FOROFILO
Diciembre 08, 2018, 05:08:54 am por Dr. Alberto Roteta Dorado en Temas sociales y políticos.




                      ARTÍCULO ESPECIAL EN EL THINK-TANK DE CUBANÁLISIS
                        Dr. Alberto Roteta Dorado, Santa Cruz de Tenerife, España


                   LA CONTRARREVOLUCIÓN “PROGRESISTA” EN AMÉRICA LATINA
                                                Tercera parte. Final.


             


Cristina Fernández de Kirchner, entre el autoritarismo tiránico, la superficialidad de los populistas y la vulgaridad del comunismo. Su propuesta de un frente social en contra del neoliberalismo.

Resulta un tanto desagradable ver y escuchar a una mujer que se supondría fuera símbolo de seguridad y firmeza en la palabra, y a la vez portadora de la elegancia y la delicadeza -por lo que le pudiera corresponder a una dama de su rango-, que en realidad se presente ante un auditorio colmado de fanáticos como la mujer vulgar y carente de clase que es, amén de demostrar un autoritarismo manipulador en relación con sus seguidores.

La expresidente de Argentina, sobre la que cada vez se acumulan más cargos penales en su contra, durante su desafortunada intervención fue reiterativa al extremo, cuasi obsesiva, respecto a sus ataques contra lo que considera el gran mal de estos tiempos por los parajes andinos, esto es, el neoliberalismo. Para su ataque abiertamente declarado propone “acuñar una nueva categoría de frente social, cívico, patriótico, en el cual se agrupen todos los sectores que son agredidos por las políticas del neoliberalismo”.

No solo fue inquisitiva al extremo contra el neoliberalismo, aunque si en realidad tuviera que explicar conceptualmente qué es el neoliberalismo no sabría hacerlo, como la gran mayoría de estos “progres” procastristas. Cristina Fernández hizo un derroche de errores conceptuales al pretender abordar el fenómeno de la igualdad desde una perspectiva de cierto historicismo, y fue justamente aquí donde erró sobremanera, por cuanto carece, no solo del don de la palabra -aunque unos pocos medios calificaron su “discurso” (conceptualmente su intervención no se puede incluir en esta categoría) de brillante-, sino que carece del conocimiento y la cultura necesarios para poder abordar dicha categoría desde una óptica de este tipo. Para los asistentes a su intervención todo estuvo bien, y la superficialidad de la “oradora” no se hizo notar entre aquellos fanáticos que la aclamaron desenfrenadamente como si fuera una política de primer nivel en vez de un ser que se está burlando de la justicia.   

Luego de una serie secuencial de datos y comparaciones en los que se basó para defender su etapa al frente del gobierno argentino, pretender ocultar sus delitos e inmoralidades, y sobre todas las cosas ridiculizar a Mauricio Macri, cabe preguntarnos entonces: ¿qué dijo en sí Cristina Fernández en su “discurso”? Concretamente la esencia de su intervención estuvo precisada en el preámbulo a lo que ella misma creyó era una disertación brillante. Con marcado acento precisó que el foro no era una contracumbre, sino “el espacio político de ideas, de visión y perspectiva económica y social que excede las categorías de izquierda y de derecha para ingresar en una nueva categoría de pensamiento”, cuya categoría al parecer dejó a un lado para divagar en su ataque desmedido al neoliberalismo y en su autoelogio como gobernante. Se supone que la nueva categoría sea el castrismo disfrazado de progresismo democrático devenido como resultante del encuentro.

A manera de resumen. El Primer Foro Mundial del Pensamiento Crítico fue en realidad el pretexto para intentar boicotear la Cumbre de G-20.

Tratando de resumir, a modo de conclusión, retomaré las palabras del líder del Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales, personaje encargado de recordarnos que: “las  ciencias sociales nos pueden ayudar a reflexionar cómo hacer para evitar que estos gobiernos conservadores [refiriéndose a la nueva oleada de gobiernos de derecha o de centro-derecha existentes en Latinoamérica a partir del viraje radical mediante el cual la izquierdo quedó asfixiada] multipliquen sus efectos devastadores sobre la democracia, la inclusión, la promoción y ampliación de derechos”.

Esto merece un comentario aparte, por cuanto se están tergiversando conceptualmente algunos términos a los que acude, no solo Gentili, sino la mayoría de los personajes participantes que expusieron sus obsoletos criterios y creyeron disertar sobre nuevas propuestas y desafíos, cuando en realidad solo hicieron acudir a su gastada y anquilosada retórica castro-jurásica tan poco convincente en estos tiempos de modernidad, rapidez extrema y grandes transformaciones sociales.

Por otra parte consideremos el lema utilizado en este primer foro, el que dejé sin comentar de modo intencional toda vez que pensé reservarlo para el final de este trabajo. Los congregados en Buenos Aires dijeron haber querido reflexionar acerca de “Las luchas por la igualdad, la justicia social y la democracia en un mundo turbulento”.

Resulta paradójico que los líderes participantes se muestren sobremanera preocupados por la posible desaparición de democracias establecidas en varios países latinoamericanos  cuando en realidad sus gobiernos fueron la antítesis de la democracia.  Ahora resulta que en aquellas naciones en las que se trató de experimentar con la presencia de sistemas de gobierno cercanos -al menos en algunos aspectos desde el punto de vista teórico- a las tendencias socialistas se autoproclamen abanderados del progresismo latinoamericano, cuando en realidad, entre otras cosas:

1. Pretenden mantenerse en el poder, ya sea a través de modificaciones constitucionales, de acciones fraudulentas, del continuismo político, y lo peor, mediante la manipulación de grandes sectores poblacionales (generalmente los más desposeídos e iletrados, que resultan un excelente caldo de cultivo para el engaño premeditado), en los que se presentaron como Mesías para resolver todas sus penurias a cambio de una lealtad mantenida que garantice sus votos para asegurar la continuidad en el poder. Constituyen ejemplos prototípicos en este sentido Cuba, Venezuela, Ecuador y Bolivia, cuyos regímenes dictatoriales reúnen o reunieron casi en su totalidad los aspectos antes citados, y en menor medida Brasil, que cumple con la idea de la manipulación de los sectores marginales y pobres, aunque no se dio el fenómenos de modificaciones constitucionales, ni existen evidencias concretas para poder afirmar la existencia de fraudes electorales.

2. Llevaron a sus países al aislamiento, con el consiguiente estancamiento de sus economías (algunos como Venezuela y Ecuador entraron en recesión, sin que olvidemos el bochornoso caso de Cuba, que resulta inclasificable), amén de fomentar la corrupción, la delincuencia, la violencia y la criminalidad, indicadores en los que ocupan lugares cimeros Venezuela y Brasil. Téngase presente que en este aspecto solo incluyo aquellos países que profesaron o aun profesan el Socialismo del siglo XXI, de ahí que no están citadas las naciones del Triángulo Norte ni México, los que se destacan en el contexto regional por sus elevados niveles de criminalidad y delincuencia.

3.  Se limitó la libertad de pensamiento y de expresión, estableciéndose mecanismos represivos para el control de los medios de comunicación, destacándose el caso de Ecuador durante el gobierno de Rafael Correa con la existencia de la Superintendencia de la Información y Comunicación (Supercom), organismo que frenó la libertad de expresión y pensamiento durante los últimos años de la administración de Correa mediante la imposición de restricciones, numerosas multas y demandas, que condujeron a la reducción de personal e incluso al cierre de distintos medios independientes. Esta entidad vigilaba el trabajo de unos 1.200 medios de comunicación registrados en el país y procesó 1.081 casos contra medios y periodistas, de los que 675 terminaron en sanciones.

¿A qué progresismo, democracia, igualdad y justicia se está haciendo referencia entonces en el afamado foro? Solamente al que les conviene a ellos. ¿Es que acaso las conceptualizaciones de estas categorías han cambiado con el devenir histórico actual, o se trata en sí de oportunistas e interesadas adecuaciones muy a su manera por parte de los líderes de los movimientos izquierdistas procastristas de la región?

Resulta inmoral e inadmisible que los acusados y sentenciados por cargos de corrupción -que ya son varios mandatarios- continúen manifestando públicamente que se trata de persecuciones políticas organizadas por la “extrema derecha” bajo la supervisión del poderoso imperio que siempre quieren hacer ver por doquier. De igual modo, es insostenible que los regímenes totalitarios impuestos por el Socialismo del siglo XXI quieran aparecer en este foro mundial como democracias progresistas mientras se inculpa a los verdaderos gobiernos progresistas democráticos, recientemente restablecidos a partir de elecciones libres y sin acciones fraudulentas, de ser reaccionarios y graves amenazas para el equilibrio y la libertad regional.

A pesar de la apariencia académica y la declaración del foro como ejercicio teórico para el debate y la reflexión (similar a las propuestas oficiales del CLACSO), en realidad fue un evento eminentemente político marcadamente parcializado. Las intervenciones de sus principales invitados, las propuestas del programa  a cumplir -incluido el bochornoso homenaje a los 60 años de la supuesta revolución cubana-, la postura política de sus participantes, entre otros aspectos, así lo demuestran.

De cualquier modo, el Primer Foro Mundial de Pensamiento Crítico pasó sin penas ni glorias. En Cuba, donde solo se comenta en los medios de prensa lo que es conveniente para el régimen, se hizo difusión del evento a través de sus principales diarios oficialistas tradicionales; sin embargo, las expectativas ante el sonado escándalo del fin del programa “Mais Medicos”, la improductiva gira de Díaz-Canel por países asiáticos, y la visita del presidente del gobierno español Pedro Sánchez, le restaron el protagonismo al foro, además de que en la comitiva cubana solo se incluyó a personajes de cuarta categoría de la estirpe de los “héroes”.

De manera general el mediocre evento resultó bastante poco comentado, y de modo particular aquellos sitios en los que suele abordarse la problemática sociopolítica de la región desde posturas de librepensamiento no se hicieron eco de dicho encuentro. Por otro lado, a los europeos no les interesa demasiado la problemática sociopolítica de Latinoamérica, amén de estar inmersos en sus propias preocupaciones un tanto distantes de las nuestras.

Así las cosas, y discrepando por completo de la opinión de la corrupta señora Cristina Fernández, este Primer Foro Mundial del Pensamiento Crítico fue en realidad un burdo pretexto para intentar boicotear la Cumbre de G-20. Varias coincidencias así lo sugieren:

En primer lugar fue realizado en la capital argentina, de igual modo que la Cumbre G-20.

En segundo lugar, se anticiparon solo unos días a la realización de la magna reunión que con mucho tiempo se había programado para los días 30 de noviembre y 1 de diciembre.

En tercer lugar, fue protagonizada por la crema y nata de las tendencias de izquierda carnicera de la región y del mundo, inútilmente queriéndose convertir en los encargados de hacer la contrapartida al encuentro de los principales representantes de las naciones más desarrolladas del planeta.

En cuarto lugar, se realizó de manera colateral y previo al foro, la semana de acción global Fuera G-20 y FMI, evento encabezado por Adolfo Pérez Esquivel, lo que se  entrelazó con el foro propiamente dicho, y que incluyó protestas contra el presidente Donald Trump, entre otras desafiantes acciones a la Cumbre G-20.

A fin de cuentas, que se esforzaron como  nunca para terminar haciendo los ridículos de siempre. 

 



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Diciembre 08, 2018, 04:55:56 am por Dr. Alberto Roteta Dorado en Temas sociales y políticos.

                                    Metástasis del cáncer castrocomunista.
                                                      Tercera parte.
                                                   Written by El Líbero
                                              Publicado en Patria de Martí.


                   


Cuba y su largo historial de espionaje

Enrique García fue reclutado por la Dirección de Inteligencia del Ministerio de Interior de Cuba y fue entrenado por la KGB en Moscú. “Pasé por un proceso de selección de seis meses, en el que hacen investigaciones de toda tu vida, test psicológico, entre otras cosas. Después pasé a la escuela de inteligencia cubana y después ingresé al servicio, donde fui seleccionado para pasar la academia en Moscú, un curso de un año donde participamos 28 oficiales. El servicio de inteligencia cubano en mis tiempos –la década de los ochenta– era pequeño, no llegaba a los 1.500 oficiales de los cuales operativos éramos alrededor de 600. Era pequeño, pero muy poderoso”. En esa pasantía eran formados en asignaturas técnicas, como escritura secreta, micropunto, técnicas del espionaje, teoría de inteligencia, reclutamiento, psicología operativa, entre otras.

Explica que la inteligencia cubana se dividía en inteligencia política, por áreas geográficas: América Latina y Caribe; Estados Unidos y Canadá, Eurasia; y África. Había además un área de contrainteligencia que trabajaba con los servicios especiales enemigos, como por ejemplo la CIA o el FBI. Otro departamento trabajaba contra el exilio cubano, y otra se ocupaba de difusión ideológica.

"Hay oficiales cubanos que están en ciertos cargos, por ejemplo: los órganos de inteligencia tienen una fuerte presencia de personal cubano. Este régimen tiene 20 años y las FF.AA. han pasado por un proceso largo de ideologización. Ahora en cualquier estructura de las FANB hay frases de líderes cubanos”.

“Yo utilicé la fachada diplomática, estuve como vicecónsul en Bolivia, y en Ecuador como representante de comercio exterior de Cuba. Para hacer esto uno tenía que pasar un entrenamiento de 3 meses y aprender la actividad de fachada que se iba a realizar”, explica García. Agrega que el gobierno del país que los recibe no tiene manera de verificar si son diplomáticos reales pues deben fiarse de las credenciales que entrega Cuba.

En los ochenta, al no haber embajada cubana en Chile, el país “se atendía” a través de terceros países. “El agente más importante que teníamos en Chile, ‘U141’, vivía en Santiago y recibía nuestras instrucciones a través de radiofonía. Nos enviaba los informes a nosotros en micropuntos incrustados dentro del lomo de un libro a un agente buzón que teníamos en Perú, así nos comunicábamos. Una vez al año lo veíamos fuera de Chile. Este señor era funcionario de alto rango de la Cepal”, recuerda García.

“Trabajamos penetrando las Fuerzas Armadas chilenas, los servicios de seguridad, el Ministerio de Relaciones Exteriores, los partidos políticos, queríamos predecir la política de Chile. En este caso era el gobierno militar en la época, pero si hubiera sido otro gobierno se había hecho lo mismo, obtener información secreta, predecir los acontecimientos e influir sobre ellos antes de que sucedan, para que ocurriera lo que le conviniera a la dictadura cubana”.

García declara que además de la Dirección de Inteligencia del Ministerio del Interior, existía el Departamento América del Comité Central del Partido Comunista Cubano, creado en 1973 y que en los 90 cambia de nombre a Área América, una organización del aparato subversivo cubano.

"Estas personas pasaban por cursos de adoctrinamiento político en Cuba en los que se les impartía e imparte marxismo, comunismo científico, necesidad de la lucha de clases, etc. y luego esos líderes regresan a sus países a realizar agitación política”.

“El Departamento América, al igual que luego el Área América, se ocupaba de atender a todos los partidos comunistas, organizaciones indígenas, organizaciones sindicales y a cuanto grupo político de extrema izquierda existiera en la región. Con apoyo económico, de adoctrinamiento político e incluso con atención medica en Cuba para sus líderes y familiares. Estas personas pasaban por cursos de adoctrinamiento político en Cuba en los que se les impartía e imparte marxismo, comunismo científico, necesidad de la lucha de clases, etc. y luego esos líderes regresan a sus países a realizar agitación política”.

Afirma García: “En mi opinión, grupos de extrema izquierda manejados por Cuba a través de su servicio de inteligencia tratan de seguir desestabilizando a determinados gobiernos democráticos chilenos, que no sirven a sus intereses”.

Artículo de Emily Avendaño

El Líbero
Author: El LíberoWebsite:https://ellibero.cl/

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Tomado de Patria de Martí.
https://patriademarti.com/articulos-y-ensayos/1868-metastasis-del-cancer-castrocomunista


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Diciembre 06, 2018, 05:26:13 pm por Dr. Alberto Roteta Dorado en Temas sociales y políticos.

                                     Metástasis del cáncer castrocomunista.
                                                       Segunda parte.
                                                   Written by El Líbero
                                              Publicado en Patria de Martí.


                   


Influencia en América Latina

Un reportaje de El Líbero dio a conocer que en menos de un mes el embajador cubano en Chile, Jorge Lamadrid Mascaró, visitó la reunión de La Araucanía en dos oportunidades y sostuvo reuniones con dirigentes de la comunidad mapuche. Enrique García, un ex alto oficial de la División de Inteligencia de Ministerio de Interior de Cuba, asegura que Lamadrid Mascaró pertenece a la Dirección de Inteligencia Militar cubana, y que uno de sus ministros consejeros, Warnel Lores Mora, también tiene el perfil de un agente de inteligencia.

La diputada boliviana Norma Piérola explica que en su país la influencia cubana comenzó a verse más abiertamente a partir de la fundación del ALBA (Alianza Bolivariana para los Pueblos de América) en 2004; en ese entonces se empezó a hablar de llevar médicos cubanos a Bolivia, a cambio de becar a bolivianos en Cuba “para que supuestamente se especialicen en Medicina, pero en los hechos sabemos que solamente son auxiliares de enfermería”.

Otro ejemplo es la Escuela del Alba, de altos estudios militares, “este grupo va minando las Fuerzas Armadas y son llevados muchos comandantes en jefe por el entrenamiento que supuestamente reciben. Hoy la Escuela del Alba no está funcionando como tal, fue refundada como Escuela Militar Juan José Torres, en la que supuestamente vienen a entrenarse militares venezolanos, cubanos y de toda Latinoamérica; pero nos llama la atención porque nunca nos han querido dar un presupuesto”, y agrega la diputada: “Inclusive Evo Morales tiene una clínica privada de alto nivel a cargo de puros cubanos”.

El ex embajador Aparicio Otero señala “están en las Fuerzas Armadas porque ellos se han dado cuenta que históricamente allí están quienes más problemas le podían causar a los gobiernos. La estrategia que han utilizado, controlada por Cuba, es la de favorecer al Ejército. Se les dan también temas de contrabando, de tráfico de drogas. Hay una política muy clara de que pueden violar las reglas de la democracia y quedarse mientras tengan el apoyo del Ejército y de las Fuerzas Armadas y, como hemos visto en Nicaragua, la resistencia civil tiene sus límites, porque es una resistencia pacífica y si el ejército y la policía reprimen no hay forma de lograr un cambio”.

"Especialmente estuvieron en Relaciones Exteriores y los sectores estratégicos de la economía: electricidad, petróleo, puertos. Todo lo energético”.

Esta afirmación la sustenta Piérola: “Sabemos que las Fuerzas Aéreas cubana y venezolana ingresan a Bolivia constantemente llevando cargas misteriosas. Es una trama maquiavélica que se teje, cambiando inclusive las Constituciones latinoamericanas, para empoderar a los dictadores del socialismo del siglo XXI, llámese Ortega, Morales, Chávez, Maduro, Lula, Dilma y todo ese grupo irregular que también agrupa Unasur”.

Acusa Aparicio Otero “que en Bolivia, y esto lo sabe todo el mundo, hay una presencia muy fuerte en temas de inteligencia. Manejan el sistema de identificación, el otorgamiento de cédulas de identidad y de pasaportes”.

Una función similar tienen en Venezuela, en donde desde el año 2011 se sabe que Albet, la empresa del Gobierno cubano que elaboraba una nueva identificación para Venezuela, tenía acceso libre a la base de datos de los ciudadanos, y se encargaba también de la expedición de los documentos, según dio a conocer una investigación del diario El Nacional. La transferencia tecnológica tarda 10 años en completarse, por tanto, aunque Venezuela pagó 783,5 millones de dólares, los venezolanos aún no tienen acceso a esa cédula electrónica. La compañía, en cambio, sí accedió a registros comerciales y públicos, el centro de tratamiento y análisis de la información, a programas de imágenes médicas, software educativo, a un proyecto para el control de pozos petroleros de Pdvsa, las comunicaciones del Despacho de la Presidencia, el sistema de control penitenciario, el de gestión policial, y al sistema de registro del censo nacional.

Y así como en Bolivia también han tenido acceso a las Fuerzas Armadas; Fernando Ochoa Antich, ex ministro de Defensa en Venezuela, afirma que la intervención cubana se fortaleció después del fallido golpe de Estado del 11 de abril de 2002,cuando Hugo Chávez fue derrocado y a las 24 horas regresó al poder. “Después del año 2002 empezaron lo que se conoció como las Misiones, de salud, deportiva, construcciones de apartamentos, que no solamente fueron diseñadas en Cuba sino que fueron impulsadas fundamentalmente por personal cubano que estaba llegando a Venezuela. A partir de ese momento empezó el apoyo de petróleo venezolano a Cuba; así como una importante purga en las FF.AA.”.

Ochoa Antich denuncia que, influidos por el pensamiento cubano, se crearon las Milicias Bolivarianas y se reestructuró la estructura de mando en las Fuerzas Armadas; y las “FF.AA. se hicieron parte del régimen”. Dice que allí ha habido personal cubano en las instancias de planificación y de educación: “Hay oficiales cubanos que están en ciertos cargos, por ejemplo: los órganos de inteligencia tienen una fuerte presencia de personal cubano. Este régimen tiene 20 años y las FF.AA. han pasado por un proceso largo de ideologización. Ahora en cualquier estructura de las FANB hay frases de líderes cubanos. A ese nivel llega la influencia ideológica de la Revolución Cubana en estos 20 años”.

Andrés Páez, sociólogo y ex asambleísta nacional de Ecuador, dice que durante el gobierno de Rafael Correa hubo una fuerte presencia de asesores venezolanos y cubanos en Ecuador.
“Todavía quedan algunos de ellos, pero no sé si la incidencia sea tan fuerte como durante el gobierno de Correa. Me da la impresión de que ahora es considerablemente más reducida”. A partir de mayo de 2017, Ecuador es gobernada por Lenín Moreno quien, si bien llegó a la Presidencia con el apoyo oficial, ha desmarcado su mandato del de Correa.

"Contamos con el testimonio jurado de un estudiante víctima de la represión del gobierno de Daniel Ortega, que fue brutalmente torturado por el régimen, con fuertes golpizas, asfixia simulada y violación con un objeto contundente… Él identificó concretamente como cubano al dirigente del centro en el cual fue torturado”.

Sin embargo, entre 2007 y 2017, la presencia de los asesores cubanos en ese país fue muy abierta. "Especialmente estuvieron en Relaciones Exteriores y los sectores estratégicos de la economía: electricidad, petróleo, puertos. Todo lo energético”, subraya Páez.

El asambleísta ecuatoriano Fabricio Villamar ratifica que “es evidente que hemos tenido una alta llegada de migrantes cubanos desde la aprobación de la Constitución en 2008, lo mismo pasó con los venezolanos posteriormente”; e indica que estos asesores se encontraban “en áreas sensibles de vigilancia a los ciudadanos”.

Continuará.....


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Diciembre 06, 2018, 04:19:40 pm por Dr. Alberto Roteta Dorado en Temas sociales y políticos.


                        ARTÍCULO ESPECIAL EN EL THINK-TANK DE CUBANÁLISIS
                        Dr. Alberto Roteta Dorado, Santa Cruz de Tenerife, España

               
               LA CONTRARREVOLUCIÓN “PROGRESISTA” EN AMÉRICA LATINA.
                                                   Segunda Parte.


Las figuras participantes en el Primer Foro Mundial de Pensamiento Crítico cuentan con un historial que los vincula de una u otra manera a los movimientos de la izquierda de América Latina y del mundo.

Repasemos a modo de un pase de lista para que se tenga una idea exacta de la desfachatez del nuevo foro convocado en Argentina teniendo en cuenta la “calidad” de la mayoría de sus asistentes. La primera en hacer uso de la palabra en la rimbombante tenida fue Dilma Rousseff, la expresidente de Brasil, recién destituida de su cargo, y ahora enjuiciada junto a Lula da Silva por asociación ilícita en caso de corrupción; este último no pudo asistir por encontrarse tras las rejas, pero envió una misiva “desgarradora” que cualquiera que no conociera de sus fechorías caería en su trampa populista.

Integran la nómina además el expresidente de Uruguay, José Mujica, quien se abstuvo al final de la jornada de hacer uso de la palabra para evitarse problemas con el actual gobierno de Uruguay; la expresidente de Argentina, Cristina Fernández, actualmente senadora y juzgada también por varios cargos en su contra, aunque aun en libertad dada su inmunidad parlamentaria; el expresidente colombiano Ernesto Samper, quien se desempeñó también como Secretario General de la UNASUR entre 2014 y 2017; así como el vicepresidente boliviano, Álvaro García Linera, en representación del limitado líder boliviano Evo Morales.

Otras de las figuras que formaron parte de los paneles fueron el Premio Nobel de la Paz, Adolfo Pérez Esquivel***, quien a pesar de su tendencia a la defensa de los desposeídos y sus aciertos en relación a las propuestas de la no violencia, hay al menos dos aspectos que lo delatan ante el mundo respecto a su postura reaccionaria izquierdista: su cargo dentro del consejo asesor de la televisora comunista venezolana Telesur, y su inserción como defensor del Movimiento de Teología de la Liberación, cuyos matices son eminentemente izquierdistas; la presidente de la controversial Asociación Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto, con un historial de estrechos vínculos con los líderes del Socialismo del Siglo XXI.

También la exsenadora colombiana y “defensora de los derechos humanos” (es así su carta de presentación) Piedad Córdoba, del ala izquierdista del Partido Liberal, esto es, del Movimiento Poder Ciudadano del Siglo XXI, fundado por ella, destituida de su cargo como senadora e inhabilitada durante 18 años para ejercer oficios gubernamentales debido a vínculos con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), en 2006, aunque en 2016 el Consejo de Estado suprimió ambas acusaciones, quien se presentó en el encuentro “El futuro de la izquierda y de la dignidad humana”; así como el intelectual franco-español Ignacio Ramonet, quien actualmente ocupa la presidencia de honor de la Asociación de la Tasación de las Transacciones Financieras y por la Acción Ciudadana (ATTAC), entidad dedicada a la defensa de una gran cantidad de causas de la izquierda política -ya sabemos que muchos intelectuales españoles se sienten demasiado atraídos por la izquierda.

A este grupo se unieron además dos figuras que no podían faltar para completar la crema de la perversidad latinoamericana. Me refiero a los excandidatos presidenciales Fernando Haddad, de Brasil, recientemente derrotado por Jair Bolsonaro, y Gustavo Petro, de Colombia, también derrotado por el Iván Duque, cuyos vínculos con las FARC -aunque fueran en otra etapa de su vida- lo hacen un ser inaceptable y repudiable para la humanidad. El primer derrotado, con su intervención “Brasil: la esperanza vencerá al miedo”, cuyo tema como es lógico hace alusión al supuesto ambiente brasileño tras la elección de Jair Bolsonaro. El segundo con participaciones destacadas durante el encuentro: “Hacia una nueva política democrática: poder ciudadano y justicia”. Ya nos podremos imaginar a este personaje disertando sobre cuestiones de justicia y democracia.

Pero si de maleantes se trata no podemos excluir a la insignificante participación cubana, la que estuvo representada por dos nulidades intelectuales, Gerardo Hernández y Ramón Labañino, presentados como héroes cubanos, cuando en realidad son fracasados espías y terroristas. Los “héroes” intervinieron junto a la chilena Isabel Allende, que figuró como representante del Instituto Superior de Relaciones Internacionales de Cuba, en el homenaje a los 60 años de la llamada revolución cubana, así como en la entrega de distinciones, premios y reconocimientos.   

No podía faltar a este encuentro otro español de dudosa conducta y postura izquierdista, el jurista Baltasar Garzón, con un historial vinculado a figuras tan controversiales como Julian Assange, fundador de Wikileaks, refugiado político en la embajada de Ecuador en Londres, de quien ha sido director de su defensa, sin que olvidemos sus vínculos directos con los mandatarios Cristina Fernández, de quien recibió la documentación que lo acredita como residente extranjero en Argentina, en 2012; y con Rafael Correa, con cuyo gobierno colaboró al ser nombrado coordinador de la Veeduría Internacional a la Reforma de la Justicia, cuyo informe final se presentó en 2012.

Siempre nos faltará incluir a algunos de los autoproclamados progresistas y defensores de los derechos de los desposeídos -aunque ellos hacen gala de su riqueza personal conquistada a expensas de lo que extrajeron de sus respectivas naciones- en este “pase de lista”. No obstante, acá está una muestra representativa del universo del foro, suficiente como para tener una idea precisa de la calidad moral y humana de los participantes, al menos de los que ocuparon el protagonismo del evento.   

El gran disparate de Dilma Rousseff al afirmar que con Jair Bolsonaro en el poder se instaurará una variable neoliberal de neofascismo.

¿Qué dijo la Rousseff en su alocución ante los miles de seguidores del progresismo latinoamericano procedentes de más de 50 países? Con retórica un tanto pedante, y casi en desuso, la exmandataria se mostró firme al asegurar que la derecha de su país no tiene en sí un proyecto, según su opinión, a diferencia de los representantes del “progresismo” que en realidad tienen un frente popular y democrático. De igual forma aseguró que la resistencia es la única manera de enfrentar al neoliberalismo; pero en su discurso puso un especial énfasis en la presencia de Jair Bolsonaro, el hombre del momento, cuyas ideas diametralmente opuestas a las tendencias socialistas impulsadas por Lula da Silva y Dilma Rousseff, sin duda, repercutirán sobremanera en relación a la nueva orientación política de la nación. Según la exmandataria, Brasil “entró en un camino trágico” con la elección de Bolsonaro, camino que presupone un riesgo: “el riesgo es salir de la democracia y entrar en una variable neoliberal de un neo-fascismo”. ¡Cuantos “neos” utiliza la señora!

             


Dejando a un lado las expresiones que le han dado cierta celebridad a Jair Bolsonaro, aunque muy poco a su favor, de las que también he comentado, y se ha dicho demasiado, y tratando de ser imparcial respecto a los posibles efectos benéficos o no con la presencia del nuevo mandatario en el poder, trataré de comentar algunos puntos que merecen ser asumidos para que no se siga tergiversando la imagen del nuevo presidente de Brasil, por cierto, elegido democráticamente, sin trampas ni denuncias por parte de instancias observadoras, y con la aceptación de su triunfo por parte de su adversario Fernando Haddad, representante del Partido de los Trabajadores, de línea izquierdista y participante en el evento. 

Para encasillar a Bolsonaro dentro de modalidades neofascistas resulta necesario recordar que desde el punto de vista conceptual esta tendencia consiste en la pretensión y restauración definitiva de sistemas o tendencias de tipo fascistas en determinados países o  regiones. Esto presupone precisar que el fascismo es una ideología de carácter eminentemente totalitario y nacionalista cuyo clímax se alcanzó con la idealización étnico-racial proyectada por Adolfo Hitler en Alemania, quien le ofreció una sobredimensión de nacionalismo -en su sentido más amplio, incluyendo el arte, la literatura, la filosofía, el pensamiento, y la fuerte influencia de las tradiciones germanas primigenias-, elemento que ha perdurado hasta el presente con la aparición de nuevos grupos, no solo políticos, sino también sociales y culturales que intentan perpetuar la esencia de la ideología fascista inicial.

Pero el término neofascismo actualmente también suele aplicarse a ciertos grupos que profesan tendencias enraizadas en la extrema derecha, y aunque parezca contradictorio también se extiende a grupos de orientación izquierdista simpatizantes de Benito Mussolini, el fundador no solo de la corriente fascista en Italia, sino de manera general del fascismo propiamente dicho, por cuanto se maneja con frecuencia que la modalidad profesada y difundida por Hitler es en sí una ideología de tipo nacionalista extrema, vista por algunos como nacionalsocialista.

Tal vez por esta acepción que lo vincula al ultraderechismo es que se ha aprovechado por la contrarrevolución castrista para asociar a Jair Bolsonaro a la tendencia neofascista. Recordemos que dentro de su carta de presentación siempre ha estado a modo de caracterización curricular su etiqueta de ultraderechista, de extrema derecha, entre otros tantos calificativos que de modo despectivo le han acompañado mucho antes de que en sí se hablara de su trayectoria durante la reciente campaña electoral. Desprenderse de esto, al parecer, le costará demasiado trabajo toda vez que existe una tendencia internacional de la izquierda carnicera encaminada a desacreditar al nuevo presidente de Brasil, no solo desde aquellas naciones dentro del contexto latinoamericano que siguen profesando muy a su manera la idea comunista, sino de todas partes, incluidos varios países de la Unión Europea, de modo muy particular España, donde la izquierda cerril es tan bien promovida y donde los excéntricos militantes del Partido Comunista -porque también tienen su decadente Partido Comunista- te asechan en las calles con fines proselitistas. Los otrora afamados diarios de esta nación lo mismo lo han comparado con Donald Trump que con Nicolás Maduro, y de manera enfática sobredimensionan su encasillamiento dentro de un ultraderechismo o extrema derecha, aun cuando impresiona que sean tan desconocedores, o al menos irresponsables conocedores muy poco profundos de los conceptos claves de la historia sociopolítica actual y de la filosofía política contemporánea.   

Retomando las palabras de la Rousseff. Es una idea absurda y malintencionada, amén de un error conceptual, la afirmación de la expresidente de Brasil acerca de la instauración de tendencias neofascistas en Brasil a partir del inicio del mandato de Bolsonaro. Su pretensión no es otra que desacreditar al nuevo mandatario toda vez que su presencia al frente de la gran nación suramericana pondría freno al desorden político y social protagonizado por ella misma y por Lula da Silva, cuyas acciones siguen siendo ahora motivo de investigaciones que pudieran enriquecer desde el punto de vista legal las sendas causas abiertas contra ambos exmandatarios, la primera destituida de su cargo presidencial y acusada hace poco por asociación ilícita en caso de corrupción junto a Lula da Silva, y el segundo ya en prisión actualmente.

Bolsonaro desde una perspectiva religiosa de marcado énfasis evangélico aspira a realzar los valores de autenticidad nacionalistas, y esto no lo aproxima en lo más mínimo al  fascismo ni a las tendencias neofascistas. Es cierto que da la impresión, por ahora, y sin el tiempo necesario, por cuanto aun no se ha establecido en el poder, de ser un hombre demasiado conservador, lo que tampoco permite que se le asocie a ideas de tipo fascistas.

Las famosas afirmaciones suyas acerca de la defensa de ciertos métodos de tortura, sus proyecciones a favor de la dictadura militar y en contra de ciertos grupos étnicos de la nación, no son argumentos suficientes para clasificarlo dentro de una u otra tendencia, toda vez que se trata de afirmaciones hechas a lo largo de su vida, y escogidas recientemente para dañar su imagen durante la etapa de campaña presidencial.

Como ya dije en otra ocasión, demos un voto de confianza a Bolsonaro sobre esto, por cuanto solo se trata de palabras y no de acciones; su mandato no ha comenzado, y aunque tal vez no fuera la imagen del presidente ideal, dentro de las opciones de los brasileños en las elecciones, Bolsonaro era la mejor. Recordemos que de haber sido elegido Fernando Haddad estaríamos ante un caso de continuismo político, y lo que ocurrió en Ecuador con Lenín Moreno solo se da una vez cada 100 años. Haddad jamás se hubiera enfrentado a Lula da Silva ni encabezaría una campaña anticorrupción como hizo de manera ejemplar Lenín Moreno en Ecuador. Más bien todo lo contrario. ¿Es que acaso existe algún presidente a escala mundial que reúna aquellos requisitos diseñados por Platón en su emblemático texto La República? Así que demos tiempo al tiempo antes de juzgar demasiado a priori como hizo la expresidente de Brasil, Dilma Rousseff, con su tan malintencionada hipótesis sobre un imaginario neofascismo brasileño como modalidad de un neoliberalismo latinoamericano.       

Por su parte el malandro Luiz Inácio da Silva envió desde la cárcel una carta al foro en la que se solidariza con la causa de los reunidos, siendo demasiado escueto y sutil en su mensaje: “La reflexión, el pensamiento crítico, el soñar, proponer y construir un mundo mejor, más justo y más humano siempre será importante y nunca será fácil” (…) “parte de América Latina y del mundo vive el ascenso del atraso” (…) “un gran encuentro para recordar nuevamente que otro mundo es posible y necesario”.

CONTINUARÁ........

***Adolfo Pérez Esquivel, premio Nobel de la Paz de 1980, protagoniza una campaña internacional para reunir las firmas necesarias y oficializar la candidatura de Lula da Silva para el premio Nobel de la Paz del 2019. Según Esquivel, Lula da Silva “es un luchador incansable contra el hambre y la pobreza, y su trayectoria lo transformó en un líder mundial por la paz y la dignidad humana”.

 


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Diciembre 06, 2018, 03:44:51 pm por Dr. Alberto Roteta Dorado en Temas sociales y políticos.

                        ARTÍCULO ORIGINAL PARA EL THINK-TANK DE CUBANÁLISIS
                                            Dr. Eugenio Yáñez, Estados Unidos


                 


                             CINISMO CASTRISTA Y MÉDICOS CUBANOS EN BRASIL.
                                                       Tercera parte. Final.


¿Cómo terminará esta historia?

El desenlace final es difícil de predecir en estos momentos. Naturalmente, la dictadura tratará de llevar de regreso a la isla la mayor cantidad posible de esos médicos que se encuentran dislocados en Brasil. ¿Cuántos de esos casi ocho mil regresarán antes del 25 de diciembre de este año?

Habrá que esperar al final del proceso para poderlo saber, porque si grandes son y serán las presiones del régimen contra esos colaboradores y sus familares radicados en Cuba, grandes serán también los incentivos que tendrían esos galenos para escapar de la esclavitud castrista. Habría que ver el balance que hará cada uno de ellos de lo que podrían ganar y perder en caso de regresar a la finca de los hermanos Castro o de acogerse a la generosa oferta de asilo de presidente brasileño y permanecer en el país sudamericano trabajando como profesionales verdaderamente libres.

Sin olvidarnos de un problema práctico: el nuevo presidente de Brasil asumirá su cargo el primero de enero del 2019, por lo que los médicos que decidan no regresar a Cuba en esta tan precipitada campaña de retorno (des)organizada por la tiranía cubana, deberían permanecer durante algunas semanas en ese país en una especie de limbo migratorio, aunque no parece probable que el actual gobierno, que cesa en sus funciones el día 31 de diciembre de este año, vaya a entregar a las garras del régimen a los cubanos que no desearan regresar. Podría ser una situación relativamente incómoda por algunas semanas para esos cubanos que decidan quedarse en Brasil, pero no deberían ser situaciones de consecuencias fatales ni mucho menos. Esperemos que así sea.

¿Qué le cuesta esta crisis al régimen?

Sencillamente, al régimen esta crisis le cuesta mucho dinero, ya que según se calcula esos colaboradores cubanos en el programa “Mais Medicos” representaban un ingreso anual de unos 330 millones de dólares, que ahora dejarán de ingresar en las arcas de la tiranía.

Esa cifra, téngase en cuenta, es superior a lo que recibe anualmente el gobierno castrista por las exportaciones de tabaco, o de azúcar, o de níquel, o de biotecnología y farmacia, o de bebidas. Y para compensar esa falta de ingresos a través del turismo, las entradas de ese sector deberían crecer aproximadamente un 10% anual. Pero no debe olvidarse que lo que debería crecer un 10% anual serían los ingresos netos del turismo, no la cantidad de visitantes al país, y esa cifra de ingresos netos parece casi imposible debido a la proverbial ineficiencia de la gestión turística en la Cuba de los hermanos Castro.

Como nota al margen, sería positivo tener en cuenta lo siguiente: si con más de 8,000 médicos en Brasil el régimen obtenía unos 330 millones de dólares anuales, si en total tuviera en el exterior unos 48,000 médicos al mismo tiempo, seis veces más que los que había en Brasil, ¿cuánto pudiera obtener como ingresos la dictadura? Si se hiciera un cálculo de extrapolación lineal, una cantidad seis veces superior de médicos produciría 330 X 6, unos 2,000 millones de dólares anuales.

Entonces, por muy escandaloso que fuera lo que paga la narcodictadura de Venezuela a la dictadura cubana por sus médicos en ese país, no parece fácil alcanzar la cifra de 8 ó 9 mil millones de dólares anuales en ingresos por servicios médicos en el exterior, una cifra que se repite a menudo cuando se intenta analizar desde fuera de Cuba los ingresos de la dictadura, y que podría llevar a conclusiones inexactas sobre este tema.

Mucho menos parece realista la cifra de 11,379 millones que se señala para el año 2017, puesto que, aunque actuaran simultáneamente en el exterior 60,000 médicos cubanos, para alcanzar ese volumen de ingresos deberían cobrar per cápita casi 190,000 dólares anuales, un poco más de 15,800 dólares mensuales.

Naturalmente, habría que analizar más detalladamente esta hipótesis, pero nunca estará de más insistir en estos aspectos, porque al castrismo, además de con argumentos morales, también debemos combatirlo con evidencias concretas y con cifras realistas lo más exactas posible.

¿Qué le queda al régimen?

No son muchas las opciones sensatas y prácticas que quedan para los opresores en La Habana. El supuesto proyecto, que más que de contingencia debería considerarse de indigencia, de ubicar masivamente médicos en Rusia no parece que pueda materializarse tan rápidamente, ni con tal exagerada cantidad de médicos, ni mucho menos con los niveles de salarios que se establecieron dentro del programa “Mais Medicos” con el contubernio entre la dictadura cubana y los corruptos gobiernos de Lula da Silva y Dilma Rouseff, arropados todos con la vergonzosa complicidad oportunista de la Organización Panamericana de la Salud.

De manera que las posibilidades reales de que el régimen se recupere de lo perdido tras su fracaso en Brasil, son muy difíciles. No solo la imposibilidad de superar a corto plazo esa merma de ingresos sino también el incremento de su desprestigio político por el fracaso de su campaña para presentar como “altruismo” y generosidad el envío forzoso de sus médicos a cualquier lugar del mundo.

Finalmente, el recurso del chantaje también le estalló en la cara a la dictadura. Tras desgañitarse formando escándalo y lamentos con el tremendismo apocalíptico de que los pobres brasileños se quedarían totalmente desamparados y sin asistencia médica por la terrible maldad y el desinterés por su propio pueblo del “fascista” Jair Bolsonaro, ya se supo que las cosas no serán así ni mucho menos. Ese es el riesgo de creerse el ombligo del mundo.

A los cubanos en la isla se les ocultará y no serán informados de esa realidad, pero ya el Ministerio de Salud de Brasil informó públicamente que en los primeros cuatro días de convocatoria oficial para cubrir en todo el país las plazas de médicos que dejaban vacantes los cubanos, se presentaron solicitudes de médicos brasileños y extranjeros que resultan suficientes para cubrir más del 90% de las plazas disponibles.

De manera que, teniendo en cuenta que la convocatoria que abrió el ministerio brasileño se extiende hasta el día 14 de diciembre, es de suponer que prácticamente la totalidad de las plazas que dejan vacantes los cubanos podrán estar cubiertas al comenzar el año 2019, y que los brasileños no sufrirían afectaciones por la intempestiva retirada de los galenos cubanos por órdenes de la “altruista” dictadura desde La Habana.

Entonces, la ridiculez del mequetrefe Miguel Díaz-Canel de escribir en Twitter que el “regreso a la patria” de los médicos cubanos se producía “con la dignidad como escudo y bandera”, y que constituía “el mejor homenaje a #FidelCastro en sus dos años de ausencia presente”, viene a resultar algo tan cursi y caricaturesco como aquella noticia de octubre de 1983, ¿recuerdan?, sobre aquellos últimos cuatro combatientes envueltos en la bandera cubana que supuestamente se habían inmolado frente al ejército americano en la pista aun sin construirse totalmente del aeropuerto de Granada.

Porque el castrismo, a pesar de todo lo que gasta en propaganda y cantaletas para ocultar las verdades, nunca ha logrado verdaderas victorias, ni mucho menos convertir un revés en victoria.

Sin embargo, debemos reconocer que si en algo son expertos es en presentar cualquiera de sus múltiples fracasos de la manera más cursi posible, y mientras mayor sea el fracaso mayor será la cursilería y la ridiculez.


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Diciembre 06, 2018, 03:14:11 pm por Dr. Alberto Roteta Dorado en Temas sociales y políticos.

                             El franquismo y el castrismo, algunas coincidencias.
                                         Por: Dr. Alberto Roteta Dorado.


Santa Cruz de Tenerife. España.-  Recién concluyó noviembre, mes en el que tuvo lugar un considerable número de acontecimientos políticos capaces de llamar la atención no solo de aquellos que colaboramos con los medios de prensa, sino de aquellos que interesados en la política y la sociología actual dedican un tiempo de sus vidas a la lectura y la investigación.

Este 20 de noviembre, Francisco Franco, el militar español que estuvo al frente del Gobierno de España entre 1938 y 1973, aunque se mantuvo como Caudillo de la nación desde 1936 y hasta 1975, cumplió 43 años de haber abandonado su vestidura mortal. Su permanencia en el poderío español se extendió durante 39 años toda vez que antes de su presencia como Jefe de Gobierno en 1938, ya se le había investido como Caudillo desde finales 1936. 

Fidel Castro pasó a las profundidades infernales cinco días después, esto es, un 25 de noviembre, aunque del año 2016. Como todos sabéis el dictador cubano gobernó la isla de Cuba desde 1959, una vez que se instauró en el poder del país, y hasta su muerte en 2016, independientemente de sus cargos oficiales, primero como Primer Ministro, desde 1959 hasta 1976, etapa en la que estuvo el Dr. Osvaldo Dorticós como Presidente decorativo, y luego como Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros – cargo creado por el, o al menos creado para el, a partir de la Constitución de 1976– a partir de este último año y hasta el traspaso de estos poderes a su hermano Raúl Castro en 2008, aunque ya desde el 2006 este último lo sustituía de manera interina dada su precaria salud y su estado de enajenación mental.

De ahí que su permanencia oficial al frente de Cuba puede estimarse en 49 años (1959-2008), aunque hasta el fin de sus días en 2016 la isla se mantuvo bajo su autoridad, esto es, durante 57 años. Recordemos que el viejo comandante se mantuvo como Primer Secretario del Partido Comunista de Cuba hasta su muerte, y que dicha entidad autoritaria y totalitarista rige los designios de la nación cubana, aun por encima de los poderes estatales y del supuesto parlamento o Asamblea Nacional como se le suele llamar en Cuba.

Justamente en estos prolongados períodos de gobernabilidad, algo que Castro lo supera con creces, así como en la prolongación de sus respectivos mandatos, aun cuando ya oficialmente no estaban al mando de sus naciones, es que podemos percibir las primeras similitudes entre estos dos personajes de la historia contemporánea. Además de la longevidad de ambos mandatarios y de la coincidencia en el mes de sus muertes.

En ambas figuras – se les llama figuras a aquellas personalidades que han alcanzado cierta notoriedad a través del tiempo, aunque no necesariamente dichos personajes encarnen la idea del bien, sino que por el contrario se pueden considerar la personificación del mal– se da un interesante fenómeno que merece ser estudiado desde el punto de vista antropológico. Me refiero a la idea de que ambos han sido rechazados, repudiados y odiados por millones de personas de todas partes del mundo, y de manera paradójica también han sido admirados, reconocidos y hasta venerados por las multitudes, algo muy sui generis que se da en aquellos líderes extremos, esto es, los demasiado “buenos”, “condescendientes” y “complacientes” a los que se les idealiza hasta considerarlos cuasi santos, y en contraposición, a los más crueles, a quienes se les responsabiliza de la muerte de centenares de miles de hombres en el mundo; tal es el caso de Franco y Castro.
 
Ambos dictadores – porque a Francisco Franco también se le considera un dictador a pesar de las fuertes controversias en torno a esta categoría para el exmandatario español– fueron capaces de originar tendencias políticas a partir de sus estilos de gobierno y de sus políticas directrices; de ahí que en nuestros días se hable de un franquismo bien definido, y no de un fascismo como se pretende; y de un castrismo, no de un comunismo que solo ha existido como concepto en tanto que idea, que está por definir con mayor seriedad y conocimiento de causa, por cuanto el término suele emplearse más que como tendencia política, como calificativo acompañante para los desaciertos del fracasado líder cubano. 


                 

Francisco Franco estableció desde una postura de derecha su modalidad de nacionalismo español, tal vez influenciado por el nacionalsocialismo hitleriano, lo que devino luego como franquismo.   

En el caso de Franco resulta necesario analizar su evolución como gobernante, esto es, sus sucesivos cambios que fueron desde una marcada aproximación al fascismo italiano de Benito Mussolini y al nacionalsocialismo hitleriano –elementos que predominaron en el inicio de su mandato–, hasta su inserción en modalidades más actuales de reformas políticas y cierto desarrollo económico, algo que tuvo lugar a partir de la década del sesenta cuando el mandatario decidió abrirse un tanto al mundo, lo que le permitió – según algunos investigadores actuales, aunque también es demasiado discutido (como todo lo que tiene que ver con el franquismo)– sacar a España de una situación extremadamente difícil dada su pobreza extendida desde la post-guerra hasta bien entrado su mandato, así como su atraso social en relación con otras naciones europeas.

Para los defensores del franquismo, el General sacó a España de su precariedad; como también los defensores del castrismo aun siguen aferrados a la idea de que Fidel Castro eliminó la pobreza en Cuba, les dio educación y trabajo a todos, erradicó múltiples enfermedades y consolidó sendos sistemas de educación y de salud.
   
El franquismo es en sí un grupo de ideologías y tendencias en relación con una afinidad profesada hacia la dictadura que protagonizó Francisco Franco, amén de denominarse también al régimen político propiamente dicho que nació en España a raíz de la guerra civil de 1936-1939; período que se extendió hasta la muerte de Franco en 1975. Es una ideología propia del siglo XX, como lo es también el nacionalsocialismo y el comunismo –ramas de un mismo tronco común: el materialismo–.

Dicha modalidad política se caracterizó por su marcado acento nacionalista, lo que le aproxima sobremanera a las concepciones de Adolfo Hitler con su nacionalsocialismo, movimiento de marcada proyección nacionalista en pos de sobreponer las grandezas de Alemania, no solo desde el punto de vista político, sino haciendo especial énfasis en la sobredimensión de las tradiciones germanas, y de manera general, de la cultura alemana, lo que Hitler impregnó hasta de cierto misticismo ocultista dado por su afinidad por los temas de esta naturaleza; sin que olvidemos su obsesión por la supremacía de la raza aria.
 
Pero dejando a Hitler con su nacionalsocialismo a un lado toda vez que ya en una ocasión lo comparé con Fidel Castro (enlace) retomemos la idea de las posibles similitudes entre Franco y Castro.

A ambos dictadores se les ha culpado de la muerte directa o indirecta de cientos de miles de seres humanos, ya sea mediante fusilamientos masivos, por deterioro progresivo de la salud en las cárceles o en campos de concentración.
 
Lograr establecer la exactitud de las víctimas del franquismo es una verdadera utopía. Téngase en cuenta que cada vez existe un mayor interés, ya sea por revivir un pasado inexistente, con lo que se contribuye a la defensa del fundador y promotor del franquismo, o por el contrario, con la intención de desacreditarlo ante el mundo, con lo cual se le puede atribuir una enorme cantidad de crímenes y otras acciones mucho mayores de lo que en realidad cometió; y esto, sin duda, origina graves sesgos que deberán reinterpretarse una y otra vez tratando de ser lo más objetivos posibles a la hora de aportar al conocimiento de la historia sin dejarnos llevar por nuestro apasionamiento a favor o en contra de determinados personajes de nuestra historia.
     
La apertura gradual de varios archivos, sobre todo militares, ha permitido que el trabajo de los historiadores haya avanzado mucho en los últimos años en acotar las elevadísimas cifras que se han estado manejando. Así las cosas, entre 1936 y 1943 hubo aproximadamente 150.000 víctimas mortales en actos de represalia, campos de concentración, trabajo y cárceles.

Según el historiador Javier Rodrigo, del Instituto Universitario Europeo de Florencia, en España funcionaron 104 campos de concentración. Entre 1936 y 1939 pasaron por ellos entre 370.000 y 400.000 personas, muchas de las cuales murieron por higiene deficitaria y escasa alimentación.

Jaime Alonso García, vicepresidente del Ejecutivo de la Fundación Nacional Francisco Franco, defensor acérrimo del Franquismo y en pleno acuerdo con la pena de muerte declaró hace poco:

“De las 36.000 condenas a muerte sólo se fusila a 23.000, y es una cifra, entre comillas y salvando las distancias, ridícula comparando con lo que pasó en Italia, Francia o cualquier país afín al Eje (…) El Régimen no fusilaba por capricho. A diferencia del otro régimen que se dice democrático, tenía unos consejos de guerra. Fusiló infinitamente menos que fusilaron en Italia, Francia o Alemania (…) No fusila a nadie que no sea en un consejo de guerra, un tribunal excepcional, igual que es ahora la Audiencia Nacional”.
 
Otras fuentes hacen referencia a que entre 1939 y 1975 murieron alrededor de 195.000 personas y se exiliaron 400.000 españoles por la represión franquista. Lo que se queda muy por debajo de la cifra de posibles “rojos” asesinados que cita el historiador Julián Casanova, cuyo número asciende a más de 50.000 entre 1939 y 1946. Cifras relativamente bajas cuando se les compara con los increíbles índices reportados como consecuencias de los comunismos soviético y chino.

En el caso de las víctimas causadas como resultado de su disidencia respecto al régimen cubano, no existe un número preciso que demuestre la exactitud de víctimas. En la actualidad algunas ONG intentan establecer una adecuada documentación casuística, pero de igual modo, está presente siempre la posibilidad de sesgo ante las contrariedades de reportes de casos. 


               

El dictador Fidel Castro, quien desde una postura de extrema izquierda impuso al pueblo cubano uno de los regímenes más sanguinarios de la historia contemporánea, tiene ciertas similitudes con el mandatario español Francisco Franco. 

La organización Archivo Cuba, con sede en Miami, Estados Unidos, señala que en el más de medio siglo que lleva instaurado el régimen comunista cubano se fusilaron 3.116  personas, mientras que otras 1.166 fueron ejecutadas de manera extrajudicial. La inmensa mayoría de dichos fusilamientos tuvieron lugar en la primera etapa del régimen, siendo los soldados o vinculados al gobierno de Fulgencio Batista las principales víctimas, lo que pretendió explicar el asesino Ernesto “Che” Guevara ante la Asamblea General de las Naciones Unidas, en 1964, cuando expresó:

"Es una verdad conocida y la hemos expresado siempre ante el mundo. Fusilamientos, sí. Hemos fusilado, fusilamos y seguiremos fusilando mientras sea necesario. Nuestra lucha es una lucha a muerte (…) En esas condiciones nosotros vivimos por la imposición del imperialismo norteamericano. Pero eso sí, asesinatos no cometemos".

Compárese la defensa de este sanguinario con las palabras citadas antes del funcionario de la Fundación Franco al decir que “El Régimen (franquista) no fusilaba por capricho”.

Hasta el último día de 2015, el grupo Archivo Cuba, tenía documentadas 7.062 muertes y desapariciones provocadas por el castrismo desde 1959, así como 123 desapariciones, 315 muertes por negligencia médica y 146 suicidios por causas políticas.

El franquismo utilizó frases que se han hecho célebres a través del tiempo, siendo la más representativa y también la más difundida: ¡Una, Grande y Libre!, refiriéndose a la idea de España como nación, lo que refuerza la tendencia nacionalista que caracteriza al franquismo al simplificar el concepto nacionalista del país. No obstante, el lema ¡Una Patria, un Estado, Un Caudillo!, merece ser citada toda vez que, no solo idealiza a Franco con su denominación de Caudillo, sino que es una adaptación de la consigna de la Alemania nazi Ein Volk, ein Reich, ein Führer (un pueblo, un imperio, un líder).

El castrismo hizo célebres las frases ¡Patria o Muerte!, más tarde modificada por el viejo comandante, que ya empezaba a alucinar, como ¡Socialismo o Muerte!, las que merecen un comentario aparte que dejaré para otra ocasión, por cuanto, el tirano acude al término MUERTE en un sentido que parece ser simbólico, pero en sí es una realidad si se analiza su postura de preferir hundir a todo un pueblo antes de ceder a sus caprichos obstinados.
 
Nótese que en la simbología franquista está presente la idea de lo trino expresado a través de lemas o consignas, lo que guarda relación con ese protagonismo que el Caudillo de España le confirió a la iglesia católica. Esta concepción trinitaria (Dios Padre, Hijo, y Espíritu Santo del Cristianismo) se simplifica en una dualidad (¡Patria o Muerte! y ¡Socialismo o Muerte!) en el caso del mandatario cubano, quien desde su materialismo acérrimo impuso un nuevo orden en el pensamiento de los cubanos: el marxismo-leninismo, tendencia que difundió mediante la prédica del materialismo dialéctico e histórico establecido por Marx y mal copiado a partir de las modificaciones de los soviets. 

A ambos se les nombraba por determinados epítetos que a modo de culto a las personalidades se utilizaban, y se siguen utilizando, para engrandecer sus egos. Así, a Franco se le llamada el Caudillo y el Generalísimo, distinciones que en realidad tenía. Recordemos su formación militar académica, aunque se le acusa de haber permanecido un tanto en la sombra.
 
A Castro se le ha llamado indistintamente: el eterno comandante invicto, el líder histórico de la revolución cubana, el caballo, Fifo (por lo de Fidel), y el comandante, grado autoimpuesto. Recordemos que, a diferencia de Franco, Castro no tuvo formación militar alguna, y al parecer permaneció también  demasiado tiempo en la sombra. No obstante, se autoproclamó Comandante en Jefe. 

Así las cosas, y aunque me he limitado a ciertos aspectos del desempeño de ambos dictadores, existen algunos puntos comunes entre ambos, aunque como todos sabéis, hicieron de las suyas desde posturas aparentemente opuestas, esto es, desde los grados extremos del radicalismo derechista, en el caso de Franco, y desde la extrema izquierda más sanguinaria en el caso de Castro. 




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Diciembre 05, 2018, 04:39:16 pm por Dr. Alberto Roteta Dorado en Temas sociales y políticos.

                                       Metástasis del cáncer castrocomunista
                                                  Written by El Líbero
                                             Publicado en Patria de Martí.


               


Metástasis del cancer castrocomunista: La estrategia cubana para influir en la política interna de los países de América Latina. Cuba y su largo historial de espionaje

Desde Nicaragua, Bolivia, Venezuela y Ecuador; diplomáticos, parlamentarios y ex ministros explican cómo militares cubanos se han infiltrado en cada una de sus fuerzas armadas, en sus servicios de inteligencia y en sus sistemas de identificación. Una realidad denunciada por el mismo secretario general de la Organización de Estados Americanos, Luis Almagro.

Con gritos y golpes sobre las mesas, diplomáticos cubanos intentaron silenciar un discurso del secretario general de la Organización de Estados Americanos, Luis Almagro. Sus palabras apenas podían oírse en la sede de la Organización de las Naciones Unidas en Nueva York, cuando el 16 de octubre asistió a una actividad organizada por Estados Unidos para denunciar la situación de los presos políticos en Cuba. En medio del bullicio, apenas se escuchó cuando dijo:

“Contamos con el testimonio jurado de un estudiante víctima de la represión del gobierno de Daniel Ortega, que fue brutalmente torturado por el régimen, con fuertes golpizas, asfixia simulada y violación con un objeto contundente… Él identificó concretamente como cubano al dirigente del centro en el cual fue torturado”[/b], Almagro ilustró así la crisis sociopolítica que comenzó en abril en Nicaragua que se mide con más de 300 muertos y centenares de detenidos.

La propia Asamblea Nacional de Nicaragua (el Congreso) autorizó a principios de noviembre el ingreso de militares de Cuba y Venezuela en el primer semestre de 2019, “con fines de ejercicios humanitarios, de adiestramiento, e intercambio de experiencias”. Cada seis meses la Asamblea autoriza la entrada de tropas extranjeras.

Más al sur, en Colombia, pocos días antes de la primera vuelta de los comicios presidenciales fue denunciada la existencia de 7.000 diplomáticos cubanos en ese país; y el pasado 6 de noviembre, el Ministerio de Relaciones Exteriores colombiano emitió una nota verbal solicitando al gobierno cubano información sobre la permanencia en su territorio de algunos miembros del ELN. Mientras, en Venezuela, el 7 de marzo de 2018, el presidente Nicolás Maduro condecoró con la Estrella de los Libertadores y la réplica de la espada del general Ezequiel Zamora al jefe de las misiones sociales de Cuba en esa nación, Víctor Gaute. A partir de ese evento se hizo público que desde la llegada del chavismo al poder, en 1999, se contabilizan más de 200.000 colaboradores cubanos que prestaron servicio en ese país, según la agencia oficial venezolana de información.

En Chile, un reportaje de El Líbero da cuenta de la presencia de agentes de inteligencia en la Embajada de Cuba, según han denunciado ex funcionarios de la División de Inteligencia y del Ministerio de Relaciones Exteriores de la isla.

“Cuba nunca ha logrado tener una economía que funcione. Siempre ha dependido, como si fuera un vampiro, de los subsidios de la Unión Soviética, de Chávez y ahora de Maduro, a pesar del hambre que está pasando el pueblo venezolano. Ellos venden información de inteligencia a otros países, como Irán, como Corea del Norte, etc. que obtienen porque se mueven más en América Latina y los EE.UU,”, asegura Juan Antonio Blanco, historiador, filósofo y ex diplomático del Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba,[/b] quien además se desempeñó como analista principal de las relaciones entre Cuba y Estados Unidos en el Departamento América del Partido Comunista Cubano, y actualmente dirige la Fundación para los Derechos Humanos en Cuba, que tiene sede en EE.UU.

"Sabemos que las Fuerzas Aéreas cubana y venezolana ingresan a Bolivia constantemente llevando cargas misteriosas. Es una trama maquiavélica que se teje, cambiando inclusive las constituciones latinoamericanas, para empoderar a los dictadores del socialismo del siglo XXI, llámese Ortega, Morales, Chávez, Maduro, Lula, Dilma y todo ese grupo irregular que también agrupa Unasur”.

Las alianzas de Cuba con la Unión Soviética, primero, y luego con Venezuela le han permitido mantenerse,  pese a ser una especie de outsider latinoamericano. Fidel Castro sobrevivió a 11 presidentes en la Casa Blanca y aunque Venezuela enfrenta una crisis sin precedentes y una caída en su producción petrolera, un reporte de la agencia Reuters reveló que desde enero hasta septiembre la petrolera estatal PDVSA suministró a Cuba 11,74 millones de barriles (unos 49.000 barriles por día). Esto, en el marco de un convenido bilateral firmado entre Venezuela y Cuba en el año 2000, según el cual la isla recibía el crudo a cambio del envío de médicos y entrenadores deportivos.

Jaime Aparicio Otero, abogado y ex embajador boliviano, resume: “Cuba, apoyada por el presidente Lula en Brasil y los Kirchner en Argentina, creó el llamado Foro de Sao Paulo, cuyo objetivo era juntar a todos los movimientos populistas, de izquierda y crear un frente ideológico; financiar a quien necesitaba ayuda y apoyarse mutuamente. Crearon un canal de televisión, Telesur, y una organización como Unasur. Estaban muy bien organizados y con fuerza. Controlaban muchos organismos y, además, Cuba se beneficiaba enormemente del petróleo venezolano”.

"Yo utilicé la fachada diplomática, estuve como vicecónsul en Bolivia; y en Ecuador como representante de comercio exterior de Cuba. Para hacer esto uno tenía que pasar un entrenamiento de 3 meses y aprender la actividad de fachada que se iba a realizar”.

Agrega el diplomático: “Yo, desde Washington, puedo ver que uno de los problemas que hay en nuestros países, sobre todo en aquellos que están en manos del populismo, como Venezuela, Nicaragua, Bolivia, es que cada uno ve su propio proceso y no ve que detrás de eso hay una estrategia ideológica y política que, aunque se ha ido debilitando con la salida de Brasil y Argentina, continúa. Estoy convencido de que, si no hubiera sido por el apoyo cubano en temas de inteligencia, de control político y la enorme experiencia que ellos tienen en reprimir a los opositores, en vigilar a los militares, sin todo ese aparato difícilmente personas como Maduro u Ortega seguirían en el poder”.

Continuará.....

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Diciembre 05, 2018, 03:12:18 pm por Dr. Alberto Roteta Dorado en Temas sociales y políticos.

                       ARTÍCULO ESPECIAL EN EL THINK-TANK DE CUBANÁLISIS
                        Dr. Alberto Roteta Dorado, Santa Cruz de Tenerife, España


             


                    LA CONTRARREVOLUCIÓN “PROGRESISTA” EN AMÉRICA LATINA.
                                                    Primera parte.


El principio de la supervivencia es inherente a todos los seres vivos. No hay criatura viviente que se pueda escapar de esa propiedad adaptativa que nos hace aferrarnos a continuar existiendo, algo que se hace mucho más evidente cuando sabemos que se aproxima el posible fin de nuestra existencia física o material.

Esto no solo es válido para los seres vivos de manera individual, sino que dicho principio de extiende a clanes, comunidades y sociedades, y también resulta aplicable en la esfera social y política de nuestras naciones. Cuando un sistema social, político y económico está a punto de llegar a su inevitable fin -todo comienzo tiene un fin asegurado- sus promotores, mentores y líderes se aferran al citado principio de la supervivencia para retocarlo y maquillarlo a modo de cuidados paliativos extremos con la intención de hacerlo sobrevivir en medio de la supuesta adversidad.

Tal vez por esto los sobrevivientes de lo que en algún momento fue considerado un movimiento arrollador rebosante de “progresismo”, “democracia”, “equidad” y “justicia” en América Latina -porque lamentablemente el gran mal se extendió de manera progresiva, cual maligna plaga, por varios países claves de la región en lo que constituyó un viraje radical hacia la izquierda- pretenden ahora, al verse derrotados, pero incapaces de reconocer y admitir su revés ante el mundo, dar muestras de un posible renacer de algo que ya está extinguido, aun cuando en unos pocos países logran quedar remanentes, que a modo de aberraciones contra las leyes del devenir histórico de las naciones, luchan por su subsistencia acogidos a ese principio elemental inherente al que hice referencia antes.

En Buenos Aires, la capital argentina, se desarrolló entre el 19 y el 23 de noviembre, el Primer Foro Mundial del Pensamiento Crítico, y la 8º Conferencia Latinoamericana y Caribeña de Ciencias Sociales, eventos organizados por el Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (CLACSO)*, bajo el lema “Las luchas por la igualdad, la justicia y la democracia en un mundo turbulento”.

Esta Conferencia Latinoamericana y Caribeña de Ciencias Sociales se celebra cada tres años -la anterior había sido la del 2015 efectuada en Medellín, Colombia-; pero lo llamativo es la inserción dentro del evento tradicional de un llamado Primer Foro Mundial de Pensamiento Crítico, algo que de manera inesperada apareció en el panorama del habitual espacio trienal del CLACSO; aunque el foro fue organizado con premeditación y alevosía, tal vez desde un relativo silencio (no se divulgó lo suficiente de manera anticipada, ni se han publicado detalles de los organismos e instancias que lo auspiciaron y lo financiaron) para asegurar lo que sus aberrados participantes consideraron exitoso.

Tal vez las palabras pronunciadas por Pablo Gentili, Secretario Ejecutivo de CLACSO, nos puedan ofrecer una mayor claridad acerca del porqué de este encuentro “progresista” regional.

“América Latina vive un ciclo de enorme complejidad. Estamos viendo la reversión de algunas de las principales conquistas democráticas alcanzadas en nuestros países durante los últimos 15 años de transformaciones progresistas, de construcción de un modelo de inclusión social, de ampliación de oportunidades y derechos a las grandes mayorías, que comienza a transformarse en la medida en que avanzan gobiernos conservadores y neoliberales, sea por la vía de los golpes institucionales como en el caso de Brasil, sea por la construcción de alternativas políticas que acaban teniendo mucho éxito al menos electoral, como en el caso de la Argentina” (…) “Es un momento de regresión democrática para nuestra región en la cual tenemos que multiplicar  esfuerzos para poder interpretar lo que nos ha ocurrido, porqué hemos llegado hasta aquí, cuáles son las razones que explican por qué no se ha podido dar continuidad a este período de transformaciones democráticas tan positivo. En este sentido, las ciencias sociales nos pueden ayudar a reflexionar cómo hacer para evitar que estos gobiernos conservadores multipliquen sus efectos devastadores sobre la democracia, la inclusión,  la promoción y ampliación de derechos”.

Esta es la declaración del Secretario Ejecutivo del Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (CLACSO), cuyas palabras no dejan lugar para la duda respecto a su orientación política eminentemente izquierdista. ¿A qué conquistas democráticas se refiere el alto funcionario cuando en varios de los países que evoca se violaron leyes constitucionales, se manipularon elecciones, se extendieron ilegalmente períodos de mandato, entre otras tantas perversidades antidemocráticas?

¿Es que acaso se puede hablar de gobiernos inclusivos cuando en realidad se han establecido o se pretendieron establecer sistemas totalitarios por gran parte de la región a partir de la acogida de las maquiavélicas ideas de Fidel Castro, Lula da Silva y Hugo Chávez? Me refiero concretamente a la ideación inicial y más tarde la consumación como acto del Foro de Sao Paulo, en el caso de Castro y Lula, y de la difusión del Socialismo del Siglo XXI por parte de Hugo Chávez con los auspicios del ya felizmente desaparecido viejo comandante cubano. 

¿Qué hay de positivo en ese período -con frecuencia llamado década ganada por algunos de esos personajes- que con tanto orgullo resalta Pablo Gentili, según él, 15 años de transformaciones progresistas, cuando en realidad al final de dicha etapa los mandatarios de unos gobiernos terminaron acusados y procesados por corrupción y otros delitos (Luiz Ignacio da Silva, Dilma Rousseff, Cristina Fernández, Rafael Correa); otros están en la espera de aprobaciones de órdenes de captura por la Interpol (Nicolás Maduro y Rafael Correa), y otros aferrados a sostenerse en el poder mediante violaciones constitucionales y manipulaciones a sus ciudadanos (Nicolás Maduro, Evo Morales, Rafael Correa y Daniel Ortega)? Los representantes cubanos quedaron excluidos de mi comentario, por cuanto resulta difícil enmarcarlos en una u otra categoría por el hecho de cumplirlas todas excepto la orden de captura, algo que no se ha concretado y han permanecido intocables de manera vitalicia. 

Pero así andamos por América Latina, una región que por estos tiempos se halla inmersa en grandes transformaciones de naturaleza política, pero para su bien, y no como expresó el funcionario del CLACSO, en un retroceso democrático a partir de la presencia de gobiernos de nuevo tipo con una marcada proyección de derecha, lo que en realidad pudiera salvar a una región que si seguía por el mal camino del Socialismo del Siglo XXI  estaba destinada a hundirse en las profundidades abismales de la miseria, la desigualdad y la inmoralidad. Téngase presente el caso de Venezuela, nación que constituye el prototipo o imagen ideal capaz de reflejar los efectos devastadores de un régimen totalitario de tendencia izquierdista aferrado a las excéntricas propuestas del Socialismo del Siglo XXI.

Resulta significativo que este nuevo foro, al que convocaron desde Argentina los promotores del progresismo regional, tuviera lugar por estos convulsos días en que la izquierda está inmersa en una histeria colectiva ante lo que quieren presentar como una instauración del neofascismo a partir de la elección para la presidencia de Brasil de Jair Bolsonaro, el representante del Partido Social Liberal brasileño, lo que significa una consolidación reafirmante que a modo de barrida definitiva podrá eliminar cualquier vestigio de tendencia comunista de la gran nación suramericana, lo que será determinante dentro del contexto político regional.

Y no solo se trata de la elección de Bolsonaro -de quien ya he escrito bastante últimamente como para detenerme ahora en detalles biográficos, antecedentes y proyecciones de su sistema de gobierno-, sino de la presencia de otros líderes defensores de la democracia -me reservo el concepto de verdadera democracia toda vez que no existe, al menos en el orden práctico, una democracia perfecta, esto es, que esté libre de cualquier dogma o esquema que la haga digna del verdadero sentido del término desde el punto de vista conceptual- en la región. Tal es el caso de Iván Duque, joven político de trayectoria destacada que recientemente triunfó en Colombia a pesar de la maléfica influencia manipuladora de sus contrincantes de tendencias de izquierda, o de los recién elegidos durante el 2018, Mario Abdo Benítez y Carlos Alvarado Quesada, presidentes de Paraguay y Costa Rica respectivamente. El primero representante del Partido Colorado, de tendencia conservadora, y el segundo por el Partido Acción Ciudadana, de ideología socialdemócrata. Por suerte para Latinoamérica, todos distantes de los gobiernos de tendencias socialistas que perduran en esta zona. No olvidemos los casos de Chile con Sebastián Piñera, quien reemplazó a la socialista Michelle Bachelet, y de Argentina con Mauricio Macri, quien ocupó la presidencia después de Cristina Fernández, promotora del socialismo de nuevo tipo en esta nación.

De modo que la realización de este Primer Foro Mundial del Pensamiento Crítico constituye un desafiante acto, que lo que queda de izquierda en América Latina pretende imponer como forzado talismán, a modo de chantaje, al sentirse asfixiada definitivamente ante la fuerza arrolladora de un nuevo pensamiento de vanguardia en la región. No olvidemos que con la llegada de Jair Bolsonaro al poder de Brasil el Foro de Sao Paulo -engendro creado por el binomio Castro-Lula da Silva y que reúne a lo peor de la izquierda continental- se extinguirá para siempre; de ahí la idea de un nuevo foro que pueda reemplazar al ya existente y actualmente carente de sentido, sin que olvidemos su caducidad porque ya dejó de existir el viejo comandante cubano y Lula da Silva se encuentra cumpliendo una merecida condena de doce años en las cárceles brasileñas.

De igual modo la realización del sonado evento socialista tuvo lugar por esos días como contrapartida a la Cumbre G20**, que se desarrolló el 30 de noviembre y 1 de diciembre también en Buenos Aires, y que, a diferencia del polémico foro supuestamente “progresista”, dicha cumbre recibió a los mandatarios de los países más industrializados del mundo, incluido al controversial presidente estadounidense, quien a pesar de su limitada agenda y pocos encuentros con otros mandatarios asistió al encuentro, lo que a los socialistas del siglo XXI los tiene histéricos; de ahí la convocatoria urgente para esta reunión que la izquierda carnicera quiso mostrar al mundo a modo de anticipada contrapartida. Recordemos el principio de supervivencia ante la posibilidad de exterminio al que he acudido como recurso filosófico al inicio de este trabajo.

En fin, que el incoherente Foro de Pensamiento Crítico es el equivalente a la realización de una gran fiesta a la que pudiera convocar alguien que se encuentre en estado pre-mortem, siendo consciente de la proximidad de su final y se resiste a la aceptación de su condición. La izquierda latinoamericana está derrotada, el Socialismo del Siglo XXI es tan solo una maléfica sombra espectral. No hay ni habrá eventos, reuniones, propuestas o directrices capaces de revitalizar lo inexistente. La izquierda regional latinoamericana deberá asumir la misma actitud del derrotado campo socialista de la desaparecida URSS y Europa Oriental, cuyos sobrevivientes partidistas y defensores del extinto comunismo no tuvieron otra opción que contemplar con resignación un nuevo orden de carácter universal y limitarse a algunas pequeñas reuniones carentes de trascendencia.

Continuará.....

*El Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (CLACSO) es un organismo de aparente diseño académico, cuando en realidad es una entidad que forma parte del aparato propagandístico de la izquierda continental.

Entre sus objetivos principales se encuentran:

1. Promover la investigación social para el combate a la pobreza y la desigualdad, el fortalecimiento de los derechos humanos y la participación democrática.

2. Contribuir, desde los aportes de la investigación académica y del pensamiento crítico, a promover políticas de desarrollo sustentables en términos económicos, sociales y ambientales.

3. Estimular el desarrollo y la consolidación de las ciencias sociales y del pensamiento crítico en los países más pobres de América Latina y el Caribe.

4. Intervenir en el debate público nacional y regional, aportando las perspectivas y contribuciones de la investigación social basada en resultados.

5. Colaborar con la formación de agentes gubernamentales, activistas sociales y profesionales de la prensa en temas sociales, educativos, culturales y ambientales, acercándolos a problemáticas abordadas desde las ciencias sociales y a las evidencias que la investigación social aporta.

6. Generar condiciones de acceso abierto a la producción académica latinoamericana y caribeña, contribuyendo a la democratización del acceso al conocimiento y permitiendo su más activa utilización por parte de los gestores de políticas públicas, las organizaciones sociales y ciudadanas, la prensa y el propio sistema universitario.

7. Tender puentes entre la investigación social y las políticas públicas, impulsando acciones innovadoras, creativas y viables ante los grandes desafíos sociales, educativos, culturales y ambientales de América Latina y el Caribe. (Tomado de Diario CLEVER, nueva plataforma digital que nació como alternativa a los medios de comunicación tradicionales del Chile).

** La Cumbre del G-20 en Buenos Aires es la decimotercera reunión del G-20, siendo la primera de se organiza en América del Sur. El Grupo de los 20 es un foro cuyos miembros permanentes son 19 países de todos los continentes, entre los que e encuentran: Alemania, Arabia Saudita, Argentina, Australia, Brasil, Canadá, China, Corea del Sur, Estados Unidos, Francia, India, Indonesia, Italia, Japón, México, Reino Unido, Rusia, Sudáfrica y Turquía; a los cuales se suma una representación adicional por la Unión Europea. Es el principal espacio de deliberación política y económica del mundo. La instancia más importante del G20 es la Cumbre de Jefes de Estado, denominada Cumbre de Líderes, que se reúne una vez por año. El G20 cuenta con dos instancias gubernamentales de segundo nivel, denominadas canales de trabajo: el Canal de Finanzas que reúne a los ministros de Finanzas y presidentes de bancos centrales y el Canal de Sherpas, para tratar los temas no económicos.


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Diciembre 05, 2018, 02:31:42 pm por Dr. Alberto Roteta Dorado en Temas sociales y políticos.

                        ARTÍCULO ORIGINAL PARA EL THINK-TANK DE CUBANÁLISIS
                                          Dr. Eugenio Yáñez, Estados Unidos


                 


                             CINISMO CASTRISTA Y MÉDICOS CUBANOS EN BRASIL.
                                                         Segunda parte.

 
Lo que La Habana se ocupa de que el pueblo no conozca

El supuesto orgullo herido del régimen por exigencias “inaceptables” contra la dignidad de sus profesionales esconde, cuidadosamente, otros detalles que resultan escandalosos para la dictadura y que la desnuda ante el mundo.

El más importante es que el futuro presidente ofreció asilo en Brasil a todos los médicos cubanos que desearan permanecer en el país, y dijo que trabajarían en su profesión con el sueldo correspondiente una vez que vencieran los requisitos de reválida. Quienes por alguna razón no revalidaran sus títulos podrían trabajar como enfermeros, técnicos o alguna otra especialidad acorde con sus calificaciones, o incluso en algún otro tipo de actividades, sin ningún tipo de discriminación, basados solamente en sus calificaciones demostradas y con los sueldos establecidos en el país para los trabajos que lleven a cabo, sin ningún tipo de discriminación.

El Vicepresidente electo ha considerado que aproximadamente la mitad de los médicos que en estos momentos se encuentra en Brasil estarían dispuestos a acogerse a la oferta de asilo disponible para ellos. Sin embargo, cualquier cifra que se maneje sería especulativa en estos momentos, y habría que tener en cuenta que independientemente de las opiniones, intereses y deseos de los galenos cubanos en Brasil, no puede subestimarse la larga mano represiva del castrismo y todas las presiones y las coacciones que realizará sobre “sus” médicos y familiares para obligarlos a regresar a la isla. De manera que la cifra real de los que finalmente decidirán no regresar solamente podremos conocerla dentro de algún tiempo y no en estos momentos.
Ya se sabe que junto al tratamiento de héroes con que reciben a los que ya comenzaron a “regresar a la patria”, como el primer contingente de 200 galenos recibidos directamente por el tarugo presidencial Díaz-Canel, los jenízaros del régimen están visitando las casas donde residen familiares de médicos que todavía se encuentran en Brasil, para “explicarles” por qué deberían regresar sus seres queridos y los supuestos “peligros” a los que se exponen en caso de no hacerlo. Simultáneamente, y con poco disimulo, se hace saber a todos en Cuba que los que no regresen serán considerados “desertores” y automáticamente recibirían una sanción de ocho años sin poder regresar a su país, como una muestra más de la “libertad” de esos médicos en Brasil y del carácter “voluntario” de su regreso a la finca de los hermanos Castro.

Pero es que la dictadura rompe marcas de desvergüenza “indignándose” cuando el presidente electo brasileño señala que los médicos cubanos están en el gigante suramericano en condiciones de esclavos y que él no está dispuesto a permitir tal abuso. Y entonces el libelo “Granma” publica continuamente en primera plana maravillas desinformativas como esta:

“Cuba ofrece médicos dispuestos a luchar contra la muerte. A pocos días de que Cuba decidiera no participar más del programa Más Médicos en Brasil, luego de que su presidente, Jair Bolsonaro, colocara en tela de juicio la profesionalidad de los galenos cubanos e impusiera condiciones a la Isla para la continuidad de este servicio, Granma comparte fragmentos de discursos del Comandante en Jefe sobre la Salud en nuestro país, una de las mayores conquistas de la Revolución”.

Según el surtidor de mentiras del Partido Comunista cubano, ha sido el presidente electo brasileño quien “colocara en tela de juicio la profesionalidad de los galenos cubanos” y que además “impusiera condiciones a la Isla para la continuidad de este servicio”. Sin embargo, habría que preguntarse: ¿dónde existe una sola frase del presidente electo brasileño en que se coloque en tela de juicio la profesionalidad de los médicos cubanos? ¿O que exija que se retiren del país y que abandonen el programa “Mais Medicos”?

Y además, ¿cuáles son esas supuestas condiciones inaceptables planteadas por el presidente electo? Pedirles que venzan los exámenes de reválida, como están obligados a hacer todos los médicos extranjeros que laboran en Brasil, no es ninguna condición abusiva ni discriminatoria, sino un proceso normal de validación de conocimientos y capacidades, que no resulta “indignante” para ningún médico extranjero que labora en Brasil, sino solamente para la dictadura cubana que teme que se pueda saber si los médicos que envía a ese país están realmente calificados o no para las labores que desempeñarían o si fueron formados a la carrera como parte de una gigantesca “misión” para cobrar por sus servicios.

Si pedir que se pague a los médicos cubanos los salarios establecidos en el país para su actividad, sin que la dictadura se apropie de buena parte de ese dinero, es una condición “inaceptable”, lo será para la dictadura, pero no para los propios médicos a los que el régimen esquilma hasta un 75% del sueldo que les corresponde. Si es inaceptable  facilitar que los médicos puedan estar en Brasil con sus familiares todo el tiempo que deseen y no solamente por tres meses como máximo, lo será para la dictadura que quiere a esos familiares de rehenes en la isla, pero no para los médicos que desarrollan su trabajo en ese gigantesco país.

Si decir que los médicos cubanos que trabajan en Brasil como parte del programa “Mais Médicos” están prácticamente en condiciones de esclavitud moderna en el país resulta inaceptable, lo será para la dictadura cubana, que representa a los esclavistas, no para los médicos cubanos que sufren tal esclavitud, les roban su salario, les imponen condiciones onerosas y humillantes, les vigilan como si fueran presidiarios y controlan sus movimientos y sus actividades.

Continuará....

                                                       


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Diciembre 02, 2018, 05:35:36 am por Dr. Alberto Roteta Dorado en Temas sociales y políticos.

                    ARTÍCULO ORIGINAL PARA EL THINK-TANK DE CUBANÁLISIS
                                       Dr. Eugenio Yáñez, Estados Unidos


             


                        CINISMO CASTRISTA Y MÉDICOS CUBANOS EN BRASIL
                                                        Primera parte.


Según el muy ilustre ministro de Relaciones Exteriores de la finca privada de los hermanos Castro, conocida también como República de Cuba, el presidente electo brasileño Jair Bolsonaro no tiene moral alguna para criticar al gobierno cubano.

Pura lógica de Al Capone o Vito Corleone: un presidente democráticamente electo en unas elecciones presidenciales libres y abiertas donde compitieron varios candidatos, no tendría derecho de criticar a una brutal dictadura que está por cumplir sesenta años en el poder y que nunca, nunca, ha celebrado elecciones realmente libres ni permitido que sus ciudadanos puedan escoger al gobernante del país.

¿Cómo es posible que un mocoso designado ministro por un general sin batallas a cargo de una dictadura inepta y corrupta pretenda dictarle normas de moral y decencia a algún presidente democráticamente electo en cualquier país del mundo?

Eso solamente puede ocurrir porque en la lógica castrista los gobernantes con “moral” en el mundo son personajes tan desprestigiados como el narcotraficante Nicolás Maduro en Venezuela; el corrupto, ladrón y asesino Daniel Ortega, dictador nicaragüense; el cocalero boliviano Evo Morales que pretende eternizarse en el poder tergiversando las leyes y la voluntad popular; el “malandro” Lula da Silva que cumple prisión en Brasil por delitos de malversación y corrupción entre otros; el brutal tirano de Corea del Norte, Kim Jong-un, que abraza al presidente Díaz-Canel con la misma tranquilidad que fusila a sus propios familiares cuando los considera insuficientemente leales; el carnicero sirio Bashir el-Assad con miles y miles de muertos sobre su conciencia; los oscurantistas ayatolas iraníes que apoyan al terrorismo y viven empeñados en aplastar a su propio pueblo y a la vez destruir a Israel; y otros detritus humanos similares.

El resto, según La Habana, no tiene moral, dignidad ni vergüenza, porque los comunistas creen ser los únicos dueños y árbitros de la decencia y la asignan a conveniencia y en función de sus bastardos intereses.

Todo el cinismo y perversidad del régimen castrista, donde el actual presidente cubano Miguel Díaz-Canel hace de director de la comparsa, ha salido a flote con el episodio de los médicos cubanos en Brasil a través del programa “Mais Medicos”, cuando a raíz de la victoria de Jair Bolsonaro se decidió precipitada y temerosamente retirarlos del gigante suramericano antes del primero de enero del próximo año, cuando el nuevo presidente tome posesión.

Las exigencias del electo presidente brasileño

El pretexto de la dictadura para tal precipitado repliegue es que el futuro mandatario brasileño ha ofendido la “dignidad” de los médicos cubanos al considerarlos esclavos del régimen, y ha puesto en duda su calificación profesional, lo que crearía situaciones “inadmisibles” que no se podrían mantener.

Sin embargo, la realidad es muy diferente a lo que proclaman los castristas, y nada de lo planteado por el presidente electo brasileño va contra la supuesta “dignidad” de nadie ni  pone en duda la calificación de los galenos cubanos como si los discriminara y tratara de manera diferente a los del resto del mundo.

El programa “Mais Medicos” incluye a unos 18,000 trabajadores de la salud de todas partes del mundo, de los cuales en estos momentos unos 8,300 eran cubanos (aproximadamente un 46% del total). A todos los médicos integrantes del programa se les exige un ejercicio de revalidación de sus credenciales profesionales de acuerdo a los estándares médicos establecidos en Brasil para ejercer la profesión. Y todos los médicos en activo han pasado por tales exámenes. Todos menos los cubanos, que en virtud de convenios firmados entre ambos gobiernos, con marcados intereses políticos, no se veían obligados a pasarlos.

El presidente electo Bolsonaro en ningún momento ha dicho que los médicos cubanos no están calificados para ejercer la profesión en Brasil; lo que ha dicho, con mucha razón, es que esos médicos cubanos deberían, al igual que los galenos del resto del mundo, realizar los ejercicios de revalidación de credenciales antes de recibir el permiso gubernamental para ejercer en el país. Pero ese justo reclamo, que limitaría un privilegio del que hasta ahora han disfrutado los médicos cubanos en Brasil,  la dictadura castrista lo considera como un acto discriminatorio contra los cubanos, cuando en realidad la verdadera discriminación se produce contra los médicos del resto del mundo obligados a convalidar sus títulos mientras que a los cubanos se les permite ejercer sin tal requisito.

¿Por qué la tiranía castrista se ofende y habla de “dignidad” cuando se le exige cumplir con una norma establecida para todos los profesionales extranjeros que desean ejercer la medicina en Brasil? ¿Acaso se preocupa de que determinada cantidad de los integrantes del contingente cubano pueda obtener resultados insuficientes en esos procesos de revalidación? No sería sensato, puesto que en esas reválidas lo que se exige son los conocimientos y la preparación necesarios para ejercer la medicina en cualquier parte del mundo en las condiciones actuales, y los cubanos deberían poder satisfacer esas demandas igual que los médicos de los demás países según los títulos que ostentan. ¿O es que hubo deficiencias e insuficiencias en su preparación en Cuba que podrían afectar que pudieran pasar satisfactoriamente la reválida?

El otro elemento que el régimen de La Habana considera “inadmisible” de las exigencias del futuro presidente brasileño es que este consideró a los cubanos como “esclavos” por las características de los contratos con los cuales funcionan en Brasil. De acuerdo a lo establecido en ellos, los médicos cubanos en Brasil reciben solamente entre un 25-30% del salario que el país paga por cada uno (unos 3,300 dólares mensuales), quedándose la dictadura con el resto del pago, es decir, entre un 70-75%. La Habana justifica este escandaloso abuso alegando que a esos profesionales que sirven en Brasil se les paga su salario completo en Cuba en moneda nacional (que en realidad oscila entre el equivalente a 40 y 60 dólares mensuales), y que por consiguiente esos cubanos obtienen, además de su salario “normal” en la isla, estipendios suficientes para poder mantenerse durante su estancia en Brasil, y no pagan por los pasajes aéreos desde y hacia Cuba. Curioso concepto de la equidad y del valor del dinero que maneja el régimen.

Además, el régimen alega que ese dinero que esquilma a los médicos cubanos que prestan servicio en Brasil y los demás países donde se encuentran ubicados se invierte en el sector de la salud en Cuba para mantener y elevar los servicios sociales en todo el país. Sin embargo, las cifras oficiales de los presupuestos de salud en Cuba y de la disponibilidad de hospitales, centros médicos y camas hospitalarias demuestra que se van venido reduciendo en los últimos veinte años, precisamente cuando más médicos se han estado enviando al exterior.

El tercer argumento que “indignó” a la dictadura es que Bolsonaro considera que los médicos deberían tener derecho a que sus familiares pudieran permanecer en Brasil mientras dure su contrato en el país, y no solamente durante 3 meses como máximo, como ha decretado el régimen. Para el presidente brasileño electo, tener a madres médicos en Brasil separadas de sus hijos u otros familiares durante tanto tiempo debería ser considerado como una especie de “tortura” a la que no deberían ser sometidos los profesionales cubanos.

Naturalmente, de aprobarse ese requisito, la presencia en el país del médico con sus familiares podría ser un elemento facilitador para que desearan permanecer en el gigante suramericano y no regresar a la isla esclava, y eso no le puede interesar a la dictadura en ninguna circunstancia. Además de que, si eso sucediera, sería evidente que el monto del supuesto “estipendio”, es decir, la parte del salario del médico que no se puede robar el régimen,, sería evidentemente insuficiente. Eso requeriría que el gobierno comunista recibiera menos ingresos para que sus profesionales pudieran subsistir decorosamente con sus familiares.  Y es obvio que los castristas no están dispuestos a ceder la más mínima parte de lo que se roban para dar solución a una situación de esa naturaleza.

Con tales cínicos argumentos La Habana se mostró “ofendida” y decidió retirar a la carrera a todos los médicos del programa “Mais Medicos”, para que estén en la isla antes del 25 de diciembre, en un cronograma de retirada que más bien parece de desbandada. Porque llevar de regreso a la isla a unos 8,000 galenos en un mes aproximadamente le costará a la dictadura unos 7 millones de dólares, ya que el actual gobierno brasileño de Michel Temer, no el de Bolsonaro que no ha asumido todavía, se negó a pagar esos pasajes de regreso al considerar que la parte cubana incumplió el contrato al interrumpir de manera unilateral la presencia de los cubanos en Brasil. 

Continuará.....
 


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Diciembre 02, 2018, 05:24:29 am por Dr. Alberto Roteta Dorado en Temas sociales y políticos.

                      ARTÍCULO ESPECIAL EN EL THINK-TANK DE CUBANÁLISIS
                      Dr. Alberto Roteta Dorado, Santa Cruz de Tenerife, España


                 


             JAIR BOLSONARO, LOS MÉDICOS Y LA DICTADURA COMUNISTA CUBANA
                                                   Tercera parte. Final.


Posible ruptura de relaciones diplomáticas entre Brasil y Cuba con Bolsonaro. El fin de Mais Medicos, la mayor derrota de la tiranía castrista en los últimos tiempos

El reciente triunfo de Bolsonaro en Brasil constituye una seria amenaza para la dictadura cubana toda vez que el nuevo mandatario una vez que asuma el poder a partir del primero de enero de 2019 podría romper relaciones diplomáticas con el régimen de La Habana.

El punto más vulnerable sería la presencia de miles de médicos cubanos en territorio brasileño como parte del programa Mais Medicos, algo que alcanzó su clímax durante el gobierno de la presidenta Dilma Rousseff, y que una vez que tuvo lugar su destitución se mantuvo dentro los proyectos de salubridad del nuevo gobierno de Brasil a pesar de las especulaciones demasiado a priori que se hicieron durante la transición entre el escándalo de la Rousseff y la asunción del poder por parte de Michel Temer.

Recordemos que solo en 2013, bajo el mandato de Dilma Rousseff, 8.750 médicos cubanos llegaron a Brasil como cooperantes -primero 4.000 en noviembre de 2013, y luego, en 2014, se incrementó a 6.000-, y más tarde durante el mandato de Michel Temer se prorrogó el convenio a pesar de haberse puesto en peligro el desarrollo del programa Mais Medicos luego de la destitución de la mandataria.

De cualquier modo la debilidad de la presencia médica cubana se mantenía, aunque de manera solapada. Estaba previsto -independientemente del nuevo presidente que asumiría el control de la nación suramericana- la retirada de más de 1.000 médicos de Brasil, con lo que se quedarían como cooperantes cubanos algo más de 7.000 de ellos, lo que significa que ya se estaba en medio de una retirada progresiva y de manera gradual del personal cubano ante la inconformidad y las reclamaciones del actual gobierno que dirige Michel Temer. La comunidad médica de Brasil y las autoridades sanitarias siempre rechazaron la presencia médica cubana, algo de lo que apenas se ha comentado, pero que se debe tener en consideración al tratarse el tema de la cooperación médica cubana en Brasil. 

Como ya es conocido, los profesionales cubanos -a diferencia del resto de los médicos de otras nacionalidades que también colaboran en territorio brasileño- solo reciben una parte ínfima (entre un 25 y 30%) de lo devengado por su trabajo en los sitios más intrincados del país, a donde los médicos nacionales, de acuerdo a las versiones del oficialismo cubano, no quieren trabajar, lo que resulta dudoso toda vez que ya se acaba de informar que la sustitución de los médicos cubanos -una vez que sean retirados definitivamente- está garantizada.

El 75% del salario recibido por los médicos de Cuba va a parar a las inescrupulosas manos de los gobernantes del régimen de La Habana -a pesar de que la alta cúpula de la isla lo niega, argumentando que es utilizado en funciones sociales y programas de desarrollo económico-, los que además mantienen una estricta vigilancia y control exclusivo de todo el personal médico ante los constantes intentos de abandonar las denominadas misiones médicas e instalarse de manera definitiva en Brasil (miles se han unido en matrimonio con nacionales para poder establecerse en Brasil), o desde allí pasar a otros países, principalmente hacia Estados Unidos (alrededor de 1,400 lograron salir hacia este país con visa norteamericana).

Jair Bolsonaro propuso la posibilidad de que los médicos cubanos pudieran permanecer en Brasil, aunque no como esclavos de la dictadura cubana, sino que una vez realizada la reválida de sus títulos a través de un ejercicio de calificación acorde a las exigencias de las normas de este país, esto es, una reválida de su titulación -lo que ya han hecho muchos que determinaron quedarse en territorio brasileño-, estarían legalmente regularizados para el ejercicio de su profesión de manera libre.

De igual forma precisó que pudieran estar junto a sus familiares en Brasil, aspecto que se manejó inicialmente en el proyecto cubano en combinación con el gobierno de Dilma Rousseff y que luego fue frenado por las autoridades de la isla, así como recibir la totalidad del salario que les paga el gobierno brasileño por su desempeño profesional en este país.

De modo que el programa Mais Medicos materializado a partir de los convenios entre la expresidenta de izquierda Dilma Rousseff  y la dictadura castrista no solo está en peligro, sino que ya es una realidad su fin, lo que, sin duda, ha estremecido al poderío del gobierno cubano, toda vez que casi la totalidad de los galenos incluidos en dicho programa de colaboración pudieran regularizarse (quedarse de manera legal) definitivamente en Brasil; con lo que una parte considerable de los médicos cubanos - téngase en cuenta la masiva participación de profesionales cubanos en Mais Medicos, cuya cifra es actualmente de 8.400, repartidos por unas 2.885 ciudades, de una totalidad de 18.240 procedentes de varios países del mundo que prestan asistencia en 4.058 municipios- dejarían de ser colaboradores médicos del gobierno cubano para ser profesionales reconocidos para ejercer su profesión de manera libre en Brasil.

Ante el pánico a una deserción masiva de médicos cubanos en Brasil, la dictadura cubana ha comenzado acciones desesperadas, como la de permitir a todos esos médicos en el gigante suramericano la importación como carga acompañada de todos los productos que deseen a su regreso a la isla sin necesidad de pagar los leoninos aranceles en moneda fuerte impuestos con carácter permanente para los cubanos que regresan a la isla, así como la realización de visitas a los familiares de los colaboradores residentes en Cuba para “explicarles” la importancia del regreso de sus seres queridos a la finca de los hermanos Castro y los “peligros” que representaría que se quedaran en Brasil.

Esto no solo constituye un escándalo de carácter sociopolítico que desacredita aun más al régimen de la isla, sino que desde el punto de vista económico será una gran explosión, toda vez que la exportación del capital humano de profesionales de la salud constituye actualmente la principal entrada de divisas al Cuba -según Elías Amor, estudioso de temas económicos de Cuba, Cuba recibe una ganancia neta de alrededor de 249.5 millones de dólares anuales por sus casi 8.400 médicos que mantiene en Brasil-, aun por encima del turismo, lo que ha sido el sostén de las andanzas del régimen comunista cubano y a la vez la carta de presentación propagandística que ofrecen ante el mundo como posible potencia médica, a pesar del decadente estado de su situación en el momento actual. Recordemos las descabelladas hipótesis megalomaníacas del viejo comandante, por suerte ya ausente de estos mundos.

Téngase presente que en el caso concreto de Brasil no se trata de un grupo de médicos, sino de miles de profesionales con un historial de ejercicio profesional desde hace varios años, siendo el segundo país del mundo, después de Venezuela, con mayor cantidad de médicos cubanos, algo que engrandece el escándalo social y político -ya se sabe que las brigadas médicas no solo cumplen una función sanitaria propiamente dicha, sino que contribuyen como parte de su agenda de trabajo a la difusión de las aparentes bondades de la llamada revolución cubana y del socialismo fidelista- que se ha desatado a partir de las propuestas de Jair Bolsonaro.       

No obstante, sus concepciones respecto a la estancia de los médicos cubanos en Brasil no se limitan a estos últimos días como nuevo mandatario de la nación, sino que ya a finales de 2017, aun cuando su campaña promocional no estaba concretada, ya se había manifestado contra la presencia de los médicos cubanos en Brasil: “El Tribunal Supremo Federal decidió mantener Más Médicos. En la práctica esto representa 1.300 millones más de nuestro dinero para la dictadura cubana para mantener agentes sin comprobación de capacidad y aptitud en nuestro país, mientras nuestros médicos están abandonados y sin condiciones para trabajar”.

No es Jair Bolsonaro quien representa una grave amenaza para el programa Mais Medicos y de modo particular para los médicos cubanos en Brasil, sino el propio régimen de La Habana, quien tiene la total responsabilidad del caos que se acaba de formar, por cuanto viola los derechos mínimos ciudadanos de los colaboradores cubanos, los que  merecen recibir un salario decoroso de acuerdo a la labor que realizan y a las condiciones en que hacen su desempeño profesional (sitios inaccesibles y zonas selváticas de la amazonía).

Los planteamientos de Bolsonaro desencadenaron lo que se venía gestando, y que se veía venir, aunque no de esta manera tan brusca como acaba de ocurrir con la explosión ante las propuestas del futuro presidente, esto es, la retirada gradual de los médicos cubanos ante la vulnerabilidad de estos al exponerse a la explotación del régimen cubano y al desacuerdo del gobierno actual, aun cuando determinó prorrogarlos luego de la destitución de Dilma Rousseff.

El futuro mandatario de Brasil solo está tratando de poner orden al desenfreno del gobierno de la isla en su afán por obtener divisas de manera inescrupulosa a cambio de la labor de sus médicos, amén de difundir el comunismo castrista por parte del mundo, algo para lo que son también utilizados los médicos cubanos, los que, independientemente de su labor profesional, han de promover las “virtudes, logros y hazañas” del sistema de salud a nombre de la llamada revolución cubana.

Lo expresado antes no es el fruto de suposiciones y posibles especulaciones de quien redacta este escrito, sino de las múltiples declaraciones que a lo largo de varios años me han hecho directamente muchos de los médicos que han realizado su trabajo en países  como Venezuela, Brasil, Honduras y Bolivia, algunos colegas, otros antiguos alumnos y actuales médicos de cuando ejercí la docencia médica en Cuba.

Si el gobierno cubano, lejos de admitir las condiciones de Bolsonaro, ha preferido armar todo un espectáculo que sirva de contrapartida a los planteamientos de Jair Bolsonaro, y ha convocado a Mesas Redondas adoctrinadoras con la intención de ofrecer la versión distorsionada de la realidad, eventos en los que han participado asesores de programas de salubridad de la isla, amén de la doctora Marcia Cobas, Viceministra de Salud, -funcionaria que afirmó que “Nuestros médicos no fueron a Brasil buscando trabajo, fueron a cumplir una misión”-, es porque se sienten “acorralados” ante la posibilidad de la posible deserción cuasi masiva de sus médicos, con la consiguiente afectación que en el orden económico esto representa para el país, toda vez que se dejan de recibir millones de dólares a expensas del sacrificio de los profesionales de salud.

La actitud de Bolsonaro lo convierte en el primer mandatario del mundo -aun no ha asumido la presidencia de Brasil, lo que tendrá lugar a partir del 1 de enero de 2019- capaz de desacreditar al régimen de La Habana, no con amenazas y ataques verbales, o ruptura formal y diplomática de relaciones y convenios, algo que ya se ha hecho demasiado a través de los terribles años de la dictadura cubana, sino con acciones concretas. Mais Medicos llega a su fin por cuanto el régimen cubano no aceptó las propuestas antiesclavistas de Jair Bolsonaro respecto a la situación de los médicos cubanos.

Del análisis anterior podemos concretar algunos puntos a modo de resumen:

1. Jair Bolsonaro ratificó el viernes 16 de noviembre que los médicos cubanos que pidan asilo político en Brasil serán recibidos. No obstante, el gobierno de la isla adelantándose al posible caos ante el éxodo masivo que esto pudiera generar, comenzó de manera prematura la retirada de sus médicos de territorios brasileños. Surge entonces la interrogante acerca de ese sentido humanista y de esa labor altruista, por cuanto ahora las autoridades cubanas prefieren dejar sin asistencia médica elemental a miles de pobladores de los intrincados parajes de las selvas antes de perder sus millones de dólares con la salida del programa de los profesionales cubanos.

2. Desde el 14 de noviembre el régimen castrista se pronunció abiertamente contra las declaraciones de Bolsonaro e incluyó en su arremetida la decisión de retirar a los médicos colaboradores cubanos en territorio brasileño (ya han retornado a la isla los primeros). Según declaraciones oficiales del Ministerio de Salud Pública, MINSAP, las modificaciones anunciadas recientemente por el presidente Jair Bolsonaro, imponen “condiciones inaceptables” e “incumplen las garantías acordadas al comienzo del Programa” en 2013, durante la presidencia de Dilma Rousseff.

3. Ante la retirada de los casi 8.400 profesionales cubanos, según algunas fuentes 8.332 (no 11.400 como se ha publicado en algunos medios, cifra que tampoco se corresponde con la totalidad de médicos del programa, incluidos los de otras nacionalidades, la que en realidad es de 18.240), por determinación del régimen de la isla, el Gobierno de Brasil anunció que realizará en los próximos días la selección de médicos brasileños que sustituirán a los cubanos que estaban en el programa Mais Medicos. “El Ministerio de Salud realizará una reunión con la Organización Panamericana de Salud para la definición de la salida de los médicos cubanos y la entrada de los profesionales brasileños que serán seleccionados por edicto”, según se dio a conocer hace unas horas por la cartera de salud en un comunicado oficial.

4. Bolsonaro ha puesto en duda la preparación de los médicos cubanos que se desempeñan en Brasil. De acuerdo a declaraciones recientes en el diario Globo: “Yo nunca vi una autoridad en Brasil decir que fue asistida por un médico cubano, ¿debemos destinar a los más pobres profesionales, entre comillas, sin ninguna garantía? Eso es injusto, eso es inhumano” (…) “No queremos eso para nadie, mucho menos para los más pobres, queremos un salario integral y el derecho de hacer la familia aquí, eso no es pedir mucho, eso está en nuestras leyes” (…) “Lo que quiero es un tratamiento humanitario tanto para los cubanos que están aquí como para los pacientes que atienden. Hemos escuchado relatos de barbaridades cometidas por los médicos cubanos. Esas personas [refiriéndose a los profesionales con una mala praxis] no pueden seguir en Brasil”.

Esto no es nada nuevo. Téngase presente que a los médicos cubanos se les exigió una profundización en medicina familiar una vez instalados en territorio brasileño sin la cual no podían ejercer, esto es, un reciclaje, por llamarlo de algún modo, toda vez que se supone que los médicos enviados a este país sean especialistas de primer grado en Medicina General Integral, especialidad reconocida en varios países de Europa como Medicina Familiar, la que en Cuba, ante la premura de exportar masivamente a sus especialistas, quedó reducido su tiempo de culminación de estudios a 18 meses, de un total de tres años concebidos desde el inicio del programa en la isla durante la década del ochenta del pasado siglo, lo que demuestra la carencia de rigor en el momento actual de la formación de los especialistas cubanos en esta rama.   

Así las cosas, con la llegada de Bolsonaro al poder se abre una nueva etapa para la historia de la exportación médica cubana. Las consecuencias serán fatales para un sistema totalitario que se ha estado enriqueciendo a partir del trabajo de sus médicos. Con Bolsonaro no solo se pone fin al Programa Mais Medicos, sino que sus acciones contribuirán a que la comunidad internacional se sensibilice con la causa antiesclavista de los trabajadores sanitarios de Cuba.

 



 


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Noviembre 27, 2018, 04:27:28 pm por Dr. Alberto Roteta Dorado en Temas sociales y políticos.

                      ARTÍCULO ESPECIAL EN EL THINK-TANK DE CUBANÁLISIS
                      Dr. Alberto Roteta Dorado, Santa Cruz de Tenerife, España


               


              JAIR BOLSONARO, LOS MÉDICOS Y LA DICTADURA COMUNISTA CUBANA
                                                       Segunda parte.


“No haremos más acuerdos comerciales espumosos o entregaremos el patrimonio del pueblo brasileño a dictadores internacionales” (Jair Bolsonaro)

En Latinoamérica, región donde proliferó el llamado Socialismo del siglo XXI a partir del histérico impulso y de las bufonadas de Hugo Chávez, ya solo quedan tres naciones, cuyos regímenes dictatoriales se mantienen aferrados a la tendencia izquierdista. Me refiero a Nicaragua, Venezuela y Bolivia. Téngase presente que el caso particular de Cuba, con la declaración del carácter socialista de su revolución en 1961, precede al movimiento socialista regional que se afianzó en varios países a partir de los primeros años del presente siglo XXI, aunque no es menos cierto que la tendencia socialista del nuevo siglo recibió el impulso del dictador cubano Fidel Castro en la medida que manipulaba al entonces joven Hugo Chávez, verdadero precursor de la tendencia en la región, aunque, como ya he precisado en otras ocasiones, no es el creador del término, ni de las directrices teóricas de la considerada nueva tendencia política, sino Heinz Dieterich Steffan, el marxista alemán radicado en México y amigo personal de Chávez, quien le diera lecciones teóricas para la difusión de la nueva plaga. 

En el caso particular de Nicaragua, la dictadura de Daniel Ortega está demasiado manchada de sangre inocente como para poder lograr un mínimo de recuperación que le permita reinsertarse en el contexto sociopolítico continental, y como es lógico, Jair Bolsonaro sabrá mantener la distancia con su homólogo nicaragüense, quien yace en una merecida marginación desde hace años; mientras que Bolivia es como si no existiera, dada la ínfima repercusión del alcance político de su jefe de gobierno, el ignorante dictador Evo Morales, quien desde el silencio está haciendo lo posible para continuar en el poder de la nación andina. El caso particular de Venezuela merece un escrito independiente, dada la trascendencia internacional de los sucesos recientes de su política. De modo que me limitaré a ciertos puntos en relación a Cuba, cuyo régimen dictatorial, ya se está estremeciendo, aun cuando Bolsonaro no ha asumido el poder.

Jair Bolsonaro fue preciso en sus primeras intervenciones respecto a la actitud de su gobierno con las dictaduras latinoamericanas. No habrá vínculos con aquellos gobiernos que mantienen sistemas sanguinarios en detrimento de la democracia de sus pueblos. Esto presupone que naciones como Cuba, Venezuela y Bolivia, cuyos regímenes se empeñan en mantener la orientación socialista muy a su manera y bien distante de los cánones teóricos marxistas, quedarían definitivamente confinadas a un ostracismo extremo dada la precaria situación de sus vínculos con la mayoría de los países del contexto regional - téngase en cuenta la labor del Grupo de Lima, la retirada en bloque de varios países de la UNASUR (Unión de Naciones Suramericanas), dentro de los cuales está Brasil; así como el accionar cuasi simbólico del ALBA (Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América)-, algo que se hubiera revertido en cierta medida de haber logrado el triunfo Fernando Haddad, el representante del Partido de los Trabajadores, propuesto por Lula da Silva una vez que resultó fallida su pretensión de volver a la presidencia del país a pesar de estar prisionero.

“Dejaremos de alabar dictaduras asesinas y de despreciar o incluso atacar democracias importantes como la de Estados Unidos, Israel e Italia. No haremos más acuerdos comerciales espumosos o entregaremos el patrimonio del pueblo brasileño a dictadores internacionales”, expresó Bolsonaro recién elegido como nuevo presidente, siendo además muy exacto al sostener que intentará una nueva manera de poder comerciar con toda América del Sur, lo que tendrá lugar sin “sesgo ideológico” y “sin renunciar” a la soberanía nacional.

Ahora está en peligro de extinción el Foro de Sao Paulo, entidad cuya misión es bien clara si se tiene en cuenta el origen de sus fundadores. El ya desaparecido líder comunista cubano Fidel Castro y Luiz Inácio da Silva, el representante del Partido de los Trabajadores de Brasil, quien por aquellos tiempos aun no era presidente de la nación suramericana fundaron dicha instancia en 1990, cuando aún no había tenido lugar el auge del Socialismo del siglo XXI en Latinoamérica; pero que, sin duda alguna, se daban los pasos para que el maligno sistema pudiera adquirir las dimensiones que logró varios años más tarde a partir de la intromisión del dictador venezolano Hugo Chávez en la política de la región al frente de su país.

Dos meses antes de su elección presidencial el controversial político y militar brasileño vinculó al Foro de Sao Paulo con el incremento marcado de la violencia en Brasil*. “Más de un millón de brasileños fueron asesinados desde la primera reunión del Foro de Sao Paulo”, declaró Bolsonaro en un documento que cita el medio Eldiario.es. En el documento, Bolsonaro relaciona los altos índices de violencia con las ciudades gobernadas por partidos que integran el Foro de Sao Paulo, entidad que agrupa a los movimientos de centroizquierda y de la izquierda tradicional y extrema de la región.

“Por coincidencia, donde los participantes del Foro de Sao Paulo gobiernan, sube la criminalidad”, enfatizó Bolsonaro, quien desde su etapa de campaña ha propuesto disminuir la violencia mediante la liberalización del uso de armas, la reducción de la mayoría de edad penal a los 16 años, el fin de la progresión de penas y una mayor inversión en tecnología e inteligencia.

Luego del triunfo del nuevo mandatario sus seguidores no solo festejaron su victoria en las urnas, sino que además se pronunciaron mediante acciones de rechazo contra el Foro de Sao Paulo y el maléfico proyecto de Lula da Silva y el dictador Fidel Castro.

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*De acuerdo con datos del Observatorio Venezolano de Violencia, publicados en 2017, los nueve países más violentos de la región según sus tasas de homicidios expresadas en números por cada 100.000 habitantes, Brasil ocupa el quinto lugar de la región (por encima de México que está en el noveno lugar), siendo superado solo por Venezuela, El Salvador, Jamaica y Honduras. En Brasil los homicidios se han elevado al increíble número de 61.283 víctimas, lo que significa que cada una hora tienen lugar siete asesinatos, cifra que según otras fuentes asciende a 62.517 asesinatos. Actualmente su tasa de homicidios supera las 30 víctimas por cada 100.000 habitantes y uno de cada tres brasileños es amigo o pariente de una víctima. Según estudios realizados al menos unos 50 millones de brasileños mayores de 16 años perdieron a un familiar o conocido por causa de un homicidio o “latrocinio” (robo seguido de muerte).

 Continuará...


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Noviembre 25, 2018, 05:46:04 pm por Dr. Alberto Roteta Dorado en Temas sociales y políticos.

                     ARTÍCULO ESPECIAL EN EL THINK-TANK DE CUBANÁLISIS
                      Dr. Alberto Roteta Dorado, Santa Cruz de Tenerife, España

                   
   

           JAIR BOLSONARO, LOS MÉDICOS Y LA DICTADURA COMUNISTA CUBANA

                                                             Primera parte.

Todo parece indicar que varios medios de prensa seguirán en su campaña anti-Bolsonaro, aunque para justificar los ataques contra el nuevo mandatario de Brasil -elegido democráticamente y sin duda alguna respecto a la transparencia de los comicios- se utilice el pretexto de la preocupación por el destino de un país que, hasta el presente, no habían tenido en su centro de atención, a pesar de que bajo el mandato de los representantes de la izquierda atravesó por momentos bien difíciles desde el punto de vista económico, social y político.

Lo peor del asunto es que esta campaña contra Jair Bolsonaro se está haciendo desde la distancia, lo que incide para que muchas veces podamos percibir cierta superficialidad en los escritos firmados por algunos que pretenden adentrarse en el mundo de la política bajo la calificación de analistas; aunque hasta el momento, y luego de haberme leído más de una treintena de comentarios sobre el tema, no dejan de ser escritos sensacionalistas en los que se acude de modo reiterado a la utilización de algunas afirmaciones hechas por Bolsonaro a lo largo de su vida, y que, sin duda, no lo benefician en lo más mínimo.

No obstante, se está haciendo una sobredimensión del asunto, y las debilidades de Bolsonaro están siendo utilizadas por los defensores de la izquierda para difamar del nuevo mandatario, tal vez con una intención predeterminada más que por una verdadera preocupación por el futuro de una nación que no está en el mejor momento de su historia. Y esto es algo que debe tenerse en cuenta toda vez que la situación social actual de Brasil es el fruto de la mala gestión de los corruptos gobiernos que encabezaron Lula da Silva y Dilma Rousseff, ambos de tendencia socialista, en los últimos años. Bolsonaro aun no ha comenzado su período de mandato, por lo que no se le debe responsabilizar en relación con el desorden de Brasil en algunos aspectos de su política y su economía.   

Es justamente de estos puntos débiles en el historial del nuevo presidente de lo que se parte para desacreditarlo ante el mundo, lo que se hace de una manera agresiva, inquisitiva e inescrupulosa. Tal vez los “analistas” desconozcan los pronunciamientos que hombres librepensadores y preocupados por el progreso de la región han hecho en torno a los comentarios de Bolsonaro. Me refiero específicamente a la actitud de Sebastián Piñera, el presidente de Chile, quien acaba de afirmar que a los hombres se les debe valorar por lo que hacen y no por lo que han dicho, independientemente de estar en desacuerdo con los ya célebres planteamientos de Bolsonaro en relación con ciertas etnias autóctonas del enorme país suramericano, con sus agresivos ataques verbales contra la homosexualidad, así como contra lo que Piñera considera procederes poco democráticos.

De cualquier modo, por estos días de hace referencia a la posible instauración de tendencias neofascistas a partir de la llegada de Bolsonaro al poder, a una supresión de la democracia, a la utilización de métodos coercitivos y a la marginación al borde del ostracismo de los desposeídos de Brasil, entre otras cosas, algo que se ha hecho omitiendo las desastrosas consecuencias en el país como resultado de la existencia de regímenes de tendencia izquierdista durante varios años a partir de la instauración del Socialismo del siglo XXI y del protagonismo del Partido de los Trabajadores.   

Le recuerdo a algunos periodistas del afamado diario español El País que el expresidente Luiz Inácio da Silva está en prisión cumpliendo doce años de condena por sus serias implicaciones en escándalos de corrupción política, y que Dilma Rousseff fue destituida bochornosamente de su cargo presidencial por similares razones, algo que tal vez han olvidado los defensores del período gubernamental del Partido de los Trabajadores, etapa que según Juan Arias, columnista del citado diario, se caracterizó por promulgar los “mejores valores democráticos, conquistados con tantos esfuerzos tras la dictadura militar”.[/i]

Arias propone la creación de un frente de oposición responsable que se encargue de vigilar para que el nuevo presidente cumpla su juramento de no alejarse de la Constitución y de “gobernar según los cánones de las modernas democracias”; pero no solo es atrevido al entrometerse en los asuntos de los brasileños -quienes acaban de elegir democráticamente con más del 55% de los votos a Jair Bolsonaro-, sino que sugiere que dicho frente sea dirigido por Fernando Haddad, el personaje que a solo unas pocas semanas de los comicios fue lanzado a la candidatura presidencial promovido por Lula da Silva ante su imposibilidad de presentarse como aspirante a la presidencia toda vez que el Tribunal Superior Electoral lo impidió oportunamente.

La izquierda española contra el presidente democráticamente electo

De cualquier modo, e independientemente de la extrema neurosis de algunos españoles, que en vez de preocuparse por su complicado presente les ha dado por pensar en el futuro de Brasil, ya la suerte está echada, y Jair Bolsonaro es el actual presidente de Brasil recientemente elegido de manera democrática y sin duda alguna respecto a la autenticidad de los resultados de los votos escrutados.

Jair Bolsonaro obtuvo el 55.1% de los votos frente al 44.9% de Fernando Haddad luego de haber escrutado el 100% de los votos. En algunos estados se impuso con por cientos muy por encima del su contrincante. En Roraima, por ejemplo, logró alzarse con el 71.55%, en Acre con el 77.22% y en Santa Catarina con el 75.92%; mientras que en sitios tan importantes como Río de Janeiro y Sau Paulo logró el 67.93% y el 66.97% respectivamente; mientras que Fernando Haddad, el aspirante a la presidencia promovido por el Partido de los Trabajadores, de manera general salía triunfante en aquellas localidades en las que predominan la pobreza y la marginalidad.   

Si los europeos defensores de la izquierda pensaron que Brasil no se liberaría de la terrible influencia del llamado Socialismo del siglo XXI no tendrán otra opción que seguir desde la distancia los pasos del nuevo mandatario, los que me atrevo a afirmar que no serán peores que los de sus predecesores Lula da Silva y Dilma Rousseff, por cuanto sus primeras propuestas se encaminan hacia la erradicación de la corrupción, uno de los mayores flagelos de la nación suramericana, algo que no necesariamente le ofrece un 100% de confiabilidad en este sentido, pero sí al menos -como sucedió en el caso de Ecuador con la propuesta anticorrupción de Lenín Moreno- es un indicio de que su período presidencial no ocultará los efectos de la corrupción política, el gran mal de estos tiempos en el mundo, y de modo particular en Latinoamérica.

En una investigación basada en datos de organizaciones internacionales como el Banco Mundial, el Banco Africano de Desarrollo y el Foro Económico Mundial, publicada el 21 de febrero en Infobae, Brasil obtuvo una puntuación de 37 en una escala de 0 a 100 donde el 0 significa el más corrupto y el 100 el menos, lo que nos da la medida del nivel de corrupción en esta nación, aunque si se compara con otras de Latinoamérica su puesto no es de los peores, por cuanto es superada por casi todos los países centroamericanos. No obstante, Brasil está considerado dentro de los cinco países menos corruptos de América Latina, algo que no debe considerarse un triunfo, dado el antológicamente elevado nivel de corrupción latinoamericano.

No solo los españoles de izquierda se han pronunciado contra Bolsonaro. Frei Betto, el conocido religioso militante de la izquierda latinoamericano y exponente del movimiento de la Teología de la Liberación, ha arremetido contra el nuevo mandatario de Brasil, y sus admiradores cubanos se han hecho eco de sus comentarios a través de una publicación en el diario Granma, el “afamado” órgano oficial del Partido Comunista de Cuba.

Con el título “Derrota de la democracia en Brasil” el también político y escritor admirador y apologista de Fidel Castro pretendió hacer un análisis del porqué los brasileños eligieron a Jair Bolsonaro como su nuevo presidente. Independientemente de su conocida postura tradicionalista acorde a los cánones establecidos por los promotores iniciales del marxismo, el religioso le señaló sus puntos débiles al Partido de los Trabajadores, PT, precisando: “No es hora de hacer leña del árbol caído. Pero aun cuando tengan gran peso los avances sociales promovidos por los gobiernos petistas, como haber librado de la miseria a 36 millones de brasileños, hay que destacar errores que el PT hasta ahora no ha reconocido públicamente y que, sin embargo, explican su desgaste político”.

Y se refirió a tres puntos claves de ese desgaste político que con agudeza le señaló al movimiento que desde la cárcel aun encabeza Lula da Silva:

1- El involucramiento de algunos de sus líderes en casos comprobados de corrupción, sin que la Comisión de Ética del partido haya sancionado a alguno de ellos (Palocci se excluyó del partido antes de que lo expulsaran).

2- La desatención a la alfabetización política de la población y a los medios de comunicación favorables al gobierno, como radios y televisoras comunitarias y a la prensa alternativa.

3- No haber implementado ninguna reforma estructural a lo largo de 13 años de gobierno, excepto aquella que alteró el régimen de contribución a la seguridad social del funcionalismo federal. El PT es hoy víctima de la reforma política que no logró promover.

Aspectos que contribuyeron -en mi opinión, principalmente los dos primeros- a la decepción del pueblo brasileño, a su desorientación e incultura política, y a una incertidumbre e inseguridad a la hora de elegir un candidato a la presidencia del país y ofrecer firmemente sus votos. Recordemos que se ha establecido la hipótesis -bien fundamentada, aunque no deja de ser una apreciación y percepción que con frecuencia se hace desde la distancia y sin poder introducirnos por completo en los verdaderos móviles del pueblo de Brasil y sus consecuencias en el futuro político y social de la nación- de que los brasileños no eligieron en sí a Jair Bolsonaro, sino que se manifestaron contra la corrupción existente en el seno del Partido de los Trabajadores, con lo que ponían fin al continuismo político del Socialismo del siglo XXI. En otras palabras, no importa quién sea el nuevo presidente, sino que es la vía segura para librarse de la terrible influencia del corrupto Partido de los Trabajadores.       

Pero dejando a un lado estas “preocupaciones” de los españoles, y ante todo, las fuertes críticas que desde El País, diario de marcada predilección por las acciones izquierdistas, se están haciendo contra el nuevo mandatario de Brasil, así como la arremetida de Frei Betto -solo incluí en mi comentario anterior los puntos que consideré positivos de su reflexión, dejando a un lado las divagaciones en pos de acciones protagonizadas por la izquierda nacional para vigilar el accionar del nuevo mandatario- analicemos lo que pudiera representar para el régimen cubano el triunfo de un representante de la derecha y la consiguiente muerte del corrupto Partido de los Trabajadores, no sin antes precisar algunos puntos respecto a la influencia de la política de Bolsonaro para otras naciones que aun profesan las ideas de izquierda en la región.

Continuará.


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Noviembre 25, 2018, 04:38:57 pm por Dr. Alberto Roteta Dorado en Temas sociales y políticos.

                     ¡VENEZUELA AGONIZA! Pueblo y FAN auténticamente patriotas,
                                    podrían evitar la muerte de nuestro país
                                          Por: Javier Antonio Vivas Santana
                              Tomado de: DolarToday / Nov 22, 2018 @ 6:00 am


                 


Conforme desde finales de 2017 entramos en hiperinflación, lamentablemente tengo hay que decir que a partir del 10 de enero de 2019, Venezuela entrará oficialmente en hambruna. Nada podrá mejorar las condiciones actuales del país mientras Nicolás Maduro continúe en el poder. En esa fecha – salvo ocurra un hecho político inesperado – los únicos países que asistirán a la “toma de posesión” de la “reelección” de Maduro serán Cuba, Nicaragua, Bolivia, Trinidad y Tobago, las islas del Caribe dependientes de los pocos barriles de petróleo que estamos produciendo, así como Irán, Turquía, Corea del Norte, y alguna representación diplomática de China y Rusia.

En ese contexto, ese día escucharemos la retórica que hemos venimos escuchando en el último sexenio de frases demagógicas tales como: “se firmarán acuerdos de integración económica”, “los países amigos de Venezuela están dispuestos a ayudarnos”, “existe un nuevo orden multipolar”, “Venezuela se convertirá en país potencia”, etcétera, etcétera.

Ante tal realidad, el madurismo, quien por cierto en este momento negocia con el Fondo Monetario Internacional (FMI) la entrega de las cifras económicas de 2017, supongo que intentando maquillar los números de (hiper)inflación y decrecimiento de la economía, sin olvidar que la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) viene publicando los constantes descensos de producción petrolera, aunado con el abismal declive en las importaciones, y las nulas exportaciones en rubros no tradicionales, no presagian nada positivo para Venezuela en 2019.

Lo anterior, ha originado un constante éxodo de connacionales, en especial hacia países de América del Sur, que según la red social Facebook, por estimaciones generadas en los llamados Protocolos de Internet (IP, siglas en inglés), éstos ascienden a la suma de unos 5,2 millones de venezolanos¹, revela que estamos en aproximadamente un 15% de la población que ha decidido abandonar la patria de Bolívar tanto por condiciones económicas como políticas, razón por la cual, tal cifra pudiera llegar a sobrepasar el 30% en los próximos años, si la situación histórica no logra que exista un cambio político en quienes controlan Miraflores.

En 2019 el colapso de los servicios públicos, en especial todo el sistema eléctrico y parte de las redes hidrológicas terminarán por arruinar el escaso sistema agrícola, industrial y comercial que sobrevive en el medio de tantas adversidades económicas, sin obviar que las escuelas, liceos, universidades y toda la estructura asistencial se convertirán en espacios amorfos, y sin capacidad de respuestas ante la educación y la salud, mientras que el transporte público será una entelequia social.

Evidentemente que tal realidad en el medio de un aumento exponencial de precios, es decir de hiperinflación que seguramente alcanzará las ocho y hasta nueve cifras anuales, serán el prefacio de un caos que solamente podremos establecer por analogía como el Holodomor del siglo XXI porque ante la imposibilidad de que las personas puedan encontrar alimentos, y si los encuentra, no podrán adquirirlos por sus altos precios – como ya ha venido sucediendo – nada, absolutamente nada podrá evitar que la hambruna se instaure en Venezuela.

La industria petrolera será rematada a chinos y rusos, así como los espacios de explotación de recursos naturales ubicados en el estado Bolívar en relación con la salvaje minería ilegal, y la búsqueda de coltán, mantendrán llenos los bolsillos de la cúpula madurista, mientras con su discurso inmoral, seguirán diciendo que la crisis, el hambre y las inminentes muertes de niños, mujeres y hombres, originadas por falta de alimentos y medicinas serán por culpa de las sanciones y el “imperialismo”.

Esa lamentable realidad es la que nos espera si Maduro se mantiene en el poder. Con una industria petrolera rematada a potencias extranjeras, quienes si siquiera pagarán impuestos por acuerdos con los capitalistas del crudo, con una empresa privada herida de muerte por la pésimas medidas económicas, y con una población diezmada por condiciones alimenticias y de salud, Venezuela comenzará a transitar en 2019 el camino de la hambruna.

Por cierto, no podemos obviar que el escándalo de corrupción que ha generado la declaración del ex – tesorero de la nación, Alejandro Andrade, como culpable en legitimación de capitales en el propio “imperio”, junto con Gabriel Jiménez Aray quien era vicepresidente del otrora banco Peravia en República Dominicana, especialmente comprado para el lavado de dinero proveniente de la corrupción que le robaban en miles y miles de millones de dólares a la nación, y del ahora buscado Raúl Gorrin, por cierto dueño de Globovisión – ¿qué dirá Vladimir Villegas? – explican en parte las razones del hambre en Venezuela, y de cuyas declaraciones de los detenidos y prófugos de la justicia, no tengan dudas que el nombre de Diosdado Cabello será principal protagonista en los próximos meses.

El país no tiene posibilidades de recuperarse con Maduro en el poder. Es simple. Maduro sale de la presidencia de la República, o nuestra nación irá inexorablemente hacia la autodestrucción. Ese es el futuro, aunque no puede descartarse que tanto el pueblo como la fuerza armada, auténticamente patriota y libertadora, eviten la muerte de Venezuela. El 10 de enero con Maduro en el poder Venezuela entrará en la hambruna del siglo XXI. A propósito de ser ciego. Quien tenga ojos que vea.

Fuente:

https://dolartoday.com/venezuela-agoniza-pueblo-y-fan-autenticamente-patriotas-podrian-evitar-la-muerte-de-nuestro-pais/




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Noviembre 25, 2018, 04:21:48 pm por Dr. Alberto Roteta Dorado en Temas sociales y políticos.

                          Venezuela, entre represión policial, orden de captura a Maduro
                                            y ¿salida definitiva del chavismo?
                                             Por: Dr. Alberto Roteta Dorado.


Santa Cruz de Tenerife. España.- Ante el suceso del momento, esto es, la retirada gradual de miles de médicos cubanos de territorio brasileño por parte de la dictadura comunista cubana ante lo que han llamado “amenazas” de Jair Bolsonaro, otros sucesos de extraordinaria importancia y de trascendencia sin igual para la región han quedado eclipsados.

Tres aspectos en relación con la política venezolana merecen ser analizados, lo que presupone que retome ciertos temas, de los que apenas se ha comentado por el enfoque cuasi generalizado de múltiples miradas hacia el suceso cubano-brasileño antes mencionado, devenido en escándalo de carácter internacional que acaba de sacudir, una vez más, los débiles cimientos del desacreditado régimen cubano.
 
Las universidades excelente escenario para el fortalecimiento de la oposición. Represión policial contra estudiantes universitarios en Caracas.

En Venezuela cada 21 de noviembre se celebra el día del estudiante. Para la tenida de este año el estudiantado universitario se propuso debatir sobre la crítica situación que cada vez hace más difícil la vida de aquellos que intentan sobrevivir, y al propio tiempo, continuar sus estudios superiores a pesar de hallarse inmersos en una gran incertidumbre por lo que les pueda deparar un incierto futuro como resultado de la continuidad del chavismo.

Los estudiantes denunciaron el deterioro de la Universidad Central de Venezuela, exigieron becas con un mínimo de dignidad, reclamaron al gobierno de Maduro el respeto a la autonomía de las universidades, exigieron la entrega de un presupuesto justo que les permita sortear la severa crisis económica que azota al país,  así como la garantía de un transporte para aquellos alumnos procedentes de sitios distantes de Caracas; pero lo más significativo fue que cientos de policías y agentes de la Guardia Nacional Bolivariana reprimieron a los estudiantes universitarios, los que con el apoyo del resto de la sociedad civil, intentaban salir de dicha Universidad para marchar de manera pacífica por las calles. Tras una hora de intentos fallidos la policía los agredió con gases lacrimógenos impidiendo que la posible acción se concretara como acto*.
 
El régimen venezolano frena cualquier tipo de manifestación ante el temor de que pueda tener lugar otra ola de protestas como las que se extendieron por más de 100 días a partir de abril de 2017 (Primavera venezolana o Rebelión de abril), y que dejaron un saldo significativo de víctimas civiles inocentes, en su mayoría jóvenes, muchos de ellos vinculados a movimientos estudiantiles universitarios.
 
             


Los agentes con equipos antimotines apoyados por camiones blindados bloquearon los alrededores de la Universidad Central de Venezuela (UCV), la más grande y antigua del país, para impedir la salida de universitarios que aspiraban marchar hacia una plaza cercana.

Actualmente la juventud universitaria está desempeñando un papel clave para el despertar de una actitud de lucha emancipadora en pos de la recuperación de la democracia y de los derechos ciudadanos, algo que no es un fenómeno exclusivo de Venezuela, sino de otros países de Latinoamérica como Nicaragua, otra nación que recientemente fue protagonista de múltiples acciones de protesta contra el violento régimen de Daniel Ortega, donde también la juventud universitaria desempeñó su rol de vanguardia.

De ahí la represión mantenida hacia este sector poblacional que representa un foco capaz de desestabilizar la aparente calma política de la nación, calma producto de la violenta represión policial de los gobiernos, aunque en realidad se trata de estados de latencia toda vez que el ambiente de la intelectualidad es propicio para la confrontación de opiniones y debates de naturaleza política capaces de desencadenar a posteriori acciones concretas.
     
No obstante, a pesar de haberse impedido la marcha, el día del estudiante en Caracas, este 21 de noviembre, no quedó como una simple evocación a los sucesos de rebelión de los jóvenes contra la dictadura de Marcos Pérez Jiménez en 1957, sino como una muestra del desacuerdo de la juventud universitaria al sanguinario régimen chavista que ha frustrado los proyectos de miles de jóvenes.

La salida de Nicolás Maduro del poder pudiera ser inminente. Sus supuestos aliados se preparan para asegurar sus vínculos en ausencia del dictador.

El segundo suceso que merece ser comentado es la actitud del régimen de Corea del Norte respecto a sus pretensiones de mantener vínculos con Venezuela, aun cuando Nicolás Maduro no esté en el poder; de ahí que recientemente altos representantes de la diplomacia norcoreana establecieron contacto con funcionarios de la cúpula militar venezolana, muchos de los cuales se consideran oponentes al continuismo del gobierno de Nicolás Maduro.
 
Con este paso el régimen de Corea del Norte está protegiendo sus apuestas sobre el régimen comunista venezolano, cuyo líder y gobierno se hayan al límite, esto es, dicha aproximación se hace en previsión ante el inevitable colapso del chavismo-madurismo. Nicolás Maduro está a punto de caer, como dijo hace poco la Doctora Luisa Ortega Díaz, ex-fiscal general de Venezuela.
   
Esto significa que hasta los propios aliados – o supuestamente aliados– del régimen de Maduro prevén una salida definitiva del mandatario venezolano, tal vez en una brevedad de tiempo poco perceptible por la generalidad de la comunidad internacional que muchas veces divaga entre especulaciones carentes de valor y exageraciones de posibles sucesos que luego quedan olvidados. El tiempo de permanencia de Nicolás Maduro en el poder se acorta, y esto no es una utopía, sino una posible realidad concreta resultante de un devenir histórico inviolable (las sociedades, sistemas, regímenes, clases, etc., aparecen y desaparecen de manera cíclica en virtud de leyes universales. Nada permanece estático en un universo en acción constante).
 
Es por esto que se comienzan a trazar estrategias claves para no perder, o al menos perder lo menos posible, los enormes recursos invertidos para el mantenimiento de un régimen que se ha sostenido contra viento y marea, pero se ha mantenido de manera inexplicable y siguiendo los pasos de sus mentores de la dinastía castrista cubana. Tal es el caso de estos primeros pasos del gobierno de Corea del Norte, que según fuentes confidenciales ofreció asesoramiento militar y exportación de capital humano al país suramericano.
 
De nuevo “alerta roja” con la finalidad de lograr la cooperación internacional para la captura de Nicolás Maduro. ¿Funcionará esta vez?

El tercero de los puntos que quiero comentar es la determinación del Tribunal Supremo de Justicia de Venezuela en el exilio**, entidad que acaba de solicitar a Jurgen Stock, secretario general de la Interpol, que emita una alerta roja con el fin de lograr la cooperación internacional para la captura de Nicolás Maduro Moros, lo que se considera la solicitud definitiva toda vez que ya este pedido fuera realizado hace unos meses, aunque de manera preventiva, por parte de la ex-fiscal general venezolana, Doctora Luisa Ortega Díaz, actualmente exiliada por ser víctima de la más cruel represión del régimen madurista.

             


Los “aliados” del régimen chavista empiezan a tomar medidas preventivas para mantener vínculos con Venezuela una vez que Nicolás Maduro no esté en el poder, algo que pudiera ser inminente.

El tribunal conformado por 25 magistrados designados por la opositora Asamblea Nacional Venezolana (todos en el exilio), considera destituido como presidente a Nicolás Maduro. Dicho Tribunal Supremo juzgó este año en ausencia desde Bogotá al presidente Maduro por corrupción propia y legitimación de capitales en un caso vinculado al famoso escándalo de la constructora brasileña Odebrecht.

Ahora habría que preguntarse si la Interpol será capaz de actuar ante dicha solicitud y no dejar “engavetados” los documentos legales que amparan el pedido del auto-considerado legítimo Tribunal Supremo de Justicia en el exilio.

Recordemos que Maduro suele burlarse de todo y de todos. Los siguientes elementos así lo demuestran.

1- Las múltiples sanciones que en el orden económico afectan a su gobierno han sido en vano. Maduro sigue haciendo de las suyas, modificando constituciones, violando leyes, inventado criptomonedas, arremetiendo contra otros presidentes de la región; pero siempre burlándose de todos. La desfachatez, junto a su ignorancia, lo distingue por encima de todas las cosas.
 
2- Las valoraciones críticas de la Unión Europea no han logrado ser lo suficientemente enérgicas como para poder conducir a un ostracismo definitivo a un régimen que intenta luchar por una subsistencia carente de sentido.

3- La postura del Grupo de Lima en relación al no reconocimiento de la Constituyente y a la inadmisibilidad de las más recientes “elecciones” presidenciales, indudablemente han contribuido al aislamiento del régimen de Maduro – ya en 2017 se habían retirado de la Organización de Estados Americanos, OEA, y las relaciones diplomáticas con numerosos países alcanzaron un punto crítico–; pero no ha resultado lo suficientemente eficaz para silenciarlo del todo.
   
4- Las peticiones de la perseguida ex-fiscal General de la República Bolivariana de Venezuela, doctora Luisa Ortega Díaz, solo quedaron como un símbolo de valentía femenina y ejercicio jurídico de excelencia. Maduro siguió en el poder y se presentó en importantes reuniones internacionales con la mayor libertad del mundo.

5- Cientos de víctimas mortales –se registraron de manera extraoficial 163 muertes entre el 6 de abril y el 13 de agosto de 2017, según datos del Observatorio Venezolano de Conflictividad Social, OVCS, aunque el oficialismo solo reconoció en igual período de tiempo el fallecimiento de 129 personas– y otras tantas que sufrieron agresión y encarcelamiento durante la prolongada etapa de protestas (el OVCS contabilizó 6.729 manifestaciones desde el 1 de abril hasta el 31 de julio de 2017 en todo el país, equivalente a 56 protestas diarias), no solo en Caracas, sino en gran parte de territorio venezolano, aún esperan por la justicia venezolana e internacional.
 
¿Qué queda pues por hacer? A pesar de la opinión común de muchos de los mandatarios de la región –incluidas las reiteradas afirmaciones de Lenín Moreno, presidente de Ecuador, así como la más reciente intervención de Jair Bolsonaro, en breve presidente de Brasil– acerca de intentar resolver de manera pacífica el grave conflicto de la tierra de Bolívar mediante conversaciones y diálogos, la solución a la tragedia actual del pueblo venezolano radica en una inminente intervención (que no es sinónimo de invasión, algo que, sin duda, no defendemos) con el objetivo de extraer el gran mal de raíz, lo que necesariamente podrá conducir al restablecimiento de una añorada democracia que desapareció con la llegada de Hugo Chávez al poder y la consecuente instauración del malogrado engendro llamado Socialismo del siglo XXI. 

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* A escasas cuadras de la Universidad Central de Venezuela, UCV, miembros de movimientos estudiantiles vinculados con el oficialismo chavista se concentraron para realizar una marcha que sirviera de contrapartida rumbo al palacio presidencial de Miraflores, en el centro de Caracas, donde fueron recibidos por el presidente Nicolás Maduro. Este tipo de acto carece de espontaneidad, por cuanto son preparados y dirigidos por las autoridades oficialistas que respaldan al régimen venezolano. Se sabe que cientos de agentes encubiertos colaboran para tales propósitos y que la presencia de la contrainteligencia cubana es un hecho innegable.
 
**El Tribunal Supremo de Justicia en el exilio se instaló en octubre de 2017 en la sede de la Organización de Estados Americanos (OEA), en Washington, y está formado por 25 magistrados que en su día fueron nombrados por la Asamblea Nacional de Venezuela, de mayoría opositora, y que hoy se encuentran repartidos por Estados Unidos, Chile, Colombia y Panamá.


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Noviembre 22, 2018, 03:36:24 pm por Dr. Alberto Roteta Dorado en Temas sociales y políticos.

                                             Patria de Martí Artículos y Ensayos
                               Un Día Nacional de Acción de Gracias en una Cuba libre
                                                      Written by Julio M. Shiling


                 

Miami. Estados Unidos.- Cada cuarto jueves del mes de noviembre en los EE UU, se celebra un día nacional para dar acción de gracias a Dios. Este ejercicio colectivo antecede incluso la formalización del país estadounidense como nación. Los colonizadores calvinistas que llegaron en busca, no de oro material, sino de libertad plena de culto, establecieron en comunidad, una festividad regular para rendirle gratitud al Creador. La habitud nacional, sin embargo, se concretó en los campos de batalla propiamente, primero en la Guerra Revolucionaria Estadounidense (1774-1783) y luego en la Guerra Civil de los EE UU (1861-1865) donde George Washington y Abraham Lincoln enraizaron respectivamente la costumbre.

La relevancia extraordinaria que tiene constituir un espacio público para darle gracias a Dios, formalizado en un día nacional, es lógico y consecuente con la función exitosa de una sociedad abierta y libre que se propone ejercer el modelo político frágil que es la democracia. La concomitancia entre un régimen democrático vibrante y una sociedad virtuosa, es un hecho bien establecido. Un pueblo dotado con valores proveniente de una base auténtica de fe religiosa es abono sano para la concientización republicana y la formación de una cultura cívica potente. El comunismo y el fascismo, monstruosidades en el abstracto ideológico y peor aún en el ejercicio práctico, desterraron lo transcendental y piadoso y en su lugar implantaron religiones políticas forjadas de un inmanentismo material y apocalíptico. La contracultura fue regularizada para asistir en el control poblacional y unido al accionar del terror oficialista, los efectos sociales como la alienación y la enajenación proliferaron. Estas no son virtudes para fomentar un civismo republicano.

El apego a un orden transcendental y la humildad de reconocer las deficiencias de los humanos, infunde límites saludables a la conducta humana y como son humanos los que gobiernan y humanos los que extienden, por vía del consentimiento democrático, la autorización para gobernar, se puede apreciar la importancia de poseer un esquema de sustento religioso. Esta noción de conectar la religión y su moralidad con la libertad y virtudes sociales, no fue un invento de los EE UU. Padre Félix Varela entendió claramente esto y coincidió con los fundadores norteamericanos en ese punto. En El Habanero, el que enseño a pensar a los cubanos nos relató, “La libertad y la religión tienen un mismo origen, y jamás se contraen porque no puede haber contrariedad en su autor”.

Nuestra historia cubana, también desde su fase embrionaria, contó medularmente con el apego a Dios y su orden divino. Carlos Manuel de Céspedes, Antonio Maceo y José Martí, para nombrar sólo tres próceres adicionales, consagraron su lucha abnegada por Cuba, convencidos totalmente en la supremacía del orden superior transcendental y de la necesidad de recurrir al que todo lo puede y solicitar siempre Su beneplácito. El devoto a la Madre de Dios, la virgen mambisa, la Santísima Madre Virgen de la Caridad del Cobre, fue un constante por parte del Ejército Libertador en la manigua.

Aunque fue Lincoln el primero en constituir un día nacional para dar acción de gracias formalmente, le correspondió a Washington durante la guerra por la independencia proclamar un día para orar y dar gracias a Dios al entender que fue gracias a la Divina Providencia que el curso de la guerra que iba favoreciendo a los británicos cambió al producirse la victoria en la Batalla de Saratoga (1777). Causalmente (no casualmente) fue después de la victoria seminal para los federales en la Batalla de Gettysburg (1863), que la trayectoria de la guerra más sangrienta en la historia de los EE UU, se revirtió a favor de los que querían concluir con la esclavitud y preservar la unión del país. La formación de la nación y la veneración a Dios fue un acto unísono para los estadounidenses. Fue consecuente que establecieran un día nacional y en forma colectiva de veneración. 

Los cubanos que conocen bien su historia pueden entender como ese linaje patriótico y creyente continuó en la república y ha sido un monumento de prosecución en la lucha contra el castrocomunismo. El grito glorioso de "Viva Cristo Rey", "Viva Cuba libre" que pronunciaban nuestros héroes antes de recibir las balas cobardes de los asesinos comunistas, es una muestra adicional de la fidelidad y la unión que ha existido y existe en la entrega a Dios y a la patria, por parte de los cubanos luchadores. Esa comunión estuvo presente desde el principio y aún permanece hasta nuestros días como evidencian las Damas de Blanco y tantos otros más.

El reconectar a Cuba entera en ese curso es trabajo necesario en el futuro. En Cartas a Elpidio, Padre Varela anotó que “…... la religión tendrá siempre tanto influjo en la sociedad, que si se desvirtúa, queda el pueblo sin norma…”. Por eso, en la nueva república, cuando Cuba alcance su libertad, no habrá monumento más digno y más consecuente con nuestra historia, nuestros próceres y mártires, y nuestra necesidad, que un día cubano nacional de acción de gracias. ¡Qué así sea!

Julio M. Shiling, Miami | 22/11/2018 11:40 am. Publicado en Cubaencuentro  Ver publicación y opiniones en cubaencuentro.com Ver otros Artículos

Author: Julio M. ShilingWebsite:https://patriademarti.com/

Julio M. Shiling es politólogo, escritor, conferenciante, comentarista y Director del foro político y la publicación digital, Patria de Martí. Tiene una Maestría en Ciencias Políticas de la Universidad Internacional de la Florida (FIU) de Miami, Florida. Es miembro de The American Political Science Association (“La Asociación Norteamericana de Ciencias Políticas”), el International Political Science Association (“La Asociación Internacional de Ciencias Políticas”) y el PEN Club de Escritores Cubanos en el Exilio. Más información en https://patriademarti.com/14-autores/10-julio-m-shiling


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Noviembre 20, 2018, 04:59:58 pm por Dr. Alberto Roteta Dorado en Temas sociales y políticos.

                                            Mais Medicos to ... Cubanos
                                   Written by: Dr Alberto Roteta Dorado.


               


Santa Crz de Tenerife. Spain.- The event the moment Cuba, the largest Caribbean island, and unfortunately, the island that remains a communist, totalitarian and expansionist regime for almost sixty years, is the return of a large group of doctors from Brazil; this time not with the "victorious flags" of victory "mission" accomplished, but as part of a strategy to confront the Cuban system Jair Bolsonaro, the new president of Brazil, newly elected democratically by the people.

What to say about the matter - all time has already been addressed too hot topic concerning the departure of Cuba 's doctors - Mais program without being repetitive and trying to give readers a different view of something that from about a week ago is a source of news, reference, discussion and speculation in numerous media world?

The first is to specify the approximate number of Cuban doctors expected to return (better would be to be returned, because it is a forced return and disagree with professionals, although in interviews the official media of Cuba give their demonstrations of support for the government's decision) to Cuba. After consulting more than thirty written on the subject I maintain the hypothesis that some authors frequently copied from others, and unfortunately they have not done well, leading to an initial bias can distort reality.´

Moreover, since the turbulent days the Brazilian presidential campaign the international community was projected ruthlessly against the representative of the Liberal Social Party, which was then maintained his triumph on 28 October. Too many eyes focused on the actions of the new president and the future of Brazil, almost all from a distance, and often without knowledge of the facts since they happen to be unaware of the contextuality of a needy nation of changes urgently given the malefic influence of its former presidents, Lula da Silva and Dilma Rousseff, both representatives of the regional left.

In the Spanish digital newspaper published it was published a few days ago in an article titled: Cuba will withdraw 11,400 physicians in Brazil after threats Bolsonaro an exorbitant number of doctors does not match the rest of the references consulted on the theme " island decided to return to the more than 11,000 Cuban doctors currently working in Brazil after Bolsonaro questioned the preparation of specialists, determine its stay in the program for the revalidation of the title and impose as the only way individual contracts ".

The first inconsistency is the vast difference between the number of the owner and then handled. It can be expressed more than 11,000 when it is a figure that does not exceed significantly the number expressed, but in the case of 400 physicians above 11,000 is unacceptable. However, the most important thing is not numerical difference, but try to figure out where they got this information that is unrelated to the approximate number of professionals who return to the island.

Recall that all specialists involved in the project Mais Medicos is 18,240, including those of other nationalities involved as cooperating in 4,058 municipalities, a figure which does not correspond to the published data. Of all only found in Brazilian territory 8,400 Cuban doctors who offer their services in 2,885 cities, and not 11,400 as stated in that article. Another precise reference Cuba withdraw from Brazil to 20,000 doctors, cifre that surpasses all medical program, including those of other nationalities, hence it even crazier.

Having determined this regard, I consider that, secondly we must address the reasons why the regime in Havana has determined to proceed with the withdrawal of their doctors. Versions that have tried to offer are as varied to reach consensus would take a huge time and do not usually repeat what others have expressed, except some opinions that their analytical depth deserve to be retaken as references, something that happens infrequently given the superficiality with which issues by some who, without being knowledgeable about a subject, they rush to make assumptions analysis that contribute very little to the understanding of a phenomenon of such social and political importance, as is the case assumed topic at hand.

I do not think that the Cuban government concern you in the slightest insecurity alleged that their doctors will face from the establishment of a rightist government that may break off diplomatic relations with Cuba. If there really an interest in preserving the integrity of the Cuban doctors would release not to the most remote places on the continent in sweatshops (sites inaccessible jungle areas of the Brazilian Amazon).

Note the sudden death of several professionals in a very short period of time, the causes of death, except the two injured are not clarified, and perhaps were perfectly curable being served with minimal speed and conditions - what It is missing in the intricate exercise sites as slaves, which has been recognized by the president of the Brazilian Medical Association, who referred to the lack of infrastructure despite sanitario- staff, and this deserves a legal investigation seriously and not a resounding silence from the Cuban dictatorship.

The corrupt Cuban regime is only interested in what they can extract from other nations at the expense of their professional work, which he is only offered between 25 or 30% of earned wages. This means that 75% of the salary received by doctors from Cuba goes to the unscrupulous hands of the rulers of the regime in Havana - despite the high dome of the island denies this, saying it is used for social functions and economic development programs, which also maintain strict vigilance and exclusive control of all medical personnel to the constant attempts to leave the so-called medical missions and settle permanently in Brazil (thousands have joined in marriage to national established in Brazil), and from there move on to other countries.

So, before the approach of Jair Bolsonaro - and not the threats is handled by a large group of media of the press about the critical situation in slavery of Cuban doctors, the possibility that they can stay in Brazil, but receiving full salary, and can bring their families definitively, the Cuban authorities have been left with no alternative but to withdraw its professionals called medical missions, even though thousands of people living in poverty, marginalization and isolation left without medical care; because despite the call made by health managers in Brazil to try to fill the vacancies of the thousands of Cuban doctors, will not be possible to complete the huge void left by members of Mais Medicos.

While in Cuba comes once more to the rhetoric obsolete colored by aberrant stigmas of socialism of the Soviets, in which no shortage of worn terms of self-denial, sacrifice, bastions, army of white coats, altruism, or any other bizarre thing and out of context, in Brazil, the Brazilian Medical Association (AMB) considers that the departure of Cuba from Mais Medicos program has "stamp of revenge" and is a "boycott" the government of President-elect, Jair Bolsonaro.

Lincoln Lopes Ferreira, president of the WBA, said: "A foreign government (referring to Cuba), with stamp of revenge, withdrew their doctors, without regard to their ethical and moral and even humanistic commitments," what I consider extraordinary importance whenever a national openly states - regardless of their political position and orientation ideological reality of the matter by insisting forgotten humanistic commitment, that of both the Cuban regime strives to promote as a letter to the world, and that is just part of an expansionist strategy intended to bring communism everywhere, in addition to survive economically from entering most of the salary of their doctors.

But the president of the Medical Society not only discredited the Cuban regime in this regard, but made a critical judgment about the persecution of Cuban his professional authorities: "They had the location of the controlled Cuban doctors, controlled personal relationships, controlled ride of their family. That represented an aberration and violated national sovereignty ".

Note that in Cuba 100% of its population is controlled by a vast system of strict monitoring that includes thousands of officers, undercover agents and informers agents, and this acquires dimensions unusual in international missions calls (currently medical collaborations) to attempted professionals stay in the country where they collaborate, which presupposes the abandonment of the "mission" or trying to leave the country bound for other countries working, mainly to the United States, although you can find Cuban doctors all over the world.

So not only Jair Bolsonaro has been able to discredit the Castro dictatorship with firm proposals, but Dr. Lincoln Lopes Ferreira has given right in the hub of the matter, that is, the coercive system and repressive they are internationalists subject called Cuba, which reinforces the hypothesis Bolsonaro regarding the conditions of slavery in the Cuban members of Mais Medicos program play.

Finally, I want to make it pointed out that thanks to Jair Bolsonaro and perceptual acuity to discuss the issue of the situation of Cuban doctors in Brazil health professional export from the island could be affected, because there are already many countries whose governments have taken interest at the height matter of the enormous differences between the actual wages earned and received negligible percent.

Jair Bolsonaro thus becomes the first president internationally able to discredit the regime in Havana, not with threats and verbal attacks, or formal diplomatic relations and agreements break, but with concrete actions.

The inclusion of Cubans in Mais Medicos comes to an end because the Cuban regime did not accept the antislavery proposals for the new president, which, forgetting those precepts of humanism, internationalism, patriotism, or any other self-ism outdated language of the rulers of the island, will be without medical care thousands of poor men who had never seen a doctor. Anyway, more to the dark karma of Cuban leaders.



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Noviembre 18, 2018, 08:13:38 pm por Dr. Alberto Roteta Dorado en Temas sociales y políticos.

                           El fin de Mais Medicos para los profesionales cubanos.
                                       Por: Dr. Alberto Roteta Dorado.


               


Santa Cruz de Tenerife. España.- El suceso del momento en Cuba, la mayor de las Antillas, y por desgracia, la isla en la que perdura un régimen comunista, totalitario y expansionista por casi sesenta años, es el retorno de un numeroso grupo de médicos procedentes de Brasil; esta vez no con las “banderas victoriosas” del triunfo por la “misión” cumplida, sino como parte de una estrategia del sistema cubano para confrontar a Jair Bolsonaro, el nuevo mandatario de Brasil, electo recientemente de manera democrática por su pueblo.

¿Qué decir sobre el asunto –toda vez que ya se ha abordado demasiado el álgido tema referente a la salida de Cuba del programa Mais Medicos– sin ser reiterativo y tratando de ofrecer a los lectores una visión diferente de algo que desde hace alrededor de una semana es motivo de noticias, referencias, análisis y especulaciones en numerosos medios del mundo?
 
Lo primero es precisar la cifra aproximada de galenos cubanos que se espera puedan regresar (mejor sería decir ser regresados, por cuanto se trata de un retorno forzado y en desacuerdo con los profesionales, aun cuando en las entrevistas de los medios oficialistas de Cuba dan sus muestras de apoyo a la decisión del gobierno) a Cuba. Luego de haber consultado más de una treintena de escritos sobre el tema sostengo como hipótesis que con frecuencia unos autores han copiado de otros, y lamentablemente no lo han hecho bien, lo que conduce a un sesgo inicial capaz de distorsionar la realidad. 

Por otra parte, desde los convulsos días la campaña presidencial brasileña la comunidad internacional se proyectó de manera despiadada contra el representante del Partido Social Liberal, algo que se ha mantenido luego de su triunfo el pasado 28 de octubre. Hay demasiadas miradas enfocadas en el accionar del nuevo mandatario y en el futuro de Brasil, casi todas desde la distancia, y muchas veces sin conocimiento de causa toda vez que resultan ser desconocedores de la contextualidad de una nación necesitada de cambios con carácter urgente dada la maléfica influencia de sus anteriores presidentes, Lula da Silva y Dilma Rousseff, ambos representantes de la izquierda regional.

En el periódico digital español Público se publicó hace solo unos días en un artículo titulado: Cuba retirará 11.400 médicos de Brasil tras las amenazas de Bolsonaro, una desorbitante cifra de médicos que no coincide con el resto de las referencias consultadas sobre el tema: “La isla tomó la decisión de retornar a los más de 11.000 médicos cubanos que trabajan actualmente en Brasil después de que Bolsonaro cuestionara la preparación de los especialistas, condicionara su estancia en el programa a la reválida del título e impusiera como única vía la contratación individual".

La primera inconsistencia resulta de la diferencia abismal entre la cifra del titular y la que luego se maneja. Se puede expresar más de 11.000 cuando se trata de una cifra que no supera significativamente al número expresado, pero tratándose de 400 galenos por encima de los 11.000 es inadmisible. No obstante, lo más importante no es esta diferencia numérica, sino tratar de descifrar de donde obtuvieron este dato que no guarda relación alguna con la cifra aproximada de los profesionales que regresarán a la isla.
 
Recordemos que la totalidad de especialistas que participan del proyecto Mais Medicos es de 18.240, lo que incluye a los de otras nacionalidades que intervienen como cooperantes en 4.058 municipios del país, cifra que tampoco se corresponde con el dato publicado. De la totalidad solo se encuentran en territorio brasileño 8.400 médicos cubanos que ofrecen sus servicios en 2.885 ciudades, y no 11.400 como se ha afirmado en dicho artículo. Otra referencia precisa que Cuba retirará de Brasil a 20.000 médicos, cifre que supera a la totalidad de médicos del programa, incluyendo los de otras nacionalidades, de ahí que resulte más disparatado aún.
 
Una vez precisado este aspecto, considero que, en segundo lugar hemos de abordar los motivos por los que el régimen de La Habana ha determinado proceder a la retirada de sus médicos. Las versiones que se han tratado de ofrecer son tan variadas que llegar a un consenso nos llevaría un tiempo enorme, y no suelo repetir lo que ya otros han expresado, exceptuando algunas opiniones que por su profundidad analítica merecen ser retomadas como referencias, algo que ocurre con poca frecuencia dada la superficialidad con que se asumen temas por algunos que, sin ser conocedores de un asunto, se lanzan a hacer supuestos análisis que aportan muy poco a la comprensión de un fenómeno de tanta trascendencia social y política, como es el caso del tema que nos ocupa.
 
No creo que al gobierno cubano le preocupe en lo más mínimo la supuesta inseguridad a la que se enfrentarán sus galenos a partir del establecimiento de un gobierno de derecha que posiblemente rompa relaciones diplomáticas con Cuba. Si en realidad existiera un interés por la preservación de la integridad de los médicos cubanos no los lanzarían hacia los sitios más remotos del continente en condiciones infrahumanas (sitios inaccesibles y zonas selváticas de la amazonía brasilera).

Téngase en cuenta la muerte repentina de varios profesionales en un brevísimo período de tiempo, cuyas causas de defunción, excepto los dos accidentados, no están esclarecidas, y tal vez fueran perfectamente curables de haber sido atendidos con un mínimo de rapidez y de condiciones – lo que falta en los intrincados sitios donde ejercen como esclavos, algo que ha sido reconocido por el presidente de la Asociación Médica Brasileña, quien se refirió a la carencia de una infraestructura a pesar de haber personal sanitario–, y esto merece una investigación legal con seriedad y no un rotundo silencio por parte de la dictadura cubana.

Al corrupto régimen cubano solo le interesa lo que pueden extraer de otras naciones a expensas del trabajo de sus profesionales, a los que solo se le ofrece entre un 25 o 30% del salario devengado. Esto significa que el 75% del salario recibido por los médicos de Cuba va a parar a las inescrupulosas manos de los gobernantes del régimen de La Habana – a pesar de que la alta cúpula de la isla lo niega, argumentando que es utilizado en funciones sociales y programas de desarrollo económico–, los que además mantienen una estricta vigilancia y control exclusivo de todo el personal médico ante los constantes intentos de abandonar las denominadas misiones médicas e instalarse de manera definitiva en Brasil (miles se han unido en matrimonio con nacionales para poder establecerse en Brasil), o desde allí pasar a otros países, principalmente hacia Estados Unidos (alrededor de 1,400 lograron salir hacia este país con visa norteamericana).

De modo que, ante los planteamientos de Jair Bolsonaro – y no las amenazas como se maneja por un numeroso grupo de medios de prensa– acerca de la crítica situación en condiciones de esclavitud de los médicos cubanos, la posibilidad de que puedan permanecer en Brasil, pero recibiendo la totalidad de su salario, y pudiendo traer a sus familias de manera definitiva, a las autoridades cubanas no les ha quedado otra alternativa que retirar a sus profesionales de las llamadas misiones médicas, aun cuando miles de personas que viven en la pobreza, la marginalidad  y el aislamiento quedarán sin atención médica; por cuanto, a pesar de la convocatoria hecha por los directivos sanitarios de Brasil para tratar de suplir las plazas vacantes de los miles de médicos cubanos, no será posible completar el enorme vacío que dejan los integrantes de Mais Medicos.

Mientras en Cuba se acude una vez más a la obsoleta retórica matizada por los estigmas aberrantes del socialismo de los soviets, en la que no faltan los gastados términos de abnegación, sacrificio, baluartes, ejército de batas blancas, altruismo, o cualquier otra cosa estrafalaria y fuera de contexto, en Brasil, la Asociación Médica Brasileña (AMB) considera que la salida de Cuba del programa Mais Medicos, tiene “cuño de revancha” y supone un “boicot” al Gobierno del presidente electo, Jair Bolsonaro.

Lincoln Lopes Ferreira, presidente de la AMB, declaró: “Un gobierno extranjero (refiriéndose al cubano), con cuño de revancha, retira a sus médicos, sin tener en consideración sus compromisos éticos y morales y hasta humanísticos”, lo que considero de extraordinaria importancia toda vez que un nacional declara abiertamente – independientemente de su posición política y orientación ideológica– la realidad del asunto al insistir en el olvido del compromiso humanístico, ese del que tanto el régimen cubano se empeña en promover a modo de carta de presentación ante el mundo, y que no es más que parte de una estrategia expansionista con la intención de llevar el comunismo a todas partes, amén de subsistir en lo económico a partir de la entrada de la mayor parte del salario de sus médicos.  

Pero el presidente de la Sociedad Médica no solo desacreditó al régimen cubano en este sentido, sino que hizo un juicio crítico acerca de la persecución de las autoridades cubanas a sus profesionales: “Tenían la localización de los médicos cubanos controlada, las relaciones personales controladas, controlaban el viaje de sus familiares. Eso representaba una aberración y atentaba contra la soberanía nacional”.

Téngase en cuenta que en Cuba el 100% de su población es controlada por un vasto sistema de estricta vigilancia que incluye a miles de oficiales, agentes encubiertos y agentes informantes, y esto adquiere dimensiones inusitadas en las llamadas misiones internacionalistas (actualmente colaboraciones médicas) ante la tentativa de los profesionales de quedarse en el país donde colaboran, lo que presupone el abandono de la “misión”, o intentar salir del país donde se trabaja rumbo a otros países, principalmente hacia Estados Unidos, aunque se puede encontrar a médicos cubanos en todas partes del mundo.

De modo que no solo Jair Bolsonaro ha sido capaz de desacreditar a la dictadura castrista con sus firmes propuestas, sino que el Dr. Lincoln Lopes Ferreira, ha dado justo en el eje del asunto, esto es, el sistema coercitivo y represivo a que son sometidos los llamados internacionalistas de Cuba, lo que refuerza la hipótesis de Bolsonaro respecto a las condiciones de esclavitud en que se desempeñan los integrantes cubanos del programa Mais Medicos.

Finalmente quiero dejar bien precisado que gracias a Jair Bolsonaro y su agudeza perceptiva para analizar el tema de la situación de los médicos cubanos en Brasil la exportación profesional sanitaria desde la isla se pudiera afectar, por cuanto ya son muchos los países cuyos gobiernos han tomado interés en el álgido asunto de las enormes diferencias entre el salario real devengado y el ínfimo por ciento recibido.

Jair Bolsonaro se convierte de este modo en el primer mandatario a escala internacional capaz de desacreditar al régimen de La Habana, no con amenazas y ataques verbales, o ruptura formal y diplomática de relaciones y convenios, sino con acciones concretas.

La inclusión de los cubanos en Mais Medicos llega a su fin pues el régimen cubano no aceptó las propuestas antiesclavistas del nuevo mandatario, con lo que, olvidando esos preceptos de humanismo, internacionalismo, patriotismo, o cualquier otro ismo propio del caduco lenguaje de los gobernantes de la isla, quedarán sin atención médica miles de hombres pobres que jamás habían visto a un médico. En fin, algo más para el tenebroso karma de los dirigentes cubanos.    






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Noviembre 18, 2018, 11:48:04 am por Dr. Alberto Roteta Dorado en Temas sociales y políticos.

                                      Un ejército europeo o el comienzo de otra era
                                                Por Carlos Alberto Montaner
                                                  17 de noviembre de 2018
                                  Tomado de http://www.elblogdemontaner.com


               

                         Carlos Alberto Montaner, destacado analista político de
                                origen cubano radicado en Estados Unidos.


No se ocurre otro tema más importante. Dijo Ángela Merkel, la primer ministro alemana, que está de acuerdo con Emmanuel Macron, el presidente francés, en que debe crearse un ejército europeo. Cuando eso suceda habrá terminado, realmente, el siglo XX y el mundo de la postguerra.

Macron y Merkel desconfían de la firmeza de Trump. Tienen razón para ello. Al presidente norteamericano le incomoda el artículo quinto del Tratado de la OTAN. Ése que obliga a todos los miembros de la Alianza a defender, incluso con las armas, a algún miembro de la Alianza que haya sido atacado por otra nación.

El abono del pago de los gastos de la OTAN, que Trump reclama con energía a los países atrasados –un 2% del PIB de las naciones que la integran- parece ser una coartada del presidente norteamericano. Realmente, le gustaria salirse de una Alianza en la que no cree, como buen y genuino nacionalista “antiglobalización”.

El problema se hizo evidente tras el ingreso de la República de Montenegro en la OTAN. Montenegro es un pequeño país de los Balcanes, la antigua Yugoslavia, con apenas 630 000 habitantes, carente de cualquier clase de interés, salvo que allí nació Milovan Djilas, el autor de La nueva clase. Se integró recientemente a la OTAN para librarse de un zarpazo de Rusia. El periodista Tucker Carlson de Fox News le hizo la pregunta clave a Trump:

–¿Por qué nuestros hijos tendrían que pelear o morir por defender a Montenegro?

Trump dijo que él se cuestionaba lo mismo, calificó de muy agresivos a los montenegrinos, y los asoció a una hipotética tercera guerra mundial.

Fueron estos truenos los que despertaron a Macron. Aunque el artículo quinto del tratado sólo ha sido invocado una vez, y fue por George W. Bush tras el ataque a las Torres Gemelas el 11 de septiembre del 2001, los líderes de Europa saben que es cuestión de tiempo que la Alianza con Estados Unidos se debilite hasta, primero, la insignificancia, y luego la extinción.

Esto dejaría a Europa al alcance de Rusia o China, salvo que exista un elemento disuasor creíble: un ejército lo suficientemente poderoso que tendría dos consecuencias fundamentales, por una punta, impediría que Rusia o China se atrevieran a atacar o extorsionar a los europeos, y por la otra mantendría a los militares ocupados y sin tentaciones de ocupar las casas de gobierno.

Esto último es muy importante. Ortega y Gasset dijo y repitió que “España es el problema y Europa la solución”. Especialmente cuando las dos cabezas, Francia y Alemania, se unen para defender un común propósito: impedir la guerra y preservar el sistema de la “democracia liberal” que tan buen resultado le ha dejado al Continente.

No debe olvidarse que en Europa radica no sólo el origen de las libertades, los derechos humanos y la revolución industrial. Las querellas más sangrientas de la historia se han librado en suelo europeo. La devastadora “Guerra de los Treinta Años”(1618-1648) se riñó allí y costó ocho millones de muertos que se entremataron en nombre de Dios con cuchillos, lanzas y precarias armas de fuego. La de “Sucesión” (1701-1714), por el trono de España, anduvo por los casi dos millones. Ambas guerras fueron “mundiales”, con diversos contendientes y ramificaciones internacionales.

¿Para qué seguir? Son innumerables los conflictos bélicos que han encharcado a Europa. Entre otros, la Guerra de los Nueve Años, la de los Siete –remoto punto de partida de Estados Unidos, aunque entonces nadie pareció advertirlo-, las napoleónicas, hasta llegar a los mataderos de la Primera y la Segunda Guerras mundiales.

Fue esta certeza histórica, unida a los horrores de la Segunda Guerra mundial, lo que llevó a Roosevelt-Truman a abandonar el tradicional aislacionismo norteamericano (recomendado nada menos que por George Washington), y a decidirse a encabezar al “mundo libre”, resolución que se tradujo en los acuerdos de Bretton Woods, la OTAN, el Plan Marshall, la CIA, la OEA y el resto de los mecanismos que hoy languidecen tras varias décadas de eficacia decreciente.

Desde luego, la tarea de crear ese ejército europeo será muy difícil, pese a que Francia domina el arma nuclear y Alemania, junto al resto de la UE, poseen el músculo económico para llevarlo a buen puerto. Ojalá se consiga, pese a todo. La frase de Ortega pudiera extenderse a todos los países del Viejo Continente. El problema es cada uno de ellos. Europa es la paz y la solución. Trump es el síntoma de unos vínculos políticos que se debilitan. Lo mejor es admitirlo, como han hecho Merkel y Macron. Era mucho más fácil y barato sobrevivir bajo la tutela americana, pero parece que eso pronto no será posible. Otra era llama a las puertas.



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Noviembre 18, 2018, 05:43:36 am por Dr. Alberto Roteta Dorado en Temas sociales y políticos.

Los 3 países con más hambre en América Latina (y el único donde aumentó en la última década)

               


Mientras el hambre ha retrocedido en América Latina en términos generales, hay un solo país de la región donde aumentó en la última década.

En medio de una de sus peores crisis económicas y políticas de los últimos años, la carencia crónica de alimentos en Venezuela aumentó de 10,5% a 11,7% en los últimos diez años, según el estudio "La seguridad alimentaria y la nutrición en el mundo" elaborado por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y otras agencias.

Precisamente, la dificultad para conseguir alimentos en el país es una de las principales causas que esgrimen los migrantes venezolanos que intentan escapar de la crisis.

"Si no te mata la delincuencia, te mata el hambre", le dice a BBC Mundo Xiara Barcos, una joven venezolana de Barquisimeto que migró a Colombia sin planes de regresar.

Pero, a pesar de la crítica situación venezolana, hay otros países de la región que en la actualidad presentan niveles mucho más altos de subalimentación, es decir, de personas que no ingieren las calorías necesarias para su actividad diaria.

El ranking del hambre lo lidera Bolivia (con el 19,8% de su población subalimentada), seguido por Nicaragua (16,2%) y Guatemala (15,8%).

El campo y las comunidades indígenas
En estos tres países se observan varios elementos comunes.

"Tienen una gran cantidad de población rural e indígena, son muy vulnerables a los efectos climáticos y tienen dificultades para acceder a servicios públicos básicos necesarios para la seguridad alimentaria", le dice a BBC Mundo Ricardo Rapallo, oficial de Seguridad Alimentaria de la FAO para la región.

"No es de extrañar que en estos tres países, con características similares, la inseguridad alimentaria disminuya menos que en otros países de la región", agrega.

Países de América Latina    Porcentaje de su población subalimentada
Bolivia                                                    19,8
Nicaragua                                                    16,2
Guatemala                                                    15,8
Honduras                                                    15,3
Venezuela                                                    11,7
Paraguay                                                    11,2
República Dominicana                            10,4
El Salvador                                            10,3
Panamá                                                      9,2
Perú                                                              8,8
Ecuador                                                      7,8
Colombia                                                      6,5
Costa Rica                                                      4,4
México                                                      3,8
Chile                                                              3,3
Uruguay                                                      2,5
Brasil                                                      2,5
Cuba                                                              2,5

Fuente: FAO   

En el caso de Bolivia, el experto dice que es importante analizar cómo ha cambiado la situación alimentaria en los últimos años.

"Bolivia tiene una subalimentación alta, pero es el país que más laha disminuido en los últimos 20 años", apunta Rapallo.

Y en la última década, el hambre en este país disminuyó de un 30,3% a un 19,8%.

"Bolivia ha sido afectado por desastres naturales como las inundaciones provocadas por los fenómenos de El Niño y La Niña en los últimos dos años", le dice a BBC Mundo Stefano Fedele, especialista en nutrición de Unicef para América Latina.

Además, hay zonas del país que se han visto afectadas por olas de frío y sequías que dejan a muchas familias en una situación de riesgo.

Una de las preocupaciones en ese país sigue siendo cómo bajar la alta prevalencia de anemia en mujeres en edad fértil.

Por otro lado, muchos de los agricultores producen casi exclusivamente para subsistir y los desastres naturales,que destruyen las cosechas los dejan sin comida.

Los riesgos

Nicaragua, por su parte, tuvo un alto crecimiento económico en los últimos años.

Sin embargo, ocupa el segundo lugar en en la lista del hambre regional. Y aunque efectivamente la subalimentación ha descendido en la última década desde un 24,4% a un 16,2%, aún sigue siendo considerada una amenaza para la población.

Expertos piensan que la actual crisis política y económica haría descender drásticamente el crecimiento económico este año (a 0,5%, según la Cepal), algo que influirá negativamente en las condiciones alimentarias futuras de su población.

A diferencia de Bolivia y Nicaragua, donde bajaron los niveles de hambre en la población, en Guatemala la situación se ha estancado con un 15,8% en la última década.

Cuatro de cada cinco familias padece algún tipo de inseguridad alimentaria y el suministro de alimentos es insuficiente para cubrir las necesidades mínimas de toda la población.

El Corredor Seco de Centroamérica

Aparte de la pobreza y los conflictos, Guatemala está ubicada en el llamado Corredor Seco de América Central, una de las zonas más afectadas por la sequía, producto del fenómeno de El Niño en 2015 y 2016.

Aquel fenómeno fue una de las peores sequías en los últimos diez años y dio lugar a fuertes caídas en la producción agrícola, con pérdidas estimadas de entre el 50% y el 90% de la cosecha.

A nivel general, en América Latina y el Caribe el hambre ha crecido por tercer año consecutivo.

Comparando 2017 con 2016, el número de personas subalimentadas en la región aumentó en 400.000 personas subalimentadas y actualmente la cifra total es de más de 39 millones.

Sin embargo, Latinoamérica tiene un nivel de desnutrición aguda infantil del 1,3 % de su población, lo que equivale a 700.000 niños menores de cinco años, y que está muy por debajo del promedio global.

Y el retraso en el crecimiento de los niños (desnutrición crónica) también se ha reducido, cayendo desde el 11,4 % en 2012 al 9,6 % en 2017.

Estos son, al menos, dos resultados positivos dentro de un escenario regional más desalentador.

Fuente: 
https://www.bbc.com/mundo/noticias-45503585


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Noviembre 18, 2018, 04:44:38 am por Dr. Alberto Roteta Dorado en Temas sociales y políticos.

       Los países de América Latina con las mayores tasas de desnutrición infantil crónica
                                                              Redacción
                                                         BBC News Mundo



               


Tienen limitaciones es su desarrollo físico, psicomotriz, intelectual.

Y eso es irreversible, porque los niños que sufrieron desnutrición crónica antes de los cinco años quedan con una cicatriz invisible que los acompaña para toda la vida.

"A estos niños les hicimos algo tan salvaje como cortarles una mano", dice Julio Berdegué, representante en América Latina de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).

El problema es que como la desnutrición crónica infantil es invisible, no provoca "un escándalo espantoso" como lo causaría una mutilación física, apunta en conversación con BBC Mundo.

En América Latina, el problema es particularmente grave en Guatemala, que según los últimos datos de la FAO es el país con más desnutrición infantil crónica de la región, aunque sus cifras no incluyen a Venezuela, país del que no hay información disponible.

Según el Panorama de la Seguridad Alimentaria y Nutricional 2018 publicado esta semana por las agencias de Naciones Unidas FAO, OPS, UNICEF y WFP, casi la mitad de los niños guatemaltecos (46,5%) están desnutridos.

Y entre los niños indígenas de las zonas rurales el problema es mucho más grave: afecta al 61%.

5 millones

Sandra Magali, Johana, Christian Elías, Luis José y Sandra Yaneth, por ejemplo, han pasado hambre.

Viven en la comunidad de Chiquimula, en el llamado "corredor seco de Guatemala", y no tienen la estatura que les corresponde para su edad.

Pero, en toda América Latina, hay más de 5 millones de niños con desnutrición crónica. Y la mayor parte también viven en zonas rurales.

De hecho, en países como Guatemala, Honduras, México, Nicaragua, Panamá y Perú, más de las mitad de los pequeños que viven en el campo no come lo suficiente.

Desnutrición en América Latina (Países con información disponible) Porcentaje de la población infantil (Niños menores de cinco años) Número de niños

Guatemala 46,5% 927.000
Ecuador 25,3% 406.000
Honduras 22,6% 220.000
Panamá 19,1% 68.000
Nicaragua 17,3% 108.000
Bolivia 16% 190.000
Perú 14,6% 439.000
El Salvador 13,6% 79.000
Colombia 13,2% 518.000
México 12,4% 1.430.000
Argentina 8,2% 294.000
República Dominicana 7,1% 75.000
Fuente: FAO

Morir de hambre

Guatemala lleva años con un problema que no se soluciona. En 2015, 183 niños murieronde hambre en el país centroamericano. Al año siguiente fueron 161 y en 2017 148. Todos por desnutrición infantil aguda.

"Todos los gobiernos dicen que la situación es inaceptable, pero no lo solucionan", dice Berdegué. "Además, hay problemas de corrupción y de clientelismo que agravan el hambre", afirma.

BBC Mundo intentó contactar al gobierno de Guatemala en reiteradas ocasiones, pero no obtuvo una respuesta al requerimiento.

Y el problema no es exclusivamente guatemalteco: en América Latina actualmente hay 700.000 niños que están en riesgo de muerte por culpa del hambre.

"Son tan débiles que cualquier enfermedad los mata", dice Berdegué.

Los que avanzan

En medio de este oscuro panorama, sin embargo, hay países que "lo han hecho muy bien", señala el experto. Es el caso de Perú, Honduras y Bolivia.

"La evolución de Perú ha sido espectacular. Es uno de los países que más ha avanzado en combatir la desnutrición crónica infantil", le dice a BBC Mundo.

Honduras, que tiene más pobreza y menor desarrollo económico, logró enfrentar el problema con mejores resultados que Guatemala, señala Berdegué. Y Bolivia, que también tiene un nivel relativamente bajo de desarrollo económico, disminuyó a la mitad la desnutrición crónica infantil en poco más de una década.

Fuente: https://www.bbc.com/mundo/noticias-46100675



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Noviembre 10, 2018, 07:03:48 pm por Dr. Alberto Roteta Dorado en Temas filosóficos.

                                                      Byung-Chul Han
                                                   por antonioguerrero
                                           Una metateoría del entretenimiento


El Surcoreano Byung-Chul Han, uno de los filósofos contemporáneos con mayor repercusión, pública "Buen entretenimiento" (Herder). Babelia adelante un capítulo.

¿Qué es entonces entretenimiento? ¿Cómo se pue­de explicar que en nuestros días parezca impreg­narlo todo: «Infotainment, edutainment, servotainment, confrotainment, drama documental»? ¿Qué es lo que engendra estos «formatos híbridos» del entreteni­miento, que cada vez son más numerosos? ¿El en­tretenimiento del que hoy tanto se habla no es más que un fenómeno conocido desde hace tiempo que en nuestros días, por el motivo que sea, cobra más relevancia pero sin anunciar nada nuevo?

Uno puede darle todas las vueltas que quiera: a los hombres les gusta entretenerse, ya sean solos, con otros, a costa de otros y de cualquier cosa, y se chi­flan por historias llenas de aventuras, por imágenes coloridas, por una música marchosa y por juegos de todo tipo, o dicho brevemente, por una communication light, por participar sin ceremonias y sin grandes pre­tensiones ni reglas. Supuestamente eso ya fue siempre así, y seguirá siendo así mientas sigamos programados para la sensación de placer y la sociabilidad.

¿La ubicuidad del entretenimiento de hoy no re­mite entonces a ningún proceso inusual, a ningún acontecimiento singular que no hubiera habido an­tes? ¿O después de todo se anuncia algo extraor­dinario que caracteriza o constituye el hoy? «Está claro que todo es entretenimiento». Pero no está tan claro. No está nada claro que hoy todo deba ser entretenimiento. ¿Qué sucede aquí? ¿Nos hallamos ante una especie de cambio de paradigma?

Recientemente ha habido muchos intentos de elaborar un concepto del entretenimiento. Pero pa­rece que en el fenómeno del entretenimiento hay algo que se resiste tenazmente a ser fijado concep­tualmente. De este modo impera una cierta per­plejidad en relación con la definición conceptual. Esta dificultad no se puede eludir sin más con una historización del fenómeno:

A menudo conviene empezar con el desarrollo his­tórico, porque eso es casi siempre más revelador que comenzar con una definición. Como tantos otros fenómenos el entretenimiento comenzó en el siglo XVIII, porque solo en el siglo XVIII surgió la diferen­cia entre trabajo y ocio en sentido moderno.

La nobleza no necesitaba entretenimiento porque no hacía un trabajo regulado. Los eventos que or­ganizaban los nobles, tales como conciertos o re­presentaciones teatrales, eran «más bien actividades comunitarias que entretenimientos». Si no hay tra­bajo regulado tampoco hay ocio. Y si no hay ocio tampoco hay entretenimiento. Según esta tesis, el entretenimiento es una actividad con la que se lle­na el tiempo libre. Después de todo, así es como se define el ocio. Justamente esta definición implíci­ta del fenómeno construye su presunta facticidad histórica. Es paradójico que a la historización, que debería servir para hacer superflua la definición, le anteceda una definición. Más convincente, o por lo menos libre de contradicción, sería la tesis de que desde siempre hubo entretenimientos; los griegos no solo representaban teatros, sino que, como hacían los pretendientes de Penélope, tocaban con lira música li­gera; y Nausícaa se lo estaba pasando bien con sus ami­gas jugando a la pelota cuando la ola lanzó a Odiseo a la playa. Las monarquías medievales no solo construían monasterios, sino que también mantenían a bufones.

No tiene mucho sentido afirmar que los griegos o los romanos desconocían los entretenimientos por­que en aquella época no se hacía la distinción entre trabajo y ocio.

La ubicuidad del entretenimiento no se puede explicar simplemente en función de que cada vez hay más ocio, de que el entretenimiento cada vez cobra más relevancia a causa de un aumento del tiempo libre. Lo peculiar del actual fenómeno del entreteni­miento consiste más bien en que rebasa con mucho el fenómeno del ocio. Por ejemplo, el edutainment no se refiere en primer lugar al ámbito del ocio. La ubicuidad del entretenimiento se expresa como su totalización, que suprime justamente la distinción entre trabajo y ocio. Neologismos como labotain­ment o theotainment tampoco serían un oxímoron. La moral sería un allotainment. Surge así una cultura de las inclinaciones. Aquella historización que sitúa el entretenimiento en el siglo XVIII no acierta de nin­gún modo a captar la peculiaridad histórica del actual fenómeno del entretenimiento.

En la actualidad se señala a menudo la ubicuidad del entretenimiento:

El concepto de «entretenimiento», extrañamente cambiante y ambiguo, es de entrada un concepto neutral y abierto. También la información puede ser entretenida, e incluso el saber y el trabajo, y hasta el propio mundo.

¿Hasta qué punto el mundo mismo puede ser en­tretenido? ¿Se anuncia aquí una nueva comprensión del mundo o de la realidad? ¿El cambiante y am­biguo concepto de entretenimiento posiblemente remita a un acontecimiento especial que conduce a una totalización del entretenimiento? Si incluso el trabajo mismo tiene que ser entretenido, entonces el entretenimiento se desprende por completo de su referencia a aquel ocio como fenómeno históri­co, es decir, como fenómeno que surgió en el siglo XVIII. El entretenimiento es entonces mucho más que la actividad con la que se mata el tiempo libre. Incluso sería concebible un cognitainment. Este des­posorio híbrido de saber y entretenimiento no está forzosamente vinculado al ocio. Más bien formula una relación totalmente distinta con el saber. El cog­nitainment se opone al saber como Pasión, es decir, al saber que se sublimó como un fin en sí mismo, y que incluso se teologizó o se teleologizó.

También para Luhmann el entretenimiento no es más que un «componente moderno de la cultura del tiempo libre, que tiene como función eliminar el tiempo que sobra».7 Para definir el entreteni­miento Luhmann toma como modelo el juego. Los entretenimientos son como juegos, son «episodios» en la medida en que la realidad que en ellos se con­cibe como juego y que se extrae de la realidad nor­mal tiene una limitación temporal:

Durante el juego, no es que se pase a otro modo de conducción de la vida, sino únicamente se está entre­tenido sin estar cargado de otras cosas y sin dar oportu­nidad a otras cosas. En cada jugada algo queda marcado como juego, y puede de súbito romperse, cuando se toma en serio. El gato salta sobre el tablero de aje­drez.

Evidentemente Luhmann tampoco se ha enterado de la novedad del fenómeno actual del entreteni­miento. El entretenimiento rompe aquella limi­tación temporal y funcional. Ya no es meramente «episódico», sino que, por así decirlo, se vuelve cróni­co, es decir, ya no parece concernir solo a la libertad, sino al propio tiempo. Así pues, no hay ninguna dife­rencia entre el gato y el tablero de ajedrez. Es más, el propio gato se consagra al juego. Tras la ubicuidad del entretenimiento posiblemente se esconda una totalización que se va imponiendo poco a poco. Mirándolo así, el entretenimiento está engendran­do, más allá de episodios aislados, un nuevo «estilo de vida», una nueva experiencia del mundo y del tiempoen general.

Según Luhmann, un sistema construye su pro­pia realidad con ayuda de un código binario. Por ejemplo, del sistema de la ciencia es constitutiva la distinción entre verdadero/falso. El código binario decide qué es real. El sistema de los medios de ma­sas, entre los que además de los ámbitos de las noti­cias y la publicidad se encuentra también el entrete­nimiento, opera con el código binario información/no-información:

Cada uno de estos ámbitos utiliza el código informa­ción/no-información, aunque en distintas versiones. Pero se diferencian entre sí, en razón de los criterios con los que seleccionan la información.

El entretenimiento selecciona la información en función de criterios distintos a los que emplean las noticias o la publicidad. Pero el código binario in­formación/no-información es demasiado general, demasiado impreciso, como para marcar lo pecu­liar del entretenimiento o también de los medios de masas, pues la información, según Luhmann, es constitutiva de la comunicación en general. Esta no es por tanto nada específico de los medios de masas. Todacomunicación presupone que una informa­ción se selecciona, se comunica y se comprende. Además, como mero ámbito parcial de los medios de masas el entretenimiento lleva una existencia marginal. Por tanto, Luhmann no puede percibir ni explicar la ubicuidad del entretenimiento, que hace que este rebase con mucho el ámbito de los medios de masas.

Por ejemplo, el edutainment no se limita al sis­tema de los medios de masas, en el que Luhmann incluye el entretenimiento. En realidad pertenece al sistema de la educación. En la actualidad, el entre­tenimiento parece acoplarse a todo sistema social y modificarlo correspondientemente, de modo que los sistemas generan sus propias formas de entre­tenimiento. Precisamente el infotainment difumina la frontera entre noticias y entretenimiento como ámbitos parciales de los medios de masas. La teoría de sistemas de Luhmann no es capaz de registrar aquellos formatos híbridos. El entretenimiento se sale de aquella «clausura ficticia» que lo distingue de las noticias. Además, no siempre viene dado de forma inequívoca el «marco externo»,10 que hace ver que se trata de un entretenimiento, de un juego. Al fin y al cabo es posible que el mundo mismo se convierta en un tablero de ajedrez. El salto del gato no sería entonces más que una jugada. El marco de la «pantalla» marca las películas de ficción como en­tretenimiento, pero igualmente incluye las noticias. Ya la igualdad del marco externo hace que el en­tretenimiento y las noticias se mezclen. También se va borrando cada vez más la frontera entre «realidad real» y «realidad ficticia», que marca el entreteni­miento. Hace ya tiempo que el entretenimiento se ha hecho también con la «realidad real». Modifica todos los sistemas sociales sin marcar expresamente su propia presencia. Parece establecerse así un hiper­sistema que es coextenso con el mundo. El código binario entretenido/no-entretenido, en el que tal hiper­sistema se basa, tiene que decidir qué es idóneo para entrar a formar parte del mundo y qué no, es más, qué es en general.

El entretenimiento se eleva a un nuevo paradig­ma, a una nueva fórmula del mundo y del ser. Para ser, para formar parte del mundo, es necesario resultar entretenido. Solo lo que resulta entretenido es real o efectivo. Ya no es relevante la diferencia entre reali­dad ficticia y real, a la que aún se aferra el concepto de entretenimiento de Luhmann. La realidad misma parece ser un efecto del entretenimiento.

Al espíritu de la Pasión podrá parecerle que la totalización del entretenimiento es una decadencia. Pero en el fondo la Pasión y el entretenimiento es­tán hermanados. El presente estudio remite muchas veces a su convergencia oculta. No es casualidad que el artista del hambre de Kafka como personaje de la Pasión y su animal hedonista, a pesar de su di­ferente comprensión del ser y de la libertad, habiten la misma jaula. Vienen a ser dos figuras que siempre seirán alternando en el mismo circo.

Buen entretenimiento. Una deconstrucción de la historia occidental de la Pasión'. Byung-Chul Han. Traducción de Alberto Ciria. Herder.

Fuente:

https://elpais.com/cultura/2018/11/02/babelia/1541177461_951255.html

antonioguerrero | noviembre 4, 2018 en 12:03 pm | URL: https://wp.me/p5OYFZ-rw


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Noviembre 10, 2018, 04:48:43 pm por Dr. Alberto Roteta Dorado en Temas filosóficos.

                                       Trump, Bolton y los cuatro chiflados
                                           Por: Carlos Alberto Montaner.



             

Carlos Alberto Montaner. Escritor y destacado analista político de origen cubano radicado en Estados Unidos de América.

Se trata de la implacable “razón electoral”. Eso es lo que está tras este infernal griterío. Es absurdo (y peligroso) militarizar la frontera con miles de soldados. También es criminal fomentar el miedo a los extranjeros, como hace Trump, porque le sea políticamente rentable. Lo dijo, indignado, John Kasich, gobernador republicano de Ohio, en una entrevista por CNN. Lo repitió, con la misma intensidad, Al  Cárdenas, ex presidente del Partido Republicano en Florida, ante la utilización demagógica de las imágenes de un mexicano juzgado por haber asesinado a dos policías.

Eso no se hace. Trump va a destrozar al Partido Republicano y después no quedará mucha gente dispuesta a defender la moderación fiscal, los límites al gobierno central y la supremacía de los mercados libres. Es verdad que todo país debe cuidar sus fronteras, pero Estados Unidos es una República de leyes y ni él ni nadie puede saltarse a la torera las reglas aprobadas por el Congreso o los tratados internacionales firmados por Washington. Hay procedimientos formales que deben cumplirse. Si existe el derecho a la petición de asilo hay que respetarlo. Tampoco está en las manos de Trump arrebatarles la ciudadanía a los nacidos en Estados Unidos de padres extranjeros. Esa es una barbaridad inconstitucional.

No todas las acciones de Trump, naturalmente, son desacertadas. El nombramiento del diplomático John Bolton al frente del Consejo Nacional de Seguridad fue una maniobra inteligente. Bolton es un brillante abogado, graduado de Yale, con una larguísima experiencia en asuntos y organismos internacionales. Tiene una visión kantiana de las relaciones con otras naciones, fundada en los principios. Era una de las pocas cabezas que podía sustituir al general Herbert McMaster al frente de ese organismo. Su trabajo, y no es poca cosa, será darle sentido y forma a las ideas y actitudes contradictorias de Trump, una persona desconcertante que admira a Vladimir Putin y elogia a Kim Jong-un, mientras detesta (con razón) a Nicolás Maduro.

John Bolton acaba de pronunciar uno de sus primeros discursos medulares. Lo ha hecho en Miami, en el Freedom Tower del Miami Dade College, la universidad más nutrida y diversa del país (165 000 estudiantes, la mayor parte de ellos hispanos y afroamericanos). El acto ocurrió ante los congresistas cubano-americanos Ileana Ros-Lehtinen, Mario Díaz-Balart, Carlos Curbelo y otras 250 personas prominentes, entre las que estaban exiliados venezolanos (Asdrúbal Aguiar) y nicaragüenses, junto a los cubano-americanos Lincoln Díaz-Balart (ex congresista), Modesto Maidique, ex presidente de Florida International University, Frank Calzón, del Center for a Free Cuba, y Marcell Felipe, líder de Inspire América, una organización que, de manera creciente, se va transformando en la representación oficiosa de la comunidad cubana más activa en Estados Unidos.

Bolton delineó lo que será la política latinoamericana de Trump. Continuará la ofensiva de restricciones al comercio y castigos contra las personas y empresas corruptas o clave en el sostenimiento de las dictaduras de Cuba, Venezuela y Nicaragua, a cuyos líderes llamó “los tres chiflados” del socialismo (Moe, Larry y Curly), sin especificar cuál es cada payaso. En realidad son cuatro chiflados, porque le faltó mencionar a Evo Morales, el déspota de Bolivia, una nación con presos políticos, adversarios asesinados, exiliados, corrupción impune, intentos de eternizarse en el poder contra la voluntad de los electores, y el resto de los síntomas de una tiranía sin paliativos.

Uno de los aciertos de Trump-Bolton ha sido trasladar a otro abogado notable, Mauricio Claver-Carone del FMI al Consejo Nacional de Seguridad  y ponerlo al frente del Hemisferio Occidental, que incluye a toda América Latina. Para Estados Unidos era (y es) una locura que una región tan importante del planeta no tuviera su sitio entre las prioridades de la política exterior de Washington. Claver-Carone, que monitoreaba habitualmente las actividades del régimen cubano, sabe que el guión de las agresivas dictaduras del Socialismo del Siglo XXI se escribe en La Habana, aunque el diplomático y oficial de inteligencia cubano Jesús Arboleya se empeñe diligentemente en tapar el sol con un dedo (Cuba en el frenesí de la Casa Blanca). Como en las comedias de los tres chiflados, siempre hay uno que da las bofetadas. Es el Moe de esta tragicomedia. ¿Recuerdan? Solía disciplinar a sus hermanos. Tenía una abundante cabellera negra peinada al medio. Ese papel hoy le toca a Miguel Díaz-Canel, el presidente títere cubano.

Carlos Alberto Montaner / Miami

Fuente: http://triangulando.net/trump-bolton-los-cuatro-chiflados/


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Noviembre 10, 2018, 04:37:42 pm por Dr. Alberto Roteta Dorado en Temas sociales y políticos.


La popularidad internacional de Trump se mantiene baja, especialmente entre aliados clave
                  Tomado de: Pew Research Center Global Attitudes & Trends


La mayoría sigue queriendo a EE. UU. como primera potencia mundial, pero ven que China está en ascenso


               


A medida que se acerca el segundo aniversario de la elección del presidente de EE. UU., Donald Trump, una nueva encuesta del Pew Research Center en 25 países concluye que la imagen internacional de Trump sigue siendo mala y que la valoración de EE. UU. es mucho más baja que durante la presidencia de Obama.

El nuevo sondeo del Pew Research Center también revela que las personas de otros países manifiestan una preocupación importante sobre el papel de Estados Unidos en política internacional. La mayoría de los encuestados opina que EE. UU. no tiene en cuenta los intereses de países como los suyos al tomar decisiones de política exterior. Muchos creen que EE. UU. hace menos que antes por ayudar a resolver los principales retos mundiales. Y hay señales que indican que la influencia estadounidense también está disminuyendo: mientras que EE. UU mantiene su reputación de respetar la libertad individual, quienes lo creen son menos que hace una década.

La imagen mundial de EE. UU. se desplomó tras la elección del presidente en 2016, en medio de la extendida oposición internacional a las políticas de la administración Trump y de una falta de confianza generalizada en su liderazgo.

Pero a pesar de que la imagen del país ha decaído desde las elecciones de Trump, EE. UU., en general, todavía recibe valoraciones positivas. Entre los 25 países encuestados, una mediana del 50 % tiene una opinión favorable de EE. UU., mientras que una mediana del 43 % le da una calificación desfavorable. Aún así, una mediana de solo el 27 % afirma que tienen confianza en que el presidente Trump haga lo correcto en política internacional; una mediana del 70 % carece de confianza en él.

Las frustraciones con EE. UU. en la era Trump son particularmente comunes entre algunos de los aliados y socios más cercanos. En Alemania, donde solo el 10 % confía en Trump, tres de cada cuatro participantes opinan que EE. UU. hace menos ahora para enfrentarse a los problemas mundiales, y la parte de la población que cree que EE. UU. respeta los derechos individuales ha disminuido 35 puntos porcentuales desde 2008. En Francia, solo el 9 % tiene confianza en Trump, mientras que el 81 % cree que EE. UU. no tiene en cuenta los intereses de países como Francia para tomar decisiones sobre política internacional.

Las opiniones críticas también se extienden entre los vecinos más próximos a EE. UU. Solo el 25 % de los canadienses valoran a Trump de forma positiva, más de seis de cada diez (63 %) opinan que EE. UU. hace menos que antes para enfrentarse a los problemas mundiales, y el 82 % cree que EE. UU. ignora los intereses de Canadá a la hora de hacer política. Mientras tanto, las calificaciones más bajas de Trump en la encuesta se encuentran en México, donde solo el 6 % expresa confianza en su liderazgo.

En todo el mundo, la opinión pública está dividida sobre la evolución del poder de EE. UU. Entre los 25 países encuestados, una mediana del 31 % opina que EE. UU. ejerce un papel en el mundo más importante hoy que hace 10 años; una mediana del 25 % dice que juega un papel menos importante; y una mediana del 35 % cree que EE. UU. es tan importante ahora como lo era hace una década.

Estos son algunos de los resultados de una nueva encuesta del Pew Research Center realizada a 26 112 encuestados en 25 países entre el 20 de mayo y el 12 de agosto de 2018. Los capítulos 3, 4 y 5 usan datos de una encuesta del Pew Research Center realizada a 1500 adultos estadounidenses entre el 14 de mayo y el 15 de junio de 2018. Otros resultados clave del informe incluyen:

Buenas críticas para Merkel y Macron, malas para Xi, Putin y Trump. La encuesta analizó las actitudes hacia cinco líderes mundiales y, en general, Donald Trump es quien recibe las peores calificaciones de los cinco. El presidente ruso, Vladimir Putin, y el presidente chino, Xi Jinping, también reciben mayoritariamente críticas negativas. Por el contrario, las opiniones sobre la canciller alemana, Angela Merkel, y el presidente francés, Emmanuel Macron, son generalmente positivas. Ambos líderes son muy populares en la Unión Europea, aunque hay divisiones regionales dentro de Europa; así, Merkel y Macron reciben calificaciones favorables en los países encuestados del norte de Europa y calificaciones algo peores en el este y sur de Europa.

China es vista como una potencia en ascenso, pero la mayoría sigue queriendo a EE. UU. como la primera potencia. Entre los países encuestados, una mediana del 70 % opina que China juega un papel más importante ahora que hace una década. En 23 de 25 países, la mitad o más expresa esta opinión. Aún así, a pesar del malestar que muchos sienten sobre EE. UU. en este momento, la idea de un orden mundial liderado por EE. UU. sigue siendo atractiva para la mayoría. Cuando se pregunta si sería mejor para el mundo tener a China o a EE. UU. como primera potencia mundial, en casi todos los países la gente tiende a elegir a EE. UU. Esto es especialmente común entre algunos de los vecinos de China de Asia y el Pacífico, como Japón, Filipinas, Corea del Sur y Australia.

Pocos creen que EE. UU. tiene en cuenta sus intereses. La presidencia de Trump ha traído un incremento, en muchos países, del número de personas que opinan que EE. UU. básicamente no escucha a países como el suyo a la hora de hacer política exterior. Este patrón es especialmente notable entre algunos de los aliados y socios principales de EE. UU. Por ejemplo, a pesar de que la parte de la opinión pública francesa que cree que EE. UU. tiene en cuenta su interés nacional no ha sido alta en ningún momento durante la última década y media, esta ha aumentado durante la presidencia de Obama y ha disminuido de nuevo bajo el mandato de Trump. Hoy, solo un 18 % en Francia opina que EE. UU. tiene en cuenta los intereses de países como el suyo a la hora de hacer política.

Fuente:
http://www.pewglobal.org/2018/10/11/la-popularidad-internacional-de-trump-se-mantiene-baja-especialmente-entre-aliados-clave/


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Noviembre 08, 2018, 06:45:51 am por Dr. Alberto Roteta Dorado en Temas sociales y políticos.

                                    Jair Bolsonaro visto por Sebastián Piñera.
                                           Por: Dr. Alberto Roteta Dorado.



             

Jair Bolsonaro obtuvo el 55.1% de los votos el domingo 28 de octubre, con lo que se convirtió en el nuevo presidente electo de Brasil.

Santa Cruz de Tenerife. España.- Hace unos días varios medios publicaron mi escrito Un voto de confianza para Jair Bolsonaro, en el que analizo los móviles de la polémica desatada en torno al presidente electo de Brasil. Su título es sugerente en relación con la idea de dejar a un lado lo que dijo o dejó de decir Bolsonaro en los últimos años, así como su postura defensiva de la dictadura militar brasileña para a cambio otorgarle al menos un mínimo de confianza – como acaban de hacer los brasileños que lo eligieron democráticamente este domingo 28 de octubre (Jair Bolsonaro obtuvo el 55.1% de los votos frente al 44.9% de Fernando Haddad luego de haber escrutado el 100% de los votos)–, y pensar en la posibilidad de que el gran país suramericano pueda encausarse bajo su mandato, algo que no podemos descartar toda vez que muchas de sus propuestas son lógicas y coherentes, y se apartan un tanto del mito en torno a sus planteamientos de carácter racista, xenófobo y homofóbico, los que se están tomando demasiado a la ligera al juzgarlo y pretender desacreditarlo ante el mundo.     

Al fin de cuentas de no haber sido elegido Bolsonaro en breve estaría al mando de Brasil Fernando Haddad, un representante de la tendencia izquierdista, la que tanto daño hizo al país durante los últimos años en los que se impusieron los criterios socialistas impulsados por Lula da Silva y Dilma Rousseff a partir de la terrible influencia en la región de las maquiavélicas propuestas del ya desaparecido dictador venezolano Hugo Chávez; aspecto que los adversarios de Bolsonaro olvidan, o tratan de olvidar, toda vez que al parecer no han analizado las severas consecuencias que traería la existencia de un continuismo político en Brasil, y lo que representaría para una región que, por suerte, ha logrado en los últimos años desprenderse de la influencia comunista tan de moda desde los comienzos del nuevo siglo.   

Todo parece indicar que no estoy errado con la idea del voto de confianza para Bolsonaro. Téngase en cuenta que Sebastián Piñera, el presidente de Chile, a pesar de haber declarado que tenía grandes discrepancias con las célebres frases correspondientes al pasado de Bolsonaro, ahora se acaba de pronunciar también por ese voto de confianza tan necesario para un hombre que comenzará a dirigir una nación desde una nueva perspectiva política, lo que podrá ser determinante para el inicio de una etapa renovadora tan necesaria en la vida política de la nación suramericana.

Hace solo unos días, durante sus declaraciones a El Informante, Sebastián Piñera insistió en que no comparte frases que ha dicho Bolsonaro a través de su historia – refiriéndose a las ya célebres declaraciones de este último respecto a varios grupos étnicos de Brasil, contra las comunidades de homosexuales, su defensa de la pena de muerte y de los métodos de tortura, y sus posturas un tanto antidemocráticas (según Piñera) –, quien, según el, fue elegido democráticamente y de manera muy limpia y transparente como presidente de Brasil. De ahí que Piñera se pronunció a favor de lo que pudiera ser y hacer Bolsonaro como presidente y no por lo que dijo, lo que no significa precisamente que esté de acuerdo con los contradictorios comentarios del nuevo mandatario, sino que, desde su visión y su apreciación a los hombres se les debe juzgar y valorar no por lo que han dicho, sino por sus acciones.

               

Sebastián Piñera, el presidente de Chile, prefiere juzgar a los hombres por sus acciones y no por lo que han dicho. El mandatario chileno espera poder colaborar fraternalmente con el nuevo presidente de Brasil.

Como es lógico las acciones que podrá o no emprender Jair Bolsonaro aún están por ver, y es justo aquí donde hemos de asumir la responsabilidad de ofrecer ese voto de confianza en el que he insistido antes, y que ahora Piñera, independientemente de que no utiliza esta expresión, nos da muestras a través de su discurso de esa necesaria confianza que los brasileños, y de manera general la comunidad internacional, deben depositar en alguien que con sapiencia y firmeza pudiera jugar un papel decisivo en el destino, no solo de Brasil, sino de la región. 

De igual forma se mostró muy enérgico cuando se le abordó el tema de la expresidenta chilena Michelle Bachelet, ahora en su condición de Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, respecto a su percepción sobre la crisis venezolana. Según Piñera, Bachelet durante su mandato nunca tuvo un discurso claro respecto a la dictadura de Venezuela, el atropello a los derechos humanos y la crisis humanitaria; aunque ahora acaba de expresar que estará atenta al tema de las violaciones de los derechos humanos y de manera general a la gran crisis venezolana, lo que afecta actualmente a Brasil si se tiene en cuenta la presencia de miles de venezolanos que se han establecido en dicho país durante los últimos meses como consecuencia de la gran crisis política y económica desencadenada a partir de la instauración en el poder de Hugo Chávez y Nicolás Maduro.

Piñera ha elogiado la propuesta de reformas económicas que asumirá el gobierno presidido por Bolsonaro a partir del 1 de enero de 2019, se mostró interesado en el fortalecimiento de los lazos con el gobierno brasileño, y de manera muy especial en la colaboración económica toda vez que considera a Brasil una nación de extraordinaria importancia en este sentido.

Y así las cosas, mientras por América las personalidades inteligentes y librepensadoras como Piñera se unen a ese necesario voto de confianza, desde la distancia los españoles se empeñan en su campaña anti-Bolsonaro. El “afamado” diario El País acaba de publicar un mediocre escrito con el título: Brasil la venganza de los resentidos, una mezcla de amarillismo y sensacionalismo con matices de noveletas rosas, elementos claves para atraer a multitudes empeñadas en mantener viva una corriente izquierdista, aun cuando no se ha llegado a comprender esencialmente lo que es el socialismo, y sobre todas las cosas, lo que representa vivir bajo los tiránicos efectos represivos de un régimen comunista totalitario, algo de lo que Brasil se apartará definitivamente con el triunfo de Jair Bolsonaro, el representante de la derecha. Derecha, solo así y no radical derecha, extrema derecha o ultraderecha como de manera despectiva se le suele llamar al nuevo mandatario brasileño. 



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Noviembre 02, 2018, 06:40:23 am por Dr. Alberto Roteta Dorado en Temas filosóficos.

   
                                                      Michael J. Sandel
                                                    por antonioguerrero
       
            “Los ciudadanos tenemos derecho a opinar sobre cómo se gobierna Facebook”


Decenas de chicas y chicos de varias nacionalidades esperan en el interior de un edificio de ladrillo rojo, obra maestra del románico richardsoniano, en la Universidad de Harvard. Leen a Jane Austen o repasan lecciones de economía desde media hora antes de que empiece la clase; las sillas son limitadas en el anfiteatro y temen quedarse fuera del seminario Dinero, mercado y moral, de Michael J. Sandel (Minneapolis, 1953). Los 200 participantes fueron elegidos por sorteo la semana anterior entre más de 700 aspirantes a un curso en el que el célebre filósofo político repasa desde la óptica de la economía y el derecho asuntos como la ética de la especulación financiera o el “capitalismo de casino”.

Su ritual dista mucho del de aquel viejo maestro que, aburrido de sí mismo, dicta cada año el mismo monótono saber. Él prefiere preguntar. ¿Está mal que los vendedores de agua o un vecino que tenga un generador de sobra saquen partido de un desastre natural subiendo los precios? ¿Es justo que Uber cobre más cuando llueve? ¿Y la reventa de entradas para un concierto de Beyoncé? Los alumnos se pelean por participar con argumentos que casi siempre parten de la fe tan estadounidense en los mercados mientras el profesor les muestra sus contradicciones, orienta la conversación sin dar respuestas rotundas, propone nuevos dilemas y apunta en la pizarra racimos de palabras como “utilidad, libertad, virtud” o “dinero, tiempo, necesidad”. Cuando suena la campana, las preguntas quedan en el aire.

Métodos como estos han hecho de Sandel toda una celebridad socrática en Estados Unidos y más allá: venerado en Asia como una rockstar de las ideas, el día 19 de octubre recibirá en Oviedo el Premio Princesa de Asturias de Ciencias Sociales por “haber trasladado su enfoque dialógico y deliberativo a un debate de ámbito global”, según el jurado. La fama se la debe sobre todo a su curso Justicia, que dejó de impartir hace seis años, cuando ya se había convertido en una rutina inmanejable. Las clases las daba en un teatro para una media anual de más de mil alumnos. “Necesitaba una armada de ayudantes para manejar aquello”, recuerda. “Y eso no era lo peor. Me preocupaba repetirme con los ejemplos, las explicaciones y hasta los chistes”.

PENSADOR DE MASAS

En la biblioteca. Michael J. Sandel convierte sus cursos en Harvard en libros de éxito. Lo hizo con Justicia. ¿Hacemos lo que debemos? (Debate, 2011. Traducción de Juan Pedro Campos Gómez). Y lo repitió con el seminario que imparte actualmente: Lo que el dinero no puede comprar. Los límites morales del mercado (Debate, 2012. Traducción de Joaquín Chamorro Mielke). Sus investigaciones en bioética las plasmó en Contra la perfección: La ética en la era de la ingeniería genética (Marbot, 2016. Traducción de Ramon Vilà Vernis). La editorial Gedisa mantiene en catálogo, por su parte, El liberalismo y los límites de la justicia(traducido por María Luz Melón).

En el aula virtual. La televisión pública estadounidense filmó en 2009 el curso Justicia, cuyos 24 capítulos de algo menos de una hora pueden consultarse en el canal de YouTube de la universidad y en justiceharvard.org.

En la televisión. Esta semana la plataforma audiovisual online Filmin ha estrenado con subtítulos en español El gran debate, una serie de cinco capítulos en los que Sandel aborda asuntos como la inmigración, la robotización o la privacidad.

Comenzó con ese proyecto poco después de llegar en 1980 a Harvard tras graduarse en Oxford (Reino Unido). El fenómeno creció rápido y ya era uno de sus cursos más populares de la exclusiva universidad estadounidense cuando esta lo escogió en 2009 como el primero que colgarían en aquella tierra de promisión educativa llamada Internet. Más de 30 millones de personas han visto ya a Sandel en la Red y en televisión hacer digeribles para las masas conceptos como el utilitarismo de Jeremy Bentham, el imperativo categórico de Kant o la fe en la igualdad de oportunidades de John Rawls para acabar decantándose por una teoría cercana al comunitarismo. “Para llegar a una sociedad justa hemos de razonar juntos sobre el significado de la vida buena y crear una cultura pública que acoja las discrepancias que inevitablemente surgirán”, escribe al final del best seller internacional que salió de aquellas clases: Justicia. ¿Hacemos lo que debemos? (Debate, 2011).

Pese a tan plusmarquista currículo, el diploma que reposa sobre la chimenea del salón de su casa estilo Nueva Inglaterra en el acomodado barrio judío de Brookline (Massachusetts) no certifica que una vez impartió una clase para 14.000 alumnos en un estadio de Corea del Sur, sino el récord Guinness de flexiones por minuto (52) obtenido por el mayor de sus dos hijos, Adam, un mocetón interesado en el cruce entre fitness y filosofía (el otro, Aaron, es primatólogo).

Sandel recibió a Babelia una silenciosa tarde de mediados de septiembre, tres días antes de que el mundo conmemorase la primera década desde la caída de Lehman Brothers y la profunda crisis económica que siguió a esta. “Este aniversario ha servido para certificar una oportunidad perdida”, se lamentó el profesor. “Cuando aquello pasó, muchos pensamos que había llegado el momento de repensar el papel de los mercados. Nos prometieron reinventar el capitalismo, pero no lo hicieron”. ¿Es posible humanizarlo al menos? “Creo que deberíamos debatir cómo reconciliar el sistema con los valores cívicos de una sociedad justa, partiendo de la certeza de que el neoliberalismo de las últimas tres o cuatro décadas fue el causante de aquel desastre. Un capitalismo sin regular genera desigualdad, destruye las comunidades y despoja de su poder a los ciudadanos. Fomenta una ira de la que acaba siendo víctima la democracia, como hemos visto con la elección de [Donald] Trump, con el Brexit o con el auge de los nacionalismos xenófobos en Europa”.

Pese a que su formación es sobre todo en filosofía política, Sandel se ha metido de lleno en la economía en los últimos años, mal que le pese a la vieja guardia de la disciplina, algunos de cuyos más conspicuos miembros comparten claustro en Harvard. “No estoy en contra del mercado, sino de sus excesos. Me molesta cuando estos invaden áreas propias de la vida en sociedad: la familia, la educación, los medios, la salud o el civismo. Del mismo modo en que se enseña economía en los colegios, se debería impartir ética en las escuelas de negocios. Si pones la disciplina en su perspectiva histórica te das cuenta de que sus pensadores clásicos, de Adam Smith a John Stuart Mill o Karl Marx, incluso en sus profundos desacuerdos, convenían en considerarla una rama de la filosofía política y moral. Todo eso lo perdimos en el siglo XX, cuando se convirtió en una valiosa ciencia sobre el comportamiento humano y social”. Esas inquietudes dieron origen al libro Lo que el dinero no puede comprar. Los límites morales del mercado (Debate, 2013), que comienza con una certeza que suena a derrota (“Hay algunas cosas que el dinero no puede comprar, pero en nuestros tiempos no son muchas”) y conduce al lector con estilo claro y a través de ejemplos prácticos para preguntarse al final: “¿Queremos una sociedad en la que todo esté en venta?”.

El último intento de Sandel de sacar el pensamiento de las aulas toma la forma de una serie de cinco capítulos de producción holandesa titulada El gran debate,que acaba de estrenar en español la plataforma audiovisual online Filmin. En ella, el profesor toca cinco temas de nuestro tiempo —inmigración, robotización, discriminación, desigualdad y privacidad— junto a un grupo de 20 jóvenes de la más diversa procedencia: entre otros, hay artistas de cabaré, raperos, exfutbolistas e ingenieras en robótica. La mecánica se parece bastante a una de sus clases. Él lanza preguntas sobre la desigualdad, la crisis migratoria, el sueldo de Cristiano Ronaldo o esos coches que se conducen solos, y los demás confrontan ideas. El escenario es el santuario de Anthiarus, a una hora y media de Atenas, “no muy lejos de donde nació la democracia y la filosofía occidental”, explica Sandel al principio de cada capítulo. “Son tiempos difíciles. Tenemos que encontrar la manera de razonar juntos sobre cuestiones morales difíciles”, añade a continuación.


             

“Es importante, con todo”, aclara Sandel, “que no se tome la filosofía como quien compra un libro de autoayuda. Eso sí sería banal", afirmó Michael J. Sandel.

A la pregunta de si hemos perdido esa capacidad de escuchar al contrario en un mundo en el que los debates parecen más enconados que nunca, el filósofo lamenta que en espacios como la universidad y los medios de comunicación no se fomente, “en muchos casos en nombre de la corrección política”, la confrontación de opiniones diversas. Y pone dos ejemplos basados en su experiencia. El primero se remonta a 1971, cuando siendo estudiante en un instituto público liberal de Los Ángeles invitó a un debate a Ronald Reagan, entonces gobernador de California. “Hubo desacuerdo en casi todo, y no diría que nos convenció de sus argumentos, pero en cierto modo nos sedujo. Diez años después sería presidente”. El otro ejemplo remite a cuando aceptó participar en un comité de bioética de la Administración Bush. “Me invitaron pese a que sabían que no era ni mucho menos simpatizante, y resultó muy nutritivo”. Caso distinto es el de Trump; con su proyecto no colaboraría. “Cada día conocemos un nuevo escándalo, otro tuit inadmisible. Es un maestro en crear una tormenta de caos y controversia que deja a sus críticos en un océano de distracciones. Ha logrado hacer rehén de sus locuras al Partido Demócrata, que, como un boxeador noqueado, parece incapaz de ofrecer una alternativa”.

Sandel ya ha grabado una segunda temporada de la serie holandesa en la estación de trenes de Haarlem. “De fondo, se ve a la gente ir y venir absorta en sus asuntos cotidianos. Es nuestra manera simbólica de decir que la filosofía guarda una fuerte relación con la vida actual, que no es un asunto abstracto o académico”. ¿No teme con esas puestas en escena ser criticado por banalizar el pensamiento? “No, si en ese trayecto no se sobresimplifican o se distorsionan los mensajes… En el fondo, se trata de un método de larga tradición. Sócrates no daba sus conferencias desde un púlpito, ni siquiera escribió libros o artículos. Y sin embargo, conseguía interesar a los atenienses en los debates de ideas”.

Su éxito podría encuadrarse en cierta corriente actual de pensadores virales de distinto signo y parecido verbo directo que acumulan clics cuando los medios de comunicación les dan voz y son reclamados lo mismo por las élites del Foro Económico de Davos que por un pequeño festival de las ideas. Se diría que el público acude a ellos en busca de herramientas prácticas con las que manejarse en un mundo en permanente cambio. “Es importante, con todo”, aclara Sandel, “que no se tome la filosofía como quien compra un libro de autoayuda. Eso sí sería banal. Significaría asumir que el único asunto del que se ocupa la filosofía es el yo, cuando es obvio que va mucho más allá. Veo que hay un tremendo interés por entender, que no para de crecer entre la gente corriente y también y sobre todo entre los jóvenes. Yo lo achaco a que el discurso público está totalmente desprovisto de ideas y a que el sistema educativo tampoco fomenta los debates”.

Ese interés justificaría su enorme seguimiento en Internet, que puede contemplarse también como una historia de éxito de la educación en línea, de la que es pionero. “Aunque nada iguala”, advierte, “el aprendizaje cara a cara. Cada nueva tecnología promete aumentar el diálogo y el entendimiento. Fue así con la televisión, la radio o el telégrafo. Y a la euforia siempre sucedió el mismo sentimiento de decepción al comprobar que las tecnologías acaban sometidas a la lógica de la compraventa y la publicidad”.

Siguiendo ese razonamiento, la casta de Silicon Valley representa el reverso tenebroso de su confianza en la comunidad y en los valores cívicos. Los propietarios de las cinco grandes compañías tecnológicas sostienen ideas cercanas al libertarismo que preocupan a Sandel, una forma de ver el mundo en la que no tienen cabida el control estatal o la intervención para evitar los desajustes del sistema. “Tienen una responsabilidad moral con la sociedad, aunque no quieran admitirla. Piensan que basta con hacer un poco de caridad, pero no es suficiente. Cada vez ocupan un lugar más importante en nuestras vidas y en nuestras sociedades. Como son parcelas que nos incumben a todos, los ciudadanos tenemos derecho a opinar sobre cómo se gobierna una compañía como Facebook”.

Y eso afecta también a nuestra privacidad, asunto al que Sandel, que no tiene Twitter ni Facebook, dedica uno de los capítulos de El gran debate. “Ha habido mucha discusión sobre el tema”, explicó en la entrevista, celebrada en una semana en la que la amenaza que para la democracia representa Facebook copaba las portadas de las revistas políticas. “Aunque no hemos reconocido la extensión real del problema. Lo que más me intriga es que a la gente no parezca importarle. Yo encuentro tres explicaciones: o bien no se dan cuenta de la mucha información que comparten al firmar sin leer esos contratos de uso de las redes sociales, cuya letra pequeña es demasiada letra y demasiado pequeña; o tal vez no saben lo que realmente hacen las compañías con esa información; o quizá lo saben pero no les importa. En cualquiera de los tres casos es un asunto de suma gravedad”.

Este y otros temas saldrán seguramente a relucir el próximo sábado en un encuentro con estudiantes en la Universidad de Oviedo. Será al día siguiente de recibir el Princesa de Asturias, en cuya nómina de galardonados figuran intelectuales como Mary Beard, Martha C. Nussbaum o Tzvetan Todorov. Cuando supo de la concesión del premio, el profesor se congratuló por que la distinción llegara precisamente de España. Su esposa, la también profesora de Harvard Kiku Adatto, es de origen sefardí (de ahí el apellido, el nombre se lo pusieron por haber nacido en la ciudad japonesa de Yokohama) y se prepara para acogerse a la ley de 2015 que permite acceder a la nacionalidad española a los descendientes de judíos expulsados. “Su familia tiene raíces en Sevilla”, aclara el filósofo, “de allí salieron en 1492. Se instalaron en Estambul. Luego dieron el salto a EE UU. Han preservado las tradiciones, también el ladino”. Vistos los antecedentes, Sandel no descarta mudarse a vivir a España cuando se retire.

Fuente:

https://elpais.com/cultura/2018/10/12/babelia/1539361140_534421.html

antonioguerrero | octubre 14, 2018 en 10:26 am | URL: https://wp.me/p5OYFZ-qH


Michael Sandel (n. 5 de marzo de 1953), es un filósofo político y profesor estadounidense de origen judío. Enseña en la Universidad de Harvard.Michael Sandel se ubica dentro de la corriente teórica comunitarista (aunque manifiesta incomodidad por la etiqueta), es mejor conocido por su crítica a la Teoría de la Justicia de John Rawls (A Theory of Justice) respecto de la cual opina: "la argumentativa de Rawls sugiere el presupuesto del velo de la ignorancia, el cual nos permite abstención ante el compromiso propio". Sandel estima que, por naturaleza, se es intransigente al extremo de admitir incluso la existencia de dicho velo. Ilustra su postura reflexionando sobre los vínculos familiares que se gestan no como consecuencia de opciones conscientes sino respecto a los cuales nacemos en contexto vinculante. Dado que dichos vínculos no son de asimilación consciente, son de difícil desagregación en su atribución personal. Sandel expone que solo una modalidad algo más amplia del 'velo de la ignorancia' es admisible. El argumento de Rawls, sin embargo, depende del hecho de que el velo es restrictivo, lo suficiente como para permitirnos tomar decisiones sin conciencia de quienes se verán afectados por las mismas, lo cual es imposible si se toma en cuenta que, en principio, estamos vinculados a seres humanos en este mundo.

Obras.

Justice: What's the Right Thing to Do? (Farrar, Straus and Giroux, 2010)
Liberalism and the Limits of Justice (Cambridge University Press, 1982, 2nd edition, 1998)
Democracy's Discontent (Harvard University Press, 1996)
Public Philosophy: Essays on Morality in Politics (Harvard University Press, 2005)
The Case against Perfection: Ethics in the Age of Genetic Engineering (Harvard University Press, 2007)
What Money Can't Buy: The Moral Limits of Markets. Macmillan. 2012. ISBN 9781429942584.

Ediciones es español

El liberalismo y los límites de la justicia. Editorial Gedisa. 2000. ISBN 978-84-7432-706-9.
Contra la perfección. La ética en la era de la ingeniería genética. Marbot Ediciones. 2007. ISBN 9788493574444.
Filosofía pública. Ensayos sobre moral en política. Marbot Ediciones. 2008. ISBN 9788493641115.
Justicia ¿Hacemos lo que debemos?. Debate. 2011. ISBN 9788483069189.
Lo que el dinero no puede comprar: Los límites morales del mercado. Penguin Random House. 2013. ISBN 9788499923109.


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Noviembre 02, 2018, 05:59:01 am por Dr. Alberto Roteta Dorado en Temas sociales y políticos.

                       ARTÍCULO ESPECIAL EN EL THINK-TANK DE CUBANÁLISIS
                       Dr. Alberto Roteta Dorado, Santa Cruz de Tenerife, España

                 LA BOMBA DE TIEMPO DE LA CRISIS MIGRATORIA VENEZOLANA. II PARTE.


Una oleada xenofóbica ante la presencia de venezolanos y un recrudecimiento de las exigencias de varios gobiernos de la región para la entrada de venezolanos

El fenómeno migratorio masivo de venezolanos ha desatado un fuerte rechazo por parte de los pobladores de varios países. Más de 1.200 venezolanos abandonaron Brasil tras los disturbios antiinmigrantes que se produjeron recientemente en la localidad de Pacaraima, municipio brasileño situado en la frontera con Venezuela. El clima de violencia llevó al ejército brasileño a reforzar la seguridad en el puesto fronterizo de dicha localidad toda vez que sus habitantes prendieron fuego a las tiendas de campaña donde lograban sobrevivir los venezolanos y a sus pocas pertenencias. Con gritos de “fuera venezolanos, fuera” cortaron por cinco horas la principal vía de acceso a Pacaraima.

En Ecuador, un país caracterizado por su racismo extremo y su xenofobia inigualable hacia venezolanos y cubanos, donde cada día pasaban por la zona fronteriza del Puente Internacional de Rumichaca  -frontera entre Ipiales, perteneciente a Colombia, y Tulcán, en territorio ecuatoriano- alrededor de 4.000 venezolanos, y donde se estima que, al menos, un millón de venezolanos ha cruzado la frontera común, si bien los que permanecen en el país son unos 250.000, también han tenido lugar múltiples acciones de rechazo hacia aquellos que abandonan su patria tratando de sobrevivir, incluido el reciente intento de una quema masiva a ciudadanos venezolanos.

En este país el gobierno determinó exigir el pasaporte a todos los aspirantes a ingresar a través de Rumichaca, lo que originó fuertes críticas dada la situación precaria del pueblo venezolano, al extremo que Ernesto Pazmiño, Defensor Público de la nación andina, precisó que los venezolanos huyen de una tragedia humanitaria. Ecuador tuvo que atenuar las restricciones que impuso para el ingreso de venezolanos al excluir a los menores del requisito de presentar pasaporte.

No obstante, ante el surgimiento de un conflicto mayor por la masiva entrada al país de manera irregular, así como a las fuertes críticas hechas por personalidades políticas y defensores de los derechos humanos, el gobierno de Lenín Moreno tuvo que suspender esta medida y pronunciarse a favor de la implementación de acuerdos de carácter regional encaminados a favorecer la acogida masiva de venezolanos.

Por su parte el gobierno de Perú siguió los pasos de sus vecinos ecuatorianos e igualmente decidieron exigir el pasaporte como documento de identificación a los migrantes venezolanos, los que hasta el momento podían entrar en los países andinos con su carné de identidad, dadas las dificultades de obtener un pasaporte en Venezuela. Perú desde hace dos años les otorga un permiso temporal de trabajo, y según fuentes oficiales de las autoridades de inmigración, se estima que casi 400.000 venezolanos se han establecido en su territorio desde hace un año.

Otros países han comenzado a exigir el visado a los venezolanos. Chile pide un certificado de antecedentes penales que debe emitir el Ministerio de Relaciones Interiores y Justicia de Venezuela, además de la obligatoriedad de que el pasaporte no expire en los siguientes 18 meses a la entrada. Además, el consulado venezolano en Chile ha comenzado a solicitar el pago de 50 dólares americanos por la compulsa de certificados de penales a sus ciudadanos, una cantidad imposible de ofrecer para la mayoría de los refugiados.

De acuerdo con cifras de Naciones Unidas, al menos dos millones de venezolanos han abandonado su país de forma legal en los últimos diez años, desconociéndose el número de los que emigraron de manera irregular. Centenares emprenden cada día una trayectoria terrestre para poder llegar a Perú, Chile, Argentina y Uruguay.

Así las cosas, la crisis política y económica de Venezuela ha provocado un verdadero conflicto que ha desestabilizado a una región que nunca ha sido del todo estable. En países como Colombia y Ecuador la migración venezolana no es algo nuevo. A través de los años se han ido asentando en territorios de estos países migrantes de origen venezolano, aun antes de la crisis actual; pero jamás se había visto lo que está ocurriendo en estos días en que varios sitios fronterizos se han saturado ante la masividad de venezolanos que han salido de su patria dejando tras sí todo, o lo poco que les quedaba, para rehacer sus vidas en países donde se supone les puedan ayudar a abrirse paso y emprender nuevos caminos en sus vidas.

El protagonismo del actual gobierno ecuatoriano encabezado por Lenín Moreno en el grave conflicto migratorio regional. Declaración de Quito sobre movilidad humana de ciudadanos venezolanos en la región.

Hace poco más once países de América Latina instaron en una declaración común a reforzar las políticas de acogida de los migrantes venezolanos; algo que lamentablemente fue muy poco difundido teniendo en cuenta la importancia del asunto, no solo para los venezolanos, sino para la región y para el mundo.

El texto publicado en la página del Ministerio de Relaciones Exteriores y Movilidad Humana de este país no se limitó a esta convocatoria, sino que devino también en una enérgica exhortación a Caracas, cuyos representantes decidieron no asistir a aceptar la cooperación que los gobiernos de la región le ofrecen.

Se produjo así el primer encuentro multilateral sobre este álgido tema que no solo afecta a Venezuela sino a varios países de la región convertidos ahora en receptores mayores de cientos de venezolanos cada día, y que ha originado una verdadera crisis regional toda vez que, según estimaciones de las Naciones Unidas, el número de migrantes se contabiliza en unos 2.3 millones de personas, las que en su gran mayoría, su destino o tránsito es una nación latinoamericana.

Los representantes de Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, México, Panamá, Paraguay, Perú y Uruguay firmaron un manifiesto de voluntad, que no tiene un carácter obligatorio para las naciones, formulado en 18 puntos, con lo que se definió así la primera “Declaración de Quito sobre movilidad humana de ciudadanos venezolanos en la región”, cuyo principal propósito es “intercambiar información y buenas prácticas con miras a articular una coordinación regional”, según el documento.

En términos de trámites, la Declaración de Quito compromete a los que la firmaron a “acoger los documentos de viaje vencidos como documentos de identidad de los ciudadanos venezolanos para fines migratorios” para facilitar la circulación de las personas, pero insta también a Caracas para tomar las “medidas necesarias para la provisión oportuna de documentos de identidad y de viaje de sus nacionales” frente a las “limitaciones al derecho a la libre circulación y movilidad” que genera la falta de documentos oficiales.

           

El dictador Nicolás Maduro negó recientemente el fenómeno migratorio venezolano. Para el actual mandatario de Venezuela solo se trata de una migración normal sin repercusión alguna para la región.

Sin embargo, el régimen de Nicolás Maduro no reconoce el fenómeno migratorio como un estado de crisis, sino como un “flujo migratorio normal que se pretende convertir en crisis humanitaria”, según se anticipó a declarar la entonces canciller venezolana. Mientras que el propio presidente Nicolás Maduro advierte que la cifra de migrantes no sobrepasa los 600.000, con lo que le restaron importancia al asunto y determinaron dejar su puesto vacío durante la convocatoria de los gobiernos de la región en pos de asumir con responsabilidad la grave situación originada a partir del éxodo masivo de venezolanos.

La delegación de Bolivia no puso su firma en la declaración por seguir estrictamente las rígidas órdenes del Gobierno boliviano que dirige Evo Morales. No obstante, once países ratificaron su compromiso a través del documento, a la vez que exhortaron a Venezuela a aceptar la cooperación de los gobiernos de la región y de los organismos internacionales, lo que será retomado en noviembre con el objeto de dar seguimiento a los compromisos derivados de esta primera reunión regional, así como con la intención de fortalecer el rol de organismos como la Comunidad Andina y Mercosur.

Hacia el final de septiembre el presidente Lenín Moreno pidió a la Organización de las Naciones Unidas, ONU, una acción de carácter continental ante la dramática situación de Venezuela. El mandatario hizo enérgicas declaraciones contra el régimen de Maduro al ser el causante de lo que calificó como “la mayor diáspora de la historia de América”. Durante la Asamblea General de las Naciones Unidas Moreno invocó al trascendental cubano José Martí cuando enfatizó en la idea de que nadie emigra por voluntad propia, citando las sabias palabras del Maestro cuando dijo: “Cuando un pueblo emigra, sus gobernantes sobran”, lo que comentó precisando que “sobran aquellos que se perpetúan en el poder y se vuelven gobiernos sombríos, siniestros, con mafias corruptas" (…) "No queremos que nuestros países se queden solo en declaraciones diplomáticas. Queremos una acción continental para encontrar una solución estructural a los problemas del hermano pueblo venezolano".

A modo de resumen

Con todos estos elementos creo que los lectores, de manera general, y aquellos que consulten detenidamente este tipo de escrito para luego reflexionar y tomar partido en estos complicados asuntos, podrán tener una visión precisa respaldada y fundamentada en datos confiables obtenidos de fuentes prestigiosas, amén de las declaraciones de líderes y mandatarios de varias partes del mundo, incluyendo las declaraciones del Ministerio de Relaciones Exteriores y Movilidad Humana de Ecuador, con lo que no se podrá dudar acerca del fenómeno migratorio venezolano actual, lo que constituye una verdadera crisis humanitaria más allá de las fronteras nacionales y regionales. Los datos mostrados de la presencia venezolana en varios países latinoamericanos, así como en España y Estados Unidos lo demuestran.

Si la cifra de migrantes no sobrepasa los 600.000, según sostiene Nicolás Maduro, tendríamos que cuestionarnos entonces por qué el viernes 5 de octubre las autoridades venezolanas activaron una policía migratoria para reforzar los controles en las fronteras, puertos y aeropuertos. ¿Es que acaso se haría todo un despliegue policial armado solo para “seguridad ciudadana” y “control migratorio” en 72 puntos de control ante una simple escapada de solo una decena de hombres a través de las fronteras?

Esto contradice per se la subvaloración del fenómeno migratorio por parte de Nicolás Maduro y su régimen al no admitir la existencia real de una crisis. Los más de dos millones de venezolanos que se han visto obligados a abandonar su patria en los últimos meses es tan solo el ápice de un gran iceberg, por cuanto la cifra de 2.3 millones reconocida por la ONU es solo un estimado basado en datos legales, lo que sugiere que la magnitud del problema pudiera ser mucho mayor si se sumaran todos aquellos que de manera irregular (ilegalmente) han cruzado fronteras y se han establecido en otros territorios.

En fin, y siguiendo las sabias declaraciones del presidente Lenín Moreno en la ONU, el preocupante caso de la crisis venezolana no debe quedarse en palabras, denuncias, panfletos, directrices y reuniones diplomáticas.

En el momento actual urge la puesta en práctica de acciones concretas encaminadas no a atenuar de modo paliativo el grave conflicto, sino a erradicarlo definitivamente. La necesidad inminente de una posible intervención -dado el infructuoso resultado de múltiples diálogos y posibles negociaciones- para erradicar de una vez y por siempre el remanente chavista de la patria de Bolívar es una realidad; pero esto será expuesto en otro escrito que en breve saldrá también en este medio.

FIN.

 


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Noviembre 01, 2018, 08:10:00 am por Dr. Alberto Roteta Dorado en Temas sociales y políticos.

                      ARTÍCULO ESPECIAL EN EL THINK-TANK DE CUBANÁLISIS
                       Dr. Alberto Roteta Dorado, Santa Cruz de Tenerife, España

                 LA BOMBA DE TIEMPO DE LA CRISIS MIGRATORIA VENEZOLANA. I PARTE.


El gran conflicto migratorio venezolano como elemento desestabilizador de gran parte de Suramérica

"El éxodo de los venezolanos es el mayor de Latinoamérica en los últimos 50 años". Esta afirmación aparece en un titular del afamado diario ecuatoriano El Universo, y es cierto, toda vez que en julio, solo en un día, alrededor de 50.000 venezolanos cruzaron la frontera con Colombia, otros miles huyeron a Perú en los últimos años, mientras que cientos han llegado hasta Chile y a pequeñas islas del Caribe.

Los venezolanos están invadiendo varios países de Suramérica, y esto no lo digo de manera despectiva (por lo de invadir territorios), por cuanto soy un defensor de las migraciones y del apoyo solidario que merecemos quienes de una u otra forma, e independientemente de los móviles causantes de la salida de nuestros países de origen, nos convertimos en emigrados, ya sea como exiliados o no.

No obstante, cuando una nación se convierte en receptora de migrantes se originan ciertos cambios de naturaleza social que inciden en el orden y la armonía -si es que se tienen en realidad- de su infraestructura. No es lo mismo recibir a un grupo de  individuos para que se puedan acoger de manera transitoria o permanente en un país, que aceptar pasivamente la llegada de miles de emigrados cada día.

Y es justamente lo que está ocurriendo ahora en varios países suramericanos convertidos en receptores especiales, si es que podemos distinguirlos con esta categoría de acuerdo a la multitud de venezolanos que cada día pasan sus fronteras, a las condiciones en que lo hacen y al estado en que llegan (indocumentados debidamente, desnutridos, enfermos con patologías infecciosas que pueden propagar en las naciones que los acogen).

Hasta el momento, tan solo en Colombia, se han asentado cerca de un millón de venezolanos de los más de 2,3 millones que han abandonado su país por la crisis. Se estima que tan solo en este país estarán llegando hasta cuatro millones de venezolanos; cifra divulgada oficialmente por el canciller colombiano Carlos Holmes Trujillo. Esto significa que el gobierno colombiano tenga que invertir cifras millonarias por conceptos de educación y sanidad, sin olvidarnos de la alimentación, vestuario y calzado como necesidades básicas, lo que se convierte en un verdadero fenómeno no asumido jamás en la historia de este país que ya ha dado residencia temporal a más de 800.000 venezolanos.

Sombrías perspectivas

En el foro organizado por la Universidad del Rosario, el diario El Tiempo, y la Fundación Konrad-Adenauer-Stiftung, el canciller explicó detenidamente su percepción del fenómeno basándose en posibles escenarios. En el peor de los casos, es decir, en el escenario más pesimista, se cree que puedan llegar hasta cuatro millones de inmigrantes venezolanos. Esto presupone un agravamiento de la crisis política y económica venezolana.

Según el escenario base, Colombia recibiría en los próximos años un número que llegaría a 2.166.000 venezolanos, lo que cambia a 1.850.000 migrantes en el caso de que el  escenario sea optimista; lo que pudiera ser solo si las cosas llegasen a mejorar en Venezuela.

En términos presupuestales, en el escenario base serían necesarios para 2021 recursos por 12,4 billones de pesos (unos 4.100 millones de dólares) en las áreas de educación, salud, atención a primera infancia, atención familiar, vivienda, agua y saneamiento y fortalecimiento institucional. En el mejor escenario, es decir, si la situación llegase a mejorar en Venezuela, el requerimiento de recursos en 2021 sería de 10,2 billones de pesos (unos 3.396 millones de dólares). Si la situación empeorase, el requerimiento de recursos sería de 26,5 billones de pesos (unos 8.800 millones de dólares). Esto significa  reajustar asignaciones en los presupuestos de los próximos años del orden del 10,5 %.

Por su parte el gobierno de Brasil facilitó 14.300 permisos de trabajo a venezolanos en la frontera, lo que significa que tan solo en Roraima durante los primeros siete meses de 2018 el promedio mensual de autorizaciones de trabajo entregadas por el gobierno de este país a los migrantes venezolanos fue de 1.649.

Según cifras oficiales desde el 2017 han entrado a Brasil 154.920 migrantes procedentes de Venezuela por vía terrestre por la localidad fronteriza de Pacaraima, estado de Roraima, sitio que recibe cada día entre 700 y 800 migrantes, siendo uno de los países donde los venezolanos mas solicitan asilo político, solo superado por Estados Unidos y por Perú.

De manera general los migrantes venezolanos solicitan asilo en varios países latinoamericanos entre los que se destacan: Perú, Brasil, Panamá, Costa Rica y México; aunque naciones como Estados Unidos, que ocupa el primer lugar en este sentido, y España que ocupa el tercero, de manera excepcional se destacan en cuanto a solicitudes de asilo según las últimas estadísticas al finalizar el primer semestre de 2018 (Consúltese la gráfica).

La crisis migratoria se extiende más allá de los países vecinos de Venezuela. En 2017 llegaron a España 51.050 venezolanos, con lo que Venezuela se convirtió en el país que ocupa el primer lugar aportando emigrados. Canarias cerró 2017 con 2.177.155 habitantes, un 1,03% más que el año anterior, y este crecimiento se debe, sobre todo, a la inmigración  exterior. Según datos publicados en junio de 2018 por el Instituto Nacional de Estadística, el archipiélago ganó 22.231 residentes, de los que 20.367 responden al aumento de la población que viene de fuera del país. Por nacionalidades, la que más ha aumentado ha sido la procedente de Venezuela (un 44,2%)*, seguida de Colombia (15,7%), Italia (8,8%) y Marruecos (2,5%), lo que demuestra que el fenómeno migratorio venezolano no se limita a la región Suramericana, sino que se extiende mucho más hasta abarcar las pequeñas islas conocidas como Archipiélago Canario inmersas en el Atlántico en las cercanías de las costas africanas.

En España se acaba de concretar una acción que pudiera beneficiar a los miles de venezolanos que se encuentran en este país. La justicia otorgará permisos de residencia a venezolanos por razones humanitarias ante la dificultad para acceder a comida, medicamentos o vivienda en su país de origen. El permiso de residencia por razones humanitarias es el criterio que ha empezado a aplicar la Audiencia Nacional para autorizar la residencia en España a ciudadanos venezolanos que no cumplen los requisitos habituales del derecho al asilo (sufrir persecución por razones políticas en su país).

La Audiencia Nacional ha empezado a considerar que la situación de emergencia que vive Venezuela sí puede justificar que España proteja a sus ciudadanos por razones humanitarias. Varias sentencias dictadas desde junio determinan que la dificultad para acceder a comida, medicamentos o vivienda en Venezuela puede conceder la residencia a solicitantes de asilo porque obligarles a volver pondría en riesgo su vida.

El cambio de criterio es muy reciente y aún no ha sido asumido por todos los jueces de la Sala de lo Contencioso-Administrativo de la Audiencia Nacional, la encargada de resolver los recursos contra las denegaciones de solicitudes de asilo presentadas ante el Ministerio del Interior; aunque ya existen cinco  sentencias dictadas por esa sala en las que se concede el permiso de residencia por razones humanitarias a ciudadanos venezolanos que no cumplen los requisitos habituales para obtener el derecho al asilo.**

Los jueces que se han pronunciado a favor de dicha protección han considerado los últimos informes internacionales que alertan sobre la situación de Venezuela, de manera particular el Dictamen sobre prácticas de derechos humanos para 2017 del Departamento de Estado de los Estados Unidos, así como  el Informe de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos: Violaciones de derechos humanos y abusos en el contexto de las protestas en la República Bolivariana de Venezuela del 1 de abril al 31 de julio de 2017. Pero sobre todo, los magistrados asumen un escrito publicado el 18 de marzo de 2018 por la Agencia de la ONU para los Refugiados, ACNUR, bajo el título de Nota de Orientación sobre el flujo de venezolanos, documento en el que la ACNUR pide a los gobiernos que adopten “respuestas pragmáticas de protección” para los nacionales venezolanos que garanticen su residencia legal, su acceso a derechos básicos como la salud y educación y la no devolución a Venezuela.

Este exceso de datos y de cifras, si bien puede resultar algo aburrido a los lectores ante el extenso volumen de información numérica y porcentual, demuestran que la situación de Venezuela es real y no el producto de la invención de un enemigo que Maduro y su pandilla ven por doquier, y que estamos ante una verdadera crisis humanitaria, algo que pretende ocultar el régimen chavista, cuyo líder, Nicolás Maduro, se resiste a aceptar ante el mundo el fracaso de su mala gestión como gobernante, lo que presupone otra derrota  para el Socialismo del siglo XXI en la región.

                 

SOLICITUDES DE ASILO DE VENEZOLANOS SEGÚN LOS PAÍSES DE MAYOR CONCURRENCIA (TOMADO DE EL UNIVERSO, DIARIO DE GUAYAQUIL, ECUADOR)


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*Si se compara con los datos porcentuales del resto de los países mencionados se podrá comprobar la abismal diferencia existente entre el por ciento de migrantes de origen venezolano y los de otras nacionalidades, lo que reafirma la percepción subjetiva que podemos tener del grave conflicto venezolano expresado a través de su fenómeno migratorio. En el caso específico del Archipiélago Canario el tema de la migración venezolana adquiere matices muy peculiares toda vez que en el pasado Venezuela fue un país receptor de emigrados de origen canario que se establecieron y constituyeron familias en este país. Con la crisis venezolana actual se ha producido un fenómeno migratorio masivo con lo que el proceso se invierte al convertirse Islas Canarias, principalmente Tenerife y Gran Canaria, en receptoras de migrantes venezolanos; aunque de manera general hay una explosión de emigrados venezolanos en las islas y en la península. 

** Se considera requisito indispensable para la obtención del asilo político el hecho de haber sido objeto de persecución en su país por razones de raza, religión, nacionalidad u opiniones políticas.

                                                    Continuará.


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Noviembre 01, 2018, 07:42:06 am por Dr. Alberto Roteta Dorado en Temas sociales y políticos.


                                    Un voto de confianza para Jair Bolsonaro.
                                       Por el Doctor Alberto Roteta Dorado.


               


Santa Cruz de Tenerife. España.- Jair Bolsonaro, el ultraderechista o el hombre de extrema derecha, como se le suele llamar en los medios de prensa y redes sociales, se ha convertido en el hombre del momento. Por estos días se le menciona más que a Donald Trump, lo que constituye un verdadero récord si tenemos en cuenta la extrema popularidad – ya sea para bien o para mal– del mandatario estadounidense.

Los comentarios – más que opiniones fundamentadas en hechos concretos y sólidas hipótesis que aporten al diálogo y al análisis especulativo– no son muy favorecedores para el nuevo presidente de Brasil. Su imagen de hombre defensor de la última dictadura militar brasileña (1964-1985), de los métodos de tortura y de la utilidad de la pena de muerte, así como sus múltiples comentarios en contra de ciertas etnias de su propio país y sobre los homosexuales, está demasiado arraigada en las mentalidades de aquellos que dicen ser defensores de una democracia y de un progresismo que en el fondo no conocen, y también entre los que se consideran opositores de aquellos a quienes ven como restauradores de un pasado – del que en realidad son desconocedores– que pudiera ir en detrimento del enorme país suramericano, según las percepciones de quienes ya se van mostrando hasta con cierto temor por un futuro que auguran será desastroso. 

No faltan quienes hacen comentarios de pasillos y establecen ciertas correspondencias entre Donald Trump y Jair Bolsonaro, lo que no resulta nada nuevo toda vez que hace varios meses algunos diarios de Europa y América ya se habían encargado de trazar paralelos comparativos entre ambos políticos y de llamar al nuevo mandatario de Brasil el Trump Latinoamericano. 

Los más reaccionarios han llegado a creer que con Bolsonaro las tendencias neofascistas se pudieran instaurar definitivamente en Brasil y que los desposeídos – que en su mayoría no le otorgaron su voto a Bolsonaro, sino a Fernando Haddad– serán desplazados hacia las profundidades abismales de la marginación y el ostracismo.

Están también los “análisis” sociopolíticos de renombrados diarios que resaltan en sus titulares las interrogantes acerca de lo que pasará con la llegada de Bolsonaro al poder y de las implicaciones que traerá su presencia al frente de la gran nación continental americana, hoy lamentablemente, en situación económica desfavorable si se le compara con otros países del entorno latino; pero sobre todas las cosas, una nación desorientada y carente de una verdadera visión política que con firmeza les permita tomar decisiones serias movidas por el pensamiento intuitivo más que por la emoción fugaz del momento.

Analicemos algunos puntos que considero de vital importancia para poder llegar a comprender el actual fenómeno de la bolsonarofobia desatada desde que se supo del triunfo del nuevo mandatario de Brasil.

En primer lugar hemos de precisar que se trata de un triunfo de carácter democrático, algo que resulta vital para poner freno a las valoraciones superficiales que se vienen haciendo desde el pasado domingo, día que se supo definitivamente el resultado de la segunda ronda de los comicios brasileños.

No estamos en presencia de situaciones sospechosas acerca del carácter fraudulento de los resultados comiciales, algo que ha sucedido recientemente en otras naciones de la región como Honduras y Ecuador, sin olvidar las serias violaciones constituciones y legales de todo tipo en el caso específico de los actos comiciales de Venezuela y de Cuba. Bolsonaro fue elegido por una mayoría de votos en ambas rondas, sin que existan evidencias de manipulación de los resultados, logrando algo más del 50% de los votos necesarios para ser proclamado presidente del país según lo establecido en la Constitución de Brasil.

Jair Bolsonaro obtuvo el 55.1% de los votos frente al 44.9% de Fernando Haddad luego de haber escrutado el 100% de los votos. En algunos estados se impuso con por cientos muy por encima del su contrincante. En Roraima, por ejemplo, logró alzarse con el 71.55%, en Acre con el 77.22% y en Santa Catarina con el 75.92%; mientras que en sitios tan importantes como Río de Janeiro y Sau Paulo logró el 67.93% y el 66.97% respectivamente; mientras que Fernando Haddad, el aspirante a la presidencia promovido por el Partido de los Trabajadores, de manera general solo salía triunfante en aquellas localidades en las que predominan la pobreza y la marginalidad.     

En segundo lugar hemos de detenernos en el contexto sociopolítico de una nación que hasta hace solo unas semanas estuvo apoyando de manera mayoritaria a Luiz Inácio da Silva, un candidato que representa la polaridad extrema de Bolsonaro desde el punto de vista político, y que se encuentra actualmente en prisión cumpliendo una sentencia de doce años por graves implicaciones en escándalos de corrupción.

Aunque resulta extremadamente contradictorio, y a pesar de que personalmente no hubiera querido un triunfo para da Silva, he de reconocer que de haberse permitido su candidatura de manera oficial por parte del Tribunal Superior Electoral – institución que rechazó su aspirantura a la presidencia a solo unas pocas semanas de la primera ronda– hubiera sido el vencedor, y hoy las circunstancias serían otras, pero sobre todas las cosas, el futuro de Brasil sería sombrío bajo el mandato de un representante de la izquierda y defensor de la tendencia conocida como Socialismo del siglo XXI, algo que desconocen en esencia aquellos que se muestran por estos días tan preocupados por el futuro de Brasil en manos de un “ultraderechista” como despectivamente se le sigue llamando.   

Esto nos da la medida de dos cosas fundamentales. La primera, el poco poder de determinación y de firmeza política de un país que inicialmente estaba dispuesto a dar su respaldo a un representante de la izquierda como candidato por el Partido de los Trabajadores, organización que ha gobernado en Brasil en los últimos años. Esto no solo es una apreciación de quien redacta estas líneas; sino que me baso en los resultados concretos de varias encuestas que me parecieron muy confiables y que muestran las cifras precisas de una inmerecida popularidad para quien fuera capaz de conducir a su patria hacia el abismo arrollador de un socialismo castro-chavista, o de nuevo tipo como también se le ha llamado de manera errónea. 

La segunda percepción está en relación con esa capacidad adaptativa tan sui generis de las masas. Primero la mayoría prefirió a Lula da Silva y una vez que ya no estuvo entre los aspirantes lo hicieron con Bolsonaro, el hombre que como ya dije antes representa la polaridad opuesta de da Silva, algo que resulta extremadamente paradójico toda vez que no es posible experimentar giros tan sorprendentes de la noche a la mañana.

Como es lógico surge la interrogante acerca del por ciento que se pasó de un lado para otro, así como de aquellos que se mantuvieron firmes en pos de una izquierda para convertirse en seguidores de Fernando Haddad, la propuesta de da Silva desde la prisión, lo que no resulta tan fácil poder cuantificarse, quedando siempre la expectativa acerca de la veracidad imparcial de unas cifras porcentuales que pudieran demostrar la realidad del pensamiento cambiante e inestable de aquellos que ofrecieron su voto a uno u otro candidato. 

De cualquier modo, y desde el punto de vista cuantitativo estamos en presencia de un fenómeno de desorientación política. Un día se está con la izquierda y al otro con la derecha, algo muy peculiar en las masas, las que han sido demasiado manipuladas a través de la historia, y en cuya debilidad los políticos y líderes de movimientos reformadores y sociales encuentran un excelente caldo de cultivo siempre fértil para sus andanzas; aunque en el caso particular que nos ocupa el fenómeno adquiere sus matices toda vez que se trata en sí de un descontento generalizado ante la corrupción política que ha reinado en un país engañado por sus líderes – como se suele hacer en todas partes del mundo–.

Muchos han elegido a Bolsonaro no por lo que es Bolsonaro en sí o lo que pudiera representar para Brasil, ya sea para bien o para mal, sino porque determinaron poner fin a una continuidad política de corrupción encabezada por los líderes del Partido de los Trabajadores, los que además de los conocidos actos delictivos por el fenómeno de la corrupción política brasilera, conocen de sus estrechos vínculos y de sus colaboraciones directas con dictaduras sanguinarias y asesinas como las de Venezuela y Cuba. 

Así las cosas, los brasileños lo han elegido, y no creo que desde sitios tan distantes de Europa, como España, donde se han tomado demasiado en serio en fenómeno Brasil-Bolsonaro, aunque sin la comprensión del contexto latinoamericano y particularmente del brasileño per se, se debe estar haciendo comentarios a priori basados en lo poco que han escuchado que dicen que Bolsonaro dijo o dejó de decir.

No se me mal interprete y se me vea como un defensor y promotor del nuevo presidente de Brasil, tal como ocurrió cuando consultaron uno de mis más recientes escritos donde afirmé que con la llegada de Bolsonaro al poder Brasil ponía fin a uno de los más tenebrosos capítulos de su historia (refiriéndome al fin del dominio del Partido de los Trabajadores), lo que no significa precisamente que justifique los contradictorios planteamientos hechos por Jair Bolsonaro en torno a las preferencias y orientaciones sexuales, a la ineptitud de las etnias aborígenes brasileñas o a su defensa de un pasado político del país que en breve comenzará a gobernar, y que no fue mejor que la etapa manipulada por el Partido de los Trabajadores.

Al fin de cuentas los gobernantes no son Dioses, sino hombres, y los hombres cometemos errores que podemos enmendar para bien, independientemente de que en lo personal somos libres de opinar y de tomar partido, aun cuando se es una figura pública que ahora asumirá la dirección de una nación necesitada de grandes cambios y transformaciones radicales.

De ahí que hemos de ser medidos, y sobre todas las cosas, aprender a guardar silencio cuando no se conoce a profundidad un fenómeno social. Demos un voto de confianza a Bolsonaro porque, si bien no es el político ideal (¿acaso existen políticos ideales en el contexto latinoamericano actual?), al menos las cosas en la gran nación suramericana van a estar mejor bajo su mandato que bajo el dominio de una izquierda rencorosa y vengativa que en sus intentos de supervivencia es capaz de cualquier acto maquiavélico.

Por ahora Jair Bolsonaro, sin rodeos innecesarios y con un discurso bien directo, ha prometido la restauración de la democracia en Brasil, la recuperación de los lazos diplomáticos – lo que presupone colaboraciones en lo político, lo social y lo económico– con varios países alejados por el desacuerdo con el sistema de gobierno de da Silva y de Dilma Rousseff, así como poner fin al coqueteo con los regímenes comunistas que aun logran persistir en la región, propuestas que ha hecho bajo un aparente juramento ante la Constitución de su patria y ante Dios, algo a lo que se tendrán que ir acostumbrando los brasileños luego de un buen tiempo de modales socialistas impuestos por el Partido de los Trabajadores.   

“Hago de ustedes mis testigos de que este gobierno será un defensor de la Constitución, la democracia y la libertad" (…) "Eso es una promesa, no de un partido, no es la palabra vana de un hombre, es un juramento a Dios", afirmó a pocas horas de conocerse su triunfo.

Esperemos que el nuevo mandatario mantenga con firmeza su postura y que tenga la capacidad para poder conducir los designios de una nación que desde hace varias décadas espera cambios trascendentales, y que los gobiernos recientes lejos de cumplir sus promesas crearon la incertidumbre, la desesperanza y la desorientación política.     



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Octubre 28, 2018, 09:02:18 pm por Dr. Alberto Roteta Dorado en Temas sociales y políticos.

            El triunfo de Jair Bolsonaro y sus implicaciones para Brasil y para la región.
                                           Por: Dr. Alberto Roteta Dorado.



             

Jair Bolsonaro obtuvo el 55.34% de los votos frente al 44.66% que logró Fernando Haddad, con el 98.38% de los votos escrutados, con lo que se convirtió en el nuevo presidente de Brasil.

Santa Cruz de Tenerife. España.- Luego de que el Tribunal Superior Electoral rechazó con firmeza la disparatada propuesta de Luiz Inácio da Silva como aspirante a la presidencia de Brasil quedó bien definido que el triunfo sería para Jair Bolsonaro, representante del Partido Social Liberal, o el candidato de la ultraderecha, como se le ha acuñado desde que comenzó en sus andanzas en pos de lograr cierta popularidad que le favoreciera en su afán por ocupar la presidencia de la mayor de las naciones de Suramérica. 

De modo que este triunfo que acaba de tener al alcanzar este domingo el 55.34% de los votos frente al 44.66% que logró Fernando Haddad, con el 98.38% de los votos escrutados, no nos sorprendió, al menos a aquellos que hemos estado al tanto del acontecer político de una región que cierra de esta manera su gran ciclo eleccionario que incluyó los procesos de Paraguay, México, Costa Rica y Colombia, así como los de Cuba y Venezuela, si es que se pueden incluir estas dos últimas naciones dentro de lo que se denomina elecciones propiamente dichas.

No voy a referirme a los perfiles biográficos de ambos candidatos enfrentados en esta segunda vuelta o balotaje toda vez que ya ha sido tratado en otros escritos que he dedicado al asunto de las elecciones de Brasil. Tampoco comentaré acerca de las acusaciones que sobre ambos líderes políticos se han estado haciendo constantemente, por cuanto no conducen a nada útil, y mucho menos ahora, justo en este momento cuando ya están establecidos los datos porcentuales que definen a uno u otro aspirante a la presidencia.

Si bien Jair Bolsonaro no es el hombre ideal – tampoco son ideales la mayoría de los presidentes de América Latina y están ocupando sus cargos– para encausar a una nación que, ante todo, está decepcionada y confundida, era la única opción. Recordemos que algún que otro candidato de los que se presentaron en la primera ronda tenían ciertos perfiles biográficos como para poder salvar a la enorme nación; no obstante quedaron eclipsados por los dos candidatos que lograron pasar al balotaje.   

Como todos conocen Fernando Haddad fue promovido de la noche a la mañana por Lula da Silva, y de haber ganado estos comicios aseguraba un continuismo político que comenzó con el propio Lula da Silva, actualmente en prisión por graves delitos de corrupción, y que continuó con Dilma Rousseff, destituida de su cargo presidencial por iguales delitos; aunque los remanentes del Socialismo del siglo XXI se empeñan en querer creer que se trata de persecuciones políticas y de manipulaciones procedentes de un “imperio”, cuyo líder no creo que tenga tiempo de ocuparse de las trivialidades de una nación que jamás ha sido el centro del mundo.

Con la llegada de Bolsonaro al poder se pondrá fin a un capítulo bien tenebroso de la historia de Brasil, lo que presupone el ocaso definitivo del Partido de los Trabajadores, así como el hundimiento definitivo de cualquier remanente de las tendencias socialistas que fueron difundidas con fuerza por los desparecidos dictadores Hugo Chávez y Fidel Castro, y que prendieron en tierras brasileñas bajo el maléfico auspicio de Lula da Silva.

El exmilitar con mano dura y mente firme tal vez pueda frenar un tanto el fenómeno de la corrupción del país, uno de los puntos más álgidos que durante décadas ha ocasionado el rechazo político, la incertidumbre, la indiferencia y la desmotivación política, lo que pudiera revertirse en beneficio de una nación tan desorientada que las multitudes apoyaron hasta el último momento a un candidato de la izquierda en prisión.

Pero la llegada de Bolsonaro a la presidencia de Brasil tiene grandes implicaciones para la región. Los regímenes de Venezuela y Cuba –Bolivia no cuenta para nada y Nicaragua es tan solo una sombra espectral–  quedarían definitivamente aisladas y sometidas a un ostracismo cada vez mayor, lo que definitivamente y de modo inevitable les conducirá a su autodestrucción. Mientras que las relaciones con el resto de las naciones del continente, principalmente con las de Suramérica se podrán consolidar y de manera inteligente llegar a constituir bloques en pos del desarrollo económico y del progreso social.

Por ahora esperemos los primeros meses de desenvolvimiento del nuevo presidente de Brasil. Las miradas de la comunidad internacional están enfocadas sobre aquel que ha sido acusado de racista, xenófobo, homofóbico, entre otras tantas cosas, y que no obstante, se alzó con el triunfo definitivo.

Al menos se ha logrado detener la propagación del socialismo regional, lo que ya es per se un logro. El tiempo dirá el final de una historia que recién comienza y que se extenderá durante los próximos cuatro años.     
 
     


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Octubre 28, 2018, 04:17:24 pm por Dr. Alberto Roteta Dorado en Temas filosóficos.

                                                    Filosofía del Congreso

El verdadero lugar de debate ya no está en las cámaras, sino en los medios de comunicación y, desde hace ya algún tiempo, en las redes sociales


               


El pasado miércoles se produjo una situación curiosa en el Congreso de los Diputados. Por la mañana, en el control del Gobierno, tuvimos una de esas intervenciones chocantes a las que ya nos vamos acostumbrando —me refiero a la de la diputada Montserrat—. Por la tarde, sin embargo, como si quisiera enmendarse a sí misma, la cámara aprobó por unanimidad la recuperación de la asignatura de filosofía en el bachillerato. Mañana de desconsuelo, tarde de gozo. De gozo, porque permite imaginar un futuro no demasiado lejano en el que la formación de los políticos, y la de los ciudadanos en general, favorezca otro tipo de discurso. Desde luego, supone poner demasiadas expectativas en una asignatura escolar; sobre todo, porque me temo que eso que U. Beck llamaba la “política de los políticos” ya casi no tiene redención.

Puede que todo tenga que ver con el extraño rol al que ha sido relegado el parlamento. El verdadero lugar de debate ya no está en las cámaras, sino en los medios de comunicación y, desde hace ya algún tiempo, en las redes sociales. La política resuena por todas partes y carece, por tanto, de un lugar en el que centrar la conversación pública. Sólo en ocasiones muy escogidas estamos todos atentos a lo que acontece en las Cortes. Y en ellos se “representa” la política siguiendo más la lógica de la confrontación propia de las tertulias televisivas que la de la discusión racional. De ahí que la selectividad que hacen los medios de la vida parlamentaria se reduzca casi a los momentos del control del Gobierno o a la variedad de gamas discursivas que permiten algunos debates legislativos o las grandes mociones. Y los momentos estelares se programan pensando más en el impacto mediático de cada acto del habla que en la formulación de políticas concretas; politics without policy, que diría un politólogo.

La disputa política se reduce así cada vez más a una lucha lingüística por la presencia pública como fin en sí mismo; la elocuencia se mide por el impacto mediático, no por la fuerza de la argumentación. De ahí que los retóricos pasen a un segundo plano y dejen el camino expedito para que se implante la dictadura de los asesores en comunicación. Todo es comunicación, y la más efectiva es la que toca alguna fibra sensible, acentúa los antagonismos o contribuye a fortalecer la distinción nosotros/ellos. El giro populista deviene, por tanto, en algo casi inevitable.

Lo peor de todo es que de esta manera se alimenta el circo mediático y el Congreso acaba convirtiéndose en un plató más, en el ágora de “la clase discutidora”, que más que discutir entre sí escenifica un permanente simulacro de debate político donde lo que se busca no es convencer al adversario, sino a nosotros los espectadores. Rectifico, no se trata de convencer, sino de reafirmara cada cual en las posiciones que ya en todo caso sostenía con anterioridad. No envidio la tarea que les queda por delante a los bravos profesores de filosofía.

Fuente:

https://elpais.com/elpais/2018/10/19/opinion/1539950861_843795.html


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Octubre 28, 2018, 03:46:05 pm por Dr. Alberto Roteta Dorado en Temas sociales y políticos.

                       ARTÍCULO ESPECIAL EN EL THINK-TANK DE CUBANÁLISIS
                       Dr. Alberto Roteta Dorado, Santa Cruz de Tenerife, España

                      GÉNESIS DE LA ACTUAL CRISIS MIGRATORIA VENEZOLANA


Hugo Chávez comenzó su mandato en Venezuela en el año 1999 luego de haber ganado las elecciones de 1998. Desde entonces comenzó su proyecto de Revolución Bolivariana, tal vez el ejemplo más fidedigno del populismo latinoamericano de estos tiempos, movimiento con un marcado énfasis en las ideas de tipo socialistas copiadas de manera textual del modelo cubano, aunque la abolición absoluta de la privatización no se dio como en el caso de Cuba con la nacionalización de la totalidad de los comercios e instituciones, a pesar de los encomiables esfuerzos del mandatario por ser una copia fiel de su mentor, el dictador Fidel Castro, quien desde la caribeña isla le ofrecía instrucciones de todo tipo con la pretensión de lograr la expansión del comunismo por América.

No obstante, y a pesar de que una de las premisas indispensables que desde el punto de vista teórico establecieron los fundadores del marxismo socialista encabezado por el alemán Karl Marx es la supresión de la propiedad privada sobre los medios de producción, en el caso de Venezuela -a diferencia de varios de los países latinoamericanos que también pretendieron abrazar la tendencia socialista tan de moda en la región a partir del nacimiento del nuevo siglo- si considero que fue aplicado en el orden práctico lo que se ha llamado socialismo de acuerdo a los cánones de la antigua Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS) y de las naciones de este tipo de Europa Oriental, de las que el dictador Fidel Castro asumió prácticamente en su totalidad sus preceptos para imponerlos en Cuba; aunque como todos saben -algo que he comentado en más de una ocasión- este engendro que se propagó por el mundo en el pasado siglo XX, al menos tal y como se desarrolló desde el punto de vista práctico, resulta bien distante del modelo ideal concebido por Marx en los tiempos en que se hallaba inmerso en su mundo de lucha de clases, de explotaciones a proletarios, de acumulaciones de capitales por parte de la burguesía como clase dominante, y de críticas constantes a los filósofos y socialistas utópicos contemporáneos que no pensaban como el.

Dejando a un lado estos aspectos que en el orden teórico conceptual siempre ayudan a la comprensión del fenómeno social en torno al socialismo, detengámonos en el desarrollo de este modelo sociopolítico y económico, pero en su contexto venezolano.

A diferencia de Cuba, donde de la noche a la mañana Fidel Castro determinó que su proyecto quedaría acuñado para siempre con el sello del comunismo al estilo de los soviets, el pueblo venezolano sabía, o al menos tenía idea, de que Hugo Chávez simpatizaba con el socialismo toda vez que sus precedentes no eran un secreto de estado.

Hugo Chávez dio comienzo, recién iniciada la década de 1980, al Movimiento Bolivariano Revolucionario 200, MBR 200, el que tuvo una orientación de extrema izquierda. Dicho movimiento fue en sí la evolución del ya existente Ejército Bolivariano Revolucionario, nacido en 1983 por motivo de los 200 años del natalicio de Simón Bolívar; pero lo más importante de este naciente movimiento es que siempre estuvo bajo la maléfica influencia de varios partidos venezolanos, todos de orientación izquierdista, y algunos declarados abiertamente marxistas-leninistas clásicos como el Partido Comunista de Venezuela, movimiento que luego se distanció de estos cánones para asimilar un tanto la “esencialidad venezolana” de su tiempo. Esto nos da la medida de que Venezuela era tierra fértil para que el germen socialista, ahora con los bríos del populismo arrollador de Chávez, no solo prendiera con fuerzas entre los venezolanos, sino que echara profundas raíces, lo que se concretó con la llegada al poder de Chávez y se puso en evidencia a través de las multitudes seguidoras del chavismo.

Por aquellos días Chávez era un joven teniente del ejército venezolano en el que se comenzaban a forjar sus delirantes ambiciones y sus ansias de poder bajo el pretexto de una necesaria transformación social, algo que más tarde materializó en su fracasado proyecto de Revolución Bolivariana, a lo que dedicaré posteriormente algunos comentarios.

Chávez no solo participó de manera activa en este movimiento, sino que además fundó en 1997 el Movimiento V República, MVR, partido político de izquierda, de tipo socialista, de ideología “nacionalista bolivariana” - como en el caso del régimen cubano que utiliza a José Martí, el chavismo siempre evocando la sagrada imagen de aquellos próceres independentistas del pasado como estandarte de sus maquiavélicos proyectos y descabelladas pretensiones.

Dicho partido fue el de mayor puntuación entre 1998 y hasta el 2007, año en que fue disuelto como estrategia para adherirse al Partido Socialista Unido de Venezuela, PSUV, cuyas directrices también están enmarcadas dentro de la línea socialista, y según ellos, con elementos humanistas, nacionalistas y de democracia participativa basados en los ideales de Simón Bolívar - ya sabemos lo que los socialistas establecen como humanismo, nacionalismo, y sobre todas las cosas lo que conceptualizan como democracia participativa.


               


El primer mandato de Hugo Chávez comenzó en 1999 y concluyó en 2001, luego fue reelecto en dos ocasiones, cuyos mandatos se extendieron entre 2001 y 2007 el primero, y entre 2007 y hasta su muerte en 2013 el segundo. Resulta llamativo que en la Constitución de 1999, la que se aprobó recién comenzado su primer período presidencial, no se estableciera el socialismo como pauta dominante de la nación venezolana, que en lo adelante se llamó República Bolivariana de Venezuela, pero no República Socialista de Venezuela, y entre sus Principios Fundamentales se encuentran:

“Artículo 1. La República Bolivariana de Venezuela es irrevocablemente libre e independiente y fundamenta su patrimonio moral y sus valores de libertad, igualdad,  justicia y paz internacional, en la doctrina de Simón Bolívar, el Libertador”.

“Artículo 6. El gobierno de la República Bolivariana de Venezuela y de las entidades políticas que la componen es y será siempre democrático, participativo, electivo, descentralizado, alternativo, responsable, pluralista y de mandatos revocables”.

Aspectos que luego no se cumplieron en el orden práctico, por cuanto se violaron los preceptos democráticos elementales, se hizo caso omiso de la idea de la descentralización, y aunque se mantuvo el pluripartidismo, lo cierto es que a los partidos de orientación no chavista se les aisló y se les condujo a un ostracismo sin límites.

Hugo Chávez no ocultó su postura izquierdista. Desde el inicio de su mandato coqueteó con los defensores de la izquierda latinoamericana y sus lazos con Fidel Castro y el régimen comunista cubano es la mayor prueba de lo que se gestaba en su proyecto de Revolución Bolivariana respecto al carácter socialista de la nación. No obstante, no fue hasta su tercer período presidencial, asumido el 10 de enero de 2007, en que anunció ante la Asamblea Nacional que se encargaría de conducir al país hacia el Socialismo del siglo XXI, pronunciando la frase castrista un tanto modificada de “Patria, Socialismo o Muerte”, siguiendo el mal ejemplo de su “padre espiritual” en estas andanzas, quien durante su kilométrico discurso del 16 de abril de 1961 declaró el carácter socialista de su revolución -porque fue solo suya- y hacia el final de su intervención pública de manera provocativa exclamó: “¡Viva la Revolución socialista!”, con lo que ratificaba los rasgos definitorios de lo que recién comenzaba en la Cuba de los sesenta.

Sin embargo, ya en 2005 durante la clausura del V Foro Social Mundial, celebrado en Porto Alegre, Brasil, Hugo Chávez aludió de manera reiterada a la necesidad de lograr cambios radicales en el mundo mediante la implementación del socialismo; precisando que debería ser un socialismo de nuevo tipo, siendo este el preámbulo de la introducción del término Socialismo del siglo XXI, cuya real invención le corresponde en sí al alemán izquierdista Heinz Dieterich, el verdadero autor intelectual de dicha tendencia, quien se relacionara con Chávez desde que comenzó su primer mandato en 1999, y de quien Chávez aprendió al menos lo elemental desde el punto de vista teórico, como para poder asumir luego la promoción del nuevo paraíso terrenal entre los hombres; aunque acorde a la realidad contextual latinoamericana y dejando a un lado aquellos aspectos que no funcionaron en la antigua URSS y los otros países europeos que asumieron este modelo, según le enseñó el propio Dieterich, que ya se había aplatanado a las costumbres regionales a partir de su estancia en México.

Durante aquella intervención el mandatario venezolano, con sus aires de egocentrismo, y convencido de unos dotes de orador que nunca tuvo, acudió al mensaje del ruso León Trotsky sobre su concepto de que a toda revolución le hace falta el látigo de la  contrarrevolución, y de manera particular, a la idea de que la revolución no puede triunfar en un estado aislado, lo que aplicó al contexto latinoamericano con la pretensión de expandir el socialismo -algo que ya estaba planeado de manera premeditada y con alevosía bajo la orientación del dictador cubano Fidel Castro- por Latinoamérica: “el objetivo de la Revolución Bolivariana es extenderse a cada país de América Latina y más allá”, afirmó.

Finalmente se refirió a la trascendencia del capitalismo a partir del socialismo, con lo que imponía la tendencia que parecía estar ya muerta en el mundo: “No tengo la menor duda. Es necesario, decimos y dicen muchos intelectuales del mundo, trascender el capitalismo, pero agrego yo, el capitalismo no se va a trascender por dentro del mismo capitalismo, no. Al capitalismo hay que trascenderlo por la vía del socialismo, por esa vía es que hay que trascender el modelo capitalista, el verdadero socialismo. ¡La igualdad, la justicia!”.

Unos meses después, en un discurso pronunciado a mediados del 2006, Chávez fue más enérgico al expresar: “Hemos asumido el compromiso de dirigir la Revolución Bolivariana hacia el socialismo y contribuir a la senda del socialismo, un socialismo del siglo XXI que se basa en la solidaridad, en la fraternidad, en el amor, en la libertad y en la igualdad” (…) “debemos transformar el modo de capital y avanzar hacia un nuevo socialismo que se debe construir cada día”, lo que tal vez fue definitorio en el nuevo giro que experimentara la otrora próspera patria de Bolívar, cuyas nefastas consecuencias son patentes actualmente a través de la crítica situación política del país y de su brutal crisis económica desencadenante del grave conflicto migratorio continental del momento.

El resto de la historia, y ante todo, las consecuencias de los utópicos ideales chavistas, ya todos la conocen: una nación que otrora fue eminentemente rica y próspera, hoy día es uno de los países más miserables del planeta. El socialismo chavista se encargó de saquear sus riquezas y de degradar a sus pobladores (cualquier similitud con Cuba, Fidel Castro y su régimen totalitarista ¿es pura coincidencia?).

Hasta aquí, y a modo de preámbulo, tal vez demasiado extenso, pero sin dejar de ser solo un aspecto introductorio, expongo los elementos que considero precursores a la declaración del socialismo de nuevo tipo, al menos de manera tan abierta, por parte de Hugo Chávez, su principal promotor en Latinoamérica.

Narrar aunque sea de manera resumida todo el acontecer de la patria de Bolívar no podría hacerse en un escrito de este tipo, de ahí que me limite a algunos puntos cruciales que merecen la atención en el actual contexto político y socioeconómico de Venezuela.

Del chavismo al madurismo. La agudización de la crisis económica venezolana

Nicolás Maduro es un ser que carece de la capacidad para poder conducir un país -lo que incluye, como es de suponer, la inteligencia y el grado de instrucción y de educación-, del adiestramiento y la cultura elementales que debe tener el líder de cualquier movimiento político, amén de su habitual desfachatez y sus conocidas payasadas. Con estos elementos como rasgos distintivos de su personalidad tuvo el fracaso asegurado desde el inicio de su mal desempeño al frente de la nación suramericana, independientemente de la herencia que le dejó su mentor tras su partida del reino de los mortales, amén de la probada ineficacia e insostenibilidad del sistema socialista.

Una economía en estado de caos, una de las más altas inflaciones mundiales de la historia, enormes grados de insalubridad y fallos del sistema de salud, un pésimo manejo de su política gubernamental, una represión sin límites, violaciones extremas de los derechos humanos, entre otros tantos aspectos, han caracterizado al gobierno de Nicolás Maduro.

La caída de los precios del petróleo en los últimos años, sin duda, influyó en el recrudecimiento de la crisis económica venezolana. El país obtiene casi el 95% de sus ingresos en el exterior del sector petrolero. Al no haberse asumido ciertos cambios estructurales en beneficio del país, la economía colapsó por completo en los dos últimos años. La falta de productos en el año 2016 estuvo entre un 70 y 80%, y el nivel de inflación de 500%, la más alta del mundo, aspectos que ascendieron durante el 2017 con índices récords a escala mundial, y hasta el presente, en lo que va de año los déficits generalizados de cualquier tipo de producto -incluidos alimentos y medicinas- alcanzan proporciones inusitadas.

El Fondo Monetario Internacional, FMI, previó que la inflación llegaría a 2.350% en 2018. Los precios subieron 128,4% en junio y la disparada es del 46.305% en los últimos 12 meses (datos de julio de 2018). Si se mantiene la tendencia, dejaría muy atrás al caso más extremo que se registró en la región, esto es, el 13.109% de Nicaragua en 1988. Además, sería una de las diez mayores hiperinflaciones de todos los tiempo a escala internacional.

Según los datos ofrecidos el mes de junio del presente año por parte de la Asamblea Nacional -representada por la oposición-, que debió crear su propio índice de precios para suplir el mutismo de las estadísticas oficiales a cargo del Banco Central de Venezuela (BCV), la inflación de junio ascendió a 128,4%, el nivel máximo desde el comienzo de la Revolución Bolivariana en 1999. En los últimos ocho meses del año (de enero a agosto), y de acuerdo a los datos de la Asamblea Nacional, la tasa acumulada es de 34.680%. Venezuela registró una tasa mensual en agosto de 223.1%,  es decir, que se incrementó en 94.7% si se le compara con la de junio.  La inflación anualizada registró un salto a 46.305%, mientras que la inflación diaria de junio fue 2,8%, es decir, la inflación que tienen Colombia y Chile en un año.

En 2016 se triplicó la proporción de aumento y terminó en 550 por ciento. El año pasado estuvo cerca de quintuplicarse y alcanzó los cuatro dígitos con el 2.616 por ciento. En los últimos seis meses la inflación llegó a 4.684 por ciento. Entre junio de 2017 y junio de 2018, alcanzó la cifra récord de 46.305 por ciento, por lo que el país se perfila a concluir el año con la mayor inflación en la historia latinoamericana y una de las diez más altas de la historia mundial. Se espera que la inflación culmine en 700.000% aproximadamente.

Si sigue, como hasta ahora, con incrementos intermensuales de 20 puntos con respecto a la tendencia anterior es bastante probable que se registre una inflación de por lo menos 1 millón por ciento anual, según las predicciones del doctor Natan Lederman, profesor de economía de la Universidad Metropolitana de Caracas.

David Ceccato, experto en finanzas, según fuentes de Infobae, al finalizar el primer semestre del presente año: “La causa raíz del problema deriva de la naturaleza de Estado empresario, que viene desde los años 70, pero que se exacerbó al extremo durante la administración de Hugo Chávez, con la decisión de subordinar el desempeño de las empresas públicas al logro de objetivos políticos, una característica del régimen dominante desde 1999”.

El ritmo de la hiperinflación más reciente está en relación directa con la implementación de una serie de medidas promovidas por Nicolás Maduro con el objetivo de reflotar la economía venezolana ante el fenómeno de la inflación y la recesión.

El plan económico de Maduro comenzó el 20 de agosto del 2018 cuando puso en circulación una nueva familia de billetes del bolívar soberano como moneda, con lo que eliminó cinco ceros al bolívar fuerte, además de que aprobó un aumento del salario mínimo nacional de 50 a 1.800 bolívares, lo que corresponde a menos de 30 dólares, así como un incremento de impuestos y cierta flexibilidad del control de cambio con una drástica devaluación de la moneda - con el tipo de cambio oficial se saltó de 400 a 6 millones de bolívares fuertes por dólar, lo que se corresponde con 60 bolívares soberanos.

Se prevé para 2018 una caída del PIB de 18%. De materializarse esto último la economía venezolana se habrá contraído un 50% en cuatro años. Todo parece indicar  que Venezuela terminará 2018 por encima de la República Democrática del Congo (23.773% en 1994), y puede superar a China tras el triunfo de la revolución comunista de 1949 (412.000%). Al concluir el 2018 pudiera estar con la sexta o la séptima disparada de precios más alta de todos los tiempos a nivel mundial.

De lo antes expuesto se infiere que si no tienen lugar transformaciones radicales encaminadas a establecer un verdadero programa de cambios que desde el punto de vista económico resulte funcional, y a la vez creíble, la probabilidad de que la hiperinflación se detenga sería prácticamente imposible, lo que al final ocurrirá toda vez que Nicolás Maduro se resiste a aceptar su derrota no solo política, sino económica.

Este desastre económico no es un fenómeno aislado del contexto general de la nación suramericana. Venezuela yace hundida en una situación socioeconómica de las peores del continente y del mundo. Sus elevados índices de desnutrición (suele hacerse una sola comida principal al día en numerosos sitios del país en los que la pobreza es mayor), la pobreza y la extrema pobreza de sus habitantes, el fracaso de su sistema de salubridad (aparición y reaparición de varias enfermedades infecciosas consideradas como erradicas, altos índices de mortalidad infantil y materna a pesar de que las fuentes oficiales del régimen las ocultan, carencia de medicamentos e insumos, éxodo masivo de profesionales de la salud), amén de la represión extrema a cualquier intento de manifestación pacifista en pos de lograr cambios que garanticen el restablecimiento del sistema democrático nacional caracterizan al sombrío panorama venezolano actual.

El monstruoso engendro instaurado por el desaparecido Hugo Chávez y continuado por Nicolás Maduro condujo al país a un estado de deterioro total inigualable en la historia de la nación. Su población ante la imposibilidad de continuar sobreviviendo asumió una de las formas más universales de la subsistencia, esto es, la migración; fenómeno devenido en verdadera crisis humanitaria en los últimos meses a pesar de la negación que ha hecho el régimen madurista recientemente ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

Publicado inicialmente en: Cubanálisis.
http://www.cubanalisis.com/ART%C3%8DCULOS/ROTETA%20DELGADO%20-%20LA%20G%C3%89NESIS%20DE%20LA%20ACTUAL%20CRISIS%20MIGRATORIA%20VENEZOLANA.htm
 


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Octubre 27, 2018, 07:00:24 pm por Dr. Alberto Roteta Dorado en Temas sociales y políticos.


                                 El caso Julian Assange, una "herencia" correísta.
                                             Por: Dr. Alberto Roteta Dorado.



             


Santa Cruz de Tenerife. España.- En estos duros tiempos las demandas, acusaciones y reclamaciones se han convertido en cosas tan comunes que ya no nos resulta llamativo el hecho de que cualquier ciudadano común arremeta contra determinada figura pública de las más diversas aristas sociales o políticas.

Algunos con todo su derecho y de manera muy justificada han hecho sendas declaraciones sobre actos que tuvieron lugar en el pasado, pero que por el paso del tiempo no dejaron de ser actos delictivos. Otros han decidido unirse a la oleada del momento y de manera inescrupulosa han utilizado la calumnia para difamar contra líderes políticos, deportistas de reconocido prestigio, cineastas, artistas del momento y hasta contra algún que otro remanente de la afamada aristocracia europea.

En medio de esta tendencia – que muchas veces lleva implícito el escándalo– un personaje de origen australiano, aunque nacionalizado ecuatoriano, recientemente presentó una demanda contra el gobierno de Ecuador por la imposición de un reglamento de convivencia en la sede diplomática de esta nación sudamericana en Londres, lo que, según el demandante, vulnera sus derechos humanos.

Se trata de Julian Assange, el controversial fundador de la WikiLeaks, quien lleva más de seis años refugiado en la embajada ecuatoriana en Londres, y que al parecer no tiene límites respecto a unas exigencias que deberá reconsiderar toda vez que, de acuerdo a su extenso historial delictivo, lo menos que puede hacer este hombre, a quien el gobierno ecuatoriano le hace un favor para preservar su integridad, es permanecer bien disciplinado, sin hacerse notar demasiado, y sobre todas las cosas, tratando de comprender que su posición lejos de ser tan desafiante debe ser de gratitud a quienes le han ofrecido la mano durante años.

Pero detengámonos en el complicado asunto del caso Assange para que se pueda tener una idea un tanto más acertada sobre lo que representa este conflicto que el actual gobierno de la nación andina heredó del correísmo, y que, como algunos creen, incluido quien redacta este artículo, se trata de un asilo prepactado, esto es, un acto cometido por el régimen correísta con premeditación y alevosía, y como es de suponer con la espera de una ganancia tras la aparente actitud humanitaria hacia el controversial difusor de tantos secretos confidenciales.

¿Quién es en sí Julian Assange? Pues un matemático, programador, ciberactivista, periodista y activista de internet de origen australiano, aunque nacionalizado ecuatoriano, quien se haya implicado en múltiples delitos, incluidos abusos sexuales, y que cuenta en su historial durante su etapa australiana, sus pretensiones políticas, por cuanto se propuso escalar peldaños en el senado australiano, aunque sin suerte para ello dado el ínfimo porcentaje alcanzado para obtener un escaño.

El Departamento de Defensa de los Estados Unidos culpó a Assange por las filtraciones hechas por WikiLeaks, entre las que sobresalen: el ataque aéreo en Bagdad el 12 de julio de 2007, los Diarios de la Guerra de Afganistán y los Registros de la Guerra de Iraq, en los que denunció determinados delitos admitidos por el Pentágono. El Pentágono argumenta que las filtraciones de WikiLeaks pueden perjudicar la seguridad vital de muchas personas.

Assange ha admitido que WikiLeaks ha publicado más documentos clasificados que toda la prensa mundial junta, lo que le ha comprometido sobremanera desde el punto de vista legal y político, lo que le convirtió en el símbolo de WikiLeaks y en el paradigma del "activista combativo" contemporáneo.

En 1991 fue detenido por la Policía Federal Australiana por haber accedido ilegalmente a varias computadoras de una universidad australiana y a una compañía de telecomunicaciones, entre otras instituciones. En esta ocasión se le declaró culpable de 24 cargos por delitos informáticos y fue multado y puesto en libertad por buena conducta.
 
En 2012 se refugió en la embajada de la República de Ecuador en Londres, Inglaterra, donde solicitó asilo político, algo que fue aceptado por el gobierno de este país al considerar que la vida de Assange corría peligro dada su posible extradición a Estados Unidos, hecho desmentido en un inicio por Rafael Correa, presidente de Ecuador en aquel momento; aunque más tarde confirmado por el entonces canciller de Ecuador, Ricardo Patiño.
 
En los últimos meses la presidencia actual de Ecuador ha tenido que intervenir enérgicamente contra Assange para que no se entrometa en los asuntos políticos de la nación andina. Moreno tiene en mente una posible salida del famoso ciberactivista, cuya presencia en la sede diplomática ecuatoriana de Londres empaña demasiado la imagen de la tierra de Eloy Alfaro. En este sentido Lenín Moreno ha declarado recientemente:

"Es un problema que lo heredamos. Assange tiene problemas con la justicia inglesa, con la justicia de los Estados Unidos. Nuestra principal preocupación ha sido proteger su integridad, sus derechos humanos y fundamentalmente su vida. El Ecuador no tiene pena de muerte y nosotros seríamos incapaces de entregar al señor Assange a un país donde pueda ser condenado a pena de muerte” (...) “Al señor Assange le hemos puesto una condición: que deje de intervenir en la política, en la economía, en la libre determinación que tiene cada uno de los pueblos y principalmente los países amigos, porque de lo contrario tomaremos una decisión".

¿Fue prepactado el asilo de Julian Assange en la embajada de Ecuador?

Sobre esa herencia que dejó el anterior gobierno se ha especulado acerca de un posible trato, esto es, que el asilo diplomático de Assange fue pactado bajo ciertas condiciones para beneficiar al expresidente Rafael Correa en relación a sus intereses presidenciales, algo que ha desmentido Fidel Narváez, antiguo cónsul general de Ecuador en Londres, cuyas funciones cesaron bajo el mandato de Moreno. Narváez, quien es amigo personal de Assange y defensor del correísmo, negó cualquier pacto entre el anterior gobierno de Ecuador y la acogida de Assange en la sede diplomática, así como de que se tratara de un conflicto diplomático; sobreponiendo en todo momento la hipótesis de una ayuda de carácter humanitario al también perseguido político y abusador sexual.

Pero ya los tiempos en que Julian Assange ocupara un protagonismo dentro del llamado activismo cibernético han quedado atrás. Ahora el otrora hombre imprescindible de los poderes comunicativos aferrado a mantener un lugar, que al parecer perdió definitivamente, juega a dar opiniones de todo y sobre todos – con frecuencia cargadas de un desbordante amarillismo y un sensacionalismo del que jamás logró desprenderse– , aun cuando con frecuencia divaga y juega sobre lo mojado.

Su intromisión en delicados temas de gran repercusión internacional hizo que el actual gobierno ecuatoriano – que para nada tiene que ver con la descabellada idea inicial de proteger a Assange en su embajada en Londres– hace solo unos meses le cortara los servicios de internet de los que se aprovecha para continuar en sus ansias de “periodista”, promotor y difusor de cualquier asunto, incluidas sus valoraciones de las criptomonedas, sus opiniones sobre la familia Trump, sus peculiares concepciones nacionalistas, sus defensas del independentismo catalán, entre otras tantas cosas.
 
El gobierno de Ecuador recientemente le impuso un reglamento de convivencia al "distinguido huésped" de la sede diplomática; razón por la que protestó y presentó una demanda al considerar que se trata de violaciones de sus derechos humanos.
 
El ministro José Valencia aseguró que: “Ecuador no tiene entre sus responsabilidades hacer ningún tipo de gestión adicional” (...) “Nosotros no somos ni abogados del señor Assange ni tampoco somos representantes del Gobierno británico, es una relación directa que existe entre Assange y Gran Bretaña”.

La situación de Julian Assange en la sede diplomática ecuatoriana en Reino Unido ya resulta demasiado engorrosa, de ahí que en los últimos días tuviera que extremar sus medidas respecto a visitas a la institución, pago de servicios médicos, lavandería, alimentación, y hasta el cuidado de su mascota.

¿Qué tenemos de nuevo sobre el caso Assange?

Julian Assange  estaría dispuesto a entregarse a la justicia de Reino Unido si se le asegura que no será extraditado a Estados Unidos. El abogado defensor de Assange enfatizó en que podría ser condenado por la justicia de Reino Unido de tres a seis meses, pero se exige que no sea entregado a Washington. Recordemos que Assange tiene cuentas pendientes con la justicia británica pues hace más de seis años, cuando se refugió en la embajada ecuatoriana en Londres, violó un arresto domiciliario que cumplía frente al caso de presuntos delitos sexuales en Suecia, país que pedía su extradición; a pesar de que las causas suecas no prosperaron, Assange aún teme que si sale de la embajada sea llevado a Estados Unidos, país donde puede ser sancionado con la máxima pena por haber revelado documentación secreta sobre las guerras en Irak y Afganistán.

El gobierno ecuatoriano ofrece dos propuestas para terminar de una vez con el caso Assange. Primera, entregarse a la justicia británica con las garantías conseguidas por Ecuador  (lo que incluye la promesa de Londres de que su condena no rebasaría los seis meses y que no sería deportado o extraditado a ningún otro país). Segunda, permanecer en la embajada bajo un protocolo especial con reglas sobre visitas, comunicaciones y condiciones de salubridad, cuyo incumplimiento conduciría definitivamente a la culminación del asilo en la sede diplomática.

De cualquier modo, Julian Assange permanece en la Embajada de Ecuador en Londres, algo que en el actual contexto político de la nación andina tiene lugar en contra de la verdadera voluntad del gobierno que dirige Lenín Moreno, independientemente de sus declaraciones acerca de la preservación de la vida del activista cibernético.
 
Habrá que esperar el desenlace final del asunto en los próximos meses, y aún así será difícil confirmar con certeza la idea de que su presencia en dicha embajada tuvo otros fines más allá de la protección de su integridad física.

De los supuestos comunistas representantes del Socialismo del siglo XXI se puede esperar cualquier cosa, y tratándose de la intervención del maquiavélico Rafael Correa en el asunto nada bueno se puede pensar; pero esto ya sería especular sin fundamentos sólidos que sustenten esta hipótesis, y para no caer en los bajos planos – como últimamente ha estado haciendo Assange– es preferible guardar silencio en la espera de elementos contundentes que puedan fundamentar esta hipótesis. 



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Octubre 10, 2018, 06:09:59 am por Dr. Alberto Roteta Dorado en Temas sociales y políticos.

                              ARTÍCULO ESPECIAL EN EL THINK-TANK DE CUBANÁLISIS
                              EL VERDADERO DÍA DE LA REBELDÍA NACIONAL IIª PARTE.
                                                 Por: Dr. Alberto Roteta Dorado.


                     


El verdadero día de la rebeldía. Una desafiante provocación para su olvido

¿Cómo es posible que los cubanos hayan olvidado en nuestros días el hecho inicial de nuestras luchas independentistas y a su gestor, el otrora venerado Padre de la Patria?

Durante la primera mitad del pasado siglo veinte, Céspedes era motivo de cierta veneración, no comparable al tributo martiano, pero sí era considerado en la medida de sus actos y en el lugar que por justicia se ganó. Sin embargo, en nuestros días el hecho fundacional de la gesta independentista es solo recordado por una exigua minoría que ha permanecido fiel al verdadero nacionalismo cubano, así como a la autenticidad de la historia patria, sin dejarse penetrar por la maléfica influencia que a la fuerza ha pretendido ejercer sobre todos el comunismo castrista.

Tal vez la inmensidad de uno de los líderes de la insurrección posterior, la del noventa y cinco, y el hecho de que la acción terminara con éxito, lo que consolidó el nacimiento de la república  -pasada ya la presencia norteamericana que tuvo lugar en el momento final de la guerra- el 20 de mayo de 1902, fueron aspectos determinantes para que la gesta del noventa y cinco le quitara el protagonismo a la contienda del sesenta y ocho.

La carismática figura de José Martí, cuya personalidad se enmarca entre los enigmas de la genialidad y los misterios del misticismo, sin que por ello se aparte del sentido práctico de la cotidianidad como hombre de acción, le garantizaron un grado de aceptación popular poco usual entre aquellos que han sido marcados con estos dones, al menos en su propio contexto, toda vez que lo usual es que trasciendan con el transcurso de los años y una vez que ya no se encuentren entre los vivos, algo que no ocurrió en el héroe cubano, que fue venerado desde su propio tiempo.

La valentía, rectitud, inteligencia, y ante todo ese inusual  altruismo de Céspedes fueron quedando a un lado cuando la emblemática figura de Martí, el noble hombre que sin tener nada, al menos en el aspecto material, lo dio todo, se alzaba triunfante para la eternidad. José Martí tuvo un arraigo popular que llegaba al delirio, hasta el punto que sus compatriotas le llamaban presidente, aunque jamás tuvo tal cargo, o lo vieran como el supremo jefe que no fue, y sus opiniones se respetaban como leyes sin serlo. Por otra parte, en el exilio convocaba a cientos de hombres, a los que unía en la contienda, y su palabra electrizaba a unos y despertaba a otros hasta convertirse en el símbolo de la nación, algo que no ocurrió con Céspedes, aunque se le reconociera su gran mérito y su justo lugar como iniciador de la rebeldía por la independencia cubana.

Pero este desplazamiento del protagonismo de una acción por otra resulta comprensible si se analiza desde esta perspectiva. Se trata de contextos históricos similares, pero con peculiaridades distintivas, así como líderes con matices de sus personalidades que los llevarían a ciertas dimensiones más allá de lo previsible en el caso de José Martí. No obstante, resulta inadmisible que aquella acción que marcara el inicio de la extensa lucha insurreccional sea olvidada en nuestros días.

Hacia el final del siglo diecinueve, José Martí se encargó desde el exilio de que el trascendental hecho permaneciera como algo viviente entre los cubanos. Sus sendos discursos en Nueva York cada 10 de octubre, ente 1887 y 1891, en el Masonic Temple y en el Hardman Hall, a los que ya he acudido como referencias anteriormente, son una muestra de lo que representaba tal fecha para el colosal cubano.

Durante la primera mitad del siglo XX, la fecha fue considerada como una de las más significativas para la nación; aunque ya no estaba el Apóstol bendito para evocarlo con su inigualable elocuencia, el hecho protagonizado por Céspedes se reiteraba como algo viviente cada 10 de octubre como una necesaria invocación que a modo de recuerdo se le tributaba no solo al bien llamado Padre de la Patria, sino a todos los que contribuyeron a cimentar las condiciones ulteriores para la contienda siguiente, la de 1895, con la que definitivamente se logró la independencia nacional.

A solo nueve años de la toma del poder por el dictador Fidel Castro se conmemoraba el centenario de la histórica fecha. Durante una velada efectuada en La Demajagua, Manzanillo, el mandatario pronunció un extenso discurso que considero fue determinante para cambiar la percepción del curso de la historia cubana, y de manera particular la real dimensión de la citada fecha.

Con su egocentrismo distintivo aprovechó la ocasión para establecer vínculos entre el 10 de octubre y su rol como líder asaltante al Cuartel Moncada. Para esto utilizó, una vez más, la paradigmática imagen del Apóstol  -en aquella ocasión fuera de contexto teniendo en cuenta que conmemoraba el 10 de octubre y no el 28 de enero o el 19 de mayo, fechas en relación directa con el héroe cubano evocado, ni tampoco el 26 de julio, día de la llamada rebeldía nacional- para ratificar su absurda idea sobre la influencia martiana en su fracasado asalto: “Y eso no es algo que se diga hoy como de ocasión porque conmemoramos un aniversario, sino algo que se ha dicho siempre (…) y que se dijo en el Moncada. Porque allí cuando los jueces preguntaron quién era el autor intelectual del ataque al cuartel Moncada, sin vacilación nosotros respondimos: ¡Martí fue el autor intelectual del ataque al cuartel Moncada!”

Pero no solo esto, sino que estuvo constantemente intentando articular aquellos valerosos acontecimientos que de manera inevitable conducirían a la libertad de Cuba con los sucesos que él protagonizó en el siglo XX. Para esto utilizó su reiterado recurso verbal al acudir a la idea de una continuidad desde los tiempos de Céspedes hasta el presente: “en Cuba solo ha habido una revolución: la que comenzó Carlos Manuel de Céspedes el 10 de Octubre de 1868. Y que nuestro pueblo lleva adelante en estos instantes” (téngase presente que corrían los años iniciales de la revolución cubana -que ya dejó de serla- en los que cierto ímpetu arrollador convocaba a multitudes adoctrinadas que le apoyaban en todas sus andanzas).

Por supuesto que no podía faltar su insulto al imperialismo yanqui, su habitual ataque por la injerencia norteamericana en la economía cubana, y lo peor, los cuestionamientos que hiciera acerca de la república que se había establecido desde 1902, que si bien tuvo sus desaciertos -como lo tienen todas las naciones y todos los gobiernos y gobernantes- estos no fueron peores que los desafortunados pasos emprendidos por la dictadura castrista a partir de 1959, amén de haber tenido aquella etapa (mal llamada pseudorepública por la historia oficialista al servicio del régimen) sus aspectos positivos tanto en el orden económico y político, así como en el aspecto social, ético y moral.

No se trata de ver una sombra tras cualquier paso del delirante comandante, por suerte ya no andante entre los vivos, pero este desplazamiento del protagonismo del 10 de octubre, a diferencia del que ya había tenido tras la grandeza de los hechos del noventa y cinco, fue causado por el dictador Fidel Castro y sus “bondades” al declarar la fracasada acción que él protagonizara como el día de la rebeldía nacional, y ofrecerle a “su pueblo” no un día de descanso como ocurre en el 10 de octubre, sino tres jornadas libres para olvidar sus penas, a la vez que garantizara la presencia popular en el suntuoso acto que a modo de ritual comunista emprendió cada 26 de julio.

De ahí que el 10 de octubre quedara en el olvido para que en su lugar se alzara el 26 de julio, y la venerada figura de Céspedes fuera relegada a un segundo plano -ya ahora prácticamente sepultada para siempre- para que Fidel Castro, el siniestro y vengativo dictador, ocupara una inmerecida supremacía en la historia de la nación cubana.   

Los ideales de libertad determinados por un código ético basados en el amor patrio, y un sentido de la libertad sustentado en un naciente nacionalismo, fueron reemplazados por aquel ímpetu vengativo que con rapidez se diseminaba por un país que no había llegado a consolidar sus conceptos de nacionalismo e identidad; lo que, sin duda, les hizo más vulnerables a la manipulación, al extremo que han pretendido cambiar los designios de un pueblo, se sustituyeron los héroes y hasta sus fechas históricas, entre ellas el 10 de octubre, que ha quedado en el olvido por no haber sido protagonizada por el comandante y sus revoltosos barbudos, sino por un hombre altruista, masón y versado en leyes, con sus humildes esclavos recién liberados y los que le siguieron en el oriente cubano, quienes deben ser reconocidos en el verdadero día de la rebeldía de una nación necesitada de una nueva contienda, y de hombres ejemplares como el Padre de la Patria.

En estos duros tiempos en que el pueblo cubano está necesitado de que se produzcan grandes y trascendentales cambios el extraordinario mensaje del Maestro sigue vigente. Su bendita sabiduría debe ser retomada junto al inolvidable día que marcó el inicio de las luchas independentistas, y de manera especial a Céspedes, aquel que en simbólico gesto fue capaz de erguirse con sus hombres en pos de la ansiada libertad.

Recordemos que para José Martí: “Un pueblo está hecho de hombres que resisten, y hombres que empujan: del acomodo que acapara, y de la justicia, que se rebela: de la soberbia, que sujeta y deprime, y del decoro, que no priva al soberbio de su puesto, ni cede el suyo: de los derechos y opiniones de sus hijos todos está hecho un pueblo, y no de los derechos y opiniones de una clase sola de sus hijos”.

(FINAL)


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Octubre 10, 2018, 05:49:56 am por Dr. Alberto Roteta Dorado en Temas sociales y políticos.

                        ARTÍCULO ESPECIAL EN EL THINK-TANK DE CUBANÁLISIS
                              EL VERDADERO DÍA DE LA REBELDÍA NACIONAL Iª PARTE.
                                            Por: Dr. Alberto Roteta Dorado.


               


Santa Cruz de Tenerife, España.- Un 10 de octubre del año 732 en un sitio cercano a Poitiers, en territorio francés, los francos derrotaron al ejército musulmán en la conocida batalla de Tours, con lo que impedían su avance hacia Europa. Siglos después en Estocolmo, en 1471, también un 10 de octubre, se libró la batalla de Brunkeberg, en la que Sten Sture, el Viejo, entonces regente de Suecia, apoyado por granjeros y mineros, rechazó el ataque de Cristián I de Dinamarca.

En Cuba, este mismo día, pero en 1868, Carlos Manuel de Céspedes, un abogado de privilegiada posición social y económica seguido por muchos de sus esclavos -a los que en gesto altruista y emancipador había puesto en libertad- y otros humildes hombres de pueblo, como si se repitiera la hazaña “del Viejo” de Suecia con sus pobres hombres, emprendía el camino libertador de su patria e iniciaba la llamada Guerra de los 10 años, hecho considerado como el elemento referencial que marcó el inicio de la gesta independentista cubana más prolongada.

El repique de la campana de su ingenio La Demajagua, Manzanillo, en el oriente del país, hace 150 años, significó el triunfo de las ideas independentistas, frente al integrismo hispano y las corrientes reformistas y anexionistas de la segunda mitad del siglo diecinueve en Cuba.

Sin embargo, este acontecimiento en nuestros días resulta prácticamente desconocido para muchos cubanos, no solo para aquellos que desde su inercia intelectual han preferido permanecer enajenados de la realidad ante la adversidad del medio social donde lamentablemente se desarrollan, sino para los más instruidos que se han graduado o cursan estudios superiores en las universidades de la isla.

Si se les preguntara a los jóvenes cubanos cual es el hecho fundacional de la Revolución cubana de 1868 con seguridad no serían capaces de responder con certeza la interrogante. Si se desconoce la existencia de una gesta independentista que comenzó en 1868 y se extendió por una década, no es posible que sepan acerca del hecho fundacional considerado como punto de partida para el inicio de dicha contienda.

Si se simplificara el hecho y expresáramos la misma idea de otra manera, esto es, preguntar qué se conmemora el 10 de octubre, la respuesta no sería muy diferente ante el desconocimiento que se tiene sobre la historia de la nación. En última instancia puede existir en algunos una idea difusa acerca de que ese día “se les dio la libertad a los esclavos”. El por qué se liberó a los esclavos -solo a un grupo de hombres de esta condición y por parte de alguien en particular-, quien los liberó, y qué motivos tuvo para la toma de su decisión, ya sería pedirles demasiado.

No crean mis lectores que lo que presento como hipótesis carece de valor, toda vez que hasta el momento lo he explicado como una posibilidad en el supuesto caso de que se pretendiera investigar el tema en el contexto actual de la juventud cubana. Por el contrario, quien redacta estas líneas dedicadas el histórico día, interrogó a sus alumnos que cursaban el cuarto año de la carrera de medicina hace solo unos años cuando ejercía el magisterio en Cuba, y quedó perturbado ante el grado de desinformación generalizada que existía en torno a un día que debe considerarse de extraordinaria importancia para los cubanos de todos los tiempos.   

Acudiendo a la enseñanza socrática, cuyo eje de la polémica consistía en la formulación de nuevas interrogantes a partir de cada situación concretada, hemos de cuestionarnos el por qué este acontecimiento que durante la primera mitad del siglo XX mantuvo su vigencia ahora quedó en el olvido, tema que desarrollaré mas adelante en este escrito, una vez que analicemos el significado que tuvo para José Martí el histórico día. 

El 10 de octubre en José Martí. Sus trascendentales discursos pronunciados en el Masonic Temple de New York

Entre 1887 y 1891, tanto en el Masonic Temple como en el Hardman Hall, ambos en la ciudad de Nueva York, José Martí, con su sabia palabra y su visión profética, protagonizó las grandes reuniones, devenidas en sagrado culto para la evocación a aquellos que emprendieron el camino liberador.

Un 10 de octubre de 1888, a solo veinte años de la acción emprendida por Carlos Manuel de Céspedes, José Martí se dirigió a los cubanos emigrados en Nueva York, desde el  Masonic Temple y se refirió al “ardor inevitable del corazón” y a “las pasiones evocadas por el recuerdo y la presencia de nuestros héroes”.

Para José Martí la gesta independentista de 1868, a pesar de su fracasado fin, tuvo una connotación trascendental, y el gesto inicial de la contienda que protagonizara Céspedes, un significado real y a la vez simbólico; tal vez el más genuino símbolo de la nación cubana. Sus reiteradas intervenciones durante varios años en los Estados Unidos de América para recordar el 10 de octubre son una prueba irrefutable de lo expreso.

Esas “pasiones evocadas por el recuerdo y la presencia de nuestros héroes” adquirieron un significado real y trascendente cada 10 de octubre en las reuniones convocadas por el héroe cubano, las que no solo eran motivo para la evocación del histórico día, sino que se convirtieron en tenida necesaria para el llamado coloquial que sirvió para la reunificación de los cubanos con ansias libertadoras dispersos en el exilio.

José Martí en el citado discurso es capaz de convocar a los cubanos de su tiempo cuando expresó: “Miente a sabiendas, o yerra por ignorancia o por poco conocimiento en la ciencia de los pueblos, o por flaqueza de la voluntad incapaz de las resoluciones que imponen a los ánimos viriles los casos extremos, el que propale que la revolución es algo más que una de las formas de la evolución, que llega a ser indispensable en las horas de hostilidad esencial, para que en el choque súbito se depuren y acomoden en condiciones definitivas de vida los factores opuestos que se desenvuelven en común”.

Lo que nos permite apreciar el conocimiento y dominio de lo que más tarde los teóricos de la historia política llamaron factores subjetivos. José Martí con una extraordinaria agudeza perceptiva fue capaz de adentrarse en el complicado mundo de los móviles que conducen al enfrentamiento de las polaridades extremas, lo que llevado al contexto particular de la nación cubana de su tiempo marcó el enfrentamiento entre los cubanos oprimidos y dominados por el colonialismo español, y los representantes de una España que se expandió por territorios suramericanos y caribeños.

Pero su mayor mérito radica en haber logrado conceptualizar la idea acerca de la necesidad de una revolución como ley evolucionista, según él, “indispensable en las horas de hostilidad esencial”. Téngase presente que el cubano inigualable, de profético pensamiento y de visión futura, fue capaz de prever que: “los pueblos que no creen en la perpetuación y universal sentido, en el sacerdocio y glorioso ascenso de la vida humana, se desmigajan como un mendrugo roído de ratones”, lo que trató de impedir desde su permanente llamado a la lucha insurreccional en pos de salvar a una nación que por aquellos tiempos aun creía en ese concepto del glorioso ascenso de la vida humana.

Así las cosas, el autor de los Versos Libres, supo como nadie en su tiempo interpretar con verdadero sentido la praxis latinoamericana y los males que aquejaban a su patria, y aún más, alertarnos de las posibles consecuencias futuras ante la instauración de sistemas de carácter totalitaristas, “con el pretexto de enseñar doctrinas modernas”, como sucedió en Latinoamérica en los últimos años a partir de la expansión del llamado Socialismo del siglo XXI, y como ocurrió en Cuba con el establecimiento de la dictadura comunista en 1959, hechos que el genial cubano no alcanzó a ver, pero desde su tiempo se anticipó en alertarnos sobre el peligro de las ideas de carácter socialista y de la destrucción de las naciones al ser dominadas por sistemas totalitarios.

No obstante, independientemente de la profundidad de su mensaje, cuya esencia, desde el punto de vista de su contenido, le aproxima a Montesquieu (el gran político y jurista francés, cuyas ideas fueron determinantes para el impulso teórico que luego se concretó en la Revolución francesa de 1789), la sabia palabra del Maestro cubano tenía como objeto la evocación del trascendental acontecimiento que marcó el inicio de la gesta independentista cubana de 1868. 

Su histórico discurso de 1887 en el Masonic Temple de Nueva York, ofrecido un año antes del citado anteriormente, constituye un símbolo inspirador, no solo para la evocación del Padre de la Patria y el comienzo de la lucha emancipadora, sino para la reunificación de los cubanos de su tiempo en pos de reiniciar la lucha y alcanzar la independencia.

Con elocuente palabra el Apóstol realza el gesto de Céspedes al afirmar:

“Los misterios más puros del alma se cumplieron en aquella mañana de la Demajagua, cuando los ricos desembarazándose de su fortuna, salieron a pelear, sin odios a nadie, por el decoro, que vale más que ella: cuando los dueños de hombres, al ir naciendo el día, dijeron a sus esclavos: ¡Ya sois libres!”

Hoy, cuando nos separan 150 años del histórico hecho de la Demajagua protagonizado por Céspedes, el olvidado Padre de la Patria, y 131 años del primer discurso de José Martí en conmemoración del 10 de octubre, hemos de preguntarnos como sabiamente lo hizo el autor de Versos Libres. ¿Qué sentimiento inspirador nos mueve para que volvamos a evocar de manera cíclica el histórico día? ¿Qué relación podrá existir entre el gesto emancipador de Céspedes, las ideas libertadoras del héroe bendito de Dos Ríos y la necesidad de que se concreten esos grandes cambios que todos, de una u otra forma, queremos para nuestra patria en el actual contexto? ¿Es que acaso el hecho de acudir a la colosal sabiduría del Maestro y al gesto altruista del simbólico padre que los cubanos han olvidado en estos tiempos no es la expresión actual de nuestras ansias libertadoras?

Tal vez las palabras de José Martí en su discurso a los cubanos emigrados reunidos en el Masonic Temple, en 1888, durante la conmemoración del 10 de octubre, nos den la respuesta en la justa medida de nuestras aspiraciones: “¿Qué nos alienta, a más de nuestra gratitud, para reunirnos a conmemorar a nuestros padres? ¿Qué pasa en nuestras huestes que el dolor las aumenta y se robustecen con los años? ¿Será que, equivocando los deseos con la realidad, desconociendo por la fuerza de la ilusión o de nuestra propia virtud las leyes de naturaleza que alejan al hombre de la muerte y el sacrificio, queramos infundir con este acto nuestro, con este ímpetu, con este anuncio esperanzas que sin culpas cuando puedan costar la vida al que las concibe, y el que las pregona no puede realizarlas?”

Lo que hemos resistido durante todos estos años de represión, de carencias no solo materiales -a las que nos hemos adaptado a modo de supervivencia-, sino espirituales (que van desde la ausencia de valiosos textos prohibidos o restringidos hasta la imperdonable ironía de querer dominar nuestro pensamiento y nuestra expresión), la ausencia de libertades de todo tipo, el irrespeto y la violación de los derechos ciudadanos, entre otros tantos males, han sido en nuestro actual contexto elementos claves para que en “nuestras huestes” (…) “el dolor las aumente y se robustezcan con los años”, acudiendo a la inspiradora palabra del Maestro cuando convocó a los cubanos del exilio reunidos para recordar el sagrado día que hoy los cubanos han olvidado.

El contexto político cubano actual resulta bien diferente si se compara con las circunstancias  de la Cuba del siglo diecinueve; pero sin duda, se requieren grandes cambios que conduzcan al país a una nueva independencia que quedó frustrada, no con la instauración de la república en 1902, como han querido imponer a partir de una reinterpretación de la historia cubana, los historiadores oficialistas; sino a partir de la toma del poder político por el dictador Fidel Castro en 1959, y más tarde al declarar solo por su voluntad el carácter socialista de la llamada revolución cubana.

La evocación de la acción liberadora emprendida por el Padre de la Patria en un día tan significativo para los que anhelamos la libertad, deberá convertirse en símbolo para la continuidad de una lucha que de manera pacífica está llevando el pueblo cubano en estos tiempos. El ejemplo de Céspedes debe ser inspirador, olvidarle es pecar contra nuestros principios, contra nuestro sentido de la identidad y contra nuestro verdadero nacionalismo.

La imposición por la dictadura comunista de aquellas fechas que guardan relación solo con los sucesos emprendidos por ellos, ha contribuido a que se dejen a un lado ciertos hechos de nuestra historia como el 20 de mayo, día de la independencia, y el 10 de octubre, día del inicio de las luchas independentistas de la nación, verdadero día de la rebeldía, que lamentablemente los cubanos olvidan porque la dictadura impuso el 26 de julio, fecha de la fracasada acción del grupúsculo de revoltosos dirigidos por Fidel Castro, ofreciéndole un protagonismo para engrandecer una acción carente de sentido y jamás comparable con el heroico gesto de Céspedes y sus honestos y humildes hombres, los que se emanciparon en pos de la independencia cubana.

(Continuará)


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Octubre 10, 2018, 04:54:58 am por Dr. Alberto Roteta Dorado en Temas sociales y políticos.

                              El 10 de octubre, un día olvidado para los cubanos.
                                           Por: Dr. Alberto Roteta Dorado.


             


Santa Cruz de Tenerife. España.- Las dictaduras, independientemente de los efectos negativos que ejercen sobre las libertades de los hombres, ya sea en el orden individual o en el colectivo, son capaces –al menos cuando son verdaderas dictaduras y no simples gobiernos transitorios que ejercen cierto poderío más allá de lo asimilable y comprensible por el promedio de los hombres–  de degradar a aquellos que bajo sus órdenes estrictas han de pasar una parte de su vida.
 
De los regímenes dictatoriales de la actualidad, el de Cuba, sin duda, es uno de los más representativos, cuyos líderes han burlado las leyes, concepciones, y preceptos, amén de haber traspasado los límites de lo permisible desde cualquier ángulo que se pueda analizar.
 
Hay dictaduras de las que apenas tenemos conocimiento, principalmente las del continente africano, cuyos gobernantes han permanecido en el poder por muchos años, pero no más de los que estuvo Fidel Castro, quien pasó su trono al propio hermano sin que jamás se supiera acerca de posibles candidatos a la presidencia del país. De modo que el paradigma cubano – porque también lo nefasto y lo diabólico puede ser un paradigma, aunque en estos casos personificando la maldad– es un modelo único e irrepetible en la historia de los sistemas totalitarios y dictatoriales del hemisferio occidental en nuestros tiempos y su modus operandi uno de los más siniestros de la historia.

Para que las multitudes permanecieran en la ignorancia el régimen cubano aplicó un sistema de educación elemental y básico basado en la masificación de la enseñanza, es decir, ofrecer instrucción a todos por igual, lo que lleva implícito la gratuidad educacional. Siendo esta modalidad la instaurada para adoctrinar a los desposeídos, los menos instruidos, y los totalmente iletrados; aunque se pretenda mostrar al mundo una imagen diferente.
   
Esto condujo al fenómeno de la degradación de sus habitantes, algo que resulta patente como en pocas naciones del mundo. Los comunistas cubanos se encargaron de tergiversar de manera general la enseñanza; pero de modo muy particular la enseñanza de la historia patria, y de presentar determinados acontecimientos con un inmerecido protagonismo cuando se les comparara con otros sucesos de verdadero carácter trascendental.
 
En este sentido, el 10 de octubre, el histórico día considerado como punto de partida para el inicio de la contienda de 1868, guerra que se extendió durante una década sin resultados favorecedores concretos, ha sido borrado de la historia nacional en estos duros tiempos.

En su lugar el dictador Fidel Castro se encargó de sobredimensionar el 26 de julio, fecha, según el, considerada el día de la rebeldía nacional, con cuyo calificativo quedó desplazado el verdadero día de la rebeldía de los cubanos, en el que un valeroso hombre de posición acomodada y de profesión abogado, liberó a un grupo de esclavos africanos de sus propiedades en el ingenio La Demajagua, en el oriente de Cuba.
 
Me refiero a Carlos Manuel de Céspedes, el mayor general del Ejército Libertador de Cuba y primer presidente de la República de Cuba en Armas, a quien los cubanos antes de 1959 y durante los primeros años de la llamada revolución cubana consideraban como el Padre de la Patria, figura venerada por su sabiduría, su valentía y su elocuencia.

Pero como ya dije antes, las dictaduras tienen ese poder para que aquellos que viven bajo su dominación se degraden desde todo punto de vista, tal y como expresó el colosal político y escritor cubano José Martí: “los pueblos que no creen en la perpetuación y universal sentido, en el sacerdocio y glorioso ascenso de la vida humana, se desmigajan como un mendrugo roído de ratones”.

De ahí que a los cubanos actuales, al menos para la mayoría, la verdadera historia patria, carece de significado, y lo peor, no les interesa conocerla, ni tienen inclinaciones intelectuales y espirituales de ningún tipo, esto es, permanecen en un estado de estatismo mental inducido, condición generada de manera progresiva a partir del adoctrinamiento sostenido, lo que genera una incapacidad de tipo analítica que se mezcla con los sentimientos de sumisión y servilismo.
 
Esto ha ocasionado una marcada desmotivación por parte de las llamadas nuevas generaciones respecto a la necesidad de rescatar el conocimiento más genuino de la historia de Cuba, el que debe ser presentado libre de predisposiciones y conceptualizaciones comunistas, y narrando aquellos sucesos que marcaron y definieron nuestro verdadero nacionalismo y nuestra autenticidad emancipadora, aspectos bien distantes de la desfachatez actual, la inmoralidad y la incultura generalizada que predomina en el pueblo cubano.
 
El repique de la campana del ingenio La Demajagua hace 150 años significó, no solo el acto altruista protagonizado por Céspedes, sino el triunfo de las ideas independentistas, frente al integrismo hispano y las corrientes reformistas y anexionistas de la segunda mitad del siglo diecinueve en Cuba; por lo que el rescate del histórico día, no como una rutinaria evocación carente de sentido – como suele hacerse actualmente en la Cuba subyugada por un socialismo carente de sentido–, sino como algo viviente, cuyo significado al ser reasimilado deberá cobrar nueva vida e integrarse a las nuevas perspectivas que han de caracterizar a los cubanos de todo tiempo y lugar, ha de ser prioritario dentro de todo lo que hemos de hacer aquellos que estemos dispuestos a reconstruir nuestra adulterada historia.

Recordemos que el hombre más trascendental de la nación cubana es el gran humanista José Martí y no el dictador Fidel Castro como se pretende mostrar al mundo, que el verdadero Padre de la Patria es Carlos Manuel de Céspedes y no el delirante autoproclamado comandante y presidente vitalicio de Cuba, y que el 10 de octubre es el verdadero día de la Rebeldía Nacional – el hecho fundacional de nuestras luchas independentistas– y jamás el 26 de julio, día de la sangrienta y fracasada acción terrorista protagonizada por el principal destructor de la verdadera historia de la nación cubana.
 
Para José Martí la gesta independentista de 1868, a pesar de su fracasado fin, tuvo una connotación trascendental, y el gesto inicial de la contienda que protagonizara Céspedes, un significado real y a la vez simbólico; tal vez el más genuino símbolo de la nación cubana. Sus reiteradas intervenciones durante varios años en los Estados Unidos de América para recordar el 10 de octubre son una prueba irrefutable de lo expreso.

El autor de Versos Libres en el discurso que pronunció en el Masonic Temple de la ciudad de New York, en 1888, a solo veinte años de la acción protagonizada por Céspedes, fue capaz de evocar el histórico día, al propio tiempo que convocaba a los cubanos de su tiempo: “Miente a sabiendas, o yerra por ignorancia o por poco conocimiento en la ciencia de los pueblos, o por flaqueza de la voluntad incapaz de las resoluciones que imponen a los ánimos viriles los casos extremos, el que propale que la revolución es algo más que una de las formas de la evolución, que llega a ser indispensable en las horas de hostilidad esencial, para que en el choque súbito se depuren y acomoden en condiciones definitivas de vida los factores opuestos que se desenvuelven en común”.

Y justamente a 150 años de la hazaña de Céspedes y a 130 años del discurso de José Martí en New York esas “horas de hostilidad esencial” adquieren un especial significado en nuestros tiempos, tiempos de necesidad de dejar a un lado la pasividad y la inercia para lanzarnos a la revalorización de nuestra autonomía y de nuestra independencia.
         


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Octubre 08, 2018, 03:50:00 pm por Dr. Alberto Roteta Dorado en Temas sociales y políticos.

                   Progresismo: cómo el socialismo se disfraza de democracia
                                              Por: Andrea Kohen

La propiedad privada, la libertad individual, la autodeterminación, no son ideales pues la idea es que el Estado controle la mayoría de los aspectos de la vida


                   


En Chile lo conocemos como progresismo, en Estados Unidos por ejemplo, lo conocen como “Socialismo Democrático” y es representado con matices por personajes como Hillary Clinton, Barack Obama y Bernie Sanders.

En Chile tenemos tanto al conglomerado izquierdista llamado Frente Amplio, al Partido Comunista y algunas facciones de otros partidos incluyendo el Socialista.

Es esa Teoría que ve al capitalismo y sus grandes innovaciones como enemigo de la sociedad y necesita de un salvador, un mesías llamado Estado para que solucione todas las injusticias que ellos creen que derivan del modelo de libre mercado.

La propiedad privada, la libertad individual, la autodeterminación, no son ideales pues la idea es que el Estado controle la mayoría de los aspectos de la vida. Es válido que vean el mundo de esta manera porque son libres de hacerlo, pero aplicar sus teorías tiene consecuencias indeseadas.

Ahora, ¿Por qué nos importa? Pues resulta que los innegables fracasos históricos del socialismo en el mundo, no son suficientes para mantener a raya a sus adherentes y tenemos casos como Venezuela y Nicaragua donde ya es demasiado tarde. La excusa es que siempre se puede hacer mejor en el propio país de lo que lo hizo el país de al lado.

Es que seguramente nosotros si nos ha de funcionar. Ese estado de negación mental y el desconocimiento de los mitos que lo sustentan, pone en peligro la verdadera democracia y las nuevas generaciones están siempre al borde del caos y la miseria por intentar implementar algo que simplemente no funciona en un mundo donde dan por sentado su libertad.

El famoso socialismo democrático o progresismo vive de mitos y es bueno repasarlos y desmoronarlos de ser posible.

1. La palabra “democracia” o “progreso” hacen que algo malo se transforme en bueno. Demasiadas veces hemos leído y escuchado a personajes como Camila Vallejo y Karol Cariola del partido comunista diciendo que viven una doctrina renovada y que pertenecen a un movimiento “democrático” porque se somete a los sistemas electorales disponibles y porque se permiten interactuar con el mercado. Progresismo y Comunismo Democrático no son más que adornos para un concepto que no ha cambiado. Adherir una palabra agradable no crea realidad. Puedo decir expropiación democrática, encarcelamiento democrático, redistribución democrática, etc. Eso no vuelve estas acciones democráticas.
 
2. Un programa de gobierno socialista es igual a un país socialista. Muchos progresistas amantes del socialismo, han identificado ciertos programas gubernamentales de índole socialista en gobiernos liberales (capitalistas) y con ello hacen creer a todo el mundo que dicho país es en realidad socialista aunque no lo sea. Un ejemplo clásico son los países nórdicos que tienen servicio de salud nacionalizado. Esto se presta para que el mundo progresista diga que los países nórdicos son un ejemplo de socialismo exitoso. La verdad es que los países Nórdicos son capitalistas, con altos índices de libertad económica y civil, con altas tasas de emprendimiento, pero que en un aspecto han tomado una opción más socialista que es en el servicio de salud Esto solo significa que la parte en la que tienen altos ingresos, gran calidad de vida y altos índices de libertad, es lo que provee la gran estructura capitalista que tienen y los programas (ya casi todos en la quiebra) de ayuda social como la salud, es la parte socialista. Definitivamente no son países socialistas sino capitalistas y no es correcto vender la idea de que son modelos exitosos de socialismo. En efecto, estos países pudieron darse el equivocado lujo de dilapidar sus fortunas con sistemas ya probadamente fracasados de Socialismo en términos de salud pública entre otros, gracias a que el capitalismo los hizo ricos y es este capitalismo que después de crear fortuna, puede por un tiempo soportar sobre su espalda el peso de cierto socialismo, pero no por siempre, pues el socialismo solo funciona cuando hay riqueza que repartir y cuando esta se acaba, que suele ocurrir pronto, entonces se queda sin insumos para funcionar.
 
3. El sistema de acción y consecuencia debe ser exterminado por el estado. La visión de justicia del progresismo es preocupante. Para quienes militan en esta doctrina, la justicia tiene que ver con la igualdad de resultados programados desde un ente central y no con justa retribución por las decisiones personales. Por eso es que legalizan el robo a través de la tributación a modo de castigo por tener mejores resultados que otros pues la idea es que nadie sufra por la desigualdad. Ciertas reglas básicas de coexistencia, basadas en el modelo Judeocristiano (aunque no se necesita ser creyente para sacar provecho de ellas) son pisoteadas por el socialismo. La envidia es premiada con el robo de la propiedad del prójimo que logró progresar gracias a su esfuerzo personal o el de su familia que tiene el justo derecho de heredar lo suyo. De pronto el no tener éxito financiero me hace acreedor de mi prójimo para lo cual puedo utilizar la fuerza del Estado con el fin de expropiarle para mi propio beneficio, pero si tengo buenos resultados financieros entonces yo me convierto en víctima de expropiación. Las acciones tienen consecuencias y estas nos llevarán siempre hacia la desigualdad que es incluso un derecho humano. La individualidad es un derecho, el vivir bajo mis propios términos sin daños a terceros.
 
4. El Capitalismo promueve el egoísmo. Interesantemente en estudios hechos en Estados Unidos, la población que adhiere abiertamente al capitalismo es mucho más altruista que la población progresista, pues no ven al estado como la fuente de caridad a través de los impuestos sino que ven como responsabilidad personal preocuparse del bienestar del otro. El progresismo terceriza la caridad y nos vuelve más egoístas y como ahora es el estado el que debe proveer bienestar, no debo yo preocuparme por mi prójimo.
 
No importa cuántos mitos más asuma el progresismo, pero este aunque se disfrace de democracia, siempre será socialismo y este es liberticida.

Fuente: https://panampost.us7.list-manage.com/track/click?u=4f2ae1156fccc559ba11da44f&id=c9e19e57f6&e=21223f176c


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Octubre 08, 2018, 10:12:20 am por Dr. Alberto Roteta Dorado en Temas sociales y políticos.

            ELECCIONES EN BRASIL: BUSCANDO LA OPCIÓN MENOS MALA. II PARTE.
                                              Por: Dr. Alberto Roteta Dorado.

Acaban de tener lugar las elecciones en Brasil. Este domingo 7 de octubre se alzó con el primer puesto Jair Bolsonaro, el representante del Partido Social Liberal, con el 46% de los votos (99 % de las mesas escrutadas), seguido por Frenando Haddad, candidato del Partido de los Trabajadores, con el 29.3 %. Cubanálisis, el prestigioso sitio que en Estados Unidos dirige el escritor y analista político Eugenio Yáñez, publicó mi escrito sobre el tema de las elecciones en Brasil en su edición del lunes 17 de septiembre, escrito que publico en este Blog, tal vez con un poco de retraso, pero con la convicción de su valor mantenido, algo que apreciarán mis lectores.

                      ARTÍCULO ESPECIAL EN EL THINK-TANK DE CUBANÁLISIS       
                     ELECCIONES EN BRASIL: BUSCANDO LA OPCIÓN MENOS MALA. II PARTE.


           


Bolsonaro sería derrotado por el resto de sus contrincantes ¿excepto por Haddad?

Lo más significativo que nos están aportando los datos suministrados por las encuestas no es este ascenso esperado que favorece a los candidatos una vez que desapareció de la nómina el expresidente, sino lo que pudiera ocurrir en un balotaje previsto para el final de octubre, y en el que Jair Bolsonaro perdería al enfrentarse a sus principales contrincantes.

De llegar a un escenario de balotaje entre los candidatos más votados y suponiendo que Bolsonaro se enfrente a la ecologista Marina Silva, esta última lo vencería con el 43% contra 33% del candidato del PSL, lo que ahora no creo que pueda suceder si tenemos en cuenta el descenso en la popularidad de aceptación de la persistente ecologista, quien descendió a solo un 8%; mientras que, contra Ciro Gomes, este obtendría 44% y Bolsonaro 33%. En caso de que Bolsonaro mida fuerzas contra Alckmin, el socialdemócrata vencería con un 41% frente al 32 % que tendría Bolsonaro. Según Ibope, Bolsonaro solo vencería si se enfrenta a Fernando Haddad, obteniendo 37% contra 36% del candidato del Partido de los Trabajadores, lo que hasta hace unas horas parecía demasiado utópico con apenas unos días para los comicios y con el bajo por ciento de intención de votos que había logrado alcanzar el socialista pro-Lula, pero desde la noche del viernes la visión cambia radicalmente a partir del 13% que ha logrado el candidato socialista.   

De cualquier modo, reitero la idea de que las segundas vueltas suelen traernos sorpresas, y los brasileños -demasiado emocionales en cuestiones de decisiones políticas, toda vez que han estado apoyando a un prisionero que contribuyó al saqueo del país o a alguien que se ha pronunciado contra las comunidades autóctonas de las selvas brasileñas- deberían impedir mediante su voto bien pensado que se llegaran a enfrentar Bolsonaro y Haddad, por cuanto el margen de diferencias sería mínimo y con facilidad pudiera ocupar la presidencia de Brasil el representante del Partido de los Trabajadores, aunque según los resultados preliminares de la encuestadora del Instituto Brasileño de Opinión Pública y Estadística, el vencedor sería Bolsonaro con una diferencia mínima en la intención de votos, quien representa el otro extremo desde el punto de vista político, lo que no excluye la idea de que sea un mal presidente para Brasil.

Una rápida ojeada a algunos de los candidatos, obviando a Lula da Silva, que ya dejó de serlo y a Jair Bolsonaro, quien estuvo a punto de desaparecer como candidato al ser apuñalado en plena campaña y resultar gravemente herido

1. Marina Silva, una ecologista que fue ministra del gobierno de Lula da Silva

Conocida como la ecologista por sus inclinaciones medioambientalistas, esta mujer se ha comprometido en lograr estabilidad económica en el país, refiriéndose de igual modo a los principios de honestidad y a "dialogar y debatir con todos los brasileños" y "convencernos de que la solución a los problemas vendrá con el debate y no con el embate", lo que pudiera ser de utilidad -si lo cumpliera y no se quedara en una estrategia de campaña preelectoral-  en una nación cuyos habitantes están obstinados de gobiernos corruptos.

Marina Silva aspiró a la presidencia en las elecciones de 2010 y 2014, y en ambos casos quedó en tercer lugar, con cerca de 20 millones de votos. Esto le ofrece ciertas ventajas respecto a otros candidatos. Su tercer lugar solo precedida por Lula y Bolsonaro, según los resultados de la encuesta de la firma brasileña MDA, aunque solo logró el 5.6% de los votos cuando aun no se le había retirado la candidatura a Lula, y luego sin su presencia logró ascender al 12% para ocupar un segundo puesto.

La ecologista inició su vida política en la década de 1980, en las filas del Partido de los Trabajadores, PT, junto a Lula da Silva, en cuya gestión llegó a ser ministra de Medio Ambiente, aunque renunció por sus discordias en políticas ambientales con Dilma Rousseff, entonces titular de la cartera de Minas y Energía. Se desvinculó luego del PT y tras un breve paso por el Partido Socialista se dedicó a la fundación de la Red de Sustentabilidad, REDE, que se define como "ambientalista, progresista, socialdemócrata".

No obstante su retirada del PT y sus proyecciones en pos del medio ambiente, no me parece una buena opción para dirigir un país, y mucho menos Brasil, que no por gusto es conocido como el gigante suramericano. Es una líder discreta no más que no pasará más allá de ser una ministra de asuntos relacionados con sus preferencias o si acaso algún puesto en el senado. De cualquier modo, se espera que si pasa a la segunda vuelta y se enfrenta con Bolsonaro logre vencerlo con una diferencia de alrededor de un 10% a su favor, algo que ahora resulta bien distante dada la pérdida de su aceptación popular en menos de una semana. 

2. Ciro Gomes, un socialista demasiado aislado que por su mal carácter -de asumir la presidencia- se convertiría en el Rafael Correa brasileño 

Ciro Ferreira Gomes fue miembro del Partido del Movimiento Democrático Brasileño, PMDB, de orientación centrista, y del Partido de la Social Democracia Brasileña, actualmente de derecha, aunque en sus inicios de centroizquierda. Fue elegido diputado federal y alcalde de la ciudad de Fortaleza y con tan sólo 32 años de edad, gobernador de Ceará. Fue ministro del gobierno de Luiz Inácio (Lula) da Silva, del Partido de los Trabajadores, PT, pero no aceptó formar una alianza con esa agrupación que presenta como candidato a Fernando Haddad.

Posteriormente dejó el PSDB e ingresó en el más izquierdista Partido Popular Socialista, PPS, para postularse como candidato a la presidencia de la República en las elecciones de 1998, el tercero más votado, siendo superado por el miembro de su ex partido Fernando Henrique Cardoso, que consiguió su reelección en la jefatura del Estado, y en los comicios de 2002, el cuarto más votado. En esta última ocasión apoyó a Lula en la segunda vuelta, lo que contribuyó al triunfo de este último.

Actualmente representante de los Partidos de la Social Democracia Brasileña y Democrático Trabalhista, PDT, el único movimiento partidista de Brasil miembro de la Internacional Socialista. Es conocido por su carácter temperamental y la defensa de posiciones de centroizquierda. Gomes ha tenido un avance en los últimos sondeos que lo muestran como potencial adversario de Bolsonaro en un segundo turno, teniendo a su favor una tasa de rechazo muy inferior a la que registra Bolsonaro.

No obstante, Gomes actualmente no conquistó el apoyo de las fuerzas de izquierda y todo parece indicar que cada vez está más aislado. Su personalidad volátil y sus arremetidas contra todos lo convierten en un candidato poco deseado, amén de sus posturas políticas con tendencias hacia la izquierda, lo que sería una nota discordante en medio de la difícil situación política del país.

Se ha mostrado en defensa de los aspectos científicos y tecnológicos, asegurando que, de ser presidente, destinará al área un 2 % del PIB, lo que conseguirá a través de recursos de fondos estatales, impuestos y apoyo del sector privado. Para el candidato laborista, hablar de ciencia y tecnología es hablar de "independencia" y, “si Brasil quiere ser una nación independiente, hay que invertir para eso”, lo que, al igual que las propuestas de Marina Silva, no dejan de ser interesantes, pero pudiera tratarse de una promesa preelectoral que luego pudiera quedar en el olvido. Aun así, su principal limitación para la presidencia del país no es esta última idea, sino sus vínculos con el corrupto expresidente Lula da Silva, y aunque se separó del Partido de los Trabajadores, su impronta pudiera estar latente.

Al día siguiente de que Lula designara a Fernando Haddad para reemplazarlo como candidato presidencial por el PT Gomes insistió en la necesidad de una izquierda que “deje de depender de una personalidad extraordinaria" (refiriéndose a Lula), al propio tiempo que expresó: "Sería una tragedia para las familias brasileñas elegir a una persona completamente hostil hacia nuestra población negra, nuestros indígenas, las mujeres, la población LGBTI" (haciendo alusión a Jair Bolsonaro).

3. Geraldo Alckmin, un candidato sin carisma, pero que hubiera podido salvar a una nación desorientada en la recta final de la campaña promocional preelectoral

Geraldo Alckmin, fundador del centrista Partido de la Social Democracia Brasileña, PSDB, fue gobernador de Sao Paulo en cuatro ocasiones, algo que le pudiera favorecer si consideramos que Sao Paulo es el mayor colegio electoral del país, donde se supone goce de una popularidad que no logra alcanzar en otros sitios del enorme país. En 2006 se lanzó a la aventura presidencial, pero fue derrotado en la segunda vuelta por Lula da Silva.

Alckmin tendrá sobre sí el desafío de conquistar a un electorado desencantado con la política después de numerosos escándalos de corrupción, para lo que se presenta como el hombre establishment, con una imagen de conservador moderado en medio de un hostil medio polarizado por los extremos, lo que también le hubiera podido beneficiar y escalar algunos puntos más en las intenciones de voto; pero las últimas encuestas dicen lo contrario.

También hubiera sido decisivo para su posible aproximación a Marina Silva y a Ciro Gomes el hecho de que logró el apoyo de una coalición de partidos de derecha y centro-derecha, los que dominan el Congreso, y esto le ha facilitado más tiempo de propaganda en la televisión y la radio que el resto de sus adversarios. De los 25 minutos diarios, el favorito de los mercados y del denostado centro, Geraldo Alckmin, tendrá 11 minutos.

Al igual que muchos políticos, Alckmin tampoco escapa de las sospechas de corrupción y fue acusado por Odebrecht de haber recibido dinero no declarado a través de su cuñado, de lo cual sus oponentes aseguran que ha sido blindado por los medios de comunicación, que no han ventilado mucho el asunto. Aun así, entre las pocas opciones para poder asumir la presidencia del país, esta no será la ideal -ninguna lo es en sí-, pero es la menos mala.

4. ¿Quién es y de donde salió Fernando Haddad, quien de la noche a la mañana apareció como candidato a la presidencia de Brasil?

Haddad es un representante de la izquierda brasileña de origen libanés. Sus vínculos muy estrechos con Lula y Dilma Rousseff así lo demuestran, pero su más significativa presentación es su membresía en el Partido de los Trabajadores, PT, el mismo de Lula, amén de ser el sustituto del exmandatatario, una vez que éste se dio por vencido y reconsideró su absurda actitud aferrada a mantenerse como candidato a la presidencia por el PT.

El PT siempre consideró que en el caso de que finalmente, como por suerte ocurrió, no pudiera aparecer entre los candidatos a la presidencia del país, Haddad podría convertirse en el candidato principal de esta formación política, algo que ya es una realidad, toda vez que el Tribunal Superior Electoral determinó que la candidatura de da Silva como presidente era improcedente.

La decisión fue aprobada en una reunión de la dirección nacional del Partido de los Trabajadores, PT, en Curitiba. "Lula tiene total confianza en Haddad" (…) "No ha sido una opción, ha sido una imposición. Estamos obligados a tomar una decisión porque hoy es el último plazo dado arbitrariamente por la justicia electoral", dijo en un video difundido en las redes sociales el diputado y miembro de la dirección nacional del PT Paulo Pimenta, sin explicitar cuál había sido la decisión adoptada.

Haddad es un economista que empezó su carrera política en el año 2005 al ser Ministro de Educación del país suramericano durante el gobierno de Lula y parte del mandato de la expresidenta Dilma Rousseff, suficiente como para poder tener una apreciación de lo que representaría para el país y para la región: una continuidad asegurada de la corrupción nacional y un peligro para la diseminación metastásica desde Brasil de los leves remanentes del Socialismo del siglo XXI que logran subsistir en la región, algo que sería bienvenido por los regímenes de Cuba, Venezuela y Bolivia, prácticamente los únicos exponentes de dicha aberración en la región.

El sustituto de Lula es un socialista a su manera, pero no un ignorante, sabe muy bien qué hacer en los pocos días que le faltan para que tenga lugar la primera ronda. Sabe que tiene posibilidades para igualarse a sus rivales, incluyendo a Bolsonaro. Recordemos que el Partido de los Trabajadores, PT, ganó las últimas cuatro elecciones presidenciales, dos con Lula (2002 y 2006) y dos con Rousseff, destituida en 2016 por el Congreso, bajo la acusación de manipular las cuentas públicas.

Maneja con inteligencia las debilidades de las clases desposeídas y se aprovecha de las circunstancias para presentarse en los barrios distantes poblados por las comunidades pobres para hacer su campaña, en la que no falta la evocación constante a su ídolo y mentor, quien le da instrucciones desde la cárcel. Recientemente visitó, por orientación de Lula, varias fábricas del cinturón industrial de Sao Paulo, donde cuarenta años antes el propio da Silva lideró con éxito una huelga de trabajadores en plena dictadura militar.

Pero la capacidad de Haddad está siendo cuestionada por otro de los candidatos de izquierda, Ciro Gomes, quien hace solo unas horas afirmó en Río de Janeiro que a Fernando Haddad le falta "garra" para enfrentar el difícil momento que vive el país. "Haddad es una excelente persona, una persona de bien, tengo por él un gran afecto, gran estima y gran respeto, pero él no conoce Brasil, no tiene experiencia, no tiene la garra necesaria en este momento difícil".

Haddad fue denunciado recientemente por corrupción, en plena campaña electoral, en base a la confesión realizada por el empresario Ricardo Pessoa, expresidente de la constructora UTC Ingeniería. Según la acusación, UTC habría pagado una deuda de 2,6 millones de reales (alrededor de 626.500 dólares) de la campaña de Haddad en 2012 a cambio de ser favorecido con contratos públicos, lo que ha sido desmentido por este último al atribuir dicha acusación  a una persecución política -como suelen hacer todos los acusados recientemente por escándalos de corrupción-  que busca impedir el regreso del Partido de los Trabajadores al poder, un discurso que ha sido repetido en numerosas ocasiones por Lula, con quien mantiene estrechos vínculos en la cárcel.

5. Bolsonaro. ¿Cómo es que un apologista de la tortura y la dictadura se volvió un serio aspirante a la presidencia de Brasil?

Es la interrogante del importante sitio estadounidense Americas Quarterly para hacer referencia a Jair Bolsonaro. Como ya expresé antes, obviaré los detalles de este último, así como los de Lula, por cuanto ya se ha dicho demasiado sobre dichos candidatos presidenciales. No obstante, mis lectores no me perdonarían que, aunque fuera de manera  bien resumida, y sin volver a insistir en sus ideas racistas y homofóbicas, haga mención a ciertos aspectos de la vida del representante del Partido Social Liberal recientemente apuñalado en medio de su campaña.

Jair Bolsonaro se ha referido a las Organizaciones No Gubernamentales como ladrones de los recursos del Estado; llamó parásitos a los habitantes de las reservas aborígenes y comparó a los negros con bestias de carga; es defensor de la existencia de dictaduras militares, de la pena de muerte, la castración química, de la tortura y del fin del estatuto de desarme que no permite que los brasileños porten armas en sus casas, esto último para aproximarse a las leyes estadounidenses que lo permiten; aun así, es el candidato favorito luego de la retirada de la candidatura de otro que tal vez fue más medido en sus expresiones pero desde el silencio estaba haciendo de las suyas junto al resto de la camarilla de los Socialistas del siglo XXI.

¿Qué pudiera suceder el próximo 7 de octubre en Brasil?

Según los últimos datos ofrecidos el viernes 14 de septiembre por la encuesta de Datafolha, y según sondeo realizado entre el jueves 13 y el viernes 14, las cosas han cambiado bastante en solo una semana, cuando se conocieron los resultados de las investigaciones de Ibope.

¿Qué tenemos ahora? Un 26% para Jair Bolsonaro, quien aumentó su popularidad en un 4% en el breve tiempo de una semana, aunque los datos que utilizo como referencia no pertenecen a la misma empresa encuestadora (no existen más datos de Ibope desde el 6 de septiembre). Esto desde la simple apariencia pudiera parecer favorecedor para el candidato derechista, aun hospitalizado e imposibilitado de continuar su campaña promocional; sin embargo si se analiza el segundo lugar, esta vez compartido entre Ciro Gomes y Fernando Haddad resulta patente el hecho de que este último, de un día para otro, logró insertarse con éxito en el ambiente competitivo previo a los comicios.

De un insignificante 4% el 6 de septiembre, según Ibope, asciende con un 9% según los primeros datos de Datafolha, y ya el viernes 14 logró el 13%, es decir, logró igualar al izquierdista Ciro Gomes y sobrepasar al resto de los aspirantes, lo que, sin duda, no beneficia a Bolsonaro, por cuanto de llegar a enfrentarse en una segunda vuelta de balotaje, solo habría la diferencia de un punto porcentual (Bolsonaro 39% Vs. Haddad 38%, según Datafolha, y Bolsonaro 37% contra Haddad 36%, según Ibope) en lo que sería un empate técnico que solo demostrará con hechos concretos la polarización extrema de una nación necesitada de grandes transformaciones, pero no justamente encausadas por Bolsonaro o por Haddad.

Algo similar ocurriría si Ciro Gomes fuera quien se enfrentara a Bolsonaro, solo que en esta posibilidad el vencedor se prevé que sea Gomes con una diferencia de 7%, lo que no conllevaría a un empate técnico (Gomes 45% Vs. Bolsonaro 38%), y esto, en última instancia, sería lo que salvaría el grave conflicto eleccionario de Brasil, independientemente de que Ciro Gomes tampoco es un candidato ideal, pero si una mejor opción que Haddad y que Bolsonaro.   

Así andan las cosas en Brasil a solo unos días de la difícil contienda electoral prevista para el 7 de octubre, día definitorio en el que dos de sus candidatos optarán luego por la presidencia de un país que merece un presidente digno, aunque lamentablemente en esta ocasión ninguno se aproxima a ese ideal que Platón, el gran filósofo griego, describió en La República.

  (FINAL)


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Octubre 08, 2018, 09:53:35 am por Dr. Alberto Roteta Dorado en Temas sociales y políticos.

 
                 ELECCIONES EN BRASIL: BUSCANDO LA OPCIÓN MENOS MALA
                                       Por: Dr. Alberto Roteta Dorado.


Acaban de tener lugar las elecciones en Brasil. Este domingo 7 de octubre se alzó con el primer puesto Jair Bolsonaro, el representante del Partido Social Liberal, con el 46% de los votos (99 % de las mesas escrutadas), seguido por Frenando Haddad, candidato del Partido de los Trabajadores, con el 29.3 %. Cubanálisis, el prestigioso sitio que en Estados Unidos dirige el escritor y analista político Eugenio Yáñez, publicó mi escrito sobre el tema de las elecciones en Brasil en su edición del lunes 17 de septiembre, escrito que publico en este Blog, tal vez con un poco de retraso, pero con la convicción de su valor mantenido, algo que apreciarán mis lectores.

                      ARTÍCULO ESPECIAL EN EL THINK-TANK DE CUBANÁLISIS       
                     ELECCIONES EN BRASIL: BUSCANDO LA OPCIÓN MENOS MALA


             

Fernando Haddad, representante de la sobreviviente izquierda regional y Hair Bolsonaro, el derechista radical defensor de la dictadura militar brasileña, se enfrentarán el próximo 28 de octubre por la presidencia de Brasil.  
 
Santa Cruz de Tenerife. España.- En el 2018 han tenido lugar elecciones presidenciales en varios países de América Latina, lo que nos ha mantenido a quienes nos interesamos por estos temas en la expectativa acerca de los posibles resultados comiciales, y en primer lugar, a las consecuencias resultantes de una inadecuada elección en algunas de las naciones de la región.

Con las excepciones de Cuba y Venezuela, cuyos regímenes dictatoriales ejercen el control absoluto de todo el acontecer nacional, hasta el momento en los países donde se desarrollaron procesos electorales de acuerdo a los procedimientos que establecen sus protocolos de manera legal y constitucional, las cosas han salido bien, aunque hubiéramos preferido otro presidente para México, la última de las naciones inmersa en comicios electorales, a pesar de que hasta el presente Andrés Manuel López Obrador solo ha dado muestras de tolerancia, aplicabilidad de una disciplina austera e inclinaciones por recuperar el terreno perdido con la administración Trump, con quien ha mantenido relaciones adecuadas que pudieran contribuir a una reversión de la política del mandatario estadounidense hacia su vecino del sur.

Por suerte para la región los gobiernos de Paraguay, Costa Rica y Colombia son seguidores de líneas políticas bien distantes del fenómeno sociopolítico conocido como Socialismo del siglo XXI, tendencia que estuvo muy de moda en Latinoamérica desde los primeros años de este siglo, en los que a partir del maléfica influencia del desaparecido presidente venezolano Hugo Chávez bajo los auspicios del ya también inexistente líder comunista cubano Fidel Castro, se difundió por varios de los países de la región.

El reciente triunfo de Iván Duque en Colombia, a pesar de los fuertes momentos de tensión dada la posibilidad del triunfo de Gustavo Petro, su principal adversario en la contienda (político vinculado años atrás a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, FARC, y de postura izquierdista), ha sido determinante para la reorientación política de esta nación, cuya misión ha de ser extraordinaria no solo para Colombia, sino que pudiera ser de vital importancia como principal estandarte contra la dictadura de Nicolás Maduro, toda vez que el fenómeno de Venezuela repercute sobremanera en Colombia dada su cercanía, lo que se incrementa cada día con el éxodo masivo de venezolanos hacia territorios colombianos.

Pero como ya he dicho, las cosas hasta el momento van saliendo bien, exceptuando los atípicos casos de Cuba y Venezuela, cuyos regímenes manipularon todos los pormenores de sus procesos electorales, algo que ya sabíamos ocurriría de antemano, así como de México, cuyos resultados los habíamos previsto, y lamentablemente se alzó con un triunfo Andrés Manuel López Obrador, un candidato de la izquierda, aunque hasta el presente todo parece indicar que ese izquierdismo se va moviendo gradualmente y pasará a posiciones intermedias en lo adelante, esto es, se oficializará como centro-izquierda, tendencia muy de moda, junto al centro-derechismo, por estos tiempos tan complejos en los que muchos se alejan de los radicalismos extremos para no aparecer como derechistas e izquierdistas propiamente dichos, los dos grandes extremos, sino que han preferido autollamarse progresistas que asumen la esencialidad de una u otra tendencia para al final aparecer y parecer como de centro derecha o de centro izquierda, con lo que se suprimen los absolutismos de ambas polaridades políticas.

El escenario de la campaña preelectoral en Brasil. Un enfrentamiento de las polaridades contrapuestas.

Y es justamente este asunto de las polaridades extremas lo que nos conduce al fenómeno que actualmente se está dando en Brasil, la última de las naciones de América Latina que tendrá sus elecciones en este 2018.

En el extremo de la izquierda Luiz Inácio da Silva, expresidente de Brasil, y uno de los representantes pioneros del socialismo de “nuevo” tipo en el continente, quien cumple prisión actualmente por corrupción, apareció hasta hace solo unos días como candidato a la presidencia del país, y no solo candidato, sino que, de manera paradójica, era el favorito con una cifra de seguidores que hubiera conquistado con facilidad el triunfo definitivo si su candidatura no hubiera sido rechazada por el Tribunal Superior Electoral.

Mientras que hacia el extremo de la derecha nos encontramos con Jair Bolsonaro, el polémico personaje defensor de la dictadura militar brasileña (1964-1985), conocido por sus fuertes ataques de naturaleza racista, xenófoba y homofóbica, atacado por un fanático en medio de la campaña electoral, hecho del que salió gravemente herido y por el que acaba de salir de las unidades de terapias intensivas, aunque sigue hospitalizado.

Así las cosas, los brasileños -hasta hace solo unos días que el Tribunal Electoral determinó la retirada de la candidatura de da Silva- han contado con estas dos “brillantes” opciones para que los representen por un período de cuatro años con la posibilidad de ser reelegidos, al menos por una vez, siendo los principales candidatos si consideramos su grado de aceptación popular según investigaciones antes de la retirada de la candidatura de da Silva.

De acuerdo con la firma brasileña MDA para la Confederación Nacional de Transporte, la que precisa que su margen de error es solo de 2.2 puntos porcentuales, hacia el final de agosto, Lula da Silva ocupaba el primer lugar con un por ciento de aceptación del 37.3%, mientras que Jair Bolsonaro ocupaba el segundo lugar con el 18.3%.

La indiferencia y la apatía hacia los temas de naturaleza política no es un fenómeno exclusivo de aquellos países en los cuales existen sistemas dictatoriales de gobierno, o de aquellos que aun se encuentran en etapas de transición luego de haber sido sometidos a formas de dictadura, sino que es un fenómeno que resulta patente en los países latinoamericanos. Recordemos el caso de Colombia, país en el que menos del 50% de su población acude a las urnas, o el de otras naciones como Ecuador, donde si acuden toda vez que está establecido en sus leyes constitucionales el voto obligatorio como deber ciudadano, aunque desconozcan acerca de los candidatos presidenciales, ni tengan criterios propios para ejercer el voto.

Por otro lado la incultura política constituye un grave flagelo -tan dañino como el hambre, la miseria y las enfermedades- en aquellos pueblos de nuestra América en los que el analfabetismo y la pobre instrucción son cosas comunes. No se puede aspirar a que las multitudes carentes de la instrucción elemental puedan tener conocimientos profundos, o al menos nociones acerca del acontecer político de sus países, siendo este uno de los elementos determinantes para que al final los grandes sectores poblacionales den su voto a aquellos candidatos que, en buena ley, ni siquiera son dignos de aparecer en los listados de las candidaturas.

Nuestra América tan desigual no solo se caracteriza por su pobreza, su extrema pobreza, su desempleo, sus altos grados de delincuencia y criminalidad, sino por sus elevados niveles de personas sin instrucción o en total analfabetismo -los que tienen su derecho pleno a ejercer el voto aun cuando desconocen el por qué lo hacen y por quien lo hacen-, y esto último no solo influye en la toma de partido por uno u otro candidato, sino que juega un papel decisivo en la asunción del poder de gobernantes no idóneos para poder conducir a sus pueblos e integrarse con un mínimo de decoro en el acontecer internacional.

Del mismo modo que en Venezuela Nicolás Maduro sigue tiene teniendo seguidores, los tuvo en Cuba Fidel Castro hasta el día de su muerte, y aun los sigue teniendo, y en Colombia estuvieron apoyando a Gustavo Petro a pesar de sus antecedentes criminales, ahora en Brasil un por ciento de su población ha estado respaldando a alguien que cumple una condena de doce años por corrupción pasiva y lavado de dinero, y a un despreciable ser que impondrá, de resultar electo, el racismo, la xenofobia y la homofobia como aspectos sociales claves de su sistema político.

¿Es que acaso no tienen otras opciones los brasileños? Este es pues, otro elemento medular del grave conflicto preelectoral de Brasil. Opciones si existen, pero no muchas para escoger si se trata de elegir a un presidente, lo que ya es algo mayor, por cuanto no se trata de un puesto en una alcaldía municipal o de una figura que con frecuencia suele ser decorativa en el senado. Y es justamente otro factor que está influyendo decisivamente en el mal ambiente que precede a las elecciones brasileñas previstas para este 7 de octubre.

Ciro Gomes, representante del Partido Democrático Laborista, PDT, a pesar de haber ganado en simpatizantes luego de la exclusión de Lula, y Marina Silva, con su poco influyente Partido Red de Sustentabilidad, REDE, no logran ascender hasta posiciones que puedan aproximarse a las de los candidatos favoritos extremos, de los que ya solo queda uno toda vez que la candidatura de Lula da Silva no fue finalmente permitida, mientras que Geraldo Alckmin, el socialdemócrata representante del Partido de la Social Democracia  Brasileña, PSDB, a pesar de su favorecedora relación con el sector financiero, al parecer le falta carisma para atraer con más fuerza y poder conquistar a los brasileños.

Del resto de los candidatos guardaré silencio,  por cuanto no logran ir más allá del 1%, de acuerdo a los sondeos de la segunda quincena de agosto, lo que no experimentó variaciones en las investigaciones de septiembre. De modo que las multitudes han preferido optar por un presidente que se encuentra tras las rejas, algo que considero inconcebible e improcedente, y por un racista que no será mucho mejor que da Silva a pesar de su postura política diametralmente opuesta, y que, aunque no está en prisión como Silva, no se escapa de acusaciones sobre asuntos de corrupción.

En una investigación basada en datos de organizaciones internacionales como el Banco Mundial, el Banco Africano de Desarrollo y el Foro Económico Mundial, publicada el 21 de febrero en Infobae, Brasil obtuvo una puntuación de 37 en una escala de 0 a 100 donde el 0 significa el más corrupto y el 100 el menos, lo que nos da la medida del nivel de corrupción en esta nación, aunque si se compara con otras de Latinoamérica su puesto no es de los peores, por cuanto es superada por casi todos los países centroamericanos. No obstante, Brasil está considerado dentro de los cinco países menos corruptos de América Latina, algo que no debe considerarse un triunfo, dado el elevado nivel de corrupción en América Latina.

Posiciones de los candidatos a la presidencia de Brasil con Lula da Silva y sin Lula da Silva como aspirante.

Veamos el comportamiento de las investigaciones según encuestas antes y después de la  exclusión de la candidatura de da Silva. Las fuentes consultadas precisan que las investigaciones se realizaron a una totalidad 2.002 electores de 137 ciudades de todas las regiones del país, lo que se hizo entre el 15 y 19 de agosto (firma brasileña MDA para la Confederación Nacional de Transporte), y cuenta con solo 2.2 puntos porcentuales para posible margen de error.

Igual número de electores fue consultado, aunque en una totalidad de 142 municipios del país, lo que solo deja el margen de posible error de 2 puntos porcentuales (Encuesta del Instituto Brasileño de Opinión Pública y Estadística, Ibope, a pedido de la Red Globo de Televisión y del periódico O Estado de Sao Paulo). Ambas con resultados similares y aun contando con la candidatura de Lula da Silva, lo que luego se modificó al ser retirada por la no aceptación por parte del Tribunal Superior Electoral. 

Según la primera de las encuestas Luiz Inácio Lula da Silva, representante de la izquierda, ocupó el primer lugar con un apoyo del 37,3 %. En segundo lugar el representante de la derecha Jair Bolsonaro  con el 18,3 %, seguido por la ecologista Marina Silva (5,6 %), el socialdemócrata Geraldo Alckmin (4,9 %), el laborista Ciro Gomes (4,1 %) y el liberal Álvaro Dias (2,7 %). Los otros siete candidatos registrados para las elecciones del 7 de octubre también fueron contemplados, pero ninguno de ellos llegó al 1 %, según el sondeo realizado.

De acuerdo con las investigaciones del Ibope da Silva apareció con un 37 % de intención de voto, contra el 18 % que el sondeo le atribuyó a Jair Bolsonaro, Marina Silva contó con un 6 % de apoyo, mientras que Gomes y Alckmin quedaron empatados con el 5 %.

Otra encuesta de Ibope, esta vez sin la presencia de Lula toda vez que ya no podrá participar en la recta final de la campaña ni en los próximos comicios, arroja los siguientes resultados: Jair Bolsonaro, tuvo un 20 % de apoyo y se perfilaría primero en intención de votos, seguido por la ambientalista Marina Silva con un 12 %, el centroizquierdista Ciro Gomes con un 9 % y Geraldo Alckmin, con un 7 %. El compañero de fórmula de Lula, Fernando Haddad, que reemplazará al expresidente, logró apenas un 4%.

Según estos resultados Bolsonaro logró una ventaja que aparentemente lo podría convertir en el futuro presidente de Brasil. No obstante, las investigaciones realizadas a posteriori nos dicen otra cosa, lo que debemos considerar, por cuanto creo que existe seriedad en el rigor de las empresas encuestadoras, y ante todo, no parece haber una intervención de favoritismo hacia uno u otro candidato como ha sucedido en algunos países de la región en que los resultados han sido manipulados para mantener cierta expectativa.

El Instituto Brasileño de Opinión Pública y Estadística, Ibope, retomó sus investigaciones y dio a conocer este 6 de septiembre nuevos resultados sobre la intención de voto, esta vez sin Lula da Silva y con una cercanía mayor a la fecha exacta de los comicios, los que se realizarán el próximo 7 de octubre en primera vuelta y el 28 de octubre en la segunda ronda.

Jair Bolsonaro sigue en primer lugar, pero a pesar de la ausencia de Lula, solo logró pasar del 20% que tuvo en agosto al 22% en septiembre, lo que debemos tener en cuenta,  por cuanto las perspectivas cambiarán definitivamente en una segunda vuelta prevista para el 28 de octubre, en la que algunos de sus contrincantes lo pudieran superar; al menos esto es lo que percibo al analizar este mínimo ascenso porcentual, y lo confirmo al consultar las investigaciones realizadas por las encuestadoras mencionadas antes, las que afirman de modo categórico que Bolsonaro sería vencido, al menos por tres de sus adversarios en una segunda vuelta. Ya para la noche de este viernes, 14 de septiembre, se difundieron los resultados de la encuesta de Datafolha en los que Bolsonaro se mantiene ocupando el primer lugar con un 26%.

Tras Bolsonaro aparecen empatados en segundo lugar con el 12% Marina Silva y Ciro Gomes, ambos exministros del gobierno de Lula da Silva. Geraldo Alckmin pasó del 7% al 9%, mientras que Fernando Haddad, postulado como fórmula vicepresidencial de da Silva, ocupó el quinto puesto al obtener el 6% de aceptación; resultados que han variado en solo una semana si consideramos los resultados de este viernes según la encuesta de Datafolha, en los que Marina Silva descendió al solo obtener un 8%, la única de los candidatos que experimentó un descenso como este; Ciro Gomes obtuvo un 13% ocupando el segundo lugar, esta vez compartido con Fernando Haddad, a quien haré referencia en breve; en tanto que Geraldo Alckmin obtuvo un 9%, con lo que lamentablemente se estaciona sin sacar ventajas sobre sus fuertes contrincantes.

La encuestadora del Ibope ensayó como sería el comportamiento de los electores en el caso de una segunda vuelta en la que se enfrentaría Jair Bolsonaro a cada uno de sus adversarios por separado, tal y como deberá ser en realidad en una segunda vuelta prevista para el 28 de octubre. De acuerdo con las simulaciones de Ibope para un posible balotaje Jair Bolsonaro no ganaría frente a sus principales rivales. Dicha encuesta recién acaba de realizarse entre los días 1 y 3 de septiembre a 2.002 electores con solo posible margen de error de dos puntos porcentuales.

En este sentido los resultados fueron los siguientes: Marina Silva vs. Bolsonaro, 43% contra 33%. Ciro Gomes vs. Bolsonaro, 44% contra 33%. Alckmin vs. Bolsonaro, 41% contra 32%. Jair Bolsonaro solo resultará vencedor si se tuviera que enfrentar a Fernando Haddad, por cuanto este último logró el 36% contra el 37% de Bolsonaro. 

Veamos entonces, acudiendo al análisis especulativo, pero basándonos en los elementos que de manera concreta tenemos hasta el momento, el posible desenlace de esta encrucijada brasileña, mucho más preocupante de lo que parece por lo que pudiera ocurrir en una nación cuyos pobladores están decepcionados de sus gobernantes ante la serie de escándalos de corrupción que los ha caracterizado, lo que, sin duda, ha influenciado en ese comportamiento aparentemente absurdo de las multitudes al apoyar a un candidato en prisión -más absurdo aun es el hecho de que se permitiera la inscripción de una candidatura a un prisionero que cumple condena de doce años por lavado de dinero y corrupción pasiva- y a otro que ha tenido expresiones xenófobas y racistas de manera reiterada, justamente en Brasil, un país de gran diversidad racial y de mestizaje sin igual en la región, amén de sus amplias reacciones de rechazo hacia las comunidades indígenas a las que desprecia sobremanera.

Las segundas vueltas o balotajes con frecuencia nos dan una sorpresa, y aunque creo en la seriedad de las encuestadoras y en la posible exactitud de sus datos, todo puede ocurrir en los próximos días antes de que cierre el período de campaña previo a las elecciones.

Un primer punto importante, Luis Inácio da Silva ya no estará como candidato, y esto favorece al resto de los postulados, los que no se igualan, aunque parezca increíble, en por cientos de simpatizantes al expresidente corrupto y encarcelado. Al no aparecer da Silva el resto de los candidatos, al menos los de mayor aceptación, aumentaron sus intenciones de voto de acuerdo a los resultados de las encuestas. Ciro Gomes y Marina Silva logran situarse por debajo de Bolsonaro, quien fue el menos favorecido luego de la salida de Lula, y es lógico que los simpatizantes de este último no se pasaran de golpe para un candidato que representa la polaridad opuesta de Lula da Silva. Lo más lógico en este caso es que se redistribuyeran, como efectivamente ocurrió en la encuesta experimental y como deberá ocurrir en realidad el día 28 de octubre, entre aquellos candidatos que de una u otra manera se aproximen a sus intereses políticos; aunque como ya he expresado antes, en Brasil se están dando situaciones en torno a las elecciones que resultan bastante incoherentes, y todo pudiera ocurrir.

Así las cosas, lo más importante de todo este proceso es la retirada de Lula. El resto de los acontecimientos dependen de esta sabia y justa determinación del Tribunal Superior Electoral. Sin Lula, Bolsonaro lejos de ser favorecido, experimenta un leve estancamiento a pesar de que al analizar fríamente los números pudiera parecer diferente. Bolsonaro con Lula obtuvo el 18% de intención de voto, sin Lula y como prueba experimental antes de la salida de su candidatura, obtuvo el 20%, y luego en la última encuesta con la salida definitiva de Lula de manera oficial por orden del Tribunal Electoral, llegó solo a un 22%, esto es, en todo el proceso solo logró un incremento del 4%, a diferencia de Ciro Gomes, quien se vio mucho más favorecido al lograr un ascenso del 7% de intención de voto (5% con Lula, 9 % sin Lula de manera experimental y 12% sin Lula oficialmente). El viernes en la noche se conoció el resultado de otra encuesta en la que Bolsonaro ascendió hasta un 26%.

En cambio Marina Silva ascendió sorpresivamente desde un 6% inicial con Lula aun en la candidatura, hasta un 12% en la variante de la encuesta experimental de Ibope, pero se estacionó en el mismo por ciento entre agosto y septiembre luego de la retirada definitiva de Lula; lo que no ocurrió con Geraldo Alckmin, en mi percepción el único candidato que pudiera salvar a la nación, quien ascendió en 4% entre la encuesta inicial con Lula (5%) y la última, reportada este 6 de septiembre (9%), según las mismas encuestadoras, y obtuvo el 9% según Datafolha en su más reciente información; y por último Fernando Haddad, el hombre de pensamiento socialista a la manera de los líderes corruptos de la región y seguidor de Lula, quien solo asciende un 2% entre agosto y septiembre, aunque ya ha afirmado que ganará las elecciones, solo que no explicó cómo lo haría toda vez que las cifras no dicen lo mismo en el momento de su afirmación, lo que por desgracia acaba de experimentar un giro significativo que lo favorece sobremanera. Ahora Haddad registra una intención de voto de 13%, según la última encuesta de Datafolha divulgada este viernes 14 de septiembre. Tras crecer cuatro puntos, empató en segundo lugar con el centroizquierdista Ciro Gomes y se ubicó detrás del 26% del ultraderechista Jair Bolsonaro.

 (Continuará)


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Octubre 08, 2018, 08:25:38 am por Dr. Alberto Roteta Dorado en Temas sociales y políticos.

              Jair Bolsonaro. ¿La "mejor" o la peor opción para la presidencia de Brasil?
                                        Por: Dr. Alberto Roteta Dorado.


             

                       
                        Jair Bolsonaro y Fernando Haddad, aspirantes a la presidencia
                      de Brasil en segunda vuelta prevista para el domingo 28 de octubre.


Santa Cruz de Tenerife. España.- No creo que el triunfo de Jair Bolsonaro, candidato a la presidencia de Brasil como representante del Partido Social Liberal, sorprendiera a aquellos que hemos seguido el enigmático proceso eleccionario del más grande de los países de Latinoamérica.

Hace unas semanas comenté acerca de la posibilidad de que el polémico candidato ocupara el primer lugar en esta primera ronda electoral, y no solo esto, sino de su posible triunfo definitivo o total derrota, en caso de que se concretara una esperada segunda vuelta o balotaje.

Esto último, es decir, una derrota en segunda vuelta, de acuerdo con los resultados actuales de esta primera ronda, prácticamente queda descartado a pesar de lo que de manera anticipada decían las encuestas de opinión. De ahí que el balotaje se realizará por cuestiones de normas, aun cuando se sabe de antemano que Bolsonaro será el presidente de Brasil para los próximos cuatro años.
 
El dirigente de la extrema derecha brasileña y candidato del Partido Social Liberal se quedó con la victoria de la primera vuelta en las elecciones presidenciales de este domingo, toda vez que logró, con casi el ciento por ciento de las mesas escrutadas, el 46 % de los votos, frente al 29.3 % del candidato del Partido de los Trabajadores, Fernando Haddad, quien de manera repentina sustituyó en la candidatura a Luis Inácio da Silva, una vez que el Tribunal Superior Electoral no admitiera a este último como aspirante a la presidencia del país por el hecho de estar prisionero por actos de corrupción.
 
En Brasil se ha dado un fenómeno poco usual si de campañas y contiendas electorales se trata. Las multitudes andan desorientadas ante las pocas opciones – no en cuanto a número de candidatos aspirantes, sino a la calidad de dichos candidatos– que tienen para elegir a un presidente que los pueda representar y encausar en sus designios por un período de cuatro años con posibilidad de reelección por igual período de tiempo, al menos por una sola vez.

Ciro Gomes, representante del Partido Democrático Laborista, PDT, a pesar de haber ganado en simpatizantes luego de la exclusión de Lula da Silva, solo logró este domingo el 12.5%, y Marina Silva, con su poco influyente Partido Red de Sustentabilidad, REDE, quien solo obtuvo un pésimo 1% a pesar de haber estado en varias encuestas preliminares en tercer y cuarto lugar, no lograron ascender hasta posiciones que pudieran aproximarse a las de los candidatos iniciales favoritos extremos, de los que luego solo quedó Bolsonaro una vez que saliera de la escena Lula da Silva.
 
Mientras que Geraldo Alckmin, el socialdemócrata representante del Partido de la Social Democracia  Brasileña, PSDB, a pesar de su favorecedora relación con el sector financiero, al parecer le faltó carisma para atraer con más fuerza y poder conquistar a los brasileños, de ahí su cuarto lugar con solo un 4.8%, lo que resulta lamentable, por cuanto, creo que hubiera sido la opción menos mala para poder dirigir al país suramericano.

Así las cosas, ahora solo quedan Bolsonaro y Haddad, quienes se enfrentarán el próximo domingo 28 de octubre en una segunda vuelta que será definitiva y a la vez decisiva para los brasileños, por cuanto representan las polaridades extremas desde el punto de vista político.

Jair Bolsonaro a pesar de su aparente triunfo resulta ser rechazado por grandes sectores poblacionales y por personalidades de la política brasileña. Según el candidato Ciro Gómez, Bolsonaro es un "proyectito de pequeño Hitler tropical", y ha llegado a llamarle: "nazi hijo de puta". Mientras que para varios medios constituye una grave amenaza para la estabilidad política y social de Brasil.
   
En cambio las comunidades indígenas y los grupos de preferencias sexuales e inclinaciones de tipo homosexual lo repudian por sus comentarios contra dichos sectores; aunque recientemente se retractó sobre sus posiciones extremistas en torno a la homosexualidad al negar las acusaciones que se le han hecho acerca de sus insultos a los homosexuales.
 
De cualquier modo, lo que necesita Brasil no es precisamente un presidente que defienda o no a estos grupos, o que de un día para otro aparezca cambiando conceptos y opiniones en torno al álgido tema de los comportamientos sexuales de los brasileños; sino alguien que sea capaz de poner cierto orden en una nación, cuyos millones de habitantes están totalmente decepcionados ante los graves escándalos de corrupción de varios de sus líderes principales y dirigentes, independientemente de cualquier postura política, ya sea de los extremos polares de derecha o izquierda, o de las posiciones intermedias del centro-derechismo y centro-izquierdismo, tan comunes en nuestros tiempos.   

Y esta es justamente la gran incógnita en medio de la encrucijada electoral brasileña, esto es, lo que ocurrirá una vez que Bolsonaro esté en el poder absoluto de Brasil, algo que aún está por ver. Y me refiero a su estancia en el poder brasileño porque no creo que Haddad pueda vencerle en una segunda vuelta o balotaje; aunque como todos sabemos las segundas vueltas siempre pueden traernos de modo sorpresivo grandes giros radicales.

¿Quién es y de donde salió Fernando Haddad, quien de la noche a la mañana apareció como candidato a la presidencia de Brasil situándose en un segundo lugar de aceptación popular de acuerdo con las encuestas previas?

Haddad es un representante de la izquierda brasileña de origen libanés. Sus vínculos muy estrechos con Lula y Dilma Rousseff así lo demuestran, pero su más significativa presentación es su membresía en el Partido de los Trabajadores, PT, el mismo de Lula, amén de ser el sustituto del exmandatatario, una vez que éste se dio por vencido y reconsideró su absurda actitud aferrada a mantenerse como candidato a la presidencia por el PT.

Haddad es un economista que empezó su carrera política en el año 2005 al ser Ministro de Educación del país suramericano durante el gobierno de Lula y parte del mandato de la expresidenta Dilma Rousseff, suficiente como para poder tener una apreciación de lo que representaría para el país y para la región: una continuidad asegurada de la corrupción nacional y un peligro para la diseminación metastásica desde Brasil de los leves remanentes del Socialismo del siglo XXI que logran subsistir en la región.
 
En fin, entre uno y otro candidato, e independientemente de que ninguno reúne aquellas condiciones que los sabios de la antigüedad establecieron como patrones para los políticos y dirigentes de las masas, Jair Bolsonaro con algunos arrepentimientos acerca de sus ancestrales posturas éticas y morales, un ficticio trato hacia los desposeídos – como han hecho la mayoría de los presidentes de Latinoamérica–, algunas promesas a los serviles proletarios inspirados en el ideal del viejo alemán de alma sedosa y mano férrea,* y como es lógico, mano dura ante el fenómeno de la corrupción y mente alerta ante los conflictos económicos, y como no tenemos para una segunda vuelta al socialdemócrata Geraldo Alckmin, es ahora ¿la mejor opción? para los brasileños.

De cualquier modo, jamás podrá desprenderse de su actitud defensiva hacia la dictadura militar brasileña (1964-1985) y su conformidad con la aplicación de los métodos de tortura. El tiempo – solo una breve estancia en el poder de acuerdo a las leyes de esta nación– lo dirá, y los brasileños que le han apoyado o rechazado podrán ver concretados sus logros y desaciertos al frente del gigantesco país suramericano. No hay otra opción.

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*Por supuesto, me refiero a Karl Marx, y utilizo las palabras del político y escritor cubano José Martí, quien lo definiera como "aquel alemán de alma sedosa y mano férrea", independientemente de señalarle con firmeza su lado negativo, esto es, haber andado demasiado de prisa y en la sombra ("pero anduvo de prisa, y un tanto en la sombra").


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Octubre 07, 2018, 06:01:14 pm por Dr. Alberto Roteta Dorado en Sobre Arte.

                              NOEL NICOLA: LA SUERTE DE UN TROVADOR.
                                           Por: Dr. Alberto Roteta Dorado.
             A propósito del aniversario 72º del natalicio del destacado músico cubano.


           


La casa de las Américas. El primer gran concierto. Su estilo y sus preocupaciones estéticas.

El dieciocho de Febrero de 1968 en la sala “Che Guevara” de la Casa de las Américas tuvo lugar el primer recital – devenido en verdadero acontecimiento histórico y al propio tiempo símbolo para la nación cubana– que uniría por vez primera a los jóvenes: Silvio Rodríguez, Pablo Milanés y Noel Nicola.

Tal vez este hecho determinó esa postura estética en el arte de Nicola, esto es, su preocupación permanente por lo más autóctono del saber latinoamericano y sus incursiones en el estudio del folklore más genuino de nuestra isla; aspectos muy poco abordados por los que han comentado o escrito sobre Noel Nicola, una figura imprescindible de la música cubana que debe ser valorada en su real dimensión. 

Su comprensión por el sentido de la praxis latinoamericana la demostró con sus profundos estudios de la obra del gran poeta peruano César Vallejo. A la musicalización de su poesía dedicó parte de sus años. El disco que grabó en Lima, Perú, en 1986, “Noel Nicola canta a César Vallejo” es solo el resumen coloquial de sus estudios en este sentido.

Al escuchar y repasar estas obras – recordemos que la obra de Nicola necesita repasarse, volver a escucharla y familiarizarse para poder comprenderla, de ahí su poca popularidad si se le compara con otros trovadores de su generación– percibimos los aires del sur del continente a través de las formas musicales empleadas, del estilo adoptado en el rasgueo tan sui generis de su inseparable  guitarra, y en ciertas cadencias, que si bien resultan peculiares en Noel, se hacen más evidentes en este grupo de obras.

Noel Nicola es capaz de llevarnos sur adentro a través de un viaje por nuestro continente. Su canción Laura, milonga y lejanía lo logra a través de su lirismo: “Laura, yo me pregunto: ¿si nuestro breve encuentro fue un llegar a una orilla o un viaje Sur adentro, regalo o semilla?” Por su parte Llueve en Agosto de 1981 resulta ser más recia y enérgica, toda vez que pretende llevarnos a un Salvador y una Guatemala ensangrentados: “Llueve un Cono Sur, cruz retorcida, cruz gamada, sombra chinesca de traición, gran contramarcha, y un apartheid que es como un tajo en las entrañas…”

Por otra parte, sus estudios de nuestro folklore lo conducen hasta el maestro Argeliers León, del cual fue discípulo y a su trabajo como auxiliar de investigación en el Instituto de Etnología y Folklore de la Academia de Ciencias de Cuba entre 1967 y 1969.

La diversidad de géneros en la extensa obra del músico demuestran no solo el dominio desde el punto de vista técnico, sino la preocupación estética y la visión abarcadora que lo motivaron a incursionar en formas que recuerdan la trova tradicional cubana, el cha-cha-cha-, el sucu-sucu, el son, el songo, la canción de cuna, la conga, el danzón, la tonada y otros tantos géneros y formas musicales, de lo que su disco Tricolor, con poemas para niños de Vivien Acosta y Olga Marta Pérez, nos da la medida de su altura en este sentido.

Dedicado a varias personalidades de la cultura musical cubana,  el compositor nos va acercando a la peculiar forma de cada una de estas figuras a través del género o del estilo que los identifica. De esta forma, dedica el songo “Doña lechuza” a los principales exponentes de esta forma musical: Juan Formell y José Luis Quintana (Changuito), el cha-cha-chá “Excursión a la playa” a Jorrín, Lay y Rosendo Ruíz, el son “Don gallo” a Pedro Luis Ferrer, el son “La paloma enamorada” a Miguel Matamoros e Ignacio Piñeiro, y la canción “Molino” a la trovadora y pedagoga Teresita Fernández.


Su formación musical. Compositor, cantante y guitarrista extraordinario.

Nieto de Clara Romero de Nicola, la precursora de la escuela cubana de guitarra, guitarrista de depurada técnica y notable pedagoga. Hijo de Isaac Nicola Romero, el decano de la enseñanza de la guitarra en Cuba y concertista destacado, y de Eva Reyes, violinista de la Orquesta Filarmónica de La Habana. Sobrino de Clarita Nicola Romero, pedagoga y creadora de un “Método de guitarra folklórica”.

Noel se formó bajo la influencia de estas notables figuras de la música cubana. Heredó de su padre la forma de colocar su mano izquierda y la posibilidad de tocar con uñas y con yemas – como lo solía hacer Isaac Nicola–. De su madre el lirismo y la ternura adquiridos en la ejecución del violín, y de su tía Clarita el dominio de los ritmos populares y de la ejecución de la guitarra popular.

Estas influencias tan diversas que van desde lo más académico de su padre, el afamado maestro Isaac Nicola, hasta la gracia de Clarita, incidieron en el trabajo creacional de Noel. Su obra está llena de complejidades técnicas que la hacen indudablemente más depurada – influencia de lo académico y de lo clásico– , pero al mismo tiempo incursiona en un son o va hacia los inicios de la canción trovadoresca cubana – influencia de lo popular y autóctono de las tradiciones musicales de nuestro país–.

El maestro Leo Brouwer al comentar sobre la música de Noel Nicola  se refirió a ese grado de complejidad que no es exactamente popular en las armonías, letras y melodías en su obra. Frank Fernández expresó que “tuvo la suerte de ser completo”, y su hermano en el arte, Silvio Rodríguez afirmó que era uno de los sonidos más depurados y que “podía cantar tan fuerte y sostenido que le pedíamos dar las notas más agudas en los coros”*.

Esas melodías complejas, que resultan difíciles de interpretar por un artista y de poderse memorizar para ser cantadas por el público en general; esas letras complejas que nos narran un acontecimiento político, un suceso social, una epopeya o un diálogo amoroso, ya sea mediante el símil, la metáfora o la imagen; estas creaciones que jamás caen en lo fácil que acaricia el oído demandante de las multitudes, han determinado que este compositor notable y músico de depurada técnica no sea precisamente un hombre popular.

Cuando se hace referencia al gran suceso cultural que es la nueva trova cubana hay nombres imprescindibles: Silvio Rodríguez, Noel Nicola, Pablo Milanés y Vicente Feliú, sus fundadores y al propio tiempo sus figuras emblemáticas. Si le preguntaran al público – y me refiero al público que pudiéramos considerar promedio, y no precisamente a los intelectuales o entendidos en materias musicales o artísticas en general– acerca de las obras de estas notables figuras, todos podrán responder y darnos una extensa lista de títulos, sobre todo de Silvio y de Pablo, que son al mismo tiempo los que han alcanzado una notoriedad internacional y los que llenan grandes plazas, estadios y enormes teatros en cualquier lugar del mundo.

De Noel Nicola solo algunos podrán mencionarnos: “Es más, te perdono” o “María del Carmen” (Para una imaginaria María del Carmen). Esa complejidad de texto y de música lo aparta de la popularidad. Sin embargo esto lo engrandece y lo envuelve en cierto aire de misterio que nos invita a un descubrimiento o a un redescubrimiento de su grandeza.

Lo descubrí siendo muy joven cuando aprendí, y también canté –como la mayoría de los jóvenes con inquietudes intelectuales de mi generación– su ejemplar “Comienzo el día”, su original “Calma y algo más”, o las imprescindibles “Es más, te perdono” y  “Para una imaginaria María del Carmen”.   

Ahora que han pasado trece años de su prematura muerte lo intento redescubrir, pero como una necesidad de volver con una óptica diferente – y como es lógico con la madurez que se alcanza con más de medio siglo de existencia– a aproximarme a la inmensa obra de este genial hombre que pensó, y llegó a estar convencido, de que no tenía suerte.

Sus canciones “Animo trovador” y “Trovador sin suerte” recogidas en una de sus últimas producciones discográficas así lo demuestran. Los versos de “Ánimo trovador” que cito a continuación hablan por sí: “Hay cantos que nacen con buena fortuna y otros que traen su espina, como la flor, ánimo trovador, ánimo” (…) “Si en cada canción va un pedazo de vida, de la misma vida nace la canción a veces es beso, a veces mordida, y a veces te va la vida en la canción”.

No importa Nicola que canten “Es más te perdono”, y no sepan que te pertenece, o que durante meses repitieran el tema de presentación de la telenovela cubana  “Pasión y prejuicio” interpretada por Miriam Ramos y te ignoraran. La gente ha cantado durante sesenta o setenta años “Negro Bembón” y “Sóngoro Cosongo” con la música de los Grenet y han ignorado y  sepultado para siempre las magníficas musicalizaciones que hizo Amadeo Roldán a pesar de la genialidad de este último.

El nombre de Noel Nicola es imprescindible en la historia de la música cubana, no solo en la llamada trova o nueva trova, sino en la música cubana en su generalidad. Si solo nos hubiera entregado “Es más, te perdono” – su más emblemática canción, según la cantante Miriam Ramos– pasaría a la lista de las obras imprescindibles de la música cubana junto a “Tu, mi delirio” y la “Canción de un festival” de César Portillo, “Novia mía” de José Antonio Méndez, “Palabras” y “Llora” de Marta Valdés, “Imágenes” de Frank Domínguez, “Ella y yo” de Oscar Hernández, “Ojala” de Silvio Rodríguez, “Créeme” de Vicente Feliú o “Yolanda” de Pablo Milanés.

Su extensísima producción no está limitada a la canción trovadoresca; aunque sin duda es la fundamental. Nicola compuso para múltiples obras de teatro. Fue un conocedor de los secretos de la llamada música incidental. Sus vínculos con varios grupos teatrales, y ante todo, con Teatro Estudio y la sala Hubert de Blank serán agradecidos siempre por los artistas  de este medio.

Al final de los ochenta y principios de los noventa se destacó en este tipo de trabajo; pero ahora para la televisión. Así, aparecieron sus colaboraciones una tras otra en series de este medio como: “Papaloteros”, “Hermanos”, “Pasión y Prejuicio” y “El eco de las piedras”, esta última en coautoría con Sergio Vitier.


Grupo de Experimentación Sonora del ICAIC. La guía de Leo Brouwer.

La experiencia dentro del Grupo de Experimentación Sonora, del Instituto Cubano de Arte e Industria Cinematográfica, ICAIC, fue extraordinaria para todos sus integrantes. Convocados por el intelectual Alfredo Guevara y asesorados por el maestro Leo Brouwer se fundó en 1969. De nuevo Silvio, Pablo y Noel aparecen unidos, junto a ellos la cantante Sara González, los guitarristas Eduardo Ramos y Sergio Vitier, y el pianista Emiliano Salvador, entre otros.
 
Noel ya traía la base musical de sus primeros estudios con sus padres, además de los que realizó entre 1954 y 1956 con el profesor Douane Voth, de quien aprendió la ejecución del flautín o picolo, y con Martín Quiñones, solfeo y otras disciplinas teóricas. Ahora llegaría la sabiduría del maestro Leo Brouwer, el genio cubano de la guitarra y la composición, además de las clases que ofrecían los músicos: Juan Elósegui, Federico Smith y el propio Sergio Vitier.

La labor del grupo fue extraordinaria. Dejando a un lado los fines y matices eminentemente políticos del nuevo cine, vale recordar títulos emblemáticos de la filmografía cubana de ese tiempo como: La primera carga al machete, Columna juvenil del centenario, El hombre de Maisinicú, Girón, entre otros tantos que están respaldados por la música compuesta y ejecutada por el grupo.

De esta etapa son obras muy relacionadas con lo social; aunque Noel Nicola jamás se apartó de su condición de cantor comprometido con su tiempo, pero sí hay un tratamiento especial en los textos en correspondencia con la época. “Cuba va”, en conjunto con Silvio y Pablo, “A otra vuelta del mundo”, “Con las letras la luz”,”Exámenes y naranjas”, “Comienzo el día”, “Para una imaginaria María del Carmen” entre otras, son exponentes de esta experiencia de trabajo grupal.

En el grupo se aprendía de Leo, Elósegui, Smith y  Vitier, los de mayor formación académica; pero se nutrían también de lo que cada uno de ellos ofrecía. El lirismo y la inspiración permanente de Silvio, la influencia del feeling a través de Pablo, amén de su exquisitez interpretativa ganada durante su estancia en agrupaciones vocales, amén de la orientación siempre sabia del maestro Luis Carbonell, las ideas renovadoras y el poder de improvisación del Jazz a través de Emiliano Salvador.

Pero el grupo fue además la segunda casa para todos. La primera había sido la Casa de las Américas: la semilla germinal. Ahora el ICAIC  ofrecía esa posibilidad de transformación a través del perfeccionamiento, del estudio, de la dedicación y del trabajo grupal. Esta verdadera escuela experimental de música, unida al talento indiscutible del trovador y a sus estudios musicales académicos durante su niñez y juventud  determinaron la versatilidad de Nicola y su grandeza como compositor, intérprete, guitarrista y también arreglista e instrumentista de muchas de sus obras.

Epílogo. Un trovador sin suerte.

Un tanto alejado de presentaciones públicas, de entrevistas, de filmaciones y grabaciones, y ahora refugiado en las oficinas de la editora Atril de los estudios de grabación Abdala, este trovador sin suerte, como el se autollamó, seguía aportando su sabiduría. Su experiencia organizativa como parte del ejecutivo del naciente movimiento de la nueva trova, – movimiento del cual llegó a ser su primer presidente– fue volcada hacia la producción y organización discográfica.

Su prematura muerte aquel verano de 2005 en La Habana nos sorprendió a todos los que, de cierta manera, también imaginamos como el a una María del Carmen, a una Laura, a una Nadia, o a una Alina; a los que aprendimos junto a el a perdonar, aún cuando no se nos amaba (“en fin, te perdono no amarme”); a  aquellos que si supimos amar a la "luna llena" para que diera “la luz a nuestros compañeros”; o a levantarnos día a día y rodar "en un beso cama abajo" (“rodamos en un beso cama abajo y siento que estás viva de milagro”). 

*Noel Nicola es de esos pocos compositores que al propio tiempo son excelentes intérpretes, algo muy poco usual entre los trovadores cubanos, incluyendo a los más altos exponentes del filin, quienes fueron o son excelentes compositores y guitarristas precisos, pero no precisamente buenos intérpretes. Nicola sabía impostar su voz como ninguno de sus contemporáneos, con lo que lograba exquisitos agudos. Escúchese el final de su emblemática obra Para una imaginaria María del Carmen donde demuestra su excelencia como cantante, por solo citar un ejemplo. 

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Este trabajo-homenaje a Noel Nicola fue escrito el 29 de Agosto de 2010, y recién revisado hoy, 7 de octubre de 2018, día que justamente estamos recordando el aniversario 72 de su natalicio. 


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Octubre 07, 2018, 04:07:11 pm por Dr. Alberto Roteta Dorado en Temas filosóficos.

                                                            Aldous Huxley
                                                        Por antonioguerrero

                                          La armonía perenne de Aldous Huxley
                                                          Nadia Smirnova


             


El escritor británico Aldous Huxley es ampliamente conocido por su contribución al género de la distopía* con Un mundo feliz (1932), una obra provocadora, profética, que habla del fin de la individualidad provocado por el progreso y la globalización. Más allá de la novelística, podemos encontrar un amplio espectro de géneros en la creación literaria del autor, desde tratados y guiones cinematográficos hasta teatro y poesía. Un hombre de una mente infatigable, y un notable inconformismo, Huxley tuvo infinitas inquietudes –la música, la psicología, el misticismo, la medicina, el arte–, que de una forma u otra se reflejan en sus obras.

En su gran parte, un campo de intereses tan inmenso puede explicarse por la procedencia de Aldous, puesto que creció en una familia de grandes intelectuales: su padre era biólogo y profesor; su madre, una de las primeras mujeres para graduarse de Oxford y fundadora de una escuela femenina. Su abuelo por la parte paterna, Thomas H. Huxley, además de gran dibujante, era científico y colaborador de Darwin, mientras que en la parte materna de la familia encontramos al ilustre poeta Matthew Arnold y a la novelista Mrs. Humphry Ward. Así, los ancestros de Aldous desarrollaron una notable actividad, tanto en el campo de las humanidades como en el de las ciencias, mundos que actualmente se conciben como opuestos e irreconciliables.

Precisamente es Huxley quien hereda ese doble legado: desde los primeros momentos de su carrera como escritor, demostró una gran preocupación por los dos mundos, y “se había esforzado, incansable, en agrupar los conocimientos humanos, científicos, intuitivos, artísticos, en un equilibrio capaz de armonizar hombre y naturaleza”, como expresa MacDermott. De este modo, Aldous se posiciona en el punto de intersección y crea un equilibrio perfecto entre el racionalismo y la sensibilidad. Podemos encontrar la demostración de ello en cualquiera de sus obras. En el Contrapunto, publicado en 1928, Huxley escribe: 

El griego sensato, armonioso, obtiene el mayor rendimiento posible de esos dos grupos de estados. No es tan tonto que quiera matar una parte de sí mismo. Guarda el equilibrio. Esto no es fácil, por supuesto: es hasta endiabladamente difícil. Las fuerzas que hay que conciliar son intrínsecamente hostiles. El alma consciente pugna contra las actividades de la parte inconsciente, física, instintiva del ser total. La vida de la una es la muerte de la otra, y viceversa. Pero el hombre sensato trata al menos de guardar el equilibrio. Los cristianos, que no eran sensatos, han dicho a las gentes que debían echar la mitad de sí mismas al cesto de los papeles. Y ahora vienen los científicos y los hombres de negocios y nos dicen que debemos arrojar la mitad de lo que nos han dejado los cristianos. Pero yo no quiero estar muerto en las tres cuartas partes. Prefiero estar vivo, enteramente vivo. Es hora de que se inicie una revolución en favor de la vida y de la plenitud.

Este pasaje también sirve como una demostración del interés que manifestó Huxley hacia un tema tan controvertido como la relación entre la ciencia y la religión. Sus conclusiones con respecto a ello pueden encontrarse en varios escritos, como La filosofía perenne (1945) o Cielo e Infierno (1956), pertenecientes a la época tardía de la obra de Huxley, caracterizada por el misticismo y la religión. En 1952 publica Los demonios de Loudun, una novela testimonio que narra los hechos sucedidos en el primer tercio del siglo XVII en Loudun –un polémico caso de posesión demoníaca sobre un convento de monjas ursulinas–. Como en la gran parte de los escritos de Aldous, el caso histórico es un pretexto para una serie de reflexiones sobre la natura hominum y todo lo que a ella concierne. Los demonios de Loudun es un libro que habla de los infiernos del ser humano, con sus demonios particulares en forma de deseos de autoafirmación y de autotrascendencia, de sus vicios y sus pecados, hasta llegar al círculo de la infrahumanidad.

Los hombres desean reforzar dentro suyo la conciencia de que son aquello que ellos mismos siempre han considerado ser, pero también desean –reiteradamente y con incontenible violencia– llegar a alcanzar la conciencia de que son algo más. Se arrojan fuera de sí mismos para poder rebasar los límites del pequeño y aislado universo dentro del que cada uno se halla confinado. Este deseo de trascendencia que invade a un individuo no es idéntico al deseo de escapar al dolor físico o al dolor moral. Es verdad que, en muchos casos, el deseo de escapar al dolor refuerza el deseo de trascendencia que uno tiene; pero este último puede existir sin el otro. Si no fuera así, los individuos sanos y afortunados que “han hecho un excelente ajuste con la vida” nunca sentirían la urgencia de ir más allá de sí mismos. Pero lo hacen. Hasta entre aquellos a quienes la naturaleza y la fortuna han dotado con más esplendidez, encontramos un profundo y arraigado horror de su propia personalidad, un ardiente anhelo de quedar libres de esa repulsiva identidad a la que la misma perfección de su “ajuste con la vida” los ha condenado. Cualquier hombre o mujer, tanto el ser más feliz, como el más desgraciado y miserable, pueden llegar, súbita o gradualmente, a lo que el autor de La nebulosa de lo desconocido denomina “desnudos conocimientos y sentimiento del propio ser”. Esta conciencia inmediata de la propia personalidad engendra un agónico deseo de rebasar la isla del yo que está en cada uno. Soy amargura, escribe Hopkins.

                 


Huxley introduce sus propios comentarios e hipótesis para reinterpretar los hechos desde la racional visión del hombre moderno, donde la epistemología, la fisiología y, sobre todo, la perspectiva histórica tienen una gran relevancia. Así, analiza aspectos como los modos de vida, los ideales y los problemas de la época, arrojando luz sobre las premoniciones, convicciones y depravaciones de las personas implicadas.

Bien es sabido que la Edad Moderna se caracteriza por la constante presencia de dos grandes protagonistas inseparables: la Iglesia y la Monarquía, de modo que en el siglo XVII la religiosidad  estaba estrechamente ligada a la política. El nombre de Dios solía usarse para fines personales, de prestigio, venganza o autoafirmación, por lo cual cabe destacar la separación entre dos fenómenos que, a primera vista, han de ir de la mano: la religiosidad y la fe. Huxley analiza los vínculos sociopolíticos de todos los integrantes de la historia de aquellas monjas endemoniadas, llegando hasta el cardenal Richelieu y los reyes de Francia. No es de extrañar que en esta coyuntura un caso de posesión puede explicarse como un simple fraude causado por la desmesura de ambiciones personales en el contexto de una sociedad totalitaria, y no como un pacto con Satanás.

Evidentemente, en aquella época esa perspectiva no era viable, dado que se trataba de “una sociedad que se dedicaba a la captura de los demonios”. Por esta misma razón, en Loudun no se dispensó de los exorcismos y los procedimientos médicos, por lo que Huxley dedica una gran parte del libro a los métodos de tratamiento de la época, donde el hecho fundamental es el desconocimiento de las vías del funcionamiento tanto de la fisiología (estructura celular o química) como de la psicología humana (el subconsciente, no estudiado debidamente hasta principios del siglo XX). Así, lo que ahora podría interpretarse como un caso de histeria, neurosis o hipocondría, se explicaba supersticiosamente como un mal causado por los hechizos, encantamientos o el exceso de la bilis negra. Para acercarnos a la mentalidad del siglo XVII, Huxley recurre a la mención del inglés Robert Burton, cuyo ensayo Anatomía de la Melancolía presenta una perfecta demostración de la teoría de la naturaleza humana, incluyendo los convencimientos filosóficos y médicos de todo un período de la historia de la humanidad. Se hacen evidentes las carencias de la medicina de los primeros tiempos de la Edad Moderna –eran los azotes, la sangración o el uso de antimonio metálico como una purga lo que se empleaba como tratamiento para casos que hoy en día se reconocen como meramente psicológicos–: “Por experiencia puedo afirmar que muchos hombres melancólicos e hipocondríacos se curaron con la exclusiva aplicación de lavativas” (Robert Burton).

Huxley presenta un estudio íntegro de la historia de las ursulinas, incluyendo un factor tan complejo como lo es la humanidad en su plenitud.

Nadie puede concentrar su atención en el mal o en la simple idea del mal, sin verse afectado por él. Una posición más profunda contra el demonio que con Dios, es peligrosa. La posesión es con mayor frecuencia secular que sobrenatural. Los hombres son poseídos por los propios pensamientos de odio a una persona, a una clase, a una raza, a una nación. Actualmente, los destinos del mundo se hallan en manos de los que se han endemoniado por sí mismos, de esos hombres que son poseídos por, y que manifiestan, el mal que han elegido ver en otros. No creen en los demonios, pero han hecho todo lo posible para ser poseídos y lo han logrado. Y puesto que creen menos en Dios que en el diablo, parece inverosímil que sean capaces de curarse a sí mismos de su posesión.

En su análisis de los sucesos de Loudun tienen cabida las inquietudes de los individuos, todos ellos, con sus sentimientos, sus propias maneras de percibir la realidad y sus cuerpos, inevitablemente unidos con sus espíritus… La psicofísica era un tema de especial interés para Huxley, y en consecuencia, recurrente en sus obras. “¿Es que el desorden mental tiene por causa un desorden químico? Y ¿el desorden químico se debe a su vez a angustias psicológicas que afectan a las suprarrenales?” (Las puertas de la percepción). En Los demonios de Loudun el autor inglés insiste en la correspondencia entre el estado anímico y el físico de uno, destacando sobre todo la causalidad espiritual del malestar del organismo humano.

Durante años de un crónico desasosiego había mantenido tan escaso aliento en sus pulmones, que parecía vivir en todo momento al borde de la asfixia. Casi súbitamente, su diafragma se ponía en movimiento; respiraba profundamente y era capaz de llenar sus pulmones de aire que daba vida. Realmente experimentaba en su cuerpo un fenómeno análogo al de su liberación espiritual.

Huxley da una explicación racionalista y justificada de los acontecimientos; no obstante, el libro no es privado de misticismo. En Los demonios de Loudun se hace evidente la aspiración de Huxley de combinar la materia con el espíritu, una necesidad intrínseca de su persona. En consecuencia, en ocasiones plantea ideas que incluso hoy en día podrían considerarse radicalmente innovadoras e insólitas, pero en ningún caso faltas de sentido o razonamiento.

No hay nada intrínsecamente absurdo o contradictorio en la idea de la admisibilidad de espíritus no humanos, sean buenos, malos o indiferentes. Nada nos obliga a creer que la únicas inteligencias que hay en el universo se hallan conectadas al cuerpo del ser humano y de los animales en general. Si se acepta el testimonio que nos ofrecen la clarividencia, la telepatía y la previsión, entonces debemos admitir que hay procesos mentales en verdad independientes del espacio, del tiempo y de la materia. Si esto es así, parece que no existe razón alguna para negar a priori que puede haber inteligencias no humanas, enteramente descarnadas o asociadas con la energía cósmica de un modo hasta ahora para nosotros desconocido.

Todavía ignoramos cómo se halla asociada la mente de una persona con esa vorágine de tan compleja organización, ese vértice misterioso de la energía cósmica al que llamamos cuerpo. Que existe alguna asociación es evidente; ahora bien, de lo que no tenemos idea es de cómo la energía se transforma en proceso mental y cómo el proceso mental afecta a la energía.


En su introducción al tomo de la poesía completa de Aldous Huxley, Jesús Isaías Gómez López afirma que la forma poética impregna toda la producción narrativa del escritor británico. Efectivamente, en cualquier de sus escritos, es un constante modo de expresión, a través del cual se puede observar su fascinación por el lenguaje y su soltura poética, independientemente de la materia sobre la que se indaga. Los demonios de Loudun no es una excepción, y de hecho, tanto la poesía como el lenguaje forman todo un tema en la susodicha obra.

La pluma es más eficaz que la espada, pues es por el pensamiento hecho verbo por lo que nosotros dirigimos y mantenemos nuestros esfuerzos y realizamos nuestras obras. Pero también está el riesgo de usar las palabras como sustitutos, viviendo en un universo puramente verbal y no en el mundo concreto de la experiencia inmediata. Cambiar un vocabulario es fácil; cambiar las circunstancias externas o nuestros hábitos inveterados es duro y enojoso. […] La letra mata o, al menos, deja inerte. Es el espíritu, la realidad que subyace bajo los signos verbales, lo que procura nueva vida.

Los Demonios de Loudun es un libro enriquecido con abundantes referencias y citas. Huxley recurre a los escritos anteriores y contemporáneos de la posesión (como A. Lefèvre, S. J. o Kramer y Sprenger), lo que hace que el libro se asemeje al Passagenwerk, la inacabada obra maestra de Walter Benjamin, donde el alemán pinta el retrato de la época decimonónica únicamente a través de la citación. Evidentemente, el objetivo de Huxley no fue el mismo, por tanto, aparte de los autores fundamentales para la interpretación del caso de las monjas endemoniadas, alude a autores como Whitman, Plinio, Corneille, Kierkegaard y Flaubert, entre muchos más. Así, a la hora de hablar de la infrahumanidad, recurre a dos poemas de Baudelaire y Mallarmé que nos acercan a diferentes formas de enfrentarse a la Nada; y cuando lleva a cabo un análisis psíquico de los protagonistas de la historia, anticipa la citación de Blake que posteriormente dará origen al título de uno de sus tratados más destacables que tuvo un notable impacto sobre la cultura de su tiempo, Las puertas de la percepción (1954):

Espontáneamente, y por una especie de bendito acontecimiento, había penetrado en aquel mundo infinito y eterno que todos nosotros podríamos habitar con tan sólo –según expresión de Blake– “tener purificadas las ventanas de la percepción”.

A primera vista, parece que los pensadores de períodos tan separados en el eje temporal no tienen relación alguna con el estudio del caso particular, no obstante, hemos de acordarnos que se trata de un libro que presenta una perspectiva transversal y atemporal del género humano. Las referencias de Huxley constituyen un recurso que demuestra, en las palabras del propio autor, que:

El encanto de la historia y de sus enigmáticas lecciones consiste en el hecho de que nada cambia a lo largo de los siglos y, sin embargo, todo es completamente distinto. En los personajes de otros tiempos y de culturas extrañas reconocemos nuestra demasiado humana identidad y sabemos, mientras lo hacemos, que el marco de referencia de nuestras vidas ha cambiado, que ciertas proposiciones que entonces parecían axiomáticas son ahora insostenibles y que lo que nosotros consideramos como evidentes postulados no podían, en un período anterior, tener cabida en la mentalidad más osadamente especulativa. Sin embargo, las diferencias entre aquellos tiempos y el nuestro son siempre periféricas. una identidad fundamental subsiste en el núcleo. Los seres humanos, como mentes encarnadas, sujetas al desgaste físico y a la muerte, capaces de sentir dolor y placer, sometidas a sus anhelos y aversiones, y oscilantes entre el deseo de autoafirmación y el de autotrascendencia, se enfrentan, en todo tiempo y lugar, con los mismos problemas, arrostran las mismas tentaciones y el orden de las cosas les permite realizar la misma elección entre la pasividad y el esclarecimiento. El contexto cambia, pero la sustancia y el significado son invariables.

Dentro de la obra de Aldous Huxley, Los demonios de Loudun es una demostración más de la extraordinaria educación del autor y de su deseo de la claridad en el discurso histórico, que de forma directa se relaciona con la aspiración a concienciación del ser humano. Como expresa en la novela, “el pensamiento independiente y propio es el mejor antídoto contra los que se hallan sumergidos en la masa”. Huxley procura abrir sus propias puertas de percepción, invitando a sus lectores al viaje hacia lo desconocido y fascinante, pero sobre todo, hacia lo armonioso, donde las ciencias y las humanidades no son maniqueas, sino que forman parte del mismo discurso.

Una poesía que representa al hombre aislado de la naturaleza, lo hace inadecuadamente. Y, de modo análogo, una espiritualidad que anhela conocer a Dios sólo en las almas de los hombres, sin considerar al propio tiempo el mundo que no es de naturaleza humana y con el cual nos hallamos de hecho indisolublemente ligados, es una espiritualidad que desconoce la plenitud del ser divino.

Fuente:

La armonía perenne de Aldous Huxley
https://elvuelodelalechuza.com/

antonioguerrero | septiembre 23, 2018 en 6:08 pm | URL: https://wp.me/p5OYFZ-q8

Nota del editor:

* Distopía es el término opuesto a utopía. Como tal, designa un tipo de mundo imaginario, recreado en la literatura o el cine, que se considera indeseable. La palabra distopía se forma con las raíces griegas δυσ (dys), que significa ‘malo’, y τόπος (tópos), que puede traducirse como ‘lugar’.

La distopía plantea un mundo donde las contradicciones de los discursos ideológicos son llevadas a sus consecuencias más extremas. En este sentido, la distopía explora nuestra realidad actual con la intención de anticipar cómo ciertos métodos de conducción de la sociedad podrían derivar en sistemas injustos y crueles. Por ejemplo: una nación donde se ejerza un riguroso control estatal para garantizar una sociedad organizada, feliz y conforme, podría derivar en un régimen totalitario, que reprime al individuo y cercena sus libertades en función de un supuesto bienestar general.

De allí que la distopía advierta sobre los peligros potenciales de las ideologías, prácticas y conductas sobre los cuales se erigen nuestras sociedades actuales: el socialismo, el capitalismo, el control estatal, el consumismo, la dependencia tecnológica, las trasnacionales, etc.

Durante el siglo XX y lo que llevamos andado del XXI, los planteamientos distópicos, como fábulas futuristas o de ficción de anticipación, han ido creciendo en popularidad. Muestra de ello es su adaptación a temáticas de ciencia ficción, como El informe de la minoría, de Philip K. Dick, llevada al cine, que ha mostrado nuevos ámbitos imaginarios hacia los cuales crecer. Algunos de los libros clásicos sobre distopías son 1984, de George Orwell; Un mundo feliz, de Aldous Huxley, y Farenheit 451, de Ray Bradbury.

La distopía es lo opuesto a la utopía. Mientras la utopía imagina un mundo donde las doctrinas se acoplen de manera armoniosa en el funcionamiento de las sociedades, la distopía, por su parte, toma la base del planteamiento utópico y lo lleva a sus consecuencias más extremas. De allí que planteamientos utópicos disciplinantes, que a primera vista podrían parecer sistemas ideales, en la utopía se convierten en realidades indeseables, donde las doctrinas erigen sistemas totalitarios, injustos, espantosos e insoportables. El término distopía, como tal, surge a partir del vocablo utopía, creado por Tomás Moro, pero como su contrapartida, su antítesis.


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Octubre 07, 2018, 03:18:29 pm por Dr. Alberto Roteta Dorado en Temas filosóficos.

                                                              Frankenstein
                                                           Por antonioguerrero
                                                    Frankenstein: larga vida al miedo


           


En el diccionario de palabras que vendrán, “Frankenstein” consta como sinónimo de híbrido espantoso, engendro antinatural y peligroso. Se habla de comida frankenfood y de gobiernos Frankenstein, pero esto no siempre fue así. Hubo un tiempo en el que el “monstruo” despertaba ternura y simpatía. Su significado ha variado a lo largo de sus 200 años de vida tanto como lo hicieron los jirones de otros cuerpos con los que se supone que fue armado. Esta es una revisión de esa trepidante y extraña historia.

                                                Por Pablo Francescutti/SINC

Sus detractores hablan de Frankenstein como de una parábola anticientífica. Sostienen que su efecto más notorio ha sido el de nutrir los recelos del vulgo hacia los avances de una ciencia que le asusta y no comprende, meter miedo, vaya. Desde luego, ciertas versiones y secuelas contienen elementos que abonan esa lectura. Pero ¿hay más? ¿Qué hay en el original aparecido hace dos siglos en Londres con el título de Frankenstein o el moderno Prometeo? ¿Qué sabemos de su autora, Mary Shelley, y de sus intenciones? ¿Era ella una escritora tecnófoba?

Refresquemos el argumento de la novela: Víctor Frankenstein, sabio ginebrino, aspira a descubrir el secreto de la vida y obsequiar a la humanidad con el don de la inmortalidad. Con trozos de cadáveres y de animales confecciona un ser animado. Horrorizado por su grotesca fealdad, lo rechaza y se niega a brindarle una compañera. La Criatura, viéndose expulsada de la fraternidad humana, mata a su novia y a otros de sus seres queridos. Víctor se lanza en su persecución y ambos acaban muriendo en el Ártico.

Uno de los paralelismos clásicos es comparar a Víctor con Prometeo (no tiene mucho mérito, Shelley ya lo sugiere en el título): el héroe mitológico que trajo el fuego a los mortales y por ello fue castigado por los dioses. La novela sugiere una interpretación trágica, pero prescindiendo de toda intervención divina o sobrenatural; la desgracia sobreviene por causa de un experimento chapucero. Y aunque Víctor mezcla la alquimia con la electricidad y las matemáticas, no se maneja como un alquimista o un mago, sino como el precursor de una biología en pañales.

Frankenstein revisa el mito de Prometeo sin intervención divina o sobrenatural; la desgracia sobreviene por un experimento chapucero

La llegada al mundo de Frankenstein

Shelley estaba al corriente de la ciencia de su época, así como de la política radical preconizada por sus padres, el anarquista William Godwin y la feminista Mary Wollstonecraft, y su marido, el poeta Percy Shelley. Darko Suvin, estudioso de la ciencia ficción, la percibe desencantada con el utopismo de ilustrados y románticos y sus promesas de progreso social. No es casual que bosquejase su obra poco después de Waterloo, la batalla que cerró el ciclo abierto con la Revolución Francesa e inauguró un período reaccionario, para consternación de la intelectualidad progresista. Su texto, conviene subrayar, ostenta el sello del Romanticismo, al cual la autora pertenecía de cuerpo y alma. Contra la opinión extendida, dicho movimiento profesó enorme devoción por la investigación. A contrapelo del ilimitado optimismo de una ciencia entendida como dominio humano sobre la naturaleza, defendía su desarrollo en armonía con el entorno y oponía un enfoque holístico al mecanicismo de la Ilustración.

Fiel a ese espíritu, Mary Shelley atiza un correctivo a la búsqueda de conocimiento a cualquier precio; y de pasada ajusta cuentas con la soberbia romántica a través de la crítica a la conducta de Víctor, el héroe byroniano cuya ansia egocéntrica de gloria arrastra a los demás.

                 


Frankenstein vino el mundo en circunstancias extrañas. En unas vacaciones que un grupo de jóvenes intelectuales y excéntricos se disponía a pasar en una villa junto al lago de Suiza. Del exterior se olvidaron a causa del mal tiempo (les tocó el llamado “año sin verano”), así que se concentraron en el interior. En esos días circulaban las historias de fantasmas, el láudano y también los comentarios a los experimentos del naturalista Erasmus Darwin, que supuestamente había sido capaz de reanimar materia muerta. A lord Byron, que debía llevar la batuta de las sesiones, se le ocurrió proponer un reto: inventar la más terrible historia de fantasmas que pudiera imaginar cerebro humano. Salieron dos clásicos del terror: William Polidori alumbró El Vampiro y Mary Shelley su Frankenstein, al parecer después de una pesadilla que le explicó así: “Vi con los ojos cerrados, pero con una nítida imagen mental, al pálido estudiante de malas artes, de rodillas junto a la criatura que había armado. Vi al horrible fantasma de un hombre extendido y que luego, tras la obra de algún motor poderoso, cobraba vida, y se ponía de pie con un movimiento tenso y poco natural”.

Frankenstein, sostiene Suvin, echa los cimientos de la ciencia ficción, un género de la sociedad industrial señalado por su ambivalencia frente al avance científico-técnico. Y lo hace distanciándose del horror gótico, cuyos muertos al acecho de los vivos personifican el peso fatídico del pasado sobre el presente. La diferencia es visible en la Criatura: en vez de presentarla a la manera gótica como la encarnación del Mal sacrílego, su soliloquio mete al lector en el pellejo de una creación científica capaz de aprender a hablar por su cuenta y educarse en soledad leyendo a Plutarco, Milton y Goethe. La impronta gótica se circunscribe al atrezzo: las inmensidades aisladas por las que deambulan los personajes, los ambientes tenebrosos, las noches tormentosas y los cadáveres que suministran la materia prima de la Criatura. Su nudo dramático, en contraste, se ciñe a un experimento y sus derivaciones. No hay maldición ni predestinación. El pasado no controla la situación; la acción discurre en el presente y se abre al futuro.

Ponga un Frankenstein en su causa

Su mensaje fue abusivamente simplificado y en ocasiones retorcido hasta hacerlo valer para la causa en cuestión. La retórica conservadora, por ejemplo, se sirvió de la tragedia de Víctor para plasmar el miedo al cambio impulsado por individuos bien intencionados: si alguien proponía liberar a los esclavos de las colonias o conceder el derecho al sufragio a la clase trabajadora, se le acusaba de desencadenar monstruos destructivos. Más tarde, la izquierda repetiría la operación, pintando a Saddam Hussein como un Frankenstein engendrado por Estados Unidos y alzado contra su amo. Unos y otros adulteraron el sentido primigenio de la novela.

La otra tergiversación la perpetraron las adaptaciones teatrales sucedidas a lo largo del siglo XIX al exagerar el trasfondo gótico de la intriga. Aparte de cambiar escenarios y confundir nombres (el monstruo pasó a ser conocido por el apellido de su inventor), introducen al sirviente jorobado, describen al laboratorio como la cueva de un nigromante y enfatizan la maldad de la Criatura, buscando atraer al gran público, más ávido de estremecimientos fuertes que de angustiosas reflexiones sobre las fronteras del saber y la naturaleza humana. La empatía con el monstruo desaparece; el ser curioso y sensible se transforma en una Cosa irremediablemente maligna. Estas versiones de probado tirón en la audiencia, fueron la fuente de inspiración de Hollywood en lugar del texto original.

Buscando atraer al gran público, las diversas adaptaciones a los escenarios y la gran pantalla acentúan la maldad de la Criatura; se pierde así toda empatía con ella.

En el año 2007, el historiador del cine Thomas Leitch contabilizó 102 interpretaciones del monstruo en otras tantas adaptaciones fílmicas. Fue el séptimo arte, más que los montajes teatrales de la cartelera anglosajona, el responsable de su estatus mítico. Las primeras películas muestran a un gigante idiota surcado de costuras y con un tornillo en el cuello condenado por el cerebro del criminal ahorcado que le trasplantaron. Víctor, por su parte, es degradado a arquetipo del científico loco y pecador: “Ya sé lo que se siente al ser Dios”, exclama en el filme de James Whale.

Así y todo, con el correr del celuloide se observa cierta tendencia a humanizarlo. Un film de serie B sorprende con un monstruo adolescente: I was a teenage Frankenstein (1957), y otro dirigida al público negro lo pinta con piel oscura y peinado afro: The black Frankenstein (1973). En los años 70, a tono con la liberación de las costumbres, irrumpen el lascivo Andy Warhol’s Frankenstein (1974) y el engendro transexual de The Rocky Horror Show (1975). Por fin, Mary Shelley’s Frankenstein (1994) restituye la inteligencia a la Criatura que Boris Karloff había igualado a un zombi.

Pensar en las consecuencias: un alegato a favor de la responsabilidad

Desde mediados del siglo XX, se ha tendido a leer Frankenstein como una advertencia sobre el impacto nocivo de las nuevas tecnologías. En 1945, el secretario de Guerra de Estados Unidos, Henry Stimson, dijo de la bomba atómica: “Puede ser Frankenstein o un medio para la paz”. Más tarde, los ecologistas acuñaron la etiqueta “frankenfood” en su lucha contra los transgénicos. En un reciente telefilme británico, el monstruo es alumbrado por un ensayo con células madre. Frankie ha demostrado ser un contenedor multiuso de las ansiedades suscitadas por la técnica de moda.

           


En un ensayo incluido en la edición de Akal, Josephine Johnston defiende que el meollo de la novela no consiste en un supuesto alegato contra la ciencia; su eje pasa por la cuestión de la responsabilidad. “El error de Víctor radica en no pensar más a fondo en las repercusiones potenciales de su obra”. Para la ensayista, el devastador desenlace no ofrece dudas: “El entusiasmo científico sin control puede provocar un daño imprevisto”. Del devastador desenlace se desprende el necesario compromiso del científico con su creación: velar por ella y cuidar de que no dañe a los demás. Las palabras de Víctor “He sido derrotado en estas esperanzas; sin embargo, acaso otro triunfe” nos indican que Shelley no se abandona a la tecnofobia ni pierde la esperanza en una ciencia con conciencia.

Del resultado del experimento que es Frankenstein se desprende el necesario compromiso del científico con su creación: velar por ella y cuidar de que no dañe a los demás.

No todo el argumento conserva actualidad. El drama del científico a solas con su conciencia, verosímil en una época de inventores aficionados, ha quedado obsoleto. La investigación depende menos de individuos geniales que de intereses políticos y económicos consagrados a explotar sus frutos sin miramientos por la humanidad o el medio ambiente. Frankenstein no ayuda a captar la complejidad de la actividad científica en tiempos de la tecnociencia. Si la Criatura que la escritora británica presentó en sociedad era una mezcolanza de restos animales y humanos, el monstruo de la cultura de masas es el producto de un bricolaje con versiones influenciadas por cada contexto.

No es casual que hoy retornemos al texto original. La admonición de Mary Shelley sintoniza con nuestra disposición a no extender más cheques en blanco a los laboratorios. Y su mirada compasiva toca una fibra en nuestra sensibilidad posmoderna, capaz de conmoverse por la agonía de un replicante asesino o el flechazo de un solitario con un software.

antonioguerrero | septiembre 30, 2018 en 9:29 am | URL: https://wp.me/p5OYFZ-qa

Nota del editor:

Sobre Mary Shelley.
Londres, 30 de agosto de 1797-1 de febrero de 1851) fue una narradora,​ dramaturga, ensayista, filósofa y biógrafa británica, reconocida sobre todo por ser la autora de la novela gótica Frankenstein o el moderno Prometeo (1818).Hasta la década de 1970, Mary Shelley fue principalmente reconocida por sus esfuerzos para publicar las obras de Percy Shelley y por su novela Frankenstein, la cual sigue siendo ampliamente leída y ha inspirado varias adaptaciones en cine y teatro. Recientemente, los historiadores han comenzado a estudiar más detalladamente los logros de Mary Shelley. Los eruditos han mostrado un interés creciente en su producción literaria, particularmente en sus novelas, como las novelas históricas Valperga (1823) y Perkin Warbeck (1830), la novela apocalíptica El último hombre (1826) y sus dos últimas novelas, Lodore (1835) y Falkner (1837). Los estudios de sus trabajos menos conocidos, como el libro de viajes Caminatas en Alemania e Italia (1844) y sus artículos biográficos incluido en la obra de Dionysius Lardner Cabinet Cyclopaedia (1829-46) apoyan el punto de vista de que Mary Shelley continuó siendo una política radical a lo largo de su vida. Las obras de Mary Shelley a menudo argumentan que la cooperación y la compasión, particularmente las practicadas por las mujeres en sus familias, son las formas de reformar a la sociedad civil. Esta visión constituyó un desafío directo al romanticismo individual promovido por Percy Shelley y a las teorías políticas educativas articuladas por su padre, William Godwin.


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Octubre 07, 2018, 02:04:10 pm por Dr. Alberto Roteta Dorado en Temas filosóficos.

                                                       Juan Carlos Siurana
                                                       por antonioguerrero

                                        El escritor y filósofo advierte sobre la banalidad de los mensajes
                                                  que contienen los libros de autoayuda


             


“No se trata de dónde estés sino de dónde quieras llegar”, “si puedes soñarlo, puedes hacerlo”, “haz de hoy una aventura alucinante”: son algunas frases que se pueden leer hoy en día en cualquier taza o libreta. Para Juan Carlos Siurana (Valencia, 1969), escritor y filósofo, la sociedad ha entrado en la trivialización más banal del pensamiento positivo, y pone como ejemplo el éxito de marcas como Mr. Wonderful o Ale Hop. En el mundo de los best sellers de autoayuda, las cifras de venta son arrolladoras. La facturación de libros prácticos sobre cómo alcanzar la felicidad fue de 119,05 millones de euros en 2016, según la Agencia del ISBN,. “Mucha gente acude a estos libros de manera individualizada y necesitamos que esos libros sean revisados por científicos, psicólogos o filósofos”, defiende Siurana en su nuevo libro Felicidad a golpe de Autoayuda(Plazas y Valdés, 2018).

Para el autor, todos esos éxitos de ventas que bajo un disfraz de tapas coloridas con mensajes llamativos y lenguaje sencillo amasan fortunas en su comercialización son un claro ejemplo del rumbo que está tomando la sociedad y de cómo se está premiando la dimensión emocional y dejando atrás el rigor de la ciencia y la ayuda profesional. “Cuando un libro transmite la idea de que si una persona no es rica es porque no lo ha querido lo suficiente o que si no está sana y tiene una silueta perfecta es porque no se ha empeñado lo suficiente en conseguirlo, sabemos que algo va mal”, comenta. Felicidad a golpe de Autoayuda dibuja un mapa que te ayuda a caminar por todo lo que el mercado de la autoayuda ofrece y donde el escritor te orienta por ese “terreno oscuro” con una actitud reflexiva y crítica.

¿Qué se necesita para ser feliz?: ¿tener una actitud más positiva? ¿Quererte más? ¿Ganar más dinero? ¿Encontrar pareja? Las respuestas a esas preguntas son un imán para millones de personas. Hay autores que hablan de términos como un dietario o una guía de viajes hacia la felicidad. En la contraportada de El Secreto, de Rhonda Byrne, uno de los best sellers más vendidos del siglo, se puede leer “En este libro aprenderás a utilizar El Secreto en todos los aspectos de tu vida: dinero, salud, relaciones, felicidad y en todas tus interacciones con el mundo.”

Para Siurana una presentación que “impone al lector” olvidarse de todo lo que sabía hasta ahora y que lo seduzca a escuchar esos consejos para ser feliz centrándose solo en ese discurso es algo que puede resultar muy peligroso. “No tenemos que escuchar al que nos cuenta cosas que queremos escuchar sino al que sabe. Si un niño tiene que decidir qué medicamento tomar: el de un médico o un pastelero, seguramente el pastelero le convencerá mejor, pero el médico es el que sabe mejor lo que necesita. Y lo que tenemos que aprender es a escuchar más al médico que al pastelero. Lo triste es que en la mayoría de casos, los libros de autoayuda están escritos por pasteleros”, razona el escritor.

Ávido lector de Nathaniel Branden y Ortega y Gasset, Siurana lleva años reflexionando acerca de la autoestima y la justicia como director del grupo de investigación de bioética de la Universidad de Valencia. “Estamos acostumbrados a ver cómo las empresas contratan coaches que digan a los empleados que la compañía necesita a gente motivada por el éxito, hagan escenificaciones de la película de Rocky y los lleven a una atmósfera irreal”, comenta el autor.

Siurana dedica gran parte de su libro a analizar cómo los best sellers más conocidos tratan los temas de pensamiento positivo y amor a uno mismo como pilares indiscutibles para alcanzar el éxito. “Cuando investigas sobre cómo vivir más saludablemente o cómo encontrar trabajo, tienes que creer que puedes conseguirlo, por supuesto, pero lo que ha predominado es un positivismo muy banal, muy basado en mensajes cortos, muy vinculado al individuo y al pensamiento mágico. “‘Lanza vibraciones al universo y el universo te las devolverá’, ese tipo de cosas es lo que critico. Hay que decirle a la gente, lee aquellos libros que te permitan comprender realmente tu mundo, que te hagan comprender quien eres”, explica el escritor.

Un ejemplo de buena autoayuda que Siurana menciona en su libro es la obra de David D. Burns, jefe de psiquiatría del Centro Médico de la Universidad de Pennsylvania. En su libro Sentirse bien: una nueva fórmula contra las depresiones,Burns cuenta que cuando se piensa con claridad y con perspectiva, se consigue un nivel sano de confianza en sí mismo y ahonda en la importancia de controlar las emociones desde la razón. Para el profesor Siurana, la aspiración máxima de conseguir la felicidad parte de principios similares. “No hay que tomar las decisiones impulsivamente o emotivamente, que es lo que muchas veces nos inspiran los best sellers del mercado, sino aprender a ser reflexivos, a mirar las perspectivas de la vida y a caminar de una manera firme siendo más conscientes y críticos con nuestro entorno”.

Fuente:

https://elpais.com/ccaa/2018/10/02/valencia/1538478044_606939.html

 


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Septiembre 26, 2018, 07:37:37 am por Dr. Alberto Roteta Dorado en Temas sociales y políticos.

                     Miguel Díaz-Canel, el paradigma cubano de “hombre-nuevo”.
                                A propósito de su intervención en la ONU.
                                      Por: Dr. Alberto Roteta Dorado.



             

                                          Miguel Díaz-Canel en la ONU.

Santa Cruz de Tenerife. España.-  Miguel Díaz-Canel Bermúdez, el actual presidente no electo de Cuba, constituye un ejemplo clásico de aquella rara concepción guevariana que se conoce con la denominación de hombre-nuevo, categoría sui generis dentro del socialismo cubano que se impuso a partir de 1961 con la declaración del carácter socialista de la revolución cubana, proclamación hecha sin previo sometimiento a consulta alguna por parte del aberrado tirano Fidel Castro – quien por aquellos tiempos aun se hacía llamar doctor y jamás había confesado sus simpatías comunistas–, cuando en medio de un arrebatador discurso pronunciado en la barriada del Vedado fue introduciendo con sutileza, aunque de manera premeditada y con alevosía, mediante términos y consignas la idea socialista importada 100% de los soviets.
 
Pero dejemos a Castro a un lado, toda vez que solo se le recuerda a la fuerza en la isla que se encargó de destruir, y ocupémonos del prototipo de hombre nuevo personificado en la figura del nuevo mandatario cubano.

Este modelo que el despiadado asesino Ernesto Guevara pretendió imponer en Latinoamérica, aunque solo lo consiguió en Cuba, independientemente de cualquiera de las múltiples características que se pudieran asumir como elementos referenciales, se caracteriza, entre otras cosas, por su alto grado de sumisión, su incapacidad para idear, pensar y generar por sí mismo, así como por su mecanicismo y estatismo mental, esto último en relación directa con la anterior característica, esto es, con la pérdida de la capacidad generativa para pensar como entidad supuestamente libre, independientemente de su libre albedrío y su predeterminismo, si es que se cree en la realidad expresiva concreta de estas categorías.

Estas características – las que no trataré desde la perspectiva de la ironía y de la burla como suele hacerse en estos tiempos de tanto pseudoperiodismo, amarillismo y superficialidad– resultan patentes si analizamos la intervención del actual presidente cubano durante la Cumbre de Paz “Nelson Mandela” en la Organización de Naciones Unidas, en lo que fue su primera participación en este organismo que por estos días celebra su 73º Asamblea General.
 
No puedo adentrarme en el análisis de su intervención desde el punto de vista del contenido de su mensaje sin antes dejar bien precisado que el presidente cubano carece del don de la palabra, algo de lo que creo es consciente, toda vez que su marcada inseguridad es un reflejo de esa capacidad defensiva de la mente expresada a través de la emoción, y esto lo traiciona, aun en la brevedad de solo unos minutos ante un selecto auditorio que percibió su incapacidad para el arte de la oratoria. 

No obstante, un presidente no tiene necesariamente que estar henchido con este don que en el pasado se consideró sobremanera dentro de los tantos dones que el espíritu santo confería a los hombres. Basta un buen equipo de trabajo – que al parecer es lo que no tiene Díaz-Canel, por cuanto son tan hombres-nuevos como el– que se ocupe de la redacción de sus discursos y charlas que luego podrán ser dictadas por el mandatario, recurso al que se ha acudido en mayor o menor medida a través de la historia.
 
Sus errores de dicción, su inseguridad, los cambios de palabras, amén de la pobreza de su voz que de manera cuasi permanente se nota dañada por una afección laríngea que le traiciona en cada presentación (pudiera ser originado por el estrés de presentarse en público al saber de lo que carece), caracterizan cada una de sus intervenciones, lo que resultó significativo durante su más reciente participación en dicho evento de la ONU.

Su alocución, enmarcada dentro de la brevedad que debe caracterizar las intervenciones de este tipo, y por suerte para los presentes que no tuvieron que escuchar su anticuada retórica – algo de lo que, al parecer, no es consciente–, fue sencillamente desastrosa. No hay otro calificativo que pueda ser utilizado en sustitución del término empleado. Se es o no se es, y por más que pretenda ser medido, y no sobrepasar los límites éticos, no logro encontrar otro adjetivo que pueda atenuar mi aparente agresividad.

No concibo los términos medios en materia de hacer uso de la palabra. Se es brillante o pésimo, y Díaz-Canel quedó por debajo de sus compatriotas Nicolás Maduro y Evo Morales, reconocidos por sus desatinados discursos y sus múltiples disparates conceptuales. No hago referencia a intervenciones de estos mandatarios en la actual Asamblea General de la ONU, a la que no asistió el primero de ellos, sino de manera general durante su trayectoria como “oradores”. 

Díaz-Canel no logra desprenderse de la nefasta influencia castrista, que cual malévolo paradigma ha quedado impregnado en aquellos que como él fueron adoctrinados para actuar de manera robotizada, esto es, sin la posibilidad de aportar algo de sí, si es que en realidad hubiera algo que aportar.

De esta forma, acudió una y otra vez a la evocación del viejo comandante inexistente y cada vez menos recordado, y por si fuera poco, se le ocurrió citar al viejo general sin batallas que le precedió en el mandato de Cuba, amén de relacionarlos con el político Nelson Mandela – algo demasiado forzado por el simple hecho de que al evento dedicado a la paz dentro del marco de la Asamblea General se le puso el nombre del líder sudafricano–, lo que hizo que su intervención fuera, además de anticuada, ridícula. Ya es tiempo de dejar en un necesario pasado las enmohecidas imágenes de los llamados líderes históricos del fracasado engendro comunista cubano.
 
Pero su mayor desacierto estuvo en evocar los “lazos” entre Cuba y el continente africano, lo que, sin duda, constituye un punto demasiado álgido de la historia contemporánea toda vez que miles de cubanos perdieron sus vidas en territorios angolanos como resultado de las acciones injerencistas del régimen castrista en dicho país. Un hombre inteligente hubiera omitido estos hechos, por cuanto es preferible que se vayan quedando en el olvido con el transcurso del tiempo; pero como ya expresé antes, el hombre-nuevo perdió esa capacidad intuitiva como resultado de un brutal adoctrinamiento que los hace actuar en total dependencia de los cánones establecidos como prototipos ideales de sus dogmas.
 
Muy desacertada también fue su idea de hacer mención a los desplazados y hambrientos del mundo como graves flagelos de estos tiempos. Esto dicho por otro mandatario hubiera sido digno de elogiar, pero tratándose del mandatario cubano es una paradoja, por cuanto si hay una nación que cuenta con centenares de hambrientos y de desplazados como consecuencia de la existencia de un régimen dictatorial que por casi seis décadas los ha masacrado, es precisamente Cuba.

Díaz-Canel se refirió además a la amenaza de la paz internacional por la “filosofía de la dominación”. ¿Qué podrá saber de filosofía política moderna un ser al que solo se le permitió conocer y practicar las tendencias materialistas marxistas dentro de la filosofía? Esta es otra de las aberraciones del engendro de hombre-nuevo, esto es, repetir lo que de manera pre-establecida alguien le diseñó previamente para que lo expresara. De cualquier modo, hay que precisarle al nuevo presidente cubano que también las modalidades marxistas-socialistas – a las que, como es lógico, el no se refiere– han intentado dominar al mundo, y aunque no lo han conseguido, la pretensión está latente.
 
Por último, hemos de recordarle que el pueblo cubano no recuerda a Nelson Mandela, una figura política que jamás tuvo arraigo en este país, ni aun durante los “años mozos” del socialismo castrista, y en el presente teniendo en cuenta el grado de incultura política, de pseudointelectualidad y de decadencia generalizada a que se ha llegado, su gente común ni siquiera sabe quién es el líder que tanto evocó el presidente cubano durante su alocución en la ONU.
 
En fin, cosas del hombre-nuevo, del que el actual presidente cubano es un paradigma. 



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Septiembre 24, 2018, 04:41:33 pm por Dr. Alberto Roteta Dorado en Temas sociales y políticos.


                     ARTÍCULO ORIGINAL PARA EL THINK-TANK DE CUBANÁLISIS
                             CUBA: SIN PASADO, SIN PRESENTE, SIN FUTURO
                               Por: Dr. Eugenio Yáñez. Director de Cubanálisis.

 
                           En la concepción totalitaria de la sociedad, “las masas” no tienen que
                                           pensar, porque “la vanguardia” se encarga de pensar por ellas,
                                                                              y decide lo que sería mejor para ellas.


Miami. Estados Unidos.- El verdadero legado de los hermanos Castro a la nación cubana, tras sesenta años de brutal dictadura, además de la destrucción material, económica, moral, cultural, psicológica y antropológica del país, es haber convertido a Cuba en una entelequia deforme, extraña, insustancial y totalmente ajena a las raíces y esencias de su nacionalidad, sin pasado, sin presente y sin futuro.

Quienes creen en cantos de sirena y quisieran ver en “el relevo” de abril del 2019 algo más que un vulgar gatopardismo de baja estofa, esperando “cambios” donde lo único que puede funcionar es más de lo mismo, no acaban de decepcionarse decentemente porque insisten en defender fracasos y utopías como manera de pensar -o de vivir- para no tener que reconocer el vacío absoluto y la fabulosa decadencia que ha significado el castrismo puro y duro.

Porque así es la cruda realidad, independientemente de las cantaletas de la propaganda del régimen y sus cacofónicos acólitos de toda laya, incluyendo intelectuales, periodistas, académicos y “expertos” diseminados sobre todo por América del Norte, Europa y América Latina y el Caribe, así como en “respetables” organizaciones internacionales, mundiales y regionales que, a pesar de su abierto o mal disimulado “antiimperialismo”,  subsisten y funcionan muchas veces gracias a la generosidad y la ayuda de las donaciones y contribuciones de Estados Unidos.

La aparente esperanza renovadora por la designación de Miguel Díaz-Canel al frente de los destinos de Cuba a partir de abril del 2019 -como si Raúl Castro ya no existiera-,  embulló y dio combustible “revolucionario” a la izquierda y todos los “progresistas” del mundo, (que normalmente resultan ser los más conservadores,  reaccionarios y enemigos de todos los cambios). Pero ya en estos momentos el “joven” gobernante de 58 años de edad ha cumplido cinco meses en la jefatura nominal del Estado y el gobierno en Cuba, y lo único diferente que ha mostrado es una energía y un fuerte contacto permanente con la población -en el más puro estilo populista del gastado caudillismo latinoamericano clásico- que ya los prehistóricos ancianos aferrados al poder no pueden emular, pero nada más.
 
Y eso no basta para resolver los problemas complejos, complicados y de larga data que afligen a los cubanos y ponen en jaque permanente a la supuesta “revolución” cubana, que ya dejó de serlo hace mucho tiempo, y que no está en condiciones de continuar sosteniendo indefinidamente la misma decadente letanía basada en el culto a un fracasado tirano que hoy afortunadamente yace en cenizas en el interior de una piedra que profana con su cercanía la tumba de José Martí en el cementerio de Santa Ifigenia.

Cuba sin pasado

La propaganda castrista se ha encargado durante sesenta años de deformar la historia cubana, haciendo desaparecer todo lo positivo existente antes de 1959, desde valiosos y visionarios prohombres del terreno de la política y militares hasta destacados intelectuales y valientes combatientes, manteniendo solamente en los registros oficiales y en lo que se enseña a las nuevas generaciones a aquellos que por una razón u otra convienen a los intereses del régimen, porque se les achaca una determinada cercanía ideológica o porque algún aspecto de sus vidas resulta conveniente a la propaganda totalitaria.

La inmoralidad de este discurso comienza desde pretender sindicar a José Martí como el autor intelectual del asalto a la enfermería y el cuartel Moncada en julio de 1953 hasta  buscar paralelos entre Antonio Maceo y Che Guevara, cuando el primero es ejemplo de integridad, valor, decencia y resultados victoriosos hasta su muerte, y el demagogo asesino argentino, quien al ser capturado en su aventura guerrillera en Bolivia lo único que se le ocurrió decir fue que él era más valioso vivo que muerto, buscando evitar ser ejecutado por los militares bolivianos que lo combatían, que en definitiva no consideraban lo mismo sobre su persona y lo pasaron a mejor vida.

La historia oficial del totalitarismo cubano comienza, en última instancia, con Fidel Castro, como si hasta entonces Cuba hubiera sido territorio virgen poblado solamente con animales, como las islas Galápagos originales, o un gigantesco páramo tropical, y no hubieran existido en nuestra historia siglos de vida y actividad en los que se destacaron lumbreras intelectuales y morales como Félix Varela, José de la Luz y Caballero, José Antonio Saco o Jorge Mañach, entre otros muchos.

De manera que en la historieta de Cuba revolucionaria se enaltece a personajes políticos secundarios o insignificantes, o se exaltan hasta la gloria a otros sin demasiada o de dudosa actuación práctica, por el simple hecho de haber sido militantes comunistas, mientras que se ningunean, se borran o se reducen al mínimo, cuando no pueden ser totalmente eliminados, a otros ilustres cubanos no comunistas como Pablo de la Torriente Brau, Antonio Guiteras o Eduardo Chibás.

Según la leyenda oficial que se repite en las escuelas primarias cubanas, si hoy los niños tienen hospitales, escuelas, ropa y calzado, es gracias a Fidel Castro y su extrema bondad. Pero basta mirar en las entradas de los grandes hospitales de La Habana -los que quedan en pie después del paso destructor del comunismo- para comprobar que en su casi totalidad fueron construidos antes de la llamada revolución. Tal vez en el interior del país haya algunos construidos después de 1959, pero ni fueron tantos ni fueron mejores que los construidos en la llamada “pseudo-república”.

Igualmente con las escuelas, como si todos los cubanos hubieran sido indios con levitas, o sin levitas incluso, hasta que apareció Fidel Castro. La joya de la corona castrista en el campo educacional, la supuesta campaña de alfabetización, resultó ser un gran fraude masivo, donde buena parte de los “alfabetizados” en realidad no lo eran o lo fueron a la carrera y agarrados con alfileres, y al poco tiempo volvieron a la misma o parecida situación como analfabetos funcionales. Y aunque sí es cierto que se masificó la educación en el país -con una aplastante carga ideológica y de maligno adoctrinamiento en el proceso- no resultó nada diferente a lo que lograron otros países del continente sin tener que conculcar las libertades personales ni el pensamiento libre de su población.

Y al fin y al cabo, lo que hizo el castrismo fue para disponer ahora de profesionales universitarios que normalmente perciben menos ingresos que los campesinos analfabetos de América Latina, o que son alquilados como mano de obra semiesclava a la que confiscan la mayor parte de sus  salarios mientras trabajan en dificilísimas condiciones en lugares inhóspitos, lejos de su país y sus familias, y vigilados como presidiarios, para generar ingresos y gloria para los jerarcas castristas que hacen gala -a cuenta de esa explotación- de ser generosos y altruistas personajes “internacionalistas”.

Sería interminable la lista de sectores, detalles y ejemplos de cómo la historia de Cuba ha sido tergiversada y acomodada a los intereses castristas, modificando sin escrúpulos las verdades históricas para crear leyendas y mitos que exalten las supuestas glorias del caudillo mayor y sus acólitos, fomentando un manto de ignorancia y oscurantismo en el ya más de medio milenio de historia nacional cubana del que el régimen se ha apropiado para sus intereses sin la más mínima vergüenza ni consideración.

Cuba sin presente

Igual que sin pasado, Cuba es hoy una nación sin presente, donde los cubanos no viven, sino sobreviven, como pueden, sin siquiera poder pensar en un mañana cuando el día de hoy se caracteriza por la incertidumbre y la inseguridad, donde cada cubano al levantarse no puede saber qué podrá poner en su mesa ese día para alimentar a su familia, o cómo poder estirar su escaso salario para resolver problemas elementales de la subsistencia, o si un policía o un  “seguroso” atravesado terminará llevándolo para la cárcel por cualquier razón.

Y ni pensar, para una buena parte de esos cubanos que trabajan asalariados para el Estado, en paseos, descansos, vacaciones o lujos, o incluso irse a un cine o una playa, o tomarse una cerveza o un refresco o un jugo para combatir los calores tropicales de la isla, ni disponer de un aire acondicionado o ni siquiera un modesto ventilador para refrescar los agobiantes calores nocturnos, y eso siempre en caso de que no falte la electricidad.


           

               Presidente no electo, Miguel Díaz Canel, junto al anciano general
                Raúl Castro, quien sigue al frente del Partido Comunista de Cuba.

Mientras, el flamante nuevo presidente, disfrazado quién sabe si de Rey Mago sin camello o de Marco Polo viajando por toda la isla, parece creer que preguntando a los cubanos cuáles son los problemas, o señalando lo que a su juicio se debe hacer -aunque no repite más que consignas huecas y palabras vacías sobre eficiencia, ahorro, perfeccionamiento, esfuerzo, y pavadas de ese tipo- aparecerán soluciones mágicas para que se resuelva lo que lleva décadas sin resolverse.

La solución, sin embargo, es demasiado sencilla: para resolver un problema, cualquiera que sea, cuando sea y donde sea, lo primero que se necesita es reconocer que existe ese problema, es decir, aceptar que los resultados que se están obteniendo no se corresponden con lo que se debería lograr, y por lo tanto hay que modificar esa realidad. Lo que requiere, entonces, conocer con precisión cuáles son las causas por las que los resultados que se obtienen no son los que se deberían, y actuar sobre tales causas.

Así, por ejemplo, estando claro que la producción de alimentos en el país es insuficiente para satisfacer las necesidades más elementales de la población, el razonamiento básico llevaría a preguntarse qué habría que hacer para producir más, y para eso habría que comenzar por la primera pregunta que corresponde: ¿por qué la producción de alimentos no alcanza?

Pero si en esa situación las únicas respuestas que se ofrecen son las prediseñadas por la propaganda castrista, aunque no tengan que ver con la realidad, como que las causas de la permanente insuficiencia de la producción alimentaria son la sequía que azota continuamente al país, o los huracanes, o el cambio climático, o la obsolescencia tecnológica, o el “criminal bloqueo imperialista”, o lo que sea de ese corte, entonces siempre se trataría de situaciones frente a las cuáles poco o nada se puede hacer, pues no dependen de las propias personas sino de factores ajenos a la voluntad humana, por lo que no habrá soluciones nunca y habrá que continuar con las cantaletas y justificaciones absurdas, como hizo Fidel Castro durante 48 años y Raúl Castro durante 12, y como viene haciendo Miguel Díaz-Canel Bermúdez en estos cinco meses que lleva supuestamente al frente del gobierno. Y así nunca habrá soluciones.

Porque otras causas posibles -y reales- de la insuficiencia alimentaria no se analizan dentro de esos esquemas de carácter dogmático-burocrático que utiliza el régimen para intentar explicarse los fracasos. Por eso continúan defendiendo lo que ya se sabe que no funciona, como pretender planificar centralizadamente lo que se debe producir, o que el Estado pague a los productores mucho menos que el valor real de sus productos, o que sean las siempre ineficientes empresas estatales de acopio las encargadas de comercializar la producción, o que los productores reciban sus pagos mucho tiempo después de entregar sus producciones al Estado, o que los precios de venta minorista se determinen por burócratas ineptos a su leal saber y entender -cuando ambas cosas, saber y entender, son legendariamente bastante limitadas en tales burócratas- y se continúen ignorando tercamente las relaciones de mercado, que son las que determinan la producción agropecuaria eficiente en todas partes del mundo.

Entonces, dejando fuera del análisis las realidades evidentes, y queriendo “explicar” las deficiencias con razones ideológicas o esotéricas -son casi la misma cosa- la producción de alimentos continuará siendo insuficiente y los problemas no se resolverán por muchas visitas que el señor Díaz-Canel realice a las provincias, por mucho que converse con los cubanos de a pie, y por muchas reuniones de jerarcas que efectúe continuamente y salgan en primera plana de los periódicos del régimen.

Y todo eso considerando que realmente la dictadura quisiera aumentar la producción de alimentos para satisfacer las necesidades de la población, y no utilizar esas limitaciones como forma de dominación y control dictatorial, creándole dificultades innecesarias a la población para que no le quede tiempo para pensar en política porque la necesidad de subsistencia le agobia.

De manera que el régimen tiene muy poco que ofrecer a los cubanos actualmente, si es que acaso tuviera algo, y esos cubanos, sabiendo que ya del régimen no hay nada que esperar, consideran que sus únicas posibilidades son la emigración hacia cualquier país del mundo, o “resolver” como sea dentro del país para lograr simplemente sobrevivir en medio de tantas dificultades.

Pero con relación al presente de los cubanos en la isla, y más allá de los aspectos de las evidentes necesidades materiales de la población, ahora que existe un “nuevo” y “joven” presidente, bastaría preguntarse si en algún sentido la represión contra los cubanos ha disminuido en algo con la presencia del flamante nuevo gobernante, o si se mantiene pura y dura como ha sido característica permanente del castrismo. Y ante esta pregunta la respuesta evidente es que está claro que nada ha cambiado en este sentido, y en caso de que hubiera cambiado algo sería solamente para peor, nunca para bien.

De manera que la Cuba castrista de nuestros días, de la misma manera que se quedó sin pasado por la forma en que se lo tergiversaron, no tiene tampoco presente, por la forma en que se lo administran.

Cuba sin futuro

Lo más triste es que Cuba tampoco tiene futuro.

El régimen dictatorial se basa en que la determinación del futuro es cosa de los jerarcas de la pandilla, aunque públicamente se declara que es asunto del partido comunista, y todavía hay personas que se lo creen. En otras palabras, en la concepción totalitaria de la sociedad, “las masas” no tienen que pensar, porque “la vanguardia” se encarga de pensar  por ellas, y decide lo que sería mejor para ellas.

Aunque en realidad lo que la cúpula considera que sería lo mejor para “las masas” será siempre lo que resulte más conveniente para sus propios intereses de la camarilla gobernante y los de sus familiares y acólitos. Así ha sido siempre, y así será siempre, mientras exista un partido comunista en el poder.

¿Cual es el futuro de Cuba que prepara el régimen? Puede decirse que se basa en dos documentos:

Uno es el de los llamados Lineamientos de la Política Económica y Social del Partido y la Revolución, inventados para 2011 y “actualizados” para el 2016, aprobados por el congreso del partido comunista de Cuba, cuya membresía reúne a menos del 10% de la población del país, sin preocuparle para nada lo que piensen el resto de los cubanos. Lineamientos que a pesar  de toda la cansina propaganda, ese partido tuvo que reconocer públicamente, porque no quedaba más remedio, que solamente se habían cumplido en un 20%. Y estas son las supuestas guías estratégicas políticas, económicas y sociales con vistas al año 2030, donde debería alcanzarse, imaginariamente, un enigmático socialismo próspero y sustentable que nadie sabe exactamente qué cosa es, cómo funciona, ni para que sirve.

El otro documento es el proyecto de una “nueva” constitución que se está debatiendo entre la población en estos momentos, en un “debate” estrictamente limitado en sus alcances y que está férreamente controlado por el régimen, y que deberá constituir la base jurídica de la nación para su funcionamiento una vez aprobada tal constitución y la supuesta “avalancha” de regulaciones complementarias que se planea establecer, incluida, y en primer lugar, una nueva ley electoral, todo ello procurando blindar para siempre el totalitarismo cubano. Como siempre, los soberbios dictadores pretendiendo jugar a ser dioses.

Este proyecto de constitución que se discute no es el fruto de una asamblea constituyente o de una amplia participación popular en su elaboración, sino que fue concebido por una pandillita de unos treinta burócratas supuestamente ilustrados (según ellos), que ahora lo someten a “discusión y análisis” por parte de la población, aunque dejando claro que las opiniones de los súbditos no importan para nada.

Porque los resultados finales serán definidos por otra pandillita de ineptos burócratas, encabezados por el mediocre General de Ejército sin batallas como primer secretario del ineficiente e inefectivo partido comunista, que presentarán su absurdo engendro en un “referéndum” donde el proyecto será aprobado de una forma u otra, porque el régimen es quien cuenta los votos, las normas para contarlos están descaradamente inclinadas a favor de la dictadura, y porque además, lamentablemente y como casi siempre, los opositores ni siquiera logran ponerse de acuerdo sobre cómo actuar durante esa consulta que resultará otra gran farsa del régimen para legitimarse.

Para colmo, el engendro que la dictadura ofrece a los cubanos esta vez representa un retroceso de más de 800 años en el pensamiento jurídico y político universal.

En 1215 los señores feudales ingleses, que aportaban los dineros y los soldados para las guerras del reino, obligaron al Rey Juan “sin tierra” a firmar un documento, que sería conocido como la Carta Magna, donde limitaban los fueros y alcances del Rey y establecían determinadas normas para el funcionamiento de la monarquía y los derechos de sus súbditos.

Nadie estaría por sobre esas normas, establecidas a la fuerza si se quiere. Sin embargo, el Rey no tuvo más remedio que aceptarlas, porque no tenía opciones. Con el tiempo, el concepto de Carta Magna se fue utilizando genéricamente en todo el mundo para referirse a la constitución de cada país.

Ahora, 803 años después de la firma de la Carta Magna original por Juan Sin Tierra y los nobles ingleses, la dictadura castrista establece una peculiar Carta Magna para Cuba, donde, según se proclamó públicamente y hasta por televisión, el Partido Comunista de Cuba, como institución, está por encima de la propia Constitución y, por consiguiente, de todos los cubanos.

¿Quién le otorgó ese estatus supremo y cuasi divino al partido comunista? Nadie más que ellos mismos. ¿Se consideran y son los máximos jerarcas con el consentimiento de sus subordinados? Absolutamente no, no hay nada democrático en esa imposición. ¿Es o puede ser legítimo el mandato del partido comunista? Claro que no. No es más que una brutal y cruel dictadura, disfrazada de cualquier cosa.

Ese es el futuro que el neocastrismo terminal depara para todos los cubanos, y presentará para ser aprobado en un referéndum próximamente.

Es decir, ese es el verdadero legado de los hermanos Castro y sus secuaces y herederos después de sesenta años de dictadura, represión, arbitrariedades y abusos:

Un país, Cuba, sin pasado, sin presente y sin futuro.


Publicado en: Cubanálisis.
http://www.cubanalisis.com/ART%C3%8DCULOS/EUGENIO%20-%20CUBA%20SIN%20PASADO%20SIN%20PRESENTE%20SIN%20FUTURO.htm


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Septiembre 24, 2018, 02:03:29 pm por Dr. Alberto Roteta Dorado en Temas sociales y políticos.


                          La guerra contra Trump y la democracia estadounidense.

Nota del editor.

Habitualmente no suelo publicar escritos de otros autores en mi Blog, al menos dentro de la temática social y política, línea a la que me he dedicado mucho más en los últimos tiempos, no porque la filosofía y la antropología dejaron de ser imprescindibles para mi, sino porque la rapidez de estos duros tiempos me han conducido a limitarme un poco, o tal vez demasiado, y dejar a un lado temas de naturaleza filosófica, los que me siguen atrapando y siempre serán la razón de ser de este humilde Blog dentro de un sitio que no es justamente para las multitudes, pero que tienen ese encanto de haberme atrapado desde hace ya varios años.

No obstante, en ocasiones he publicado escritos que por su seriedad y profundidad consideré oportunos para aparecer en este sitio, que por su nombre, FOROFILO.NET, hace honor a la madre de las ciencias, de las religiones y de los sistemas de pensamiento, de ahí que inicialmente solo publiqué escritos de corte filosófico, aunque luego, y de acuerdo a la aceptación que fueron teniendo mis escritos de temática política dentro de la línea analítica y de opinión, estos últimos fueron ocupando un protagonismo que en realidad merecen, aunque lamento estar en deuda con la filosofía.

El escrito que a continuación publico está tomado de la prestigiosa página Patria de Martí, sitio que en Miami, Estados Unidos, dirige el escritor y analista político, Julio M. Shiling, página de la que soy colaborador desde hace algún tiempo, lo que representa un verdadero honor para mi, toda vez que Patria de Martí se caracteriza por su seriedad y su extremada selectividad.

Esto pudiera malinterpretarse - al fin de cuentas en mundo gira en torno a grandes malinterpretaciones que lo mantienen en constante estado de movimiento cíclico que facilita su evolución- y asumirse que la publicación es algo elitista. Si así fuera, no importa, esto da igual. Hay cientos de páginas, diarios, blogs, sitios, etc., en el mundo que se caracterizan por ser demasiado abiertos y publicar todo cuanto se les ocurre por tal de mantenerse dentro de un círculo amplio de lectores, aunque para esto tengan que acudir a la vulgaridad, el amarillismo, el chisme, la grandilocuencia, y todo tipo de superficialidad.

De modo que si algunos pocos sitios como Patria de Martí solo asumen aquello que es digno de aparecer como enseñanza que no solo informa del acontecer del mundo, sino que eleve espiritualmente y mentalmente a la humanidad, lejos de verse como algo negativo se deberá asumir como una virtud.
 
Por motivos de naturaleza ética me reservo nombres, autores y naciones que entran dentro de esta línea de un pseudoperiodismo que por desgracia es el que predomina en estos tiempos, medios en los que por suerte, jamás aparecemos Shiling - el autor del colosal escrito que en breve someteré a la consideración de mis lectores-, ni yo, quien escribe estas líneas.

En este escrito Shiling hace un análisis de los detalles que llevaron al controversial mandatario estadounidense al triunfo de las elecciones de 2016, lo que le convirtió en el presidente de una la nación considerada símbolo de la democracia, y que según muchos, es la nación más poderosa del mundo y también la más desarrollada del planeta.

Con seriedad más que regia, y una seguridad por la exactitud de la información que maneja y domina, nos conduce a un análisis crítico valorativo de aquellas circunstancias contextuales que han llevado al alarmante estado en que hoy se encuentra un país demasiado polarizado ante el gran conflicto Republicanos Vs. Demócratas, el álgido punto que se agudiza a partir de la arremetida contra en actual mandatario de Estados Unidos.

Se podrá estar o no de acuerdo con los planteamientos del analista, los que, como es lógico están matizados por sus preferencias políticas - los analistas tenemos el derecho de ofrecer nuestra opinión, lo que adquiere la dimensión de deber para que el escrito sea justamente de corte analítico y de opinión, sin que esto sea motivo generador de un posible sesgo de tipo ideológico-, las que respetamos dado el alto nivel de profundidad con que se aborda el tema; pero jamás se podrá poner en duda la calidad de este artículo, y la sinceridad con que su autor lo expone. 

En fin, estamos en presencia de un escrito ejemplar, de ahí que lo publique en mi Blog para el bien de mis lectores y como muestra de gratitud al director de Patria de Martí por permitirme desde su página contribuir al esclarecimiento de ciertos puntos medulares del acontecer político del mundo, de Cuba, y de manera muy particular, de América Latina, a lo que me dedico con mas frecuencia.   
 

                                            Patria de Martí Artículos y Ensayos
                            La guerra contra Trump y la democracia estadounidense
                                                  Written by Julio M. Shiling


               


Miami. Florida. Estados Unidos.- Donald J. Trump ganó las elecciones presidenciales de los EE UU en 2016, sin ninguna duda o cuestionamiento. El Colegio Electoral, el sistema sui géneris, semi representación proporcional en uso en la nación norteamericana para elegir un presidente, evidenció en su quincuagésima sexta contienda presidencial, que éste al alcanzar los 304 votos electorales, logró superar los 270 requerido y se convirtió, válidamente, en el jefe ejecutivo del gobierno federal en la democracia estadounidense. Aunque ya es historia, vale la pena recalcar con quién contó Trump para su victoria.

El cuadragésimo quinto presidente de la nación de Lincoln, se valió del voto de 88% de los republicanos, 60% de los hombres blancos, 46% de todas las mujeres (53% de mujeres blancas), 52% de los católicos, 81% de los evangélicos, 45% de los jóvenes y 35% de los hispanos. Es cierto que hubo sectores de la población estadounidense donde el cuadragésimo quinto presidente obtuvo porcentajes bajo. Este fue el caso con los afrodescendientes estadounidenses. Sin embargo, no es menos cierto que obtuvo más votos de los norteamericanos de la raza negra, que el candidato republicano en la elección presidencial previa y en un sistema donde el voto no es obligatorio, tanto vale el que vota como el que no vota. La respuesta fría del votante afrodescendiente estadounidense hacia la candidatura de Hillary Clinton puede explicarse como un voto pasivo por el actual mandatario.  

Desde que se concretó la victoria del candidato republicano en las urnas en noviembre de 2016, sus detractores poderosos le declararon la guerra a Trump, abiertamente, catalogando este enfrentamiento como una lucha de "resistencia". Lo cierto es, sin embargo, que desde ya un tiempo antes de la elección, los operativos para impedir que ejerciera su mandato, por si llegara a salir electo, ya se había puesto en marcha. Una serie de acciones bizarras y bien coordinadas bajo el reloj presidencial de Obama y actuando con su aparente anuencia, atestiguaron como la jerarquía del FBI, el Departamento de Justicia, la jefatura del Comité Nacional del Partido Demócrata y algunos actores privados de pésima integridad, confeccionaron trampas y tramas para beneficiar a Clinton y perjudicar a Trump, antes o después de la elección de ser necesario. Al ganar el urbanizador de Nueva York la presidencia, se profundizó el proyecto de desestabilización del gobierno de Trump.   

Algunos de estos guerreros operaron y han estado operando al pleno día, sin disfraces o medio pelos. Otros, bajo el amparo de la autoridad de puestos políticos con capacitaciones grandes en las ramas nacionales jurídicas y policiales, han abusado de su poder crasamente, pero con la sutileza de moverse enmascaradamente y en la sombra del secretismo, burlando los parámetros de la ley y pisoteando las normas establecidas de un Estado de derecho. Algunos otros, amarillando la sacrosanta profesión de la prensa en una sociedad abierta, han elevado el activismo político y el apego ideológico a niveles sin precedentes históricos, proporcionando un desprestigio alarmante que ha llevado a gran parte de la ciudadanía, a dudar de su seriedad. ¿Qué pasó con la noción democrática de aceptar, civilizadamente, el dictamen popular de elecciones competitivas y libres?

Cuando Barack Obama ganó las elecciones presidenciales en 2008, hubo una buena dosis de la población que palpó un descontento enorme con los resultados. La objeción al cuadragésimo cuarto presidente no fue sin fundamento. Después de todo, el contenido expreso e implícito de sus ideas, la calidad de sus mentores, su sistema de creencias, algunas de sus amistades terroristas y radicales con quien intimó, su falta de experiencia política y muchísimas razones más, sobraban para ahuyentar a personas que desprecian políticos/ideólogos con mentalizaciones de lucha de clases como es el caso de Obama.

Sí, surgieron movimientos populares que retaron a Obama, como fue el Tea Party y éstos y los candidatos que salieron electos en el nuevo congreso en las elecciones de medio término de su primer mandato, desempeñaron el papel de una oposición vibrante en un sistema democrático, pero no se comportaron como golpistas. No vimos, ni remotamente, el intento de descarrilar un gobierno elegido legítimamente, como hemos estado viendo oficialmente desde enero de 2017 y furtivamente desde el verano de 2016 (meses antes de la elección). En muchos casos, estos rebeldes inconformes e intolerantes, ni siquiera fueron elegidos, sino son figuras estáticas que en los casos de los burócratas de la “resistencia” confabularon y confabulan en el anonimato desde sus puestos privilegiados. Gran parte de los medios de comunicación, ejerciendo un periodismo tímido, complaciente y respetuoso con el gobernó de Obama, hemos visto su conversión, en algunos casos, de pasar a ser cuasi propagandistas y propulsores de la desinformación y la bruma noticiosa. 

¿Quién gana con este asalto a la presidencia de Trump? Los enemigos de la libertad. Claro debe de quedar que este intento de golpismo light, sólo sirve para transgredir el sistema democrático en la nación norteamericana. Es hora de que la élite que perdió las elecciones de 2016 acepte la derrota, asuma su papel de una oposición digna y juegue bajo las reglas de una democracia funcional. Las aberraciones de Obama, que fueron muchas y lacerantes, tanto en el campo doméstico con la economía mal manejada, como en el entrono de las relaciones extranjeras y su política de apaciguamiento con sus resultados derrotistas, minaron el mundo acomodando como nadie antes, a los saboteadores de los valores que hicieron posible la democracia funcional.

Tal vez por eso odian a Trump tanto. Su defensa, a capa y espada, de la superioridad de los valores judeocristianos que apuntala inherentemente la esencia de la democracia y su rechazo a postulaciones del armazón postmodernista como es la igualación absolutista de valores (maniquí del marxismo cultural), el comercio global desconectado de consecuencias éticas y el dominio elitista del poder político, han convertido a Trump en el enemigo número uno de esta poderosa minoría. ¡Qué razón tenía Martí cuando escribió en sus Versos Sencillos: “Con los pobres de la tierra, quiero yo mi suerte echar”! 

Publicado en: Patria de Martí.
https://patriademarti.com/articulos-y-ensayos/1790-la-guerra-contra-trump-y-la-democracia-estadounidense

Author: Julio M. ShilingWebsite:https://patriademarti.com/
Julio M. Shiling es politólogo, escritor, conferenciante, comentarista y Director del foro político y la publicación digital, Patria de Martí. Tiene una Maestría en Ciencias Políticas de la Universidad Internacional de la Florida (FIU) de Miami, Florida. Es miembro de The American Political Science Association (“La Asociación Norteamericana de Ciencias Políticas”), el International Political Science Association (“La Asociación Internacional de Ciencias Políticas”) y el PEN Club de Escritores Cubanos en el Exilio. Más información en https://patriademarti.com/14-autores/10-julio-m-shiling


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Septiembre 22, 2018, 07:31:08 pm por Dr. Alberto Roteta Dorado en Temas sociales y políticos.

               Líderes del Socialismo del siglo XXI. ¿Corrupción o “persecución política”?
                                             Por: Dr. Alberto Roteta Dorado.



               


Santa Cruz de Tenerife. España.- La corrupción de los gobernantes y funcionarios de numerosos países es un tema de obligada referencia no solo en nuestros días, en los que se ha hecho común este mal, sino que a través de la historia se ha asociado el enriquecimiento de los encargados de encausar a sus pueblos con ciertos hechos que caen dentro del amplio espectro que hoy conocemos con el término de corrupción.

Como sería interminable un escrito de este tipo si nos referimos a todos los gobernantes que en el mundo han cometido hechos delictivos de esta naturaleza, me limitaré a unos pocos ejemplos que actualmente están siendo motivo de serias investigaciones y fuertes acusaciones en relación con asuntos de corrupción en América Latina, de modo muy particular aquellos líderes que asumieron con fuerza el llamado Socialismo del siglo XXI, la nefasta tendencia que adquirió fuerza con la llegada de este siglo a partir del impulso que ofreció el desaparecido dictador venezolano Hugo Chávez con el auspicio y guía del también desaparecido dictador cubano Fidel Castro.*

Resulta llamativo que todos los líderes de la región a los que se les ha relacionado con actos de corrupción se escuden en la idea de una presunta persecución política, con lo que pretenden eludir su responsabilidad directa o indirecta en los actos delictivos por los que se les ha vinculado en el seno de sus mandatos.

Se sabe que de manera ocasional se han hecho falsas acusaciones o se han sobredimensionado ciertos hechos para implicar a determinados líderes políticos; pero no creo que varios de los presidentes que profesaron el socialismo en el continente estén siendo motivo de falsas acusaciones, algo que se maneja con premeditación de manera tergiversada en los medios de información de países como Cuba y Venezuela, cuyos regímenes dictatoriales no se resignan a aceptar la derrota definitiva del comunismo en América, ni a admitir que sus mandatarios o exmandatarios, a los que adoraron como seres cuasi divinos, se apropiaron de los bienes de sus naciones y las expropiaron de sus riquezas para su aprovechamiento personal.
 
Sin duda, estamos en presencia de hechos concretos que han sido expuestos por autoridades judiciales competentes, los que se supone no se arriesguen – por lo que esto implica desde el punto de vista legal– a establecer cargos falsos respondiendo a posibles intervenciones externas para implicarles sobremanera en los delitos por los que se les acusa en la actualidad.   

El más reciente escándalo político por corrupción es el de Cristina Fernández de Kirchner, **la expresidenta y actual senadora de la oposición en Argentina, sobre la que pesan ahora siete causas judiciales, entre las que sobresalen, la conocida como Cuadernos de la corrupción, caso en el que se le acusa de haber sido jefa de una asociación ilícita para cobrar sobornos de obra pública con fines de financiamiento ilegal de las campañas electorales del kirchnerismo, para gestión política, comprar voluntades en el Poder Judicial, y sobre todo para engrosar su patrimonio personal; así como la denominada  Memorándum con Irán, por la que se elevó a juicio oral la causa por encubrimiento a iraníes acusados por el atentado a la AMIA en Buenos Aires (85 muertos y 300 heridos en 1994) en la que está imputada por traición a la Patria. En esta causa se le acusa de haber pactado con Teherán la creación en 2012 de una comisión internacional investigadora de los acusados, todos ellos exaltos funcionarios iraníes; sin que olvidemos las no menos importantes en las que se le responsabiliza por lavado de dinero, asociación ilícita y fraude.

Pero la exmandataria se las agenció para ocupar un puesto en el senado argentino, algo que le ofrece inmunidad y por tanto, a no ser que una parte considerable de este organismo se pronuncie en su contra según lo establecido por las leyes y normas de Argentina, la actual senadora podría librarse de estar en prisión unos cuantos años, aunque su mayor castigo es estar desacreditada y desmoralizada ante el mundo, y no precisamente de ser una víctima de persecuciones políticas como se pretende.
 
El fenómeno de la corrupción adquiere dimensiones colosales en Brasil, toda vez que dos de sus expresidentes de tendencia socialista han sido investigados por escándalos de esta naturaleza. Luiz Inácio da Silva, uno de los representantes pioneros del socialismo de “nuevo” tipo en el continente, cumple prisión actualmente por corrupción pasiva y lavado de dinero. Fue condenado en primera instancia a nueve años y seis meses de prisión, siendo el primer expresidente condenado por corrupción pasiva en la historia de Brasil, sentencia que fue ratificada y elevada a doce años en una segunda instancia pues se le encontró culpable de los delitos de corrupción y lavado de dinero.

No obstante, el aferrado exmandatario continuó su labor promocional como aspirante a la presidencia de Brasil representando al Partido de los Trabajadores, altamente acusado de corrupción como entidad partidista, y lo peor, la mayoría de los brasileños lo apoyaron, con lo que alcanzó el primer lugar según varias encuestas, y de no ser porque el Tribunal Superior Electoral determinó la retirada de su candidatura hoy estaría ocupando, aunque parezca increíble, el primer lugar como candidato a la presidencia del país.

En Brasil tenemos además del caso de Lula da Silva, el de Dilma Rousseff, su seguidora en la presidencia del país a partir del 2011, quien fue destituida de manera escandalosa del cargo de presidenta del país más grande de América Latina, toda vez que fuera acusada en el Congreso por violación de normas fiscales, con lo que “maquillaba” el déficit presupuestal, independientemente de sus implicaciones al dictar tres decretos y ampliar gastos sin aprobación legislativa, ignorando las metas fiscales aprobadas previamente por el Congreso. Con su destitución Brasil culminó “el cambio de Gobierno más traumático y esquizofrénico de su reciente democracia”.

De Brasil pasamos a Ecuador, la pequeña nación andina en la que han tenido lugar los mayores cambios sociopolíticos del presente en la región, aunque apenas se le mencione al sobredimensionarse las complejas situaciones de otros países latinoamericanos, o se priorice la difusión de la dramática situación de naciones como Venezuela y Nicaragua, en las que han muerto cientos de personas como consecuencia de las acciones represivas de sus regímenes dictatoriales.

De la misma forma en que Ecuador resulta ser un modelo paradigmático en materia de cambios políticos positivos a favor de una democracia que se había perdido durante la década oscura de su reciente historia, también lo es su expresidente, el dictador Rafael Correa, aunque no en la misma dimensión y orientación que el gobierno actual, por cuanto su prototipo paradigmático es el de la maldad, la venganza y la bajeza, y como es lógico de una corrupción al por mayor. 
Correa carga sobre sí el peso de múltiples acusaciones, entre las que sobresale, su vinculación con el secuestro e intento de asesinato al opositor y exlegislador Fernando Balda, hecho que tuvo lugar en 2012 en territorio colombiano.
Existen numerosas evidencias por las que se puede asociar al exmandatario con el secuestro de dicho opositor. Actualmente la Fiscalía General del Estado considera a Rafael Correa como autor mediato porque era el Presidente de la República y jefe directo del director de la Secretaría Nacional de Inteligencia (SENAIN), lo que determinó que se aprobara su captura por la Interpol – algo que fue desestimado por esta instancia recientemente –  y su extradición a Ecuador, lo que, lamentablemente no se ha concretado aun y ha quedado solo como un elemento referencial. No obstante, un juzgado de la Corte Nacional de Justicia, CNJ, instauró este 21 de septiembre la audiencia preparatoria de juicio en su contra por los cargos de asociación ilícita y secuestro del político Fernando Balda.

A esta acusación se añade su responsabilidad en una millonaria deuda que se aproxima a los 60.000 millones de dólares, algo que dejó como herencia a su patria tras su retirada del poder en mayo de 2017. En este sentido la Contraloría General del Estado emitió el segundo informe con responsabilidad penal en su contra respecto al tema de endeudamiento público. La Contraloría anunció que este organismo halló indicios de responsabilidad penal contra Correa y varios funcionarios, como exministros de Economía y Finanzas, exgerentes del Banco Central, exsecretario de Desarrollo y Planificación, entre otros. El examen incluye datos entre $1.700 millones y $2.300 millones de Certificados de Tesorería (Cetes) colocados por el Ministerio de Finanzas entre enero del 2016 y diciembre del 2017.

A estos dos grandes acontecimientos hemos de añadir que un grupo representativo de ministros, asesores, y colaboradores cercanos de su gobierno, incluido Jorge Glas, quien fuera su vicepresidente, y Carlos Pólit, el contralor general de su gobierno, han sido investigados y encontrados culpables de sendas acciones delictivas, algo que los ha llevado al cumplimiento de condenas en cárceles ecuatorianas, y de lo que Correa no podrá quedar exonerado toda vez que se supone que el presidente del país no estuviera ajeno a lo que ocurría en el seno de su gobierno. 

De todos los líderes corruptos el que más ha insistido en la hipótesis de una presunta persecución política es Rafael Correa. No hay una sola intervención suya reciente en la que no insista en concepción, que cual delirante idea defensiva acude constantemente a su desordenada mente al sentirse acorralado, toda vez que sabe con certeza que sus días en libertad están contados.
 
Generalmente suelo guardar silencio sobre Evo Morales, el torpe presidente de Bolivia que se prepara para prolongar su permanencia en el poder, por cuanto considero que su presencia resulta insignificante respecto al rumbo político de la región; aunque tratándose de corrupción, Morales tendrá que explicar muy bien en su momento el origen de la millonaria cifra invertida por su gobierno para la suntuosa edificación que servirá de nueva sede a la UNASUR, cuyo valor estimado es de 50 millones de dólares procedentes del estado.  

Así las cosas, los hechos son demasiado evidentes como para poner en duda las fuertes acusaciones por las que se les vincula al fenómeno de la corrupción a aquellos que dijeron, o dicen ser, socialistas en la región.
 
Es difícil que en medio de su desfachatez logren reconocer y aceptar sus delitos, de ahí que la proclamación de una persecución política encaminada a silenciar para siempre los remanentes de un socialismo que aún persiste en Latinoamérica sea utilizada como escudo, algo inherente al fenómeno populista que siempre acompaña a esta tendencia, esto es, culpar a otros que desde la distancia son siempre “responsables” no solo de sus fracasos, sino también de sus fechorías.    

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*El surgimiento del llamado Socialismo del siglo XXI es el resultado de las relaciones que tuvieron el entonces presidente de Venezuela, Hugo Chávez Frías, con el comunista alemán residente en México, Heinz Steffan Dieterich*, quien en realidad es el verdadero creador del concepto sobre esta nueva modalidad de tendencia izquierdista, aunque apenas se mencione a este último y se crea que el “mérito” le corresponde al exaltado y egocéntrico exmandatario venezolano. Dieterich es un sociólogo y analista político de origen alemán residente en México. Se ha identificado con las corrientes de izquierda y ha publicado una treintena de libros en los que aborda los conflictos sociopolíticos latinoamericanos, la globalización, y los paradigmas científicos e ideológicos que predominaron en el siglo XX. Se ha dedicado al estudio y revisión de los postulados marxistas con la perspectiva de presentarla actualizada al mundo de nuestros días, incorporando los avances del conocimiento, las experiencias de los intentos socialistas, describiendo sus limitaciones, y ofreciendo propuestas teóricas tanto en la economía política como en la participación democrática de la ciudadanía para construir, según él, una sociedad libre de explotación, aunque respetando los ejes principales de la visión de Karl Marx acerca de la dinámica social y la lucha de clases.

** Cristina Fernández de Kirchner fue procesada con prisión preventiva el lunes 17 de setiembre por el juez Claudio Bonadío por el escándalo conocido como los "Cuadernos de la corrupción". Según el diario La República, en su edición del 21 de septiembre, las causas de estos procesamientos son:

1."Cuadernos de la corrupción". Caso en el que se le acusa de haber sido jefa de una asociación ilícita para cobrar sobornos de obra pública con fines de financiamiento ilegal de las campañas electorales del kirchnerismo, para gestión política, comprar voluntades en el Poder Judicial y sobre todo para engrosar su patrimonio personal.

2. "Direccionamiento de Obra Pública". Causa en la que Kirchner está procesada por asociación ilícita y fraude, acusada de haber favorecido ilegalmente negocios del empresario Lázaro Báez
con contratos de obras públicas en el sur de Argentina. Cabe mencionar que el empresario, cercano a la familia Kirchner, cumple condena en la cárcel.

3. "Los Sauces". Causa conocida por el nombre de la empresa familiar de los Kirchner en la cual la senadora fue procesada por ser considerada jefa de una asociación ilícita destinada a recibir dádivas a cambio de favorecer a empresarios cercanos a su familia.

4. "Hotesur":  Se la acusa de supuesto lavado de dinero junto al expresidente Néstor Kirchner (2003-2007), a partir de la empresa hotelera del matrimonio, en conjunto con otros empresarios. La exmandataria está acusada de cobrar alquileres en un hotel de la Patagonia a cambio de favorecerlos en las obras públicas.

5. "Memorándum con Irán". En esta causa la dirigente es sospechosa de encubrir a ciudadanos iraníes apuntados como posibles autores del atentado a la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA) de la Ciudad de Buenos Aires, perpetrado el 18 de julio de 1994, donde murieron 85 personas. La acusación plantea que la presunta intención del Gobierno de Kirchner era garantizar la impunidad de los implicados del país persa a cambio de supuestos intercambios comerciales con Argentina, aunque aún no se demostró aquella hipótesis.

6. "Dólar futuro": En 2017, el juez Bonadío elevó a juicio oral, sin fecha, la causa así denominada. La expresidenta está procesada por el delito de administración infiel en perjuicio de la administración pública, por haber intentado desalentar una devaluación de la moneda con la venta de billetes estadounidenses a fecha cierta, lo cual habría beneficiado a especuladores.

7. "Ruta del dinero K": El juez Sebastián Casanello indaga a la expresidenta como presunta coautora de lavado de activos. 


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Septiembre 19, 2018, 06:44:37 am por Dr. Alberto Roteta Dorado en Temas sociales y políticos.

                      ARTÍCULO ESPECIAL EN EL THINK-TANK DE CUBANÁLISIS
                               DECADENCIA Y OCASO DEL ALBA Y UNASUR III
                                            Dr. Alberto Roteta Dorado.


Santa Cruz de Tenerife, España.-
 
El ALBA se estremece y cae en el abismo con la retirada definitiva de Ecuador.

Las determinaciones del presidente de Ecuador, Lenín Moreno, han sido decisivas para el giro que ha experimentado la región en los últimos meses, algo que ha sido muy poco comentado -tal vez no apreciado ante la falta de percepción y de agudeza analítica de aquellos que se dedican a comentar acerca del acontecer internacional, y de modo muy particular sobre los sucesos de América Latina- toda vez que la grave crisis migratoria venezolana y su impacto en Suramérica, así como la dramática situación política nicaragüense, le han quitado un protagonismo que en realidad merece por derecho.

El gobierno que dirige Lenín Moreno ha enfocado su atención en aspectos medulares de la nación andina, de manera muy particular en la difícil situación económica por la que sigue atravesando el país tras una década de un socialismo muy a la manera de Rafael Correa, así como a realizar una cirugía radical -acudiendo a los términos de Moreno- en torno a los graves problemas de corrupción. No obstante, en los últimos meses se ha proyectado con una marcada tendencia internacional a partir de la recuperación de las relaciones con varios países, así como una revisión detenida de las pautas trazadas por su antecesor en el cargo presidencial, lo que ha hecho en su más amplio sentido, incluyendo la participación de la nación en los proyectos nacidos a partir del aparente auge inicial del Socialismo del siglo XXI en la región.

Este 23 de agosto el presidente de Ecuador nos dio otra prueba de su certera postura respecto al decadente socialismo ecuatoriano: el gobierno de Ecuador se retiró para siempre del ALBA y el verdadero motivo de su decisión es su inconformidad con la situación venezolana y con la política dictatorial de Nicolás Maduro.

Hasta hace muy poco el presidente Moreno había mantenido una actitud bastante conservadora al escudarse en una postura aparentemente neutral tras el slogan de la no intervención en los asuntos internos de los países. No obstante, hace solo unas semanas arremetió contra la dictadura de Nicolás Maduro luego de que este se pronunciara en su contra al defender a Rafael Correa, quien está acusado por sus implicaciones en el secuestro e intento de asesinato del opositor y exlegislador ecuatoriano Fernando Balda, entre otros cargos.

Lenín Moreno dijo que no puede hablarse de democracia “sin la participación de la oposición, con una posibilidad limitada de la observación internacional (…) Eso no está dentro de lo que nosotros consideramos la norma de la democracia”, con lo que demuestra su radical oposición a las atrocidades del régimen venezolano, lo que no constituye una traición como se le ha interpretado por parte de sus múltiples adversarios, sino que Moreno se ha insertado en el mundo inteligentemente, con lo que Ecuador recupera un lugar que había perdido a partir de las posturas reaccionarias de su antecesor, el dictador Rafael Correa.

Así las cosas, Lenín Moreno, se retiró del ALBA con dignidad más que regia, por cuanto argumentó con razones muy firmes y convincentes el por qué de su determinación, lo que se puede resumir en unas breves palabras que demuestran el sentido práctico del actual mandatario, quien con firmeza y sentido de justicia ha sabido conducir a la nación suramericana por buen camino en los pocos meses de su desempeño al frente del gobierno. Para Lenín Moreno, sencillamente, el ALBA como institución carece de sentido por su poca funcionabilidad en el orden práctico; aunque su salida definitiva estuvo matizada no solo por lo antes expresado, sino por estar en desacuerdo con el accionar de los regímenes de algunos de los pocos países que la integran, particularmente del gobierno venezolano, y de la actitud de subordinación del mandatario boliviano Evo Morales.     

Lenín Moreno tenía previsto un distanciamiento gradual y progresivo de Venezuela y de las andanzas chavistas, pero esto se ha acelerado a partir de la grave crisis humanitaria provocada por Nicolás Maduro y la extrema represión de Daniel Ortega en Nicaragua, lo que ha sido determinante para la ruptura definitiva de todo vínculo ideológico con los regímenes que gobiernan esos países. La baja de Ecuador es la evidencia de que ese proyecto ha entrado en un proceso de total declinación que inevitablemente llevará al organismo a su total aniquilación.

Recordemos que en marzo de este año, Ecuador dejó de financiar TeleSur, convenio de origen correísta en el cual se invertían dos millones de dólares anuales como apoyo incondicional a las barbaridades del chavismo, lo que fue el preámbulo para la drástica determinación de Moreno respecto a la retirada de Ecuador del ALBA. Dicho canal internacional de televisión fue puesto en marcha por Venezuela, siendo apoyado financieramente, además de los países del Alba, por Uruguay y Argentina, nación que retiró su apoyo en marzo de 2016, tras llegar a la presidencia argentina Mauricio Macri.

¿Es la UNASUR un proyecto del Socialismo del siglo XXI?

                 


A diferencia del ALBA, en cuya génesis se puede precisar con exactitud la maldad del binomio Castro-Chávez, en el caso de la Unión de Naciones Suramericanas (en lo adelante solo la llamaremos UNASUR, como comúnmente se le conoce) no me es posible establecer un nexo absoluto de su surgimiento en relación directa con alguno de los cabecillas de la izquierda regional de aquellos tiempos en que varias naciones del sur de América decidieron unirse para establecer lazos más estrechos en diversos aspectos de su desenvolvimiento.

No obstante, especular con seriedad resulta válido en cualquier análisis de este tipo, y cuando se tienen elementos suficientes a favor de quien se arriesga, la especulación - vista no de la manera despectiva como se le suele relacionar, sino en la amplia acepción del término, que incluye la posibilidad de ahondar, investigar, profundizar y cuestionarse las cosas- logra ayudarnos en el arte de interpretar analíticamente ciertos hechos que de manera concreta han tenido lugar.

En este sentido diré que la UNASUR adquirió oficialmente personalidad jurídica en 2011, aunque su tratado constitutivo data de 2008, y ya desde el 2004 se había gestado la idea y funcionaba como organismo. Ya para este tiempo, esto es, desde el 2011, Hugo Chávez (1999-2013)*** llevaba más de una década en el poder absoluto de Venezuela, una de las primeras naciones que integró el bloque regional; Rafael Correa (2007-2017) se encontraba en el primer período de su mandato, el menos malvado de su presidencia; Evo Morales (2006-hasta el presente) se encaminaba hacia su quinto año en el poder de Bolivia; Michelle Bachelet (2006-2010 y 2014-2018) acababa de concluir un primer mandato presidencial en Chile y se preparaba para asumir una segunda etapa; José Mujica (2010-2015) recién se había estrenado como presidente de Uruguay; Cristina Fernández (2007-2015) ya había estado por cuatro años haciendo de las suyas solapadamente en la Argentina; Alan Gabriel Ludwig García Pérez (2006-2011) estaba a punto de finalizar su mandato en Perú; y Dilma Rousseff (2011-2016) se preparaba para entrar en acción en Brasil.

Obviando los detalles presidenciales de Guyana y Surinam, países que jamás han contado para nada en el contexto político de la región, como se podrá comprender, a excepción del controversial líder peruano, el resto de la nómina de los fundadores de la UNASUR fueron al propio tiempo promotores acérrimos del Socialismo del siglo XXI, de ahí que la UNASUR tiene inevitablemente el sello izquierdista desde sus orígenes, aunque con el giro radical de la región en los últimos años, como es lógico, la directriz eminentemente socialista de este organismo ha tenido que ir quedando rezagado, con lo que dejó mayor espacio -que tal vez no se supo aprovechar en pos de algo útil- a los aspectos socioeconómicos del megaproyecto regional.

Esto nos da la posibilidad de percibir el matiz político de marcada tendencia propagandística que tuvo esta unión regional en sus inicios, cuando todo parecía indicar que la izquierda latinoamericana seguiría en ascenso y llegarían a instaurar un comunismo, que al estilo de la fracasada Europa Oriental del siglo XX, se extendería por esta gran masa continental que el iluminado intelectual y político cubano José Martí llamó Nuestra América.

De ahí que los lectores podrán sacar sus conclusiones respecto a la interrogante que sirve de subtítulo a este tópico del tema que trato en este trabajo respecto a si la UNASUR es o no un proyecto del Socialismo del siglo XXI. 

Con la ratificación parlamentaria de Uruguay, que se unió al resto de las naciones pioneras en estas andanzas, la entidad entró en vigencia y adquirió personalidad jurídica el 11 de marzo de 2011, una vez cumplido el requisito de que, al menos, los legislativos de nueve países hubieran suscrito el convenio.

Luego se incorporó Colombia, siendo así el décimo país en integrarse al grupo, mientras que Brasil fue el undécimo país en aprobar el tratado constitutivo, quedando tan solo Paraguay, país que se unió en agosto de 2011; aunque más tarde fue suspendido por el resto de los miembros ante el conflicto generado por el presunto golpe de estado contra el gobierno de Fernando Lugo en 2012.

Los precedentes de la UNASUR están en la III Cumbre Suramericana celebrada en Cuzco, Perú, el 18 de diciembre de 2004, cuando los presidentes de los doce países de Suramérica firmaron la declaración de Cuzco, en donde determinaron conformar una Comunidad de Naciones Suramericanas. El 30 de septiembre de 2005 se efectuó la Cumbre de Brasilia, y el 9 de diciembre de 2006 la de Cochabamba, Bolivia, reuniones en las que la naciente comunidad fue adquiriendo matices propios y definitorios. Los Presidentes de Suramérica, reunidos en la Cumbre de la Isla de Margarita, Venezuela, el 17 de abril de 2007 decidieron renombrar a la comunidad como Unión de Naciones Suramericanas, resumida como UNASUR desde entonces.

El tratado constitutivo de la UNASUR se firmó en mayo de 2008 en la ciudad de Brasilia, donde se estructuró y oficializó la organización. En ese momento se designó como primera presidenta pro tempore a Michelle Bachelet, la presidenta de Chile en aquel momento. En mayo de 2010 en la cumbre extraordinaria en Campana, Buenos Aires, se designó por unanimidad a Néstor Kirchner, expresidente de la República Argentina, como primer Secretario General de UNASUR por dos años, con lo que se sentaron las bases para que la comunidad suramericana adquiriera un mayor rango de liderazgo político internacional, toda vez que ya contaría con una Secretaría General.

Y esto no es en modo alguno una divagación que pudiera pecar de excesivos datos y fechas históricas; por el contrario, lo que pretendo es dejar bien precisado estos elementos para continuar demostrando que dicho organismo nació en el seno de la izquierda latinoamericana, muy de moda por aquellos tiempos, y que sus primeros líderes pertenecieron a partidos de orientación izquierdista, los que se solidarizaron con la causa del absurdo engendro que Hugo Chávez pretendió diseminar por toda la región con la asesoría del viejo comandante cubano que ya empezaba a divagar entre moringas y enemigos conspirativos por todas partes.

Quiero señalar además que en el 2004, cuando la III Cumbre Suramericana celebrada en Cuzco, Perú, ya al menos tres líderes de tendencias izquierdistas se encontraban en el poder. Me refiero a Hugo Chávez, desde 1999, Lula Da Silva, y Néstor Kirchner, ambos desde el 2003, lo que también sugiere la presencia de manera premeditada del socialismo en los países suramericanos que a posteriori se fueron incorporando a la UNASUR.     

¿Desaparecerá definitivamente la UNASUR como consecuencia del hundimiento del Socialismo latinoamericano de “nuevo” tipo?

Es lógico entonces que si el Socialismo del siglo XXI se extinguió definitivamente en la región -no podemos admitir desde el punto de vista conceptual que se siga hablando de un socialismo en naciones como Cuba (aunque no forma parte de dicho organismo), Venezuela y Bolivia, por cuanto se apartan completamente de las utópicas concepciones de Marx-, aquellos proyectos que surgieron a partir del aparente ímpetu de dicha tendencia tienen que sucumbir en las profundidades abismales, aunque solo una exigua minoría se empeñe en hacerlos vivir a la fuerza de la manipulación y del engaño.

Tanto el ALBA como la UNASUR perdieron su razón de ser, si es que alguna vez la tuvieron. Una prueba contundente que demuestra sobremanera lo que intento defender como hipótesis es la reciente retirada en bloque de seis de las doce naciones que conforman la UNASUR.

En abril del presente año, seis de los doce países que originalmente integraron la Unión de Naciones Suramericanas decidieron retirarse de esta instancia, por cuanto consideraron que no tiene acciones concretas que puedan demostrar el sentido de la existencia de una institución de este tipo en la región; amén de estar en desacuerdo con la inestabilidad de las propuestas de los países miembros, así como a la incapacidad de Bolivia, país que asumió la presidencia pro tempore este abril para aglutinar nuevamente a sus integrantes.

Las naciones que decidieron retirarse fueron Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Perú y Paraguay, que suspendieron su participación en bloque. En las tres primeras naciones la tendencia socialista de nuevo tipo fue desterrada a partir de los cambios presidenciales de los últimos años, en tanto que Colombia, donde a pesar de las contrariedades, algunas como realidad y otras atribuidas sin fundamento a Juan Manuel Santos, no tuvo una política comunista, ni una línea económica y social que permitiera incluirlo dentro de los casos típicos del Socialismo del siglo XXI, así como en Perú y Paraguay que han mantenido posturas distantes de la izquierda, aunque en este último país la presencia de Fernando Lugo como presidente entre 2008 y 2012 lo acercó a la influencia de sus homólogos dados sus nexos con los movimientos de izquierda y centro-izquierda.

Hace muy poco Iván Duque, el nuevo presidente de Colombia, explicó que la decisión de su gobierno se debe a que “UNASUR como institución nunca denunció ninguno de los atropellos” del régimen de Nicolás Maduro. Se refirió además al incumplimiento de la entidad en relación con la garantía de las libertades de la ciudadanía venezolana. Según Duque, la UNASUR “es una institución que fue creada para fracturar el sistema interamericano, y ha servido de comodín para los propósitos de una dictadura”.

Ahora solo quedan Venezuela, Bolivia, Ecuador, Uruguay, Guyana y Surinam, y aunque Ecuador no se encuentra entre los países retirados, el presidente Lenín Moreno está repensando su actitud conservadora, y tarde o temprano terminará con una retirada segura, como lo supo hacer de manera muy sabia al alejarse del ALBA.

Por lo pronto Lenín Moreno ha reclamado el edificio sede de la UNASUR -edificación de lujo en la que el gobierno de Rafael Correa invirtió la millonaria cifra de 39 millones de dólares en el 2014 como contribución de la nación suramericana a esta instancia- con la intención de utilizarla para el funcionamiento de la Universidad de las Nacionalidades y Pueblos Indígenas. Según Moreno, dicha edificación no cumple la función para la cual fue entregada. No obstante, sus valoraciones no se limitan al inmueble, sino a la razón de ser de la UNASUR, entidad que considera está en una situación crítica a pesar de que en sus inicios, según afirmó, fue una buena idea.

La retirada del monumento a Néstor Kirchner, un hecho muy poco conocido, pero de gran valor si de la desaparición de la UNASUR se trata.

Con 72 votos a favor, 30 en contra y 9 abstenciones, la Asamblea Nacional de Ecuador decidió retirar el monumento del fallecido expresidente Néstor Kirchner que se encuentra en la sede de la UNASUR, ubicada en el pequeño poblado de San Antonio, justo en la línea divisoria entre las dos mitades del mundo, en las cercanías de Quito. La intención es “no hacer apología del delito con la presencia del expresidente de la Argentina, considerando que su Gobierno y el de su esposa (Cristina Fernández) están envueltos en actos de corrupción”, explicó Byron Suquilanda, legislador del partido CREO, movimiento opositor al correísmo, al justificar su pedido para que el parlamento discutiera esta posibilidad.

De igual forma el legislador Suquilanda se unió a la iniciativa del presidente Lenín Moreno para rescatar el edificio sede para el establecimiento de una universidad, y reafirmó su petición para la retirada del monumento a Kirchner al considerar que: “Nuestro país tiene una historia muy rica en hombres y mujeres valientes, que nos enorgullecen día a día. Por eso, no podemos permitir que se rinda homenaje a un personaje tan cuestionado como Néstor Kirchner” (...) “Este es uno de los tantos pasos que hay que dar para tener la credibilidad del pueblo ecuatoriano”.

Este 21 de agosto, Mauricio Rodas, el alcalde de la ciudad de Quito, la capital ecuatoriana, anunció la retirada del monumento a Kirchner de la plaza Argentina, en las afueras de le edificación, lo que se realizó “conforme a los principios y valores de Quito”, según se puede apreciar en su cuenta de Twitter. Ahora la figura se encuentra en las bodegas de la Empresa Pública Metropolitana de Movilidad y Obras Públicas a disposición de la Embajada de Argentina para que determine el destino final de la escultura, el cual podrá ser cualquier sitio, pero ya jamás en Ecuador, la patria de Eloy Alfaro, cuyo giro trascendental lo apartó definitivamente de la izquierda de Latinoamérica.

Así las cosas, la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA), y la Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR) se encuentran en situaciones extremadamente críticas, y sin duda, la cuasi extinción del llamado Socialismo del siglo XXI en la región ha sido determinante para que sus proyectos -que estuvieron destinados al fracaso desde sus comienzos- desaparezcan por completo. El caos de la UNASUR con la salida en bloque de seis de sus doce miembros, así como la retirada definitiva de Ecuador del ALBA, así lo demuestran.

Por ahora, a esperar el hundimiento final de dichas organizaciones, algo que para el bien de la región y del mundo, no admite retroceso.

 
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***Etapa de mandato de cada presidente y su relación a partir de la fecha en que la UNASUR adquirió su personalidad jurídica, esto es, vida propia, en 2011, y no precisamente la fecha constitutiva de la UNASUR en 2008, o la de su gestación a partir de 2004.

 


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Septiembre 17, 2018, 06:19:18 pm por Dr. Alberto Roteta Dorado en Temas filosóficos.


                  ARTÍCULO ESPECIAL EN EL THINK-TANK DE CUBANÁLISIS
                          DECADENCIA Y OCASO DEL ALBA Y UNASUR II.
                                        Dr. Alberto Roteta Dorado.


               


Santa Cruz de Tenerife, España.-

El ocaso de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América. Dos convocatorias en menos de un año para hacer declaraciones políticas y no resolver ningún problema económico.

A pesar de los dramáticos acontecimientos que estaban teniendo lugar en Venezuela - téngase en cuenta la muerte de más de un centenar de personas, en su mayoría jóvenes civiles, así como la infinidad de heridos y prisioneros durante las acciones de protesta realizadas en todo el país-, así como su grave crisis económica, en La Habana, la capital cubana, se convocó en abril de 2017 a una tenida para celebrar el XV Consejo Político de la Alianza Bolivariana para los pueblos de Nuestra América y Tratado de Comercio de los Pueblos, ALBA-TCP, ahora con la incorporación de TCP por una sugerencia que hizo anteriormente Evo Morales.

De esta forma, entre lo onírico y un absurdo surrealista extremo, el decadente grupúsculo pretendió arreglar el grave conflicto del país suramericano, algo que por supuesto se hizo desde sus posiciones de aparentes víctimas atacadas siempre por “el maligno enemigo imperial” que los quiere desestabilizar y que desde el “norte revuelto” planifica sus actos alentando a la derecha; al menos esta es la percepción que me llevo al consultar las declaraciones e intervenciones hechas por los “altos mandatarios” allí reunidos.

Como era de esperarse, una vez más, los pocos cancilleres, acudiendo a su obsoleta retórica, se pronunciaron “por un mundo mejor” y criticaron las acciones de Estados Unidos contra Siria, como si con sus graves conflictos no fueran suficientes para completar sus agendas de trabajo y agotar cada tema tratando de resolver primero lo suyo para luego ocuparse de los asuntos globales que azotan la humanidad en general. Cuestiones que resultan extremadamente graves solo si se analiza el conflicto de Venezuela, país que tuvo un especial protagonismo en el encuentro dada su crítica situación, aunque solo se culpó a otros y se felicitó al gobierno de Maduro, el único responsable en sí de la dura tragedia en que vive inmerso el país desde hace varios años.

El canciller cubano Bruno Rodríguez se refirió a las amenazas contra la Revolución Bolivariana y al papel de la Alianza en la defensa de la soberanía venezolana, lo que constituyó el eje del encuentro; aunque enfatizó de igual modo en el respaldo al pueblo ecuatoriano y a su Revolución Ciudadana -aún no había comenzado la etapa de Lenín Moreno en el poder, y como es lógico nadie podía vaticinar el giro radical ulterior de la nación andina-, a la Nicaragua sandinista y a los intereses de los pueblos insulares miembros del bloque.

Dejando a un lado a los “hermanos insulares” -que como ya expresé antes, no cuentan para nada- detengámonos brevemente en la incongruencia de estos apoyos en los que insiste el canciller de Cuba.

El problema de Venezuela no lo resuelve ni el ALBA, ni la OEA, ni la ONU, ni el Vaticano. Se trata de todo un pueblo que protestó en sus calles y que a pesar de la fuerte represión estaba, y hoy aun está, decidido a acabar, incluso violentamente con sus opresores. Ya tuvieron la calma necesaria para esperar resultados de sendas rondas de conversaciones, posibles diálogos entre ambas partes, intervenciones del Vaticano y de la OEA, y al final Nicolás Maduro hizo de las suyas abusando de su poder y violando todas las normas y leyes constitucionales posibles hasta alcanzar su objetivo de privar de funciones a la Asamblea Nacional y en su lugar establecer la supremacía de la Asamblea Constituyente.

Por aquellos días el régimen de La Habana anunció en la primera plana de su diario Granma que Venezuela no se rendirá; lo que, sin duda, fue el resultado de las conversaciones de la reunión de Nicolás Maduro con el dictador cubano Raúl Castro, a quien Maduro llamó en su intervención “hermano mayor”. Lamentablemente, el problema de esta nación podría tener un final sangriento en el peor de los casos. La hipótesis acerca de la posibilidad de una intervención en la nación no puede ser excluida, algo que cobra mayor vigencia en los últimos días a partir de la activa participación de Colombia en pos de esto último.

En aquella ocasión el canciller cubano se solidarizó a nombre de Cuba con el pueblo ecuatoriano por sus recientes elecciones, las que supuestamente garantizarían el continuismo político conveniente para los miembros del ALBA. En cambio se omitió por completo el malestar generalizado que reinaba en la tierra de Eloy Alfaro ante la inconformidad por los resultados de dichas elecciones y ante la sospecha de un gigantesco fraude electoral proporcionado por el exmandatario Rafael Correa. Por aquellos días nadie se imaginaba que Ecuador se retiraría para siempre del proyecto castro-chavista como resultado de las grandes transformaciones emprendidas por Lenín Moreno, el nuevo presidente de Ecuador que daría un giro trascendental a la política de su país.

Así las cosas, esta ridícula reunión efectuada en 2017 en La Habana no sirvió para otra cosa que no fuera la de estrechar los lazos fraternos de los eternos aliados de una debilitada izquierda que intenta sobrevivir. La fecha escogida no fue la mejor opción toda vez que el mundo se estremecía con grandes acontecimientos de mucho más peso, los que restaron importancia a una efímera reunión local que quedó en algunas notas de reunión sin haber aportado nada al complejo panorama mundial del momento, y que hoy las retomo para demostrar el gradual desmembramiento de un organismo que desde su nacimiento fue un engendro absurdo, como casi la totalidad de propuestas del Socialismo del siglo XXI.

Pero de todos los absurdos de la reunión celebrada el pasado año, encuentro que anunciaba a modo de presagio el hundimiento definitivo del organismo, el de mayor connotación fue la idea de reafirmar el compromiso de ese bloque con la paz y la unidad de la región. ¿Cómo es posible pronunciarse por la paz cuando en el seno de las naciones protagónicas tienen graves conflictos internos por los que han muerto más de un centenar de personas, refiriéndome solo a los muertos de las protestas que por aquellos días tuvieron lugar en Venezuela? Si hay gobiernos que no pueden tratar el tema de la paz, esos son justamente los de Cuba, Venezuela y Nicaragua.

Al parecer no les resultó suficiente este XV Consejo Político del decadente organismo y en la brevedad de menos de ocho meses convocaron al XVI consejo, también con sede en La Habana, y con la participación de los cancilleres del exiguo grupo de naciones implicadas en este proyecto castro-chavista.

Sería interminable si nos detenemos a comentar la serie secuencial de ideas absurdas, que a modo de declaraciones del grupo, se dieron a conocer en diciembre de 2017. No obstante, vale la pena que analicemos algunas de sus propuestas.

Dejando a un lado el reclamo del respeto al cese del llamado bloqueo del gobierno de Estados Unidos a Cuba, tema demasiado tratado y siempre reiterado en reuniones de este tipo, centremos nuestra atención en la declaración referida al apoyo a la Revolución Bolivariana: “Renovamos nuestro firme respaldo a la Revolución Bolivariana, su unión cívico-militar y su gobierno, conducido por el presidente constitucional Nicolás Maduro Moros. Celebramos con regocijo las victorias de la democracia en Venezuela basados en los resultados de las elecciones regionales y municipales recientemente celebradas y la creación de la Asamblea Nacional Constituyente, los cuales mediante el voto han derrotado la estrategia imperial de violencia golpista dirigida a sumir a Venezuela en el caos y derrocar la Revolución Bolivariana”.

Esto constituye una ofensa a la comunidad internacional, toda vez que el mundo entero se ha pronunciado contra la dictadura de Nicolás Maduro; de modo particular vale destacar las acciones emprendidas por instancias como la Unión Europea, la Organización de las Naciones Unidas, la Organización de Estados Americanos, y más recientemente, pero con especial énfasis por el resultado concreto de sus acciones, el Grupo de Lima**.

¿Es que acaso se puede hablar de una victoria de la democracia en Venezuela a partir de los dudosos resultados de unas elecciones consideradas inconstitucionales? ¿Los líderes miembros del ALBA serán conscientes al solidarizarse con la instauración de la Asamblea Nacional Constituyente, entidad que ha originado tanto malestar y desatado un grave conflicto sociopolítico en la nación suramericana?

Casi al final de la Declaración del XVI Consejo Político del ALBA-TCP, leída por el canciller cubano Bruno Rodríguez Parrilla, se precisó: “Felicitamos los resultados de los diferentes procesos electorales realizados en Nicaragua, Cuba, Venezuela y Bolivia durante el 2017, muestra de la tradicional participación ciudadana de nuestros países”, lo que igualmente merece explicarse. En primer lugar, el canciller no es preciso toda vez que mezcla procesos eleccionarios presidenciales con elecciones municipales o parroquiales, lo que deja lugar para la confusión y las interpretaciones erróneas. Por ejemplo, en el caso de Nicaragua se trató de elecciones municipales, si es que se refiere exactamente a las ocurridas en 2017, por cuanto las presidenciales fueron en 2016.

No obstante, resulta llamativo que se omita el proceso eleccionario presidencial de Ecuador, el cual tuvo lugar en su primera ronda el 19 de febrero de 2017, y en su segunda ronda el 2 de abril del propio año, con lo que el ALBA dio muestras de su inconformidad con la presencia del nuevo presidente en el ámbito político regional, aun cuando apenas era perceptible el giro trascendental que Lenín Moreno daría a la política de la nación andina, algo que se ha concretado en realidad en este 2018 y que ha alcanzado su clímax con la salida definitiva de Ecuador de dicha institución, lo que será comentado también en este trabajo.

En cambio, la declaración final del organismo dedica amplios segmentos a elogiar al régimen venezolano y a defenderlo por encima de todas las cosas, de manera particular de sus supuestos enemigos, esto es, Estados Unidos, Canadá y la Unión Europea: “Rechazamos las sanciones económicas impuestas por los Estados Unidos, Canadá y la Unión Europea con fines políticos, contra la República Bolivariana de Venezuela, que afectan la vida y el desarrollo del noble pueblo venezolano y el goce de sus derechos” (…) “Rechazamos asimismo, las acciones injerencistas de la OEA y de grupos de países por sus continuas agresiones contra la soberanía, autodeterminación y el orden constitucional de la República Bolivariana de Venezuela y otros países en los que sus pueblos han decidido gobernarse por sí mismos sin tutelaje de ninguna clase, lo que traería por consecuencia la desestabilización de la región”.

En medio de este extenso panfleto -con la habitual retórica desgastada de los que dicen ser comunistas de estos tiempos- aparecen unas breves líneas que a modo de cumplido le dedicaron a las naciones del grupo que sufrieron los maléficos efectos de los recientes huracanes, lo que en realidad debió haber ocupado el protagonismo del encuentro y el eje central de la declaración, por cuanto debería ser objetivo prioritario del ALBA la cooperación entre todos sus países miembros en pos de la equidad y el mejoramiento económico de sus integrantes:  “Reiteramos nuestro invariable apoyo a los hermanos países caribeños, víctimas de devastadores fenómenos naturales y del cambio climático, de tal forma que contribuyamos de manera activa a superar los estragos que provocaron”, con lo que quedó resumido -y reitero con toda intención- a modo de cumplido, por cuanto el principal propósito del encuentro fue exaltar los “logros democráticos” venezolanos como contrapartida a la tensa situación internacional originada a partir del caos político de dicha nación, algo que decidieron reafirmar en Caracas a solo tres meses de este encuentro con el objetivo de ratificar y apoyar las decisiones tomadas por el régimen de Nicolás Maduro respecto a lo que consideran una injerencia extranjera en esa nación suramericana.

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**Grupo de Lima. Integrado por 12 países latinoamericanos (Argentina, Brasil, Canadá, Chile, Colombia, Costa Rica, Guatemala, Honduras, México, Panamá, Paraguay y Perú). Este bloque se formó el 8 de agosto de 2017 en la capital peruana, Lima, para encontrar salidas a la crisis en Venezuela. Entre otras cosas, exige la liberación de los presos políticos en el país sudamericano y critica la ruptura del orden democrático. Ha jugado un papel determinante en los últimos meses en relación con el aislamiento a que se ha logrado someter al régimen de Nicolás Maduro.

Continuará.


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Acerca de mí

Dr. Alberto Roteta Dorado. Cienfuegos, Cuba. Graduado de doctor en medicina, especialista en Medicina General Integral y Pediatría por el Instituto Superior de Ciencias Médicas de Villa Clara y de Máster en Ciencias, especialista de segundo grado en Endocrinología y de segundo grado en Medicina General Integral por la Universidad Médica de Cienfuegos. Ejerció su profesión de médico por más de veinticinco años en Cuba. Profesor auxiliar de Pediatría y Endocrinología, se dedicó al magisterio por más de veinte años. Ha realizado estudios de filosofía, teología, antropología y teosofía. Presidió en su ciudad natal la Fundación Cultural “Oasis Teosófico-Martiano” desde 1993 hasta su salida de Cuba en 2014. Actualmente presidente de honor de dicha institución. Dictó conferencias sobre temas martianos y filosóficos en diferentes instituciones cubanas como: Fundación Cultural “Oasis Teosófico-Martiano”, de Cienfuegos, “Memorial Presidente Salvador Allende”,  de La Habana, entre otras.  Tiene inéditos dos libros de ensayos sobre el sentido de la religiosidad y el pensamiento filosófico de José Martí. Colaborador de medios de prensa como Cubanet, Noticias de Cuba. Ha visitado varios países de América: Perú, Ecuador, Colombia, Costa Rica y Panamá. Radicado en Estados Unidos de Norteamérica.





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