que los ha traído a la manifestación. La Deidad es la gran mónada universal o la máxima conciencia de nuestro sistema solar, lo que presupone la idea de su evolución hasta haber alcanzado ese grado de desenvolvimiento espiritual.

La siguiente propuesta expresada por la autora de la Doctrina Secreta en el Proemio de su capital obra tal vez pudieran ayudar al lector a percibir de manera un tanto organizada, aunque sin perder la complejidad propia de estos temas lo que intento explicar: “1. Lo ABSOLUTO: el Parabrahman de los vedantinos o la Realidad Una, Sat, que es, como dice Hegel, al mismo tiempo, Absoluto Ser y No-Ser. 2. El Primer Logos: el Logos impersonal, y en filosofía, no manifestado, el precursor del Manifestado. Ésta es la “Primera Causa”, lo “Inconsciente” de los panteístas europeos. 3. El Segundo Logos: Espíritu-Materia, Vida; el “Espíritu del Universo”, Purusha y Prakriti. 4. El Tercer Logos: la Ideación Cósmica, Mahat o Inteligencia, el Alma Universal del Mundo; el Nóumeno Cósmico de la Materia, la base de las operaciones inteligentes de la Naturaleza, llamado también Mahâ-Buddhi. La REALIDAD UNA; sus aspectos duales en el Universo condicionado”.
 
El hecho de que algo que es Absoluto pueda dar lugar a todo lo relativo que se expresa en el Universo, constituye una de las más grandes abstracciones metafísicas, que sin duda, hace aún más complejo, el concepto del Absoluto. Esta complejidad se torna aún mayor cuando tratamos de explicarnos como esa Absolutidad mantiene siempre y por siempre ese estado o condición de Absolutidad a pesar de dar lugar a todo lo relativo, y cómo lo relativo es expresión de Aquella Realidad que permanece intacta, sin fraccionarse, sin dividirse, sin relativizarse, por cuanto, si esto ocurriera dejaría de ser una Absolutidad y se perdería su estado de conciencia-integrada, lo que le es inherente por la eternidad. Hegel en su Lógica, trata de acercarnos a la comprensión de la complejidad conceptual cuando expresó: “Así el contenido de la idea absoluta es también el desenvolvimiento entero de los momentos que tenemos ante nosotros hasta aquí”. De esta forma,  el gran mérito del hombre que a través de la especulación filosófica es capaz de sondear en las profundidades de su existir,  y descubrir que fraccionadamente carece de valor, sin embargo, desde una apreciación como elemento integrador del Uno Ilimitado y Absoluto adquiere ya un valor como parte de ese Todo, y “como momento de la idea”.

 


 [Comentar este tema

Mayo 31, 2017, 10:25:19 pm por Dr. Alberto Roteta Dorado en Temas filosóficos.

                Algunas ideas sobre Aquello que llamamos Absoluto o Realidad Primaria.
                                                            (Primera parte)
                                              Por: Dr. Alberto Roteta Dorado.


Naples. Estados Unidos.- La Realidad Primaria o Última, esto es, el Absoluto, es el Aquello, el concepto de mayor complejidad y de mayor grado de abstracción en el mundo de la filosofía. Dicha Realidad resulta incomprensible, al menos, de la forma en que el hombre promedio pretende comprenderla. No podemos analizar lo abstracto y eterno desde las limitaciones de lo concreto y de lo temporal. No es con el intelecto que se llega a comprender el real significado de esta abstracción de abstracciones; sino con el desarrollo de la intuición y de la espiritualidad verdadera, la que más allá de ritualismos, plegarias y fórmulas “sagradas”, llega a establecerse en el hombre capaz de educir sus principios espirituales y de fundir su conciencia con la Superconciencia de dicha Realidad.

A esta Realidad Absoluta no se la puede conceptualizar puesto que carece de atributos que permitan caracterizarla, en última instancia negando aquello de lo que carece aparentemente; aunque en el fondo, desde su esencialidad lo tiene todo en sí, es que pudiera esbozarse una conceptualización, la que siempre estaría sujeta a errores y mal interpretaciones por aquellos que se acercan a estos temas buscando con rapidez lo concreto y demostrable cualitativamente.

Se le ha intentado describir a partir de sus dos modos más elementales de expresión, esto es, Ser Absoluto en sí, y No-Ser Absoluto en sí, los que en su interrelación originan por sucesivas diferenciaciones el esbozo del Hijo Cósmico o Divino, categoría que ha sido reconocida en las filosofías orientales del presente como Logos Cósmico Inmanifestado, y que en realidad es el primer reflejo de Aquella Realidad que permanece por la eternidad en su condición de Absolutidad.

Pudiéramos decir que es un estado intermedio entre lo siempre inmanifestado de la Realidad Primaria o Última y el Hijo Cósmico expresado como Vida, es decir, el Logos Cósmico Manifestado, quien es en última instancia el Gran Arquitecto de los antiguos masones, el Demiurgo Creador para Platón, el Verbo que estaba ya desde el principio de San Juan, y el λóγος de los legendarios griegos.

Esta Realidad permanece sin contacto directo con aquello que se expresa en el mundo de las formas a través de la manifestación, esto es, con las cosas del mundo sensible, en el cual solo aparecen expresiones parciales de las realidades que se han concebido de manera arquetípica en el mundo inteligible, esto es, en el mundo de las ideas arquetípicas que han sido “creadas” por dicha Realidad Absoluta.

Resulta difícil tratar de simplificar, o al menos, hacer comprensible algo que está más allá de la comprensión y que no puede conceptualizarse, describirse, ni caracterizarse, por cuanto, carece de atributos objetivos que nos permitan tales propósitos. Esto es pues lo Absoluto, el Aquello, la Única Realidad Autoexistente per se, la Realidad Primaria más allá del alfa y del omega. Es pues ese “Principio Omnipotente, Eterno sin límites, e Inmutable, sobre el cual toda especulación es imposible, porque trasciende el poder de la concepción humana, y sólo podría ser empequeñecido por cualquier expresión o comparación de la humana inteligencia. Está fuera del alcance del pensamiento, y según las palabras del Mândûkya es inconcebible e inefable”, según lo definiera la mística y erudita de origen ruso Helena Blavatsky en el Proemio de su obra Doctrina Secreta, mientras que para Hegel en su Fenomenología del Espíritu: “Lo verdadero es el todo. Pero el todo es solamente la esencia que se completa mediante su desarrollo. De lo absoluto hay que decir que es esencialmente resultado, que sólo al final es lo que es en verdad, y en ello estriba precisamente su naturaleza, que es la de ser real, sujeto o devenir de sí mismo”.

Para Manuel Martínez Méndez, “La Seidad es una Realidad que en sí misma lo contiene todo en potencia, pero no en acto, por tanto emana lo relativo, lo individual, para poder expresar en acto sus propias potencias”. Por lo tanto, ante la imposibilidad de ofrecer una definición conceptual sencilla, amena y didáctica que pueda auxiliar a aquellos que se acercan a estos temas, no me queda otra opción que ofrecer de la forma más clara y precisa posible algunas ideas en torno al concepto más abstracto, más complejo y menos comprendido de la filosofía. Podemos admitir la idea de que esta Realidad se nos expresa – y acá expresión no es sinónimo de manifestación, por cuanto, dicha Suprema Realidad no se manifiesta- a través de sus modos más elementales o sus proyecciones más sutiles, los que han sido llamados en la filosofía occidental, El Ser, es decir, el Sentido o Conciencia; y El No-Ser, Substancia Primordial o Madre Cósmica, aquel elemento del Absoluto que sirve de base o de fundamento a todos los futuros planos objetivos del Universo. Para las filosofías orientales Parabrahman y Mûlaprakriti, que significan, aunque no es precisamente una traducción literal del sánscrito, la Raíz de la Consciencia y La Raíz del Poder, y se han asociado a las polaridades primarias de lo masculino y lo femenino, lo positivo y lo negativo, el Yang y el Yin de las filosofías chinas; pero todas son formas de llamar a estos dos modos más elementales de expresión de Aquella Realidad que intento definir y ante la ausencia de atributos, cualidades o caracteres acudo a sus modos incipientes o elementales de expresión.

(Continuará)


 [Comentar este tema

Mayo 31, 2017, 03:53:57 pm por Dr. Alberto Roteta Dorado en Temas sociales y políticos.


                                                        ¿Qué quieren los cubanos?
                                           Por el Licenciado Rolando Gallardo Torres.

Escrito publicado originalmente en la página Cuba, democracia y vida que dirige Guillermo Milán en Estocolmo, Suecia. http://www.cubademocraciayvida.org/web/article.asp?artID=35446

           

Quito. Ecuador.- La República de Cuba se enfrenta a muchos cambios naturales que transforman la fisionomía del régimen. La muerte del líder carismático muestra la doctrina sin rostro soportada por familiares y testaferros pero desprovista del macho cabrío, del otrora “Comandante en Jefe” Fidel Castro. A las puertas de 2018 se vaticina por primera vez en seis décadas un “Castrismo” sin Castros. El General Raúl Castro iniciará un proceso de transición interna, para dejar frente a la presidencia a algún allegado, mientras observa atento desde su magno puesto de Secretario del Partido Comunista de Cuba. Algunos apuntan las posibles disputas internas por el poder entre partidarios del actual vicepresidente Diaz-Canel y el Canciller Rodríguez Parrilla, sumado al recelo de un ejército que verá entrar a civiles a puestos reservados a líderes militares.

En el campo opositor retornan viejas estrategias y se consolidan nuevos proyectos. Rosa María Payá enarbola la lucha de su padre y fortalece su postura alrededor de la convocatoria a un plebiscito, consultarle al pueblo que desea para su futuro. Eliecer Ávila encabeza la iniciativa de la oposición desde las estructuras del régimen y se presenta a las elecciones del Poder Popular, a forma de micro plebiscito. Ambos sondean los deseos de cambio del pueblo cubano. Ante el escenario nacional se impone la pregunta pragmática y sin ataduras ideológicas: ¿Qué quieren realmente los cubanos?

Sin datos a la mano que nos permita dar una respuesta acertada podemos vislumbrar varias posibilidades. Entre las prioridades de cambio se encuentran los que piden elecciones libres, un retorno a la democracia, respeto a los derechos humanos, libertad de expresión y los que reclaman cambios sustanciales en el sistema económico, garantías al sector privado, marco legal seguro a la inversión, espacios a la exportación y libre mercado. Naturalmente están quienes plantean ambas al mismo nivel. Lo que queda claro es que hasta ahora tanto cambios económicos como políticos a la altura de las demandas no se lograrán con el régimen actual.

Pero la masa amorfa, el cubano de a pie, dentro y fuera de Cuba: ¿Qué tienen en sus mentes? Tanto en Cuba como en el Sur de la Florida los cubanos son entes apáticos, espectadores sin criterio claro que ni siquiera se preocupan por el cambio. Dentro de la isla la mayorías prefieren la emigración o la “lucha” como camino al cambio económico personal. En la Florida, casi provincia rebelde de Cuba, tenemos grupitos opositores, grupitos de defensores y miles de indolentes, un fenómeno raro que no pretendo explicar.

Entonces cabe preguntarnos si desde la oposición estamos enfocando bien la cuestión cubana. ¿Qué debemos preponderar en el discurso opositor? ¿El mensaje radical anti sistema? ¿La denuncia frontal contra las violaciones flagrantes de los derechos humanos? O debemos concentrarnos en lo que quieren las masas. Un carro, una casa y una buena mujer se imponen por encima del legítimo reclamo de libertades civiles. ¿Deberíamos hablar más de la PROSPERIDAD ECONÓMICA que de la DEMOCRACIA? El pueblo cubano entiende mucho más de temas prácticos (casa propia, salarios dignos, acceso a bienes materiales, autos a precios justos) que de temas excelsos y elevados como los Derechos Humanos. Llevar el discurso simple y directo a las masas es uno de los 11 principios de la propaganda. ¿Acaso la propaganda opositora está teniendo en cuenta el cumplimiento de tales principios?.

La realidad actual, más allá de la especulación es que no sabemos estadísticamente que quiere el pueblo cubano en las dos orillas. Por mínimo pragmatismo u oportunismo deberíamos hacer un esfuerzo por definir el enigma y sobre el diagnóstico re-encausar los métodos. No nos debe asustar el hecho de encontrar al final del camino que el pueblo de Cuba prefiera mantener el régimen actual si este accede a reformas económicas. A fin de cuentas, el 70 % de los cubanos solo conocen la gestión de los Castros. ¿Qué proponemos de manera tangible los opositores que nos hace una mejor opción que el régimen? Lamentablemente a esta altura del campeonato hay más preguntas que respuestas.

       

Rolando Gallardo es licenciado en historia por la Universidad de La Habana, fue docente en la especialidad de Historia de la Universidad Pedagógica Enrique José Varona de La Habana, y de Historia Antigua y Media del Colegio Universitario San Jerónimo. Igualmente ha cursado estudios de Cultura del Oriente Medio en la Universidad de Selyuk, Turquía. Está radicado en Quito, Ecuador, desde el año 2014, donde se mantiene vinculado a los grupos Alianza Nacional Cubana de Ecuador, ANCE, y Movimiento X Cuba. Es colaborador de la página Cuba, democracia y vida, con sede en Suecia.


 [Comentar este tema

Mayo 31, 2017, 02:42:37 pm por Dr. Alberto Roteta Dorado en Temas sociales y políticos.


                         ARTÍCULO ESPECIAL EN EL THINK-TANK DE CUBANÁLISIS

            INJERENCIA CASTRISTA Y HECATOMBE DEL SISTEMA DE SALUD VENEZOLANO
                                                     Dr. Alberto Roteta Dorado.


Este escrito fue redactado especialmente para este medio y salió publicado el lunes 29 de mayo de 2017.  http://www.cubanalisis.com/ART%C3%8DCULOS/ROTETA%20DELGADO%20-%20INJERENCIA%20CASTRISTA%20Y%20HECATOMBRE....htm

             

Naples, Estados Unidos.-  En medio de la crisis política que atraviesa Venezuela en el momento actual, su presidente, Nicolás Maduro, suspendió de sus funciones a Antonieta Caporales, quien se desempeñaba hasta hace unos días como ministra de Salud. La medida fue adoptada luego de que la funcionaria diera a conocer mediante un boletín epidemiológico la situación crítica de los principales indicadores de salud de la nación suramericana.
 
Entiéndase por indicadores una serie de categorías de carácter universal dentro del sector de la salud, que son manejadas por expertos y académicos y están basadas en los resultados de algunos parámetros como mortalidad infantil y materna, embarazo precoz, índices de enfermedades transmisibles, control de natalidad, comportamiento de enfermedades crónicas, suicidios, entre otras: los que unidos al desarrollo de programas de prevención y control de enfermedades, así como a acciones de promoción de salud, ofrecen la medida del estado de la salud de una nación determinada o de un territorio, y del funcionamiento eficaz o no de su sistema de salud, lo que guarda una relación directa con su desarrollo económico y social.
 
El boletín epidemiológico de la nación suramericana es una publicación semanal del Ministerio de Salud, cuyo origen se remonta a los años 40 del siglo pasado. Dicha publicación es parte de una estrategia mundial de monitoreo de enfermedades importantes, entre ellas, las denominadas enfermedades de notificación obligatoria. Su fin principal es alertar sobre enfermedades que tienen impacto inmediato para la población.
 
En Venezuela, las cifras del boletín epidemiológico no habían sido publicadas desde octubre de 2014, por órdenes de la dictadura de Nicolás Maduro; lo que no es nuevo en el país, por cuanto es la tercera vez en los últimos 18 años que existen prohibiciones de este tipo. La publicación de estas cifras de salud está amparada bajo las leyes internacionales de acceso público a la información y también por el reglamento sanitario internacional.
 
Las razones por las que se suspende la edición de los datos no han sido explicadas por los responsables directos; pero sí resulta evidente una alta correlación entre el bloqueo de la información, la presencia de militares como jefes de la cartera de salud, y la aparición de fenómenos epidémicos de carácter nacional, como los brotes de H1N1, dengue, zika y chikungunya, a lo que se suma ahora la crítica situación de los índices de mortalidad infantil y materna que ubican a Venezuela en los peores lugares de Suramérica.
 
Alarmantes cifras reflejan el estado crítico del sistema de salud como consecuencia del régimen chavista
 
El informe divulgado precisa que un total de 11.466 niños menores de un año -y no neonatos, es decir por debajo de los veintiocho días, como afirmara hace poco un medio de origen cubano no oficialista- murieron en Venezuela durante 2016, un 30,12% más que el año anterior, en que se registraron 8.812 fallecimientos en menores de un año. Entre las causas más frecuentes de las muertes se señalan la infección neonatal, la neumonía, la enfermedad de membrana hialina y el nacimiento prematuro. Igualmente se reporta una mortalidad materna de 756 casos, equivalente a un incremento del 65,79% en comparación con el año anterior.
 
La mortalidad infantil se encuentra en 2016 en 18.6 fallecidos por cada 1.000 nacidos vivos, cifra que se traduce en un total de 10.500 niños muertos por año. Esta cifra está muy por encima del extremo superior del rango que el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia, UNICEF, estima para Siria, un país en guerra, de 15,4. Mientras que la mortalidad materna ascendió a 130 por cada 100.000, o sea, 750 madres fallecidas en 2016, según divulgó -previamente a las declaraciones de la ministra Antonieta Caporales- el exministro venezolano de sanidad, José Félix Oletta, datos que habían permanecido en silencio por órdenes de la dictadura de Caracas hasta el 19 de diciembre de 2016.
 
El índice de muertes de neonatos (niños por debajo de los veintiocho días de nacidos) se incrementó más de 100 veces en los centros de salud dirigidos por el Ministerio de Salud Pública. En un reciente informe dado a conocer por diputados de la Asamblea Nacional se pasó de 0,02% en el 2012 a una cifra que supera el 2% en el 2015, esperándose un incremento mayor al computarizar los datos de 2016, los que muestran inconsistencias dado el manejo casi oculto de estos parámetros.
       
         Año         Tasa de mortalidad infantil.
        2000      26,17 muertes/1.000 nacimientos
        2001      25,37 muertes/1.000 nacimientos
        2002      24,58 muertes/1.000 nacimientos
        2003      23.79 muertes/1.000 nacimientos
        2004      22.99 muertes/1.000 nacimientos
        2005      22.20 muertes/1.000 nacimientos
        2006      21.54 muertes/1.000 nacimientos
        2007      22.52 muertes/1.000 nacimientos
        2008      22.02 muertes/1.000 nacimientos
        2009      21.54 muertes/1.000 nacimientos 
        2010      21.07 muertes/1.000 nacimientos
        2011      20.62 muertes/1.000 nacimientos
        2012      20.18 muertes/1.000 nacimientos
        2013      19.75 muertes/1.000 nacimientos
        2014      19.33 muertes/1.000 nacimientos
    2016   18.60 muertes/1.000 nacimientos*

Tasa de Mortalidad infantil expresada por número de muertes en menores de un año
por cada mil nacidos vivos en Venezuela durante su etapa chavista. **

 
Estos datos permiten afirmar que Venezuela ocupa uno de los peores puestos en el continente americano en materia de salubridad, y en Suramérica muestra cifras similares a las de Paraguay, tan solo superada por Bolivia -el país suramericano con mayor número de muertes maternas y con una tasa de mortalidad infantil cercana a 40 por cada 1.000 nacidos vivos-, Surinam y Guyana.
 
Durante la etapa chavista, a pesar de la imagen que se ha pretendido dar al mundo sobre las bondades del socialismo del siglo XXI difundido por Chávez, la cifra de mortalidad infantil se mantuvo ente 20 y 30 por cada 1.000 nacidos vivos durante todo su mandato.
 
Según la Federación Médica Venezolana, los hospitales están funcionando con solo un 3% de los medicamentos e insumos necesarios. Por su parte, la Federación Farmacéutica Venezolana sostiene que la escasez de medicamentos llegaba a 85% en enero pasado, debido a lo cual se produce un cierre masivo de farmacias.
 
De igual forma la situación epidemiológica es extremadamente crítica si se considera que en 2016 hubo 29.263 casos de dengue, así como un aumento en los casos de malaria (paludismo) -enfermedad que llegó a ser erradicada en este país- con un total de 240.613, lo que representa un incremento del 76,4% respecto al año anterior. La difteria reapareció después de 24 años de erradicación. Hacia el cierre de 2016 hubo un aproximado de 400 casos con esta patología infecciosa altamente contagiosa entre niños, lo que representa el 80% de los casos de todo el continente; dicha patología es prevenible a través de inmunizaciones eficaces, lo que al parecer también ha fallado en el país a pesar de los informes del cumplimiento de sus programas de vacunación por encima de un 95% al cierre del 2016, lo que pone en duda la veracidad de los datos informados.
 
La infección por virus del zika tuvo expresión sintomática clásica en más de un millón de pacientes, lo que se estima pudiera estar cuadruplicado, dada la enorme cantidad de posibles casos con sintomatología poco definida (por un caso sintomático pueden aparecer tres sin expresión clínica definida). Al menos 61 niños nacieron con microcefalia (disminución del perímetro cefálico como consecuencia del poco desarrollo cerebral, daño que resulta irreversible) como consecuencia de la infección materna por zika. Autoridades sanitarias prevén que puedan reaparecer para el 2017, dado el deterioro de la salud preventiva en el país, enfermedades como fiebre amarilla, encefalitis equina venezolana y el virus del Nilo occidental.
 
En el Hospital Universitario Antonio Patricio de Alcalá, en Cumaná, durante el primer semestre de 2016 murieron más de cien niños pequeños. Según declaraciones del Dr. Luis Vegas, ex-jefe de maternidad, que todavía tenía acceso al registro epidemiológico de dicha institución, en septiembre fallecieron 36 de los 43 recién nacidos que fueron ingresados en cuidados intensivos.
 
La  desnutrición infantil también azota gravemente al país. La Fundación Bengoa para la Alimentación y Nutrición, mediante sus proyectos de investigación, determinó que entre 30% y 32% de los niños venezolanos presentan algún grado de desnutrición, es decir, 30 de cada 100 niños están desnutridos, lo que sumado a los que están en riesgo de desnutrirse puede ascender hasta un 40%. La desnutrición los predispone a las infecciones respiratorias y digestivas, toda vez que los nutrientes juegan un papel determinante en el funcionamiento del sistema inmune, y a largo plazo puede afectar la talla final de un niño y retardar el desarrollo de su pubertad.
 
Las estadísticas sobre los diversos indicadores de salud, y de manera particular los referentes a la mortalidad infantil en Venezuela, son difíciles de conseguir debido a que  el gobierno ya no las reporta periódicamente; de ahí las diferencias en los valores de la tasa de mortalidad infantil entre unas y otras fuentes, al parecer determinado por el grado de secretismo que intenta mantener el régimen, así como por la posibilidad de informar datos falsos.
 
Los médicos de los hospitales estatales, donde nacen la mayoría de los niños, con frecuencia son sancionados o amenazados con la pérdida del empleo por hacer públicos los datos. La reciente sustitución de la ministra de salud Antonieta Caporales es un ejemplo de la represión de regímenes dictatoriales, en los que los hombres de ciencia no son escuchados por los mandatarios, quienes se creen en plena posesión de toda autoridad como para manipularlos y destituirlos dado el caso de que muestren los verdaderos orígenes de los males de los sistemas de salubridad.
 
Recordemos los múltiples casos que han ocurrido en Cuba en este sentido, destacándose sobremanera el caso del Dr. Héctor Terry, quien se desempeñaba como viceministro de salud para Higiene y Epidemiología, en 1993, en la etapa del llamado período especial, cuando se desató en la isla una oleada considerable de casos de polineuropatía periférica y neuritis óptica. El Dr. Terry fue suspendido de sus cargos toda vez que sugiriera el factor nutricional de la población cubana como verdadera causa del desastre. O el de otra colega muy capaz, que llegó bien lejos desde su pequeña ciudad natal, pero al enfrentar las intromisiones del viejo comandante que ya no está fue marginada a un pequeño cargo de una municipalidad habanera, a pesar de su capacidad y dedicación.   
 
Por estos alarmantes resultados, y teniendo en consideración las cifras de dos de los indicadores que se consideran determinantes para la evaluación de un sistema de salud - mortalidad infantil y mortalidad materna- podrá inferirse que la salud de la nación suramericana pasa por la peor crisis de su historia -según algunos analistas los altos índices se remontan a los que existían hacia 1957-, lo que constituye un reflejo del acontecer político y social del país bajo las garras del chavismo y los estragos de un socialismo del siglo XXI en su variante de revolución bolivariana.
 
Estos datos se publicaron fríamente por unos pocos medios, que se limitaron a exponerlos sin analizar los motivos que han conducido a la otrora resplandeciente nación a este desastre de su salubridad. Solo se asociaron estos resultados con la pobreza y la ausencia de medicamentos indispensables, dejando a un lado la capacidad de los profesionales venezolanos, los que se supone deben velar por la salud y el bienestar de la población de esta nación.
 
Según las declaraciones de varios médicos colaboradores cubanos, a los que tuve la oportunidad de entrevistar recientemente por motivo del escrito publicado en este medio con el título Colaboradores médicos cubanos. La realidad de una “misión”, la preparación de muchos de los profesionales de la salud en la tierra de Bolívar no es la mejor, lo que he podido comprobar al haber trabajado como médico en Ecuador junto a noveles médicos venezolanos, los que tenían serios problemas para su desempeño; aunque lo asumían dejando a un lado cualquier implicación de naturaleza ética ante el peligro de cualquier error.
 
A esto se suma el éxodo de médicos que tiene lugar en la medida que la crisis económica y social del país se agudiza. Las instituciones hospitalarias se están quedando sin médicos. Una investigación realizada en la Universidad Simón Bolívar demuestra que en 2015 al menos 15.000 galenos salieron del país, lo que se ha incrementado considerablemente si se compara con la cifra de 2.000 que se fueron en 2009.
 
Implicaciones del castrismo en el deterioro y colapso total del sistema de salud venezolano[/b
 
Pero el problema de la salud venezolana no debe quedar limitado a la pobreza, falta de medicamentos e insumos, incapacidad profesional y migración de médicos venezolanos; sino que dado el protagonismo que se le ha dado a los miles de médicos cubanos que durante varios años han permanecido en territorio venezolano, es válido cuestionarse entonces qué han estado haciendo durante tantos años de trabajo en este país como colaboradores, y a pesar de estas alarmantes cifras -las que son confiables al considerar las diversas fuentes serias consultadas para su confirmación y no aquellos medios que reprodujeron y mal interpretaron términos- se les sigue presentando como un “ejército de batas blancas” que hacen maravillas por el mundo. 
 
José Félix Oletta, ex-ministro de salud, ha precisado que el 80% de las muertes maternas son prevenibles mediante el control prenatal, y es justo en este punto en que los médicos cubanos -en su mayoría dedicados a trabajar a través de programas de medicina familiar en el contexto de la Atención Primaria de Salud, APS- han perdido el control, por cuanto, es a través de acciones desde este nivel de atención que se pueden identificar tempranamente aquellos factores de riesgo que pueden ser modificados en su mayoría con acciones médicas desde la APS, lo que es aplicable al cuidado de los infantes durante su primer año de vida, etapa crucial, dada la susceptibilidad a enfermedades infecciosas y nutricionales igualmente prevenibles y curables cuando se diagnostican y tratan adecuadamente.
 
Tal vez no se conozca abiertamente que el sistema de salud cubano manipulado por el régimen comunista de la isla capacitó durante varios meses a especialistas en medicina general integral, y a una considerable cantidad de médicos recién graduados no especializados, a los que ha enviado a las llamadas misiones o colaboraciones como oftalmólogos, neonatólogos, imagenólogos (especialistas en radiología) gastroenterólogos, intensivistas y fisiatras.
 
Es de esperar que los conocimientos y habilidades que normalmente requieren para su desarrollo entre tres o cuatros años, además de vencer un riguroso examen teórico-práctico y la presentación de un trabajo de investigación o tesis, con lo que finalmente se obtiene el título de especialista de primer grado en determinada rama de la medicina, no puedan lograrse mediante cursos y entrenamientos de solo tres meses -lo que afirmo con conocimiento de causa dada mi participación como pedagogo por más de veinte años en la formación de cientos de médicos-, algo que además se hace de manera masiva y con la rapidez extrema para poder cumplir con las cifras de médicos a enviar en condición de “cooperantes”, lo que aporta actualmente la mayor entrada de divisas  a un país que hace años está en quiebra y sumergido en las profundidades del abismo. 
 
Según las declaraciones de altos funcionarios del Ministerio de Salud de Cuba, las que han sido reconocidas y publicadas por medios oficialistas de la isla, la exportación de servicios técnicos, y de manera particular de los profesionales, es la principal fuente de ingresos de Cuba en este momento, con una media anual de 6.000 millones de dólares.
 
De igual forma se sabe, aunque sobre este aspecto apenas se dice nada, que los profesionales cubanos solo reciben un 30% de lo que se les paga por los gobiernos en cuyos países colaboran, cifra que varía en dependencia del país, pero como promedio, de manera general, es solo un 30%.
 
Tampoco se conoce acerca de los reportes que tienen que hacer los galenos cubanos, en los que se ven obligados a declarar datos falsos para justificar su presencia misionera en las intrincadas localidades del territorio venezolano. En sus hojas de cargo -documento donde se refleja el número de casos atendidos, datos personales del paciente como nombre, edad y sexo, diagnóstico presuntivo y la conducta asumida- deben poner nombres y datos imaginarios para lograr cumplir con los requerimientos de consultas diarias, además de las acciones de salud como charlas educativas, conversatorios con adolescentes y miembros de la tercera edad, entre otras acciones, las que en su mayoría resultan falsas.
 
De igual modo han de indicar estudios complementarios (análisis de sangre, ecografías,  radiografías, estudios urinarios y de heces fecales, etc.) por los que el gobierno cubano, en pleno acuerdo con el régimen chapista, también obtiene ganancias. Estos estudios en gran medida se hacen sin criterio de realización, lo que supone un gasto indiscriminado de reactivos y equipos que lamentablemente muchas veces faltan en Cuba, donde su población recibe atención “gratuita”, pero a expensas de lo que no es enviado a otras naciones.   
 
El estado precario de la salud en Venezuela - donde cada día  mueren un promedio de 28 niños, y que es atribuido a la falta de alimentos y medicinas- es multifactorial, y va más allá de la ausencia de medicamentos básicos y de insumos. La preparación científica de aquellos responsabilizados con el cuidado del hombre y la preservación de su salud es pésima -toda regla tiene su excepción, y como es lógico en medio de la mediocridad y de la inexperiencia han trabajado algunos galenos de excelentes condiciones científicas-, lo que contradice la imagen que se suele presentar ante el mundo de aquellos que han estado ocupando un protagonismo que no merecen.
 
Aquí están los resultados. Las cifras reportadas por la ministra de salud venezolana recién expulsada de su cargo, y suspendida de sus funciones por decir la verdad, son una realidad, lo que pone en descrédito esa imagen que la propaganda castrista intenta preservar; aunque en países como Honduras, Ecuador y Perú, sus profesionales de la medicina rechazan la intromisión de médicos cubanos, y Brasil los ha asumido de forma masiva, pero los obligó a cursar estudios de especialización para ejercer, con lo que pusieron en evidencia sus dudas respecto a su formación y a su capacidad.
 
El régimen de La Habana y su sistema de salud están directamente involucrados en este fenómeno, por cuanto de manera premeditada han vendido una imagen distorsionada de los profesionales cubanos que son lanzados sin ser especialistas en determinadas materias a ejercerlas, a lo que se suma que han de asumir responsabilidades mayores a solo unos meses de haberse graduado. También hubo etapas en que se enviaron cientos de estudiantes a cursar su último año de la carrera a Venezuela, donde ejercieron como internos (categoría que se recibe en el sexto año de la carrera), aun sin haber completado su formación académica, por lo que sin experiencia alguna deben asumir ciertas conductas y realizar determinados procederes.
 
El fenómeno de la colaboración médica masiva en Venezuela comenzó con la llegada al poder de Hugo Chávez. Hasta el presente han pasado por esa nación suramericana miles de médicos cubanos, muchos de ellos con una permanencia de hasta cinco años, y otros con segundas y terceras “misiones”, a las que llegaron no solo médicos, sino enfermeros, técnicos, fisioterapeutas y pedagogos.
 
Se ha mantenido un contingente formado por alrededor de 30.000 profesionales de la salud, de los cuales, en el pasado año 2016 se acogieron 1.663 al programa Parole para médicos cubanos, y hasta agosto de 2015 habían desertado por diversas vías alrededor de 1000, cifra que se ha incrementado ante el éxodo por la incertidumbre desde el restablecimiento de las relaciones Cuba-EEUU. Cerca de 800 entraron irregularmente en Colombia hacia el final de 2015, donde permanecieron en espera de un visado a Estados Unidos, y en estos convulsos meses a los colaboradores cubanos que continúan en Venezuela se les ha dado la orden de permanecer “resistiendo” hasta el último momento; aunque sus vidas cada vez corren más peligro.
 
El deprimente estado de deterioro de la salud en Venezuela no debe asociarse solo con la pobreza extrema a la que se ha llegado como consecuencia del régimen comunista chavista que se deshace cada día; sino a la calidad de los servicios de esta rama, en la que los médicos cubanos están responsabilizados. Y más que ellos, el régimen castrista, que tendrá que responder ante organismos como la Organización Panamericana de la Salud (OPS), y la Organización Mundial de la Salud (OMS), que deberán saber de las serias implicaciones éticas del castrismo al lanzar a sus médicos sin la calificación requerida, cual “misioneros” ante el mundo, por tal de obtener las ganancias que garantizan su subsistencia.
 
-------
 
* Este dato de 2016 añadido al final y destacado intencionalmente es el más reciente aportado en las declaraciones de la ex-ministra de salud Antonieta Caporales en mayo de 2017, cuyo valor pudiera ser diferente, toda vez que el procesamiento de la información estadística se basa en reportes enviados desde municipalidades y dependencias, los que pudieran estar alterados con la finalidad de atenuar el desastre sanitario de la nación. Se estima que en realidad la mortalidad infantil del 2016 es muy superior a esta cifra. No aparece reflejada la correspondiente al 2015 por no haber tenido fuentes confiables, por cuanto los reportes para este año se referían a por cientos respecto a años anteriores, omitiéndose el valor numérico puro por cada 1.000 nacidos vivos.
 
** Fuente: CIA World Factbook, aclarando que dicha información es correcta hasta enero de 2015. Publicado en www.indexmundi.com.
 
 


 [Comentar este tema

Mayo 19, 2017, 10:52:51 am por Dr. Alberto Roteta Dorado en Temas Martianos.

                 JOSÉ MARTÍ, EL HOMBRE QUE AMÓ A LA PATRIA DE LINCOLN. Segunda parte.
                                     Dr. Alberto Roteta Dorado, Naples, Estados Unidos


Su producción literaria y periodística en los Estados Unidos
 
No solo su oratoria fue fecunda en territorio norteamericano. Sus numerosos ensayos sobre diferentes temas y figuras de Norteamérica le ofrecen a su obra un privilegiado lugar en las letras hispanoamericanas.
 
Su ensayo Nuestra América, publicado en 1891, constituye una lección de lo que es el sentido de una identidad verdadera, exenta de adornos y concepciones triviales de una superficial y exótica americanización. La enseñanza de Nuestra América va más allá de lo que somos capaces de asimilar. Martí se nos presenta en su plenitud de creador y acude a todos los recursos expresivos, no solo en el marco del análisis político y social de un continente, sino desde el punto de vista formal, al explotar al máximo las concepciones estilísticas del ensayo como género. Desde el llamado inicial para conocernos con prontitud: “Los pueblos que no se conocen han de darse prisa para conocerse, como quienes van a pelear juntos”, hasta la célebre frase tan difundida con exceso en nuestros tiempos: “trincheras de ideas valen más que trincheras de piedras”, utilizada de manera premeditada y desconociendo su real significado, se vislumbra esa percepción cuasi mística de una necesidad de unión continental y de un despertar de conciencia unitaria.
 
Dicho ensayo fue publicado por primera vez en la Revista Ilustrada, en Nueva York, recién concluida la Conferencia Internacional Americana y las reuniones de la Comisión Monetaria, a manera de síntesis de las ideas dispersas en las crónicas sobre la Conferencia, en el Informe sobre los resultados de la Comisión y en otros escritos como el discurso pronunciado en la Sociedad Literaria Hispano-Americana de Nueva York, el 12 de diciembre de 1889, ante los delegados latinoamericanos a la Conferencia, conocido como Madre América.
 
En esta etapa norteamericana (1880-1895), además del citado ensayo, Martí escribió sobre la temática latinoamericana: Respeto de nuestra América (1883), Mente latina (1884), Las guerras civiles en Sudamérica (1894) y Madre América (1889), este último considerado también como una de sus más grandes intervenciones en tierras de Norteamérica.
 
En su carta dirigida a Gonzalo de Quesada y Aróstegui, fechada el primero de abril de 1895, conocida como testamento literario, Martí recomendó cierto orden en su papelería para posibles tomos a publicar, dando prioridad a su producción en los Estados Unidos. El orden es el siguiente: I. Norteamericanos, II. Norteamericanos, III. Hispanoamericanos, IV. Escenas Norteamericanas, V. Libros de América, VI. Letras, Educación y Pintura; lo que ha sido respetado, hasta donde ha sido posible, en las diversas ediciones de sus obras; pero llama poderosamente la atención que insistiera en un grupo de personalidades de esta nación, entre las que destacó en primer lugar al filósofo, poeta y ensayista Ralph Waldo Emerson, mencionando además a Cooper, Phillips, Grant, Sheridan y Whitman.
 
Veneró a Ralph Waldo Emerson, a quien dedicó uno de sus más ejemplares ensayos, con una prosa envidiable y un estilo inigualable hasta nuestros días. Martí destacó el aspecto creador de Emerson a partir de una concepción inicial del proceso, que luego se transforma en virtud de una ideación, para culminar en la expresión de la idea, idea devenida, cual experiencia mística. Como trasfondo sustentador de todo el proceso creacional está la naturaleza y la divinidad expresada en ella, lo que recuerda en cierta medida el carácter panteísta de la filosofía martiana; no obstante, Emerson está considerado como un trascendentalista de los primeros, junto al predicador Theodore Parker, el pedagogo Bronson Alcott y el escritor y naturalista Henry David Thoreau, a los que también se refirió Martí.
 
Por la lectura y análisis de este ensayo sabemos que Martí se identificó con las enseñanzas del legendario filósofo, poeta y ensayista norteamericano, y por lo tanto, con esta corriente filosófica. El colosal ensayo dedicado a Emerson y el breve, aunque de gran valor histórico y filosófico que dedica a la muerte del también trascendentalista Bronson Alcott, constituyen testimonios convincentes en este sentido.
 
De este último artículo citado es la siguiente idea, en la que podemos encontrar su conocimiento acerca del movimiento trascendentalista: “Escribió ideas que parecen luces en aquel histórico Dial, donde la filosofía trascendental quedó más bella cuando él la dotó -refiriéndose a Alcott-, con sus Versículos Orféicos; al filósofo ilustre entre los trascendentalistas, que quisieron conformar los accidentes del mundo a su esencia, el hombre al Universo y la vida a su fin”.
 
La frase final del siguiente fragmento del ensayo dedicado a Emerson nos ofrece, a modo de resumen, el sentido de la grandeza de Emerson, según la valoración martiana: “No obedeció a ningún sistema, lo que le parecía acto de ciego y de ciervo; ni creó ninguno, lo que le parecía acto de mente flaca, baja y envidiosa. Se sumergió en la naturaleza, y surgió de ella radiante. Se sintió hombre, y Dios, por serlo. Dijo lo que vio; y donde no pudo ver, no dijo. Reveló lo que percibió, y veneró lo que no podía percibir. Miró con ojos propios en el Universo y habló un lenguaje propio. Fue creador, por no querer serlo. Sintió gozos divinos, y vivió en comercios deleitosos y celestiales. Conoció la dulzura inefable del éxtasis. Ni alquiló su mente, ni su lengua, ni su conciencia. De él, como de un astro, surgía luz. En él fue enteramente digno el ser humano”.
 
El 17 de mayo de 1887 Martí publicó en El Partido Liberal de México el conocido escrito dedicado al poeta Walt Whitman, y un mes más tarde, el 26 de junio del propio año en el periódico La Nación, de Buenos Aires. José Martí hizo una valoración de aspectos esenciales del contenido de la obra del gran poeta norteamericano. Trató de llamar la atención de sus lectores sobre la sutil diferencia entre lo lírico personal y el yo real del poeta y en este sentido señala: “así parece Whitman con su persona natural, con su naturaleza sin freno  en original energía”, y también describe  al “hombre padre, nervudo y angélico”.
 
El poeta norteamericano es enjuiciado desde diversas aristas por Martí. Se refirió a una multitud de intelectuales y críticos  norteamericanos que por diversas causas, pero sobre todo por incomprensión, no apreciaron en su medida la obra de Walt Whitman, al extremo de llegar a prohibir su libro Hojas de hierbas, el que Martí consideró poseedor de un conocimiento a la altura de  “los libros sagrados de la antigüedad por su profético lenguaje y robusta poesía”.
 
He dejado para el final, y no por ser precisamente lo menos importante, sino por el contrario, dada su trascendencia, y por lo que más se conoce a Martí, junto a sus Versos Sencillos. Me refiero a La Edad de Oro, esa revista, cuyos únicos cuatro números contribuyeron a realzar la ya ganada universalidad del héroe cubano. Cuando José Martí publica el primer número de su revista para los niños, en el mes de julio de 1889, en la ciudad de Nueva York, ya había tenido varias experiencias como maestro,  primero al ser nombrado en Guatemala, en 1877, profesor de la escuela normal en la cátedra de Literatura y catedrático de literatura francesa, inglesa, italiana y alemana, así como de Historia de la Filosofía en la Universidad, y cuatro años más tarde, al ejercer el magisterio en Venezuela, en los colegios Santa María, y en el Villegas, donde dio clases de gramática francesa y literatura, y literatura y oratoria, respectivamente, en 1881. Tal vez estas incursiones en la enseñanza para niños y jóvenes contribuyeran a que la revista, devenida en libro, sea no solo el texto que le permitió a Martí “conversar una vez al mes, como buenos amigos, con los caballeros del mañana”, sino la oportunidad de motivar el interés por la lectura, por cultivar la inteligencia y por ofrecer a través de la fábula, del poema o del relato, valores éticos y morales. De cualquier modo siempre despertar, como la aurora, “la esposa hermosísima del Sol”, que “se levanta más temprano que él para cerciorarse por sí misma de que todo está preparado, de que nada falta y de que el señor puede salir”; como diría el poeta, narrador y ensayista mexicano Manuel Gutiérrez Nájera (1859-1895), al comparar el alba con las páginas albas de la revista martiana.
 
Para Gutiérrez Nájera: “El trabajo que en él se emprende y cumple es el trabajo del alba: despertar. Pero despertar suavemente; despertar besando…como ella”. Nada más cercano a la idea del alba, que precede aún a la salida del Sol, de la encarnación de la Divinidad, adorado desde tiempos inmemoriales a través de cultos solares, y los instantes previos a su aparición por el oriente, -de donde surge la luz-, son tan sagrados como la aparición misma del venerado astro. Así, los niños y jóvenes que estudien La edad de Oro, irán despertando gradualmente lo que está de manera potencial en ellos, todas las cualidades y nobles virtudes que los harán hombres de bien en el futuro. La Edad de Oro, es pues, nuestro sol, con su aurora que le precede, y que prepara su advenimiento para que pueda brillar y despertarnos.
 
En sus páginas se destacan ensayos como: Las Ruinas Indias, El Padre Las Casas, Tres héroes, La historia del hombre contada por sus casas, Músicos, poetas y pintores, y de manera particular, dado su profundidad y estilo impecable, Un paseo por la tierra de los anamitas, los que pueden ser considerados verdaderos paradigmas de este género -a pesar de que fueran dirigidos al público infantil-, no solo en lo formal o estilístico, sino como muestra de una vastedad cultural más allá de cualquier posible pretensión, y de una erudición inigualable, de la que hacía un derroche, lo mismo al describir los detalles constructivos de los antiguos palacetes, de la torre Eiffel o de las viviendas indígenas primitivas, que al abordar las características del teatro vietnamita y la utilización de los instrumentos musicales típicos del lejano oriente, que al referirse a los últimos avances de su tiempo en el campo de la ciencia, la literatura, la pintura y la música.
 
No es posible hacer un análisis de toda su creación en los Estados Unidos, por lo que quedarán siempre aspectos de su obra pendientes de abordar. Su poesía también adquirió dimensiones de carácter universal con la publicación del conjunto de poemas que conforman sus libros Ismaelillo y Versos Sencillos, lo que por su importancia nos daría para otro escrito de este tipo.
 
El periódico Patria que mantuvo desde su primera edición en 1892 hasta su muerte en 1895 -aunque continuó en activo hasta 1898 con la publicación del número 522- constituye otro ejemplo de su labor en este país. Desde las páginas del modesto periódico sostenido gracias a las contribuciones de los emigrados cubanos José Martí mantuvo el aliento de aquellos que permanecieron en el exilio, siendo determinante para la labor del Partido Revolucionario Cubano. 
 
                                         

Es justamente en suelo norteamericano donde se aprueban las “Resoluciones tomadas por la emigración cubana de Tampa”, consideradas como el preámbulo a las Bases del Partido Revolucionario Cubano, fundado por Martí, documento necesario en el que el maestro da muestras de su habilidad en lo estratégico. Pero aún más, sus capítulos y acápites están matizados de una enseñanza donde se percibe lo filosófico como trasfondo de cada sentencia, de cada propuesta y de cada cláusula, lo que le aproxima a Montesquieu, la figura más prominente de la filosofía política dentro del Iluminismo Francés.
 
A modo de epílogo
 
Haber vivido en “las entrañas del monstruo” al parecer fue verdaderamente inspirador para José Martí, lo que no destacan los medios oficialistas cubanos empeñados en hacer prevalecer absurdas ideas que han acomodado a su conveniencia. Esta  muestra de su quehacer en tierras del “norte revuelto y brutal” son una prueba más que convincente para demostrar que la inmensa mayoría de sus ensayos, discursos y escritos periodísticos, fueron escritos en esta tierra que lo acogió, y le permitió ser reconocido como una de las figuras más influyentes de su tiempo, tanto en el terreno social y político, como en lo literario y lo filosófico. Aquí pasó la mayor parte de su vida, y lejos de haberse sentido deprimido, decepcionado y eclipsado, encontró el medio que le inspirara para entregarnos sus enseñanzas, llevadas a un nivel de perfección y a tan elevado sentido de profundidad como pocos en el mundo de las letras hispanoamericanas han podido hacerlo.
 
Que se refirió a un norte revuelto y brutal, a un monstruo, y a un sentido expansionista, es cierto: ocultarlo sería caer en el mismo plano de los comunistas cubanos; pero hacer una exaltación más allá del tiempo y lugar, esto es, sacarlo de su contextualidad histórica, constituye una tergiversación de la bendita enseñanza del Apóstol, lo que han estado haciendo aquellos que adueñándose de la palabra del más genuino de los cubanos de todos los tiempos le han manipulado, y lo peor, presentan esa imagen ante el mundo como si fuera verdadera. Recordemos que expresó en su escrito Vindicación de Cuba que amaba a la patria de Lincoln, lo que el régimen mantiene en silencio, por cuanto contradice por completo la tan difundida idea del monstruo.

Solo un estudio profundo que nos conduzca al análisis detallado, y a la exégesis deliberada de su extraordinaria obra, nos permitirá enfrentarnos, cual apologetas de estos modernos tiempos, en defensa de aquel, que según diría la poetisa y pedagoga chilena Gabriela Mistral, es el hombre más puro de la raza. 
 
Este ensayo ha sido escrito especialmente para el sitio Cubanálisis que dirige el destacado escritor y político Eugenio Yáñez, cuya opinión del escrito reproducimos a continuación:

"Ahora si pude revisarlo con calma. Para decirlo con una sola palabra, este ensayo tuyo me parece, sencillamente, lapidario. Es un texto fundamental para conocer a Martí, y no solamente para los cubanos dentro de Cuba. Estoy seguro que muchos cubanos en EEUU y en todos los países donde, desgraciadamente, andan regados, no saben muchísimas cosas de las que expones en este maravilloso texto. Hay que pensar alguna manera para que esto se pueda enviar a Cuba (memorias flash, cualquier técnica moderna) para que lo puedan leer muchos allá".

http://www.cubanalisis.com/ART%C3%8DCULOS/ROTETA%20DELGADO%20-%20JOS%C3%89%20MART%C3%8D%20EL%20HOMBRE%20QUE%20AM%C3%93%20A%20LA%20PATRIA....htm

 


 [Comentar este tema

Mayo 19, 2017, 10:24:25 am por Dr. Alberto Roteta Dorado en Temas Martianos.

                              JOSÉ MARTÍ, EL HOMBRE QUE AMÓ A LA PATRIA DE LINCOLN
                                     Dr. Alberto Roteta Dorado, Naples, Estados Unidos


Decir una vez más que no fue un socialista sería caer en la fórmula reiterativa que pretende salvarlo de las garras de los verdaderos monstruos, aquellos que en su afán de apoderarse de su colosal imagen quisieron presentarlo cual sagrado talismán de las doctrinas proclamadas por Marx, continuadas por Lenin y asumidas en Cuba por Fidel Castro. Ya sabemos que no lo fue, y de haber sido un socialista, tendríamos que reconocerlo y aceptarlo ante la excelsitud de su obra en pos de la amada patria; pero tenemos suficientes elementos para refutar cualquier intento de aproximación a las tendencias socialistas, y aun más, tenemos la evidencia escrita de que no solo estuvo al margen de este sistema; sino que se pronunció contra él.
 
Su valoración sobre un texto de Herbert Spencer llamado La esclavitud futura -haciendo mención al socialismo-, el cual forma parte de un grupo de ensayos que el famoso teórico social inglés publicara con el título El individuo contra el estado, en 1884, ha sido determinante para conocer la valoración que el Apóstol cubano José Martí hiciera sobre esta tendencia sociopolítica.
 
“Herbert Spencer quiere enseñar cómo se va, por la excesiva protección a los pobres, a un estado socialista que sería a poco un estado corrompido, y luego un estado tiránico”, escribió Martí -cuyo aniversario de su caída en combate recordaremos este 19 de mayo- hacia el final del siglo XIX, cuando aun no se había extendido como sistema dominante por parte de Europa y Asia. Desde su tiempo fue capaz de predecir con aguda mirada profética los peligros del gran mal de la humanidad para el siglo venidero. 
 
También en su valoración supo ahondar con certeza, y penetrar en las profundidades de la esencia del sistema que luego adquiriría dimensiones inusitadas: “Todo el poder que iría adquiriendo la casta de funcionarios, ligados por la necesidad de mantenerse en una ocupación privilegiada y pingüe, lo iría perdiendo el pueblo, que no tiene las mismas razones de complicidad en esperanzas y provechos, para hacer frente a los funcionarios enlazados por intereses comunes. Como todas las necesidades públicas vendrían a ser satisfechas por el Estado, adquirirían los funcionarios entonces la influencia enorme que naturalmente viene a los que distribuyen algún derecho o beneficio. El hombre que quiere ahora que el Estado cuide de él para no tener que cuidar él de sí, tendría que trabajar entonces en la medida, por el tiempo y en la labor que plugiese al Estado asignarle, puesto que a éste, sobre quien caerían todos los deberes, se darían naturalmente todas las facultades necesarias para recabar los medios de cumplir aquéllos”.
 
Con estos elementos -y muchos más que se pueden encontrar dispersos en su inmensa y extensa obra- no hay posibilidad de declararlo aliado y defensor de aquel sistema, que según su propia caracterización, es un estado tiránico y corrupto, por lo que los comunistas cubanos encabezados por el dictador Fidel Castro -recordemos que desde muy joven lo había invocado durante su autodefensa del juicio por el asalto al cuartel Moncada con pretensiones de relacionar las ideas independentistas martianas con su afán de protagonismo encubierto en su rebeldía emancipadora- tuvieron que acudir a otros recursos en su intento de aproximar al ejemplar héroe de Dos Ríos con el líder de la nueva revolución cubana y con el proceso transformador que se iniciaba en toda la nación.
 
El “antiimperialismo” martiano
 
El infinito odio del tirano Fidel Castro hacia los Estados Unidos -ya no solo hacia sus gobiernos, líderes, mandatarios y políticos; sino a todo lo relacionado con el “enemigo del norte”, incluida la forma de vestir, el tipo de música, su literatura, etc.- hizo que se adueñara de algunas frases escritas y pronunciadas por José Martí, las que hacen referencia a ciertas imperfecciones del sistema político estadounidense en el tiempo en que Martí vivió en esta nación, y que como periodista ejemplar y fiel cronista de su tiempo supo criticar de manera imparcial, como lo hiciera también con el socialismo que describió Spencer en su libro. 
 
Quizás la frase que se ha llegado a estereotipar con mayor énfasis es la que aparece en la famosa carta inconclusa que Martí dirigió a su amigo Manuel Mercado, conocida como Testamento Político. Aquí el autor de Versos Libres dice textualmente: “Viví en el monstruo, y le conozco las entrañas”, lo que ha sido manipulado por los teóricos socialistas cubanos, quienes sacaron la frase de su contexto histórico -el más grave error que se puede cometer al hacer cualquier análisis exegético de un texto- para prolongar ese “monstruo” por más de un siglo y hacerlo coincidir con los sucesos del presente, una vez sacado de la contextualidad, con la caracterización que hiciera el Apóstol en 1895.
 
En primer lugar hemos de analizar el por qué José Martí se refirió al gobierno norteamericano de su tiempo de esa manera. En la propia carta explica que Eugenio Bryson, corresponsal del Herald, le contó acerca de un sindicato yanqui “con garantía de las aduanas, harto empeñadas con los rapaces bancos españoles, para que quede asidero a los del Norte; -incapacitado afortunadamente, por su entrabada y compleja constitución política, para emprender o apoyar la idea como obra de gobierno”-. Pero lo más extraordinario del documento es que el propio reportero le confesó que durante sus conversaciones con Martínez Campos, supo las determinaciones del gobierno español para entenderse con los Estados Unidos “a rendir la Isla a los cubanos”. De ahí la idea del monstruo, si es que sabemos lo que significaba para el héroe cubano la libertad de su patria, por la que se inmoló en gesto emancipador al inicio de la contienda del noventa y cinco, hará justamente este 19 de mayo ciento veintidós años.
 
De igual modo, refiriéndose a las declaraciones del citado cronista escribió: “me habla de la actividad anexionista, menos temible por la poca realidad de los aspirantes, de la especie curial, sin cintura ni creación, que por disfraz cómodo de su complacencia o sumisión a España, le pide sin fe la autonomía de Cuba, contenta sólo de que haya un amo, yanqui o español, que les mantenga, o les cree, en premio de oficios de celestinos, la posición de prohombres, desdeñosos de la masa pujante, -la masa mestiza, hábil y  conmovedora, del país,- la masa inteligente y creadora de blancos y de negros”.
 
Por supuesto que los encargados de tergiversar la enseñanza del más extraordinario de los cubanos tomaron la frase -que ya alcanzó la celebridad entresacada de su realidad- y omitieron los verdaderos motivos por los que Martí, con una justificada preocupación ante el peligro inminente de posibilidades de anexionismo, se pronunciara contra lo que consideró “la anexión de los pueblos de nuestra América”, como también habló de un “Norte revuelto y brutal que los desprecia”, haciendo mención a las naciones de “Nuestra América”-.
 
Su firmeza política y sus ansias de ver a su patria libre del colonialismo español, pero no dependiendo para su desarrollo de otras naciones, en este caso Estados Unidos, le llevaron a pronunciarse contra aquellos que en su tiempo fueron partidarios de un anexionismo. La consulta del documento Vindicación de Cuba, publicado por The Evening Post, de Nueva York, en 1889, nos permitirá conocer los detalles de su postura política en este sentido; pero no solo esto, sino que en sus páginas escribió: Amamos a la patria de Lincoln, tanto como tememos a la patria de Cutting”, lo que al parecer desconoce el oficialismo cubano, que guarda silencio de esta primera parte de la frase y en cambio sobredimensiona la idea de haber vivido en el monstruo.[/b]
 
Del Testamento Político es también la idea martiana de ofrecer su vida con ánimo de “impedir a tiempo con la independencia de Cuba que se extiendan por las Antillas los Estados Unidos y caigan, con esa fuerza más, sobre nuestras tierras de América”, lo que de manera aislada -como en el caso de la anterior frase analizada-, y dejando a un lado el entorno histórico en el que Martí escribió este texto, también ha sido utilizada para inculcar lo que han visto más allá de una preocupación del patriota sin tacha ante el poder de una nación que se fortalecía, y daba pasos certeros para llegar a ser lo que hoy es Estados Unidos.
 
No obstante, e independientemente a esta idea que tanto se ha utilizado intencionalmente, y se ha tratado de imponer fuera de su contexto y adaptada a las actuales circunstancias, José Martí, además de haber escrito que amó a la patria de Lincoln, elogió a varios presidentes norteamericanos, dedicó sendos escritos que exaltan a importantes figuras de la ciencia, la religión, la historia, la filosofía y la política de esta nación, entre los que se destacan: Washington, de quien dijo: “no aprendía en pergaminos, sino en la vida, la política: rogaba en sus cartas, urgía en sus discursos, propagaba en sus viajes, miraba por la unión de los Estados como hubiera mirado por la de sus hijos”; Franklin, quien según Martí, sus defectos no podían “deslucir la majestad de su intelecto y la ternura y pureza con que amó a su patria” y “ponía su nombre, limpio de cola y polvos como su venerable cabellera, al pie de aquellas sabias misivas que con su amable influjo esclarecían en pro de la Constitución nueva los entendimientos, y se entraban como cariños por los corazones”, Webster, en quien “fue natural y constante lo grandioso” y Lincoln a quien llamó el leñador de ojos piadosos.

A esto jamás se hace referencia en Cuba ante el temor de que surja la duda y la incertidumbre en la generaciones de cubanos posteriores a 1959, los que crecieron bajo el adoctrinamiento de un José Martí que dejaba de ser Apóstol por la cercanía del calificativo a la idea de lo religioso, que proclamaron antiimperialista, y experimentaron poder situarlo en los cánones del socialismo, del ateísmo y del marxismo-leninismo, en lo que fracasaron ante las fuertes evidencias que demuestran lo contrario. 
 
La grandeza de su oratoria en tierras de Norteamérica
 
Justamente en las “entrañas del monstruo” escribió o dijo las más extraordinarias enseñanzas de su colosal obra. El veinte de diciembre de 1879 Martí embarcó desde Francia para Nueva York, a donde llegó el tres de enero de 1880. El día 24 del propio mes, a solo veintiún días de su llegada a territorio estadounidense tuvo lugar su primera intervención conocida como Lectura en Steck Hall, que días después apareció como Asuntos cubanos, siendo este su primer discurso -en realidad fue la lectura de un documento- en esta nación, y el primero de gran relevancia, el que más que un discurso es en sí, por su estilo, un notable ensayo.
 
Un público cubano heterogéneo llenaba Steck Hall y quedaba envuelto en la magia de la palabra del Apóstol. Jorge Mañach al comentar el contenido de su intervención precisó entre los temas tratados por Martí: “la evocación conmovedora de la guerra pasada, el contraste entre los cubanos mansos, los teóricos, los poderosos (…) y ellos, los emigrados que le escuchaban, los que habían preferido la labor modesta, llena de fuerza digna”.  La lectura en Steck Hall, además de su significado como discurso inspirador en un crucial momento de la historia de las luchas emancipadoras cubanas -ya había fracasado la gesta del sesenta y ocho-, posee pasajes de una belleza literaria sin igual en la historia de la oratoria cubana.  De igual forma acude al simbolismo, y lo hace a través de una serpiente y un águila en su búsqueda por lograr la unidad entre los emigrados, y para lograr la comprensión de los propósitos de una nueva contienda: “¡Antes de cejar en el empeño de hacer libre y próspera a la patria, se unirá el mar del Sur al mar del Norte, y nacerá una serpiente de un huevo de águila!”
 
De este primer documento leído por Martí públicamente en los Estados Unidos cito el siguiente fragmento que nos da la medida de la grandeza de su mensaje: “No a hacer destemplada gala de entusiasmo y consecuencia personales vengo, - sino a animar con la buena nueva la fe de los creyentes, a exaltar con el seguro raciocinio la vacilante energía de los que dudan, a despertar con voces de amor a los que -perezosos o cansados- duermen, a llamar al honor severamente a los que han desertado su bandera. Y no cuido del aliño de mi obra, breve y raquítica muestra de la que intento en beneficio de la patria- porque no tiene derecho a los refinamientos de la calma un lenguaje que no ha sabido conquistar aún para su pueblo la calma honrada y libre; ni debe el buen guerrero, en la hora del combate, curar de su belleza sino de ofrecer el pecho ancho, como escudo del patrio pabellón, a las espadas enemigas. Por más que este enemigo a quien  ahora combatimos, luche, más que con espadas, con puñales.”
 
Se sabe que entre 1887 y 1891, tanto en el Masonic Temple como en el Hardman Hall, ambos en la ciudad de Nueva York, José Martí, con su sabia palabra y su visión profética protagonizó las grandes reuniones, devenidas en sagrado culto para la evocación a aquellos que emprendieron el camino liberador en Cuba. A solo veinte años de la acción de Céspedes, la que marcara el inicio de la Gesta de los Diez Años, José Martí se dirigió a los cubanos emigrados en Nueva York, desde el  Masonic Temple y se refirió al “ardor inevitable del corazón” y a “las pasiones evocadas por el recuerdo y la presencia de nuestros héroes”.
 
Para José Martí,  la gesta independentista de 1868, a pesar de su fracasado fin, tuvo una connotación trascendente, y el gesto inicial de la contienda que protagonizara Céspedes,  un significado real y a la vez simbólico. Sus reiteradas intervenciones durante varios años en los Estados Unidos de América para recordar el 10 de octubre son una prueba irrefutable.
 
Esas “pasiones evocadas por el recuerdo y la presencia de nuestros héroes” adquirieron un  significado real y trascendente cada 10 de octubre en las reuniones, que no solo eran motivo para la evocación del histórico día, sino para el llamado coloquial que sirviera para la reunificación de los cubanos dispersos en el exilio con ansias libertadoras. José Martí en el citado discurso fue capaz de convocar a los cubanos de su tiempo al expresar: “Miente a sabiendas, o yerra por ignorancia o por poco conocimiento en la ciencia de los pueblos, o por flaqueza de la voluntad incapaz de las resoluciones que imponen a los ánimos viriles los casos extremos, el que propale que la revolución es algo más que una de las formas de la evolución, que llega a ser indispensable en las horas de hostilidad esencial, para que en el choque súbito se depuren y acomoden en condiciones definitivas de vida los factores opuestos que se desenvuelven en común”.
 
Pero su palabra encendida que provocaba en todos sensaciones indescriptibles -según el testimonio de aquellos que ya siendo muy ancianos narraron las proezas de su elocuencia ilimitada-  alcanzó su clímax en estas tierras con sus famosos discursos pronunciados en el Liceo Cubano de Tampa, Florida. El 26 de noviembre de 1891, en la conmemoración por el 27 de noviembre de 1871, fecha del fusilamiento de los estudiantes de medicina, el Apóstol cubano pronunció uno de sus más célebres discursos, el que ha pasado a la posteridad con el nombre de: Con todos, y para el bien de todos.
 
En este imprescindible discurso expresó que a Cuba se le ha de tomar como altar y no como pedestal, lo que presupone que se le tome para ofrendarle y no para levantarnos  sobre ella. Igualmente se refirió a la ley esencial que habría de cumplirse en aquella república anhelada por el héroe: Yo quiero que la ley primera de nuestra república sea el culto de los cubanos a la dignidad plena del hombre”, lo que en nuestros días lamentablemente resulta paradójico, y los que tergiversan su enseñanza lo omiten al ver el contraste entre las aspiraciones martianas y la realidad cubana del momento, por lo que se refugian en el supuesto carácter antiimperialista de su mensaje.
 
Se ha estado invocando continuamente a Martí a partir de ideas predeterminadas por los gestores del pensamiento cubano, se ha hecho un excesivo énfasis en el símil del monstruo, se le ha inculcado a las llamadas nuevas generaciones el dudoso concepto de un Martí antiimperialista, y se ha omitido esta frase tan aparentemente sencilla acerca de una dignidad plena en una república, cuya consumación ha sido siempre motivo de gran polémica, lo que Martí no pudo ver como realización, y por suerte, no alcanzó a verla en su fase de degradación comunista.
 
De cualquier modo, como diría también Martí en este discurso: “Para verdades trabajamos, y no para sueños”, y la verdad se acerca aunque lentamente, y al fin llegaremos a poner “la justicia tan alta como las palmas”, y “alrededor de la estrella, en la bandera nueva, esta fórmula del amor triunfante: Con todos, y para el bien de todos”.

                                       

Al siguiente día, en este mismo lugar pronunció el otro de sus discursos ejemplares de Norteamérica, Los Pinos Nuevos, en conmemoración del 27 de noviembre de 1871, fecha del fusilamiento de los estudiantes de medicina. Del contenido de dicho discurso también se suele entresacar alguna que otra frase; aunque la mayoría de las veces los “oradores” oficialistas sumidos en su total ignorancia de la obra del maestro,  y los “estudiosos” de la obra martiana tratando de favorecer siempre las propuestas del régimen, se limitan a citar el supuesto nombre del discurso para relacionarlo con los jóvenes del momento en su lucha revolucionaria y antiimperialista, o cualquier otra idea descabellada que vincule aparentemente al autor de Versos Libres con los sucesos del proceso socialista cubano.
 
Como ya expresé antes, cualquier frase aislada de su contexto puede ser manipulada. Téngase presente que el colosal cubano se refirió a verdaderos pinos que había visto durante su viaje de Nueva York a Tampa, ya casi en las cercanías de esta última localidad, lo que al parecer quedó grabado en su sensible mente y lo utilizó como símil para hacer referencia a los jóvenes que formaban parte de su auditorio, es decir, la comunidad de emigrados cubanos en Tampa, en su mayoría obreros, aunque con una cultura y sensibilidad artística que es destacada por Martí en estos discursos, lo que le permitía subir el sentido poético de su radiante palabra mediante imágenes, símbolos y símiles, de ahí la frase final de la alocución: “¡Eso somos nosotros: pinos nuevos!”, con lo que también se incluía en la multitud. En esta fecha Martí contaba con treinta y ocho años, la brevedad de su paso por la tierra quiso que siempre fuera joven; aunque ante la inmensidad de su grandeza nos parezca un hombre en la plenitud de su madurez.
 
Martí evocó sabiamente el trágico suceso del fusilamiento de los jóvenes cubanos, algo que lo marcara para siempre, lo que resumió con elevado sentido literario y filosófico en la expresión: “Por lo invisible de la vida corren magníficas leyes. Para sacudir al mundo, con el horror extremo de la inhumanidad  y la codicia que agobian a su patria, murieron, con la poesía de la niñez y el candor de la inocencia, a manos de la inhumanidad y la codicia”.
 
Se destacan igualmente sus discursos en la Sociedad Literaria Hispanoamericana de Nueva York, uno en la velada en honor de América Central, y otro dedicado a México; así como el que ofreciera en Cayo Hueso, el 25 de diciembre de 1891, en Duval-House de Madame Bolio, en los que alentó a los cubanos emigrados en pos de su reunificación para la reiniciación de la gesta independentista, y en los que destacara el rol regional de los pueblos de Latinoamérica.   
 
 (Continuará)

Este ensayo ha sido escrito especialmente para el sitio Cubanálisis que dirige el destacado escritor y político Eugenio Yañez, cuya opinión acerca de este trabajo reproducimos a continuación:

"Ahora si pude revisarlo con calma. Para decirlo con una sola palabra, este ensayo tuyo me parece, sencillamente, lapidario. Es un texto fundamental para conocer a Martí, y no solamente para los cubanos dentro de Cuba. Estoy seguro que muchos cubanos en EEUU y en todos los países donde, desgraciadamente, andan regados, no saben muchísimas cosas de las que expones en este maravilloso texto. Hay que pensar alguna manera para que esto se pueda enviar a Cuba (memorias flash, cualquier técnica moderna) para que lo puedan leer muchos allá".


 [Comentar este tema

Mayo 15, 2017, 12:14:40 pm por Dr. Alberto Roteta Dorado en Temas filosóficos.

                             Conocimiento real y el pseudoconocimiento. ¿Cómo distinguirlos?
                                                         Por: Dr. Alberto Roteta Dorado.


                                       

Naples. Estados Unidos.- ¿Cómo podemos saber si el conocimiento que llega a nosotros es verdadero, original o primigenio, o sencillamente es una falsedad que algunos de manera inescrupulosa nos presentan de manera tergiversada y simplificada?

Mientras solo dispongamos del desarrollo de la mente como principio no tendremos la certeza de la autenticidad del conocimiento que recibimos. El desarrollo de la intuición creadora, el sexto de los principios humanos según la constitución septenaria del hombre, conocido en el esoterismo oriental como buddhi, es decir, la facultad que está por encima de la mente razonadora, y es la razón pura, que ejerce la discernidora facultad de la intuición, de discernimiento espiritual, y en última instancia, el alcance de la espiritualidad real a través de la expresión del principio átmico o espiritual propiamente dicho, esto es, el séptimo de los principios del hombre, nos permitirán percibir – algo que va más allá de la comprensión teórica- la autenticidad de lo estudiado.
 
Cuestionarnos si lo que estudiamos es cierto o no, o si procede de fuentes genuinas verdaderamente confiables, sin duda, tiene un efecto benéfico, y lejos de crear conflictos en los círculos de intelectuales, asociaciones y sociedades en las que se estudian y debaten temas de naturaleza espiritual, resulta ser útil, por cuanto, la duda genera interrogantes que pueden conducirnos a nuevas especulaciones, de ahí la sentencia: el beneficio de la duda.
   
Dudar de lo que otros han dicho nos hace ser reflexivos y nos forma bajo la óptica del libre pensar, ese que no admite moldes y cánones, ni ideas preestablecidas como autoridad. Lamentablemente las palabras de ciertos estudiosos, escritores, comentaristas y líderes se toman como referencia, con lo que se convierten en autoridades. Nadie tiene la verdad en sí, aunque todos tenemos parte de esa verdad, aquella que podrá hacernos libres en mente y espíritu.
 
En nuestros días aparecen cada vez más líderes espiritualistas y representantes de “maestros” e “iniciados”, y otros que se autoproclaman maestros y mensajeros de lo divino, pero en realidad la mayoría de las veces resultan ser unos farsantes que divagan entre el acérrimo fanatismo, la histeria y la locura.

En el pasado hubo seres que se destacaron sobremanera por su grado de desenvolvimiento espiritual. Los ejemplos de Cristo y del Buda resultan ser los más universales dada la ejemplaridad de sus vidas y la genialidad de sus enseñanzas, lo que los hace verdaderos paradigmas de hombres perfectos, a tal punto de ser considerados dioses, poseedores de la sabiduría divina y de la verdad absoluta.

No obstante, hemos de reconocer la grandeza de otros que sin llegar a la excelsitud de estos dos seres, sin duda, también alcanzaron ciertos estados de conciencia que nos hacen aceptar sus enseñanzas como verdaderas.

La humildad es algo que distingue a todos aquellos que al parecer llegaron a estar autorealizados, esto es, que alcanzaron el mundo del espíritu, el nirvana, el paranishpana, o como quiera que se le llame. El no presentarse ante los hombres como iniciados en los misterios es otro elemento que resulta común entre los grandes seres que desde su nivel de plenitud espiritual y de conciencia autorealizada continúan auxiliando a los hombres y guiando a la humanidad en su evolución espiritual.
 
Los pasajes bíblicos en los que Jesucristo – de acuerdo a lo narrado por los evangelistas- dice ser el Hijo de Dios, el camino, la verdad y la vida, o que nadie va al padre sino es a través de él, tal vez puedan resultar contradictorios con esta idea, pero si analizamos el contexto histórico en el que Jesús desarrolló su ministerio se llegará a comprender la necesidad de sus palabras – suponiendo que en realidad las pronunciara él y no se tratara de una hiperexaltación de su figura por parte de sus discípulos directos, los que contaron, cada cual a su manera solo algunos aspectos de la vida del Redentor (beneficio de la duda)-, como prueba de su divinidad.

De cualquier modo no estamos en los tiempos de Jesús, el Buda, Sankara, Patanjali, Heráclito o Platón, y lo cierto es que continuamente se corre el peligro de que seres inescrupulosos nos presenten y ofrezcan un conocimiento cuya autenticidad resulta dudosa. Es necesario remitirnos a las fuentes originales, o al menos, a lo más cercano de la originalidad.
 
La lectura y la meditación reflexiva de las enseñanzas de los más importantes filósofos y místicos, quienes que a través del tiempo han contribuido a desarrollar el conocimiento del cual se sustenta el cultivo del intelecto del hombre, es determinante para poder distinguir entre lo real y lo falso. 

Dejemos a un lado aquellos libros que abordan en sus contenidos temas espirituales que se han convertido en best seller. El conocimiento genuino nunca se hace popular como para que sea adquirido por las multitudes ignorantes, esas a las que se refirió Heráclito como incapaces para percibir la palabra del Logos. No hay metafísica al alcance de todos, como ha pretendido vender una “escritora” que de modo simplón maneja el pensamiento de sus lectores. Basta de utilizar como pretexto para su enriquecimiento personal algunas enseñanzas del lejano oriente matizadas de ciertos aires de exotismo, y presentarlas como recomendaciones fabuladas para entretenimiento de las masas.

La sabiduría recóndita que ha permanecido bien resguardada a través de las edades no admite cursillos, catequesis, cursos básicos, o lecciones a distancia de manera virtual. Solo llega a una exigua minoría que la descubre tras un largo peregrinar vida tras vida.
 
“Cada uno a su oficio”, o se es sabio, erudito, místico y líder espiritual verdadero, o se es estudiante serio de estos temas, de lo contrario empecemos por cultivarnos sin grandes pretensiones y mantengámonos al margen de la excelsitud de lo incomprensible hasta tanto estemos preparados para percibir lo que más allá de la palabra se nos quiere enseñar.

           


 [Comentar este tema

Mayo 15, 2017, 11:15:15 am por Dr. Alberto Roteta Dorado en Temas filosóficos.

                  El Movimiento que jamás cesa y sus expresiones relativas en la manifestación.
                                                  Por: Dr. Alberto Roteta Dorado.


                       

Naples. Estados Unidos.- El movimiento está presente como elemento o condición indispensable aún antes de la expresión de las cosas a través del proceso de la manifestación, esto es, antes del advenimiento a la existencia a través de la expresión en los mundos de la materialidad.

Sin el movimiento cesaría la existencia, aunque resulte paradójico, podemos no estar manifestados y sin embargo existir, existir como idea arquetípica que espera su hora para consumarse como acto.

En el acto propiamente dicho, es decir, en la concreción de la idea, el movimiento adquiere una connotación tal vez diferente desde el punto de vista perceptivo; por cuanto, con la manifestación tiene lugar un cambio cualitativo que le ofrece una diferencia perceptible en el orden sensorial.

De cualquier forma, el movimiento es una realidad innegable, aún cuando no seamos capaces de percibirlo en su real dimensión, cuyo significado trasciende las fronteras de la expresión a través de las formas, pues es uno de los dos modos elementales de Aquella Realidad Autoexistente por si misma.

Ser y No-Ser, Espacio y Movimiento, Raíz de la Conciencia y Raíz del Poder o como quiera que se les denomine, resultan elementos o símbolos primarios de Aquella Absolutidad que encuentra expresión en los mundos del existir de la manifestación como movimiento, movimiento que no deja jamás de ser una mera abstracción en los planos de la subjetividad; pero una realidad patente como condición indispensable para la puesta en marcha de todo lo existente. 

¿Es que acaso esa primaria vibración o sonido creacional capaz de originar la expresión de un universo pudiera ser otra cosa que no sea el movimiento? Aún cuando las respuestas pudieran ser diversas, todas llevarían a un punto común, a la idea de un accionar que pone en marcha todo lo que de manera precisa existe solo como idea; accionar que no es otra cosa que el movimiento, el Movimiento Abstracto y Absoluto; que aunque cambie de condición en la apariencia de la manifestación es y será siempre el mismo; por cuanto jamás cesa, ni aún durante las eónicas eternidades del reposo relativo o aparente de la no manifestación.

Si aceptamos el axioma hermético de como es abajo es arriba, el que traído a la contemporaneidad de nuestros tiempos resulta ser la idea del hombre como microcosmos, cual reflejo del macrocosmos, encontraríamos pues en el cuerpo humano la aplicación del movimiento como ley.
No hay estructura humana que permanezca en reposo: sístole y diástole cardíaca, contracción y relajación de esfínteres, el sueño y la vigilia, son tan solo tres muestras de polaridades, en las que aún, en la apariencia de la calma existe la actividad o movimiento como expresión en miniatura del gran movimiento intracósmico universal, el que adquiere la categoría de perpetuidad y que aún durante el ciclo de aparente reposo del universo no desaparece jamás.   

El movimiento permite la expresión en la manifestación. Todo acto que llega a consumarse concretamente lleva implícito una acción generada por el movimiento. El movimiento garantiza la sutil relación entre el Ser o la raíz esencial de la conciencia y el No-Ser o raíz elemental del poder

El proceso de Ideación Kósmica que tiene lugar en lo más recóndito del denominado Parabrahman, esto es, del Ser, quedaría incompleto sin la acción, es decir, sin el movimiento sutil que de manera perenne conduce los impulsos ideales del Ser hasta depositarlos en el No-Ser, su contrapartida, el llamado Mulaprakriti o esencia en sí de la naturaleza material de las cosas.

Luego, todo lo ideado tiene que se emanado desde el regazo del No-Ser, del lado pasivo o femenino de Aquella Realidad, lo que tiene lugar también en virtud del movimiento, por cuanto, se ha generado una acción que permitirá que toda idea logre expresión concreta.

Los términos el vacío, la nada y la no existencia, en nuestros tiempos han dejado de tener el significado que se les dio antes. No solo la ciencia ha garantizado una explicación demostrable acerca de la imposibilidad de la nada o del aparente vacío; sino que el pensamiento filosófico desde la especulación lógica y coherente niega las concepciones sobre el vacío. En su lugar ha preferido emplear el término y concepto del plenum intentando ofrecer  la idea de la imposibilidad de lo hueco, esto es, del vacío.

Si aceptamos los conceptos del vacío y de la nada, estamos aceptando también la idea de la no existencia, lo que resulta inadmisible. Desde el momento en que comprendemos y asimilamos el concepto  del Movimiento Incesante o Perpetuo bajo la óptica de una ley universal, ley tan real como las leyes de la física o de la química, estamos asimilando pues, la concepción de la imposibilidad de la no existencia y de la nada.

El movimiento incesante lleva implícito la imposibilidad de la no existencia. Existir o estar es una realidad para la filosofía y para la ciencia; realidad que solo puede ser fundamentada por la presencia oculta y misteriosa del movimiento.

Los antiguos filósofos griegos aportaron a la filosofía una cantidad inigualable de conceptos, leyes y categorías. Heráclito se refirió al movimiento incesante al introducir su teoría del devenir. Con profundidad y precisión no solo aportó como ninguno a la formulación conceptual del Logos; sino al concepto de movimiento, visto desde entonces como ley universal. Parménides consideró que no podía hablarse de la nada porque era inexistente; afirmó que todo existe; y si todo existe, el simple hecho de mencionar la nada trae implícita la idea de la real existencia de la nada.

Siglos más tarde Platón y Aristóteles sistematizaron con un orden racional y lógico el pensamiento filosófico y ofrecieron, cada cual a su forma, nuevos bríos a los conceptos sobre el movimiento. La teoría de las ideas de Platón, como colofón de la enseñanza metafísica de su tiempo, lleva implícita la idea del movimiento; por cuanto, toda idea correspondiente al contenido de la mente divina logra expresión en lo material a través del movimiento, del movimiento abstracto, no perceptible y recóndito; pero presente por la eternidad.

Aristóteles, un tanto más cercano a un orden práctico de las cosas, con su enseñanza del motor impulsor que genera toda acción, estaba dejando establecido el papel del movimiento en la puesta en marcha de todo lo existente.

Con un enorme salto en el tiempo, Hegel, el padre del Idealismo Alemán, nos ofreció un concepto muy revolucionario del Absoluto que incluye al movimiento como elemento inherente de dicha realidad. El concepto de Hegel es movimiento per se, es puro dinamismo, al mostrarnos el resultado final de la emanación del Absoluto como necesidad creacional que justifica su propia existencia. En Hegel la Absolutidad pierde su aparente estaticismo y abstracción, que tanto lo aparta de los hombres, para situarse en un peldaño más cercano al fruto de su ideación, que es verdadera creación.

En su sistema el absoluto es superación de la distinción entre sujeto y objeto, a medida que existe un sujeto existe también el objeto y a la inversa. El conocimiento y la autoconciencia, que todo es uno, surge con la certeza sensible, como conocimiento o conciencia inmediatos: «yo, éste, conoce esta cosa, aquí y ahora». Este conocimiento lo es sólo en apariencia y la certeza que aporta no es más que falsa certeza; su sino es convertirse en su contrario. El entendimiento, no obstante, logra unificar lo sensible, capaz como es de hallar lo que de sustancial y permanente hay en la percepción. Del reconocimiento de esta capacidad de organizar objetos nace la conciencia como autoconciencia y aparece la subjetividad. Este sujeto percibe que la «cosa en sí» y el conocimiento no son dos cosas distintas, sino que se vuelve consciente de que no hay objeto alguno no configurado por el pensamiento y no hay pensamiento que no esté inmerso en el objeto (en la naturaleza y en la historia), y de que no hay certeza alguna de nada que no esté mediado por la reflexión, lo que resulta un tanto abstracto, sin embargo,  Hegel, admite la idea de un proceso que se desarrolla gradualmente en el tiempo, no como concepto estático, sino, como "progresiva espiritualización de la materia". En este sentido expresó:

"Cuando el hombre recorre con el pensamiento los hechos de su vida, el fin podrá parecer muy limitado. Sin embargo, en él viene a concentrarse entero el decursus vitae. Así el contenido de la idea absoluta es también el desenvolvimiento entero de los momentos que tenemos ante nosotros hasta aquí".

De esta forma, lo ideado y emanado por la realidad no solo es parte de dicha realidad, sino la necesaria justificación de Aquella Existencia inconmensurable; pero una realidad dinámica, cuyo sutil movimiento ha posibilitado un devenir, esto es, una materialización inicialmente, para luego espiritualizarse de nuevo y reunirse al fin de un ciclo con su abstracta conciencia.

Cuando la erudita y mística rusa Helena Blavatsky resume en su Doctrina Secreta la idea de un Universo Eterno, precisa al propio tiempo, que sobre esa eternidad, hay ciclos establecidos para que de manera sistemática aparezcan de manera alternante infinidad de universos, lo que poéticamente refirió como "el abrir y cerrar de los ojos de la existencia por si misma", o aquel misterioso "flujo y reflujo regular de las mareas", conceptos que llevan implícito la existencia del movimiento que garantiza lo que en nuestros tiempos se ha llamado el ritmo cósmico del universo.

Manvántara y Pralaya, Manvántara y Pralaya, actividad y aparente reposo, manifestación y no manifestación, expansión y disolución, cíclicamente y en virtud de leyes divinas, la ley del movimiento incesante y la ley de la periodicidad, como aspectos inseparables que desde el misterio sutil,y sujetas a la lay de leyes, es decir, a la lay de retribución infaliblemente equitativa y de reajustes kármicos, expresan materialmente lo que ha sido ideado por la Absolutidad, para luego devolver a su origen, cual reencuentro con la Realidad que las ha emanado y traído a la existencia en la manifestación.

De esta forma podéis comprender que sin el movimiento no habría ciclos, no estaría presente el ritmo cósmico del Universo, sin ciclos el universo sería estático y ese estaticismo no tendría sentido, por cuanto, resultaría una negación de aquella ley a través de la cual, estamos expresados en el Universo, y nuestra expresión es una realidad innegable, lo que ya he tratado antes en mi ensayo: Maya, la gran ilusión, necesidad de una reinterpretación conceptual.

Nuestra propia existencia en la manifestación, es pues, una prueba concreta de la existencia real del movimiento como ley. El advenimiento a la existencia como ley divina y en relación directa con lo táttvico y con lo télico, está supeditada al movimiento incesante, el que adquiere  en este sentido una supremacía y protagonismo inigualables.

Si bien lo télico permite que todo lo ideado se pueda proyectar, es decir, pueda salir como emanación desde el Absoluto, aunque solo sea como idea que mantendrá por la eternidad sus raíces ideales en el Aquello, el movimiento va más allá de lo télico, al permitir los vínculos necesarios entre el Ser y el No-Ser, vínculos que permitirán la formulación y gestación de toda posible idea y de toda posible emanación, de ahí que, como expresé al inicio de este ensayo: "el movimiento está presente como elemento o condición indispensable aún antes de la expresión de las cosas a través del proceso de la manifestación, esto es, antes del advenimiento a la existencia".

Este escrito fue hecho en la provincia de Chiriquí, Panamá, entre los días 2 y 5 de mayo de 2016.




 [Comentar este tema

Mayo 14, 2017, 05:17:04 pm por Dr. Alberto Roteta Dorado en Temas filosóficos.

                     El conocimiento genuino. Su necesidad en estos rápidos tiempos.
                                              Por: Dr. Alberto Roteta Dorado.


                                         
Naples. Estados Unidos.- El conocimiento ha sido algo muy apreciado a través del tiempo. En el pasado aquellos que estaban dotados de grandes conocimientos –ya fuera porque su erudición los hacía sobresalir entre las multitudes, o porque en el orden práctico tenían el don de enseñar y ofrecer recomendaciones acerca de las condiciones climatológicas, el momento ideal para las cosechas, aplicar remedios curativos y purificadores, entre otros – eran venerados.

Mientras la mente humana se fue desenvolviendo gradualmente fueron surgiendo una serie de interrogantes e inquietudes en torno al porqué de su existencia. ¿De dónde surgimos? ¿Hemos sido creados? ¿Qué o quién nos creó? ¿Qué fuerzas o entes han intervenido a modo de ayudantes auxiliares para lograr ese acabado quasi perfecto que es patente no solo en la creación humana; sino en la de los reinos animal y vegetal?

Las respuestas en torno al tema de la creación se pierden en la inmensidad de los eones de tiempo que nos separan desde nuestros días hasta los inicios mismos de la especulación humana. Se dice que hubo la idea de lo religioso, y más concretamente, la idea de la existencia de Dios y su intervención en la creación de los mundos y de los hombres desde que este tuvo la posibilidad de especular, esto es, de cuestionarse todo, y de manera particular acerca de los grandes misterios creacionales.

Al parecer la observación de una serie secuencial de acontecimientos en relación con la sucesión del tiempo a través de los días y las noches, la salida del sol por el oriente y su triunfal retirada por el poniente, la radiante luminosidad de la luna unas veces, y otras su aparente silueta perdida, llevaron al hombre a establecer ciertas pautas respecto a la existencia de astros en movimiento, del espacio, de ciclos y ritmos, entre otros aspectos astrofísicos y biológicos, los que serían los cimientos para el nacimiento de ramas como la astrología, la astronomía, la física, las matemáticas y la biología, las que más tarde fueron llamadas ciencias y alcanzaron un desarrollo casi increíble en algunas civilizaciones del pasado.

Todas estas ciencias se relacionaron, en mayor o menor medida, de una u otra forma, con la madre del conocimiento: la filosofía. De hecho, existía una dependencia de todas estas ciencias con su respetada y amada madre del saber, y en las escuelas de filosofía de la antigüedad se enseñaban estas materias junto a la filosofía propiamente dicha.
 
Cuando se tratan estos temas desde la perspectiva de la historia se suele caer en un grave error, me refiero a la limitación que se hace de la existencia y desarrollo del conocimiento filosófico al mundo occidental, dejando a un lado los grandes aportes que las filosofías y las religiones del oriente han hecho al mundo. 

Es injusto que se le llame a Platón el padre de la filosofía – independientemente a la admiración que podamos sentir hacia el genio que desarrollara con sabiduría la teoría de las ideas contenidas en la mente divina- y se desconozca a importantes figuras, muchos de ellos grandes Rishis e Iniciados en los misterios como Patanjali y Sri Sankaracharya, fundadores o prominentes figuras de las principales escuelas de filosofía de la India, por solo citar el país de mayor desarrollo espiritual del mundo oriental.
 
De cualquier modo, y teniendo en cuenta el sentido de la tolerancia al que se ha llegado – al menos en ciertos círculos y sectores de la intelectualidad en los cuales, los conceptos sobre la idea de lo holístico, así como la aceptación que han tenido ciertas enseñanzas, costumbres y tradiciones del lejano oriente entre nosotros-, las filosofías y religiones del oriente en el momento actual se entrelazan con las formas occidentales y entre ambas se complementan.

Ya en las últimas décadas del pasado siglo XX era común que se trataran temas como el karma y la reencarnación, los que en otra época fueron vistos como algo exótico, y aun peor, se ejerció cierto orden prohibitivo y se rechazaron por parte de algunos que con suma estrechez de mente no fueron capaces de aproximarse a lo que se consideran leyes divinas, leyes del mundo del espíritu, tan precisas y reales como las leyes que rigen al mundo material.

                                 
                                  Obra del artista español Jesús Antonio Lozano Fuentes.

Es muy grato encontrar a ciertos jóvenes que en medio de una sociedad consumista y enajenada en redes sociales, modas, juegos y distracciones superfluas, se interesen por temas filosóficos, religiosos, místicos y del esoterismo oriental, y que lo hagan con pasión a través de la lectura de textos impresos, a la antigua, desprovistos de cierto esnobismo con el que algunos interesados por estos temas lo asumen desde la idea de lo “exótico”; sino con la aprehensión de quien descubre  la belleza de lo sagrado con un sentido más práctico, más preciso, sin divagaciones, acorde a la modernidad de estos tiempos; pero conservando, o al menos intentando conservar su esencia.
 
Ellos saben lo que es el karma en su verdadero sentido, más allá de la idea de que toda acción genera una reacción, lo que tanto han repetido varias generaciones sin haber llegado a asimilarlo en su esencialidad; sino que lo han comprendido como ley universal y como reflejo en el hombre de lo macrocósmico, y lo relacionan con el axioma hermético de cómo es arriba es abajo, como es lo interno así es lo externo. Por eso entienden que es ley, y que no puede quedar limitado a lo humano, sino que es un reflejo en lo humano de aquello que rige y opera desde niveles cósmicos, más allá de lo que podemos comprender y asimilar con nuestro pensamiento; pero si poder percibir suprasensorialmente con el desarrollo de la intuición creadora y de la espiritualidad verdadera. 

También se toman su tiempo para lograr la quietud de su mente a través de la práctica de la concentración, lo que los conducirá de manera inevitable a la meditación, y desde esta última, en la medida en que se trasciende el yo personal y nos sumergimos en la inmensidad de lo egoico del alma individual, llegar a la sublimidad de la verdadera espiritualidad, donde para la comprensión de realidad no se necesita del intelecto, una vez que se ha trascendido los límites de la mente y de la inteligencia humana.
 
Con orgullo muestran un libro, que a pesar de las dudosas explicaciones de su prolífica autora, les pudiera abrir las puertas hacia obras mayores, aquellas repletas de la colosal sabiduría de las edades en su forma original, sin la mácula que ocasionan las interpretaciones, adaptaciones y simplificaciones de aquello que no admite la excesiva exoterización, y que conduce a las recónditas enseñanzas a su degradación.
 
Por eso se evocó a la Maestra, justo cuando solo faltaban unas horas para el aniversario 126 de su partida del mundo terrenal, el día del Loto Blanco, según las tradiciones teosóficas. Pero para mi sorpresa ya sabían de la existencia de la mística mujer, que dejando la grandeza de la realeza rusa de su tiempo, se fue de viaje por el mundo en búsqueda de ese conocimiento tan apreciado al que hice referencia al inicio de este escrito, y lo encontró, y no solo lo encontró; sino que llegó a estar en posesión de los grandes misterios que desde el remoto pasado se han reservado a unos pocos elegidos.
 
Helena P. Blavatsky (1831-1891) fue capaz de apropiarse de un conocimiento que en el mundo occidental era casi desconocido, de ahí que la publicación de Isis sin velo, - erróneamente traducida como Isis desvelada, ni siquiera develada- su primera gran obra de contenido teosófico, fuera un verdadero suceso, como lo sigue siendo actualmente su obra cumbre: La Doctrina Secreta, amén de sus imprescindibles La Clave de la Teosofía y La voz del silencio.
           
Y es que aunque a veces nos parezca que la humanidad se pierde en los umbrales de la absurdidad, de lo superficial y de lo sensacional, siempre habrá algunos –aunque solo sea una minoría exigua, capaces de motivarse por la investigación, la especulación filosófica y el estudio de las grandes enseñanzas de las tradiciones, filosofías y religiones–  que mantendrán encendida la llama de aquel conocimiento y de esa sabiduría que nos harán verdaderamente libres en espíritu.
 
“Edúquese lo superior del hombre, para que pueda, con ojos de más luz, entrar en el consuelo, adelantar en el misterio, explorar en la excelsitud del orbe espiritual”, expresó el más extraordinario de los cubanos, José Martí (1853-1895), en un breve escrito en el que también evocó a la Maestra, a quien llamó la gran sacerdotisa, y reconoció igualmente la grandeza de su obra La Doctrina Secreta.

Resulta paradójico que al tener acceso a un enorme volumen de información – independientemente de que no sea siempre la mejor, ni de las fuentes más genuinas-  dado el desarrollo de los medios de comunicación, así como a la explosión de Internet, bibliotecas digitales, libros electrónicos, etc., la mayoría de las personas permanezcan en una retaguardia de la que será muy difícil poder salir. Cada minuto que se pierde en el presente equivale a años de aprendizaje en el pasado, cuando no se disponía de las posibilidades de la difusión de la información del presente.
 
Es cierto que son tiempos difíciles, pero no imposibles, como para dedicarnos al cultivo de nuestra inteligencia y apropiarnos de aquel conocimiento que nos podrá conducir a “aquel saber que solo sabe lo divino”.
 
Naples, 9 de mayo de 2017. 


 [Comentar este tema

Mayo 09, 2017, 04:29:59 pm por Dr. Alberto Roteta Dorado en Temas sociales y políticos.

                                           Cuba y Venezuela, original y copia. ¿Clonación?
                                                           Por: Alberto Roteta Dorado.


                                           

Naples. Estados Unidos.- Mientras se incrementa el número de víctimas en medio de las acciones de protesta del pueblo venezolano, su actual presidente, el dictador Nicolás Maduro, acude a los recursos más insólitos y despiadados por lograr una prolongación en el poder, y desde La Habana, Raúl Castro le apoya incondicionalmente a pesar de que la mayoría de los países de Latinoamérica se han pronunciado en su contra, y a favor de la oposición y de su pueblo.
 
Se dice que no es bueno hacer comparaciones, pero también se defiende la idea de que comparar es inevitable, de ahí que en nuestros días se está retomando muy en serio la analogía, que no es más que comparar, algo que aplicado al terreno social y político resulta de gran ayuda para temas de investigación dentro de la psicología política.
 
Hay un grupo de similitudes entre Cuba y Venezuela, cuyos gobernantes impusieron formas socialistas como modelo social y económico para sus gobiernos. Resultaría interminable referirnos a todas, por lo que solo me limitaré a algunas semejanzas que se destacan sobremanera.
Recién comenzaba la revolución cubana, y de un modo muy sutil, aunque premeditado alevosamente – aprovechando ciertas circunstancias dentro del contexto social y político de una nación que empezaba a transformarse por doquier-, Fidel Castro proclamaba su carácter socialista ante una multitud plena de euforia, a la que el malvado hombre se encargó de encender los ánimos hasta casi llegar a un desenfrenado paroxismo.

El 16 de abril de 1961, en un sitio poco habitual – la esquina de 23 y 12 en las cercanías del cementerio de Colón, en la capital cubana- y en medio de la incertidumbre que dejaban los ataques que precedieron a la invasión a Playa Girón, Fidel Castro, al final del  kilométrico discurso que pronunció por los sucesos ocurridos, decidió introducir ciertos conceptos que se aproximaban a los cánones establecidos por el comunismo de los soviets.
 
Una vez que había electrizado con su maléfico magnetismo a aquellos hombres de pueblo, devenidos en ejército de milicianos, dijo de manera categórica: “esta es la revolución socialista y democrática de los humildes, con los humildes y para los humildes”, y concluía con un enérgico: “viva la revolución socialista”.

De manera similar, Hugo Chávez, – quien fuera “educado” en el arte de engañar a través de una exaltada oratoria que acaricia el oído de sus admiradores y conmueve los corazones de sus seguidores- el 30 de enero de 2005, durante su intervención en el V Foro Social Mundial, se refiere por primera vez al socialismo del siglo XXI como modelo a seguir en el proceso transformador que recién había comenzado en la patria de Bolívar.
 
Ambos dictadores utilizaron la imagen intachable de los más genuinos hombres de sus respectivas naciones, José Martí y Simón Bolívar, considerados por cubanos y venezolanos hombres semidivinos, teniendo en cuenta no solo el liderazgo y la participación determinante en el logro de la independencia de ambas naciones; sino por sus inspiradoras vidas.

Castro relacionó a José Martí con los sucesos del Moncada, y lo invocó durante su autodefensa en el juicio de la fracasada acción. Chávez asumió la figura de Bolívar como escudo permanente para sus fechorías durante su mandato, y pretendió que se le viera como un continuador de las ideas independentistas y emancipadoras del extraordinario héroe que no solo libró a Venezuela, sino a varias de las naciones de Suramérica del colonialismo español.

                                      

Los métodos expansionistas utilizados por los gobernantes de ambas naciones también constituyen una de las grandes similitudes. Se sabe que el gobierno comunista de la isla fue responsable del entrenamiento de guerrillas en diversas partes de América, de la exportación masiva de hombres hacia las guerras de países del continente africano, destacándose en este sentido: la intervención en Argelia en 1963, la participación de tropas cubanas infiltradas desde Tanzania durante la crisis del Congo entre 1964-1965, así como la histórica ayuda a Angola desde 1975 hasta 1991, sobresaliendo su participación en la llamada operación Carlota, la guerra civil angolana y la de la frontera de Sudáfrica, lo que justificaron bajo el ropaje del “internacionalismo proletario” para enmascarar su intervención en los asuntos internos y en la soberanía de varios países.

Por su parte el desaparecido mandatario venezolano pretendió – y hasta tuvo inicialmente aceptación en la región- expandir el engendro del socialismo del siglo XXI por toda Latinoamérica. Países como Brasil, Chile, Argentina, Nicaragua, Bolivia y Ecuador, le siguieron, aunque con formas adaptadas a sus contextos nacionales, y sin el extremismo excesivo de Cuba y Venezuela. Por suerte para la humanidad, hoy solo perduran como remanente del mal, Bolivia, Nicaragua y Ecuador, además de las analizadas Cuba y Venezuela.
 
Los serios conflictos que ambos países han causado en la Organización de Estados Americanos, OEA, también “hermanan” a Cuba y Venezuela. Cuba fue expulsada de la OEA en 1962, lo que quedó sin efecto en el trigésimo noveno período ordinario de sesiones de la Asamblea General, realizada en el 2009 en Honduras. No obstante, el régimen se ha mantenido al margen de dicha entidad.
 
Desde finales de mayo de 2016, el secretario general de la OEA, Luis Almagro, se pronunció para activar la Carta Democrática de este organismo para el caso de Venezuela, lo que tuvo su causa a partir de las violaciones del orden constitucional y democrático, algo que no se logró como se esperaba por la indecisión y neutralidad que asumieron varias naciones, y lo dilatado del proceso. Venezuela acaba de iniciar sus trámites de renuncia para apartarse por completo de este organismo, con lo que quedaría excluida al igual que Cuba.
   
Ambas naciones han quedado aisladas del resto del mundo, manteniendo vínculos solo con algunos gobiernos totalitaristas y de marcada proyección armamentista.  Los vínculos de Cuba con China, Corea del Norte, Irán y Rusia, entre otros, demuestran que jamás debió haber sido retirada de la lista de países patrocinadores del terrorismo. Venezuela quedó sumida en el silencio en este momento crucial de su historia. Solo ha recibido la aprobación de Nicaragua, Ecuador, Bolivia, y como era de esperar de Cuba, cuyo gobierno es su eterno aliado. Se conoce de las sanciones que el gobierno de Estados Unidos ha aplicado a este país, a quien considera una amenaza.
 
Las economías de ambos países han colapsado. Cuba sobrevivió por más de tres décadas gracias a la ayuda del campo socialista. Luego del derrumbe de la URSS, y del bloque comunista europeo, Cuba cayó en el abismo. Un prolongado período especial ocasionó en cientos de cubanos graves trastornos nutricionales como: carencias vitamínicas, desnutrición, baja talla, polineuropatía periférica y óptica.  Venezuela pasó a ser una de las naciones más pobres del continente con elevados índices de desempleo, pobreza extrema, desnutrición, y un nivel de inflación más allá de lo concebible.

Pero no todo resulta ser similar. Mientras el pueblo venezolano está en las calles dando muestras de rebeldía y heroísmo, el pueblo cubano permanece en la pasividad que lo ha caracterizado – con las conocidas excepciones de Damas de Blanco y UNPACU, y algún que otro líder de manera individual-, y hasta sigue mostrando lealtad y sumisión a un régimen que les quitó todo, incluida la posibilidad de pensar. Así lo han demostrado recientemente en el desfile del primero de mayo, y antes, durante los funerales del dictador Fidel Castro.
 
De cualquier modo hay muchas más semejanzas que diferencias como para poder afirmar que en Cuba y Venezuela se cumple casi por completo la conocida idea del original y la copia, o como dirían de una forma más actualizada: una clonación.




 [Comentar este tema

Mayo 09, 2017, 09:54:58 am por Dr. Alberto Roteta Dorado en Temas sociales y políticos.

             Cronistas y comentaristas de estos tiempos, a veces es preferible el silencio.
                                                 Por: Dr. Alberto Roteta Dorado. 


Naples. Estados Unidos.- Las provocaciones de Corea del Norte por un lado, las indecisiones de un gobernante estadounidense que recién se estrena en estos menesteres, un dictador que se empeña a toda costa en mantener un poder que ya ha perdido, aunque para esto está acudiendo a la más brutal represión de Latinoamérica en los últimos tiempos, son aspectos suficientes como para estar reflexionando acerca de las posibles salidas, que a modo de soluciones han de tomarse con carácter inminente.

Resulta lamentable que ante el peligro de unos, la persecución de otros y la cercanía  a la muerte de multitudes, parte de la humanidad permanezca en un estado de enajenación, que más allá de la apatía política, resulta verdaderamente patológico.
 
Otros aprovechan las circunstancias políticas para conquistar un protagonismo del que carecen y que han querido tener, y para esto acuden al sensacionalismo, y a una mezcla de amarillismo de prensa con superficiales divagaciones que demuestran lo distante que están en materia de política actual.
 
En este grupo se encuentran varios ignorantes que utilizando el encanto de las redes sociales - con ese misterioso don para atrapar y seducir a multitudes- pretenden comentar, publicar y compartir, aun cuando son desconocedores de los móviles y del trasfondo sustentador de los graves conflictos de carácter continental y mundial por los que atraviesa la humanidad en estos momentos
   
En cierta ocasión un místico hindú, venerado por muchos y malinterpretado por otros tantos, le preguntó a una líder de cierto movimiento espiritualista acerca de lo que trataría durante la convención anual de dicho movimiento, a lo que la erudita mujer respondió con exactitud. Entonces el hombre sabio con suma delicadeza, pero con precisión le dijo: ¿Y qué sabes de eso Radhaji? Con el transcurso de los años esta mujer convertida en una sabia, también dotada de la aureola del misticismo, fue capaz de confesar este incidente, y lo hizo con ternura ante el respeto y la admiración que siempre tuvo hacia aquel que le había inspirado tanto; pero al propio tiempo la había hecho reflexionar sobremanera.

Esto no es en modo alguno una digresión, sino que trato de llevar a nuestros “cronistas” y “comentaristas” del momento a la reflexión y a que traten de entender de una vez y por todas, que cuando desconocemos algo, o cuando no se tiene el conocimiento profundo de un hecho, es preferible guardar silencio, que en este caso, como el silencio es justificado no resultará sinónimo de hacernos copartícipes de lo mal hecho.
   
Estos no son tiempos de poner una foto que diga “Maduro asesino” para que demos amén o compartamos la foto. Ya se sabe de su crueldad, de su ineptitud, de su cobardía, de su arrogancia, pero en primer lugar de su ignorancia, con lo que ha alcanzado notoriedad más que como mandatario. No se trata de decir abajo los Castro, muerte a Maduro, Trump racista; sino tener los elementos necesarios que en el orden teórico pueden justificar el por qué de nuestros pronunciamientos, y es este el talón de Aquiles de la mayoría de los que con un ímpetu arrollador intentan asumir una postura política, y lo peor, dialogar, conversar o escribir sobre temas de naturaleza política.
 
                                       

Cada cual a su oficio, como diría el cubano José Martí retomando unos versos del filósofo norteamericano Ralph Waldo Emerson. El cubano extraordinario ejerció un periodismo de primera porque tenía una vasta cultura política, y dominaba el acontecer histórico, científico y cultural de su tiempo, algo de lo que carecen esos cronistas a los que hago referencia.
   
Me indigna sobremanera que aparezcan notas en las que se critica las posibles divisiones de los movimientos de la oposición tanto de Cuba como de Venezuela, y que esto sea hecho por personas que se encuentran muy distantes de aquellos que con todos los defectos que pudieran tener -si es que los tienen de verdad- se han quedado en Cuba y han resistido las detenciones, golpizas y torturas del régimen comunista cubano; pero más que indignarme me llena de ira – algo que no me permito dada mi condición, pero no puedo evitar con facilidad- que se están cuestionando acerca de los fallos del “exilio” en su apoyo al pueblo venezolano.
   
Lo primero sería recordar que un exiliado es aquel que no puede regresar a su patria, es decir, la persona desterrada, mientras que los refugiados son por lo general las víctimas de conflictos políticos. Cuando las personas emigran de su país por persecuciones políticas dentro de su propio país se habla también de exiliados políticos, y esto debe ser considerado al tratar el tema migratorio en el contexto de Cuba, donde muchos de los que dicen estar en el exilio, en realidad no son exiliados, y solo algunos son dignos de la condición de refugiados políticos si es que han sido, en mayor o menor medida, perjudicados ya sea en lo económico, en lo social, y hasta en lo ético y moral como consecuencia del conflicto político cubano.

Pero se está haciendo un uso inadecuado del término por los “expertos” que se creen politólogos, analistas y comentaristas, y deberían primero saber de lo que pretenden hablar o escribir, y más que saber cosas elementales como estas, conocer a profundidad, por cuanto, se supone que nos puedan consultar cientos y hasta miles de personas en las redes sociales.
 
De modo que si usted es de los que ha podido regresar a Cuba sin peligro de ser encarcelado, reprimido, interrogado, acusado, o desaparecido, entonces usted no es un exiliado, como la mayoría de los que se encuentran en esta tierra y que frecuentemente visitan la isla, ya sea porque tienen a sus familiares, sus pequeñas propiedades, o por los motivos que quieran hacerlo, y que es además un derecho que tienen, y no solo esto, sino un deber familiar, lo que con frecuencia es muy mal visto por algunos que desde posiciones muy dogmáticas les han criticado como si fueran colaboradores del régimen.
 
De cualquier modo, esta no es la idea principal, sino el problema de si se es exiliado o no, y en este sentido, la mayoría no son exiliados, y esto debe quedar muy bien definido para que no hagan el ridículo ante el mundo. Lo otro es que me parece que no es digno que desde el supuesto exilio se esté cuestionando si se ha apoyado mejor o peor, o lo que hace falta mejorar, o los que se han sumado, o cualquier otra idea disparatada en torno al tema venezolano.
 
Si usted no está en la acción verdadera – la que están llevando a cabo los hermanos venezolanos que se están arriesgando cada día, y que ya han sumado más de una treintena de víctimas mortales, amén de cientos de heridos y miles de maltratados- es muy poco lo que pueda hacer desde un “exilio” dividido, disipado en miles de trivialidades y sumido en la enajenación del consumismo y la ostentación.
 
Para rezar están los religiosos y para enviar buenos pensamientos los místicos. Si es que queremos ayudar alistémonos para asumir el deber en la verdadera acción de las calles venezolanas, de lo contrario guardemos silencio y estemos al tanto de los acontecimientos.
 
Pero no todo resulta ser una absurdidad y una desenfrenada crítica sin conocimiento de causa. Por suerte me llegan desde España estas imágenes del amigo Jesús Antonio Lozano Fuentes, quien no solo es un artista de la plástica o lo visual, sino un hombre comprometido con su tiempo, que es también el nuestro, y que con verdadera vocación, y en este caso, si con la plenitud del conocimiento, de aquel saber que más allá de la palabra se transmuta en la idea permanente de lo invisible y de lo recóndito para captar esencialidades que se pierden en la divisoria línea de lo humano y lo divino, y mediante su enseñanza a través de la imagen nos conduce a un cambio de percepciones, lo que nos pudiera hacer reflexionar en torno a las crueldades de estos tiempos.

                                                   

La imagen del despiadado asesino comunista de origen cubano Fidel Castro. ¿Acaso las muertes de estos jóvenes venezolanos no son la consecuencia de la maldad traspasada a su “querido hijo” Hugo Chávez para diseminar el engendro conocido como socialismo por el continente? La historia jamás los absolverá de sus pecados. Toda acción, por sutil que pueda ser, es capaz de generar una reacción, causa y efecto, Karma, causación ética.

                                                                                                          

La solución del conflicto venezolano no está en el accionar del controversial mandatario de Estados Unidos Donald Trump. Habría que analizar los verdaderos motivos de los congresistas y partidistas de ambas secciones de Norteamérica, republicanos y demócratas, respecto a las incitaciones que hacen a Trump para su intervención directa en Venezuela. Al parecer la paz y el orden tienen un papel secundario como prioridades de políticos y congresistas.   

                                                                                                 

Los próximos días han de ser determinantes en el desenlace de naciones como Venezuela, en la que se están exponiendo multitudes cada día como consecuencia de las acciones represivas de las fuerzas paramilitares, entre los que se encuentran miles de cubanos encubiertos enviados desde La Habana con órdenes de matar para detener a la oposición.


 [Comentar este tema

Mayo 04, 2017, 03:56:07 pm por Dr. Alberto Roteta Dorado en Temas Martianos.

      JOSÉ MARTÍ, UNA APROXIMACIÓN A SU PENSAMIENTO FILOSÓFICO Y A SU RELIGIOSIDAD.
                                                          ALBERTO ROTETA DORADO.

                                                 (Spanish) Paperback – March 27, 2017



Product details
Paperback: 218 pages
Publisher: Arista Publishing LLC; 1 edition (March 27, 2017)
Language: Spanish
ISBN-10: 1945461071
ISBN-13: 978-1945461071
Product Dimensions: 6 x 0.5 x 9 inches
Shipping Weight: 13.8 ounces (View shipping rates and policies)
Average Customer Review: 5.0 out of 5 stars  See all reviews (1 customer review)
If you are a seller for this product, would you like to suggest updates through seller support?

                                           

Este libro pretende llenar un necesario espacio dentro de la amplia bibliografía dedicada al estudio del pensamiento del más grande y simbólico de los cubanos de todos los tiempos. Hasta el presente, el tema de la religiosidad martiana y de su pensamiento filosófico solo había sido tratado en algunos capítulos de obras imprescindibles dentro de la investigación martiana que alcanzaron cierta notoriedad durante la primera mitad del pasado siglo veinte; pero la existencia de un texto único que en su totalidad aborde estos temas es algo realmente novedoso, y no solo por esta razón, sino por la forma en que ha sido tratado el complejo y polémico tema de la filosofía y la religiosidad en José Martí, quien se ganó el calificativo de Apóstol, no solo por la entereza de su entrega a la causa de la nación cubana, sino por sus virtudes espirituales y éticas que lo aproximan a aquellos primeros seguidores del cristianismo, algunos de ellos mártires, a los que se les llamó apóstoles.
 
Su autor ha dedicado más de veinte años al estudio de las enseñanzas de José Martí, tratando de poder integrar ciertas ideas que se fueron gestando desde su juventud al descubrir la grandeza de su espiritualidad y la profundidad de su pensamiento.

Este libro es pues el resultado de cientos de anotaciones, reflexiones, interrogantes y apuntes, y de la modificación de algunas de las más de cien conferencias que ha dictado a través de los años sobre estas materias, por lo que el lector no encontrará una terminología excesivamente académica como ocurre cuando se tratan temáticas filosóficas y se pretenden explorar áreas de los campos de la epistemología y la axiología, lo que no significa que no penetre en las raíces, móviles, causas y resultantes del pensamiento del colosal hombre de Dos Ríos, o se aparte de lo axiológico en Martí, algo que resulta imposible  en un ser cuya trascendencia está dada, en gran medida, por su filosofía de los valores y su distinción en los juicios.

Con firmeza el autor defiende su planteamiento de un Martí filósofo, que va más allá de las concepciones de pensador profundo, escritor filosófico, hombre espiritualista, entre otras acepciones que han asumido a través del tiempo aquellos que intentaron acercarse a su enseñanza; además sostiene que es idealista, racionalistay profundamente religioso, para lo que utiliza cientos de referencias extraídas de la obra martiana.

La recopilación de más de un centenar de citas de José Martí sobre la temática filosófica y religiosa, agrupadas por temáticas, y que han sido utilizadas en el libro, es otro de los valores del texto, lo que permitirá al lector acudir con facilidad y consultar detalladamente cada referencia.

El Martí que se presenta a través de los capítulos del texto, no es un nuevo Martí o un Martí diferente, sino un Martí que se ha omitido, y hoy presentamos en honor a la justicia como algo de lo que no podemos prescindir. Hacerlo sería mutilar una parte de su grandioso pensamiento. Presentar al Apóstol en su real dimensión, desde la perspectiva de su pensamiento filosófico y su religiosidad, es pues la intención de este libro.

https://www.amazon.com/Jose-Marti-aproximacion-pensamiento-religiosidad/dp/1945461071/ref=sr_1_1?s=books&ie=UTF8&qid=1491957371&sr=1-1
                                           


 [Comentar este tema

Mayo 04, 2017, 03:19:48 pm por Dr. Alberto Roteta Dorado en Temas filosóficos.

                                                La Filosofía, su utilidad en nuestros días.
                                                      Por: Dr. Alberto Roteta Dorado.

                           
                                             

Naples. Estados Unidos.- La posesión del conocimiento humanístico resulta necesaria para ejercer el poder. Partiendo de esta premisa se podrá comprender el por qué muchos de los grandes filósofos y pensadores a través del tiempo no fueron defensores de la democracia. Según ellos las multitudes no estaban aptas – idea que comparto en toda su dimensión- para poder posesionarse de ese conocimiento recóndito, que más allá de lo comprensible, pertenece a las esferas de lo intuitivo, y en el que se entrelazan las concepciones filosóficas propiamente dichas con elementos que en sí pertenecen al terreno del misticismo y del esoterismo, algo que sabiamente supieron abrazar desde lejanos tiempos Pitágoras de Samos, Platón, Amonio Saccas, Plotino, y un tanto más cerca a nosotros Hegel y Balmes.

Esta idea acerca de la incapacidad de las masas para poseer el conocimiento humanístico – aquel que pudiera, en última instancia, proporcionar la filosofía a través del ejercicio constante de la inteligencia mediante la especulación del contexto en el que se desarrolla el hombre como entidad viviente y como ser social- ha sido pues determinante para que se vea a la filosofía no solo distante de las multitudes, sino prácticamente ajena a los grandes problemas y conflictos que afectan a la humanidad del presente.
 
Las afirmaciones de algunos estudiosos del presente acerca de la contradicción entre filosofía y democracia ha estado justificada por ese concepto establecido desde el pasado acerca de un conocimiento filosófico Vs. democracia y multitudes.

Hace solo unos meses Jesús Zamora Bonilla, decano de la Facultad de Filosofía de la UNED, Madrid, España, se refirió al asunto, fundamentando a través de esta idea que os he explicado antes, su opinión respecto a que aquella ciencia humanística tan distante del hombre común se convierta ahora en una herramienta de emancipación y democracia, además de exponer – no sin razón y con conocimiento de causa – su criterio acerca de que la inmensa mayoría de los sabios humanistas eran contrarios a la democracia.
 
A esta hipótesis del autor de “La caverna de Platón y sus cuarenta ladrones” se ha enfrentado Juan Antonio Negrete Alcudia, profesor de filosofía en Sax, exponiendo que el conocimiento “es y ha demostrado históricamente ser una herramienta esencial del poder, si queremos “empoderar” (como se dice ahora) a todos los ciudadanos, se sigue que tenemos que proveerles (tenemos que proveernos), necesariamente, de tal conocimiento”.

Pero una cosa es pretender que pueda llegar aquel conocimiento recóndito, abstracto, envuelto en el misterio, y muchas veces entre la aureola del misticismo religioso a todos por igual, y otra muy diferente es que en el orden práctico esa totalidad que pudiera ser beneficiada por la sabiduría esté preparada para recibirlo. Recordemos la hermosa plegaria de tono oriental que dice: “Hay una beatitud y un poder más allá de nosotros mismos que viene en ayuda de aquellos que están preparados para recibirlo, volvamos hacia aquellas grandes fuentes de las cuales emanan incesantemente la fortaleza y la inspiración”.

Entiéndase por “aquellas grandes fuentes” aquel conocimiento divino que ha permanecido guardado cual joya patrimonial de las edades, y que como bien dice la oración resulta inspirador; pero no todos pueden hallar esa inspiración a través del conocimiento que emana de la fuente, por cuanto, solo podrá ser percibido por “aquellos que están preparados para recibirlo”.

Si fuera de otra forma todos serían filósofos y místicos, y eso en el orden práctico todos sabéis que es una verdadera utopía. Las intenciones de educar a las masas son pues muy buenas; pero educar es una cosa y hacer que despierten intuitivamente a la percepción de la sabiduría de las edades es otra. De modo que no podemos aspirar que aquellos a los que Marx llamó proletarios, y que Platón sabiamente supo mantener en la distancia - consúltese la división de clases sociales de acuerdo al criterio de Platón-, asuman el poder y dirijan las sociedades.
 
Los grandes fracasos de las llamadas dictaduras del proletariado durante el pasado siglo XX en la Europa Oriental, y el desastroso caos latinoamericano del presente a partir de la asunción del poder por líderes salidos de las multitudes, son hechos que demuestran lo utópico de esa pretensión de una filosofía para todos, los que a través del conocimiento, se supone puedan estar en posesión de una sabiduría para conducir los designios de los pueblos que tendrán que dirigir.
   
                                       

No obstante; os presento la opinión de Negrete Alcudia, quien con habilidad y respetando – aunque refutándola- la hipótesis de Zamora Bonilla hace una defensa a favor de que las masas posean el conocimiento: “La lucha contra la teocracia ha sido históricamente larga y lenta, pero se ha llevado a cabo solo o principalmente gracias a la universalización de la racionalidad, hasta llegar a la teoría del Contrario Social y la idea kantiana de que todo ser humano posee en sí la ley “práctica” (ética y jurídica), fundamento ideológico (aunque sea pese a sus autores) de la democracia actual. La razón por la que Platón (de quien Jesús, con Aristóteles, dice sensatamente ser menos amigo que de la verdad), Kant y tantos otros despotistas ilustrados se opusieron a la democracia, es precisamente porque creían que nunca, o muy difícilmente, la inmensa mayoría de las personas sería capaz de poseer el conocimiento “humanístico” (o el conocimiento, en general) necesario para ejercer el poder, no porque creyesen que el conocimiento no tiene por qué ir ligado a la detentación de la soberanía y el poder. ¿Por qué creían esos grandes hombres que la mayoría de los mortales no era capaz de tal educación? Hoy tenemos elementos para pensar que estaban desencaminados por los prejuicios de su época: Kant creía, por ejemplo, que las mujeres no podían tener carácter moral, Aristóteles creía que algunos humanos nacen esclavos por naturaleza, Platón creía que tenemos almas de diferentes metales… Eran, todas ellas, creencias de tipo fáctico y (hoy estamos casi seguros) completamente erradas. Si Platón y otros sabios estaban equivocados en eso, y toda persona puede alcanzar un grado de conocimientos históricos y filosóficos como para participar del debate público, entonces tenemos que deducir que lo que ellos creían que era posible y necesario solo para algunos, lo es en realidad para todos: en eso consiste la conquista de la democracia. El mismo Platón creía que no hay que dar por supuesto de qué material es el alma de cada uno al nacer, de modo que solo los hechos, en el contexto de una educación lo más igualitaria posible, podrían ayudar a descubrirlo. No puede, pues, excluirse a priori que, en un contexto de educación igualitaria, todos resultásemos tener igual tipo fundamental de almas y ser, por tanto, igualmente dignos de pertenecer a la élite gobernante. En resumen: los sabios pensaban, acertadamente, que el conocimiento humanístico debe estar intrínsecamente ligado al poder, pero creían, erróneamente, que la masa del pueblo es incapaz de ese conocimiento.

Así las cosas, vale reflexionar sobre quien se aproxima a la verdad y quien pudiera estar errado. De cualquier modo, no es justo excluir a la filosofía en los contextos sociales y políticos del presente; aunque los más afectados por los grandes problemas y conflictos de esta naturaleza no sean justamente los filósofos y grandes pensadores; sino aquellas multitudes que seguirán ajenas al conocimiento filosófico hasta tanto estén "preparadas para recibirlo".


 [Comentar este tema

Mayo 03, 2017, 07:58:31 pm por Dr. Alberto Roteta Dorado en Temas filosóficos.

                                                      POLÍTICA Y FILOSOFÍA.
                                                Por: Dr. Alberto Roteta Dorado.


Naples. Estados Unidos.- La Filosofía ha estado siempre muy unida a la política. Desde los tiempos de Platón (428 a.C.- 347 a.C) al menos para el mundo del occidente- ya el gran sabio y místico dejaba bien establecido los elementos ideales para que un gobernante fuera digno de tal cargo ante la sociedad. Dijo – sin que sea una cita textual, sino acudiendo a mis recuerdos- que los gobernantes deben ser filósofos si es que pretenden cumplir bien con su misión.

En lo que tenía razón, pues el filosofar entraña una constante investigación especulativa en torno a todos los problemas de la vida, y las formas de gobiernos y las sociedades no están ajenas a la vida, no solo la humana por su participación directa y activa en todo lo relacionado con las esferas de la sociedad, sino con la vida desde el punto de vista de lo universal, más allá de la expresión en lo humano.

La especulación es un ejercicio de la inteligencia y los gobernantes deber cultivar su inteligencia y ahondar de manera profunda en las causas, los móviles, los resultados y las consecuencias conducen a sus gobiernos, ya sea al éxito, o al fracaso.
 
También el gran creador de la Teoría de las Ideas se refirió a la división de la sociedad en clases y a la armonía entre ellas para lograr el desarrollo armónico del hombre y la sociedad.
 
Siglos más tarde algunas de las figuras políticas del Imperio Romano, si bien, no se destacaron como filósofos excepcionales fundadores de escuelas y corrientes de pensamiento, si fueron grandes pensadores que teóricamente aportaron a la historia del mundo desde una perspectiva profundamente filosófica.

Dando un gran salto en el tiempo, Montesquieu (1689-1755), una de las figuras prominentes del Iluminismo Francés, corriente desarrollada desde el final del siglo XVII y hasta los inicios de la Revolución Francesa, fue capaz de aplicar en el terreno político y social sus concepciones filosóficas, lo que le dio un matiz especial a sus teorías y a sus aportes en lo jurídico, en lo que fue un verdadero experto.

La llegada del siglo diecinueve proporcionaba el terreno ideal para cambios en ciertos modos del pensar. Los problemas sociales relacionados con la pobreza y el sometimiento del hombre a largas y extenuantes jornadas de trabajo, el aislamiento de la mujer, el posicionamiento de la burguesía como clase dominante luego de los drásticos cambios posteriores a 1789, entre otros, llevaron a muchos pensadores hacia un análisis enfocado mucho más en lo social que en lo metafísico y en lo cosmogónico.

Nació en la segunda mitad del siglo XIX,  prácticamente sin que el hombre fuera consciente de su surgimiento, una forma de filosofía mucho más cercana a los problemas del hombre. Esta modalidad mezclaba aspectos de varias ciencias tanto biológicas como sociales, y surgía como ciencia social la Antropología, rama del saber o ciencia humanística.

La antropología se constituyó como disciplina independiente durante la segunda mitad del siglo XIX. La difusión de la teoría de la evolución, que en el campo de los estudios sobre la sociedad  originó el evolucionismo social, entre cuyos principales autores se encuentra Herbert Spencer (1820-1903), fue uno de los factores que determinó su aparición.

Los primeros antropólogos pensaban que así como las especies evolucionaban de organismos sencillos a otros más complejos, las sociedades y las culturas de los humanos debían seguir el mismo proceso de evolución hasta producir estructuras complejas como su propia sociedad. Varios de los antropólogos pioneros fueron juristas de profesión, de modo que las cuestiones jurídicas aparecieron frecuentemente como tema central de sus obras. A esta época corresponde el descubrimiento de los sistemas de parentesco por parte de Lewis Henry Morgan (1818-1881).

La antropología como ciencia no solo se propone el estudio de los aspectos físicos del hombre, como muchas veces se le reconoció en sus inicios, sino que se adentró más allá del hombre como entidad individual para llegar a las manifestaciones sociales y culturales de los hombres en el contexto de sus  comunidades, comunidades que tienen sistemas de gobiernos, líderes políticos y sociales, y por lo tanto, la Antropología, ya sea sociocultural o filosófica no está ajena a la política.

                                       
Feuerbach (1804-1872), el gran filósofo alemán, al que con frecuencia se le olvida, a través de su crítica, - tal vez demasiado extremista, y por tanto injusta- había dado el paso hacia el materialismo y el sensualismo que caracterizaron su obra. La característica fundamental de su filosofía es su crítica a la religión y la reducción de ésta a una antropología que se consolidaría más tarde como ciencia independiente. Según Feuerbach, el pueblo y sus necesidades materiales deben ser el fundamento de la teoría social y política. Los individuos y sus mentes, no son más que productos de su entorno; la conciencia de una persona es el resultado de la interacción de sus órganos sensoriales y el mundo externo.
 
Lo que fuera asumido por los pensadores alemanes Karl Marx (1818-1883) y Friedrich Engels (1820-1895), quienes vieron en ese énfasis del pueblo y de sus necesidades desarrollado por Feuerbach, un intento de interpretación materialista de la sociedad, algo que más tarde desarrollaron a través del materialismo histórico, con lo que aportaron al pensamiento de estos tiempos, más desde la perspectiva de una Antropología Social que desde la filosofía propiamente dicha.  La tesis principal de Marx consiste en afirmar que son las bases económicas y los modos de posesión de los bienes materiales, el fundamento de toda estructura y transformación social. Con esta forma de materialismo, Marx se enfrentó al “materialismo teórico” de Feuerbach y al idealismo de Hegel, precisando, con razón y conocimiento de causa, que para entender al hombre y su historia, es imprescindible el estudio de las condiciones económicas y sociales en las que vive; pero como bien dijo nuestro José Martí (1853-1895), Marx anduvo de prisa, y un tanto en la sombra, refiriéndose a ese excesivo modo de especular en lo teórico que caracterizó al filósofo alemán, que jamás estuvo en las industrias donde eran explotados los trabajadores, ni en los barrios pobres de los proletarios sobre los que tanto escribió.

                                         
                          Anduvo de prisa, y un tanto en la sombra, según José Martí.

En nuestros días, en los que lamentablemente la filosofía muchas veces queda relegada a un papel secundario, se le subestima, y se le aparta de los grandes conflictos de las sociedades y de la política, muchos filósofos,* asumen posturas radicales desde el punto de vista político.
Lamentablemente, algunos que se han dejado arrastrar por la histeria del comunismo, se sitúan – siguiendo los cánones de los jóvenes hegelianos alemanes del siglo XIX- hacia la izquierda como bando, lo que según ellos – en defensa de un socialismo teórico que todos sabéis jamás fructificó en el orden práctico- podrá poner fin a los males de la humanidad: desigualdad, pobreza extrema, globalización, analfabetismo, aislamiento, enajenación, entre otros tantos. Otros desde posturas más liberales abogan por democracias de tipo progresistas, sin abandonar del todo ese olor a bolcheviques anquilosados que los aparta de una vanguardia tan necesaria hoy.
 
De cualquier modo, la filosofía no puede aislarse jamás del contexto social y político de las naciones. Tal vez si se siguieran las recomendaciones de Platón respecto a las características que debe tener un buen gobernante, el mundo andaría mejor.
     
*Prefiero llamarles seguidores de la filosofía, estudiosos de la filosofía, titulares en filosofía o como se me ocurra, pero no filósofos. No obstante, se les llama de esta forma por periodistas y analistas del viejo continente que con frecuencia los entrevistan y publican sus opiniones en diarios y medios especializados. Las opiniones de muchos de ellos son dignas de ser analizadas por su profundidad, independientemente en que estemos o no de acuerdo con sus posiciones políticas. Por otra parte, aunque no sean en estos tiempos fundadores de una corriente determinada de pensamiento, ni aporten elementos substanciales trascendentales en el campo de la filosofía, si ejercen el magisterio en cátedras de filosofía, lo que les hace conceptualmente filósofos. Yo – que soy tan académico y conservador en este sentido- les veo muy distantes de Hegel, Feuerbach, Platón, Sócrates y Bruno, y hasta del propio Marx, que se logró introducir, al menos teóricamente, en las complejidades contextuales de las sociedades modernas.       

 


 [Comentar este tema

Mayo 03, 2017, 05:47:41 pm por Dr. Alberto Roteta Dorado en Temas sociales y políticos.

                                               Redes Sociales Vs. utilidad real.
                                               Por: Dr. Alberto Roteta Dorado.


Ya estamos de nuevo con nuestros lectores. Una gran alegría poder acercarme a ustedes que pacientemente han esperado la reapertura de este sitio, FOROFILO.NET, en el que desde hace algún tiempo tengo mi Blog. Ya ayer aparecieron los primeros escritos tras la reparación de la página, todos publicados previamente en medios como Cubanálisis, Baracutey Cubano y CubaNet.

Este escrito que pongo hoy a la consideración de ustedes ha sido redactado de manera especial para el Blog, de modo que tendrá su publicación inicial acá. No tiene grandes pretensiones, es algo realmente sencillo que aspira hacer reflexionar a aquellos que hacen un mal uso de las redes sociales.

                                          Redes Sociales Vs. utilidad real.

                   
Naples. Estados Unidos.- En estos tiempos – de gran dinamismo, hipermodernidad e invasión del acontecer a través de las llamadas redes sociales- todos pretenden escribir y publicar. Esto tiene un lado positivo y también su contrapartida negativa, como todas las cosas que se expresan en este universo, del cual ya vamos sabiendo algo, y tal vez también en las multitudes de sistemas en evolución que de manera silente y desde una aparente calma pueblan nuestro eterno universo, las que siempre alternan – siguiendo la periodicidad de una ley rítmica u oscilante- entre fases que se contraponen y garantizan la actividad armónica de todo.  De ahí que nuestras acciones, como reflejos en lo particular de aquellos hechos universales, tengan esa dualidad que al final – aunque nos parezca contradictorio – de manera sabia encausan de la mejor manera el resultado final de su interacción.

Así las cosas, es bueno ver la motivación de muchos por contarnos una historia, por facilitarnos una noticia de último momento, por querer que se sepa por donde andan o que ha sido de sus vidas; pero la contrapartida negativa, a la que hice mención antes, radica en lo que se publica y cómo se publica.

Las redes sociales tienen su fin. Si nos detenemos en el significado de las palabras red y social, será fácil darnos cuenta del propósito real de esta útil forma de poder comunicarnos, la que no es tan superficial como muchos creen. Una red es una estructura compuesta por un conjunto de actores, entiéndase por actores aquellos individuos que se relacionan entre sí, o aquellas organizaciones, instituciones, grupos literarios, políticos, religiosos, etc., que se vinculan de acuerdo a ciertos elementos que los puedan unir, entre los que sobresalen: relaciones profesionales, amistad, parentesco, etc.

Teóricamente resultan de gran valor; pero en el orden práctico, una vez que las redes son invadidas por las masas ignorantes que no han interiorizado – y no creo que les interese hacerlo-el verdadero propósito de estos medios, sin duda, la imagen de lo que pudiera ser algo trascendental en la era de rapidez, la inmediatez y los cambios, se transfigura para quedar limitada a la difusión de cualquier trivialidad sensacionalista.

                         
Las redes sociales deben ser utilizadas para unirnos y reencontrarnos. Además de su misión fraternal y familiar está su misión en lo social, la cual debe asumirse con responsabilidad.

Lamentablemente algunos con ansias enormes de un protagonismo que al parecer jamás han tenido, y no acaban de aceptarlo, se dedican a escribir comentarios en los que utilizan frases hirientes y palabras obscenas. De la ortografía y la calidad de la redacción mejor no hablar.
 
No quisiera ser malinterpretado una vez más. No me estoy refiriendo a aquellos que desean poner sus fotos, decir a donde han ido o lo que están haciendo, algo para lo que está hecha la red considerando su misión de enlazar amigos, recuperar viejos conocidos, estrechar los lazos de parentesco, entre otras funciones; sino a los comentarios adversos y malintencionados, carentes de valor, mal redactados, y con las palabrotas propias de algunos de ciertas nacionalidades que prefiero callar para no autoagredirme.

Muchas veces es preferible que guardemos silencio antes de hacer el ridículo ante el mundo; pero también se nos enseñó a ser el centro de todo, y el resto de la humanidad a estar en función nuestra, algo que al parecer cuesta demasiado poder dejar a un lado para asumir que somos entidades insignificantes en el vasto océano de la multitud.

Otros han confundido el propósito de las redes para convertirlas en sus columnas de absurdas crónicas desde donde lanzan su sutil veneno, ya sea contra los que se quedaron en la patria que ellos abandonaron,* y que hoy – con sus múltiples defectos, divididos, esperando recompensas materiales, queriendo ser jefes antes de cumplir con el deber, o lo que sea- son opositores al régimen dictatorial de La Habana, y que nadie desde la lejanía y sin estar expuesto a la represión les tiene que dirigir, y mucho menos criticar.
 
Pensemos antes de escribir y publicar si lo que vamos a poner a consideración de cientos de personas tiene sentido o no, tiene utilidad o no, qué aporta al pensamiento o a la acción, o si es que sencillamente no aporta nada. De ser positivas las interrogantes no dudemos en publicarlo, si son negativas es preferible dejarlo como simple pensamiento que más tarde se podrá disipar en el tiempo. 

Las redes deben unirnos y hermanarnos, si es que sabemos el significado y el propósito de una red, y de lo que es sociedad, en relación con el término social, que completa la concepción de “redes sociales”.   

*También yo abandoné mi patria; pero puedo escribir y publicar estas palabras porque jamás he criticado a través de las redes sociales – a las que me estoy refiriendo- a los disidentes cubanos, y mucho menos pretender que escuchen mis opiniones y consejos desde la distancia. Contrariamente he escrito destacando la labor meritoria de algunos de sus líderes como Oscar Elías Biscet y José Daniel Ferrer, así como la de organizaciones como UNPACU y Damas de Blanco, (Ver escritos publicados en CubaNet, Cuba democracia y vida y la Página de UNPACU) que valientemente se enfrentan cada día a la cruel represión de la dictadura castrista, aun conociendo, y siendo consciente de las múltiples causas de la desunión de la disidencia cubana, y de la falsedad de algunos que dicen ser opositores – lo que no pongo en duda-, pero en mi opinión están muy cómodos y persiguiendo otros fines, entre los que sobresale una “famosa” artista plástica, dos “famosas” ¿escritoras?, y una “bloguera” que con su ironía está engañando a muchos, entre otros, quienes no han recibido las golpizas ni las torturas psicológicas de los antes mencionados líderes, los que si merecen un protagonismo porque se lo ganaron en la contienda.       




 [Comentar este tema

Mayo 02, 2017, 01:51:03 pm por Dr. Alberto Roteta Dorado en Temas sociales y políticos.

Cubanálisis El Think-Tank
ARTÍCULO ESPECIAL EN EL THINK-TANK DE CUBANÁLISIS

http://www.cubanalisis.com/ART%C3%8DCULOS/ROTETA%20DELGADO%20-%20LOS%20ALIADOS%20DE%20NICOL%C3%81S%20MADURO.htm


Dr. Alberto Roteta Dorado, Naples, Estados Unidos
LOS ALIADOS DE NICOLÁS MADURO
 
“Venezuela es un desastre”, ha dicho recientemente Donald Trump, frase con la que se puede resumir el lamentable y ya sanguinario conflicto venezolano de estos últimos días. Más de dos semanas de manifestaciones pacíficas por parte de la oposición -que según lo que se aprecia resulta ser la mayoría del país-, y un saldo de casi una treintena de muertos como consecuencia de las acciones represivas de la dictadura centralizan el lamentable drama de la devastada nación suramericana.
 
La mayoría de los países no solo de Latinoamérica, sino del continente, se han pronunciado contra el régimen dictatorial de Nicolás Maduro. Inicialmente lo hicieron varias naciones de la región: Colombia, Perú, Chile, Brasil, Argentina, Guatemala, Costa Rica, Honduras y Panamá, a los que se unieron organizaciones como la Unión Europea y la Organización de Estados Americanos, OEA, así como España, Francia, Alemania, México, Canadá y Estados Unidos, una vez que Nicolás Maduro pasó el poder de la Asamblea Nacional al Tribunal Supremo de Justicia, lo que ha sido considerado como un golpe de estado, y que colmara los ánimos del pueblo que se lanzó a las calles.
 
Luego se ha mantenido el apoyo solidario de la comunidad internacional hacia el pueblo venezolano que permanece en son de protestas contra la dictadura comunista. Sin embargo, llama la atención el silencio de unos y  la aprobación de otros respecto a la actitud del régimen venezolano, y de manera particular de su presidente Nicolás Maduro.
 
¿Cómo es posible que los gobernantes de países como Bolivia, Cuba, Ecuador y Nicaragua -independientemente de su posición política y de las formas de gobierno que han impuesto a las naciones bajo su mando- no acepten ni reconozcan la trágica realidad de lo que está ocurriendo en Venezuela? ¿Por qué ese autismo político? No será por falta de información y conocimiento de lo que realmente está sucediendo en ese país. En el caso del gobierno cubano, sabe demasiado lo que ocurre en Venezuela, porque realmente es desde La Habana que se ordena y dirige a Nicolás Maduro y su camarilla. Y Bolivia, Nicaragua y Ecuador no son ajenos a la macabra sombra castrista sobre sus gobiernos, aunque disfracen su subordinación y dependencia como “solidaridad”. ¿Será que aun siendo conscientes del desastre que existe en Venezuela se resisten a aceptar que todos ellos están perdidos, y continúan solidarizándose con Maduro por un compromiso político por pertenecer al mismo mini-bloque izquierdista de la región?
 
Los aliados de la izquierda latinoamericana



Como era de esperar, el gobierno cubano, y de manera muy especial su presidente, Raúl Castro, ha apoyado incondicionalmente a Nicolás Maduro. De hecho, si tuvieran que acogerlo, toda vez que los venezolanos no le dejen otra alternativa que no sea una fortuita huída, lo harían y se sentirían orgullosos por el gesto solidario.
 
Téngase presente que mientras los venezolanos tomaban las calles Maduro se presentó en la Habana para una reunión de lo que queda del ALBA, algo que era un pretexto, y cuya finalidad real se sabe que se trataba de un diálogo con el régimen cubano acerca de la dramática situación de Venezuela.
 
Recordemos que entre ambas revoluciones hay una serie de similitudes que hermanan mucho más a los mandatarios de estas naciones. Se destacan sobremanera el carácter socialista -si es que se le puede llamar socialismo a las formas dictatoriales totalitarias llevadas al extremo que adoptaron estos países-, la crítica situación económica que ha llevado a amabas naciones al colapso total, la marcada y brutal represión que se ha incrementado en los últimos meses como muestra de la prepotencia de sus gobiernos, y por sentirse cada vez más acorralados.
 
También los aproximan los serios conflictos con la Organización de Estados Americanos (OEA) tras las múltiples convocatorias de este organismo para aplicar la Carta Democrática y lograr la separación definitiva de Venezuela de esta entidad, algo que se ganó el gobierno de Cuba -aunque con otro procedimiento- recién comenzada su llamada revolución socialista, lo que constituyen hechos poco usuales en la historia de esta organización.
 
Ya el canciller cubano, Bruno Rodríguez, como portavoz del régimen de La Habana, ha hecho declaraciones en respaldo a la maquiavélica acción del gobierno venezolano para lograr la salida definitiva de la OEA, acto cobarde que han premeditado alevosamente para aparentar, ante los pocos que aun les creen en el mundo, que se tratará de una salida voluntaria, y no de una separación por parte de dicho organismo si al final se concreta la aplicación de la medida a partir de la activación de la Carta Democrática. 
 
La idea de Nicolás Maduro de salir para siempre de dicha organización es una copia fiel de la postura asumida por el régimen cubano, quien tiene la libertad de retornar a este organismo toda vez que se disponga a cumplir determinados compromisos y dialogar decorosamente con sus principales líderes; lo que han eludido desde siempre para poder actuar sin estar subordinados al orden que se supone hagan cumplir como organización de estados de América.
 
No solo el régimen cubano se ha aliado de modo incondicional a Nicolás Maduro. También Daniel Ortega, el ya anciano presidente nicaragüense, no cederá en retirar el apoyo al régimen de Maduro. Su permanencia en el poder obedece a procedimientos similares a los que utilizara Chávez para lograr su ascenso al poder y mantenerse, y luego su traspaso a Maduro. Esta nación permanece en el silencio -como si no formara parte del mundo- mientras Ortega permanezca en el poder. Sus graves conflictos con la OEA -los que luego de la extensa polémica en torno a las últimas elecciones de este país se atenuaron, una vez que Ortega permitiera la presencia de observadores internacionales- le hermanan con su aliado en el desolado panorama de la izquierda continental.
 
Téngase en cuenta -y lo reitero ante la posibilidad de que pueda olvidarse este criminal hecho- que Daniel Ortega fue capaz de lanzar a centenares de policías armados y aplicando gases lacrimógenos la mañana del 15 de noviembre de 2015 contra unos 1.600 cubanos, quienes pretendían pasar las fronteras entre este país y Costa Rica, en una extensa y peligrosa travesía que les llevaría a territorio estadounidense, con lo que se inició el primer gran conflicto migratorio continental que llevaría luego a las múltiples crisis humanitarias que tuvieron lugar en países como Costa Rica, Panamá y Colombia,  por lo que era de esperar su apoyo a favor de un régimen represor que agrede cada día al pueblo venezolano.
 
El presidente de Bolivia no cuenta para nada. Evo Morales carece de la capacidad para poder distinguir entre una acción, o al menos un gesto heroico, y la complicidad de un acto criminal, por lo que pedirle que ceda mediante un cambio de actitud en relación con su apoyo a la dictadura venezolana es algo sin sentido. Jamás saldrá de su obstinada idea socialista, aunque desconoce las verdaderas claves para la comprensión de aquellos elementos que en el orden teórico expusieron Marx y Engels, y que han tergiversado sus colegas latinoamericanos.
 
Su mecanicismo e inmovilidad política heredada de sus hermanos mayores, Fidel Castro, Raúl Castro, Hugo Chávez y Nicolás Maduro, no le permite ir más allá de un pronunciamiento por cumplido entre frases solidarias triviales y consignas tomadas de la retórica comunista de dichos mentores.
 
Los miembros de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, FARC,  han hecho declaraciones a favor del gobierno venezolano. “Por sus frutos los conoceréis”, dicen las escrituras cristianas, lo que resulta aplicable a Maduro y a “Timochenko” con sus respectivos seguidores. Además de su conocida proyección izquierdista, las acciones terroristas y la condición de narcotraficantes de los miembros de la  guerrilla colombiana no admiten discusión. Las evidencias en este sentido hablan por sí, lo que les aproxima a los dictadores venezolanos, a los que se les ha tratado de comprobar sus implicaciones en el narcotráfico, aunque sin un total éxito por el momento; de ahí que no sorprenda la determinación de las FARC, guerrilla que en breve estará participando legalmente de la vida política colombiana, tras los acuerdos como resultado de las sendas rondas de conversaciones en La Habana, y en las que se cree que el régimen cubano tuvo su intervención como mediador, no tanto para el logro de la paz al solucionarse el añejo conflicto colombiano, sino por sus fuertes implicaciones en ciertas acciones de los guerrilleros, las que al parecer fueron más allá del asesoramiento militar.   
 
Ecuador, la pequeña nación suramericana que durante una década  ha estado dominada por un socialismo modificado al estilo Correa -modelo de revolución ciudadana o correísmo- tiene actualmente una peculiaridad diferente. Me refiero a la presencia de un nuevo presidente, el que representa a la izquierda, lo que supone un continuismo político; pero pudiera abrirse al mundo desde una perspectiva democrática y progresista de especial énfasis en lo social, y dejando a un lado la terrible sombra de revoluciones ciudadanas y todo posible remanente de socialismo del siglo XXI.
 
Lenín Moreno, el nuevo presidente de la nación andina, en breve comenzará su mandato a pesar de las dudas respecto a la autenticidad de su ajustadísimo  triunfo -alrededor de un 2% de diferencia en relación con el representante de la oposición. Si Moreno pudiera apartarse del efecto maléfico del dictador Rafael Correa y fuera capaz de pronunciarse a favor del pueblo venezolano, no solo sería útil para la patria de Bolívar, sino para la región, por cuanto sería el primer paso del nuevo mandatario en pos de la reintegración del país al contexto mayoritario de Latinoamérica.
 
Al propio tiempo sería beneficioso para su persona, pues su imagen se vería favorecida por un gesto de tipo democrático, y ante todo, de carácter humanitario, lo que pudiera atenuar el descontento de la oposición ecuatoriana, la que representa casi la mitad del país si consideramos el por ciento de votantes por el candidato opositor en los recientes comicios. 
 
No creo que esta hipótesis sea vista como una simple especulación a la ligera; sino como  un razonamiento coherente en el actual contexto de la nación y de la región. Pudiera parecer un tanto distante de la posibilidad de la consumación de la idea como un acto concreto; pero todo es posible, y no nos debe sorprender si el nuevo mandatario asumiera una actitud digna en este sentido.
 
Ya el sucesor de Correa expresó que los métodos utilizados durante el mandato de este último no funcionarían en las circunstancias actuales, lo que supone un cambio en la forma de actuación, algo que ya habían previsto algunos analistas serios -en los que confío dada la profundidad de sus escritos, su experiencia en estos temas, y su precisa visión de futuro- en los meses previos a las elecciones.
 
El Papa Francisco rompe el silencio sobre la crisis venezolana



Entre los que se había mantenido de manera inexplicable en total silencio está el Papa Francisco. Se ha estado esperando con inquietud su mensaje por varios motivos. En primer lugar por lo que representa una figura de esta naturaleza en todo conflicto de carácter mundial; además, por sus en ocasiones dudosas posturas que lo han hecho exageradamente merecedor del calificativo de comunista, pero de modo particular por el hecho de ser un latinoamericano su mensaje solidario a favor de los venezolanos y en contra del régimen no debería hacerse esperar.
 
El silencio con frecuencia es sinónimo de complicidad, y no creo que hacerse copartícipe del crimen desde el silencio sea digno de un representante de lo divino en la tierra, según los cánones del catolicismo cristiano.
 
El Sumo Pontífice durante el 2016 se mostró muy interesado en el tema de Venezuela, llegando a intervenir como mediador -aunque la Santa Sede prefiere decir facilitador- en un fracasado diálogo entre el oficialismo y la oposición. En su mensaje navideño pidió a Venezuela -en realidad fue un pedido a su presidente y a su gobierno dictatorial- que siga el camino de Colombia en relación con el acuerdo de paz “para dar los pasos necesarios con vistas a poner fin a las tensiones actuales y a edificar conjuntamente un futuro de esperanza para la población entera”.
 
De ahí que asombrara el silencio sepulcral que hasta el momento había tenido en la crisis actual, en la que se está exponiendo una considerable parte de la población venezolana que es diariamente atacada por las fuerzas militares del régimen, y que ha provocado la muerte de varios civiles y lesiones a multitudes.

El sábado 29 de abril, durante su vuelo de regreso a Roma desde Egipto, al fin Su Santidad dejó entrever algunos puntos en relación con el tema de Venezuela; aunque se esperaba un rechazo enérgico hacia la política del régimen de Maduro y un mensaje de esperanza al pueblo venezolano.
 
La máxima figura de la Iglesia Católica divagó un tanto y se dispersó en rememorar lo que ya se había hecho. Concretamente precisó: “Tiene que ser con condiciones, condiciones muy claras”, al ser interrogado sobre la posible intervención de la Santa Sede en la grave crisis de Venezuela. De igual forma desvió la atención de los más de setenta periodistas presentes al referirse a divisiones dentro de la oposición, lo que según él, constituye uno de los problemas para su acción pacificadora. Esto, sin duda, puede ser una justificación para evitar su intervención y explicar el silencio que hasta ahora había tenido.
 
“Todo lo que se pueda hacer por Venezuela, hay que hacerlo, pero con las garantías necesarias”, ha expresado igualmente el Papa. ¿A qué garantías se refiere el Santo Padre? ¿Acaso habrá que esperar por ciertas “garantías” cuando cada día se incrementan las muertes a pesar de ser manifestaciones pacíficas?
 
Tras su regreso del Viaje Apostólico a Egipto, el domingo 30 de abril el Papa Francisco se unió a la celebración de los 150 años de vida de la Acción Católica de Italia, en la Plaza de San Pedro. Durante el rezo del Regina Coeli, el Santo Padre al fin dirigió un mensaje al pueblo venezolano manifestando su preocupación ante la situación de violencia que padece el país.
 
“Mientras me uno al dolor de las familias de las víctimas, a quienes aseguro oraciones de sufragio, dirijo un sentido llamamiento al Gobierno y a todos los miembros de la sociedad venezolana para que se evite cualquier ulterior forma de violencia y se busquen soluciones negociadas a la grave crisis humanitaria, social, política y económica que está extenuando la población”, expresó el Sumo Pontífice.
 
De igual modo encomendó la intención de paz por esta nación a la Virgen María: “Confiemos a la Santísima Virgen María la intención de la paz, de la reconciliación y de la democracia en ese querido país”.
 
Los venezolanos -en su mayoría practicantes del catolicismo como religión- han estado esperando ansiosos el mensaje solidario del líder mundial de la Iglesia Católica, así como su intervención inminente en pos de lograr la paz y la estabilidad de la nación.
 
No ha habido otra nación, no solo de la región, sino del continente, que esté sufriendo de una manera tan drástica los embates de un régimen dictatorial de carácter comunista como Venezuela, un país que antes de la llegada de Chávez con su proyecto de la Revolución Bolivariana a través del Socialismo del siglo XXI fuera uno de los más estables de Suramérica. Sus recursos petroleros garantizaban el bienestar de la nación, que si bien no era perfecta, no estaba inmersa en una miseria que ha llegado a alcanzar su clímax en estos últimos meses en los que el pueblo asalta mercados a través de la violencia, el saqueo y el vandalismo, para subsistir en medio de una escasez ilimitada que no solo incluye los alimentos básicos, sino también medicamentos y otros productos de primera necesidad. Una inflación alarmante, un incremento marcado de la violencia, índices de pobreza muy elevados, el deterioro de las instalaciones de salud, amén de una marcada represión policial, caracterizan el panorama venezolano actual.
 
El pueblo venezolano está dando muestras de una firmeza y una valentía de las que carecen los pocos líderes de izquierda que van quedando en la región. La duración de esta contienda no puede predecirse; pero es necesario que pronto llegue a su fin.
 
No debemos permitir que sigan ocurriendo más muertes como resultado de la ineptitud de un gobernante para definir la situación del país y aceptar que su final ha llegado.

 


 [Comentar este tema

Mayo 02, 2017, 01:24:27 pm por Dr. Alberto Roteta Dorado en Temas sociales y políticos.

El papa Francisco rompió el silencio sobre la crisis venezolana
Una de sus obligaciones con el tema es su condición de latinoamericano
Lunes, mayo 1, 2017 |  Alberto Roteta Dorado    |  10  comment count

Publicado originalmente por medios como:
 https://www.cubanet.org/colaboradores/el-papa-francisco-rompio-el-silencio-sobre-la-crisis-venezolana/
http://baracuteycubano.blogspot.com/2017/04/alberto-roteta-dorado-el-papa-francisco.html



NAPLES, Estados Unidos.- La frase de Donald Trump: “Venezuela es un desastre”, si bien no ha llegado a adquirir las dimensiones de lo que en estos tiempos se le llama “hacerse viral”, y pocos se han detenido a reflexionar —tal vez por el rechazo que muchos experimentan hacia el mandatario— en su significado más allá de la literalidad, sin duda, logra resumir la realidad de la megacrisis actual de la nación suramericana.

Más de dos semanas de manifestaciones pacíficas por parte del pueblo venezolano y de una oposición que ha contado con la presencia de sus principales líderes, centralizan el lamentable drama de la devastada patria de Bolívar. Un saldo de casi una treintena de muertos y múltiples lesionados como consecuencia de las acciones represivas de la dictadura demuestran la magnitud de los abusos por parte del régimen dictatorial de Nicolás Maduro.

La mayoría de los países —no solo latinos, sino de todo el continente americano— se han pronunciado apoyando al pueblo venezolano y rechazando la actitud de sus gobernantes. Inicialmente lo hicieron varias naciones de la región: Colombia, Perú, Chile, Brasil, Argentina, Guatemala, Costa Rica, Honduras y Panamá —a los que se unieron organizaciones como la Unión Europea— y la Organización de Estados Americanos (OEA). Luego fueron México, Canadá y Estados Unidos, una vez que Nicolás Maduro pasó el poder de la Asamblea Nacional al Tribunal Supremo de Justicia, lo que ha sido considerado como un golpe de Estado y colmó los ánimos del pueblo, que se lanzó a las calles.

Luego se ha mantenido el apoyo solidario de la comunidad internacional hacia el pueblo venezolano, que permanece en son de protestas contra la dictadura chavista-madurista. Sin embargo, llama la atención el silencio de unos y la aprobación de otros respecto a la actitud del régimen venezolano, y de manera particular de su presidente Nicolás Maduro.

Entre los que se había mantenido de manera inexplicable en total silencio está el Papa Francisco. Se ha estado esperando con inquietud su mensaje por varios motivos.  En primer lugar por lo que representa una figura de esta naturaleza en todo conflicto de carácter mundial, además por sus dudosas posturas que lo han hecho merecedor del calificativo de comunista, pero de modo particular, por el hecho de ser un latinoamericano, su mensaje solidario a favor de los venezolanos y en contra del régimen no debió hacerse esperar.

El silencio con frecuencia es sinónimo de complicidad, y no creo que hacerse copartícipe del crimen desde el silencio sea digno de un representante de lo divino en la tierra, según los cánones del catolicismo.

Durante el 2016, el sumo pontífice se mostró muy interesado en el tema de Venezuela, llegando a intervenir como mediador —aunque la Santa Sede prefiere decir facilitador— en un fracasado diálogo entre el oficialismo y la oposición. En su mensaje navideño pidió a Venezuela —que en realidad fue un pedido a su presidente y a su gobierno dictatorial— que siga los pasos de Colombia en relación con el acuerdo de paz “para dar los pasos necesarios con vistas a poner fin a las tensiones actuales y a edificar conjuntamente un futuro de esperanza para la población entera”.

De ahí que nos asombrara el silencio sepulcral que hasta el momento había tenido en la crisis actual, en la que se está exponiendo una considerable parte de la población venezolana que es diariamente atacada por las fuerzas militares del régimen.

Este sábado, durante su vuelo de regreso a Roma desde Egipto, al fin Su Santidad dejó entrever algunos puntos en relación con el tema de Venezuela; aunque se esperaba un rechazo enérgico hacia la política del régimen de Maduro y un mensaje de esperanza al pueblo venezolano.

La máxima figura de la Iglesia católica divagó un tanto y se dispersó en rememorar lo que ya se había hecho. Concretamente dijo: “Tiene que ser con condiciones, condiciones muy claras”, al ser interrogado sobre la posible intervención de la Santa Sede en la grave crisis de Venezuela.

De igual forma desvió la atención de los más de setenta periodistas presentes al referirse a divisiones dentro de la oposición, lo que, según él, constituye uno de los problemas para su acción pacificadora. Esto, sin duda, fue una justificación para evitar su intervención y explicar el silencio que hasta ahora había tenido.

“Todo lo que se pueda hacer por Venezuela, hay que hacerlo, pero con las garantías necesarias”, ha expresado igualmente el Papa. ¿A qué garantías se refiere el santo padre? ¿Acaso habrá que esperar por ciertas “garantías” cuando cada día se incrementan las muertes a pesar de ser manifestaciones pacíficas?

Tras su regreso del viaje apostólico a Egipto, el domingo 30 de abril, el papa Francisco se unió a la celebración de los 150 años de vida de la Acción Católica de Italia en la Plaza de San Pedro. Durante el rezo del Regina Coeli, el santo padre al fin dirigió un mensaje al pueblo venezolano manifestando su preocupación ante la situación de violencia que padece el país.

“Mientras me uno al dolor de las familias de las víctimas, a quienes aseguro oraciones de sufragio, dirijo un sentido llamamiento al Gobierno y a todos los miembros de la sociedad venezolana para que se evite cualquier ulterior forma de violencia y se busquen soluciones negociadas a la grave crisis humanitaria, social, política y económica que está extenuando la población”, expresó el sumo pontífice.

De igual modo encomendó la intención de paz por esta nación a la Virgen María: “Confiemos a la Santísima Virgen María la intención de la paz, de la reconciliación y de la democracia en ese querido país”.

El pueblo venezolano está dando muestras de una firmeza y una valentía ejemplares. La duración de esta contienda no podemos predecirla, pero es necesario que pronto llegue a su fin. No hemos de permitir que sigan ocurriendo más muertes como resultado de la ineptitud de un gobernante para definir la situación del país y aceptar que su final ha llegado.

Los venezolanos —en su mayoría practicantes del catolicismo— han estado esperando ansiosos el mensaje solidario del líder mundial de la Iglesia católica, así como su intervención inminente en pos de lograr la paz y la estabilidad de la nación.

Compartir:


 [Comentar este tema

Mayo 02, 2017, 01:12:12 pm por Dr. Alberto Roteta Dorado en Temas sociales y políticos.


Luego de un tiempo sin poder acceder al sitio, al fin, para alegría de muchos de los que habitualmente colaboramos aquí o tenemos - como en mi caso- hasta un Blog, ya está de nuevo FOROFILO.NET disponible a lectores y colaboradores. Pedimos disculpa por esta ausencia temporal que al parecer ha estado en relación con dificultades propias de los medios informáticos.

‘Los Cinco’, de espías a dirigentes
¿Cuál ha sido el destino de ‘los últimos soldados de la Guerra Fría’?
Jueves, abril 27, 2017 |  Alberto Roteta Dorado    |  10  comment count


Escrito redactado para CubaNet y publicado por este medio: https://www.cubanet.org/colaboradores/el-papa-francisco-rompio-el-silencio-sobre-la-crisis-venezolana/



NAPLES, Estados Unidos.- Los últimos soldados de la Guerra Fría es el título de un libro del escritor brasileño Fernando Morais, texto que narra los sucesos de los cinco espías cubanos infiltrados por el régimen de La Habana hacia el final de la década del noventa en territorio de Estados Unidos, y que se presentara en Cuba en 2013 durante la III Conferencia Internacional “Por el Equilibrio del Mundo”.

Estaría de más referirme al enfoque de su contenido. El hecho de que se vendiera en Cuba, y que tuviera el visto bueno del teólogo izquierdista Frei Betto, constituye la carta de presentación que nos da la medida de su parcialidad en franca defensa de las fechorías de los agentes cubanos.

El director de cine francés Olivier Assayas ha tomado como guía este libro y se encuentra preparando una película, cuyos protagonistas serán los integrantes de la Red Avispa al servicio del régimen comunista de la isla, por lo que los llamados “cinco” vuelven a ser noticia.

Dejando a un lado el futuro filme —del que seguramente se comentará mucho en su momento—, detengámonos en un punto que llama poderosamente la atención. Me refiero a los puestos o cargos de dirección que se les ha asignado a los espías, devenidos héroes, de acuerdo al criterio del sistema comunista cubano.

Luego de su excarcelación, ya fuera porque cumplieron sus sentencias unos, o por el negocio entre el régimen castrista y el entonces presidente Barack Obama, y una vez que viajaron por el mundo contando sus “proezas” llegó la hora de trabajar —si es que este término resulta aplicable a ocupar puestos y cargos de dirección, algunos hasta de carácter simbólico— y hacer algo por conservar la imagen que todo “héroe” debe tener, se hizo necesario crear puestos o realizar cambios en algunos directivos para poner a los espías al frente de ciertas instancias y organismos.

Se pensó que Antonio Guerrero —dada su fuerte vocación artística incentivada en el ocio de las prisiones estadounidenses, en las que tuvo tiempo y condiciones para escribir y pintar— ocuparía cargos de dirección en algún sector de la cultura nacional, o al menos en alguna de las numerosas instituciones destinadas a estos fines; sin embargo nos sorprendió a todos que a mediados de 2016 le dieran el cargo de vicepresidente de una organización de diseño e ingeniería empresarial en el sector de la construcción.

Además de espía y comunista acérrimo se sabe que se graduó en 1983 de ingeniería en la construcción de aeródromos en la desaparecida URSS; especialidad carente de sentido en una isla que se desmorona día a día, y al menos, no se conoce públicamente de proyectos constructivos para el aterrizaje y aseguramiento de aviones civiles o militares, lo que tal vez en el pasado fue previsto por la cúpula militar cubana que lo enviara a cursar tan excéntrica carrera.

La letra de los llamados poemas de Antonio Guerrero en el contexto de la poesía de nuestros tiempos resulta ridícula en su aspecto formal, en eso que Martí sabiamente llamó la esencia, y de su contenido mejor no hablar. Basta con conocer su trayectoria para percibir esas forzadas ansias de denuncia —de lo que está en todo su derecho si es que creemos en la libertad artística—; pero en su caso el mensaje jamás logra encontrarse con aquella forma que recuerda a los enamorados poetas menores que, arrastrando remanentes de un romanticismo tardío, hicieron de las suyas en las primeras décadas del siglo XX.

Tal vez si se utilizaran como textos para canciones populares trovadorescas —como ya hizo el comprometido trovador cubano Vicente Feliú— resultarían un poco más digeribles, y sin duda, serían mejores que las tonterías de un español llamado Melendi o las espantosas cancioncillas de un Ricardo Arjona que se resiste a desaparecer en el tiempo.

Con su tendencia pictórica sucede algo similar que con la literaria. Todo parece indicar que don Tony es un caballero de tiempos pasados y por lo tanto refleja su condición de antaño en su quehacer “artístico”. Unas mariposillas llenas de colorines apropiadas para el entretenimiento de nostálgicas señoronas retenidas a resistirse ante la inmediatez de estos tiempos, y un grupo de rostros de héroes y mártires cubanos, han centralizado su obra; pero se las expusieron con bombos y platillos —se trata de un “héroe antiterrorista” y no importa si lo que se expone es digno o no de figurar en galerías—.

Gerardo Hernández, exjefe de la Red Avispa, graduado de relaciones internacionales, es vicerrector del Instituto Superior de Relaciones Internacionales “Raúl Roa”, puesto que guarda relación con su perfil y también con sus ideales. Recordemos que dicho centro cuenta con un claustro de profesores “comprometidos con Cuba, la Revolución y el Socialismo”, los que se encargan de incentivar la retórica comunista en los estudiantes, en su mayoría funcionarios del MINREX en condición de cursantes de postgrado o futuros “cuadros” de dicho organismo en la enseñanza regular de pregrado.

Fernando González, graduado de relaciones internacionales, fue designado vicepresidente del Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos (ICAP) y el 28 de marzo de 2017 quedó definitivamente como su presidente. Como se podrá inferir, esta institución que tal vez en el pasado jugara su papel, dado el auge del intercambio con los países del campo socialista, hoy no es más que una sombra espectral que de manera simbólica permanece como recuerdo de museo.

Los cargos que le han asignado a Ramón Labañino resultan ser los más coherentes si se considera su condición de economista —graduado con título de oro como suele ponerse en todas sus síntesis biográficas—. Este espía se desempeña como asesor del Gobierno en temas de “cooperativismo e integración”, un amplio saco donde todo cabe pero nada se echa. Se le ha nombrado vicepresidente de la Asociación Nacional de Economistas y Contadores de Cuba (ANEC) para actividades profesionales, cargo que ocupa desde el 16 de mayo de 2016.

El caso de mayor incongruencia resulta ser el de René González, quien es piloto e instructor de vuelo, lo que estudió entre 1979 y 1982 en Pinar del Río —según las diferentes fuentes que he consultado—, por lo que se trata de una carrera técnica de solo tres años y no una universitaria, con independencia de que la enciclopedia oficialista Ecured lo clasifique como universitario; pero esto no es lo más importante, sino el cargo que le han designado completamente ajeno a su perfil.

La Sociedad Cultural José Martí, tras la consulta a los miembros de su Comité Nacional y en cumplimiento de lo establecido en los Estatutos de esta organización, a propuesta de su presidente, el Dr. Armando Hart Dávalos, René González fue elegido y designado vicepresidente.

He tratado de ser imparcial al escribir. Por el hecho de que alguien tenga ideales diferentes a los míos no significa que lo juzgue injustamente, como tampoco soy capaz de elogiar a quien no lo merece aunque coincida con su proyección política, pero tengo derecho a cuestionarme si alguien que se pasó su vida en “misiones internacionalistas” en Angola, que se graduó con premura de piloto, que malgastó su tiempo en las filas de la juventud comunista cubana, y para colmo se involucró en acciones de espionaje como enviado del régimen castrista en Estados Unidos, tendrá el conocimiento suficiente acerca de la vida y obra del maestro y Apóstol cubano —que en mi criterio deber ir más allá de saber de la existencia de sus poemarios principales y de sus discursos revolucionarios para adentrarse en la singularidad de su pensamiento ético, filosófico y religioso, así como poder interpretar lo que detrás de la letra escrita quiso decir en textos ejemplares como los que dedicó a Emerson, Darwin, Marx, Besant, Sheridan, Mc Glynn, o Whitman— como para poder ocupar el cargo dado y desempeñar con dignidad sus funciones.

Quizás los múltiples directivos con que cuenta esa organización oficialista —totalmente politizada y penetrada por el régimen cubano—, al saber las posibles lagunas del piloto en relación con el pensamiento martiano, le han designado que se ocupe de aspectos tan insignificantes como los encuentros con diferentes instituciones martianas, y con los Ministerios de Cultura, Educación Superior y Educación, para atender la labor con los niños y jóvenes, así como el trabajo de los clubes martianos, los consejos municipales y las Juntas Provinciales de dicha Sociedad, lo que resulta ser un invento que queda plasmado en actas y documentos; aunque jamás de lleguen a concretar como acto.

En fin, los espías están ocupando cargos intrascendentes, como si no hubiera donde ponerlos o qué hacer con ellos para preservar aquella imagen difundida por años durante la irresistible campaña que hiciera el régimen para lograr el retorno de sus “héroes”.

Habrá que ver dónde los pondremos cuando en la patria de Martí su población sea la encargada de decidir quién los pueda representar y dirigir democráticamente, pero no nos quepa la menor duda de que jamás un piloto va a establecer directrices en cuestiones martianas, ni un ingeniero en construcciones de pistas de aterrizaje estará exponiendo pinturas mediocres y difundiendo ridículas poesías.

Compartir:



 [Comentar este tema

Abril 01, 2017, 02:37:20 pm por Dr. Alberto Roteta Dorado en Temas sociales y políticos.

                     Candidato a la presidencia de Ecuador agredido por “mercenarios extranjeros”.
                                                Por el Doctor: Alberto Roteta Dorado.

                                     

Al centro Guillermo Lasso, aspirante a la presidencia de Ecuador, representante de la oposición, mientras es protegido por las fuerzas policiales durante una agresión a la salida del estadio Atahualpa, en Quito. (Foto publicada en el diario Universo)
 
Naples. Estados Unidos.- El pasado martes el candidato opositor a la presidencia ecuatoriana, Guillermo Lasso, fue agredido brutalmente por un grupo de asistentes al estadio Atahualpa, en el norte de Quito, tras el partido de fútbol entre Ecuador y Colombia, lo que alcanzó su clímax a la salida de la institución cuando le lanzaron piedras y otros objetos, y agredieron directamente a él y a su familia con golpes, patadas y amenazas con cuchillos.

Tras la intervención de la policía, cuyos miembros se encargaron de protegerlo y trasladarlo del sitio, Lasso rechazó los actos de violencia y dio detalles de lo sucedido afirmando que fue agredido por una “pandilla de mercenarios extranjeros”.

Precisó que de acuerdo a las declaraciones de oficiales de Inteligencia de las Fuerzas Armadas y la Policía los  protagonistas de las acciones eran extranjeros  llegados por estos días al país con la intención de originar actos de violencia contra él.

"No son ecuatorianos, no puedo decir ni siquiera que son partidarios de Alianza País (movimiento oficialista) porque el ecuatoriano es un hombre tranquilo y pacífico que tiene pasión por la política. No, estos son mercenarios extranjeros, pandilleros, preparados para el terrorismo, para la agresión", afirmó el líder político.
 
A solo unas horas del incidente Lasso a través de Twitter afirmó que este tipo de agresiones eran el resultado de una campaña sucia que se ha estado llevando a cabo por todo el país en los días previos a la segunda vuelta electoral.
 
En sus declaraciones a los medios de prensa precisó: “Debemos rechazar estas actitudes donde habían fuerzas paramilitares presentes ahí. Me quiero dirigir a los simpatizantes de Alianza País, podemos estar en desacuerdo con ideas pero no podemos llegar a este tipo de violencia, donde agreden a una mujer ecuatoriana. No podemos seguir en camino a Venezuela, porque ya estamos camino a lo que sucede en Venezuela”.

El movimiento Alianza País hizo público un comunicado en el que asegura no tener vínculos con los hechos de violencia. El director de Acción Política y secretario ejecutivo encargado de la tienda oficialista, Óscar Bonilla, leyó el documento durante una rueda de prensa el miércoles 29 de marzo del 2017, en el que rechaza cualquier manifestación de violencia; aunque pretenden dejar en evidencia que hubo una intención de manipular políticamente aprovechando el  contexto de un evento deportivo, lo que "expuso innecesariamente al señor Lasso a muestras de repudio espontáneo, que luego se transformaron en manifestaciones violentas”, algo que contradice las declaraciones de los propios agentes policiales que presenciaron los hechos y que mantuvieron la idea de una agresión premeditada por extranjeros.
 
De manera particular el candidato de Alianza PAIS, Lenín Moreno, y otros miembros del partido oficialista se han pronunciado contra la violencia generada en los exteriores del estadio Atahualpa, llamando a la paz y tranquilidad ciudadana.
 
Jorge Glas, su compañero de fórmula, y actual vicepresidente de la nación andina afirmó: “Lamentamos la violencia en cualquier ámbito y situación. Ecuador es y debe seguir siendo un país de paz”.

Como se desconoce hasta el momento el origen de los agresores, y teniendo en cuenta la apreciación acerca de una supuesta intervención de extranjeros, la directiva del grupo opositor cubano radicados en Ecuador, Movimiento X Cuba, acaba de emitir un breve comunicado en el que exponen:
 
“Hemos observado con indignación los lamentables sucesos del Estadio Olímpico Atahualpa, donde un grupo de presuntos defensores del oficialismo atacaron al candidato Guillermo Lasso poniendo en riesgo su integridad física. El Movimiento X Cuba no se afilia a ninguno de los grupos contendientes por la primera magistratura de la República de Ecuador. Nuestro Movimiento respalda los valores democráticos que deben prevalecer durante y después del período electoral. Rechazamos vehementemente acciones barbáricas contra persona alguna por sus criterios políticos, así como cualquier actitud o participación injerencista del gobierno cubano en Ecuador, por lo que nos mantendremos alerta ante las acusaciones e investigaciones sobre la presunta participación de personeros del régimen cubano en este acto bochornoso”.

Como era de esperar el dictador Rafael Correa, quien termina en breve su mandato, con su acostumbrada ironía y tono burlesco declaró: "Ojalá nunca más un politiquero trate de politizar un espectáculo deportivo, más aún cuando juega la Selección Nacional", y pretendió desmentir las acusaciones acerca de la participación directa de Alianza PAIS en los hechos.
 
Así están las cosas por la capital ecuatoriana a solo unos días de la segunda vuelta electoral de unos comicios que serán definitorios para el futuro del país.


 [Comentar este tema

Abril 01, 2017, 01:38:34 pm por Dr. Alberto Roteta Dorado en Temas sociales y políticos.

                                        Huelgas de hambre Vs. utilidad real de la acción.
                                                     Por: Dr. Alberto Roteta Dorado.


                                               

Naples. Estados Unidos.- ¿Están dando resultados concretos las huelgas de hambre que practican cada vez con mayor frecuencia los opositores cubanos? ¿Qué se persigue o se pretende realmente y cuál es el verdadero propósito al asumir una acción de esta naturaleza?

Con toda sinceridad, y aunque resulte chocante para muchos, no le veo ningún sentido exponer nuestra vida de esta forma en pos de lograr un objetivo. Resulta paradójico que mientras una exigua minoría ha asumido este tipo de acciones en son de protesta muchos que dicen ser disidentes – y no me refiero a aquellos que a través de muchos años han demostrado su firmeza y su lealtad incondicional a la causa de la democratización de la nación cubana; sino a los improvisados que surgen día a día sin un rumbo determinado y con muchas ansias de protagonismo: “artista” que se autopropone para presidente sin que el pueblo la conozca, histéricos que son entrevistados y se les llama artistas, excolaboradores del régimen que ahora pretenden ganar su espacio desde la contra, etc.-, están viajando continuamente, reciben distinciones y condecoraciones, son entrevistados por los medios, y ante todo se alimentan bien, y desde su comodidad convocan, dan firmas, apoyan y organizan; pero no están en las selvas de América con sus hermanos, ni en las cárceles cubanas, ni son golpeados brutalmente cada domingo como las “Damas de Blanco”, ni marginados y saqueados como los miembros de UNPACU.   
 
¡A comer pues hermanos! Se necesita ánimo y fuerza para hacer cosas útiles. El ayuno es para los místicos, y no creo que ninguno de los huelguistas haya alcanzado estos estados de plenitud de conciencia y de autorealización espiritual.
 
Las huelgas de hambre carecen de sentido y de utilidad en el actual contexto político de Cuba. Al régimen le es indiferente que mueran multitudes, de hecho ya han muerto miles de cubanos como consecuencia del régimen comunista, ya sea en las guerras africanas a donde fueron enviados centenares de jóvenes, en las profundidades de los mares intentando atravesar hacia Estados Unidos, en las pésimas condiciones de las prisiones de la isla, mediante fusilamientos masivos, y en las selvas de Centroamérica más recientemente.

Si el régimen de La Habana se mostró indiferente cuando la prolongada huelga de Guillermo Fariñas - quien estuvo a punto de morir-, una figura reconocida internacionalmente y con respetables distinciones de organismos e instituciones de la comunidad internacional, no creo que le pueda interesar el desenlace de ninguno de los que actualmente están en esta condición, los que son, como se dice ahora, “cubanos de a pie”.

                                         

Cada cual es libre de hacer lo que entienda que sea correcto, por eso desde el punto de vista filosófico está el libre albedrío humano, categoría en relación directa y supeditada al predeterminismo y a las leyes kármicas, y que le ofrece al hombre esa libertad para emprender responsablemente acciones, ya sea para su bien o para su mal. De modo que toda acción genera una reacción, ya sea positiva o negativa para sí o para los demás.

En este sentido es cierto que sus acciones están generando reacciones, cuyo resultado concreto no es otro que llamar la atención, una vez más, de la comunidad internacional en torno a la compleja y dramática situación del pueblo cubano y hacia su despótico régimen, pero esto ya es un hecho innegable, esto lo consiguió triunfalmente Fariñas, quien estuvo a punto de ser mártir.
Ya no hay nada nuevo que mostrar al mundo que no esté mostrado y que el mundo no sepa. No es necesario arriesgar sus vidas para reafirmar la existencia de un régimen dictatorial, la ausencia de libertades, la violación de derechos humanos y el historial criminal de sus líderes.

¿Qué falta pues? Unirnos y demostrar nuestra aversión al régimen comunista a través de la no cooperación en ninguno de sus proyectos. Recordemos que Mahatma Gandhi* paralizó a la India a través de la resistencia pacífica y la no violencia, y este es el llamado que han hecho algunos de nuestros principales líderes opositores, de manera particular José Daniel Ferrer, Guillermo Fariñas y Oscar Elías Biscet, los que si sufrieron prisión, han experimentado el ostracismo en su propia patria, y como líderes se han estado exponiendo continuamente a los efectos de la fuerte oleada represiva del sistema comunista cubano.

Son tiempos de unión, de pensar bien nuestras acciones y decisiones, y también de comer. Ojalá este mensaje llegue oportunamente a aquellos que están en inanición voluntaria. Hagamos cosas útiles que logren verdaderos resultados concretos sin exponer nuestras vidas, por cuanto, se nos necesita a todos como hombres de acción y no como mártires. 

Estamos en el siglo XXI, al parecer los tiempos de mártires que se inmolaban por un ideal quedaron en la historia. Nuevas modalidades de lucha se imponen en el actual contexto de estos duros tiempos, y no creo que el ayuno prolongado esté entre ellos – al menos ocupando un papel protagónico- para lograr transformaciones sociopolíticas definitorias y contundentes capaces de acabar con el peor de los males de la contemporaneidad, el comunismo.

*El líder político de la India protagonizó varias huelgas de hambre, las que  son reconocidas como verdaderos paradigmas. Pero no es justamente lo que pretendo destacar de Gandhi, sino sus métodos colectivos de resistencia pacífica   


 [Comentar este tema

Marzo 21, 2017, 12:14:55 pm por Dr. Alberto Roteta Dorado en Temas filosóficos.

                                       Médicos cubanos. La realidad de una “misión”.
                                                Por: Dr. Alberto Roteta Dorado.


             

Naples. Estados Unidos-. Por estos días el tema de las misiones médicas de Cuba ha ocupado lugares preferenciales en los medios. Las declaraciones del líder opositor Guillermo Lasso, candidato a la presidencia de Ecuador, respecto a un posible fin para los convenios entre el gobierno de Ecuador y el régimen de La Habana, publicado en este sitio, así como la reciente firma de un trato de colaboración entre Cuba y Vietnam, mediante el cual el personal de la salud trabajará por tres años en este último país, demuestran la vigencia de un asunto muy sensible, toda vez que se trata de la salud del hombre, y al propio tiempo, de la explotación cada vez mayor por parte de la dictadura cubana a los protagonistas de las acciones, los médicos.

De aquellos principios humanitarios que aprendí en la ya desaparecida asignatura Ética y Deontología Médica, en la que se insistía en una serie de conceptos éticos y deberes de los futuros galenos, y se ponía un especial énfasis en los fines no lucrativos de la profesión y en su sentido altruista, lamentablemente ya no queda casi nada.

Se sabe que el gobierno cubano está negociando con más de sesenta países la prestación de asistencia médica, algo que viene haciendo en los últimos años a través de la venta de una imagen estereotipada de sus profesionales.

La historia empezó hace décadas cuando el entonces comandante en jefe pretendió replicar no solo su “hazaña” política en varios países de América y África, sino iniciar su propaganda a expensas del trabajo de los médicos y otros profesionales del sector, lo que más tarde adquirió dimensiones inusitadas en países como Venezuela y Brasil, al extremo de haber dejado a Cuba con un considerable déficit de médicos.

Todo parece indicar que el generalísimo sucesor aprendió bien la lección de su hermano y ha continuado haciendo sendos convenios a expensas de los manipulados médicos, y justo en estos días amplía horizontes convocando a los miembros de las terroristas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) a estudiar medicina en Cuba mediante la oferta de 500 plazas, de las 1000 previstas para Colombia en el curso de los próximos cinco años.

La exportación de servicios técnicos, y de manera particular de los profesionales, es la principal fuente de ingresos de Cuba en este momento, con una media anual de 6.000 millones de dólares

Se ha especulado mucho acerca de lo que se les paga a los profesionales cubanos y de lo que pasa a manos del régimen de La Habana, así como de los reveses y la adversidad que como colaboradores han de enfrentar, lo que quise precisar directamente con algunos médicos que han pasado por esta experiencia, se encuentran en medio de su faena “internacionalista”, o dejaron sus “misiones” para convertirse en “desertores”, según el régimen.

Desde Brasil, Cuba, Ecuador, España, Estados Unidos y Venezuela me respondieron colaboradores cubanos que exponen algunas de sus vivencias como protagonistas de los negocios del sistema cubano. 
 
“Por misión a un médico en Ecuador se le pagan 3.000 dólares, de ellos 800 para el colaborador y el resto pasa al gobierno cubano”, dijo uno de mis entrevistados, quien decidió ampliar aportando interesantes datos acerca de la situación de los médicos que están en este país por sus medios: “Un médico por su cuenta con el sector publico gana $1.200, de ser médico general y entre $2.900 a $3.000 los especialistas. En el sector privado nos pagan más o menos mal aunque explotan mucho más. Hay trabas de los ecuatorianos en el sector público con los médicos”.

Otro galeno establecido en la nación andina luego de haber estado como colaborador en Venezuela expresó: “Han puesto en práctica una ley que establece que para trabajar en los centros estatales debe hacerse por concurso de merecimiento y oposición; pero su principal traba es que para poder concursar el candidato tiene que tener una residencia de más de cinco años en el país. El sector privado se aprovecha de lo anterior, te contratan por horas para explotarte al máximo; pero al menos sabes que no te está explotando tu propio gobierno, por eso vine para este país por mi cuenta, estoy legal en todos los aspectos, y no permitiría que el régimen de Cuba me explote”.

Desde Cuenca, una de las más importantes ciudades de Ecuador, nos ha respondido este emprendedor cubano amante de la psicología y la psiquiatría: “Trabajo en un hospital psiquiátrico como médico residente. El salario es similar a lo que gana un médico por el estado. El salario que percibo como promedio está sobre los $1.700 mensuales. Soy médico general sin especialidad. Los especialistas ganan unos 2500 en promedio, me refiero a los que están por su cuenta acá. El gobierno les paga lo mismo a los especialistas cubanos que vienen de misión, solo que el estado cubano les da el 30%, quedándose con el resto”.

         
El autor de este escrito durante su estancia en Ecuador trabajó con el sector privado recorriendo casi todo el país, por lo que conoció directamente las características de la práctica médica y la realidad del sistema de salubridad ecuatoriano, muy distante de lo que difunde el régimen dictatorial de Rafael Correa.

       
Doctor Michel Larrondo, especialista cubano radicado en Quito con experiencias de misiones en Venezuela, quien defiende la idea de la eliminación de la explotación del régimen de La Habana a los profesionales de la salud.

Este experimentado profesional con más de veinte años de trabajo, y con colaboraciones en Venezuela y Brasil, declaró que a través del programa Mais Médicos pagan entre 800 y 900 dólares, más lo que te paga la prefectura que es diferente en cada lugar. “Yo calculo unos $1.200 mensuales. Esto representa solo el 30% de lo que en realidad paga el gobierno de Brasil”.

Pero a pesar de esto mi entrevistado se encuentra actualmente en Cuba en espera de una nueva “misión” y explica: “Yo creo que es injusto que solo se pague el 30% a los médicos; pero nada me obliga a aceptar las condiciones del contrato. Sucede que la gente acepta lo poco que dejan al médico y luego se lamenta en las redes sociales, y cada cual debe hacer la honestidad desde la individualidad. Honesto es ser coherente entre lo que se piensa y lo que se hace. Eso es muy complejo pues es la forma de evadir la realidad, no solo en lo económico, sino desde todo punto de vista. Hemos perdido muchos valores dentro de ellos el que le comentaba, la honestidad, que para mi incluye la coherencia. Creo además que democracia es decir las cosas, pero con lógica, con fundamento no con estupideces como muchos hacen – me refiero a médicos cubanos en misiones”.

También desde Brasil, un especialista en medicina familiar, me contó muy enérgico que a pesar del aumento del 10% que se les hizo por parte del gobierno de este país a partir de la renovación del contrato en septiembre de 2016, a ellos se les mantuvo un salario que no llega al 30% de los 11.500 reales brasileños (alrededor de $3.500). 

Desde Venezuela un decepcionado joven que apenas ha tenido cinco años en su desempeño profesional nos comenta: “Nos pagan para vivir 43 mil bolívares, que ahora no alcanza para nada, cobramos menos que un pensionado. En las cuentas en Cuba nos depositan $200 en la cuenta congelada, y $250 en la que nos dan cuando vamos de vacaciones; pero usted sabe que en realidad es mucho mas lo que el gobierno cubano gana con esto, lo que no dejan que nadie prospere, así pasa con los de África que se dieron cuenta de que los médicos con las guardias estaban ganando mucho dinero e hicieron una resolución para que parte de esas ganancias fueran para el estado cubano”.

Intencionalmente he dejado para el final las palabras de un extraordinario médico y ante todo de un ser sincero que jamás pudo adaptarse a los trucos del régimen. Desde España nos dice: “Las misiones surgen de una necesidad real, pero aprovechadas convenientemente por gobernantes, aún con la mejor de las intenciones. ¿Que las perpetúan? La propia necesidad inicial, mal resuelta con ese parche, la ineficacia e ineficiencia de los gremios locales que les interesa, como en cualquier negocio, que existan necesidades. Del prestador, su situación es tan o más precaria que a quienes presta el servicio, desvalido con síndrome de Estocolmo - relación de complicidad que psicológicamente se establece entre víctima y victimario-, cree que escapa porque sobrevive ligeramente mejor que quien no sale de misión, encuentra que es su derecho entrometerse en asuntos particulares de otros países, cierto que ayuda, pero ¿a qué?”.

Y al propio tiempo se responde a sí mismo: “Esa es una buena pregunta, sin respuesta absoluta, como todas. Como quiera que sea yo le deseo lo mejor a mis compatriotas, empezando por la posibilidad que no se tenga que mendigar y hasta "perrear" una misión, que tengamos trabajo digno, bien remunerado, que importe el talento, la preparación el esfuerzo (aptitudes y actitudes) y no el partido político ni a quien se responde para estar en "la buena" y nos reparta una migaja en forma de misión, palmadita en la espalda o un gallardete de ganador de la emulación. En fin, el mar y suerte a todos con vuestras conciencias”.

Publicado originalmente en: CubaDemocraciayVida.org.-


 [Comentar este tema

Marzo 21, 2017, 11:58:00 am por Dr. Alberto Roteta Dorado en Temas sociales y políticos.

                                         ¿Fin de las misiones médicas cubanas en Ecuador?
                                                     Por: Dr. Alberto Roteta Dorado.

          El candidato opositor a la presidencia ha prometido priorizar a los profesionales de su país


                       

NAPLES, Estados Unidos.- Guillermo Lasso, representante del Movimiento CREO-SUMA, líder de la oposición ecuatoriana y candidato a la presidencia de la nación andina, ha prometido —si logra su triunfo definitivo el próximo 2 de abril— que se mantendrá la atención médica pública, pero garantizada por los médicos ecuatorianos; lo que no excluye la posible participación de profesionales de otras naciones que por sus medios estén radicados en el país siempre que los nacionales sean priorizados, toda vez que se han visto desplazados por los médicos de las llamadas misiones durante el gobierno de Rafael Correa.

“Ecuador para los ecuatorianos, Cuba para los cubanos”, había dicho anteriormente Lasso en una intervención durante su campaña electoral, lo que desató múltiples comentarios y reacciones al interpretarse como una expresión de xenofobia, cuando en realidad se refería a la no intervención masiva de médicos cubanos colaboradores del régimen de La Habana. Con esto llegaría a su fin el convenio de colaboración entre el Gobierno de Ecuador y el sistema comunista de la isla.

El pasado 14 de marzo, durante una visita a un importante hospital perteneciente a la Junta de Beneficencia de la ciudad de Guayaquil, Lasso se refirió a las palabras dirigidas a su persona en una carta del grupo Movimiento X Cuba, publicada por CubaNet en el artículo “Dilema en Ecuador: ACURE Vs. Movimiento X Cuba“.

En dicho documento, el Dr. Duniel Medina Camejo, presidente de este movimiento de la oposición, pidió el fin de las colaboraciones médicas cubanas en este país por considerarlas una forma más de explotar brutalmente a la fuerza laboral del sector de la salud, de manera particular a sus médicos.

Sus palabras han sido acogidas por Guillermo Lasso al expresar: “Debemos terminar con esta esclavitud de la negociación de un gobierno con otro, gobierno que le paga por los servicios sueldos de miseria a médicos cubanos que vienen al Ecuador a desplazar a los profesionales ecuatorianos. Les garantizo que en mi gobierno no habrá ninguna política persecutoria contra ningún sector profesional del Ecuador”.


El Dr. Duniel Medina Camejo accedió a conversar con CubaNet sobre la inminente medida que     asumiría Lasso si finalmente obtiene la mayoría de votos.

“Pedimos la eliminación de las misiones cubanas porque consideramos que son una forma de esclavitud moderna, enmascarada tras la apariencia de un altruismo, y de un humanismo que en realidad no tienen, pues como todos conocen el gobierno comunista de la isla cobra por dichos servicios que ha convertido en un verdadero negocio. Se están quedando con el 70% de las ganancias de sus médicos, los que solo reciben un 30%, que en el caso de Ecuador son solo 800 dólares de los casi 3 000 que se les paga”, expresó Medina Camejo.
                   
                             
                                El Dr. Duniel Medina Camejo conversando con un reportero (Cortesía)

Continúa con que “esta idea de nuestro movimiento fue acogida por Guillermo Lasso, quien había hecho un comentario  en contra de todos los cubanos, estuvieran de misión o por su cuenta en este país, pero su última declaración es mucho más abarcadora pues se refiere solo  a los médicos que están de misión”.

“Las misiones son una forma de financiarse el Gobierno cubano”, añade el doctor. “Además, limita las plazas de trabajo para los cubanos libres que nos encontramos acá y decidimos radicarnos en este país con nuestra familia. Muchas veces no encontramos trabajo como consecuencia de la ocupación de muchas plazas por parte de profesionales cubanos de misión o colaboración”.

Agrega que “Lasso significa el cambio para ecuador. Cambio que está apoyando el pueblo ecuatoriano, dado que el gobierno de Rafael Correa se ha convertido en un sistema de carácter dictatorial como todos los gobiernos de la izquierda en América Latina. Es interesante ver como la mayoría de las organizaciones de izquierda están apoyando su campaña presidencial, aun cuando Lasso es de tendencia derecha. La gran mayoría está reconociendo el gran riesgo que tiene para el país una continuidad por parte de Alianza País, el partido de izquierda”.

“No queremos otra Cuba, ni otra Venezuela en la región. La historia ha demostrado la ineficacia del sistema socialista bajo cualquier modalidad y forma de presentación, al final es lo mismo, más miseria, más explotación, más corrupción, ausencia de libertades, imposición de mandatarios y todos los males de los que tenemos experiencia por haberlos sufrido en Cuba. Y esto definitivamente no queremos”, concluye Medina.

Publicado originalmente en: "CubaNet, Noticias de Cuba" y "Cuba, democracia y vida".


 [Comentar este tema

Marzo 13, 2017, 05:08:23 pm por Dr. Alberto Roteta Dorado en Temas sociales y políticos.

                              No son tiempos para la emoción, sino para el pensamiento.
                                          Por: Dr. Alberto Roteta Dorado.
A propósito de un comentario previo a la salida de mi escrito sobre un desconocido discurso del dictador Fidel Castro.


                             

Naples. Estados Unidos. Un lector, al parecer miembro del grupo Movimiento X Cuba, con sumo respeto comentó la víspera del 12 de marzo, día en que se estarían cumpliendo 29 años de que el dictador Fidel Castro pronunciara un discurso durante la plenaria de la Asociación Hermanos Saíz, en el Palacio de Convenciones de La Habana. Mi evocado compatriota me preguntó acerca de mi motivación para recordar un acontecimiento de este tipo a través de un escrito que justamente estaba anunciando antes de que medios como: Cuba, democracia y vida y Cubanet, noticias de Cuba lo sacaran para todos.

Tal vez mis palabras anunciando la inminente salida del escrito podían prestarse a cierta confusión. Por supuesto que no estaba motivando a que se recordara a aquel, que como expresé en el escrito que salió al día siguiente:   “destruyó a mi patria y fuera el causante de la muerte de miles de cubanos, muchos de ellos jóvenes, no solo en las duras travesías de los mares y las selvas americanas, sino en las guerras africanas evocadas en esta extensa alocución, a donde fueron llevados sin experiencia alguna de las andanzas bélicas y perecieron en la inmensidad de los campos de batallas”.

Tampoco me propuse invitar a una lectura o estudio de dicho discurso. La única finalidad de mi nota fue avisar a mis posibles lectores para que estuvieran pendientes de la salida de un artículo que mas que evocar aquel acontecimiento, ha tenido el objetivo de ahondar en las posibles causas del silencio guardado durante 29 años, pues como ya comenté, dicho discurso no fue jamás publicado en vida del dictador Fidel Castro, y según se ha dicho, unos días antes de su muerte autorizó a que saliera de un encierro provocado por el mismo, por lo que estamos pues en presencia de una autocensura. (Consúltese en esta misma página el escrito  con el título: A 29 años de un discurso poco conocido de Fidel Castro, publicado además en la página Cuba democracia y vida: http://www.cubademocraciayvida.org/web/folder.asp?folderID=136) y en Cubanet, noticias de Cuba.

No obstante, luego de analizar detenidamente la reacción de mi lector, me pareció oportuno precisar algunos puntos. El hecho de no coincidir o estar en total desacuerdo con la figura, con el pensamiento, con sus criterios y conceptos, y con el sistema tiránico que impusiera Fidel Castro, no significa que desconozcamos sus discursos y demos la espalda a lo que dijera o hiciera. No podemos estar ajenos a lo que teóricamente ha causado nuestros males.

Todos los que nos creemos opositores, disidentes, o sencillamente en desacuerdo con el régimen hemos de consultar detenidamente los documentos que recogen cada mensaje de quien fuera el mandatario de nuestra patria por casi medio siglo, y desde su maldad manipuló el pensar de todo una nación e influyera en otros puntos de América Latina.  Para poder pronunciarnos enérgicamente contra el régimen, para poder desacreditarlos desde cualquier lugar donde estemos, para contribuir desde nuestra posición de defensores de los derechos del hombre y de la libertad de todos, hay que tener conocimiento de causa, y esto no se logra solo escuchando lo que otros han dicho y repitiéndolo luego, ni poniendo “me gusta y compartiendo” en las redes sociales, esto es muy fácil, sino a través del estudio directo en las fuentes documentales que recogen la información de aquellos que pretenden dividirnos, explotarnos, censurarnos, aislarnos y destruirnos de ser necesario. No solo hemos de expresar “abajo los Castro”, “abajo la tiranía” y resaltar un sinnúmero de calamidades que desde el punto de vista económico golpean a los cubanos de la isla; es necesario que sepamos el por qué lo expresamos, el verdadero motivo de nuestras actitudes.
 
El teórico alemán Karl Marx, independientemente que estemos o no de acuerdo con su legado, escribió Crítica de la filosofía del derecho de Hegel y Tesis sobre Feuerbach, pero no se pronunció en contra del pensamiento de ambas prominentes figuras de la filosofía alemana de su tiempo sin haber hecho un detallado estudio de sus obras, lo que le sirvió para poder valorar de manera crítica determinados aspectos de la enseñanza de ambos. 

                               

“Arma de Instrucción Masiva”, diseño del artista argentino Raúl Lemesoff, un vehículo que tiene como fin promover la lectura. La instrucción hará verdaderamente libres a los hombres. Foto tomada de Internet.

Cuando el malvado tirano quiso que las masas ignorantes lo apoyaran en todas sus fechorías durante la primera etapa de la llamada revolución cubana, entre sus tantos recursos para lograrlo, se apoyó en algo que habrían de agradecer para siempre, me refiero a la alfabetización. Les dio instrucción a las masas desposeídas, los enseñó a leer y a escribir, algo que tuvo un significado trascendental en sus vidas, y en este sentido lo tuvieron que agradecer a cambio de apoyarlo siempre. Luego los manipuló, los llevó a las plazas para que gritaran las consignas aprendidas durante la campaña, que no solo era para leer y escribir, sino para adoctrinarles en la idea del odio desmedido hacia el capitalismo y el imperialismo y la idolatría a la revolución y a sus líderes. 

Evoco este momento por demostrar la idea de la necesidad de tener instrucción para no ser manipulados. Los tiempos son otros. Han pasado casi sesenta años. Estamos pues en un siglo de hipermodernidad y de grandes cambios. No es una alfabetización lo que necesitamos en estos tiempos – aunque en algún momento tengamos que asumirla ante el deterioro marcado de la educación y la enseñanza cubana-; sino lograr una verdadera cultura política, que más allá de las gastadas frases de “abajo” todo lo que ellos intentan exaltar pueda provocar un verdadero cambio en nuestro pensamiento. No son tiempos de emociones, sino de pensamientos.

Los politólogos y analistas que con frecuencia consultamos, comentamos y compartimos en redes sociales deben ser solo un referente no más. Ninguno de ellos tiene la última palabra, ni la verdad absoluta. Nos corresponde ir a los orígenes y ahondar en el por qué de todas las cosas. Hemos de analizar lo que cada mandatario ha expresado, independientemente de su postura política, de su ideología y de su actitud ante la vida, sin la influencia de lo que pudiera ser visto como una autoridad. Así pues, y aunque parezca contradictorio, si debemos consultar los escritos de aquel que nos desunió, que nos oprimió y nos quitó derechos y libertades. No es posible que se repita una idea que otro ha expresado sin haber ido a las fuentes de origen de lo que se pretende criticar.
     
Créanme que fue una verdadera tortura para mí tener que leer tantas tonterías concentradas en unas 9. 937 palabras a lo largo de 21 cuartillas, pero si me respeto a mí mismo, y a mis lectores, no me permito decir o escribir absolutamente nada si antes no hago un detenido análisis del tema sobre el que pretendo escribir.
 
Al fin, y ante este magno sacrificio que significa estar entre la perversidad de sus palabras, pude concluir ciertas cuestiones importantes: 1. La idea de sus méritos en el arte de la oratoria es disparatada y no deja de ser un mero mito. Un buen orador no está divagando durante horas para al final no decir nada de valor. 2. Se burla de su pueblo mediante el uso de su propia palabra, lo que reafirma mi percepción sobre su malevolencia. 3. Utiliza digresiones ex profeso para apartarse de ideas medulares que pudieran resultar al extremo polémicas. 4. Explota el aspecto emotivo de sus seguidores envolviéndolos en una atmósfera  hechizada a partir de una exaltación desmedida de sus méritos y virtudes. 5. Creo haber comprendido el porqué del silencio de este discurso durante 29 años, algo que ya resumí en el artículo antes mencionado; pero con placer lo vuelvo a exponer en síntesis: hizo declaraciones acerca del aproximado de hombres que tenía en ese momento en territorio angolano, según él, mas de 45.000, criticó la legislación laboral, a la que catalogó de paternalista y promotora de la indisciplina, pero sobre todo la atacó de perfil estrecho e infladora de plantillas, se mostró enérgico contra el dogmatismo de los países del campo socialista que estuvieron insistiendo en el realismo dentro del arte por más de veinticinco años, así como a aquellos valores humanos que la propia revolución empezó a destruir.


 [Comentar este tema

Marzo 12, 2017, 04:56:13 pm por Dr. Alberto Roteta Dorado en Temas filosóficos.

                              A 29 años de un discurso poco conocido de Fidel Castro.
                                               Por: Dr. Alberto Roteta Dorado.
            Pocos recuerdan aquella intervención de Fidel Castro ante la Asociación Hermanos Saíz


             

NAPLES, Estados Unidos.- Acabo de leer detenidamente un discurso del Dr. Fidel Castro, previa preparación psicológica para poder adentrarme en aquel mundo dejado atrás hace ya algunos años, y sobre todo para tratar de evitar que acudiera a mi mente la imagen de aquel que destruyó a mi patria y fuera el causante de la muerte de miles de cubanos, muchos de ellos jóvenes, no solo en las duras travesías de los mares y las selvas americanas, sino en las guerras africanas evocadas en esta extensa alocución, a donde fueron llevados sin experiencia alguna de las andanzas bélicas y perecieron en la inmensidad de los campos de batallas.

El motivo de mi lectura —y quisiera explicarlo para que no se tenga el concepto de que pudiera ser un comunista, un infiltrado, y en última instancia, un desequilibrado mental— ha sido para poder tratar no un discurso cualquiera, sino un documento prácticamente desconocido, el cual permaneció muy bien custodiado desde el 12 de marzo de 1988, día en que fue pronunciado, hasta el 7 de noviembre de 2016, a solo unos días de su muerte, en que se dice, que el  ya muy senil exmandatario autorizó a que se publicara.

Este extenso panfleto de 9 737 palabras que tengo ante mí —a pesar de que en su introducción precisó que las condiciones no eran propicias para una intervención prolongada, además de insistir en la idea de ser prácticos, y de tratarse solo de algunas impresiones y conclusiones personales sobre la reunión— es el resultado de las versiones taquigráficas del consejo de estado durante su intervención en el primer Consejo Nacional de la Asociación Hermanos Saíz (AHS), celebrado en el Palacio de las Convenciones de La Habana.

Ya por aquellos años hacía ciertas digresiones que le apartaban por completo del eje o motivo de su tema. En esta ocasión, en medio de una plenaria de jóvenes intelectuales y creadores, ajenos por completo a las acciones militares expansionistas del régimen de la isla, evocó la famosa acción de Cuito Cuanavale durante la guerra africana al expresar: “Nuestros aviones están a pupilo todo el día allí en Cuito Cuanavale sobre el enemigo, sobre las tropas sudafricanas blancas, (…) comprometieron su honor, su prestigio en tomar aquello y no han podido tomarlo; porque en un momento dado mandamos unidades de tanques, de infantería blindada allí. Nos metimos en aquella ratonera, que se ha vuelto la ratonera del enemigo, y ahora tienen que tomarla”.

De ahí, y sin conexión alguna con el tema anterior, hizo referencia a la visita de dos secretarios soviéticos a los que llevó a recorrer ciertos puntos clave del entorno científico e industrial capitalino de los ochenta, los que dialogaron con el “pueblo trabajador”, idea que concluye exaltando el ambiente político cubano: “Cuando salíamos, uno de ellos dijo: “Bueno, es que aquí hay un clima político excepcional.”  Y yo saqué la conclusión: sí, es verdad; hay un clima, derivado de esa actitud de nuestra gente, que es excepcional.  Estoy seguro, sin exageración, de que no se ve hoy en ningún otro país del mundo; lo puedo decir sin chovinismo, sin exageración”.

Resulta significativo que ambas desviaciones del tema, cuyo contenido aún no había comenzado a tratar, conduzcan a sus oyentes —jóvenes intelectuales, a los que él prefiere llamar creadores— a su reiterado concepto de la grandeza de los cubanos, ya sea a través de las proezas en el terreno militar, o mediante las aparentes satisfacciones de los trabajadores del sector científico constatado por los líderes de la antigua URSS.

Casi treinta años antes de su muerte, cuando se dirigió a los miembros de la AHS, estaba en la plenitud de sus capacidades mentales, por lo que ambas digresiones tenían una finalidad premeditada alevosamente: Propiciar cierto ambiente favorable mediante la exaltación de ciertas virtudes en el seno de una importante tenida de los jóvenes, que se supone, sean continuadores como intelectuales y se hicieran copartícipes de la defensa de la revolución cubana desde el ámbito artístico como creadores, siendo más directos, los trató de envolver con su siniestro entusiasmo.

¿Se trata pues de una nueva versión de aquellas históricas reuniones que tuvo el cruel dictador en la Biblioteca Nacional en los primeros años de la naciente revolución cubana con la intelectualidad de la isla? Castro solo mencionó con sutileza al inicio de su intervención las “palabras a los intelectuales” del año 1961, insistiendo en la marcada diferencia de casi treinta años. Aunque retoma el tema casi al final del kilométrico e incoherente discurso para destacar lo que cree que diferenció a la revolución cubana del resto de los países socialistas: “vamos a emplear con absoluta libertad cualquier forma de expresión”, con lo que evadió las variaciones dentro de los contenidos de la creación artística y literaria, los que han de estar enmarcados “dentro de la revolución”.

Foto debajo: Consejo Nacional de la AHS en 1988 en el Palacio de las Convenciones. Foto: Archivo Periódico Juventud Rebelde utilizada junto a la primera publicación de este discurso en Cubadebate, el 27 de enero de 2017.
         
                       

¿Estamos pues en presencia de una autocensura del viejo comandante? ¿Por qué permaneció este documento de manera inédita esperando una autorización pre-mortem —suponiendo que en realidad lo autorizara realmente Fidel Castro— para ser publicado? Tal vez ciertos puntos de su discurso van más allá de aquellos cánones a los que acostumbró a “su pueblo”; aunque solo va dirigido a cierto sector intelectual.

Castro llegó a admitir que la revolución iba a un estancamiento y descenso en ciertos aspectos de su economía (finales de los ochenta, en la aurora del desmoronamiento del campo socialista); aunque como siempre lo justificó al referirse a un posible error estratégico identificado a tiempo y superado. De igual modo reaccionó a los reclamos de los jóvenes respecto a la necesidad de autofinanciarse cuando expresó: “En la Revolución no hubo errores estratégicos; hubo algunos períodos en que nos invadió el mecanicismo, el tecnicismo, el tecnocraticismo, el teoricismo y el mercachiflismo. (…) Yo reaccioné un poquito a la idea del autofinanciamiento; no, es que yo pienso que tenemos que hacer un enorme esfuerzo en todo lo relativo a controles, costos, productividad. Pero no se logra eso con esos mecanismos. Los trabajos que estamos haciendo ahora sí están generando una productividad increíble”.

Pero al parecer otros puntos resultaron mucho más controversiales como para haber quedado durante años en el silencio. En primer lugar se refirió a la cifra aproximada de hombres que tenía en ese momento en territorio angolano, según él, más de 45 000, criticó la legislación laboral, a la que catalogó de paternalista y promotora de la indisciplina, pero sobre todo la atacó de perfil estrecho e infladora de plantillas, se mostró enérgico contra el dogmatismo de los países del campo socialista que estuvieron insistiendo en el realismo dentro del arte por más de veinticinco años, y por si fuera poco, fue categórico al admitir que: “nosotros estábamos destruyendo eso (refiriéndose a valores morales y gestos altruistas de los cubanos), estábamos empezando a destruirlo con el montón de tendencias negativas que iban entrañando también fenómenos de corrupción, de reblandecimiento, que era toda la filosofía de vivir bien y ganar mucho, en que se iban distanciando cada vez más del pueblo”.

Y así las cosas, entre exaltaciones a la valentía de unos, a la firmeza y al espíritu crítico de otros, a las bondades de la revolución, a su posición eterna junto al pueblo, y sin decir absolutamente nada respecto a la libre creación de los jóvenes asociados, concluyó con su acostumbrado “¡Patria o Muerte!”, no sin antes dejar en evidencia, una vez más, su megalomanía cuando dijo:  “Nosotros estamos llegando a un nivel más alto que creo que ninguna otra sociedad haya llegado, estamos llegando a un nivel, en un proceso revolucionario, en que los valores están jugando —los valores éticos, los valores morales— un papel tan alto como a un nivel al que no ha llegado ninguna sociedad”.

A solo tres años vino abajo la URSS, y acto seguido todo el campo socialista, el resto de la historia ya todos la conocen. Al parecer, “ese papel tan alto al que no ha llegado ninguna sociedad” solo pudo ser vislumbrado en las fantasías quijotescas del tirano que ya “se fue”, como escribiera un grafitero en un muro de La Habana luego de pocas horas de anunciado el deceso del exgobernante.

A 29 años, esa sociedad está entre la evasión, la apatía, la inercia, la indiferencia, el desasosiego y la incertidumbre, el régimen aferrado a una supervivencia que no encuentra su sostén, y la nación que admiraron los camaradas del PCUS totalmente destruida.

Compartir:


 [Comentar este tema

Marzo 01, 2017, 02:15:15 am por Dr. Alberto Roteta Dorado en Temas filosóficos.

                      El dictador Fidel Castro "presente" en la Feria Internacional del Libro.
                                              Por el Doctor Alberto Roteta Dorado.

                Publicado en: http://cubademocraciayvida.org/web/article.asp?artID=34414

            
     
Naples. Estados Unidos. En las muy poco visitadas librerías de algunos países de Latinoamérica, junto a los llamados best-seller, y los libros sobre magia negra, espiritismo, ciencia ficción, tarot y adivinaciones mágicas, usted puede encontrar excelentes ediciones de obras capitales de la literatura universal y de temáticas especializadas, ya sea en la ciencia, la política, la religión o la filosofía. Tuve la oportunidad de descubrir ediciones de lujo de “La República” de Platón, “Las Enéadas” de Plotino, y la colección de seis tomos de “La Doctrina Secreta” de la mística rusa Helena Blavatsky, en las bien surtidas librerías de los más grandes centros comerciales de Colombia y Ecuador, a los que cientos de personas acuden a cualquier cosa menos a adquirir un buen libro.

También y aunque resulte paradójico están siempre presentes los sendos libros de dos figuras del campo de la política continental, que sin haber sido escritores, ni filósofos, ni periodistas, los han convertido a la fuerza en exquisitos manjares para muchos jóvenes desorientados y entusiasmados con el pensamiento de la izquierda latinoamericana. Me refiero a obras del dictador cubano Fidel Castro y del aventurero guerrillero argentino Ernesto Guevara.

A pesar del desinterés generalizado de las actuales generaciones por la lectura- lo que es un fenómeno de carácter universal-, se siguen realizando ferias del libro en numerosos países del mundo, principalmente de Europa y América. Cuba no es pues la excepción, y se une a este grupo de naciones que intentan promocionar la literatura en sus diversas modalidades y géneros, tratando de rescatar e incentivar el gusto por la lectura a través del texto impreso.

Se dice que muchos leen textos digitalizados a través de Internet, lo que, sin duda, puede ser cierto, pero no justifica la decadencia del cultivo del intelecto a través de las formas tradicionales de libros de textos sacados de las imprentas. Todos conocen las finalidades y prioridades que los jóvenes dan a los avances que en materia de digitalización e informática tienen en sus manos. Los juegos, la conexión a las redes sociales, la pornografía, la publicidad, entre otros temas, ocupan lugares preferenciales para los jóvenes.

Hace algunos años supe de las opiniones que algunos intelectuales en el mundo tenían sobre la Feria del Libro de Cuba. Afirmaron que era seria y que tenía buenas propuestas, algo que al parecer no se corresponde con las opciones de este año en su vigésimo sexta edición, cuyo evento se ha convertido en una lección magistral de una nueva concepción del culto a la personalidad a través de la evocación reiterada de varios aspectos de la vida y de la obra del dictador cubano Fidel Castro

Desde el pasado jueves, nueve de febrero, una serie de debates, conferencias y presentaciones de libros dedicados a su figura, así como un grupo de textos de su autoría –no es que fuera escritor el viejo comandante ya ausente, sino que han recopilado sus kilométricos discursos, sus desatinadas reflexiones, y al parecer todo cuanto dijo y hasta lo que dejó de decir- son presentados como propuestas para esta vigésimo sexta edición del evento de las letras de la mayor de las Antillas.

Pero retomando el tema del desinterés motivacional por la lectura y antes de adentrarnos en el Fidel escritor que pretende destacar esta feria, es necesario insistir en que el fenómeno de la apatía por la lectura está presente en Cuba como en cualquier otro país del mundo. Las entrevistas realizadas por unos colegas de Cubanet a muchos jóvenes cubanos por motivo del aniversario del onomástico de José Martí, así lo demuestran. Solo pudieron referir que el colosal cubano había escrito “La edad de oro” –vamos a aceptarla como libro, por cuanto, fue una revista de la que solo se publicaron cuatro números, los que agrupados conforman un texto único-, está de más insistir en la idea del desconocimiento de otros autores de la altura de Miguel de Carrión, Cirilo Villaverde, José Lezama Lima, Alejo Carpentier, Guillermo Cabrera Infante, Dulce María Loynaz, Virgilio Piñera, Nicolás Guillén, Lisandro Otero, Leonardo Padura, entre otros tantos. Si no conocen la obra de Martí que se repite hasta el cansancio desde las escuelas primarias hasta los estudios superiores, es de esperar que jamás se acercaran a los paradigmas literarios que nos dejaron los antes mencionados.

Las presentaciones de libros, y en primer lugar su venta, no se puede considerar como un indicador que exprese de modo confiable el interés de una población por la lectura. De acuerdo con los informes del Observatorio Cubano del Libro y la Lectura -datos que no solo publicó Cubanet, sino el diario oficialista cubano Juventud Rebelde-, el 42,4 por ciento de los universitarios cubanos muestra poco interés por la lectura y el 4,5 no tiene atracción alguna por leer. Resulta muy preocupante que el 66,34 por ciento de los participantes admitió que sólo de vez en cuando o casi nunca tenían la necesidad de consultar obras de carácter literario, y el 7,38 por ciento reconoció que nunca. Téngase en cuenta que la investigación fue realizada a 1.423 jóvenes estudiantes universitarios de 48 especialidades o carreras pertenecientes a 24 universidades. Ya podrán imaginar los resultados si se les hubiera aplicado las encuestas de la investigación a la población en general.

                   

              Representantes de la dictadura comunista cubana en la Feria del Libro de La Habana.
                            Foto tomada de Prensa Latina, Agencia Informativa Latinoamericana.


En el orden práctico, los cubanos que pueden actualmente darse el lujo de adquirir libros, considerando el alza de sus precios, no los leen. Algunos por el esnobismo de las ferias los compran, dan un vistazo a su prólogo y los van dejando para un futuro que jamás llega. Las preocupaciones de naturaleza social y política, y la vida de supervivencia que se lleva actualmente en Cuba han influenciado sobremanera en la actitud de las nuevas generaciones, independientemente a que la ignorancia y la desmotivación centralizan el prototipo del hombre nuevo que se ha multiplicado en la Cuba comunista de las últimas décadas.

¿Pero cuáles son las opciones que distinguen a esta feria en relación con esa dedicación especial al dictador Fidel Castro? Una conferencia dictada por el doctor Eusebio Leal, historiador de La Habana -leal hasta su muerte a pesar de las acciones que le marginan actualmente-, sobre el sentido del humanismo en Fidel Castro a través de su legado, el coloquio “Fidel política y cultura”, tres paneles sobre su pensamiento político y revolucionario, el documental “Fidel es Fidel”, así como varias presentaciones de textos que abordan puntos sobre la cultura y la tradición universitaria en relación con el pensamiento de Fidel Castro, folletos sobre algunos aspectos de su niñez y como colofón los libros: “Diccionario de pensamientos de Fidel Castro”, “Fidel periodista” y “Fidel Castro y los Estados Unidos, 90 discursos, intervenciones y reflexiones”

Lamentablemente se han malgastado grandes cantidades de papel, en un país donde hasta utilizar un buen papel es un lujo, para publicar una inmensidad de textos de la autoría de Fidel Castro, que solo serán adquiridos por los seguidores de su partido comunista, la camarilla de la cúpula militar y de los órganos represivos de la Seguridad del Estado, entre otros tantos fanáticos, que a pesar de saber que han vivido en medio de una absurdidad política y social le siguen hasta la muerte.

He dicho que los libros serán adquiridos, lo que no necesariamente significa que sean leídos por dichos compradores, los que como todos sabéis, dedican mucho de su tiempo libre a la diversión, y el cultivo del intelecto a través de la lectura no ha sido nunca una prioridad para los elegidos del régimen, quienes asisten a veladas, ceremonias, conciertos y conferencias haciendo “acto de presencia” por el cumplido que su deber y su papel en la sociedad comunista les demanda.   

Los que ya no somos tan jóvenes recordamos aquellos tiempos en que en las librerías cubanas se podían adquirir  a precios casi simbólicos los tres volúmenes de “El Capital” de Carlos Marx, “Manifest der Kommunistischen Partei” (“El Manifiesto del Partido Comunista”, solo conocido como “El Manifiesto Comunista”), de Marx y Engels, y hasta las “Obras Completas” de Vladimir Ilich Lenin, todas en ediciones de lujo, procedentes de editoras moscovitas, a las que se unían las grandes novelas de Tolstoi, lo mejor de la poesía de Pushkin, y las ejemplares obras de Fíodor Dostoievski, estas últimas como muestra de las obras más representativas de la literatura rusa, mientras que las brillantes investigaciones de los cubanos Jorge Mañach, Medardo Vitier, Hernández Catá, Isidro Méndez y Rodríguez Embil, fueron sepultadas junto a la obra para teatro y los exquisitos cuentos de Virgilio Piñera, aquel que experimentó el temor, cual profética sensación anticipatoria, durante las primeras reuniones del dictador -a quien hoy se le dedica la Feria del Libro- con los intelectuales cubanos. 

En esta fiesta de las letras cubanas, el ser que destruyó la nación, y que no ha sido ni escritor, ni politólogo, ni ensayista,  mucho menos periodista, - recuérdese “Fidel periodista” mencionado antes, que figura entre los textos especiales de la feria-, y ni siquiera orador brillante como se pretende - el texto “Fidel Castro y los Estados Unidos, 90 discursos, intervenciones y reflexiones”, se dedica a su oratoria -, le quita el protagonismo a los pocos escritores de primera que quedan en el país, cuyas obras aún son permitidas. Téngase en cuenta que muchos están prohibidos y han sido marginados y llevados al ostracismo por el régimen.

Así las cosas, y aún desde las profundidades del tenebroso mundo astral, por donde se supone esté haciendo de las suyas,  el “invicto comandante” nos sigue invadiendo, ahora desde la literatura, mañana no sabremos cómo, pero continuará aferrado a dejar de existir.

Mientras, sus apasionados servidores alimentan sus estigmas egoicos con acciones como estas, las que lejos de engrandecerlo, lo ridiculizan para situarlo en las profundidades abismales que merece.
 



 [Comentar este tema

Marzo 01, 2017, 01:52:23 am por Dr. Alberto Roteta Dorado en Temas sociales y políticos.


                                        Cubanos en Ecuador, sus votos también son decisivos.
                                                     Por: Dr. Alberto Roteta Dorado.


         

Naples. Estados Unidos. Hermanos cubanos residentes en Ecuador, es necesario que todos aquellos que están de manera regular, y por lo tanto, participarán en esta segunda vuelta del proceso eleccionario, reflexionen muy bien sobre la importancia de su voto en esta segunda fase. Vosotros podéis contribuir a la eliminación del socialismo en una nación que necesita salir de sus nocivos efectos durante una década.

Respetando la libertad individual de cada cual; les pedimos que piensen detenidamente su determinación. No podemos estar indiferentes, y mucho menos solidarizarnos con un representante de la izquierda que tarde o temprano hará lo mismo que han hecho todos los líderes del socialismo del siglo XXI, o como quieran llamarle, da igual, es socialismo y es por lo tanto corrupción, miseria, desigualdad, inmoralidad, ausencia de democracia y de libertades.

¿Es que acaso olvidan el por qué están en aquella nación? Ninguno se convirtió en un inmigrante – lo que equivale a decir un discriminado, rechazado y muchas veces hasta llevado al ostracismo, y lo saben muy bien y lo han sufrido justo en una nación en la que la xenofobia es muy común-  porque quiso disfrutar del clima y las bellezas naturales de Los Andes, sino porque han tratado de sobrevivir dejando atrás familias, propiedades, intereses personales y profesionales, y todo ha sido causado por la existencia de un régimen dictatorial, al que de una u otra forma apoyaron por el temor, la represión, el engaño, o por los motivos que fueran; pero ahora tenéis libertad para decidir y poder hacerlo pensando en una noble causa.   

¿Permitiréis que otra nación se precipite al abismo, como ha sido el caso de Venezuela, cuando en realidad podéis impedirlo? ¿Podéis olvidar las acciones del gobierno dictatorial de Rafael Correa contra cientos de cubanos que fueron golpeados, detenidos y muchos de ellos deportados?

Un nombre no hace la diferencia. Ya no será Correa, es cierto, pero podría ser Moreno, que independientemente de sus bondades y virtudes, que en honor a la justicia hemos de admitir, pero sin dejarnos llevar por la pasión, sino guiarnos con ese necesario pensar -en el que ha insistido Nebot- para tomar decisiones no apresuradas de las que luego se vais a arrepentir.

Tal vez su oponente no encarne esa perfección en la que pensamos cuando se trata de elegir a un presidente; pero al menos, es una opción para salir definitivamente del más terrible de los males contemporáneos: el comunismo. No hay presidente perfecto, porque los presidentes son hombres surgidos de entre nosotros, y por lo tanto no podemos esperar una perfección ideal por el hecho de tener esa magna responsabilidad; pero una cosa es la imperfección propia de los humanos y otra es ser malvado, como lo fueron Stalin, Lenin, Hitler, Honecker, Brezhnef, Chávez, Castro, y otros tantos representantes de tendencias socialistas – recordemos que el nazismo hitleriano tuvo sus orígenes a partir de movimientos socialistas, de ahí que incluya a Hitler en los mencionados-. 

         
Lenín Moreno por el Partido Alianza País (a la izquierda de la foto) y Guillermo Lasso por el Movimiento CREO-SUMA (a la derecha), resultaron vencedores en la primera vuelta de los recientes comicios de Ecuador, al no llegar al 40% de los votos pasan a una segunda ronda dentro del proceso de elecciones.

He criticado demasiado el sensacionalismo y las tonterías que diariamente se publican en todas partes, por lo que no me corresponde asumir posiciones a las que mis lectores no están acostumbrados, y como sabéis jamás me han interesado los like, y mucho menos los comentarios; pero ante las calumnias, las opiniones negativas, y todo lo que surge en torno a las campañas presidenciales, he de expresar algo que lamentablemente cae en el terreno de la prensa amarilla, pero es necesario, y por hoy me tomo la licencia.
 
Se le está cuestionando al representante de la oposición, Guillermo Lasso, acerca de un pasado al frente del Banco Guayaquil, sus motivaciones económicas y sus intereses financieros. ¿Por qué no revisan el costo de las audiencias sabatinas de Correa para promocionar a Lenín Moreno y difamar del resto de los candidatos? ¿No se han cuestionado si Moreno mantendrá al chef belga propiedad exclusiva de Correa para sus manjares en el Palacio de Carondelet? ¿Cómo queda al fin su compañero de nómina Jorge Glas respecto a sus acusaciones de la corrupción de Petroecuador? El pasado es el pasado y no es bueno aferrarnos a él. Dejéis la superficialidad y veáis qué pasa con Lasso, el hombre que promete un millón de empleos en cuatro años y se está pronunciando por el cambio necesario. 
   
La encuestadora Cedatos reveló en una investigación realizada entre el 23 y 24 de febrero, que el 81% de los consultados dijo ya haber decidido por quién votar en la segunda vuelta del 2 de abril próximo para Presidente de la República; el 19%, en cambio, dijo estar indeciso. La empresa señala que del 100% de los entrevistados, decididos e indecisos, se preguntó con una papeleta si de ser ahora las elecciones cómo votaría. Las respuestas fueron: el 52,1% de los consultados dijo que votaría por el candidato Guillermo Lasso (CREO-SUMA, de derecha), mientras que los demás entrevistados le otorgaron el 47,9% a Lenín Moreno (Alianza PAIS, de izquierda).

La entrevista fue cara a cara en una muestra probabilística de hogares en los cuales se entrevistó a un elector, hombre y mujer, de 16 años en adelante. Trabajo de campo: 23 y 24 de febrero de 2017. Tamaño de la muestra: 2862 personas. Nivel de confianza 95%, margen de error probable; + / – 3,4% para estimaciones nacionales. Los datos fueron difundidos por Cedatos el 25 de febrero de 2017 a través de su portal.
 
Esto significa que hemos de estar alertas pues existe una cercanía evidente entre uno y otro candidato. Este no es un momento para sentimentalismos baratos. Es la hora de asumir una responsabilidad que será definitoria en el destino de una nación, y de una región ya debilitada tras la sacudida a partir del triunfo definitivo de Mauricio Macri en Argentina y la destitución de Dilma Rousseff en Brasil. ¿Qué nos queda pues de socialismo de siglo XXI? Venezuela colapsó por completo, sin posibilidad de recuperación, ni de enmiendas, ni de reformas, ya su tiempo terminó, Bolivia con su desdichado e ignorante presidente improvisado jamás ha contado para nada, y Ortega aislado consumiéndose en su ostracismo hasta el fin de su dictadura. Para Cuba y Castro II, necesitaríamos otro espacio para poder adentrarnos entre el absurdo, la complejidad, la nada y el vacío. 

Pero lo más preocupante del panorama preeleccionario no es el resultado de la encuestadora Cedatos; sino la encuesta del Centro de Investigación Social (CIS) que arrojó una ventaja de 18 puntos para el candidato Lenín Moreno, con el 59% frente a su rival, Guillermo Lasso, con el 41%. El sondeo del CIS, cuyos resultados se divulgaron el pasado domingo, fue realizado del 22 al 24 de febrero a una muestra de 2500 personas en todo el Ecuador.

Con estos datos -cuya confiabilidad está siempre sujeta a cierto margen de error, y los resultados finales pueden ser diferentes, toda vez que se sometan al escrutinio a grandes masas poblacionales- la contienda que se aproxima será bien difícil.

Vuestra ayuda a ese cambio al que llama, no solo Guillermo Lasso, sino todos los representantes de la oposición ecuatoriana, es de un valor extraordinario. Tomar partido, pero hacerlo de la mejor manera posible es vuestro deber. No podéis conformaros con: “Fuera Correa fuera”; ya esto está logrado, hay que tener cierto sentido de visión futura respecto a los cambios necesarios que puedan llevar a la pequeña nación andina hacia adelante. Un presidente de derecha es la solución, Lasso es pues la única opción y hemos de apoyarle.         





 [Comentar este tema

Febrero 25, 2017, 05:30:41 pm por Dr. Alberto Roteta Dorado en Temas sociales y políticos.


                                           ¿Continuidad o fin definitivo del Correísmo?
                                          Por el Dr. Alberto Roteta Dorado. 15-02-2017

   

Naples. Estados Unidos. A solo unos días para las elecciones en Ecuador, proceso que determinará la continuidad o el fin del correísmo, las expectativas resultan un tanto sombrías y el futuro demasiado impreciso. Todo parece indicar que habrá una segunda vuelta, por lo que la incertidumbre podrá prolongarse.

¿Cómo es posible que un país cuya economía declinó para caer en crisis, y sus índices de desempleo y subempleo se han elevado durante el gobierno de Rafael Correa - de estilo puramente socialista a partir del impulso chavista con su euforia del socialismo del siglo XXI-, esté respaldando una candidatura que será continuadora del estilo asumido por Correa con su revolución ciudadana

Lenín Moreno, presidenciable por el Partido Alianza País, se ha mantenido en el primer lugar de la popularidad, a pesar de la disminución de su puntuación durante el último mes. Una serie de factores le favorecen. En primer lugar  la campaña publicitaria benefició sobremanera al partido oficialista Alianza País, la continuidad como gentilmente le ha llamado Álvaro Novoa. Durante varios meses el presidente Rafael Correa utilizó el espacio y tiempo de sus sabatinas – algo similar a las tribunas antimperialista que tenían lugar en Cuba todos los sábados y que cambiaban de sitio cada semana- para elogiar el proceso de su revolución ciudadana con sus aparentes logros para el país andino, y sus victorias internacionales que le convierten en un “embajador de buenas acciones” ante el mundo.

Lo que no todos saben es que a estas sabatinas asisten centenares de simpatizantes del correísmo que son trasladados de forma masiva desde diversos puntos del país para ser concentrados en el sitio escogido como sede del encuentro del mandatario con sus seguidores. Se estima que el gobierno ha utilizado cifras millonarias durante una década en estas acciones proselitistas.

Desde sus encuentros revolucionarios con su pueblo no solo ha exaltado las bondades de su gobierno – que se supone continúe bajo el mandato de su candidato defendido por el partido Alianza País, Lenín Moreno, y como vicepresidente el actual vicepresidente de la República Jorge Glas-;  sino que atacó continuamente, con ese discurso propio de aquellos sin clase que asumieron el poder por la fuerza y el engaño, a todos los candidatos a la presidencia, los que al propio tiempo son representantes de la oposición, de manera particular a Guillermo Lasso y a Cinthya Viteri,  los más aventajados en los peldaños de la popularidad según las encuestas que desde el pasado noviembre se han venido realizando a través de varias instituciones especializadas.   

El resto de los candidatos presidenciables han tenido que asumir su promoción a través de sus propios medios o con los esfuerzos de sus partidos y movimientos que representan. El binomio Moreno-Glas ha contado con el apoyo del propio gobierno, que según informaciones de fuentes muy confiables publicadas en los diarios más serios y más leídos de Ecuador, han empleado los fondos públicos para su publicidad.

No obstante a esta labor proselitista dentro de la nación Rafael Correa reservó para estas últimas semanas visitas oficiales a países como: Estados Unidos, España e Italia, en los que justamente se encuentra la mayor cantidad de migrantes ecuatorianos, los que de manera oficial podrán ejercer su voto.

De acuerdo con datos del “Taller de Estadísticas de Migración en Ecuador. Realidad, potencialidad y perspectivas”, desarrollado hace solo un año en Quito, entre el 2010 y 2014, se registró un total de 4.568.145 salidas de ecuatorianos desde la nación andina hacia diversos países, principalmente de América y Europa.

Solo en el primer semestre de 2016,  4.788 personas nacidas en Ecuador se radicaron en España – según informe de J. Ceballos, del 29 de diciembre de 2016 en el diario El Universo-  país que cuenta con el mayor número de migrantes ecuatorianos. En Italia se encuentran establecidos 93.300, según datos del fin de 2016.

En Estados Unidos de América -país con la mayor cantidad de ecuatorianos, solo superado por España-  hay más de un millón, los que se han concentrado en Nueva York, más de 300.000, Nueva Jersey, más de 70.000, Connecticut, con más de 120.000, y otros estados como California, Massachusetts, Florida y Maryland.

Correa se reunió con todos los emigrados que se hallan en Estados Unidos, Italia y España. Participó en veladas, actos y pronunció discursos para incentivar los ánimos de los congregados a través de su exaltación hacia las proezas de su revolución ciudadana, algo que no han podido hacer el resto de los candidatos a la presidencia para los comicios del próximo 19 de febrero. 

No solo la favorecida propaganda hacia el candidato del partido oficialista de izquierda Alianza País, ha conspirado contra el resto de los candidatos, sino que han existido otros factores que hemos de considerar, los que han influenciado negativamente, y en cierta medida, han incidido en la actitud del pueblo ecuatoriano respecto al tema de sus elecciones.

No creo que los términos desmotivación y apatía política sean los ideales para referirnos a las reacciones de los ecuatorianos en estos días cercanos a los comicios. En Guayaquil, la ciudad más grande y populosa del país y donde la oposición es extremadamente fuerte, los pobladores acuden de forma voluntaria a marchas multitudinarias y otras acciones de protesta contra el régimen dictatorial de Rafael Correa y como apoyo a su alcalde Jaime Nebot, lo que contradice cierto estado de indiferencia patente entre los quiteños en estos días previos a los comicios. 

Esta es la parte que no se difunde por los medios oficialistas. Es el verdadero sentir del pueblo ecuatoriano a través de una multitudinaria manifestación en contra de la dictadura de Rafael Correa. El alcalde de Guayaquil, Jaime Nebot, hace un llamado para poner fin al correísmo.

Más que una apatía, se trata de un fenómeno de incultura política. Todos critican al presidente, miles gritan “fuera Corra, fuera”, pero un por ciento considerable de la población a menos de un mes de las elecciones no había decidido por quien votar y otros ni siquiera si votarían o anularían su planilla. Ya lo expresé en otros escritos, no importa a quien van a elegir, sino de quien van a salir. Lo importante es sacar a Correa para siempre del poder, aun cuando su continuador sea del mismo partido que ha promovido el socialismo del siglo XXI y la revolución ciudadana.

No hay un verdadero poder de determinación en las masas para asumir con firmeza una responsabilidad que adquiere en estos comicios dimensiones extraordinarias. El voto de los ecuatorianos determina el fin o la continuidad del correísmo, lo que equivale a decir socialismo, totalitarismo, dictadura, corrupción, fraudes, robos, malversación, violación, abuso de poderes, economía de recesión, militarización, irreverencia hacia las etnias indígenas, saqueo de los recursos de la tierra.

No obstante, han apoyado a Lenín Moreno, que independientemente a los méritos que lo respaldan - algo que no podemos negar u omitir-, entre los que se destaca su nominación al Premio Nobel de la Paz y sus acciones en pos de los discapacitados y los desposeídos, representa a la izquierda latinoamericana, y responde a las orientaciones bien precisas del dictador Rafael Correa.

Según las encuetas de Cedatos con fecha del pasado ocho de febrero, Lenín Moreno se ha mantenido en el primer lugar, ahora con el 32.3%, seguido por Guillermo Lasso con el 21.5% y Cinthya Viteri con el 14%, mientras que, de acuerdo a los datos de MARKET, el por ciento de Moreno baja a 28.5 y el segundo lugar lo ocupa la Viteri con el 20.2%, mientras que Lasso desciende al tercer puesto con el 18.3%. El militar y político Paco Moncayo se ha mantenido siempre en el cuarto lugar, y el resto de los candidatos solo obtiene insignificantes por cientos en todas las encuestas.

Tal vez ninguno de los candidatos represente el modelo ideal al que aspiran los ecuatorianos tan acostumbrados a fracasos presidenciales, inestabilidad de sus mandatarios, escándalos de sus directivos, expulsiones de presidentes por el propio pueblo, y hasta presidentes “locos” según las confesiones de muchos.

Todos están prometiendo lo inalcanzable. La candidata por el Partido Social Cristiano, Cinthya Viteri,  se presenta como la benefactora y protectora de la nación, anunciando nuevos empleos, reducciones de tarifas de electricidad, obras sociales, ayuda incondicional a la mujer, todo con las mejores intenciones del mundo y no solo como labor promocional, al menos eso parece, pero demasiado ideal y un tanto distante de la posibilidad de poder concretarse como acto.

Guillermo Lasso dará empleos a todos en una nación preocupada no tanto por su futuro sino por su presente, en la que los niveles de desempleo y subempleo son altos, y la pobreza y extrema pobreza ocupan lugares cimeros en la región  - a pesar de las grandezas que difunde la revolución ciudadana-  y tratará de estabilizar a un país que el comunismo ha dejado en las ruinas, pero para esto tendrán que pasar años, tantos que en su posible mandato no verá los resultados.

Lenín Moreno pretende cumplir con el bienestar social, las mejoras en el terreno de la salud, y dar continuidad a su encomiable labor en relación a los discapacitados; aunque reitero, responde al llamado de Rafael Correa, y representa al oficialismo y la continuidad, y lamentablemente, su compañero en la contienda al parecer muestra afición por el enriquecimiento a partir de los beneficios de su cargo. Jorge Glas está siendo acusado de escándalos de corrupción a pesar de la defensa que ha hecho Rafael Correa, para quien todos sus jerarcas están puros en pensamientos y actos.

A esperar pues, el próximo domingo tal vez solo sea el preámbulo, una segunda vuelta será definitoria para un país que necesita salir lo antes posible de las garras del socialismo, aunque lamentablemente, no son del todo conscientes de esto. Por lo pronto: “Fuera Correa, fuera”, como dicen los ecuatorianos.

Fuente:
http://www.cubademocraciayvida.org/web/article.asp?artID=34460



 [Comentar este tema

Febrero 25, 2017, 04:24:08 pm por Dr. Alberto Roteta Dorado en Temas sociales y políticos.

Elecciones en Ecuador. La segunda vuelta es definitoria para el triunfo definitivo de la oposición.
                                       Por el Dr. Alberto Roteta Dorado. 2-02-2017


             

Naples. Estados Unidos. La primera vuelta de las elecciones presidenciales de Ecuador concluyó el pasado domingo 19 de febrero con el triunfo de Lenín Moreno, representante del Partido Alianza País, de tendencia izquierdista, seguido por el líder de la derecha opositora Guillermo Lasso, candidato por el Movimiento CREO-SUMA.

Según las últimas declaraciones de Juan Pablo Pozo, presidente del Consejo Nacional Electoral, con el 98.5% de actas escrutadas hasta las 06:11 de hoy 22 de febrero, el candidato Lenín Moreno, por Alianza País, obtuvo el 39.33%, y Guillermo Lasso, por el Movimiento CREO-SUMA, logró el 28.19%, por lo que la tendencia está establecida, y con el ínfimo por ciento que falta por escrutar no admitiría variación, lo que significa que tendrá lugar una segunda vuelta el próximo dos de abril.

Las elecciones se celebraron con la presencia de observadores de Unasur y de la OEA, entre otras misiones; aunque sin la participación de la Unión Europea, lo que resultó criticado por la oposición y sus invitados a los comicios.

Desde 1979, el presidente y vicepresidente son elegidos en sufragio directo en una misma papeleta. Gana el candidato que haya obtenido más de la mitad de los votos válidos, de lo contrario se recurre a una segunda vuelta entre los dos candidatos más votados. A partir de 1998 también un candidato puede ser ganador si es que obtiene más del 40 por ciento de los votos, siempre que tenga una diferencia de al menos un 10 por ciento sobre el segundo candidato.

Este primer lugar de Alianza País no significa necesariamente una continuidad del correísmo, la segunda vuelta será definitoria para el verdadero triunfo de la derecha, por cuanto, se supone que los simpatizantes del resto de los candidatos de la oposición se sumen a los seguidores de Guillermo Lasso.

Ya estaba anticipada la posible secuencia del proceso. De acuerdo con los resultados que ofrecieron varias encuestadoras ninguno de los candidatos lograba más del treinta y cinco por ciento, por lo que se esperaba una segunda vuelta.

La candidatura del partido oficialista Alianza País integrada por el binomio Lenín Moreno y Jorge Glas, aspirantes a la presidencia y vicepresidencia respectivamente, se mantuvo en el primer lugar de la preferencia popular según datos de varias encuestadoras. No obstante, fue perdiendo seguidores de manera progresiva en la medida que se acercaban los comicios electorales.

Varios elementos contribuyeron a mantener un primer lugar en la preferencia a pesar del complejo panorama social y político de Ecuador bajo el mandato de Rafael Correa, líder del mismo partido, cuyo gobierno no solo fue perdiendo progresivamente aceptación popular; sino que se ganó el rechazo de los ecuatorianos en los últimos tiempos.

Se sabe que Lenín Moreno contó con el apoyo del gobierno de Rafael Correa, y de manera particular, con una desmedida propaganda hecha por el propio mandatario no solo dentro del país; sino en el exterior. Recordemos que Correa dejó para las últimas semanas visitas oficiales a España, Estados Unidos e Italia, justo los países con el mayor número de migrantes ecuatorianos, con los que se reunió desde la perspectiva de aparentes encuentros fraternales, cuando en realidad el propósito era la promoción para la continuidad del correísmo, ahora no a través de su persona, sino del candidato a la presidencia Lenín Moreno. Para esto acudió a su conocida retórica de resaltar las “bondades” de su revolución ciudadana como parte del proyecto del socialismo del siglo XXI.

Durante el primer semestre de 2016, 4.788 ecuatorianos se radicaron en España – según informe de J. Ceballos, en el diario El Universo-, país que cuenta con el mayor número de migrantes ecuatorianos. En Italia se encuentran establecidos 93.300, según datos del fin de 2016, mientras que en Estados Unidos de América, país con el segundo lugar respecto al número de migrantes ecuatorianos, hay más de un millón, los que se han concentrado en Nueva York, más de 300.000, Nueva Jersey, más de 70.000, Connecticut, con más de 120.000, entre otros estados.

Todos los ciudadanos ecuatorianos radicados en el exterior están obligados a votar, por cuanto, en Ecuador el voto en los comicios electorales, más que un derecho ciudadano, es una obligación que jamás se ha sometido a debate para convertirlo en voluntario, lo que obedece, según varios analistas políticos, al concepto de que no existe en la nación una verdadera cultura política que le permita a sus ciudadanos la opción de votar voluntariamente.

Correa utilizó además su tribuna desde las llamadas sabatinas – encuentros del presidente con sus ciudadanos, algo que tiene lugar todos los sábados, en cuyas movilizaciones se utilizan elevadas cifras de dinero y todos los recursos disponibles para trasladar a cientos de pobladores desde diversas zonas hasta el sitio de reunión, el que resulta siempre cambiante-  para realizar una labor proselitista promoviendo a su partido Alianza País y a su candidato presidenciable.

Otros factores que fueron determinantes en la conquista de ese lugar cimero han sido, en primer lugar, el hecho de haber estado nominado al premio Nobel de la Paz en 2012, algo que no tiene ninguno de los candidatos en sus biografías. Además de ser enviado de la ONU para personas con discapacidad como él, así como haber sido el promotor que encabezó desde el 2008 la campaña de la amabilidad y la alegría, Sonríe Ecuador, cuyo propósito ha sido fomentar y divulgar valores que contribuyan a la cohesión social y al progreso de la comunidad ecuatoriana, y como médico, psicólogo y administrador público, fue el principal gestor de la misión solidaria Manuela Espejo, el primer diagnóstico de la situación de los discapacitados en Ecuador.

Durante su campaña se mostró con "un estilo del diálogo, el estilo de la mano extendida", y prometió mantener el modelo económico de Correa, basado en elevado gasto social y endeudamiento, a pesar del deterioro de los precios del petróleo. Su visión y concepción es mucho más de carácter social que de naturaleza política; pero lamentablemente, responde a los intereses del partido izquierdista Alianza País.

Un análisis del estado de su intención al voto desde julio de 2016 hasta el presente – 8 de febrero de 2017, según los últimos datos- deja ver una progresiva disminución de su popularidad. En julio de 2016, según la encuestadora Perfiles de Opinión, Moreno lograba el 44 por ciento de los posibles votos, seguido por la candidata del Partido Social Cristiano, Cinthya Viteri, con el 16 por ciento, y Guillermo Lasso por la Alianza CREO-SUMA, con el 13 por ciento.

Para septiembre decaía con el 36 por ciento, y ya en octubre entre el 24 y 33 por ciento, lo que se ha mantenido de manera similar hasta el 8 de febrero, que cerró con solo el 28 por ciento, mientras que Viteri y Lasso ascendieron con el 20.2 y 18.3 por cientos respectivamente. Datos que no coinciden en su totalidad de acuerdo a los resultados de otras encuestadoras como Cedatos, en la que logró el 32.3%, seguido por Guillermo Lasso con el 21.5% y Cinthya Viteri con el 14%. El resto de los candidatos solo obtuvo puntuaciones ínfimas, excepto Paco Moncayo que se mantuvo siempre en el cuarto puesto según todas las encuestadoras.

         
Guillermo Lasso, representante del Movimiento CREO-SUMA, se alzó con el segundo lugar.      Su triunfo en la segunda vuelta pondrá fin a una década de dictadura socialista y podría sacar a la nación andina de su crisis actual.

¿Qué factores incidieron para que Lenín Moreno fuera perdiendo de manera progresiva su aceptación como candidato a la presidencia del país a pesar de mantenerse en el primer peldaño?

En primer lugar, su compañero de nómina, Jorge Glas, el actual vicepresidente, quien se ha visto involucrado en los últimos meses en fuertes acusaciones publicadas en diarios panameños, en las que se hacen críticas a su gestión como vicepresidente, en especial tras una publicación en la que se declara que sería mencionado en un informe sobre lavado de activos, y más recientemente, fuentes desde Estados Unidos reportaron que Glas se vio afectado por un escándalo de corrupción a partir de la investigación realizada a ocho funcionarios y exfuncionarios por lavado de dinero y sobornos detrás de contratos con la mayor empresa petrolera del país, la Petroecuador.

Glas ha estado al frente de importantes proyectos en la última década, específicamente en los relativos a cambio de la matriz productiva y sectores estratégicos, los que han sido fuertemente cuestionados respecto a una desmedida corrupción, lo que ha sido denunciado por varias fuentes e instituciones internacionales.

El pueblo ecuatoriano rechaza enérgicamente a Jorge Glas, lo que quedó demostrado cuando se presentó en estos comicios a ejercer su voto y las multitudes le gritaron: “Fuera Correa, fuera”, al asociarlo al primer mandatario y a su corrupto gobierno.

Así las cosas, entre expectativas e incertidumbres, vítores y repudios, consignas de elogios y gritos de rechazo, transcurrieron las elecciones en Ecuador, cuyo momento clímax se alcanzó con una manifestación multitudinaria y una vigilia frente a la sede del Consejo Nacional Electoral, en Quito, la noche y madrugada del 19 y 20 de febrero, ante la sospecha de acciones fraudulentas dirigidas por el gobierno de Correa que beneficiarían al candidato del oficialismo.

El retraso en la información exacta de los resultados, la retención del veredicto final por tres días, la inconsistencia de varias actas, y la denuncia de algunos ciudadanos que al tratar de ejercer su voto ya aparecían registrados como que lo habían hecho, entre otras inexactitudes, son elementos más que suficientes para poner en duda la transparencia del proceso.

De cualquier modo, y siempre con la esperanza de una victoria de la oposición, las elecciones de Ecuador marcan el final de un tenebroso ciclo político – independientemente a cierta estabilidad política, y un grupo de obras sociales que no podemos dejar a un lado-, en el cual, la libertad de expresión ha sido reprimida, los derechos humanos violentados, la prensa libre fue censurada, la economía del país, a pesar de los aparentes logros difundidos por su presidente-economista, se deterioró al extremo, y el desempleo, el subempleo, así como los índices de pobreza y de pobreza extrema se mantuvieron en los primeros lugares de Suramérica.   

Fuente: http://www.cubademocraciayvida.org/web/article.asp?artID=34535
 


 [Comentar este tema

Febrero 25, 2017, 04:08:55 pm por Dr. Alberto Roteta Dorado en Temas sociales y políticos.

                                  Dilema en Ecuador: ACURE Vs. Movimiento X Cuba
La legitimidad de una asociación voluntaria contra la que representa el discurso oficialista

              Domingo, febrero 19, 2017 |  Alberto Roteta Dorado    |  4  comment count
                       FacebookTwitterLinkedInGoogle+PinterestEmailPrintFriendly

             

NAPLES, Estados Unidos.- El 15 de mayo del pasado año, en el redondel donde coinciden las avenidas América, Atahualpa y Mariana de Jesús, en Quito, la capital ecuatoriana, justo en el monumento a José Martí, se entonaba el himno nacional de Cuba y se recitaba el simbólico poema de Martí “Yugo y estrella”, a la vez que más de un centenar de cubanos, que de manera anticipada evocaban el aniversario de la muerte del más grande y ejemplar de todos los cubanos, colocaban, cada uno, una rosa blanca. Se hacía así la primera presentación pública del Movimiento X Cuba, un grupo integrado por cientos de cubanos residentes principalmente en Ecuador.

Recientemente el Movimiento X Cuba publicó en su página una petición a todos los candidatos a la presidencia del país, cuyas elecciones tendrán lugar el próximo 19 del presente mes, en relación con la eliminación de convenios de colaboración del personal de la salud, principalmente los médicos, entre los gobiernos de Cuba y Ecuador.

A solo unas horas de la presentación de esta declaración, apareció en dos medios de prensa diferentes un escrito que no solo divulgaba las palabras del doctor Duniel Medina Camejo, presidente del movimiento, sino que ampliaba sus opiniones al respecto. La emisora Radio Martí igualmente transmitía declaraciones de su presidente y vicepresidente, ambos médicos de profesión.

A continuación, las palabras firmadas por el Dr. Medina Camejo.

Quito, 9 de febrero de 2017

A: Candidatos a la Presidencia de la República del Ecuador.

El Movimiento X Cuba y la Comunidad de Profesionales de la Salud radicados en este país, expresamos nuestra preocupación ante criterios xenofóbicos y mal enfocados de algunos candidatos.
Hacemos un llamado de atención, para que logren diferenciar entre los doctores y profesionales de salud cubanos que vivimos en Ecuador, compartimos la misma suerte que el pueblo ecuatoriano, tenemos hijos, esposas y esposos ecuatorianos, tributamos y damos todo nuestro esfuerzo por esta nación, de aquellos que responden a acuerdos entre el gobierno cubano y el gobierno del economista Rafael Correa.
El Movimiento X Cuba y la Comunidad de Profesionales de la Salud, cubanos residentes en Ecuador, apoyamos el cierre de convenios médicos del Sr. Rafael Correa y el régimen de Cuba, que menoscaban las posibilidades de empleo de ciudadanos ecuatorianos y extranjeros que vivimos en Ecuador y somos sustento de familias ecuatorianas. Somos una comunidad que apoya y vamos por el cambio.

Dr. Duniel Medina Camejo

Presidente del Movimiento X Cuba

Al siguiente día la Asociación de Cubanos Residentes en Ecuador ACURE, con representación legal en Ecuador desde 1998, organización que dice representar a los cubanos residentes en la nación andina, respondía con una declaración que publicó en sus páginas, y que por su connotación, dado el carácter agresivo hacia los integrantes del Movimiento X Cuba, merece comentarse.

En primer lugar hemos de aclarar —en plural, porque no solo es mi criterio, sino que estoy representando además a dicho movimiento, que cuenta con miembros en varias provincias de Ecuador, de Cuba, así como integrantes de Estados Unidos e Italia— que la carta no es mal intencionada, ni provocadora como afirman en su declaración.

La idea de excluir a los médicos cubanos de las llamadas misiones o colaboraciones responde a una inquietud generalizada de los profesionales médicos ecuatorianos, y otros de naciones como Cuba y Venezuela principalmente, los que con frecuencia son rechazados de posibles contratos porque los colaboradores del régimen de La Habana en coordinación con el gobierno socialista de Rafael Correa a través de sus proyectos de la revolución ciudadana, ocupan plazas que pudieran ser ofertadas a médicos ecuatorianos o a los de otras nacionalidades que están en condición de migrantes.

Por otra parte, no se trata de un cubano que se hace llamar Movimiento X Cuba, sino del doctor Duniel Medina Camejo, presidente de dicho movimiento, iniciado el pasado mes de abril de 2016, con su primera presentación pública en mayo y con un trabajo sostenido durante estos meses. Recordemos la realización de consultas médicas gratuitas que semanalmente han realizado a necesitados, la donación de medicamentos a personas pobres, la difusión del verdadero acontecer político de Cuba y del mundo a través de las redes sociales, la denuncia de las violaciones a los derechos humanos que diariamente tienen lugar en Cuba, entre otras acciones.

Fueron los miembros del Movimiento X Cuba los que estuvieron presentes, y no los de ACURE, cuando las tropas especiales del dictador Rafael Correa arremetieron contra cientos de cubanos que se manifestaban de manera pacífica para lograr una posible solución a su dramática situación migratoria, actos que culminaron con la deportación de más de un centenar de cubanos que permanecieron encarcelados injustamente por órdenes del prepotente dictador que hoy ACURE pretende defender.

Recordemos que esta organización se muestra tan enérgica en defensa de sus “hermanos cubanos” no respondió a las solicitudes de los más de trescientos migrantes que marcharon pidiendo la legalización de su estatus migratorio.

Otro error en el ataque que hace ACURE a los miembros del Movimiento X Cuba consiste en el concepto que esta organización tiene acerca de que sus integrantes “responden a los intereses de los grupos contrarrevolucionarios radicados en Miami”. Con toda seguridad afirmamos que jamás hemos tenido orientaciones, ideas o propuestas por parte de otras organizaciones. Además de no haber recibido un centavo, ni siquiera otro tipo de estímulo material de parte de los movimientos políticos de la oposición que están en el exilio. El Movimiento X Cuba se ha caracterizado por su sentido de independencia total de cualquier otra propuesta de naturaleza política, independientemente a que existan objetivos comunes: libertad, democracia, inclusión, igualdad, respeto a los derechos humanos, de manera especial a la libertad de expresión y de pensamiento, entre otros.

Los líderes del movimiento ni siquiera coinciden en todos los planteamientos de los grupos opositores, tanto de Cuba como del exilio, lo que valientemente han expresado y publicado en las redes sociales y en medios de prensa. Una de las grandes virtudes del grupo es el hecho de trabajar sin ser asalariados; pero en la anquilosada mente de los comunistas recalcitrantes y dogmáticos no cabe la posibilidad de asimilar la idea de que algunos trabajamos con un sentido altruista.

El Movimiento X Cuba pretende no sólo aglutinar a los exiliados en territorio ecuatoriano y pronunciarse por sus derechos como migrantes, sino también “luchar incansablemente por ver una Cuba libre, trabajar por la unidad de la disidencia y de los cubanos, velar continuamente por nuestros derechos y las causas justas, así como intentar de forma pacífica llevar la patria de la dictadura a la democracia”, según ha declarado desde Quito el doctor Michel Larrondo, vicepresidente del movimiento.

Sus líderes consideran que el Movimiento X Cuba es una nueva idea de inclusión y reconciliación nacional, propuesta que se reafirma en uno de sus objetivos principales: “La reconciliación nacional de todos los cubanos, donde quiera que estén, independientemente de sus concepciones políticas”. Esto le ofrece al grupo una peculiaridad distintiva, que pudiera ser determinante para alcanzar ese sentido de unidad, lamentablemente muy disperso en estos tiempos.

Tres últimas observaciones a ACURE: Primera, es cierto que “el pueblo ecuatoriano es dueño de sus designios”, pero no han expuesto que ese pueblo se manifiesta continuamente y de forma masiva invaden las calles para pronunciarse contra su presidente. Segunda, estamos en el siglo XXI. Su discurso ya ha quedado atrás, la retórica comunista de: orgullo de los cubanos, heroica tierra, profesionales hijos de Martí y de Fidel, herederos de las bellas tradiciones médicas cubanas, utilizarnos con fines espurios y egoístas, es algo así como un estigma remanente de lo que ya no existe. Los comunistas cubanos se quedaron detenidos en el tiempo entre manuales soviéticos y frases del viejo comandante que se les fue. Tercera no utilicen al más grande de los cubanos para su ataque. Es cierto que Martí dijo: “Patria es humanidad”, como han expresado en su declaración. También dijo: “Dos peligros tiene la idea socialista, como tantas otras; el de las lecturas extranjerizas, confusas e incompletas, y el de la soberbia y la rabia disimulada de los ambiciosos, que para ir levantándose en el mundo, empiezan por fingirse, para tener hombros en que alzarse como frenéticos defensores de los desamparados”.

Compartir:
Fuente: https://www.cubanet.org/colaboradores/dilema-en-ecuador-acure-vs-movimiento-x-cuba/


 [Comentar este tema

Febrero 25, 2017, 03:59:24 pm por Dr. Alberto Roteta Dorado en Temas sociales y políticos.

Ecuador, hacia una segunda vuelta de presidenciales
El próximo 2 de abril el oficialismo podría llevarse una desagradable sorpresa

Miércoles, febrero 22, 2017 |  Alberto Roteta Dorado    |

           

NAPLES, Estados Unidos.- La primera vuelta de las elecciones presidenciales de Ecuador concluyó el pasado domingo 19 de febrero con el triunfo de Lenín Moreno, representante del Partido Alianza País, de tendencia izquierdista, seguido por el líder de la derecha opositora Guillermo Lasso, candidato por el Movimiento CREO-SUMA.

Las elecciones se celebraron con la presencia de observadores de UNASUR y de la OEA, entre otras misiones, aunque sin la participación de la Unión Europea. No obstante, una serie de irregularidades caracterizaron al proceso eleccionario, entre las que se destacan el retraso en la información exacta de los resultados, la retención del veredicto final por tres días, la inconsistencia de varias actas, la demora en la entrega de la información de algunas provincias, y la denuncia de ciudadanos que al tratar de ejercer su voto ya aparecían registrados como que lo habían hecho, entre otras inexactitudes; elementos suficientes para poner en duda la transparencia del proceso

Una manifestación multitudinaria y una vigilia frente a la sede del Consejo Nacional Electoral (CNE) en Quito, la noche y madrugada del 19 y 20 de febrero, ante la sospecha de acciones fraudulentas dirigidas por el gobierno de Correa que beneficiarían al candidato del oficialismo, fue la acción más significativa de estos días de incertidumbre y grandes tensiones.

Ante la presión popular, el CNE se vio presionado a romper el silencio que pretendió establecer el día 21 de febrero, cuando informó la espera de tres días para conocer los resultados definitivos del escrutinio, respondiendo a los principales medios de prensa ecuatorianos y transmitiendo en vivo para toda la nación desde su página.

Según las últimas declaraciones de Juan Pablo Pozo, presidente del CNE, con el 98,5% de actas escrutadas hasta las 06:11 de este 22 de febrero, el candidato Lenín Moreno, por Alianza País, obtuvo el 39,33%, y Guillermo Lasso, por el Movimiento CREO-SUMA, logró el 28,19%, por lo que la tendencia está establecida, y con el ínfimo por ciento que falta por escrutar no admitiría variación, lo que significa que tendrá lugar una segunda vuelta el próximo dos de abril.

Desde 1979, el presidente y vicepresidente son elegidos en sufragio directo en una misma papeleta. Gana el candidato que haya obtenido más de la mitad de los votos válidos; de lo contrario se recurre a una segunda vuelta entre los dos candidatos más votados. A partir de 1998 también un candidato puede ser ganador si es que obtiene más del 40 por ciento de los votos, siempre que tenga una diferencia de al menos un 10 por ciento sobre el segundo candidato.

Este primer lugar de Alianza País no significa necesariamente una continuidad del correísmo. La segunda vuelta será definitoria para el verdadero triunfo de la derecha, por cuanto se supone que los simpatizantes del resto de los candidatos de la oposición se sumen a los seguidores de Guillermo Lasso.

La candidatura del partido oficialista Alianza País, integrada por el binomio Lenín Moreno y Jorge Glas, aspirantes a la presidencia y vicepresidencia respectivamente, se mantuvo en el primer lugar de la preferencia popular según datos de varias encuestadoras. No obstante, fue perdiendo seguidores de manera progresiva en la medida que se acercaban los comicios electorales.

Varios elementos contribuyeron a mantener ese lugar preferencial a pesar del complejo panorama social y político de Ecuador bajo el mandato de Rafael Correa, líder del mismo partido, cuyo gobierno no solo fue perdiendo su aceptación popular sino que se ganó el rechazo de los ecuatorianos en los últimos tiempos.

Se sabe que Lenín Moreno contó con el apoyo del gobierno de Rafael Correa y, de manera particular, con una desmedida propaganda hecha por el propio mandatario no solo dentro del país sino además en el exterior. Recordemos que Correa dejó para las últimas semanas visitas oficiales a España, Estados Unidos e Italia, justo los países con el mayor número de migrantes ecuatorianos, con los que se reunió desde la perspectiva de aparentes encuentros fraternales, cuando en realidad el propósito era la promoción para la continuidad del correísmo, ahora no a través de su persona, sino del candidato a la presidencia Lenín Moreno. Para esto acudió a su conocida retórica de resaltar las “bondades” de su revolución ciudadana como parte del proyecto del socialismo del siglo XXI.

Todos los ciudadanos ecuatorianos radicados en el exterior están obligados a votar, por cuanto en Ecuador el voto en los comicios electorales, más que un derecho ciudadano, es una obligación que jamás se ha sometido a debate para convertirla en voluntaria.

Correa utilizó además su tribuna desde las llamadas sabatinas —encuentros del presidente con sus ciudadanos, algo que tiene lugar todos los sábados, en cuyas movilizaciones se utilizan elevadas cifras de dinero y todos los recursos disponibles para trasladar a cientos de pobladores desde diversas zonas hasta el sitio de reunión, el que resulta siempre cambiante— para realizar una labor proselitista promoviendo a su partido Alianza País y a su candidato presidenciable.

Otros factores que fueron determinantes en la conquista de ese lugar cimero han sido, en primer lugar, el hecho de haber estado nominado al premio Nobel de la Paz en 2012, algo que no tiene ninguno de los candidatos en sus biografías. Además de ser enviado de la ONU para personas con discapacidad, así como haber sido el promotor que encabezó desde el 2008 la campaña Sonríe Ecuador, cuyo propósito ha sido fomentar y divulgar valores que contribuyan a la cohesión social y al progreso de la comunidad ecuatoriana, y como médico, psicólogo y administrador público, fue el principal gestor de la misión solidaria Manuela Espejo, el primer diagnóstico de la situación de los discapacitados en Ecuador.

Su visión y concepción es mucho más de carácter social que de naturaleza política; pero lamentablemente responde a los intereses del partido izquierdista Alianza País. Según la estimación de algunos analistas, si llega al poder habrá posibilidad de un diálogo con sectores enfrentados con el correísmo en la última década.

Un análisis del estado de su intención al voto, desde julio de 2016 hasta el presente, deja ver una progresiva disminución de su popularidad. En julio de 2016, según la encuestadora Perfiles de Opinión, Moreno lograba el 44 por ciento de los posibles votos, descendiendo al 28 por ciento el 8 de febrero.

¿Qué factores incidieron para que Lenín Moreno fuera perdiendo de manera progresiva su aceptación como candidato a la presidencia del país a pesar de mantenerse en el primer peldaño?

En primer lugar, su compañero de nómina, Jorge Glas, el actual vicepresidente, quien se ha visto involucrado en los últimos meses en fuertes acusaciones publicadas en diarios panameños, en las que se hacen críticas a su gestión como vicepresidente, en especial tras una publicación en la que se declara que sería mencionado en un informe sobre lavado de activos. Más recientemente, fuentes desde Estados Unidos reportaron que Glas se vio afectado por un escándalo de corrupción a partir de la investigación realizada a varios funcionarios por lavado de dinero y sobornos con la mayor empresa petrolera del país.

Glas ha estado al frente de importantes proyectos en la última década, específicamente en los relativos a cambio de la matriz productiva y sectores estratégicos, los que han sido fuertemente cuestionados respecto a una desmedida corrupción, denunciada por varias fuentes e instituciones internacionales.

El pueblo ecuatoriano rechaza enérgicamente a Jorge Glas, lo que quedó demostrado cuando se presentó en estos comicios a ejercer su voto y las multitudes le gritaron: “Fuera Correa, fuera”, al asociarlo el primer mandatario y a su corrupto gobierno.

De cualquier modo, y siempre con la esperanza de una victoria de la oposición, las elecciones de Ecuador marcan el final de un tenebroso ciclo político —independientemente de cierta estabilidad y un grupo de obras sociales que no podemos dejar a un lado—, en el cual la libertad de expresión ha sido reprimida, los derechos humanos violentados, la prensa libre censurada, la economía del país —a pesar de los aparentes logros difundidos por su presidente-economista— deteriorada al extremo, y los índices de desempleo, subempleo, pobreza y de pobreza extrema, quedado entre los primeros lugares de Suramérica.

Compartir:
Fuente:https://www.cubanet.org/colaboradores/ecuador-hacia-una-segunda-vuelta-de-presidenciales/


 [Comentar este tema

Febrero 01, 2017, 01:53:16 am por Dr. Alberto Roteta Dorado en Temas filosóficos.


                                     JOSÉ MARTÍ, PERIODISTA EXCEPCIONAL, NI ANTIIMPERIALISTA NI SOCIALISTA
                                                                                   Segunda parte.
                                                        ARTÍCULO ESPECIAL EN EL THINK-TANK DE CUBANÁLISIS
                                                               Dr. Alberto Roteta Dorado, Fort Pierce, Estados Unidos


                                       

                                                               Su visión del socialismo desde su labor periodística
 
Gracias a su trabajo periodístico es que hemos podido conocer sus planteamientos sobre el socialismo. En La América, Nueva York, en abril de 1884, hace referencia al padre de la antropología y la filosofía evolucionista, el teórico social inglés Herbert Spencer, en la primera parte del escrito, y luego a través del subtítulo “La futura esclavitud”, en la segunda parte -la que más se ha difundido por lo polémico del tema-,  es que Martí insistió en los desaciertos de este sistema social.
 
Martí evoca un texto de Spencer dedicado al socialismo, en el que lo define como la futura esclavitud de la humanidad, cuyo título es: “La esclavitud futura”, y forma parte de un grupo de ensayos que publicó Spencer con el nombre: “El individuo contra el estado”, en 1884. Es Spencer, y no Martí, quien se refiere al sistema socialista de esta forma. Martí asume la idea y la frase textual para comentar particularmente sobre este ensayo.
 
En la introducción, José Martí, no solo nos ubica en el tema a tratar, sino que hace gala de su brillantez estilística en el ensayo breve como género:
 
“Por su cerrada lógica, por su espaciosa construcción, por su lenguaje nítido, por su brillantez, trascendencia y peso, sobresale entre esos varios tratados aquel en que Herbert Spencer quiere enseñar cómo se va, por la excesiva protección a los pobres, a un estado socialista que sería a poco un estado corrompido, y luego un estado tiránico. Lo seguiremos de cerca en su raciocinio, acá extractando, allá supliendo lo que apunta; acullá, sin decirlo, arguyéndolo. Pero ¡cómo reluce este estilo de Spencer! No sea ese estilo de púrpura romana de Renán, sino cota de malla impenetrable, llevada por robusto caballero. Muévese su lenguaje en ondas anchas, como las que imprime en el océano solemne un imponente vapor trasatlántico. (…) Se inflama a ocasiones en generoso fuego; pero la llama, que brilla entonces intensa, dura poco. Es un estilo de cureña de artillería, hecho como para soportar las andanadas certeras que desde él dispara el pensamiento. Habla, como otros en cuadros, en lecciones; tanto, que a veces peca de pontífice. Como en una idea agrupa hechos, en una palabra agrupa ideas. Sus adjetivos le ahorran párrafos, El funcionarismo, que tiene intereses comunes, es “coherente”; el público, que anda suelto y se pone raras veces al habla, es “incoherente”. “Agencias” son las fuerzas sociales. Ve el flujo y reflujo periódico de la vida en los pueblos, como un anatómico ve en las venas el curso de la sangre. Escarda cuidadosamente, entre los hechos diversos, los análogos; y los presenta luego bien liados y en hilera, como soldados mudos, que van defendiendo lo que él dice. Anda sobre hechos”.  [3]
 
No obstante, mucho antes, en sus años de juventud, José Martí hizo referencia a las modalidades de socialismo que precedieron al modelo propuesto por Marx, lo que si  conoció muy bien, aunque algunos se empeñen en afirmar lo contrario para justificar la no afiliación de Martí a este sistema. “Todos ellos -refiriéndose a las clases de socialismo- convienen en una base general, el programa de nacionalizar la tierra y los elementos de producción”. Se refirió a la variante de la Icaria cristiana de Cabet, al mutualismo de Prudhomme, al familisterio de Guisa, al Colinsismo de Bélgica, y hasta a  los llamados jóvenes Hegelianos de Alemania, entre los que había militado Marx en sus años mozos.
 
Pero de manera enérgica insistió en su análisis sobre el texto de Spencer dedicado al socialismo, en la idea de que “en ese sistema socialista dominaría la comunidad al hombre, que a la comunidad entregaría todo su trabajo”, y con su peculiar estilo que define, caracteriza, pero no agrede y su inigualable sabiduría, llega a afirmar que el hombre en el socialismo se convierte en esclavo:
 
“De ser siervo de sí mismo, pasaría el hombre a ser siervo del estado. De ser esclavo de los capitalistas, como se llama ahora, iría a ser esclavo de los funcionarios. Esclavo es todo aquel que trabaja para otro que tiene dominio sobre él; y en ese sistema socialista dominaría la comunidad al hombre, que a la comunidad entregaría todo su trabajo”.
 
Los siguientes fragmentos del mismo escrito son sugerentes de la postura del Apóstol respecto a sus concepciones sobre el socialismo, lo que está en correspondencia con la actitud asumida  por José Martí:
 
“Teme Spencer, no sin fundamento, que al llegar a ser tan varia, activa y dominante la acción del estado, habría este de imponer considerables cargas a la parte de la nación  trabajadora en provecho de la parte páupera. Y es verdad que si llegare la benevolencia a tal punto que los páuperos no necesitasen trabajar para vivir -a lo cual jamás podrían llegar-, se iría debilitando la acción individual, y gravando la condición de los tenedores de alguna riqueza, sin bastar por eso a acallar las necesidades y apetitos de los que no la tienen”.
 
“Todo el poder que iría adquiriendo la casta de funcionarios, ligados por la necesidad de mantenerse en una ocupación privilegiada y pingüe, lo iría perdiendo el pueblo, que no tiene las mismas razones de complicidad en esperanzas y provechos, para hacer frente a los funcionarios enlazados por intereses comunes. Como todas las necesidades públicas vendrían a ser satisfechas por el Estado, adquirirían los funcionarios entonces la influencia enorme que naturalmente viene a los que distribuyen algún derecho o beneficio. El hombre que quiere ahora que el Estado cuide de él para no tener que cuidar él de sí, tendría que trabajar entonces en la medida, por el tiempo y en la labor que plugiese al Estado asignarle, puesto que a éste, sobre quien caerían todos los deberes, se darían naturalmente todas las facultades necesarias para recabar los medios de cumplir aquéllos”.
 
En este extraordinario escrito Martí no solo fue capaz de valorar los desaciertos de este sistema social y modelo económico, sino que con agudeza y visión de futuro supo predecir los males que aquejarían a las naciones como resultante de los vicios  engendrados por dicho sistema. Algo patente en la Cuba de nuestros días, donde se intentó eliminar toda forma de religión, e imponer un materialismo forzado a partir de la declaración del carácter socialista de la revolución cubana que protagonizara el dictador Fidel Castro, en abril de 1961:
 
“Preocupar a los pueblos exclusivamente en su ventura y fines terrestres, es corromperlos, con la mejor intención de sanarlos. Los pueblos que no creen en la perpetuación y universal sentido, en el sacerdocio y glorioso ascenso de la vida humana, se desmigajan como un mendrugo roído de ratones”.
 
Imposible pretender abordar su extensa obra periodística. Me he limitado solo a unos ejemplos representativos que demuestran su grandeza como periodista ejemplar. Acudir a su enseñanza y descubrirle en su real dimensión es nuestro deber. Hagámoslo de manera libre, sin ataduras, sin ideas preestablecidas, dejando a un lado esa maléfica influencia causada por la manipulación comunista, que olvidando a un hombre quasi santo, a un extraordinario, profundo y polifacético pensador, a un humanista sin par, intentan mostrar a medias y de manera tergiversada solo su labor política.
 
Recordarle hoy, no como simple cumplido por motivo de un onomástico, sino como sagrado deber, es algo que como cubanos no podemos dejar de hacer. Imitarle es imposible, intentar aproximarnos a su excelsitud es una utopía;  pero tomar su periodismo como paradigma sí puede ser una realidad, algo muy necesario en estos tiempos; nuestros lectores lo agradecerán por siempre.
 
 -----------------
[1] Martí, J. Obras Completas. T. 10. Ed. Ciencias Sociales. La Habana, 1975. pág. 97.

[2] Martí, J. Obras Completas. T. 11. Ed. Ciencias Sociales. La Habana, 1975. pp.202.

[3] Martí, J. Obras Completas. T. 15. Ed. Ciencias Sociales. La Habana, 1975. pp.387-392.

Publicado inicialmente en:
http://www.cubanalisis.com/ART%C3%8DCULOS/ROTETA%20DELGADO%20-%20JOS%C3%89%20MART%C3%8D%20PERIODISTA%20EXCEPCIONAL....htm


 [Comentar este tema

Febrero 01, 2017, 01:44:56 am por Dr. Alberto Roteta Dorado en Temas Martianos.

                                      JOSÉ MARTÍ, PERIODISTA EXCEPCIONAL, NI ANTIIMPERIALISTA NI SOCIALISTA
                                                         ARTÍCULO ESPECIAL EN EL THINK-TANK DE CUBANÁLISIS
                                                             Dr. Alberto Roteta Dorado, Fort Pierce, Estados Unidos


                                               

José Martí, el extraordinario ser que recordamos siempre, aunque de manera especial lo evocamos cada 28 de enero, se graduó de Licenciado en Filosofía y Letras y Licenciado en Derecho Civil y Canónico en la Universidad de Zaragoza, en 1874; aunque inició y cursó los dos primeros años de ambas carreras en la Universidad de Madrid.
 
Se sabe que ejerció el magisterio como catedrático de varias asignaturas, lo mismo en colegios privados de enseñanza elemental y básica que en centros universitarios, al menos en dos países de Latinoamérica: Guatemala y Venezuela, lo que pudo hacer no solo por sus conocimientos de historia, literatura, gramática, oratoria, idiomas, y especialmente filosofía, amén de sus dotes como comunicador, sino gracias a su título de Licenciado en Filosofía y Letras.
 
Hasta el presente no se conoce que ejerciera la profesión de abogado, como tampoco hay referencias acerca de que estudiara materias o técnicas en relación con el periodismo, la profesión que ejerció con mayor intensidad y que le permitiera subsistir durante su prolongada etapa en los Estados Unidos de América.
 
La gran mayoría de los cubanos ha repetido o escuchado esos inspiradores versos suyos salidos del alma, o leyeron algunas de las fábulas, cuentos o breves historias, que también brotaron de las inmensidades de una infinitud a las que solo los grandes seres pueden llegar, y que el sabio hombre nos entregara en su inmortal “La Edad de Oro”; aunque lamentablemente desconocen su grandeza como ensayista ejemplar, como traductor insuperable y como periodista de excelencia.    
 
Su obra literaria, aunque lamentablemente breve, está escrita en un castellano envidiable, con insuperable estilo, y la exquisitez de un aristócrata, a pesar de aquella humildad que lo caracterizó y le acompañó por siempre. Su incursión en la poesía, la novelística, el teatro, la traducción, la crítica literaria y de arte, el periodismo, y de manera especial en la ensayística, lo convierten en el polifacético escritor de talla excepcional que, sin saberlo, estaba revolucionando con su poesía las letras hispanas, pues José Martí fue un poeta de vanguardia, introductor junto al cubano Julián del Casal, el colombiano José Asunción Silva y el mexicano Gutiérrez Nájera, del modernismo como movimiento literario.
 
Sus “encrespados Versos Libres”, constituyen un modelo desde el punto de vista formal -lo que Martí sabiamente llamó “esencia”-  para la poesía de su tiempo, los que junto a Ismaelillo y Versos Sencillos, integran sus más importantes poemarios, versos que son evocados en nuestros días y figuran en las más importantes antologías de la poesía mundial. Su única novela, “Amistad Funesta” o “Lucía Jerez”, sin ser excepcional, es su novela, escrita con sinceridad y la pasión del hombre joven que de prisa redactaba para cumplir con el pedido de entrega semanal para su publicación en diarios de su tiempo; de ahí su estilo un tanto folletinesco, pero aun así, hay un cuidado en el decir y una precisión en la palabra que la engrandecen y la salvan dentro del género. Su obra para teatro “Amor con amor se paga”, logró ser representada con éxito en México en presencia de su autor.
 
Como ensayista nos dejó trabajos hasta hoy inigualables por su forma. Recordemos sus enormes ensayos dedicados a figuras de la ciencia, de las letras, de la religión, de la política o de la filosofía: Darwin, Edward McGlynn, James B. Alcott, Whitman y especialmente Emerson, su más acabado trabajo en este sentido, amén de los artículos: “Ruinas Indias”, “El Padre Las Casas”, “Tres héroes” y “Un paseo por la tierra de los anamitas”, pertenecientes a “La Edad de Oro”, y por supuesto, “Nuestra América”, sin duda, uno de sus ensayos más extraordinarios, y “Lectura en Steck Hall”, considerados verdaderos paradigmas de este género, no solo en lo formal o estilístico, sino como muestra de una vastedad cultural más allá de cualquier posible pretensión y de una erudición inigualable, de la que hacía derroche.
 
No obstante, a pesar de sus méritos como poeta y ensayista, es en su labor como periodista en lo que pretendo insistir en este aniversario de su nacimiento, fecha que,  lamentablemente,  la dictadura comunista que persiste en Cuba se empeña en arruinar a través de una convocatoria para realizar forzadas marchas en las que se gritan las consignas propias de la retórica del caduco régimen, las que resultan contradictorias con aquella sobriedad, distinción y elegancia que identificaron al genial hombre de Dos Ríos.
   
Pero como el propio maestro dijo hacia el final del siglo XIX, cuando la gran oradora inglesa, la Dra. Annie Besant, visitara los Estados Unidos: “Edúquese lo superior del hombre, para que pueda, con ojos de más luz, entrar en el consuelo, adelantar en el misterio, explorar en la excelsitud del orbe espiritual”, es que me propongo cumplir con este reclamo que hiciera aquel a quien hoy recordamos, lo que haré a través de algunos apuntes que más allá de las tenebrosas marchas, de las ridículas consignas y de la vulgaridad propia del hombre nuevo, puedan contribuir a difundir el mensaje del autor de Versos Libres.
 
Recordemos que como periodista llegó a ser publicado en más de veinte diarios de América. La noticia y la crónica adquirieron elevados matices en sus textos. El crítico y ensayista Pedro Henríquez Ureña, llegó a decir que Martí hizo un “periodismo elevado a un nivel artístico como jamás se ha visto en español, y probablemente en ningún otro idioma”. Mantuvo columnas y secciones en prestigiosas publicaciones como: El Partido Liberal, de México; La Opinión Nacional y la Revista Venezolana, ambas de Venezuela; La Ofrenda de Oro, de New York; La Pluma, de Colombia; La Nación, de Argentina; La República, de Honduras; y de manera especial su joya: La Edad de Oro, la que a pesar de su efímera vida y de su dedicación especialmente para niños y jóvenes, reúne en sus páginas extraordinarios textos dignos de imitar por su estilo. 
 
Justamente un periodismo elevado que llegue a alcanzar  un nivel artístico es lo que nos corresponde hacer a aquellos que nos dedicamos al periodismo en sus diversas modalidades. Hemos de ser muy cuidadosos no solo en los escritos de opinión y analíticos, sino en la entrevista y la noticia, algo que vamos dejando a un lado para dar paso al sensacionalismo y a esa idea de complacer que tanto daño nos está haciendo.
 
Si no queremos estar situados en la línea de la llamada prensa amarilla, aquella que según el destacado escritor y político peruano Mario Vargas Llosa, penetra demasiado en la intimidad y en lo personal para complacer a un público que solo busca el entretenimiento a través de la frivolidad y la superficialidad, entonces hemos de asumir una actitud que, sin llegar a ser distante de aquellos para los cuales trabajamos, no se limite pues a la noticia del momento que de manera rápida se disipa en la inmediatez del tiempo.
 
Por haber sido José Martí tan cuidadoso no solo en sus planteamientos temáticos de carácter social, político, cultural, y hasta científico, sino en su estilo sin igual, es que ha podido trascender hasta nuestros días. Si por un instante pudiéramos separar su legado en el terreno político y literario -algo que resulta imposible- para quedarnos solo con su extensa obra periodística, sin duda, José Martí sigue mereciendo ese sagrado lugar ganado en la historia de la nación cubana y en el mundo.
 
Evoquemos en estos convulsos días en que un republicano asume la presidencia de este país, y aun sin haber comenzado su mandato ya era repudiado por multitudes que han salido a las calles a expresar su inconformidad, unas palabras del llamado Apóstol de Cuba, fruto de su trabajo periodístico como cronista en los Estados Unidos:
 
“Ningún partido político tuvo nacimiento más glorioso que el Partido Republicano de los Estados Unidos, porque ninguno se formó con ambiciones más desinteresadas ni con esperanzas más nobles. La Constitución de este país estaba manchada por un vicio original: había transigido con la esclavitud de una raza. El Partido Republicano se fundó verdaderamente para limpiarla de esa mancha. No se componía sólo de los mejores entre los vivos. Puede decirse que se componía también de los muertos ilustres. Las sombras de Washington, de Jefferson, de Franklin, de Hamilton, presidían sus sesiones, y los grandes antepasados de la libertad norteamericana, tomaban parte en espíritu en la obra de refundición en que el oro puro iba a separarse de la escoria”.
 
Lo que demuestra esa habilidad para transmitir una opinión, y hacerlo con esa elocuencia que lo caracterizó, con conocimiento de causa acerca de la política de un país que no era el suyo, pero que conoció en todos sus detalles por respeto a su labor y a sus lectores, en lo que hemos de imitarle para no caer en la simplicidad y en la reiteración de lo que otros han dicho y pretendemos presentar como nuestro. Solo el estudio profundo del tema que vamos a tratar nos permitirá hacer verdaderas apreciaciones que más tarde podrán pasar a la posteridad y no ser desvanecidas en la transitoriedad de lo efímero.
 
Por estos tiempos se refirió también a la encomiable labor de Abraham Lincoln en la abolición de la esclavitud. En su crónica “Filiación Política. El origen del Partido Republicano en los Estados Unidos”, publicada en el diario La Nación, Buenos Aires, el 6 de noviembre de 1884 expresó:
 
“En 1860, Abraham Lincoln, el más reposado y sereno enemigo de la esclavitud, un hombre de los que se llaman providenciales, porque responden a todas las exigencias del ministerio que les toca, subió al poder por dos millones de votos, y llevó consigo a la famosa Casa Blanca, la bandera del Partido Republicano. Innecesario es recordar la ira del Sur; el rompimiento del pacto, la miserable conducta de Buchanan, el júbilo de Europa por la mutilación del coloso, las vicisitudes numerosas y extraordinarias de la guerra. El 10 de Enero de 1863, usando de una facultad que la más autorizada interpretación del Derecho Constitucional le reconocía, el Presidente de los Estados Unidos, en castigo de rebeldes y por la dictadura suprema de la guerra, proclamó libres los esclavos del Sur. La pintura, la poesía, la elocuencia nos han conservado la imagen de ese Consejo de Gabinete en que Lincoln de pie lee a sus ministros la proclama, escrita por él mismo en ese estilo que la Historia no tiene que alterar, en que las ideas se graban de una vez”. [1]
 
Se trata de un tema político que con precisión y sin ornamentos literarios Martí describe de manera magistral; no obstante acude a los recursos de la narrativa para limar la aspereza del tema, de ahí que intente recrear el momento en que el querido presidente Lincoln proclama la abolición de la esclavitud y exalte la labor de las artes, de manera particular la pintura, la poesía y la oratoria.
 
Por supuesto que no estamos en los tiempos de José Martí; sino en un mundo de hipermodernidad, de continuos y drásticos cambios, de dinamismo y rapidez, de redes sociales e hiperconectividad;  en un convulso contexto en el que un escrito extenso, con ciertas complejidades, con términos rebuscados y con exquisito cuidado en el estilo, corre el riesgo del fracaso; pero no podemos olvidar que no solo tenemos la misión de informar; sino de enseñar y educar, algo que el colosal cubano ejemplar tenía muy bien definido.
 
Una infinidad de diarios, sitios digitales, blogs, revistas, amén de las llamadas redes sociales, nos invaden cada día con una rapidez cada vez mayor; sin embargo la inmediatez de estos duros tiempos no nos debe envolver en una simplicidad carente de ese toque distintivo que como comunicadores debe caracterizarnos.
 
La profundidad al abordar un tema debe ser la meta que hemos de proponernos. Al hacer un planteamiento debemos ser muy cuidadosos, no podemos permitirnos que aparezcan en los medios que tienen la gentileza de admitirnos como colaboradores, cronistas o analistas, imprecisiones o errores conceptuales, algo que tanto ocurre en nuestros días.
 
Es necesario que sepamos ocupar nuestro lugar y que practiquemos la virtud de la humildad, tal como hiciera el Apóstol. Pero la necesidad de ser el centro dejando atrás la sencillez y la modestia, hace que cometamos errores que no resultan enmendables una vez que se publican.   
 
Indudablemente no todos tenemos esa vastedad cultural de aquel hombre continental que se daba el lujo de tratar lo mismo aspectos de la teoría de la evolución de Darwin que de la poesía de Whitman, por lo que hemos de ser selectivos por respeto a nosotros mismos y a nuestros lectores: si no conocemos a profundidad un tema, pues con humildad hemos de dejarlo para que otros lo aborden. No todos podemos ser expertos, analistas o especialistas.
 
Ceder el paso a otros no significa doblegarnos, sino ser inteligentes y asumir posiciones desde concepciones éticas que nos permitan hacer un periodismo de primera, como el que hizo aquel genial hombre, cuyo nacimiento recordamos hoy.
 
Si analizamos las crónicas, ensayos y artículos que José Martí publicó durante su  corta, pero fecunda vida, al menos en este aspecto podemos vislumbrar a un hombre crítico, preciso, enérgico; pero jamás agresivo e hiriente.

En 1890, en la Revista Universal de México,  hizo fuertes críticas a la religión, aunque con medida y justicia, sin burlarse y sin dar lugar al choteo, algo que de manera lamentable resulta tan común en los medios actuales:
 
“La forma atrevida y corrompida desconoce la esencia pura que ha abrumado y ha roído. El cristianismo ha muerto  a manos del catolicismo. Para amar a Cristo, es necesario arrancarlo a las manos torpes de sus hijos”.
 
Solo unos años antes, en 1887, publicó en el diario La Nación, Buenos Aires, con el título: “El monumento de la prensa, los periodistas de Nueva York”, un escrito monumental en el que se refirió al reverendo Edward McGlynn, y a la idea de una necesaria iglesia de nuevo tipo en la que se respetaran las libertades individuales del hombre y donde más allá de los templos existieran puertas abiertas para la verdadera redención y el cultivo del pensamiento de los hombres:
 
“Catedral debiera hacerse, -expresó José Martí- porque los edificios grandiosos entusiasman, conservan y educan; pero no catedrales de ritos, a que los hombres sólo se apegan para salvar su hacienda y privilegios en esta hora obscura, y son, más que catedrales murallas, y más que altares, parapetos; sino una arquitectura nunca vista, donde se consagrara la redención del pensamiento humano y fuese el entrar en ella como en la majestad, y sublimarse en la compañía de los héroes, vaciados en bronce; ¡y las puertas siempre abiertas¡ La libertad debiera ya tener su arquitectura”. [2]
 
Ser más agresivos, acudir de manera recurrente a frases del populacho hasta llegar a la vulgaridad, utilizar ciertos giros que más allá de la justificada ironía se convierten en la burla y la bufonada, no nos hace más críticos, ni más enérgicos en nuestro rol de denunciar la injusticia social y política; contrariamente, nos convierte en esos hombres superficiales de la prensa amarilla que ya he comentado antes, algo muy distante de aquel hombre que “tiene tanto de soldado”, según escribiera el Apóstol al director de La Nación, desde Nueva York, en 1887, refiriéndose a los periodistas.
 
Es cierto que trabajamos para nuestros lectores; lo que no significa que  premeditadamente redactemos para complacerlos sobremanera, sino para mostrarles la realidad del mundo y de manera particular de nuestra nación, pero hacerlo desde la óptica del respeto y siendo muy cuidadosos con el estilo, es decir, con la forma, algo en lo que José Martí fue un verdadero maestro, y le llamó -aunque parezca contradictorio- la esencia.
 
Publicado inicialmente en:
http://www.cubanalisis.com/ART%C3%8DCULOS/ROTETA%20DELGADO%20-%20JOS%C3%89%20MART%C3%8D%20PERIODISTA%20EXCEPCIONAL....htm

                     Continuará.


 [Comentar este tema

Enero 28, 2017, 11:57:42 pm por Dr. Alberto Roteta Dorado en Temas sociales y políticos.

                                                                 
                                                            El verdadero José Martí que intentan ocultar.
                                                                        Por Alberto Roteta Dorado.


                                       
                                                           José Martí, obra del cubano Yoandy Carrazana.
                                                             
Fort Pierce. Estados Unidos. José Martí, el más trascendental de los cubanos, nació un día como hoy 28 de enero de 1853. La brevedad de su paso terrenal no impidió que lograra su inmortalidad no solo en su sentido espiritual, en cuyos parajes debe gozar de estados de beatitud como recompensa por sus acciones ejemplares, sino por su trascendencia más allá del tiempo y de las fronteras espaciales.

Los cubanos de verdad le recordamos siempre, y a manera de talismán sagrado acudimos cíclicamente a su mensaje cuando se apodera de nosotros la desesperanza, la inseguridad y el desaliento; pero en días como hoy lo evocamos sobremanera pues su onomástico encierra un significado real y a la vez simbólico.

Real, por cuanto, este día conmemoramos su llegada al mundo. Simbólico porque su advenimiento a la existencia representa el inicio de una etapa definitoria de nuestra nación. Téngase presente que en la historia de Cuba podemos concretar una serie de hechos que marcan nuestro sentido de la nacionalidad e identidad, cuyo referente es un antes y un después de José Martí.

No obstante, tal vez no somos conscientes de su excelsitud. Lamentablemente  las generaciones actuales tan marcadas por el paradigma del hombre nuevo – de lo que no son culpables, por tratarse de una imposición y de una labor mantenida durante décadas por la dictadura comunista- lejos de mostrar una verdadera pasión por su enseñanza, la rechazan al asociarla a la política y a la historia del país a partir de la segunda mitad del pasado siglo hasta el presente.

Solo penetrando profundamente a través del estudio de su obra podremos llegar a la esencia de su pensamiento, muy distante de las doctrinas socialistas impulsadas a partir de 1961 por el dictador Fidel Castro, con la declaración del carácter socialista de la revolución cubana, y continuadas hasta el presente.

Pero al régimen no le conviene que las jóvenes generaciones se interesen por su enseñanza, y lejos de incentivar el estudio de forma libre, han preferido organizar todo una maquinaria burocrática para adoctrinarlos y mostrarles a conveniencia al Martí político – que no podemos desprenderlo  jamás del hombre de gran espiritualidad, del filósofo profundo, del exaltado poeta y del ensayista ejemplar-, cuya imagen modificada han pretendido utilizar como símbolo de la nación cubana.

Para esto se han apoyado de sus hipótesis acerca del pensamiento antimperialista del Apóstol, lo que aún hemos de reinterpretar en su real dimensión de acuerdo al contexto histórico en el que vivió gran parte de su vida en los Estados Unidos, y no a través de frases entresacadas, como la controversial: “viví en el monstruo y conozco sus entrañas”,  por solo citar la más difundida, interpretadas según los cánones del obsoleto comunismo cubano.

Para esto establecieron movimientos juveniles, talleres, círculos y cátedras martianas por doquier, las que son orientadas y supervisadas por las autoridades del régimen dictatorial. Desde la apariencia se intenta mostrar un funcionamiento de todo este engranaje teatral montado, pero en el orden práctico todo es una falsedad con lo que solo se logra vulgarizar su enseñanza.

Pero esto no les pareció suficiente y determinaron crear una sociedad cultural con el nombre del hombre de Dos Ríos, la Sociedad Cultural José Martí, un instrumento político dirigido por la alta jerarquía comunista de Cuba, los que utilizando la figura del doctor Armando Hart, ya muy anciano en el momento de la creación de dicha sociedad, se las agenciaron para tener otra forma de desvirtuar el pensamiento del extraordinario cubano que se inmolara por nuestra nación.

El pasado año  luego de una “consulta” a los miembros del Comité Nacional de dicha sociedad, en cumplimiento a lo establecido en los estatutos de esa organización, y a propuesta de su presidente el Dr. Armando Hart Dávalos, fue electo y designado vicepresidente René González Sehwerert, considerado en Cuba un héroe, pero acusado en territorio norteamericano de espía y agente extranjero no declarado, por lo que cumplió prisión en las cárceles de alta seguridad de Pensilvania y Carolina del Sur.

Con estos directivos, además de otros líderes comunistas como: Eusebio Leal, Abel Prieto, Roberto Fernández Retamar, Carlos Martí y Enrique Ubieta, entre otros, está de más detenernos en analizar el carácter y los propósitos de esta institución que ha estado utilizando el nombre de nuestro Apóstol durante sus veintiún años de existencia, - fundada el 20 de octubre de 1995 - y aunque se insiste en su autonomía, su carácter “no gubernamental” y su misión divulgadora del pensamiento martiano, también han establecido como prioridad  “defender el derecho a la palabra, la crítica, la participación y el debate franco y constructivo dentro y con la Revolución”.

                                       

José Martí. “De cara al sol”, escultura del artista cubano Pedro Suárez, en la Fundación Cultura Oasis Teosófico-Martiano de la ciudad de Cienfuegos. (Foto cortesía del autor)

Son estas autoridades intelectuales de Cuba los que han estado ocultando al hombre que habló de la inmortalidad del alma, de la existencia de vida inteligente en otros mundos y de la infinitud del universo; que defendió la teoría oriental de la reencarnación, que esbozó el camino de las síntesis en la unidad armónica de un concepto unitario de vida; y que también criticó enérgicamente al socialismo defendido por el régimen cubano, que de manera paradójica lo declaró su héroe nacional intentando sepultar su sobrenombre de Apóstol, lo que le aproxima más a la idea de lo místico y lo religioso, y no precisamente a lo político.

Pero estos manipuladores de su pensamiento; aunque omiten gran parte de su mensaje,  no han podido esconder los brillantes conceptos en torno a un socialismo que ellos han proclamado hasta el cansancio y que Martí criticó en su análisis sobre uno de los ensayos de Herbert Spencer cuando expresó: “De ser siervo de sí mismo, pasaría el hombre a ser siervo del estado. De ser esclavo de los capitalistas, como se  llama ahora, iría a ser esclavo de los funcionarios. Esclavo es todo aquel que trabaja para otro que tiene dominio sobre él; y en ese sistema socialista dominaría la comunidad al hombre, que a la comunidad entregaría todo su trabajo”.

Como tampoco pueden borrar de su extensa obra sus verdaderas concepciones  acerca de la libertad y la democracia que con precisión expusiera al afirmar: “Un pueblo no es una masa de criaturas miserables y regidas: no tiene el derecho de ser respetado hasta que no tenga la conciencia de ser regente: edúquense en los hombres los conceptos de independencia y propia dignidad: es el organismo humano compendio del organismo nacional. Así no habrá  luego menester estímulo para la defensa de la dignidad y de la independencia de la patria”.

En este crucial momento por el que pasa una nación cada vez más reprimida, acudir a su sabia palabra nos hará comprender y asumir nuestro rol en el rescate de nuestros derechos ciudadanos y libertades mínimas. Tal vez el genial hombre de Dos Ríos tuvo la visión futura para poder vislumbrar desde su tiempo las actuales circunstancias de la patria que tanto amó y por la que luchó con todas sus fuerzas:

“Al realizarse en la vida, las fórmulas se desenvuelven en aplicación, la concurrencia de derechos crea derechos especiales: los sistemas políticos en que domina la fuerza crean derechos que carecen totalmente de justicia, y el ser vivo humano que tiende fatal y constantemente a la independencia y al concepto de lo justo, forma en sus evoluciones rebeldes hacia su libertad oprimida y esencial, un conjunto de derechos de reconquista”.

En momentos como estos se impone no dejarnos influenciar por la histeria masiva de las múltiples marchas a las que ha convocado la Unión de Jóvenes Comunistas, y que de manera obligada han de asistir todos los estudiantes cubanos gritando consignas que nada tienen que ver con el elevado mensaje del verdadero maestro.

Acudir a su enseñanza y descubrirle en su real dimensión es nuestro deber, Hagámoslo de manera libre, sin ataduras, sin ideas preestablecidas, dejando a un lado esa maléfica influencia causada por la manipulación comunista, que olvidando a un hombre quasi santo, a un extraordinario, profundo y polifacético pensador, a un humanista sin par, intentan mostrar a medias y de manera tergiversada solo su labor política.   

 https://www.cubanet.org/colaboradores/el-marti-que-intentan-ocultar/


 [Comentar este tema

Enero 28, 2017, 11:45:40 pm por Dr. Alberto Roteta Dorado en Temas sociales y políticos.

                                                  José Martí. La necesidad de descubrirlo en su real dimensión.
                                                                       Por el Dr. Alberto Roteta Dorado.

Escrito especialmente para la página Cuba, democracia y vida.org a propósito del aniversario 164 del nacimiento del Apóstol.


                                                   

                                                          http://www.cubademocraciayvida.org/web/article.asp?artID=34256

Fort Pierce. Estados Unidos. Quienes se interesaron y estudiaron con profundidad la obra de José Martí durante la primera mitad del pasado siglo XX no fueron simpatizantes del socialismo, ni marxistas, ni ateos; sino verdaderos intelectuales y  hombres librepensadores, de formación profundamente humanista.

Con esta orientación merece destacarse, al menos, la encomiable labor de tres prominente figuras de las letras, la historia y la filosofía en Cuba. Me refiero a Jorge Mañach, quien además de múltiples ensayos y valoraciones de la obra del maestro, nos dejó para la posteridad una de las más completas biografías de Martí, conocida como: “Martí el Apóstol”. La otra figura que profundizó en el pensamiento del autor de “Versos Libres” fue Medardo Vitier, autor de un texto ejemplar, digno de ser consultado y estudiado, me refiero a “Martí. Estudio integral”, una de las más extraordinarias obras de este tipo, premiado en el año del centenario martiano y publicado luego  por  la comisión nacional organizadora de los actos y ediciones del centenario y del monumento de Martí, libro que jamás ha sido editado en la Cuba comunista de la segunda mitad del siglo XX. El tercero de los investigadores es Don Isidro Méndez, de origen asturiano, aunque radicado en Cuba. A él debemos las primeras recopilaciones de citas organizadas por materias en diferentes temáticas, entresacadas de la obra martiana, en tiempos en que aún no se contaba con suficiente material publicado, así como, de un breve, pero valioso estudio biográfico, no a la altura del que nos dejara Mañach, pero si hecho con rigor y sinceridad.

De estos escritores estudiosos y amantes de la obra del Apóstol, solo es mencionado de manera ocasional Jorge Mañach, quien murió en el exilio.  Lamentablemente no tuvieron la suerte de resultar hombres gratos para el régimen de La Habana, por lo que fueron sepultados para siempre a pesar de ser figuras paradigmáticas en relación con el conocimiento y la valoración de la enseñanza de José Martí.

No haber sido marxistas fue el pecado no solo de estas tres figuras prominentes, sino de muchos que también estudiaron la vida y obra de José Martí, algo que hemos de dejar bien precisado, pues se pretende promover la idea de que el interés por la ejemplar vida y enseñanza del maestro surge con el proceso revolucionario cubano a partir de 1959, lo que constituye otra de las falsedades del régimen. Los ejemplos que he citado, y otros que he omitido por razones de espacio en un breve escrito evocatorio a la figura del maestro en el aniversario de su natalicio, son pruebas más que suficientes para defender la idea de que nuestro José Martí fue estudiado profundamente antes de 1959 y recordado y admirado por miles de cubanos.

Un repaso de los grandes monumentos escultóricos que tratan de perpetuarlo a través de su imagen esculpida nos podrá dar la medida de esa adoración al extraordinario hombre-héroe cubano, y que con contadas excepciones, todas fueron hechas antes de 1959. No incluyo en mi observación los miles de rostros que de forma seriada han sido realizados con la finalidad de que cada centro educacional tenga un busto de Martí, solo me he referido a verdaderos monumentos escultóricos.

Así las cosas, la dictadura comunista cubana que se apropió de bienes ajenos, que censuró a la prensa y otros medios, que llevó al ostracismo a cientos de intelectuales librepensadores, también se apoderó del pensamiento del símbolo de la nación cubana.

Su líder histórico, como se le ha llamado en los últimos tiempos, en 1953, seis años antes de adueñarse de Cuba, y ocho años antes de convertirla en una nación socialista, marxista y atea, fue capaz de burlarse del más grande de los cubanos, del hombre más puro de la raza, como diría la poetisa y ensayista chilena Gabriela Mistral.

Al ser interrogado por motivo de haber dirigido las operaciones de los ataques terroristas a los cuarteles Mocada y Carlos Manuel de Céspedes, en el oriente de Cuba, en tono de burla fue capaz de responder a un abogado respecto a la autoría intelectual de los hechos, afirmando que había sido José Martí, lo que ha pasado a la posteridad como algo “extraordinario” que han utilizado para vincular la imagen del maestro con el más terrible dictador de la historia moderna en el hemisferio occidental.

Pero no solo hizo esta bochornosa declaración, sino que evocó reiteradamente en su autodefensa, durante el juicio del Moncada, la imagen de José Martí: “Parecía que el Apóstol iba a morir en el año de su centenario, que su memoria se extinguiría para siempre, ¡tanta era la afrenta! Pero vive, no ha muerto, su pueblo es rebelde, su pueblo es digno, su pueblo su fiel a su recuerdo; hay cubanos que han caído defendiendo sus doctrinas, hay jóvenes que en magnífico desagravio vinieron a morir junto a su tumba, a darle su sangre y su vida para que él siga viviendo en el alma de la patria. ¡Cuba, qué sería de ti si hubieras dejado morir a tu Apóstol”!

Negar que el cruel dictador hubiera estudiado la enseñanza de Martí sería mentir. Sin duda, lo había hecho; pero al parecer no fue capaz de llegar a su esencia, de lo contrario no lo hubiera invocado tanto, por cuanto, hay diferencias abismales entre el pensamiento de ambos, aunque muchos de los fanáticos y serviles “estudiosos” del momento pretenden establecer y defender ciertos lazos entre ambos, lo que constituye una irreverencia hacia aquel que se inmoló por el bienestar de su amada patria.

                                   

Preocupar a los pueblos exclusivamente en su ventura y fines terrestres, es corromperlos, con la mejor intención de sanarlos. Los pueblos que no creen en la perpetuación y universal sentido, en el sacerdocio y glorioso ascenso de la vida humana, se desmigajan como un mendrugo roído de ratones”.  (Monumento a José Martí en Quito, Ecuador, foto cortesía del autor).

Una aproximación a una serie de concepciones políticas de José Martí, algunas  expresadas en los estatutos del Partido Revolucionario Cubano, por el fundado, y otras tomadas de su extensa obra, nos permitirán descubrir su grandeza y su sentido humanista, aun en circunstancias cercanas a una guerra:

“La guerra es inevitable, es necesario vigorizar una guerra que no podemos evitar para acabarla pronto”. (Obras Completas. T. VIII. Ed. Ciencias Sociales. La Habana, 1975. Pág. 56. Carta a Ramón Emeterio Betances).

“Establecer discretamente con los pueblos amigos relaciones que tiendan a acelerar, con la menor sangre y sacrificios posibles, el éxito de la guerra y la fundación de la nueva república indispensable al equilibrio americano”. (Obras Completas. T. I. Ed. Ciencias Sociales. La Habana, 1975. Pág. 280. Bases del Partido Revolucionario Cubano).

“La guerra no ha de ser para el exterminio de los hombres buenos, sino para el triunfo necesario de los que se oponen a su dicha”.(Obras Completas. T. I. Ed. Ciencias Sociales. La Habana, 1975. Pág. 56. Nuestras Ideas. Patria).

“Esta no es la revolución de la cólera. Es la revolución de la reflexión. —Es la única forma, es la única vía porque podemos llegar tan pronto como nuestras necesidades imperiosas quieren, a la realización de nuestros brillantes y enérgicos destinos. —Que, en esto de lo porvenir, la meditación severa y el frío juicio desvanecen los fantasmas que forjan o el interés tímido, o la ignorancia pretenciosa, o el tembloroso miedo”. — (Obras Completas. T. XXI. Ed. Ciencias Sociales. La Habana, 1975. Pág.105).

Sus ideales sobre la democracia, la libertad, la dignidad, la grandeza del hombre, así como la misión de los gobiernos y gobernantes que podemos encontrar en sus obras resultan bien distantes de los aberrantes conceptos del caduco socialismo modificado que persiste en Cuba:

“Un pueblo no es independiente cuando  ha sacudido las cadenas de sus amos; empieza a serlo cuando se ha arrancado de su ser los vicios de la vencida esclavitud, y para patria y vivir nuevos, alza e informa conceptos de vida radicalmente opuestos a la costumbre de servilismo pasado, a las memorias de debilidad y de lisonja que las dominaciones despóticas usan como elementos de dominio sobre los pueblos esclavos. Tienden las clases orales a un altísimo fin: las Repúblicas se hacen de hombres: ser hombre es en la tierra dificilísima y pocas veces lograda carrera”. (Obras Completas. T. VI. Ed. Ciencias Sociales. La Habana, 1975. Pág. 209).

“La política oportunista, como ahora se llama, pretendiendo erigir en especial escuela lo que no es más que el predominio del buen sentido en la gestión de los negocios públicos, —la política oportunista que no consiste en esperar, ciegamente y a pesar de todo, sino en no impacientarse cuando hay derecho a tener esperanzas, —no puede ser el loco empello de fingir esperanzas allí donde no hay razón alguna que las alimente o autorice. La libertad cuesta muy cara, y es necesario o resignarse a vivir sin ella, o decidirse a comprarla por su precio”. (Obras Completas. T. XXI. Ed. Ciencias Sociales. La Habana, 1975. Pág. 106).

Tratar de descubrir su grandeza a través del estudio de su colosal obra es pues nuestro deber. Mientras que las multitudes son forzadas en días como hoy a marchar por las calles y plazas de Cuba como respuesta a una convocatoria hecha por la Unión de Jóvenes Comunistas, quienes premeditadamente elaboran consignas y pancartas, y de manera particular, este 28 de enero intentan consolidar los inexistentes lazos entre el noble héroe cubano y el tirano que recién se les ha muerto, otros podemos hacerle la contrapartida a través del estudio y la profundización de su enseñanza.

Pronto volveremos a evocar a Jorge Mañach, a Medardo Vitier, a Don Isidro Méndez y a todos los que hicieron perdurar la figura y la obra del maestro. Un José Martí despojado de las temibles influencias de un régimen que ha pretendido tergiversar su pensamiento podrá ser presentado a las generaciones que lamentablemente crecieron sin poder apreciarle en su real dimensión

El hombre que se interesó en los conceptos de negación de límites para nuestro universo, en la posibilidad de existencia de vida en otros mundos, en la reencarnación y en la preexistencia y postexistencia del alma, en la inmensidad de un Dios Creador de todo lo existente, en la utilidad de la virtud y en el mejoramiento humano, es el mismo que unificó a los cubanos desde el exilio para asumir con decoro el deber en la contienda del final de siglo diecinueve, y también el que hizo juicios críticos severos sobre el socialismo como sistema social y modelo económico.

Presentarlo sin mutilar ninguna de sus facetas y sin tergiversar su legado es la mejor manera de honrarlo siempre, pero de manera especial en días como hoy que recordamos su advenimiento a la existencia y su paso terrenal por nuestra oprimida patria.

Nota aclaratoria: He tenido la precaución de poner entre paréntesis –algo que no es habitual en este tipo de escritos- las fuentes exactas con la indicación de sus tomos y páginas para que el lector pueda consultar con facilidad el escrito en su totalidad y en su contexto.

 


 [Comentar este tema

Enero 28, 2017, 11:40:50 pm por Dr. Alberto Roteta Dorado en Temas sociales y políticos.

                                                  José Martí. La necesidad de descubrirlo en su real dimensión.
                                                                       Por el Dr. Alberto Roteta Dorado.

Escrito especialmente para la página Cuba, democracia y vida.org a propósito del aniversario 164 del nacimiento del Apóstol.


                                                   

                                                          http://www.cubademocraciayvida.org/web/article.asp?artID=34256

Fort Pierce. Estados Unidos. Quienes se interesaron y estudiaron con profundidad la obra de José Martí durante la primera mitad del pasado siglo XX no fueron simpatizantes del socialismo, ni marxistas, ni ateos; sino verdaderos intelectuales y  hombres librepensadores, de formación profundamente humanista.

Con esta orientación merece destacarse, al menos, la encomiable labor de tres prominente figuras de las letras, la historia y la filosofía en Cuba. Me refiero a Jorge Mañach, quien además de múltiples ensayos y valoraciones de la obra del maestro, nos dejó para la posteridad una de las más completas biografías de Martí, conocida como: “Martí el Apóstol”. La otra figura que profundizó en el pensamiento del autor de “Versos Libres” fue Medardo Vitier, autor de un texto ejemplar, digno de ser consultado y estudiado, me refiero a “Martí. Estudio integral”, una de las más extraordinarias obras de este tipo, premiado en el año del centenario martiano y publicado luego  por  la comisión nacional organizadora de los actos y ediciones del centenario y del monumento de Martí, libro que jamás ha sido editado en la Cuba comunista de la segunda mitad del siglo XX. El tercero de los investigadores es Don Isidro Méndez, de origen asturiano, aunque radicado en Cuba. A él debemos las primeras recopilaciones de citas organizadas por materias en diferentes temáticas, entresacadas de la obra martiana, en tiempos en que aún no se contaba con suficiente material publicado, así como, de un breve, pero valioso estudio biográfico, no a la altura del que nos dejara Mañach, pero si hecho con rigor y sinceridad.

De estos escritores estudiosos y amantes de la obra del Apóstol, solo es mencionado de manera ocasional Jorge Mañach, quien murió en el exilio.  Lamentablemente no tuvieron la suerte de resultar hombres gratos para el régimen de La Habana, por lo que fueron sepultados para siempre a pesar de ser figuras paradigmáticas en relación con el conocimiento y la valoración de la enseñanza de José Martí.

No haber sido marxistas fue el pecado no solo de estas tres figuras prominentes, sino de muchos que también estudiaron la vida y obra de José Martí, algo que hemos de dejar bien precisado, pues se pretende promover la idea de que el interés por la ejemplar vida y enseñanza del maestro surge con el proceso revolucionario cubano a partir de 1959, lo que constituye otra de las falsedades del régimen. Los ejemplos que he citado, y otros que he omitido por razones de espacio en un breve escrito evocatorio a la figura del maestro en el aniversario de su natalicio, son pruebas más que suficientes para defender la idea de que nuestro José Martí fue estudiado profundamente antes de 1959 y recordado y admirado por miles de cubanos.

Un repaso de los grandes monumentos escultóricos que tratan de perpetuarlo a través de su imagen esculpida nos podrá dar la medida de esa adoración al extraordinario hombre-héroe cubano, y que con contadas excepciones, todas fueron hechas antes de 1959. No incluyo en mi observación los miles de rostros que de forma seriada han sido realizados con la finalidad de que cada centro educacional tenga un busto de Martí, solo me he referido a verdaderos monumentos escultóricos.

Así las cosas, la dictadura comunista cubana que se apropió de bienes ajenos, que censuró a la prensa y otros medios, que llevó al ostracismo a cientos de intelectuales librepensadores, también se apoderó del pensamiento del símbolo de la nación cubana.

Su líder histórico, como se le ha llamado en los últimos tiempos, en 1953, seis años antes de adueñarse de Cuba, y ocho años antes de convertirla en una nación socialista, marxista y atea, fue capaz de burlarse del más grande de los cubanos, del hombre más puro de la raza, como diría la poetisa y ensayista chilena Gabriela Mistral.

Al ser interrogado por motivo de haber dirigido las operaciones de los ataques terroristas a los cuarteles Mocada y Carlos Manuel de Céspedes, en el oriente de Cuba, en tono de burla fue capaz de responder a un abogado respecto a la autoría intelectual de los hechos, afirmando que había sido José Martí, lo que ha pasado a la posteridad como algo “extraordinario” que han utilizado para vincular la imagen del maestro con el más terrible dictador de la historia moderna en el hemisferio occidental.

Pero no solo hizo esta bochornosa declaración, sino que evocó reiteradamente en su autodefensa, durante el juicio del Moncada, la imagen de José Martí: “Parecía que el Apóstol iba a morir en el año de su centenario, que su memoria se extinguiría para siempre, ¡tanta era la afrenta! Pero vive, no ha muerto, su pueblo es rebelde, su pueblo es digno, su pueblo su fiel a su recuerdo; hay cubanos que han caído defendiendo sus doctrinas, hay jóvenes que en magnífico desagravio vinieron a morir junto a su tumba, a darle su sangre y su vida para que él siga viviendo en el alma de la patria. ¡Cuba, qué sería de ti si hubieras dejado morir a tu Apóstol”!

Negar que el cruel dictador hubiera estudiado la enseñanza de Martí sería mentir. Sin duda, lo había hecho; pero al parecer no fue capaz de llegar a su esencia, de lo contrario no lo hubiera invocado tanto, por cuanto, hay diferencias abismales entre el pensamiento de ambos, aunque muchos de los fanáticos y serviles “estudiosos” del momento pretenden establecer y defender ciertos lazos entre ambos, lo que constituye una irreverencia hacia aquel que se inmoló por el bienestar de su amada patria.

                                   

Preocupar a los pueblos exclusivamente en su ventura y fines terrestres, es corromperlos, con la mejor intención de sanarlos. Los pueblos que no creen en la perpetuación y universal sentido, en el sacerdocio y glorioso ascenso de la vida humana, se desmigajan como un mendrugo roído de ratones”.  (Monumento a José Martí en Quito, Ecuador, foto cortesía del autor).[/b

Una aproximación a una serie de concepciones políticas de José Martí, algunas  expresadas en los estatutos del Partido Revolucionario Cubano, por el fundado, y otras tomadas de su extensa obra, nos permitirán descubrir su grandeza y su sentido humanista, aun en circunstancias cercanas a una guerra:

“La guerra es inevitable, es necesario vigorizar una guerra que no podemos evitar para acabarla pronto”. (Obras Completas. T. VIII. Ed. Ciencias Sociales. La Habana, 1975. Pág. 56. Carta a Ramón Emeterio Betances).

“Establecer discretamente con los pueblos amigos relaciones que tiendan a acelerar, con la menor sangre y sacrificios posibles, el éxito de la guerra y la fundación de la nueva república indispensable al equilibrio americano”. (Obras Completas. T. I. Ed. Ciencias Sociales. La Habana, 1975. Pág. 280. Bases del Partido Revolucionario Cubano).

“La guerra no ha de ser para el exterminio de los hombres buenos, sino para el triunfo necesario de los que se oponen a su dicha”. (Obras Completas. T. I. Ed. Ciencias Sociales. La Habana, 1975. Pág. 56. Nuestras Ideas. Patria).

“Esta no es la revolución de la cólera. Es la revolución de la reflexión. —Es la única forma, es la única vía porque podemos llegar tan pronto como nuestras necesidades imperiosas quieren, a la realización de nuestros brillantes y enérgicos destinos. —Que, en esto de lo porvenir, la meditación severa y el frío juicio desvanecen los fantasmas que forjan o el interés tímido, o la ignorancia pretenciosa, o el tembloroso miedo”. — (Obras Completas. T. XXI. Ed. Ciencias Sociales. La Habana, 1975. Pág.105).

Sus ideales sobre la democracia, la libertad, la dignidad, la grandeza del hombre, así como la misión de los gobiernos y gobernantes que podemos encontrar en sus obras resultan bien distantes de los aberrantes conceptos del caduco socialismo modificado que persiste en Cuba:

“Un pueblo no es independiente cuando  ha sacudido las cadenas de sus amos; empieza a serlo cuando se ha arrancado de su ser los vicios de la vencida esclavitud, y para patria y vivir nuevos, alza e informa conceptos de vida radicalmente opuestos a la costumbre de servilismo pasado, a las memorias de debilidad y de lisonja que las dominaciones despóticas usan como elementos de dominio sobre los pueblos esclavos. Tienden las clases orales a un altísimo fin: las Repúblicas se hacen de hombres: ser hombre es en la tierra dificilísima y pocas veces lograda carrera”. (Obras Completas. T. VI. Ed. Ciencias Sociales. La Habana, 1975. Pág. 209).

“La política oportunista, como ahora se llama, pretendiendo erigir en especial escuela lo que no es más que el predominio del buen sentido en la gestión de los negocios públicos, —la política oportunista que no consiste en esperar, ciegamente y a pesar de todo, sino en no impacientarse cuando hay derecho a tener esperanzas, —no puede ser el loco empello de fingir esperanzas allí donde no hay razón alguna que las alimente o autorice. La libertad cuesta muy cara, y es necesario o resignarse a vivir sin ella, o decidirse a comprarla por su precio”. (Obras Completas. T. XXI. Ed. Ciencias Sociales. La Habana, 1975. Pág. 106).

Tratar de descubrir su grandeza a través del estudio de su colosal obra es pues nuestro deber. Mientras que las multitudes son forzadas en días como hoy a marchar por las calles y plazas de Cuba como respuesta a una convocatoria hecha por la Unión de Jóvenes Comunistas, quienes premeditadamente elaboran consignas y pancartas, y de manera particular, este 28 de enero intentan consolidar los inexistentes lazos entre el noble héroe cubano y el tirano que recién se les ha muerto, otros podemos hacerle la contrapartida a través del estudio y la profundización de su enseñanza.

Pronto volveremos a evocar a Jorge Mañach, a Medardo Vitier, a Don Isidro Méndez y a todos los que hicieron perdurar la figura y la obra del maestro. Un José Martí despojado de las temibles influencias de un régimen que ha pretendido tergiversar su pensamiento podrá ser presentado a las generaciones que lamentablemente crecieron sin poder apreciarle en su real dimensión

El hombre que se interesó en los conceptos de negación de límites para nuestro universo, en la posibilidad de existencia de vida en otros mundos, en la reencarnación y en la preexistencia y postexistencia del alma, en la inmensidad de un Dios Creador de todo lo existente, en la utilidad de la virtud y en el mejoramiento humano, es el mismo que unificó a los cubanos desde el exilio para asumir con decoro el deber en la contienda del final de siglo diecinueve, y también el que hizo juicios críticos severos sobre el socialismo como sistema social y modelo económico.

Presentarlo sin mutilar ninguna de sus facetas y sin tergiversar su legado es la mejor manera de honrarlo siempre, pero de manera especial en días como hoy que recordamos su advenimiento a la existencia y su paso terrenal por nuestra oprimida patria.

Nota aclaratoria: He tenido la precaución de poner entre paréntesis –algo que no es habitual en este tipo de escritos- las fuentes exactas con la indicación de sus tomos y páginas para que el lector pueda consultar con facilidad el escrito en su totalidad y en su contexto.

 


 [Comentar este tema

Enero 25, 2017, 04:59:18 pm por Dr. Alberto Roteta Dorado en Temas sociales y políticos.

                                                             Última ofrenda de Obama a la dictadura castrista.
                                                                            Por el Dr. Alberto Roteta Dorado.

                                             

Fort Pierce. Estados Unidos. Muchos han comentado sobre el tema. Unos desde la simplicidad de un breve y poco comprometedor marco formal introductorio para dar paso con inmediatez a las opiniones de los que andan en camino o los que pretendían partir; otros con extrema superficialidad por ser desconocedores de los móviles, procedimientos y consecuencias reales de los recientes sucesos – no todos reúnen los requisitos para ser denominados politólogos y analistas a pesar de sus pretensiones para una especulación estéril que muy poco aporta al esclarecimiento de los hechos- ;algunos desde la perspectiva del sensacionalismo “periodístico” que tanto gusta a multitudes que “comparten” hasta el cansancio lo “último que ha salido”.

No han faltado los que de manera inexplicable se muestran conformes con la eliminación de la polémica política de pies secos/pies mojados, y lo peor, desde las comodidades de la tierra de la democracia y las oportunidades les exigen a los cubanos de la isla una responsabilidad de lucha que ellos también eludieron y al parecer lo han olvidado; y por qué no, también están los grandes que con conocimiento de causa y perspicaz visión de futuro se han pronunciado de manera enérgica, y a la vez profunda, contra las acciones del hombre que nos ha decepcionado y que con sus bondades ha complacido demasiado al peor régimen de la historia en el mundo occidental.

Justamente, como ya he consultado algunos de los pocos escritos ejemplares pertenecientes a esta última modalidad – los que con verdadero sentido han interpretado la derogación de dicha política- es que he preferido no comentar hasta el momento acerca del suceso más difundido en los últimos días, solo superado por la muerte del dictador Fidel Castro y el triunfo definitivo de Donald Trump en las elecciones presidenciales de los Estados Unidos.

No obstante, en ocasiones guardar silencio puede ser sinónimo de indiferencia y en el peor de los casos de complicidad, y creo que ningún hombre, independientemente de la fe que profese, de su posición política y de su visión y concepción del mundo, puede permanecer indiferente ante un hecho que frena una de las pocas posibilidades que tenían los cubanos para evadir un régimen social que les persigue, los encadena y los ataca, y por tanto, si son perseguidos políticos a pesar de la percepción que muchos muestran acerca del verdadero motivo por el cual dejaron su patria.

Les guste o no a los que ya pudieron llegar a “tierra firme” y disfrutaron de todos los beneficios que el gobierno estadounidense ofrece a los cubanos emigrantes, la condición de perseguidos políticos es una realidad; aunque ahora se aspire a interpretar desde su posible punto débil como muestra de un despiadado egoísmo propio del “hombre nuevo” que también son, independientemente del lugar donde estén.

Es fácil desde la sombra y los pedestales organizar eventos, ofrecer entrevistas y charlas, y convocar a la lucha a aquellos que son reprimidos cada día por las fuerzas policiales de la dictadura comunista cubana.

Con la derogación de la política pies secos/pies mojados igualmente se frena la esperanza de millones de hombres que quieren salir de una miserable vida, no solo materialmente, sino en espíritu, y la posible proyección de metas alcanzables en un país donde se trabaja hasta el cansancio, en el que la rapidez del curso de la vida lo aísla a veces demasiado, pero donde tienen la oportunidad de realizarse de acuerdo a sus aspiraciones y posibilidades, algo que en Cuba resulta imposible.

Si asumimos que la complicidad es igual a estar de acuerdo, sería un absurdo en las circunstancias actuales, pensar que nos podamos solidarizar con el pronunciamiento de Barak Obama, exceptuando como es lógico a la cúpula de la dictadura cubana, posiblemente los únicos beneficiados, que ahora están celebrando su triunfo a solo unos días de un desfile militar en que gritaban consignas contra el presidente estadounidense que ahora les hace una nueva ofrenda.

Si bien las reacciones que han tenido lugar en torno al tema del hecho han sido contradictorias al extremo, la decisión del presidente Barak Obama lo es también. ¿Cómo ahora asume una actitud que perjudica a los cubanos, quienes son emigrantes en busca de un refugio como consecuencia de las acciones de un régimen dictatorial?

Recordemos  que en septiembre de 2016, en la sede de la Organización de las Naciones Unidas, en Nueva York, durante la septuagésima primera Asamblea General de dicho organismo, el máximo órgano de deliberación de Naciones Unidas propuso fijar la atención en importantes temas entre los que se destacó el desplazamiento de millones de personas como consecuencia de la violencia en el mundo.

Paralelamente a los actos de la Asamblea General, el 20 de septiembre de 2016, el Presidente de los Estados Unidos, acogió la Cumbre de Líderes sobre los Refugiados, en la que convocó a los gobiernos para que anuncien nuevos compromisos importantes en apoyo de los refugiados. Si bien la Cumbre Presidencial se enfocó principalmente en los refugiados, y no en los migrantes, la reunión de la Asamblea General abordó los grandes desplazamientos, tanto de unos como de otros.

En aquella ocasión Obama se refirió a los miles de necesitados que buscan refugio cruzando las fronteras como resultado de los males originados por dictadores y estados frágiles, comprometiéndose con el aporte de $50 millones de dólares para enfrentar los desafíos de los conflictos de migrantes y refugiados del mundo.

¿Qué le faltó pues a Obama para complacer todas las peticiones del tirano Raúl Castro? Muy poco. La eliminación de la Base Naval de Guantánamo, y la supresión del embargo económico, llamado por el régimen “bloqueo”, algo que premeditó – como también fue bien pensada esta acción, que no es resultado de una respuesta a la ligera de última hora; aunque lo parezca-  e intentó concretar objetivamente; pero que al no depender solo de su voluntad, resultó irrealizable, de lo contrario lo hubiera hecho.

Lamentablemente, la despedida del hombre que puso a pensar a los cubanos de varias generaciones después de su sonado discurso en La Habana, y que pretendió descorrer el velo que durante décadas nos separó y nos mantuvo en el aislamiento, termina con la decepción de millones de hombres que tendrán que buscar a partir de ahora nuevas rutas; pero continuarán un éxodo indetenible que se ha mantenido por más de medio siglo, y ni derogaciones de leyes, ni cambios presidenciales, lo van a impedir.

Fuente: http://www.cubademocraciayvida.org/web/article.asp?artID=34158


 [Comentar este tema

Enero 24, 2017, 12:58:56 am por Dr. Alberto Roteta Dorado en Temas sociales y políticos.

                                                                                    Cubanálisis El Think-Tank

                                                        ARTÍCULO ESPECIAL EN EL THINK-TANK DE CUBANÁLISIS
                                      ELECCIONES DE ECUADOR. ¿CONTINUIDAD O FIN DEL CORREÍSMO? Segunda parte.
                                                                           Dr. Alberto Roteta Dorado.


http://www.cubanalisis.com/ART%C3%8DCULOS/ROTETA%20DELGADO%20-%20ELECCIONES%20DE%20ECUADOR.htm

                                           
                                 
                                           El oficialismo desacreditado. Los escándalos de Petroecuador y Odebrecht
 
Los movimientos de la Empresa Pública de Hidrocarburos del Ecuador, (Petroecuador), han provocado un verdadero escándalo, lo que se ha considerado el peor caso de corrupción en la última década, según ha reconocido el propio presidente.
 
Recientemente, el Departamento de Justicia de los Estados Unidos reveló que en Ecuador la empresa Odebrecht pagó USD 33,5 millones como sobornos a funcionarios del Gobierno. De acuerdo con los informes de los expedientes judiciales, la compañía se benefició por más de USD 116 millones como resultado de sobornos o multas entregadas entre el 2007 y el 2016, justamente durante toda la década que lleva Rafael Correa en el poder. ¿Coincidencia?
 
Los documentos oficiales del Departamento de Justicia de EEUU no detallan nombres de los funcionarios ecuatorianos, de lo que se ha aprovechado Correa para pasar por alto este nuevo escándalo de corrupción, según él, carente de valor y con fines geopolíticos para perjudicar el proceso eleccionario que se avecina.
 
Jorge Glas -actual vicepresidente y candidato a la vicepresidencia en los próximos comicios- ha estado al frente de importantes proyectos en la última década, específicamente en los relativos a “cambio de la matriz productiva” y “sectores estratégicos”, los que han sido fuertemente cuestionados respecto a una desmedida corrupción, lo que ha sido denunciado por varias fuentes e instituciones internacionales.
 
El analista José Ayala Lasso acaba de publicar en El Comercio, el diario más popular de Quito, un excelente análisis en relación con las acusaciones al actual vicepresidente, y de manera general, al corrupto gobierno socialista con su proyecto de revolución ciudadana: “Si se siguieran los normales procedimientos de investigación que se llevan a cabo en países en donde impera la norma del derecho, habría que esperar el pronunciamiento de la justicia para que se conozca la realidad de los hechos, desaparezcan las sospechas y triunfe la verdad. Pero los procesos de fiscalización e investigación están muy desprestigiados en el Ecuador y la justicia no siempre funciona movida por los principios de severidad e imparcialidad. Sería aventurado e injusto afirmar a priori que el señor Glas -refiriéndose al vicepresidente de la república, Jorge Glas, que aspira a su reelección en febrero-  está sumergido personalmente en las corruptelas denunciadas. Eso tendría que ser decidido en los tribunales de justicia, después de llevado a cabo el debido proceso, lapso durante el cual debería gozar de la presunción de inocencia”.
 
                                                            La guerra de la amazonia ecuatoriana
 
El pasado 16 de diciembre varios helicópteros de la Fuerza Aérea Ecuatoriana, múltiples tanques de guerra, decenas de militares en las calles, y un grupo de camiones de la Fuerza Terrestre acompañados de personal policial invadieron las comunidades de San Juan Bosco y Limón Indanza, con lo que quedaba aislada la provincia de Morona Santiago, ahora convertida en una zona sitiada, lo que algunos han llamado “la guerra en la amazonia ecuatoriana”.
 
La operación militar se dio luego de que el 14 de diciembre un grupo de indígenas de la etnia Shuar, que reclaman el respeto ancestral de sus territorios en Nankints, invadieron  un campamento minero y se enfrentaron a uniformados que custodiaban la zona,  sede del proyecto minero Panantza-San Carlos, coordinado por la empresa china Explorcobres S.A.
 
La declaración de un decreto de excepción en Morona Santiago, que restringe varias libertades, entre ellas las de asociación, información, opinión, de transitar libremente; allanamiento de viviendas; advertencias de movilizaciones de diversos grupos indígenas, entre otros, ha provocado el rechazo total de las comunidades indígenas de la nación al gobierno dictatorial de Rafael Correa, que acaba de extender el estado de excepción por treinta días más.
 
                                                                              La iglesia católica
 
Finalmente quiero destacar un trascendente hecho que han protagonizado los líderes de la religión católica en Ecuador en relación con el proceso eleccionario que se aproxima.
 
La Conferencia Episcopal Ecuatoriana (CEE) ha tenido que pronunciarse ante el crítico panorama de corrupción en Ecuador. Hace solo unos días han difundido una carta pastoral en la que precisan la postura de la Iglesia Católica respecto a la corrupción y el proceso electoral, cuya asociación de temas resulta llamativa en el momento de tensión que vive el país.
 
En el documento afirmaron que el Ecuador necesita “un pacto por el bien común” y exhortaron a “elegir a aquellos que más se acercan al ideal de sociedad que desde nuestros principios y valores tenemos y deseamos”. De igual modo, insistieron en la necesidad de que se tenga en cuenta los principios morales y los comportamientos democráticos y éticos de los candidatos.
 
En una parte de la misiva, que trata “el compromiso ético”, las autoridades católicas hicieron un llamado a la responsabilidad: “La ética política nos pide a todos, pero muy especialmente a los que rigen los destinos de los pueblos, una conducta moral intachable, especialmente en el ejercicio de la función pública”, lo que está en relación con las sospechas y acusaciones a miembros del actual gobierno y candidatos en las elecciones por el partido oficialista. De igual forma los religiosos insistieron en que “no deja de ser especialmente escandaloso que la corrupción se dé en tiempos en que miles de personas viven en el desempleo, y las familias humildes experimentan graves necesidades”.
 
Pero lo más trascendental, independientemente de la denuncia a la corrupción, ha sido la valentía al expresar de manera tan directa su inconformidad con el gobierno dictatorial de Rafael Correa. En este sentido expresaron: “Una educación de discurso ideológico único y obligatorio contradice la libertad educativa propia de un estado democrático”.
 
Así andan las cosas por estos días en la pequeña y bella nación andina. Salir del correísmo es una necesidad inminente que no solo resultaría beneficioso para un país que ha quedado endeudado, con elevados índices de desempleo y subempleo y con una crisis económica preocupante, entre otros tantos males, sino para Latinoamérica, que sumaría un nuevo país a la lista que ha recuperado sus libertades democráticas y constitucionales al salir del dominio del socialismo del siglo XXI.
 

 


 [Comentar este tema


Páginas: [1] 2 3 ... 10

Acerca de mí

Dr. Alberto Roteta Dorado. Cienfuegos, Cuba. Graduado de doctor en medicina, especialista en Medicina General Integral y Pediatría por el Instituto Superior de Ciencias Médicas de Villa Clara y de Máster en Ciencias, especialista de segundo grado en Endocrinología y de segundo grado en Medicina General Integral por la Universidad Médica de Cienfuegos. Ejerció su profesión de médico por más de veinticinco años en Cuba. Profesor auxiliar de Pediatría y Endocrinología, se dedicó al magisterio por más de veinte años. Ha realizado estudios de filosofía, teología, antropología y teosofía. Presidió en su ciudad natal la Fundación Cultural “Oasis Teosófico-Martiano” desde 1993 hasta su salida de Cuba en 2014. Actualmente presidente de honor de dicha institución. Dictó conferencias sobre temas martianos y filosóficos en diferentes instituciones cubanas como: Fundación Cultural “Oasis Teosófico-Martiano”, de Cienfuegos, “Memorial Presidente Salvador Allende”,  de La Habana, entre otras.  Tiene inéditos dos libros de ensayos sobre el sentido de la religiosidad y el pensamiento filosófico de José Martí. Colaborador de medios de prensa como Cubanet, Noticias de Cuba. Ha visitado varios países de América: Perú, Ecuador, Colombia, Costa Rica y Panamá. Radicado en Estados Unidos de Norteamérica.





****

 Mensajes: 294
 Temas en blog: 497

    

Categorias


Vistas

41168